SI «TINO» LO DICE…
Es el que mejor definió la renuncia de BXVI. No deberá perder de vista el lector que «Tino» lo ve todo al revés; lo que es bueno él lo ve malo y viceversa. Por eso es que nos parece magnífico su testimonio.
El personaje que motiva estas líneas no merece demasiada atención ni siquiera desde el punto de vista de su estado que por cierto es bastante lamentable.
Los motivos por los cuales se «hizo cura», su particular y heterodoxa manera de entender la iglesia, la fe, la oración, etc. no es muy distinta de la de tantísimos que como él fungen de «curas» y pastorean almas. Para quien o «que» las pastorean, ya es una cosa que mejor ni mencionar. Para ver eso y si les interesa, la nota completa pueden encontrarla en Tradición Digital.
Dice el sitio mencionado, que la nota que reproduce está tomada del periódico Extremadura y se trata de una entrevista a un sacerdote que ejerce su «ministerio» en la diócesis de Coria-Cáceres.
«Políticamente incorrecto, es elogiado por alumnos y fieles. Florentino Escribano, nacido hace 60 años en Pedrosa del Príncipe (Burgos) en el seno de una familia de campesinos que tuvo diez hijos (él es el noveno), dice sentirse ‘Catovi’ tras llevar 34 años en Cáceres. Simultanea sus clases de Pedagogía y Didáctica en Magisterio con la parroquia Virgen de Guadalupe, de la que es párroco titular. Su pasión, la docencia; su otra vocación: ser músico de rock. Tiene un programa en la tele local cacereña.»
De toda la entrevista solamente hemos querido tomar un par de párrafos. En el primero el periodista le realiza una pregunta acerca de la renuncia de Benedicto XVI:
–¿Qué reflexión le merece la dimisión del Papa Benedicto XVI?
–Para mí ha sido una alegría maravillosa. Por fin. 700 años de inmovilismo, en los que parecía que era Dios el que se moría y cómo iba a renunciar. Ha sido una papolatría muy grande la que ha habido. Y este hombre dice: somos humanos; tenemos derecho a ser abuelos; a reposar. Por fin la Iglesia camina sin nosotros, es cosa de Jesús y del Espíritu. Me ha parecido genial el gesto del Papa. Ha hecho una revolución este hombre con esta decisión increíble. Ha venido a decirnos: vamos a abrir puertas y ventanas, que esto no es solo organización humana. Hay algo que nos supera. Así que ‘chapeau’ por él.
Esta reflexión o análisis del «cura» Florentino «Tino» Escribano es lejos la mejor de todas las explicaciones, la más autentica y la que mas gráficamente explica lo que en realidad ha significado el gesto dimisionario de Benedicto XVI. Genialmente Revolucionario.
El «cura», que aboga por que los sacerdotes se casen y que haya mujeres obispo y que sostiene entre otra sarta de heterodoxas salvajadas, que rezar no sirve para nada (o casi nada) y que además ante la pregunta del periodista acerca de si no tiene temor de que lo excomulguen por sus ideas afirma (con mucha razón) que:
–No, a mí nadie me ha excomulgado ni lo va a hacer. Estas cosas las decimos muchos y en la Iglesia somos libres para proponerlo. Luego ya viene ‘Paco con las rebajas’ y te dicen, ¡hombre!, ¿cómo has dicho esas cosas? La Iglesia dice…, la norma es… Pero si anteriormente a nosotros no hubiera habido gente que dijo que hacía falta un Concilio para renovar, estaríamos todavía en la Teocracia de la Edad Media. Pero por suerte hoy celebramos 50 años de que hubo un Papa que abrió las ventanas y las puertas y mira la que montó.
Este «cura»… ha dejado muy en claro lo bien que encaja el acto de renuncia de Benedicto XVI en el esquema REVOLUCIONARIO que prevalece y continuará prevaleciendo en la Iglesia Conciliar, porque la misma es lo que esencialmente la conforma. La Iglesia Conciliar, (que NO ES la Iglesia Católica), es hija de la Revolución.
Este «sacerdote» similar a muchísimos que son como el, es un excelente ejemplar de esa especie que podemos reconocer como una síntesis hecha de principios hegelianos y los de la New Age. Esa síntesis obviamente dialéctica (el mundo entero está atrapado en la dialéctica impuesta por la Revolución) está mucho más difundida de lo que se piensa. Y en esa realidad el arquetípico mamarracho que es Florentino Escribano observa el renunciamiento de Ratzinger y le parece una cosa espléndida y maravillosa.
Lo ve como lo que es: un acto Revolucionario en el marco de todo un proceso Revolucionario, y que muy lejos está de ser un acto virtuoso, humilde ni sabio, como repiten y no se cansan de repetir miles de «olfas» cibernéticos y de los otros, con la clara intención a mi entender, de convertirnos en «olfas» a todos .
Por si alguno objeta que Florentino Escribano es impresentable, lo cual es muy cierto, y que por lo tanto no es suficiente fundamento lo que el dice para sostener lo que afirmamos, vamos a aportar otros testimonios mucho mas serios y respetables.
Esto es lo publicado en «Chiessa»:
El historiador de la Iglesia ROBERTO DE MATTEI hizo comentarios sobre la decisión del Papa Joseph Ratzinger en una nota publicada en el sitio web Corrispondenza Romana «Considerazioni sull’ atto rinuncia di Benedetto XVI»
DE MATTEI no pone en duda que la renuncia al pontificado de Benedicto XVI es canónicamente legítima.
DE MATTEI admite que: «está considerado por el derecho canónico».
«Y también se sostiene teológicamente, porque se pone fin no al poder conferido por el orden sacramental, que es indeleble, sino sólo al poder de jurisdicción».
Sin embargo y desde una perspectiva histórica, DE MATTEI dijo que la renuncia del Papa Joseph Ratzinger «parece estar en absoluta discontinuidad con la tradición y la práctica de la Iglesia».
«No se puede hacer comparaciones con Celestino V, quien renunció después de ser arrancado por la fuerza de su celda de ermitaño, o con Gregorio XII, quien a su vez se vio obligado a abandonar con el fin de resolver el problema muy serio del Gran Cisma de Occidente. Eran situaciones excepcionales. Pero ¿dónde está la excepción en el acto de Benedicto XVI?… la razón oficial, incluida en su declaración de 11 de febrero, expresa, en lugar de una excepción, una situación completamente normal».
Siendo así – escribe DE MATTEI – el acto de Benedicto XVI «no es sólo innovador, sino revolucionario».
«Ante los ojos de la opinión pública en todo el mundo, la imagen de la institución papal en realidad se verá despojada de su carácter sagrado al estar sujeta a los criterios de valoración de la modernidad».
Y así se llegaría al objetivo propuesto en varias ocasiones por Hans Küng y otros teólogos progresistas: el de la reducción del papado a un estado de «Presidente de la Junta Directiva, puramente arbitral, que tenga a su lado, un sínodo de obispos, con permanentes facultades deliberativas».
Paralelamente el filósofo y teólogo ENRICO MARIA RADAELLI llega a conclusiones mucho más radicales todavía, y por cierto que polémicas.
Ha presentado una nota de 13 páginas, publicada en su sitio web. El título de la nota no deja lugar a dudas:
«¿Por qué el Papa Benedicto XVI Ratzinger debería retirar su renuncia?. «El tiempo para un nuevo Papa no ha venido por lo que entonces sería un antipapa».
RADAELLI toma como punto de partida las palabras que Jesús resucitado dijo al apóstol Pedro, en el capítulo 21 del Evangelio de Juan. Llega a la conclusión de que «la cruz es el estado de todo cristiano» y por eso «rebelarse contra esa condición, renunciar a la gracia recibida parece ser, para un cristiano, un delito grave contra la virtud de la esperanza, contra la gracia y valor sobrenatural contra la aceptación por cada uno de la condición humana, este error es aún peor si esta condición incluye un rol ‘in sacris’, como es el caso de la condición más destacada de todas, la del Papa «.
«La renuncia de un Papa – continúa – aún cuando ello resulte legalmente permitido, «no es admisible metafísica y místicamente, porque el sucesor de Pedro, con el juramento de la elección es elegido en un nivel ontológico diferente».
Y añade:
«No tome en consideración estos hechos si no quiere, pero en mi opinión, es un golpe mortal al dogma. Además que como el Papa será relevado de funciones a las que no puede realmente dimitir, el Papa que lo sucederá, a pesar suyo, sería un antipapa.»
RADAELLI concluye:
«Voy a terminar con la siguiente consideración: El Papa Benedicto XVI Joseph Ratzinger no debe renunciar, debería reconsiderar su decisión. Sólo Dios sabe lo mucho que la Iglesia necesita de lo sobrenatural, lo no humano, un Papa valiente. Un Papa que no sea celebrado por el mundo liberal, sino por todos los ángeles del cielo. Un Papa y Mártir».
GIANLUCA DE CANDÍA, profesor de filosofía y Teología en la Universidad Teológica de Puglía ha escrito: (publicado en L´espresso blog)
«Una cosa es cierta: la renuncia a su oficio pastoral puso fin a una época. Fue un acto de modernización implícito, que relativiza la persona del Papa, y esto, es tal vez el último gran acto del Concilio Vaticano II».
CONCLUSIONES
El renunciante, hombre inteligente y de astucia, es el mismo que tergiversó y suplantó el Tercer Mensaje de Fátima, cuestión por la cual incluso supo verse en apuros en determinado momento. Es quien estuvo detrás de JPII en cada acto ecuménico; en todos los encuentros de Asís; es el de las visitas a las sinagogas y mezquitas, es el que besa coranes. ¿Qué clase de humildad pretenden hacernos creer que hay detrás de sus actos?
El renunciante es hombre del Concilio Vaticano II. Y no cualquier hombre. No uno más. Es uno de los principales ingenieros que diseñaron ese edificio. Es el padre de la «criatura».
No se puede encontrar una especie de término medio; no se puede esperar algo así como que la Iglesia que surgió de ese Concilio mo-der-nis-ta «vuelva sobre sus pasos» y que retorne a la Iglesia Católica, por la simple y sencilla razón de que eso resulta ser NATURAL e incluso metafísicamente imposible; como un circulo cuadrado o el EN-SOF de los cabalistas judíos.
Por eso también es inaceptable todo tipo de acuerdo, porque detrás del modernismo, (que no está demás recordar ES UNA HEREJÍA), no es que está Dios intentando trabajosamente ir más o menos manejando la cosa, tolerando y viendo como arregla ese desbarajuste… Dios es ajeno por completo, porque el CVII no es obra de Dios. El que está detrás de esa herejía no es otro que belial y hasta donde yo sé no se debe tener trato con él.
Que las personas particulares que profesan conciente o inconcientemente la Fe Modernista, puedan convertirse, es OTRA COSA.
Que se intente persuadir a tal o cual amigo o familiar, explicándole con caridad y afecto acerca de lo que en realidad ES la Iglesia Católica y cuan lejos está de Ella la diabólica secta modernista que controla el Vaticano, esta muy bien… pero creer que ese engendro que gobierna desde Roma a todas la diócesis del mundo, pudiera, imprevista o gradualmente, de modernista y apóstata convertirse EN BLOQUE a la Ortodoxia de la Fe Católica, es un absurdo y un disparate que ni por un milagro puede ocurrir.
El acto dimisionario de Benedicto XVI es uno más de tantísmos actos REVOLUCIONARIOS propios de los funcionarios de esa secta. Si esto a alguno le parece una posición cercana al sedevacantismo, pues lo lamento mucho.
No es necesario recurrir a las profecías privadas para comprender que es lo que está pasando, porque es precisamente EN LO QUE ESTÁ PASANDO, en donde podemos ver con claridad los signos de los tiempos. Que nos parezca increíble o que nos desconcierte, o que nos cueste ver claro, es un problema de las personas que somos, pero no de la Iglesia de siempre, no de la doctrina de siempre, ni de las Sagradas Escrituras, ni de las Profecías que contiene… es un problema nuestro.
Si a los hombres nos «ha sido dado Espíritu de Mentira» es por no haber amado a La Verdad.
Si nuestro discernimiento de toda esta situación nos sume en la más absoluta perplejidad, entonces, con verdadero espíritu de penitencia, humillándonos ante la cruz, pidamos al Señor Jesucristo, Rey de Reyes y Señor de Señores, que nos perdone por nuestros pecados, nuestra tibieza, o por haber amado más al mundo que a Él; pidámosle que nos de la luz necesaria para comprender y que nos otorgue las gracias especialísimas necesarias para sobrellevar toda esta tremenda crisis que va aproximándose a su culminación.
Porque una vez sumido hasta la heces este cáliz de desoladora abominación, vendrá el Señor en Gloria y Majestad y como Juez Terrible, por más que el renunciante diga como dijo hace pocos días, que no hay que oír a los «predicadores de calamidades»; Él vendrá, mal que les pese a los encumbrados simuladores que en los últimos días se retuercen al ver que se les puede escapar o complicar la posibilidad de un ACUERDO.
Que cada uno se haga cargo de su propia perplejidad. A esta altura de las circunstancias va siendo hora. Y aunque tengo ganas de decir algunas cosas más… mejor me las guardo por el momento, porque como suele ocurrir últimamente, se me va a salir la cadena, si es que ya no se me ha salido.

