ALEGRÍA DE MORIR – UN CARMELITA DESCALZO: APÉNDICES IV – ¡CUAN TRISTE ES, DIOS MÍO…! (Santa Teresa de Jesús)

ALEGRÍA DE MORIR

UN CARMELITA DESCALZO

 manos rezando

APÉNDICES

IV

¡CUAN TRISTE ES, DIOS MÍO…!

(Santa Teresa de Jesús)

¡Cuán triste es, Dios mío,

la vida sin Ti!

Ansiosa de verte

deseo morir.

̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶

Carrera muy larga

es la de este suelo,

morada penosa,

muy duro destierro.

¡Oh Dueño adorado!,

sácame de aquí.

Ansiosa de verte

deseo morir.

 ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶

Lúgubre es la vida,

amarga en extremo;

que no vive el alma

que está de Ti lejos.

¡Oh dulce bien mío,

que soy infeliz!

Ansiosa de verte

deseo morir.

 ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶

¡Oh muerte benigna,

socorre mis penas!

Tus golpes son dulces,

que el alma libertan.

¡Qué dicha, oh mi Amado,

estar junto a Ti!

Ansiosa de verte

deseo morir.

 ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶

El amor mundano

apega a esta vida;

el amor divino

por la otra suspira.

Sin Ti, Dios eterno,

¿quién puede vivir?

Ansiosa de verte

deseo morir.

 ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶

La vida terrena

es continuo duelo;

vida verdadera

la hay sólo en el cielo.

Permite, Dios mío,

que viva yo allí.

Ansiosa de verte

deseo morir.

 ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶

¿Quién es el que teme

la muerte del cuerpo,

si con ella logra

un placer inmenso?

¡Oh!, sí, el de amarte

Dios mío, sin fin.

Ansiosa de verte

deseo morir.

 ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶

Mi alma afligida

gime y desfallece.

¡Ay! ¿Quién de su Amado

puede estar ausente?

Acabe ya, acabe

aqueste sufrir.

Ansiosa de verte

deseo morir.

 ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶

El barbo cogido

en doloso anzuelo

encuentra en la muerte

el fin del tormento.

¡Ay!, también yo sufro,

Bien mío, sin Ti,

y ansiosa de verte

deseo morir.

 ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶

En vano mi alma

te busca, ¡oh mi dueño!

Tú siempre invisible

no alivias su anhelo.

¡Ay!, esto la inflama

hasta prorrumpir:

Ansiosa de verte

deseo morir.

 ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶

¡Ah!, cuando te dignas

entrar en mi pecho,

Dios mío, al instante

el perderte temo.

Tal pena me aflige,

y me hace decir:

Ansiosa de verte

deseo morir.

 ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶

Haz, Señor, que acabe

tan larga agonía;

socorre a tu sierva,

que por Ti suspira.

Rompe aquestos hierros

y sea feliz.

Ansiosa de verte

deseo morir.

 ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶ ̶̶

Mas no, dueño mío,

que es justo padezca,

que expíe mis yerros,

mis culpas inmensas.

¡Ay!, logren mis lágrimas

te dignes oír

que ansiosa de verte

deseo morir.