UNA MÁS PARA LA ANÉCDOTA

Baselios Marthoma Paulose IINo es que nos llame especialmente la atención este trato preferencial a los herejes cismáticos. Herejes cristológicos condenados por las definiciones del Concilio de Efeso, aun persisten en ellas… Pero… para Bergoglio… todo es igual. Y siempre se resalta que las divisiones son cuestiones de hombres que Dios quiere superar mediante el diálogo… No anatemas de la Una, Santa, Católica y Apostólica Iglesia fundada por Jesucristo…

Es que ya nada nos llama la atención… ¿Será que el mal ha hecho tanto progreso que el mal no nos asusta?

Debe ser eso… Puesto que de seguro a nadie le llamará de un modo especial la atención la siguiente noticia de Vatican Information Service:

FRANCISCO AL CATHOLICOS SIRIO-MALANKAR:

LA FRATERNIDAD APOSTÓLICA QUE UNÍA A LOS PRIMEROS DISCÍPULOS UNE TODAVÍA HOY A NUESTRAS IGLESIAS

Ciudad del Vaticano, 5 septiembre 2013 (VIS).-

”En su persona saludo a una Iglesia nacida del testimonio que el apóstol Tomás dio del Señor Jesús hasta el martirio. La fraternidad apostólica que unía a los primeros discípulos en el servicio del Evangelio une, todavía hoy, a nuestras Iglesias, a pesar de que en el curso, a veces triste, de la historia, hayan surgido divisiones que, gracias a Dios, estamos intentando superar en obediencia a la voluntad y al deseo del Señor”.

Con estas palabras ha recibido el Papa Francisco a Su Santidad Baselios Marthoma Paulose II, Catholicos de la Iglesia Ortodoxa sirio-malankar (India) que estos días visita Roma al frente de una delegación para rezar ante la tumba de San Pedro, en el curso de un viaje a lo largo de Europa. El Santo Padre ha pasado revista a la historia de las relaciones entre católicos y ortodoxos siro-malankares en los últimos treinta años recordando que de los encuentros entre unos y otros a partir de esa fecha “comenzó un camino concreto de diálogo con la institución de una Comisión Mixta que desembocó en el Acuerdo de 1990 del día de Pentecostés; una comisión que prosigue su inapreciable labor y que ha llevado a pasos significativos sobre temas como el uso común de edificios de culto y de cementerios, la concesión mutua de recursos espirituales e incluso litúrgicas en situaciones pastorales específicas y sobre la necesidad de individuar nuevas formas de colaboración ante los crecientes retos sociales y religiosos”.

“He querido recordar algunas etapas de estos treinta años de progresiva cercanía entre nosotros -ha dicho- porque pienso que en el camino ecuménico sea importante mirar con confianza los pasos cumplidos superando prejuicios y cierres que forman parte de esa “cultura del enfrentamiento” que es fuente de división y dejando espacio a la “cultura del encuentro” que nos educa a la comprensión recíproca y a trabajar por la unidad. Sin embargo, solos, esto sería imposible: nuestras debilidades y pequeñeces retrasan el camino. Por eso es importante intensificar la oración…Oración y compromiso para que crezcan las relaciones de amistad y colaboración en los diversos niveles, en el clero, entre los fieles de las diversas Iglesias nacidas del testimonio de Santo Tomás.

Que el Espíritu Santo siga iluminándonos y guiándonos hacia la reconciliación y la armonía, superando todas las causas de división y rivalidad que han marcado nuestro pasado”.