HNAS. CONTEMPLATIVAS DE PROBIZHNA – INCREIBLE PERSECUCIÓN Y LEALTAD AL PEDIDO EVANGÉLICO – TODO UN EJEMPLO EN ESTA HORA DE TINIEBLAS

VOTOS SOLEMNES DE LAS HNAS. CONTEMPLATIVAS

Nosotras hemos perdonado a todos. Que Dios les conceda la gracia del arrepentimiento y la conversión, porque ellos fueron engañados. Por supuesto, también hemos perdonado a todos los que les incitaron al ataque. Sería un gran placer y recompensa para nosotros si se arrepintiesen, pero tenemos una experiencia dolorosa que cuando el alma se une con el espíritu de la herejía obstinadamente niega a la gracia del arrepentimiento

Apreciado Fabián:

Para cumplir la voluntad de quienes me escriben desde Ucrania, y porque hemos podido corroborar que estar enterados de lo que ocurre en Ucrania a quienes luchan contra la nueva Iglesia es altamente provechoso para el alma, le envío lo que contestan desde allí a mi último mensaje (copio el mío y el de ellos a continuación de esta introducción).

Las hermanas tuvieron que irse de Probizna y la que fue fuertemente golpeada sigue en mal estado.

Según lo que nos dicen, el «sacerdote» tal vez no es tal (como era de esperar o podríamos haber sospechado si fuéramos más sagaces). No sobran oraciones por ese hombre, y por todos los falsos clérigos que se han colado en los últimos 60 años para la perdición de millones y millones.

A propósito de esto (infiltración de todo tipo -marxista, homosexual, liberal, masónica, etc.-) me permito indicar algo que he meditado durante largo tiempo y quizás pueda iluminar a más de uno: quizás a más de uno le parezca de suficiente peso lo que digo a continuación. El Señor nos dijo que nos guardáramos de los falsos profetas, indicándonos el modo en que debíamos reconocerlos (y actuar en consecuencia): juzgando de la bondad de los frutos. No nos dijo que los reconoceríamos por los testimonios sobre su vocación; ni por su modo bonito o hermoso o magnífico de predicar; ni por el don de gentes que tuvieran; no nos dijo que los reconoceríamos por el modo en que estarían vestidos: de sotana, de alzacuello, de púrpura y negro, de blanco…; no nos dijo que los reconoceríamos por el cargo que estuvieran ocupando; ni nos indicó que los reconoceríamos según la ley, o según la validez de sus nombramientos o elecciones. Estoy muy convencido de que una buena razón para no decirnos que nos atuviéramos a nada de eso es que sobre esos puntos es imposible llegar a conocer la verdad; no solo para los iletrados o los ignorantes, sino para todos; y el Señor da algo a lo que
todos, es decir, cualquiera, puede y debe atenerse: tanto el campesino iletrado como el sabio, el no teólogo o el canonista…

El Señor dijo, pues, que juzgáramos (sí, «juzgar»: así se llama el acto de determinar con el intelecto el valor de una realidad) según los frutos, pues un árbol bueno no puede dar frutos malos, y uno malo dar frutos buenos. Profeta (o pastor), pues, que dispersa al rebaño, que corrompe la doctrina, que actúa contra las ovejas… es falso profeta (pastor): no es tal. El sencillo proceso mental de rechazar al pastor o profeta falso por sus malos frutos lo puede (y lo debe) hacer cualquiera, como no cualquiera puede hacer el complejo razonamiento, aun siendo impecable, de Andrés Carballo (al que los lectores deberían prestar una seria atención).

Yo creo que no actuar según ese criterio es no solo una memez, una necedad, una falta de la sagacidad que los hijos de este mundo sí tienen: es una desobediencia al Señor.

Este sencillo y evangélico modo de razonar es el que todos podríamos y deberíamos aprender de nuestros hermanos ucranianos, que, quizás gracias a eso, se están haciendo merecedores de la palma del martirio.

Alejandro Bayer

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Apreciadas Hermanas:

Seguimos pensando en ustedes, y lo hace ahora un mayor número de personas, para gloria de Dios y la salvación de las almas.

En el blog publicaron varias cosas, que pueden ver aquí y aquí.

Pero lo mejor está abajo. Ahora los dolores de ustedes son ayuda para otras personas, que están físicamente muy lejos de ustedes. Dios tiene modos muy especiales de ayudar a las almas. Les dejo abajo la carta de una lectora de Radio Cristiandad. Lo hago porque la autora de la carta envía un mensaje para ustedes, pero creo que la carta original es la que debe llegarles.

Pensando en el bien de las almas de quienes las atacan, ¿no sería bueno rezar muchas misas por ellos, y muchos rosarios, y hacer algunos actos públicos de perdón?

Si insisten en sus perversos propósitos, la salida del lugar tendría que incluír, pienso yo, una manifestación de sacudirse el polvo de las sandalias (como manda el Señor) y, dependiendo de cómo se desarrollen los hechos, una bendición especial para el lugar, tratando de exorcizarlo (lo cual puede hacerse también en este momento, supongo yo).

Confiando en sus oraciones por todos nosotros, me despido.

Alejandro B.

—–Mensaje original—–
De: Contemplative Sisters [mailto:contemplative.sisters@gmail.com]
Enviado el: lunes, 19 de noviembre de 2012 16:02
Para: Alejandro Bayer
Asunto:

Estimado Sr. Bayer:
Gracias por su correo electrónico y todos los mensajes alentadores.
En cuanto a los atacantes, nosotros hemos perdonado a todos. Que Dios les conceda la gracia del arrepentimiento y la conversión, porque ellos fueron engañados. Por supuesto, también hemos perdonado a todos los que les incitaron al ataque. Sería un gran placer y recompensa para nosotros si se arrepintiesen, pero tenemos una experiencia dolorosa que cuando el alma se une con el espíritu de la herejía obstinadamente niega a la gracia del arrepentimiento. Sin embargo, un rayo vino el domingo. Sus oraciones rompieron los témpanos de hielo alrededor de los corazones de los feligreses locales. Durante la liturgia (aunque non válida), uno de los hombres de la parroquia gritó al cura párroco: «¡Tú no eres un sacerdote!» Los otros hombres pidieron al sacerdote que permanezca en la iglesia después de la liturgia que quisieran hablar con él. Pero él se asustó e inmediatamente después de la liturgia se alejó rápidamente.

¿Cómo los eventos en Probizhna continuaban? Los atacantes soldaron las puertas y ventanas, bloquearon la entrada y no dejaron entrar a las hermanas. Llevaron algunas cosas fuera de la casa, pero regresaron nada de lo que habían robado – incluyendo pasaportes, documentos, dinero … Todo eso sucedió bajo la protección policial. La policía incluso bloqueó el camino y no dejó las hermanas entrar en la casa. El sábado a las 11 pm, las hermanas se sacudieron el polvo de sus pies y
salieron del lugar.

La hermana que está en el hospital se encuentra en un mal estado de salud. Ella no puede andar, sostiene su cabeza en la sien y se queja del dolor. Ella no sufrió no sólo una conmoción cerebral, pero un traumatismo craneoencefálico.  Tenemos miedo de hemorragia cerebral.

Después de que las hermanas llegaron a nuestro monasterio, describieron toda la situación con más detalle. Dijeron que cuando los hombres enmascarados irrumpieron en el monasterio, rompieron las puertas con un hacha, y la hermana que estaba rezando en la capilla ya estaba preparándose para la muerte. Esto fue seguido por alboroto salvaje durante el cual los atacantes empujaron a las hermanas abajo la escalera, los arrastraron fuera, una sobre la otra, las derribaron en el barro, golpeándoles y dándoles patadas.

Arrastraron a una hermana tras otra en una camioneta preparada. Una de las hermanas vio a otra que yacía bajo el coche, sostiendo la cabeza y repitiendo: mi cabeza, me duele la cabeza … La hermana se puso a gritar: «Llamen a la ambulancia, rápidamente, la hermana está sangrando!» (Ella no había visto su rostro, pero ella pensó que estaba sangrando.) Nadie respondió. Llamó a la policía, pero estaban de pie cerca y mirándolo todo. Si alguien cerrara de golpe la puerta mientras la hermana yacía debajo la camioneta – y eso era muy probable – la habrían matado a la hermana o, si sobreviviera, seguramente su cara habría sido desfigurada. La otra hermana sostenía la puerta con todas sus fuerzas para evitar lo peor. Todas las hermanas fueron arrojadas a la camioneta como unos sacos de patatas.

Rezamos por nuestra hermana para que Dios sea glorificado en esta situación y que a través de su sufrimiento llegue no sólo la gracia a los que la han herido, pero también la gracia de la resurrección espiritual de la nación ucraniana.

Gracias por sus oraciones y a través de su mediación también agradecemos a todos los que nos recuerdan en sus oraciones.

En Cristo,

Las hermanas contemplativas