¿USTED CREE EN LAS CASUALIDADES?
(Cuarta parte)
Hace poco, en virtud de un par de hechos en apariencia poco relevantes para la inmensa mayoría de las personas, llegamos a hacer de un animalito volador un símbolo de la lucha contra las imposturas de la Iglesia Conciliar.
Como se recordará, hubo dos episodios protagonizados por sendas gaviotas que contribuyeron a alegrarnos por unos momentos con lo que fue una suerte de jolgorio que las redes sociales y diversos sitios web replicaron incontable cantidad de veces.
El primero de ellos fue durante un homenaje que Benedicto XVI llevaba a cabo desde los balcones de la Santa Sede en honor de las víctimas del llamado Holocausto o «SHOA». Son tantas las ocasiones en las que el Vaticano, desde la realización del Concilio Vaticano II, realiza actos, declaraciones o gestos para agradar a los judíos que se ha transformado ya en una especie de «TRADICIÓN» o CONTRA-TRADICIÓN, para mejor definirla por su marcado contraste con la verdadera Tradición.
Esos actos inclusive llevan a imponer como una especie de DOGMA, que no puede ser discutido ni mucho menos negado, el episodio «histórico» que lleva el nombre de «SHOA». En fin; que para nosotros eso es una impostura y el llamado Holocausto es una falsedad histórica.
De modo que cuando la gaviota aquella atacaba a las palomas soltadas por Benedicto XVI, lejos de verlo como algo casual, lo tomamos como una suerte de reivindicación. Tanto así que pasó a ser «la Gaviota Justiciera», «paladín de la verdad», «Gaviota vengadora», etc.
Algunas semanas después, con ocasión del conclave que llevara a que Bergoglio fuese elegido sucesor de Ratzinger en el Sillón de Pedro, pudo verse una gaviota en los techos de la Capilla Sixtina mientras los «cardenales» se encontraban en el interior de la misma deliberando (puede suponerse) o quizás poniéndose al día en cuanto a las recomendaciones (es otra posibilidad) o tal vez asumiendo la realidad acerca de la conveniencia de que TAL NOMBRE fuese el que se iba imponiendo a medida que pasaban las votaciones, toda vez que más y más «cardenales» eran anoticiados o debidamente asesorados por medio de «sugerencias» provenientes de aquellos «cardenales» que se encuentran más cerca o son más permeables a cierto PODER que no se encuentra afuera del Vaticano, sino bien adentro desde hace muchas décadas.
Lo cierto es que esta nueva gaviota además de permanecer en los techos como si estuviera montando guardia, también asumió una actitud por cierto bastante extraña, dedicándose por momentos a picotear la chimenea de la Fumata; aquella por la cual más tarde habría de salir el humo blanco que permitió el fatal (para nosotros) anuncio: HABEMUS PAPAM.
Bueno… también pensábamos en ese momento, consecuentes con la impresión que teníamos del episodio anterior, que la gaviota estaba «guardando» de algún modo y simbólicamente la Capilla Sixtina, y que al picotear la chimenea les estaba diciendo a los que estaban adentro «ojo con lo que van a hacer». Nuevamente pensábamos en algo así como una señal, y para nada en un hecho casual.
Pasados unos cuantos días llegó a nosotros un correo que contenía algunas reflexiones que nos hicieron repensar toda esta cuestión de las gaviotas y de las casualidades.
UN SENTIDO DISTINTO
Todos sabemos lo que significan EL MAR y LA TIERRA en las Sagradas Escrituras.
Un clarísimo ejemplo es el que sigue:
1 Y vi surgir del mar una Bestia que tenía diez cuernos y siete cabezas, y en sus cuernos diez diademas, y en sus cabezas títulos blasfemos.
11 Vi luego otra Bestia que surgía de la tierra y tenía dos cuernos como de cordero, pero hablaba como una serpiente.
Los dos versículos anteriores son del Capítulo 13 del Apocalipsis.
Los Padres de la Iglesia son unánimes al decir que la Bestia del Mar representa a los poderes del mundo, de la política; como es propio del mar, procelosa, inestable, fluctuante, representada en las Sagradas Escrituras siempre de este modo.
En cuanto a la Bestia de la Tierra, también hay unanimidad en que representa al poder de la religión; la tierra representa a la religión; inconmovible, sin cambios, firme; también es constante en las Sagradas Escrituras.
Ahora bien; a veces, determinados hechos históricos son estudiados nuevamente, bajo la consigna de verificar si los mismos han sido distorsionados por algún error, o por determinados intereses preponderantes, o para ser utilizados por algún sector o grupo ideológico.
La acción de revisar la historia para ver con una nueva luz un determinado hecho se conoce con el nombre de REVISIONISMO HISTÓRICO.
Pero lo que vamos a hacer aquí lo vamos a llamar reinterpretacionismo.
Es que en el caso que nos ocupa ocurre algo parecido a esto: uno puede pensar que tiene una amigable mascota a su lado…, hasta que un día recibe una desagradable sorpresa con forma de mordisco en su mano, y termina buscando una botella de alcohol fino en el botiquín…, y luego de unos cuantos puntos de sutura debe recurrir al teléfono para llamar a la perrera municipal porque el otrora amigable mastín se ha convertido en una peligrosa e indeseable compañía.
UNA INTERPRETACIÓN NO TAN DIVERTIDA
La Paloma es propiamente un ave de LA TIERRA.
La Tierra, como ya vimos, es símbolo o figura del PODER ESPIRITUAL o de la RELIGIÓN. ¿Qué otra cosa es el poder que ejercía Ratzinger en ese momento? (Sí, ya sé…. todavía puede estar ejerciéndolo; cuestión para analizar en otro momento).
La Gaviota por su parte, es un ave DEL MAR.
EL Mar es símbolo o figura del PODER POLÍTICO o TEMPORAL.
Vaya… ¡qué cosas!… ¿Y entonces?
Entonces, parece que el Poder Temporal estaba atacando al Poder Espiritual; o al menos amenazándolo, durante el primer episodio. En cuanto al segundo episodio, parece como si el Poder Temporal estuviera ya NO CUSTODIANDO QUE LOS QUE ESTABAN ADENTRO HICIERAN BIEN LAS COSAS… sino, todo lo contrario: FISCALIZANDO QUE CUMPLIERAN CON AQUELLO QUE ESTABA DETERMINADO Y QUE EL PODER DEL MAR ESPERABA QUE FUESE HECHO.
Esto nos cambia de repente todo lo que habíamos pensado anteriormente. Pero la cosa no es tan simple, porque corremos el riesgo de pensar que, entonces, las palomas serían «EL BIEN» y las gaviotas representarían «EL MAL»…
En el punto histórico en el cual nos encontramos, AMBOS poderes se encuentran muy, pero muy lejos de estar sometidos a Dios.
La RELIGIÓN o PODER ESPIRITUAL se encuentra en contradicción constante y permanente con LA VERDAD. De hecho, podemos hablar (y lo hacemos permanentemente) de DOS IGLESIAS: LA DE SIEMPRE fundada por Jesucristo y la IGLESIA CONCILIAR, fundada por Belcebú (¿Por quién, si no?).
EL PODER POLÍTICO TEMPORAL, desde mucho antes, y de un modo que parece ya irremediable, es enemigo de Dios. La Revolución Anticristiana es dueña de las naciones y de todo poder en este mundo.
De lo que parece tratarse entonces es de DOS SÍMBOLOS que representan a DOS PODERES del mismo bando.
Lo ominoso del caso es que la (ya no tan) simpática gaviotita se IMPONE, en ambos episodios como por encima de toda la situación dejando en claro su total PRIMACÍA.
En este punto debemos recordar que, según narra el Apocalipsis, la Religión o Poder Espiritual está sentada sobre la Bestia del Mar, ejerciendo sobre ella un dominio, que sólo es aparente y que pronto se tornará en otra cosa: Desprecio y Vituperio.
Ahora bien; las palomas amedrentadas del primer episodio muestran su sometimiento e impotencia. En cuanto a los que estaban adentro de la Capilla Sixtina… bueno, eligieron a BERGOGLIO…
No sé si esto demuestra algo, pero lo que sí sé es que peor opción no podían haber tomado. Habría que preguntarle al «cardenal» Mahony si, además de la cuestión de su mano que se largó a escribir por sí misma para sorpresa del Sr. «cardenal», no vio también caer algunas plumas entre tantas sotanas carmesíes.
EN SUMA:
En el primer acto: La Gaviota, Símbolo del Poder Temporal, Nuevo Orden Mundial, ataca a la Paloma, símbolo de la religión adulterada, y… PREVALECE. Es la paloma la que huye amedrentada.
En el segundo acto: La Gaviota, aparece sobrevolando los techos de la Capilla Sixtina e incluso permanece en guardia sobre los mismos y hasta picotea la chimenea… RECORDÁNDOLES a los que detentan el Poder Espiritual Profanado, QUIÉN ES EL QUE MANDA.
Es importante destacar nuevamente, para que no haya equívocos, que en esta nueva interpretación de los dos episodios, ambos animalitos voladores no representarían NADA BUENO sino, por el contrario, DOS PODERES CORROMPIDOS.
De manera que viéndolo de este modo, ninguna Gaviota vengadora, sino más bien un OMINOSO SÍMBOLO.
Textualmente el comentario que nos hicieron llegar decía en una de sus partes lo siguiente:
«Gráficamente podemos concluir que el poder temporal, político, la gaviota, en primer lugar persigue y acosa al poder espiritual, Roma… y concluye ese primer acto venciendo el poder político, es la paloma la que debe refugiarse.»
«En el segundo acto, nuevamente la gaviota, picoteando la chimenea, les recuerda, les avisa que la fuerza está de su lado… es como una llamada de atención, por si los que están adentro, el poder espiritual, los que deben decidir, se creyeran que no están bajo el dominio y poder del poder político, la bestia del mar…»
ALGUNAS REFLEXIONES
Aunque pueda parecer en principio que estamos haciendo un relato basado en episodios triviales y sin importancia y que las conclusiones no pueden sino ser consecuentemente también del mismo valor, nos permitimos hacer un ejercicio especulativo que adquiere un carácter más profundo.
Algunas reflexiones basadas en el CAPÍTULO 17 del Apocalipsis:
Durante la primera mitad de la tribulación la religión babilónica es dominante. Debido a su poderosa actividad y presión, el Anticristo tiene que tolerarla a regañadientes e hipócritamente, sometiéndose, o por lo menos, cooperando con ella. Pero en la mitad de la tribulación, de repente, abate a esa religión y exige que todo el mundo le adore a él.
Para el mundo observador, la mujer controla a la bestia, pero ésta tendrá la «última palabra», destruyendo a la mujer, cuando no pueda tolerar más su entrometimiento en los asuntos de su reino.
Por ahora, si esta interpretación de los episodios en que se vieron involucradas nuestras (ya no más amigas) gaviotas es correcta, el poder que estas representan simbólicamente se limita a amedrentar y mantener bajo control a la Religión Adulterada. La tolera, le rinde tributo todavía; le envía salutaciones y buenos deseos para la siguiente etapa a ser llevada a cabo por el NEO-ELECTO Bergoglio, pero en realidad la odia.
Y la odia con furor; tanto que, apenas se haya servido de Ella, será desechada, como lo que es en definitiva, una ramera.
«La dejarán desolada»: Aunque la Bestia y los reyes que la apoyan, mantendrán a la «Iglesia Mundial» y le prestarán apoyo, en el fondo la odian y odian sus ardientes ansias de poder. Cuando hayan establecido su poder sin discusión, se volverán en su furia contra el monstruo religioso y lo destruirán. A partir de este momento la Bestia no tolerará ninguna iglesia o religión, sino ella misma.
CONCLUSIÓN
Llevamos ya cuatro artículos diciendo que no creemos en las casualidades.
¡Vamos!… que hasta hay dos «papas» y no se puede creer en ninguno, y esto TAMPOCO es por casualidad. ¿O es que acostumbrándonos de tal modo a este tipo de anomalías nos iremos tornando insensibles a ellas? Así somos; a fuerza de ver constantemente esas «señales» (que son muy elocuentes cada una por si misma) nos empiezan a parecer normales.
Esa especie de «ceguera», provocada por la costumbre y la repetición de hechos extraños o anómalos, neutraliza nuestra capacidad de ver adecuadamente esos mismo hechos y hace que todo nos parezca discutible o exagerado. Es en ese momento en que aquellos que anuncian y denuncian empiezan a ser vistos como locos exaltados, obsesionados, visionarios, profetas de calamidades, excesivos y faltos de cordura.
Es en ese punto en el cual, aparecen palabras tales como CASUALIDAD, o coincidencia. En realidad no son otra cosa que subterfugios que no explica absolutamente nada pero se constituyen en el recurso más a mano de los «hombres de poca fe» que viven en este Siglo XXI. En realidad debiéramos decir de los «hombres con fe en el Mundo y en la restauración de todas las cosas en el Mundo» con el Hombre como Centro.
Esos hombres que un día no muy lejano, inmolarán alegremente en el altar de las diabólicas casualidades que se avecinan, a todo aquel que muñido de la PALABRA PROFÉTICA REVELADA ose oponerse al Nuevo Orden Mundial, Religioso, Político y Económico.
Suele decirse un tanto risueñamente que en estos tiempos ya no se puede creer en NADA ni en NADIE… Lamentamos mucho el desencanto que podamos ocasionar, pero no queda más remedio que concluir: ni siquiera en las GAVIOTAS.
Sin embargo, como en aquellos carteles que se colocan en determinados puntos estratégicos y que presentan un plano de la ciudad y donde con un SIGNO destacado y una leyenda se nos indica «USTED ESTÁ AQUÍ», para nuestro consuelo TODAVÍA NOS QUEDA EL SIGNO DEL RAYO EN LA CÚPULA DE SAN PEDRO, TIPO, tal vez, de los acontecimientos que vendrán:
Después de esto vi bajar del cielo a otro Ángel, que tenía gran poder, y la tierra quedó iluminada con su resplandor.
Gritó con potente voz diciendo: ¡Cayó, cayó la Gran Babilonia! Se ha convertido en morada de demonios, en guarida de toda clase de espíritus inmundos, en guarida de toda clase de aves inmundas y detestables.
Porque del vino de sus prostituciones han bebido todas las naciones, y los reyes de la tierra han fornicado con ella, y los mercaderes de la tierra se han enriquecido con su lujo desenfrenado.
Luego oí otra voz que decía desde el cielo: Salid de ella, pueblo mío, no sea que os hagáis cómplices de sus pecados y os alcancen sus plagas.
Porque sus pecados se han amontonado hasta el cielo y Dios se ha acordado de sus iniquidades.
Alégrate por ella, cielo, y vosotros, los santos, los apóstoles y los profetas, porque al condenarla a ella, Dios ha juzgado vuestra causa.
