ENTREVISTA DE NON POSSUMUS A MONSEÑOR WILLIAMSON – SAQUE UD. SUS CONCLUSIONES

WP_000197ENTREVISTA DE NON POSSUMUS A MONSEÑOR WILLIAMSON

Extractos sobre el Motu proprio y el levantamiento de las excomuniones

(del minuto 0:44 al minuto 0:53)

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Non Possumus:
Excelencia, aquí, en Latinoamérica, sobre todo los sedevacantistas lo atacan mucho a usted porque dio gracias por el Motu proprio y por el levantamiento de las falsas excomuniones. ¿A qué se debió? ¿Se había dado, usted, cuenta de que era una trampa de Roma? ¿No estaba seguro? La gente se pregunta por qué agradeció.

Monseñor Williamson: Cierto. Yo en el 84, por ejemplo, saludé un paso aparentemente importante de Roma a favor de la buena Misa, el indulto, porque, honestamente, no veía una trampa. Y quería ver el bien; y, si Roma hacía algo bien, quería saludar el bien y no buscaba siempre criticar, criticar, criticar a Roma. Entonces, hubo de lado mío un cierto sentimiento tal vez de querer aprobar algo de Roma, una benevolencia hacia Roma.

Igual, en 2007, quería ver el bien. Y hubo un cierto bien. Si se lee exactamente lo que he escrito a favor, en pro, de Summorum Pontificum, creo que se ve que lo que aprobé no era completamente falso, no se ha mostrado falso después. Aprobé el hecho de que había sacerdotes que podrían celebrar la buena Misa.

Non Possumus:
Claro…

Monseñor Williamson: El Comentario Eleison comenzó con dos o tres comentarios en pro de Summorum Pontificum. Es verdad que yo no vi una trampa, que yo no escribí algo sobre el mal que podría representar Summorum Pontificum. ¿He sido, en esta medida, naïf (ingenuo)? Es posible. Lo que escribí era incompleto, sí; pero falso, no, creo que no.

Non Possumus:
No. Porque, en cierta medida, trajo un bien. Usted agradecía por el bien que pudiera traer el Motu proprio.

Monseñor Williamson: Creo que sí. Pero desde aquel tiempo he leído críticas de Summorum Pontificum que son mucho más severas, y acepto que yo no vi esto en aquel momento. Quería aprobar algo de Roma para no siempre criticar, criticar, criticar. Y, de hecho, hubo algo bueno. Hubo algo bueno. Hablar sólo, principalmente, de lo bueno era incompleto, lo admito. Admito que era incompleto. Sí.

Non Possumus:
Y usted agradeció el levantamiento de las falsas excomuniones…

Monseñor Williamson: Pffff… (nota del estenógrafo: gas vocal)

Non Possumus:
Eso también el algo que…

Monseñor Williamson: Sí… Sí… Sí… Creo que lo que escribí y pensé en aquel momento era, igualmente, incompleto. Pero quería, quería no apartarme de Monseñor Fellay, quería aprobar a los compañeros. Esto ha jugado un papel, creo, lo que escribí y pensé en aquel momento. Quería no ver que… que… Pffff (gas vocal).

Non Possumus:
Sí…

Monseñor Williamson: Quería esperar en un mejoramiento por el lado de Roma y… Pffff (gas vocal) Pero, cuando el 16 de diciembre Monseñor Fellay escribió a Roma para pedir el levantamiento de las excomuniones, no me mostró esta carta. Nosotros cuatro pedimos, y no me mostró…

Non Possumus:
Usted no firmó, ¿verdad? Eso sí lo sabía. No pidió el levantamiento…

Monseñor Williamson: No firmé y no vi esta carta. No me mostró esta carta. No me escribió diciendo: voy a escribir esta carta, ¿aprueba usted? No. No. Escribió sin mi conocimiento y sin mi aprobación. Y, si me hubiere mostrado, yo no pienso que hubiera aprobado, porque él tomaba demasiado en serio estas excomuniones. Monseñor Lefebvre siempre había pensado desde el 88 que estas excomuniones son vacías, no tienen ninguna substancia porque no hubo ningún crimen y lo demás está en el Derecho Canónico. Pero Monseñor Fellay… Ahhh… Ahhh…

Esta actitud no la aprobaba en aquel momento, pero después del levantamiento, él escribió una carta de agradecimiento al Papa. Y esta carta, yo la firmé; porque hubo en esta carta de agradecimiento, después del levantamiento, una frase, hubo una reserva que me permitió firmar esta carta de agradecimiento.

Pero, leyendo esta carta de agradecimiento, es implícita una seriedad de lo que hizo el Papa. Es decir, es implícito tomar en serio las excomuniones, lo que es un error. Sí, es un error. Pero, dado el punto de vista del Papa, hizo algo… Pffff (viento bocal) algo… Pffff (viento bocal)… Pffff (viento bocal)… Actuó con coraje en frente de los otros prelados de Roma… ¿qué sé yo?… Hubo algo que aprobar en su comportamiento.

Pero, de todas formas, no digo que todo lo que pensé y escribí en aquel momento era justo, era completo. No. ¿Me equivoqué? Tal vez en parte, sí. En parte.