ESPÍRITU DE RECOGIMIENTO Y REFLEXIÓN PROFUNDAMENTE SACRAMENTAL EN LA JMJ 2013

Una muestra impresionante del «espíritu» que anima a la «iglesia»…

¡Penitencia! ¡Reparación! ¡Oración! Parecen gritar los miles y miles de corazones compungidos por sus pecados.

Las vestimentas revelan también la profundidad del sentido penitencial del multitudinario encuentro.

Los mismos movimientos, afectados de la piedad que eleva el alma y la música sacra compusieron el marco ideal para la demostración de la fe «que mueve montañas» (de guita)

Francisco no se cansa de repetir «quiero una iglesia pobre»… ¡Y eso es lo que tiene!

Pobrísima, miserable… agónica…