SEGUNDA PARTE DEL SERMÓN DEL P. CHAZAL DEL 12 DE AGOSTO

Segunda Parte del sermón del P. Chazal donde anunció la expulsión de los 5 sacerdotes de la llamada «Reunión de Vienna» en los EEUU

¿Qué sucedió con los tres obispos que tomaron posición en el mes de Abril? ¿Qué pasó con ellos? Porque, ustedes saben, nosotros nos anticipamos porque vimos la posición que tomaron los tres obispos. Bueno, nosotros no somos los jueces de estos obispos. Ellos tomarán la decisión en cualquier momento.

Personalmente creo que necesitamos sufrir en la oscuridad por algún tiempo. Nosotros sacerdotes necesitamos estar abandonados por un tiempo, no solamente por lo que ganamos, sino porque Dios no concede tan grandes gracias sin haber pagado por ellas. También porque todo está dispuesto por la Divina Providencia de acuerdo al grado de liberalismo que Dios Padre ve en nuestro mundo Tradicional. De acuerdo al grado de liberalismo y fidelidad, Dios nos concederá que los Obispos salten en el vagón de la resistencia tarde o temprano. Por lo tanto yo no sé el tiempo exacto en que vendrá la ayuda episcopal, la decisión no es mía.

En cualquier caso, no va con la dignidad de un Obispo el saltar prematuramente. Pero no creo que deban esperar mucho tiempo porque entre más esperen, van a impedir que buenos sacerdotes y buenos fieles se organicen efectivamente. No hay que darle tiempo al enemigo.

Cuando el acuerdo se firme, ellos van a reaccionar de manera visible, pero el enemigo también está calculando eso.

Pero el hecho de que somos ahora una nueva organización, eso va a detener la firma del acuerdo porque si Monseñor Fellay firma el acuerdo, deberá preocuparse de todos los fieles que se perderán, de la resistencia pública a sus puntos de vista. Y muchos sacerdotes llamarán al Padre Pfeiffer para unirse.

Pero si firma entonces ¿qué pasará con los tres obispos? Por ahora están bajo control, pero no enteramente, ya que Monseñor Williamson todavía habla en internet. Quieren expulsarlo, le están enseñando la puerta pero sin decirle que necesita salir.

Esto ayuda porque no queremos que Monseñor Fellay firme. Claro que si él firmara, nos ayudaría a crecer, pero eso no es lo que buscamos. Repito: no queremos socavar a la FSSPX. Nuestro objetivo es que los miles de centros de Misa que tenemos en el mundo no se conviertan en Centros de Misa de indulto.

Pero es verdad, estamos clamando a los tres obispos que vengan a ayudarnos. Es la verdad, realmente les pedimos que vengan a ayudar. Y si puede ayudarnos a hacerlos entender que somos seres humanos en necesidad de Sacramentos y en necesidad de la total paternidad que está contenida en el carácter Episcopal, si nos ayuda a hacerlos entender eso, sería muy bueno.

Ustedes saben, hay un obispo que es como el viejo árbol de Tolkien. El es un “ent”. No dice nada a menos que valga la pena decirlo por mucho tiempo, y le tomará mucho tiempo decir que el no quiere hacer nada a menos que tome mucho tiempo para empezar a considerarlo. Esa es su naturaleza. Por lo que quizá los pequeños Hobbits pueden darle una mano ayudándolo a dirigir esos grandes barcos de guerra hacia las líneas enemigas. Y en una escala más amplia, ¿qué es lo que Dios hará? ¿Cuál es su intención? Esto es un misterio.

Es un remanente del remanente del remanente del remanente del remanente. Pero como solo estamos empezando, no podemos decir que tan grande o pequeño es el remanente. Lo que llegue a suceder, se lo dejamos enteramente a Dios. No podemos ver más que eso.

Y terminaré con Nuestra Santa Madre, que es la mujer del Apocalipsis, capítulo 12. Recordamos esta mujer con las doce estrellas en torno a su cabeza y la luna bajo sus pies, ella es un signo en el cielo. San Juan nos dice que enfrenta al dragón, un dragón muy poderoso con 10 cabezas. Tenemos solamente un par de pies, por lo que Ella no puede pisar 10 cabezas al mismo tiempo.

San Juan dice que la mujer se va al desierto, aplasta la cabeza del dragón pero de otra manera, esto es, destruye las falsas razones que nos son propuestas, ella no tiene nada que ver con estos razonamientos. Y se va al desierto, no se queda en el campo de juego del enemigo. Ahora el enemigo está furioso.

Y es muy interesante, ella va al desierto para encontrar alguna comida para su hijo. ¿Hay algo que crezca en el desierto? No. Nada crece en ese lugar. Entonces, ¿cómo encontrar comida en un lugar donde no hay lluvia? Bueno, porque encuentras a Dios cuando dejas al mundo. ¿Qué pasa cuando dejas esas grandes iglesias e instituciones y todo? Porque el mundo está infectado de liberalismo. En todas partes en nuestros centros de Misa, ha trepado el liberalismo. Es por eso que la Mujer del apocalipsis toma a su hijo y se lo lleva al desierto, donde no hay nada, donde todo tiene que empezar de nuevo.

El desierto significa la capilla en el garaje, la necesidad de reconstruir todo de nuevo. Y los más viejos de nuestras capillas recuerdan como fue hace 40 años, ellos recuerdan ser llamados desobedientes de la misma forma, es el mismo escenario que sucede de nuevo.

Entonces el demonio no puede luchar con la mujer en su lugar, por lo que le manda grandes ríos, grandes aguas. Creo que esa gran ola de la que habla San Juan en el Apocalipsis es el liberalismo que nos rodea. Pero desde que en el desierto no hay agua, absorbe la ola y no puede ahogar a la Mujer del Apocalipsis porque el desierto es muy seco.

Nosotros nos alejamos de este mundo y de su espíritu. Hijitos, no amen al mundo y a las cosas que hay en el mundo. No se engañen con la majestad de las instituciones como Jeremías les decía a los Hebreos, ustedes confían en la majestad del templo. Ustedes dicen, Templo del Señor, el Templo del Señor, el Templo del Señor.

No confíen en las instituciones humanas sino solamente en la Divina Institución de la Iglesia. Es como en los tiempos de Salomón, cuando Dios le dijo ¿Ves el Templo, todas esas cosas? Yo voy a destruir el templo. Yo destruiré el muro exterior del santuario, voy a destruir la ciudad, voy a aplastar tu palacio real, todo se hará humo si no me eres fiel.

Nosotros no somos seguidores de las instituciones de seguridad de nuestra organización bancaria, nuestra configuración legal, de las grandes escuelas que hemos construido, de las maravillosas películas que estamos haciendo de Monseñor Lefebvre ni de las publicaciones y bla bla bla. No somos seguidores de eso. Si somos seguidores de esas cosas, entonces debemos regresar al Novus Ordo, donde las instituciones son más grandes y más impresionantes.

Nosotros somos seguidores de Nuestro Señor Jesucristo y su mensaje. Si se da el caso que el mensaje de Nuestro Señor es puesto en peligro por las autoridades de la FSSPX oficial, entonces debemos irnos al desierto de nuevo. Y siempre tratarán de enviarnos grandes cantidades de agua. Siempre pueden intentarlo. Pero nosotros estamos en el desierto ahora, y nos reorganizamos para hacer botes salvavidas de los botes salvavidas de los botes salvavidas, porque en muchos sentidos la Iglesia Católica es un bote salvavidas. Es el Arca de Noé.

Cómo se está marchitando el árbol de la humanidad, no lo sabemos. Nuestra Señora habla de un gran triunfo. Como en los tiempos de los Macabeos que era solamente una familia. Por lo tanto viene un gran triunfo, un triunfo total. No puede haber un triunfo si no es en contra de todas las posibilidades. De otro modo es una simple victoria. Nuestra Señora ha prometido una victoria espectacular porque Nuestro Señor quiere honrarla.

Es por eso que tomamos esta posición. Nuestra posición reside en el poder de la mujer del Apocalipsis, la que aplasta la cabeza en todo tiempo, como Jahel o Judith. Tan pronto como vemos razones falsas, tan pronto como vemos la cabeza del demonio en los razonamientos como lo hicieron en la Declaración usando “el continuo magisterio de la Iglesia”, no sabemos a cuál magisterio se refieren porque Monseñor Lefebvre claramente distinguió en los dos Magisterios opuestos. En cuanto vemos esa manera de pensar del demonio de empañar la claridad del concepto, nosotros lo aplastamos!

Y no importa que venga de boca de Monseñor Fellay, no importa si es el mismo Monseñor Fellay quien está excusando al Vaticano II cinco veces en tres meses. No nos importa. El Padre Hewko le escribió y Monseñor Fellay le contestó “bueno, me tomo mi tiempo, soy prudente y sabio”. Entonces el está diciendo básicamente que no se retracta de esas declaraciones.

Estas declaraciones provienen de nuestro amado Superior, pero las aplastamos porque nosotros seguimos a Nuestra Santísima Madre que no tiene nada que ver con estos falsos razonamientos. Y si esto significa que la tenemos que seguir al desierto una vez más, como lo hicieron nuestros padres, lo haremos por amor a Nuestra Santísima Madre.

En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.