TRADICIÓN DIGITAL COMENTA SOBRE KRAH: NO ES JUDÍO, NO ES MASÓN, MENOS AÚN TRADICIONALISTA

Es un abogado mercantil que busca hacer carrera política como «democristiano»

Maximiliano Krah: No es judío, no es masón, MENOS AÚN TRADICIONALISTA

En algunos medios de la Tradición se le acusa de ser un judío infiltrado en la HSSPX que se ha hecho con la llave del cajón de los cuartos. No es cierto. Y es de condenar que se incurra en esparcir rumores cuando hay suficientes detalles en la biografía del Sr. Krah para denunciar de su actuación, como veremos.

Este artículo resume la información de la entrevista concedida a The Remnant (que Radio Cristiandad acaba de traducir e ilustrar con fotos). Remnant significa resto y se refiere al versículo de Romanos 11:5: “… también en el tiempo presente subsiste un resto elegido por gracia”.

Krah no es judío -ni de sangre ni de religión- sino alemán, hijo de católicos casados por un tío cura suyo de ellos. Nació en Alemania del este, bajo el régimen comunista. Tras la caída del muro, la familia prospera notablemente. El padre, ingeniero, pasa a ser un funcionario de cierto rango, y su madre, profesora, a ser jefa de estudios en una escuela. Tiene un hermano doctor y una hermana dentista; él es abogado de negocios. Casado y con cuatro hijos. “Tratamos de vivir un vida limpia y de logro [«sucess», éxito en inglés]”. Llama la atención esa declaración, pues como plan de vida no parece muy católico, sino materialista.

No es judío. No es masón. Encontró la tradición por rechazo a detalles feos de la iglesia ordinaria (busco el juego de palabras, en el cayado de sus pastores está el hacer que deje se serlo, como es su obligación). Tras participar en una campaña política de las “Juventudes Democristianas”, imprimiendo carteles, se encuentra en su iglesia con un joven que lleva una chapita procomunista y el pañuelo palestino. Le disgusta, concluye que esa iglesia no pudo ser la que levantó la Cristiandad.

Lee, investiga, se encuentra con el sitio de la SSPX, busca la misa tradicional “indultada” (autorizada por Roma para celebrar la misa no ordinaria antes del Motu Propio). Indica que incluso cuando asistía a esa misa se consideraba un hombre de la SSPX.

Tras conocer la Tradición, se convence de que tiene que tomar una decisión: crear un grupo tradicional “del Motu Propio” o uno de la SSPX. No me queda claro, pero parece ser que organizó él mismo un grupo local de la SSPX. Es posible, porque en Dresde hay una capilla de la SSPX. Pequeña, porque solo ponen la foto del altar. Su santo favorito es san Roberto Belarmino, intelectual, que conjuga la fe y la razón.

La sensación que me da es que su “tradicionalismo” es el resultado de un proceso de mero cálculo. No hay en la entrevista ninguna referencia a la mayor devoción y piedad observada en las misas tradicionales, o a la oración. A partir de ahí, la entrevista trata de los “rumores” sobre su persona.

Negocios con la SSPX: Participa en varias sociedades y fundaciones como abogado, apoderado o supervisor. Explica que la compañía Dello Sarto se constituyó para gestionar una herencia cuantiosa que al final no se recibió. Es una sociedad sin fondos, que disolverán. No indica a qué esperan para hacerlo. La que sí está funcionando es la Fundación Jaidhofer, que gestiona la donación de una familia austríaca. Me han proporcionado información adicional sobre ella, bastante sabrosa. Para otro día (entre tanto, Radio Cristiandad la ha traducido).

Mi valoración: Es su profesión. En principio no habría nada que objetar, pero es obvio que el Sr. Krah tiene muchísimo poder en la SSPX. Decir demasiado sería hacer un juicio de valor, pero en ningún caso temerario. En resumen: sospechoso, inquietante.

Activismo político en partido liberal, abortista, prohomosexual (el CDU, “democristiano”). En efecto, participa en el CDU, y tiene aspiraciones declaradas de alcanzar mayor poder. Quita hierro a las acusaciones: el CDU es de derechas, dice. Confirma que ideológicamente es su partido, y lo defiende. Colaboró con una parlamentaria “pro-vida” del partido, se justifica. El entrevistador no insiste en las acusaciones de proabortista y prohomosexual, como si considerara que la excusa de que se trata de un partido “de derechas” fuera suficiente.

Mi valoración: Políticamente, el Sr. Krah es un conservador (de la revolución), NO ES UN TRADICIONALISTA. En este punto, mi opinión es ya definitiva: si la SSPX fuera tan católica como pretende, le exigiría que abandone la militancia política en el CDU. Y le reprobaría si no lo hace. No consta.

Elección de abogado de izquierdas como defensor de Monseñor Williamson en su juicio por “negacionismo”: El Sr. Krah actuó para contener los daños que las declaraciones de Monseñor Williamson sobre el número de víctimas judías conllevarían para la SSPX en Alemania. Afirma que sus afirmaciones son históricamente erróneas y que Williamson no está dispuesto a aceptar argumentos históricos. El Sr Krah no dice la verdad: Monseñor Williamson no se niega a debatir sobre el tema, pero la ley alemana lo impide. Para empezar, Williamson no niega la persecución, sino las cámaras de gas y que el número de millones de muertos tenga que coincidir por imperativo legal con las puntas del sello de Salomón.

Krah se defiende diciendo que escogió a este abogado del Partido Verde por razones simplemente técnicas. Quería evitar cualquier abogado relacionado con los neonazis (que no existen, el nazismo, vetero o neo está legalmente prohibido en Alemania). Por eso escogió a este abogado que “definitivamente, no es un comunista ni nada parecido”, sino lo que los norteamericanos consideran “un progresista”. “Es simplemente un ciudadano progresista al que le interesan las Bellas Artes y, quizás, el buen vino”-

Mi valoración: Aquí, el Sr Krah nos está tomando el pelo al decir que escoge a un verde para evitar un neonazi. ¿No hay abogados católicos o al menos apolíticos? Nos alivia no obstante saber del interés del verde por las Bellas Artes.

Actuación ante las declaraciones de Monseñor Williamson: La SSPX alemana se puso muy nerviosa ante la posibilidad de que se la acusara de “antisemitismo”. El Sr. Krah nos dice que sus buenos oficios contuvieron los daños, logrando que las declaraciones de Monseñor no afectaran a la SSPX. Recurre a un periodista del Spiegel. Para quien lea alemán, aquí están los artículos de este periodista. Hay muchos sobre catolicismo. Entiendo muy poco alemán, pero son casi todos críticos y negativos.

Sobre el resultado de sus gestiones: “Disponíamos de una sola bala, y dio en el blanco. Un signo evidente de la Gracia [minúscula en el texto]. A veces me pregunto cómo pudimos tener éxito”. Es de las pocas expresiones devotas que pronuncia en toda la entrevista (no digo la única por no tener que releer el texto para contarlas), y la desmiente en la siguiente frase al preguntarse sobre las razones. En buena lógica (y tradicional piedad), tras un evidente signo de Gracia no cabe sino dar gracias a Dios.

Después declara que tuvo que visitar muchos otros periodistas, para explicarles la misión e historia de la SSPX (nótese que antes dice que disponían de una sola bala). Le prestan atención por su trayectoria de “moderado”. Concluye: “No hay hostilidad en la mayor parte de las personas, sino desconocimiento… En muchos casos, vemos que hay aceptación, en algunos otros, incluso apoyo”. Para mí, este buenismo es impostado o psicopatológico.

Sobre la expulsión de Monseñor Williamson: Por lo que sabe, no se tomó la decisión por su “negacionismo” (entiéndase propter metum judeorum) sino por su desobediencia. El propio monseñor ha explicado el caso. Aclara que no es asunto suyo; él se dedica a “mediar entre la SSPX y diversos tipos de actores seculares: jueces, periodistas, autoridades, banqueros”. No cabe duda de que disfruta con su papel, además de ganarse buenos dineros, suponemos.

Sionismo: Tiene muchos amigos, también judíos. Estando en Nueva York, le invitaron casualmente un día a una recepción organizada por sionistas, en la que se hicieron unas fotos. Eso es todo. No es miembro de la asociación. Sobre las fotos en una base militar israelí. Era parte de las actividades sociales relacionadas con la boda de un amigo a la que fue invitado. Es habitual, en Israel…

En todo caso, se declara amigo de Israel, a la que considera “protectora de los Santos Lugares”, que reciben un número creciente de palmeros cristianos.

Al final, le piden que haga una declaración para concluir. La traduzco entera, porque es su mensaje final:

… me gustaría mucho defender una visión del mundo más optimista. Si lees los sitios de Internet en los que me atacan, por lo general esperan el Armagedón en los próximos dos años, si no antes. Aunque yo esperara el Armagedón mañana, plantaría hoy mi manzano [imagino que es una forma de hablar; en esas circunstancias ningún católico pensaría en otra cosa sino en rezar]. Si nos fijamos en los sucesos actuales, podemos ver que la época conciliar está llegando a su final. Los conciliaristas no tienen jóvenes. Los sacerdotes jóvenes de hoy tienden a un catolicismo tradicional clásico, y los jóvenes que todavía van a misa no son izquierdistas por lo general. Que la liturgia y la teología tradicionales vuelvan a su lugar es sólo una cuestión de tiempo.

Y lo mismo para la sociedad; por supuesto, hay muchos desarrollos en la dirección equivocada, pero también en la dirección correcta. Ambos se dan a la vez, pero hace 10 ó 20 años todo iba en la dirección equivocada. No teníamos estos nuevos movimientos conservadores y tradicionales. Hoy tenemos una nueva forma de pensar fresca y conservadora que está creciendo y es cada vez fuerte. Y yo recomiendo ser optimistas, y buscar aliados en esos nuevos movimientos conservadores; porque la unión hace la fuerza y podemos detener este caos izquierdista, y contra él podríamos establecer una actitud positiva y una dirección positiva hacia un renacimiento de la Civilización occidental y el Cristianismo. Así que ¡seamos optimistas! ¿Qué podría pasar a un movimiento que sabe que el Todopoderoso está de su lado? ¿No muestra una falta de confianza en Dios ser siempre pesimista y estar deprimido? Y no creo en rumores ni campañas de acoso. No hay ninguna razón para ello, y usted puede estar seguro de que la Sociedad no confiaría en mí si una sola de esas acusaciones tuvieran un 50% de verdad. Por supuesto, a veces me equivoco. Pero estoy bajo una completamente supervisión.

Al final añade: Soy solo un marido y padre católico que trata de vivir su Fe y hacer el mayor bien”.

A medida que he escrito el artículo, he perdido el interés en comentar, porque había llegado ya a mi conclusión. No obstante, he pensado que esta caracterización del Opus Dei se le podría aplicar a Krah: El Opus Dei: ¿Un fariseísmo, un saduceísmo, un herodianismo?

Mi conclusión: No es judío, no es masón, MENOS AÚN TRADICIONALISTA.