¿USTED CREE EN LAS CASUALIDADES?
Segunda parte
«La casualidad es el dios de los tontos»
(Proverbio popular)
Apenas el solideo carmesí fue reemplazado por uno blanco en su inescrutable sesera, ocurrió algo mágico: incontables caballeros de «respetables» aires conservadores comenzaron a ver un «Santo Padre», donde antes había un «Judas execrable».
Sobre dos textos, en apariencia totalmente contradictorios, que se encuentran en un mismo sitio web.
Que la confusión es enorme; y que nada de todo eso ni de lo que nos está pasando es producto de una mera casualidad.
El heterogéneo (no confundir «heterogéneo» con «heterodoxo» POR FAVOR, que se nos van a ofender) sitio web Infocatólica, donde conviven las plumas de autores de muy diversos orígenes geográficos, filosóficos y teológicos, nos ofrece una verdadero caleidoscopio de opiniones de todo tipo.
Esto se puede constatar también, por estos días, en derredor de la figura del ACTUAL Bergoglio.
Decimos del ACTUAL, en su rol de Sumo Pontífice de la Iglesia Conciliar; porque si se tratara del ANTIGUO Bergoglio, en su cercanísimo pasado de Arzobispo de la Ciudad de Buenos Aires, donde fungía como un simple heresiarca de cabotaje, no dudamos que los comentarios acerca de su persona de muchos de quienes escriben en Infocatólica serían muy, pero muy distintos.
En fin… que parece que llevar colores diferentes en la indumentaria provoca una importante mutación en las mentes de muchos observadores; y determinadas personas son vistas de un modo pero, inmediatamente después del cambio de ropajes, pueden ser vistas de otro muy diferente. Significativo «MILAGRO» el producido por los atuendos papales.
Dígase si no; llega uno precedido de una impresentable historia de sacrílegos actos sincretistas, innumerables payasadas blasfemas en materia de liturgia y… apenas, cual «freesbee» playero, echa a volar el solideo carmesí y le colocan uno blanco en su inescrutable sesera y… ¡ZAZ!, ocurre algo mágico: Cientos de caballeros de aires conservadores comienzan a ver un Santo Padre, donde antes no había otra cosa que un Judas execrable.
Ni Merlín en sus mejores años hubiera podido producir semejante prodigio.
Esa metamorfosis ha afectado muy fuertemente a sitios como este del que nos ocupamos ahora y/o a sus dueños, administradores y/o escribientes; no es el único sitio afectado, obviamente.
Hace horas nos referíamos a las casualidades. En realidad, a partir de un diálogo aparecido en un foro un mes antes de la elección de Bergoglio, (obviamente, seguimos hablando de él, y no es manía ni obsesión), y en donde alguien daba a conocer datos interesantes, nos dimos a una serie de especulaciones que publicó Radio Cristiandad en el artículo, ¿Usted Cree en las Casualidades?
Ahora vamos a continuar demostrando que no es ni casualidad ni coincidencia; esto es lo que hemos encontrado en un artículo de Vittorio Messori, que publicó Infocatólica el 13 de Marzo de 2013 y lo traemos ahora justamente para avanzar en aquello de las «casualidades».
Para no hacer demasiado largo este artículo nuestro, pedimos al lector que lea el siguiente link:
http://infocatolica.com/?t=opinion&cod=16789
No obstante reproducimos unos fragmentos donde el autor admite haber «DEDUCIDO» que Bergoglio IBA A SER ELEGIDO sucesor de Ratzinger.
Dice Messori:
«…innumerables colegas, tanto italianos como extranjeros, me pidieron un pronóstico sobre el cardenal que los hermanos elegirían como sucesor de Benedicto XVI. Siempre, sin excepción, evité la pregunta y no respondí a ninguno, recordando que para un cristiano no es lícito tratar de quitarle el trabajo al Espíritu Santo…»
«Hice una sola excepción al silencio que me había impuesto con un colega -que es también un viejo amigo y con quien escribí un libro sobre la fe-, Michele Brambilla, actualmente en La Stampa, pero que se formó en nuestro periódico, y buen conocedor de los problemas religiosos. Le rogué que no lo divulgara hasta que el Cónclave hubiera terminado y, en tono jocoso, le pedí que me hiciera de notario y le confié un nombre, uno solo: Jorge Mario Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires.»
«…Michele me recordó que Bergoglio no estaba entre los que la mayoría de colegas daba como papables: al menos en este Cónclave; en el que eligió a Joseph Ratzinger parece que fue el que obtuvo mayor número de votos después del elegido. Pero han pasado ocho años, el cardenal Bergoglio tiene ya 76, y todos esperaban a un Papa en plenitud de sus fuerzas. Un límite que alguien había fijado en los 65 años. Además, sería el primer jesuita en convertirse en Papa, dignidad a la cual la Compañía nunca ha aspirado, siguiendo las recomendaciones del fundador, Ignacio de Loyola. Sin embargo, insistí en la candidatura del argentino.«
El comentario de Messori, más allá de su «acierto», no contempla ni por paradójica casualidad, que el catolicismo es actualmente sólo imagen, y que la inmensa mayoría de los católicos están tan secularizados que uno no termina de saber en qué creen.
La situación de la Iglesia es crítica, y no sólo en América sino en el mundo entero. Muy probablemente Messori sabía con antelación el nombre del elegido y posteriormente, por vanidad o por razones menos confesables, sale a decirlo.
Es posible que haya razones de peso geopolítico que decidieron la elección de Bergoglio, y aquí es donde creemos que se delata Messori, confirmando nuestras sospechas y la gravedad de la hora.
Lo decimos porque aquí está lo más grave y lo que encaja perfectamente con nuestro artículo anterior, es impensable que una cuestión «geopolítica» esté fuera de la influencia y del encuadre con los «poderes de la tierra».
Luego, las conclusiones no pueden ser sino las peores, y mucho más las perspectivas. Se ve nítidamente el perfil de la que «fornica con los reyes de la tierra» anunciada por San Juan y… confirmada ahora por Vittorio Messori.
En tal sentido, Infocatólica y Messori, muy a pesar suyo, nos están dando un importante dato, una interesante confirmación de aquello que intentábamos decir.
Ahora bien. Un poco por azar, echábamos una mirada al sitio Infocatólica, y encontramos el siguiente artículo del Padre Fortea, SJ.
El Padre José Antonio Fortea, SJ.
En este caso creemos interesante publicar el texto completo, porque más allá de lo controversial de la figura del Padre Fortea, y de que no coincidimos con él en prácticamente nada de lo que hemos leído en otros artículos suyos, debemos reconocer que, en este caso, nos parece muy oportuno terminar reproduciéndolo; por dos razones:
La primera, mostrar lo que mencionábamos al principio en cuanto a la heterogeneidad del sitio Infocatólica y la amplísima gama de posicionamientos que es susceptible de contener. Tal modo, por completo confuso y promotor de confusión en los fieles con escasa preparación, lo hacen muy poco recomendable, aunque es cierto que es posible hallar en el alguna información de interés.
Vale; ya podemos irnos preparando para la segura diatriba de su Director, si es que llegara a tomar conocimiento de este artículo escrito por un ignoto servidor en un ignoto sitio web procedente de «el fin del mundo»…; algo parecido dijo Bergoglio «el humilde» de sí mismo en sus primeros minutos revestido con las «mágicas» prendas blancas… ¿o me equivoco?
La segunda razón es que tenemos la libertad de espíritu necesaria para poner en práctica aquella antigua recomendación: «Discernid los espíritus y quedaos con lo bueno.» Y también: «No mires quién lo dice, pero, si lo que se dice es bueno, encomiéndalo a tu corazón».
Olvidémonos de los discursos correctos
P. José Antonio Fortea. 30/03/13
«Los Faus, los Masiá, los Küng han pagolizado a muchos en la Iglesia, los han desorientado, les han dicho que el mal ya no es mal, que la penitencia no tiene sentido, que no existe el castigo divino, como tampoco creen en la diferencia de grados de felicidad en el más allá. Han sido las zorras que han devastado la viña.
En mis últimos posts a algunos les he podido parecer excesivo. Pero si no me creéis a mí, creed al menos a la Virgen María. Nuestra Madre advirtió en Fátima lo siguiente, la cita es literal:
«La guerra pronto terminará. Pero si no dejaren de ofender a Dios, en el pontificado de Pío XI comenzará otra peor. Cuando veáis una noche iluminada por una luz desconocida, sabed que es la gran señal que Dios os da de que va a castigar al mundo por sus crímenes, por medio de la guerra, del hambre y de las persecuciones a la Iglesia y al Santo Padre».
La guerra que iba a terminar era la I Guerra Mundial, la guerra peor era la II Guerra Mundial. Digámoslo CLARAMENTE las dos guerras mundiales fueron un castigo por los pecados. No creáis al Padre Fortea, creed a la Virgen. Si pensáis que he tomado el mensaje de una web poco dudosa, podéis comprobar en el siguiente link que está tomada palabra por palabra de la web del Vaticano.
Si las dos guerras mundiales fueron castigos divinos (así lo dice la Virgen María), y ahora hay muchísimo más pecado, ¿qué conclusión debemos sacar? Pues yo creo que está clarísimo. Lo lamentable es que tantos creyentes no crean ni a la Virgen María, ni a la Biblia. ¿Entonces a quien creer? Según los teólogos modernos hay que creer a los teólogos progresistas. Por encima de la Biblia o de la Virgen María hay que creer al millonario Hans Küng y a la turba de sus secuaces, verdaderos salteadores de la Palabra de Dios. Salteadores, manipuladores de la Santa Palabra que se nos ha dado de lo alto para nuestra salvación. En esa Palabra está muy claro:
Salmos 39,12: Tú corriges a los hombres, castigando sus culpas.
Sí, queridos lectores del blog: hay que predicar una gran penitencia. Hay que volver a escuchar a Dios en su Palabra. Se necesitan profetas santos que recorran esta Ciudad de los Hombres recordándoles que se acerca un tiempo de grandes castigos, porque así nos lo indican los signos. Lo demás es como esos familiares que le dicen al enfermo desahuciado: tranquilo, tranquilo, estás bien, te vas a poner bueno.
Los Faus, los Masiá, los Küng han pagolizado a muchos en la Iglesia, los han desorientado, les han dicho que el mal ya no es mal, que la penitencia no tiene sentido, que no existe el castigo divino, como tampoco creen en la diferencia de grados de felicidad en el más allá. Han sido las zorras que han devastado la viña. Éste sería el momento de que en la Gran Nínive se proclamase una gran penitencia. Pero no se hará. Las ovejas están ciegas. No sólo no se escuchará a los profetas, sino que al revés, no está lejos el año en que las ovejas se vuelvan lobos.»
http://infocatolica.com/?t=opinion&cod=16911
Unos pocos comentarios finales:
El Padre José Antonio Fortea, (nunca sabrá él cuanta simpatía me despiertan sus dos nombres de pila), dice bien:
«…hay que predicar una gran penitencia. Hay que volver a escuchar a Dios en su Palabra. Se necesitan profetas santos que recorran esta Ciudad de los Hombres recordándoles que se acerca un tiempo de grandes castigos, porque así nos lo indican los signos. Lo demás es como esos familiares que le dicen al enfermo desahuciado: tranquilo, tranquilo, estás bien, te vas a poner bueno…»
Dice bien, reitero; pero espera mal. Porque de donde él espera lo que dice esperar, vendrá más de aquello por lo que se lamenta en el final de su artículo.
El Padre Fortea dice al final:
«Las ovejas están ciegas. No sólo no se escuchará a los profetas, sino que al revés, no está lejos el año en que las ovejas se vuelvan lobos.»
Creemos que aquí se ve plasmado su error, que es el de muchos; no es que no estén lejos los tiempos a los que se refiere el autor. He aquí justamente en donde se produce la anomalía que impide que autores como él den el salto al vacío que los puede salvar.
Estamos en esos tiempos Padre Fortea; las ovejas ya se han convertido en lobos; y eso… desde hace años, porque nada de todo lo que nos está ocurriendo es producto de la casualidad.
