OSKO RESPONDE ATAQUE BRASILERO

Un ataque con ritmo de samba

samba

CARNAVAL DE INSULTOS A CONTRAMANO

Hemos recibido en nuestra cuenta de correo electrónico un mensaje del señor EDUARDO SANTIAGO DE SOUSA. El mencionado es brasileño (¡ya somos internacionales!, al menos a la hora de recibir improperios…).

El mensaje es… ¿cómo diríamos? Esclarecedor; SÍ.

Tal vez cuestiones relacionadas con el idioma le impiden a este señor expresarse de otra manera; también puede ser que detrás de sus insultos haya algo así como «interpretacionismo amargo«, inesperado para nosotros, acostumbrados como estamos a escuchar por ahí eso de que «la alegría es brasileña».

Pues no es el caso. El señor Eduardo de Sousa se amarga, se enoja, se obsesiona y reclama rectificaciones y correcciones de nuestra parte, mientras de paso, nos obsequia algunas «lindezas» que, por añadidura y de pasada, también van dirigidas a Radio Cristiandad.

En fin; leído que hubimos el desubicado brulote del mencionado inquirente, encendimos el combinado RANSER de la abuela, pusimos un «vinilo» de música brasileña y nos tomamos una caipirinha, mientras meditábamos pausadamente los términos de tan «amable» y sobre todo «prudente» misiva.

Lo que copiamos y pegamos a partir de aquí, es lo que nos ha enviado el señor Eduardo Santiago de Sousa:

Eduardo Santiago de Sousa

Rev. — e imprestável Padre — (codinome OSKO),

¡Ave Maria Purísima!

Permita-me começar dizendo que o Sr. cada vez mais se mostra um pulha.

Depois, gostaria de acrescentar que o Sr. não só não é infalível como quando escreve algo — principalmente mais recentemente, quando passou a usar pseudônimos –, erra. E trai. Porque é um maldito traidor, ou, como diria Pe. Turco, destruidor.

Como dizia o Sr. Alberto González, o Sr. é quinta-coluna. Um abjeto enfim.

Que lástima que seja Padre.

Bem, mas vamos ao que interessa:

«30 de setembro

Aconselhado por Dom Williamson, Dom Prior completa a série de crismas deixadas por fazer, visitando Campo Grande e administrando este sacramento de modo extraordinário como prevê a Santa Igreja em casos semelhantes.»(cfr. http://www.beneditinos.org.br/index.php?option=com_content&view=article&id=130:boletim-da-santa-cruz-no-48&catid=70:boletins&Itemid=117)

Curioso é que a própria citação que o Sr. faz, intragável Padre, é a seguinte:

«Rumores bien fundados dicen que Monseñor Williamson, durante su paso en agosto de 2012 por Brasil, habría «delegado» a un sacerdote para administrar el Sacramento de la Confirmación.»(cfr. https://radiocristiandad.wordpress.com/2013/07/15/osko-los-perros-de-la-resistencia-y-las-migajas-del-banquete-de-la-apostasia/)

Não faço nem idéia de onde a tira, porém o «delegado» está escrito assim mesmo, entre aspas para demonstrar suponho, que a palavra está tomada em sentido impróprio, ó sapiencial e promotor de confusões. E, na fonte oficial, que o Sr. deveria ter consultado (aliás, creio que o fez sim), diz «aconselhado». O Padre que sabe até de vírgulas, sabe que «aconselhado» e «delegado» são coisas muito distintas, não?

Agora, o que impressiona são duas coisas:

1) Que, uma vez mais, o Sr. tem em mira a D. Lefebvre em pessoa e sua Fraternidade (não a de Fellay, mas a original);

2) Que o Sr. (e a Radio Cristiandad junto!) tem tentado atingir, secundariamente, a Dom Tomás de Aquino, única figura realmente relevante em toda a Resistência hoje (qual raíz escondida em terra, mas que a tudo sustenta).

Bem, toda vez que sua desprezível figura usar de tais expedientes, dar-me-ei o desprazer de corrigi-lo. Mas apenas nestas circunstância, porque não tenho estômago para mais que isso.

Encerro, portanto, pedindo — e exigindo! — retratação e correção, como já virou praxe sua, indigesto Padre — vulgo OSKO.

Cumpra com seu dever, sim?

Que a Virgem Imaculada e São José lhe encontrem… conversão!

Forte abraço,

In Cordibus Iesu et Mariae,

Eduardo.

P.S.: Ah, Padre! Não! O Sr. não pode se comparar aos cães: estes são fiéis!

P.S.2: Lendo o blog da terrível rádio (cfr. https://radiocristiandad.wordpress.com/2013/07/15/que-dicen-que-dice-que-dijo-las-inexactitudes-ex-profeso-del-magisterio-bergogliano/) lembrei-me do Sr. e de seu «hombre de pecado» (cfr. http://tradidiquodaccepi.blogspot.com.br/2011/06/protervia-servil-o-estolida-ceguera.html) Ah, Sr. Alberto González, por que apontou tantos deslizes do estranho Padre?!

Pues bien. Después de la manera en que se ha dirigido a nosotros, o sea a mi, creyendo que se dirigía a un sacerdote, el saludo «IN CORDIBUS IESU ET MARIE, francamente suena como una grosera burla a ambos Sagrados Corazones.

Parece que este buen garoto está completamente convencido de que quien escribe bajo el pseudónimo OSKO es un sacerdote.

A la vista de la «consideración» que Eduardo Santiago de Sousa hace del supuesto sacerdote (insultos incluidos) realmente nos alegramos de NO SERLO. Qué sé yo… es como que le podemos endosar al Padre (¿TURCO?, ¿CERIANI? ¿GROSSO?) todo lo que Eduardo de Sousa ha dicho de nosotros.

Pues bien; vaya uno a saber quién será Osko (por las dudas).

Siendo que Osko NO ES un sacerdote, corremos el riesgo de que alguno de los que sí lo son, se nos enoje y que recibamos un correo que diga algo como lo que sigue:
«OIGA, haga lo que le parezca, ratifique o rectifique, pero ACLARE QUE YO NO SOY USTED, quien quiera que usted sea».

La verdad es que si yo fuese sacerdote tendría la ventaja de tener la Santa Misa todos los días y no como ahora que la tengo de vez en cuando. Pero, por otra parte, tendría la desventaja de que personas como Eduardo Santiago de Sousa me echasen la culpa de cuanta tontería escriben los locos sueltos que pululan en internet. Poco envidiable posición. Con lo que está ocurriendo con el caso SNOWDEN e internet… en cualquier momento aparecen los «Cerianiliks», los «Grossoliks» o los «Turcoliks».

Por tal motivo, aclaro al señor De Sousa: a) Yo soy OSKO; b) NO SOY ninguno de los Padres mencionados; c) NO SOY sacerdote; d) Y si escribo con pseudónimo (esta es la parte que me encanta, donde me pongo misterioso), eso no le quita ni agrega nada a lo que digo; o es verdad o es falso, nada más.

Yendo al punto de los reclamos de Eduardo De Sousa, ya es otra cosa. Aquí se acabó el chiste (¿vieron que siempre hacemos lo mismo, y en algún punto nos ponemos serios?).

Debo, en primer lugar, AGRADECER a Eduardo Santiago de Sousa porque lo que conocíamos antes de su poco amable envío era un MERO RUMOR, pero, gracias a él, ahora hay algo mucho más que un RUMOR.

Esto es porque queda confirmado, ahora sí, que un sacerdote brasileño, Dom Tomás de Aquino, administró el Sacramento de la Confirmación con ocasión de la visita de Monseñor Williamson en agosto pasado.

No vamos a preguntarle al señor Eduardo de Sousa NADA respecto de lo que nos escribió. En un principio habíamos pensado en escribirle para pedirle aclaraciones y explicaciones sobre los términos que utiliza pero, meditando profundamente sobre eso, decidimos cortar por lo sano y además no perder el tiempo.

Como se recordará, ese rumor del que hablábamos fue en lo que nos basábamos para efectuar nuestro reclamo a Monseñor Williamson respecto de una notable contradicción o INCOHERENCIA del Obispo, ya que él NIEGA TENER JURISDICCIÓN, pero en determinadas cosas actúa COMO SI TUVIERA JURISDICCIÓN. Eso abona nuestra convicción de que Monseñor Williamson utiliza esa cuestión como una excusa.

Con la aclaración que muy amablemente (bah, no tan amablemente) nos proporcionó Eduardo
de Sousa, nos facilitó el trabajo y además achicó la espera.

¿Por qué lo decimos?

Es muy, muy, muy simple (cómo se nos ha pegado eso del «muy, muy, muy»).

Habrá que leer en el Derecho Canónico el Canon que trata de esta cuestión:

Canon 782

§1 El ministro ordinario de la confirmación es solamente el obispo.

§ 2 El ministro extraordinario es el sacerdote a quien esta facultad le ha sido concedida en virtud del derecho común o de un indulto particular de la Santa Sede.

§ 3 Gozan de esta facultad en virtud del derecho, además de los Cardenales de la Santa Iglesia Romana según la norma del canon 239 § 1 n. 23, el Abad y el Prelado nullius, el Vicario y el Prefecto Apostólico, que no pueden sin embargo hacer uso válido de esta facultad más que en los límites de su territorio y mientras dura su función.

Canon 782

§1 Ordinarius confirmationis minister est solus Episcopus.

§2 Extraordinarius minister est presbyter, cui vel iure communi vel peculiari Sedis Apostolicae indulto ea facultas concessa sit.

§ 3 Hac facultate ipso iure gaudent, praeter S. R. E. Cardinales ad normam can. 239, § 1, n.23, Abbas vel Praelatus nullius, Vicarius et Praefectus Apostolicus, qui tamen ea valide uti nequeunt, nisi intra fines sui territorii et durante munere tantum.

El señor Eduardo Santiago de Sousa exige que aclaremos que Dom Tomás no fue delegado, sino solamente aconsejado por Monseñor Williamson, para administrar unas confirmaciones como «ministro extraordinario».

Si sólo fue aconsejado…, el consejo no fue de los mejores… Ya veremos…

Por eso nosotros debemos preguntar:

¿Para qué necesitaría un sacerdote el consejo de Monseñor Williamson para administrar un sacramento en conformidad al Derecho de la Santa Iglesia?

¿Solamente se pidió consejo para saber si se daban las circunstancias extraordinarias?

¿No será que, acaso, debamos entender que el señor DE SOUSA, en realidad, está preocupado por la validez de dichas confirmaciones; es decir, si se entraba realmente en el caso de lo extraordinario?

Pero hay más. Nosotros NO TENEMOS LA CULPA de que otros hagan las cosas mal. Cada cual con sus culpas señor de Sousa; cada quien carga con sus dudas también, y no debe transferírselas a los demás; ni las dudas ni las culpas. De manera que usted debiera dirigirse a quienes usted ya sabe, para exigir las aclaraciones que, SIN DUDA, merece, y no a nosotros, que ni arte ni parte hemos tenido en todo eso.

Usted es quien debiera EXIGIRLE a Dom Tomas, o a Monseñor Williamson, que ACLARE o que se RETRACTE de un GRUESO ERROR (estamos siendo muy amables al calificarlo como ERROR).

¿Por qué estamos siendo amables?

Vea:

En la publicación que para la ocasión hizo el Monasterio, y que gracias a usted hemos conocido ayer, y sólo ayer (usted ha formulado más de un juicio temerario), decía lo siguiente:

Quem é o ministro ordinário do Sacramento da Confirmação?

O ministro ordinário do Sacramento da Confirmação é só o Bispo.

Quem é o ministro extraordinário do Sacramento da Confirmação?

O sacerdote.

Esto no se corresponde con el Derecho Canónico (comparar con el gráfico del canon 782 que hemos proporcionado más arriba).

Una cosa es afirmar que «el ministro extraordinario de la confirmación es el sacerdote«.

Y otra cosa, MUY DISTINTA, es declarar que «el ministro extraordinario de la confirmación es el sacerdote a quien esta facultad le ha sido concedida en virtud del derecho común o de un indulto particular de la Santa Sede«.

Queda claro que no todo sacerdote, no cualquier sacerdote, es ministro extraordinario de la confirmación; necesita una facultad especial.

¿Por qué, en la publicación a que remite el señor de Sousa se ha eliminado la cláusula a quien esta facultad le ha sido concedida en virtud del derecho común o de un indulto particular de la Santa Sede?

Fíjese señor de Sousa en qué situación me pone usted ahora a mí: en la de tener que EXIGIRLE, yo a usted, que le EXIJA a Dom Tomás la retractación de la incompleta doctrina enseñada. ¿Comprende?.

Estamos seguros de que Dom Tomás se retractará, porque únicamente NO LO HARÍA si hubiera mediado MALA INTENCIÓN. No presumirá usted de semejante cosa, suponemos…

Y no hay escapatoria. Porque en modo alguno pueden intentar usar el canon 782, ya que Dom Tomás no entra dentro de ninguno de los casos previstos en dicho canon.

Y entonces, ¿en virtud de qué poder administró Dom Tomás esas confirmaciones?

Señor Eduardo de Sousa, muchas gracias y que tenga usted una buena vida.

Reza por usted, OSKO.