SE VIENE OTRA RENUNCIA
Primicia Exclusiva para Radio Cristiandad
«La salida del Padre Bouchacourt es cuestión de horas»
Volver a leer algunos textos que tienen una cierta antigüedad y ponerlos a la luz de acontecimientos posteriores suele proporcionarnos una nueva valoración de dichos documentos.
Este trabajo puede confirmar lo que pensábamos en aquellos momentos de ellos, o modificar el valor que le dimos.
Es el caso.
Acontecimientos o información nueva hay todos los días para desgracia de algunos.
Los que se apoyan sólo en la Verdad, no deben realizar ninguna pirueta para explicarse, ni tampoco tienen necesidad alguna de apresurarse a ocultar o desmentir o desvirtuar o diluir, sea lo que escribieron en determinada oportunidad, sea el documento sobre el cual fundamentaron su actitud.
No es el caso del Padre Bouchacourt… Al menos no por estas horas…
Como vamos a ocuparnos de él, y como sabemos que hay quienes se preocupan en demasía por nosotros, ya que sostienen que nos dejamos llevar por un excesivo «apriorismo» o una tendencia patológica por el «celo amargo», antes de referirnos al Padre Christian Bouchacourt, queremos hacerle llegar nuestros saludos al Padre Christian, al sacerdote que es, deseándole de corazón que se encuentre bien. Queremos que el Padre Bouchacourt sepa que está presente en nuestras oraciones, tanto él como Mons. Fellay.
Bueno. Habiendo aclarado eso, y dejando de ese modo descartados los «apriorismos» y el «celo amargo», ahora sí vamos a ocuparnos de ellos como se debe.
Para empezar, hay que releer la Carta del Padre Bouchacourt a los sacerdotes de su Distrito, que data del 12 de octubre de 2011:
«El texto del documento entregado a Mons. Fellay y a sus Asistentes sigue siendo confidencial. Sin embargo puedo comunicarles algunos elementos relativos a su contenido. Tiene dos partes: un preámbulo doctrinal y un breve proyecto de solución canónica para la FSSPX.
El preámbulo se basa sobre el protocolo de acuerdo que en su momento se propuso a Mons. Lefebvre, pero en forma más restrictiva.
Se nos pide reconocer a la luz de Tradición católica al Vaticano II y a las enseñanzas posteriores de los Papas hasta el día de hoy.
Además deberíamos aceptar, por un lado, el Catecismo de la Iglesia Católica, que constituye un compendio de la doctrina conciliar, y por otro, el Código de Derecho Canónico publicado en 1983, con una aplicación adaptada a la disciplina particular otorgada a la FSSPX.
Asimismo deberíamos reconocer la legitimidad del Novus Ordo. Según las explicaciones de los canonistas del Vaticano, la palabra «legitimo» quiere decir «legal»… Esta no es la acepción recibida comúnmente.
Después seguiría una profesión de fe y un juramento de fidelidad.
Por último, si firmásemos este preámbulo, se nos otorgaría una prelatura personal, parecida a la estructura canónica del Opus Dei.
Queda claro que este preámbulo, con el contenido que tiene, no puede ser firmado, aunque se le aporten modificaciones.»

¿SE ENTENDIÓ lo que decía el P. Bouchacourt el 12 de octubre de 2011?
Se comprende con claridad que afirma que el PREÁMBULO «NO PUEDE SER FIRMADO CON EL CONTENIDO QUE TIENE, AUNQUE SE LE APORTEN MODIFICACIONES».
Ahora, en marzo de 2013, basta con releer sólo algunos puntos de la Declaración Doctrinal del 15 abril 2012, la que Mons. Fellay envió al Card. Levada, la que fue dispuesto a firmar en Roma el 13 de junio del mismo año:
II
Nosotros declaramos aceptar las enseñanzas del Magisterio de la Iglesia en materia de fe y de moral, dándole a cada afirmación doctrinal el grado de adhesión requerido, según la doctrina contenida en el n° 25 de la Constitución dogmática Lumen Gentium del Concilio Vaticano II (1)
(1) Cf. también la nueva fórmula de la Profesión de fe y del Juramento de fidelidad para asumir un cargo ejercido a nombre de la Iglesia, 1989 [Nota mía: ¡¡¡se trata de la Nueva Profesión de fe de Ratzinger!!! ¡¡¡La que reemplaza al Juramento Antimodernista!!!]
III En particular:
1 Nosotros declaramos aceptar la doctrina sobre el Pontífice romano y sobre el Colegio de los obispos, con su cabeza, el Papa, enseñada por la Constitución dogmática Lumen Gentium del Concilio Vaticano II, capítulo 3 (De constitutione hierarchica Ecclesiæ et in specie de episcopatu), explicada e interpretada por la Nota explicativa prævia de este mismo capítulo. [Nota mía: ¿qué habrá sido de todo lo que nos han ensañado los sacerdotes de la verdadera Tradición sobre la Colegialidad y esa triste Nota Previa que está puesta al final del documento?]
3 La Tradición es la transmisión viva de la Revelación « usque ad nos » (4) y la Iglesia en su doctrina, en su vida y en su culto, perpetúa y transmite a todas las generaciones lo que ella es y todo lo que ella cree. La Tradición progresa en la Iglesia con la asistencia del Espíritu Santo (5), no como una novedad contraria (6) sino por una mejor comprensión del depositum fidei (7).
(5) Cf. Concilio Vaticano II, Constitución dogmatica Dei Verbum, 8 et 9, Denz.4209-4210.
4. La completa Tradición de la fe católica debe ser el criterio y la guía para la comprensión de las enseñanzas del Concilio Vaticano II, el cual a su vez, ilumina –es decir profundiza y explica ulteriormente- ciertos aspectos de la vida y de la doctrina de la Iglesia, implícitamente presentes en ella, y aún no formulados conceptualmente (8).
5 Las afirmaciones del Concilio Vaticano II y del Magisterio Pontifical posterior relativos a la relación entre la Iglesia católica y las confesiones cristianas no-católicas, así como el deber social de religión y al derecho a la libertad religiosa, cuya formulación es difícilmente conciliable con las afirmaciones doctrinales precedentes del Magisterio, deben ser comprendidos a la luz de la Tradición entera e ininterrumpida, de manera coherente con las verdades enseñadas precedentemente por el Magisterio de la Iglesia, sin aceptar ninguna interpretación de estas afirmaciones que pueda llevar a exponer la doctrina católica en oposición o en ruptura con la Tradición y con este Magisterio. [Nota mía: el análisis de los puntos 4 y 5 ha sido publicado en Radio Cristiandad: https://radiocristiandad.wordpress.com/2012/06/29/analisis-de-la-declaracion-doctrinal-texto-completo/].
7 Nosotros declaramos reconocer la validez del sacrificio de la Misa y de los Sacramentos celebrados con la intención de hacer lo que hace la Iglesia según los ritos indicados en las ediciones típicas del Misal romano y de los Rituales de los Sacramentos legítimamente promulgados por los papas Paulo VI y Juan Pablo II.
8 Siguiendo los criterios enunciados aquí arriba (III,5), así como el canon 21 del Código, nosotros prometemos respetar la disciplina común de la Iglesia y las leyes eclesiásticas, especialmente aquellas que están contenidas en el Código de derecho canónico promulgado por el papa Juan Pablo II (1983) y en el código de derecho canónico de las Iglesias orientales promulgado por el mismo Pontífice (1990), quedando a salvo la disciplina que se le conceda a la Fraternidad Sacerdotal San Pio X por una ley particular.
Valientemente el P. Bouchacourt se adelantó a definir que era IMPOSIBLE firmar un documento con ese contenido. Pero, como puede verse, Monseñor Fellay desairó y decepcionó al pobre P. Bouchacourt (entre otros).
Creemos que, con toda la lógica posible en este mundo, podemos preguntarle al Padre Bouchacourt si ya ha entrado en contacto con alguno de los sacerdotes de la «Resistencia»; si los ha llamado o les ha escrito para que vayan haciéndole un hueco ante lo que seguramente será su inminente renuncia a la FSSPX.
Esperamos que conjuntamente con su renuncia (dele Padre, anímese, que renunciar acaba de ser puesto de moda por el papa de «corazón tradicional) el P. Bouchacourt nos regale el obvio e inevitable documento público donde denuncia los puntos de la CLAUDICACIÓN de Mons. Fellay que de modo tan claro ya había descrito en aquella carta a los sacerdotes del 12 de octubre de 2011.
Para terminar: un último consejo al P. Bouchacourt. Si por esas cosas insólitas que usted tiene, se le pasara por la cabeza querer venirse con nosotros, sepa que tenemos el celo muy, muy, muy amargo y que, a priori, no confiamos en usted porque hace mucho tiempo que usted ha renunciado…
OSKO … «aditivado»

