SEÑALES
Muy estimado Fabian:
Meditando acerca de las últimas publicaciones respecto de lo que ocurre en Ucrania, con la congregación de «Hermanas Contemplativas Basilianas» no puede uno menos que reflexionar acerca del modo en que ellas se han referido a su situación con simpleza y sencillez.
Entiendo como una muy elocuente señal que detrás del hostigamiento haya un obispo de la Iglesia conciliar y oficial que apoya o instiga la actuación de un párroco que a su vez moviliza a parroquianos, seminaristas y otros sacerdotes en contra de las religiosas. Seguramente que detrás de todo esto también estará el interés por el «botín» que representa el hacerse con una casa importante y el predio en el cual se ubica.
Lo cierto es que su situación parece agravarse. Sin embargo es notable que en el espíritu de esas religiosas hay una gran serenidad a pesar de todo.
Y no solo es serenidad. Si bien se mira, ese espíritu de las «Hermanas Contemplativas» reúne todas las condiciones para quedar comprendido en el las dos primeras columnas siguiente cuadro:
| Bienaventuranzas y maldiciones en San Mateo 5 y San Lucas 6 | ||
| san Mateo 5:3-12 | san Lucas 6:20-23 | san Lucas 6:24-26 |
|---|---|---|
| Bienaventuranzas | Bienaventuranzas | Maldiciones |
| Bienaventurados los pobres de espíritu porque de ellos es el Reino de los Cielos | Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el Reino de Dios | ¡Ay de vosotros los ricos!, porque habéis recibido vuestro consuelo |
| Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra | — | — |
| Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados | Bienaventurados los que lloráis ahora, porque reiréis | ¡Ay de los que reís ahora!, porque tendréis aflicción y llanto |
| Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados | Bienaventurados los que tenéis hambre ahora, porque seréis saciados | ¡Ay de vosotros, los que ahora estáis hartos!, porque tendréis hambre |
| Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia | — | — |
| Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios | — | — |
| Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios | — | — |
| Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos | — | — |
| Bienaventurados seréis cuando os injurien y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa | Bienaventurados seréis cuando los hombres os odien, os expulsen, os injurien y proscriban vuestro nombre como malo por causa del Hijo del hombre | ¡Ay cuando todos los hombres hablen bien de vosotros! […] |
| Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos; pues de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros | Alegraos ese día y saltad de gozo, que vuestra esperanza será grande en el cielo. Pues de ese modo trataban sus padres a los profetas | […] pues de ese modo trataban sus padres a los falsos profetas. |
En cuanto a los miserables que las han atacado, obispo, cura párroco, seminaristas, etc. sin dudas tienen muy bien ganado su lugar en la tercera columna, para su execración y la de quienes los mandan y manejan.
Porque no es difícil tratar de imaginar que haría el Vaticano si acaso algo similar le ocurriese a alguna de las «religiones» que participan en los encuentros de Asís… Reclamaría seguramente con toda firmeza haciendo una invocación por los derechos, las libertades, el respeto al pluralismo y no se cuantas otras estupideces por el estilo. Esa sería su «mediática» respuesta con toda seguridad.
Ese obispo, Dmytro Hryhorak y ese cura Zenobius Pasichnyk clamarían al cielo rogando por que prevalezcan los ecuménicos respetos y en contra de los «fundamentalismos» y las restricciones a la «libertad de conciencia y de religión».
Pero, ¿para que perder el tiempo con estos enemigos de Dios y de la Iglesia? Mejor aprovechémoslo para continuar rezando por los católicos en Ucrania y muy especialmente por las «Hermanas Contemplativas» que, como muy bien tituló usted, están dando un TESTIMONIO ABSOLUTO DE AMOR A DIOS.
