OSKO: PREGUNTAS SOBRE EL ELEISON 318… QUE PERMANECERÁN SIN RESPUESTAS

bishoprichardwilliamsonPARA EL ELEISON 318

Publicamos el último ELEISON de Mons. Williamson.

En principio la idea era hacerlo sin comentario alguno de nuestra parte.

Pero el ELEISON 318 plantea algo que nos ha dejado pensando.

«Los católicos deben entender que estamos viviendo en una situación sin precedentes en la cual todo sentido de realidad objetiva está sostenidamente perdiéndose. Para la Iglesia esto significa que los puntos de referencia que valían todavía hace 50 años, ya no valen más. Se requieren diferentes soluciones que, no solamente toman en consideración la posibilidad de un desorden siempre en aumento, sino que también permanecen suficientemente elásticas como para adaptarse a una situación continuamente empeorando.»

Es bueno que todos profundicemos el concepto. Porque… ¡VAYA!, ¿estoy soñando o Mons. Williamson está planteando la necesidad de ADAPTARSE con SOLUCIONES ELÁSTICAS?

Pero además:

¿Cuáles son los alcances de lo que plantea?

¿A qué se refiere concretamente?

Es algo aplicable a ¿qué cosas?

¿Cuáles son esos puntos de referencia que valían hace 50 años y hoy ya no valen más?

¿NO VALEN MÁS?

Como no dice cuáles son, es imposible aceptar o negarse a aceptar esa adaptación a soluciones elásticas… pero, además, ¿qué tan elásticas deben ser esas elasticidades?

Parece una suerte de recomendación «pastoral»; estos argumentos de Mons. Williamson podrían hallarse perfectamente entre los textos que fundamentan la apertura al mundo moderno del CVII. No decimos que lo sea; decimos que es tan confuso y clarifica tan poco, que más bien oscurece dejando demasiados interrogantes:

¿Qué clase de SOLUCIONES propone o supone que deberían ser adoptadas?

¿Acaso la Iglesia no habría contemplado esta cuestión de la «pérdida del sentido de la realidad objetiva» por parte del mundo enemigo de Dios, y, por lo tanto, debemos adaptarnos creando otras más elásticas?

La Iglesia ya ha respondido de manera REITERADA a este tipo de razonamientos.

Para una situación como la actual, en la que en razón de la Apostasía Global se pierde el sentido de la realidad objetiva, debemos mantenernos NADA ELÁSTICAMENTE sino FIRMEMENTE ATADOS a lo que ha sido enseñado siempre y en todas partes, rechazando las novedades.

Que vuestro hablar sea SÍ, SÍ; NO, NO. Lo decimos porque este nuevo ELEISON nos parece (una vez más) demasiado confuso y reclama aclaraciones.

¿O debemos pensar que la «psicocháchara» ha afectado también al obispo que lo suscribe?