CARTA DE LECTORES: LAS DIFERENCIAS ENTRE LA LUCHA DE MONS. LEFEBVRE Y LA LUCHA DE MONS. FELLAY

LAS DIFERENCIAS ENTRE LA LUCHA DE

MONS. LEFEBVRE Y LA LUCHA DE MONS. FELLAY.

LUCHA DE MONS. LEFEBVRE:

  1. Iba a Roma, LUCHANDO porque La Roma postconciliar regresará a la verdadera Fe; él quería que la Iglesia postconciliar aceptara los errores y regresara a la Iglesia Católica.

Decía que la Iglesia postconciliar NO era la Iglesia Católica, que estaban en cisma. Leamos:

«Esa Iglesia conciliar es cismática, porque rompe con la Católica que siempre ha existido. Tiene sus nuevos dogmas, sacerdotes, instituciones y cultos, que ya han sido condenados por la Iglesia en muchos documentos oficiales y definitivos.»

Esta Iglesia conciliar es cismática, por que ha sido tomada como base para poner al día principios que están opuestos con los de la Iglesia Católica: tales como el nuevo concepto de la Misa expresados en el número 5 del prefacio (el decreto) Misale Romanum y 7 de su primer capítulo, que da a la asamblea un papel sacerdotal que no puede ejercer; también en el derecho natural –que quiere decir Divino de cada persona y de cada grupo de personas a una libertad religiosa.

La Iglesia que afirma errores tales, a la vez es cismática y herética. Esta Iglesia conciliar NO ES CATÓLICA. Al grado que el Papa, Obispos, sacerdotes o fieles que se adhieren a esta iglesia, se separan de la Iglesia Católica

(Mons. Lefebvre 29 de Julio de 1976, Documento «Reflexiones sobre la suspensión a Divinis»).

2. Luchaba por No obedecer a la Iglesia conciliar. Veamos lo que Mons. Lefebvre expresó después de la suspensión «a Divinis»:

«¿En qué consiste realmente? Me priva el derecho inherente en el Sacerdote y, «a fortiori» en el Obispo, de celebrar la Santa Misa, conferir los Sacramentos y enseñar la nueva doctrina. Así pues porque he rechazado estas novedades precisamente desde que se instituyeron, de aquí en adelante se me prohíbe de manera oficial que haga uso de ellas. Puesto que rechazo la nueva misa se me evita que la pronuncie. Uno puede adivinar por lo anterior, qué tan poco daño me causa esta suspensión.

He aquí una prueba más de que esta nueva Iglesia, a la cual ellos mismos han descrito como «conciliar» se destruye a sí misma: Su mismísima eminencia Mons. Benelli, en sui carta del 25 de junio pasado, así la designa. Refiriéndose a los seminaristas escribe: «Si tienen buena voluntad y estan preparados en serio para un ministerio sacerdotal con verdadera fidelidad a la Iglesia conciliar, encontrar la mejor solución para ellos será intentado después; pero que también ellos hagan sus pinitos a través de este acto de obediencia a la Iglesia.»¿Puede haber algo más claro?, de aquí en adelante debemos obedecer y ser fieles a la Iglesia conciliar, ya no a la Iglesia Católica. Y allí estriba nuestro problema: Nos suspenden «a Divinis» de la Iglesia conciliar por la Iglesia conciliar a la cual NO TENEMOS DESEOS DE PERTENECER.» (Mons. Lefebvre 29 de Julio de 1976, Documento «Reflexiones sobre la suspensión a Divinis»).

3. El JAMÁS aceptó estar excomulgado por la Iglesia Católica, y mencionó que le era indiferente ser excomulgado de la Iglesia moderna (la conciliar).

«Seremos excomulgados por modernistas, por gente que ha sido condenada por los Papas precedentes. ¿Qué significa esto entonces? Nos condenan personas ya condenadas, y que deberían haber sido condenadas públicamente. Por eso nos es indiferente, y por supuesto, no tiene ningún valor. Declaración de cisma; cisma respecto a qué, ¿con el Papa sucesor de Pedro? No , cisma con el Papa modernista, sí, cisma con las ideas que el Papa extiende por todas partes, las ideas de la revolución, las ideas modernas, sí. Con esto estamos en cisma.»

Veamos el apoyo de los superiores de la FSSPX, y lo que ellos mismos pensaban sobre la «excomunión».

«Eminencia, reunidos en torno a su Superior general, los Superiores de los distritos, seminarios y casas autónomas de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, piensan conveniente expresarle respetuosamente las reflexiones siguientes. Usted creyó deber suyo, por su carta del 1º de julio último, hacer saber su excomunión latae sententiae a Su Excelencia Monseñor Marcel Lefebvre, a Su Excelencia Monseñor Antonio de Castro Mayer y a los cuatro obispos que ellos consagraron el 30 de junio último en Ecône. Quiera usted mismo juzgar sobre el valor de tal declaración que viene de una autoridad que, en su ejercicio, rompe con la de todos sus antecesores hasta el papa Pío XII, en el culto, enseñanzas y el Gobierno de la Iglesia.(…)

Creemos en un solo Dios, Nuestro Señor Jesucristo, con el Padre y el Espíritu Santo, y seremos siempre fieles a su única Esposa, la Iglesia Una, Santa, Católica, Apostólica y Romana. EL SER ASOCIADOS PÚBLICAMENTE A LA SANCIÓN que fulmina a los seis obispos católicos, defensores de la fe en su integridad y en su totalidad, sería para nosotros UNA DISTINCIÓN DE HONOR y un signo de ortodoxia delante de los fieles. Estos, en efecto, tienen absoluto derecho de saber que los sacerdotes a los cuales se dirigen no están en comunión con una iglesia falsificada, evolutiva, pentecostal y sincretista (…).» (Carta Abierta de todos los Superiores de la FSSPX al Cardenal Gantin, del 6 de julio de 1988).

 

4. Luchaba por que la Santa Misa regresara a ser la UNICA reconocida por Roma. Él nunca pidió que se le «permitiera» oficiar la Misa verdadera, pues sabía que era la única que como Católico podía oficiar. Su lucha Siempre fue que Roma, regresando a la verdadera Iglesia la Católica, declarara que la Misa (la del misal de San Pio V) es: LA ÚNICA.

5. Luchaba porque se condenaran todas y cada una de las doctrinas liberales, modernistas y heréticas que contiene el Vaticano II.

6. Dijo claramente que quien Dijera TORPEMENTE que el concilio podía ser mal INTERPRETADO se engañaría.

«SE ENGAÑARÍA, PUES TORPEMENTE EL QUE HABLARA DE UNA MALA INTERPRETACIÓN DEL CONCILIO, COMO SI EL CONCILIO EN SI MISMO FUESE PERFECTO Y NO PUDIESE SER INTERPRETADO SEGÚN LAS REFORMAS Y ORIENTACIONES.

Las reformas y orientaciones oficiales postconciliares manifiestan con suma evidencia que lo que importa no es tanto lo que está escrito, cuanto lo que interpreta la orientación oficial, para saber lo que querría el Concilio. Aquí no tenemos necesidad de grandes estudios: Los hechos hablan por sí mismos y son, por desgracia demasiado elocuentes.»

(Mons. Lefebvre en su carta a los amigos y Bienhechores, en la Fiesta de San Pío X, 1975).

7. Dejó clarísimo que él pertenecía a la Roma Católica y NO a la Roma con tendencia modernista y neoprotestante.

«Nos adherimos de todo corazón, con toda nuestra alma, a la Roma católica guardiana de la fe católica y de las tradiciones necesarias al mantenimiento de esa fe, a la Roma eterna, maestra de sabiduría y de verdad.

Por el contrario, nos negamos y nos hemos negado siempre a seguir la Roma de tendencia neomodernista y neoprotestante que se manifestó claramente en el Concilio Vaticano II y después del Concilio en todas las reformas que de éste salieron.» (Mons. Lefebvre, 21 de Noviembre de 1974).

LA LUCHA DE MONS. FELLAY.

  1. Va a Roma Luchando por ser aceptado y reconocido por la Roma postconciliar.
  2. Obedece a la Iglesia conciliar y acepta como válido en ella:

-El catecismo

-El «novus ordo misae»

-El código de derecho canónico, creado por dicha Iglesia.

-Los Sacramentos

3. Luchó porque les fueran levantadas las penas de excomunión dadas por la Iglesia conciliar, para estar en comunión con ella.


Bendito sea Dios que Mons. Marcel Lefebvre y Mons. De Castro Mayer murieron fuera de la Iglesia cismática y herética; de esta manera no fueron juzgados junto con ella, fallecieron en plena comunión con la Santa Madre Iglesia Católica!!!, pero tristemente quienes aceptan este levantamiento de excomunión y estén en comunión con ella, ESTAN FUERA DE LA IGLESIA CATÓLICA…

4. Mons. Fellay no luchó porque la Santa Misa regresará a ser la única para Roma, luchó por que lo dejaran oficiarla libremente y lo peor es lo que consiguió:

Que la Santa Misa quedará como extraordinaria, en segundo plano, pisoteada! y además que los «sacerdotes» de la Iglesia conciliar la oficiaran! Consiguió cantidades de celebraciones y comuniones sacrílegas, ya que las personas que comulgan (si es que llega a haber transubstanciación) lo hacen en pecado mortal por que el «sacramento» de la confesión NO es válido en la Iglesia conciliar, Consiguió y privó a muchas personas que podrían haberse convertido o regresado a la Iglesia Católica en busca de la Misa tridentina, pues al según ellos tenerla permanecen en la Iglesia conciliar. QUE TRISTEZA!!!, ESTOS SON SUS FRUTOS!. POR SUS FRUTOS LOS CONOCEREÍS.

5. Él ya no lucha porque se condenen los errores si no porque el concilio se ubique dentro de la tradición.

«El papa dice que el concilio debe ser ubicado dentro de la gran tradición de la Iglesia, que se debe comprender de acuerdo a ella. Estas son declaraciones con las que nosotros estamos completamente de acuerdo, enteramente, absolutamente» ( Mons. Fellay, CNS 11 de mayo de 2012).

6. Él declara que el concilio ha sido mal interpretado:


«Muchos son los que malinterpretan el Concilio […] Después de las discusiones, nos hemos dado cuenta de que los errores que creíamos provenientes del concilio son de hecho resultado de la común interpretación que se ha hecho de él» (Mgr Fellay, You Tube, Traditionalist leader talks about his movement, Rome)

Que diferente a lo que podemos leer en el numero 6 que dijo MAGNIFICAMENTE Mons. Lefebvre al respecto.

7. Él afirma que en la Roma actual está la Iglesia Católica, la de siempre,  y se atrevió a citar palabras de Mons. Marcel Lefebvre, para afirmar que esta en el camino correcto:

«Un primer principio de adhesión a la fe católica, Monseñor Lefebvre lo expresó de una manera admirable el 21 de noviembre de 1974, y se puede decir que aún hoy es nuestra carta:

Adherimos de todo corazón, con toda nuestra alma a Roma Católica, guardiana de la fe católica y de las tradiciones necesarias para el mantenimiento de esta fe, la Roma eterna, maestra de sabiduría y de verdad.

Adherimos de todo corazón a este texto.

«A la Roma católica» quiere decir algo. Esta Roma católica no es una abstracción. ¡Tengamos mucho cuidado! No es una abstracción, es una realidad.

Cuando Monseñor dice:

«Adherimos a la Roma católica», eso quiere decir la Roma católica de hoy. No es simplemente la adhesión a la Roma de Miguel Ángel o la Roma de San Pedro. Es la Roma que existe hoy, con las características siguientes: aquella que es católica, la que es guardiana de la fe, la que mantiene esta fe, esta Roma eterna.»

(Extracto de la conferencia dada el 11 de Diciembre del 2005 por Mons. Fellay, despues de su entrevista con Ratzinger).

ESTO ES UNA CANALLADA!, citar a Mons. Lefebvre CORTANDO EL TEXTO Y TODAVIA DECIR QUE MONS. LEFEBVRE LO EXPRESÓ DE MANERA ADMIRABLE, PARA ALTERAR EL SENTIDO DEL MISMO. Y no es la primera vez que nos encontraremos con este hecho (el de mutilar y cambiar o alterar el sentido). Leamos el texto que continúa y claramente leeremos que Mons. Marcel Lefebvre al referirse a la «ROMA CATÓLICA» NO se refiere en lo más mínimo a la «ROMA ACTUAL» y lo deja CLARÍSIMO!, Si Mons. Fellay actuara de manera correcta y en el mismo camino de Mons. Lefebvre no tendría por qué MUTILAR los textos y cambiar COMPLETAMENTE EL SENTIDO. (El texto del número 7 de la lucha de Mons. Lefebvre).

CONCLUSIÓN:

Mons. Fellay No lucha por la Iglesia Católica. Él esta luchando porque reine a través de la «traición, digo tradición» la Iglesia Conciliar y porque se unan como él lo ha hecho, los católicos que aún quedan.

GRAN DIFERENCIA UNA LUCHA DE OTRA, GRAN APOSTASIA!!!!!.

POR FAVOR CATÓLICOS REACCIONEN!, NO DEJEMOS QUE SEPULTE LA LUCHA DE MONS. LEFEBVRE, MONS. DE CASTRO MAYER, DEL PADRE SAENZ Y ARRIAGA, DE TODOS LOS SACERDOTES QUE LUCHARON Y DE TODOS Y CADA UNO DE LOS FIELES QUE ENTRE ELLOS SE ENCUENTRAN NUESTROS ABUELOS, PADRES, ETC. POR EL CONTRARIO REAVIVEMOS ESTA LUCHA!, UNAMONOS!.

¡VIVA CRISTO REY!.

Puebla, México.

e-mail: militeschristirex@gmail.com