CARTA DE MONSEÑOR WILLIAMSON AL PADRE CERIANI DE DICIEMBRE DE 2007

CARTA DE MONSEÑOR WILLIAMSON

AL PADRE CERIANI

DE DICIEMBRE DE 2007

Llegado el fin del mes de noviembre de 2007, Monseñor Williamson no había respondido mi carta de septiembre.

No podía permitir que los festejos de mi aniversario sacerdotal transcurriesen en un clima turbio respecto de lo principal de mi sacerdocio: el Santo Sacrificio de la Misa.

Había escrito en la conclusión de mi artículo publicado el 3 de septiembre en La Porte Latine,
El Motu Proprio de Benedicto, el pasado y el presente de la Iglesia:

a) Incluso concediendo los puntos positivos que conlleva, debido a su causa material este Motu proprio manifiesta que la Roma de tendencia neomodernista y neoprotestante continúa alejándose de la teología católica de la Santa Misa, tal como se formuló en la XX sesión del Concilio de Trento;

b) Debido a su intención, este Motu proprio es simple como la paloma y prudente como la serpiente; pero, es necesario decirlo, su benedicta simplicidad es una astucia más de la serpiente, capaz de inducir al engaño incluso a los mismos elegidos.

Debía tomar una decisión acerca de Monseñor Williamson, que no clarificaba su posición. El 1º de diciembre lo llamé por teléfono para avisarle que abandonaba la idea de la Misa en el Seminario predicada por él.

Comprendió pronto el motivo y, al día siguiente, ¡respondió a mi carta de septiembre!

He aquí un facsímil de la misma: