MONSEÑOR LEFEBVRE, ROMA Y LOS RALLIÉS: TRADUCCIÓN DEL ÍNDICE

MONSEÑOR LEFEBVRE

ROMA

Y LOS RALLIÉS


Presentamos el índice del trabajo que hemos posteado anteriormente. La la sola lectura de este índice muestra claramente lo que ha estado sucediendo desde el año 200o al presente y cómo han ido cayendo, una a una, sucesivamente las diversas instituciones.

La FSSPX, por su parte, después de haberse opuesto y fustigado a Campos y al IBP, incurre en los mismos errores.

I – La obra de Monseñor Lefebvre

I.1.La obra de Monseñor Lefebvre hasta 1988: mantener la tradición.

I.2. Continuar esta obra después de su muerte:

En el espíritu de la fe.

Es necesario poner la Tradición a salvo de las influencias modernistas y liberales.

La tradición no puede seguir si no con uno o más obispos.

Estos obispos deben tener los mismos principios que Monseñor Lefebvre para continuar la obra en el mismo espíritu.

El sermón del 29 de junio 1987.

I.3. La actitud de Roma.

La reacción de Roma.

Monseñor Lefebvre intenta un acuerdo con reticencias.

Los buenos fieles temían este acuerdo.

Visita del Cardenal Cagnon: la aprobación de la obra.

I.4. Monseñor Lefebvre rechaza todo acuerdo con Roma.

El desacuerdo viene de una oposición de doctrina confesada por los obispos.

El desacuerdo viene no sólo de los errores doctrinales, sino también de la perversidad de su espíritu y de su falta de honestidad.

Roma no quiere la misma cosa que él.

Monseñor Lefebvre se proporciona los medios para continuar la obra: «La operación supervivencia», las consagraciones de 1988.

I.5. Otros aceptan un acuerdo con Roma.

Ellos piensan que pueden encontrar en este acuerdo garantías suficientes para continuar con la tradición: confianza sin fundamento.

Las comunidades que han hecho el acuerdo con Roma.

Se las llama «ralliés» (recuperadas o asimiladas).

II – Las Intenciones

II.1. De Monseñor Lefebvre.

Restaurar en honor la Tradición y darle nuevamente en la Iglesia el lugar que le es debido.

Examinar si Roma quiere sinceramente proteger la Tradición.

II.2. De Roma.

Reconciliación y no el reconocimiento de la Tradición como quería Monseñor Lefebvre.

Asimilar a todos los tradicionalistas con Roma.

La plena comunión eclesial, que incluye la colaboración de los asimilados bajo la dirección de los obispos diocesanos y que determina la composición de la comisión romana.

Esto es algo más que una mera cuestión de rito: es toda una concepción de la Iglesia.

En este contexto dos tendencias son evidentes.

Debemos pensar como todos los obispos, reconocer la ortodoxia de la Nueva Misa y adherir al Concilio Vaticano II.

La fidelidad a la Tradición viva.

II.3. De los asimilados.

No quieren seguir plenamente la Tradición.

Estar en la obediencia.

Estar en la legalidad (situación canónica regular); ser relevados de las censuras.

Estar en la Iglesia, la Iglesia es visible.

Trabajar en la Iglesia para que la Tradición encuentre su derecho de ciudadanía.

Es la Iglesia la que nos salva y no nosotros los que salvamos a la Iglesia.

Oponerse al espíritu de partido y al cisma.

Mantener sus amistades; poner fin a las divisiones y el sufrimiento.

Abrirse.

Favorecer el apostolado y la afluencia de vocaciones mediante la eliminación de los obstáculos aparentes de cisma.

Ser un puente entre Roma y la Fraternidad San Pío X.

Los laicos son incompetentes para juzgar ciertas cosas religiosas; reciben su bien donde pueden.

III – Los términos del acuerdo: el Motu proprio del 2 de julio 1988

III.1.Un fundamento sentimental, y no doctrinal.

III.2. Primera consecuencia: ecumenismo litúrgico.

III.3. La segunda consecuencia: del ecumenismo litúrgico al ecumenismo doctrinal.

Deriva gradual.

La aceptación completa del ecumenismo practicado por Juan Pablo II.

La aceptación completa de los principios subyacentes a esta práctica.

III.4. La respuesta del Papa Pío XI.

III.5. La tradición viva.

Significado de las palabras.

Innovadores.

Infalibilidad.

IV – ¿Un acuerdo práctico?

IV.1. Actitud subversiva.

IV.2. Se someten voluntariamente a las autoridades romanas: meterse debajo de las influencias modernistas.

IV.3. Integrar la Tradición en el sistema modernista: el pluralismo.

V – Confirmación: el acuerdo de Campos

Ser reconocido por Roma.

El Concilio Vaticano II «a la luz de la Tradición».

La Nueva Misa.

Colaborar con el Papa en el combate contra los errores.

La omisión de la profesión pública de la fe.

VI – Confirmación: el Instituto del Buen Pastor

Los primeros miembros.

Reconciliación.

La Misa.

Evolucionismo y pluralismo.

Conclusión.

VII – La asistencia a la misa de los asimilados

Un ejemplo.

Algunas nociones.

Volviendo al ejemplo.

Aplicación: La participación en la Misa de los asimilados.

Otro ejemplo para pensar.

¡Una trampa para bobos!

Lo que Monseñor Lefebvre pensaba de la misa de los asimilados o de la Misa del indulto.

Monseñor Lefebvre a los fieles de Canadá.

VIII – Conclusión

VIII.1. La recta intención.

VIII.2. Vivir de fe, no por el sentimiento.

VIII.3. La sumisión a la sabiduría, la verdadera obediencia.

La sumisión a la sabiduría divina.

Obediencia.

Consejos de los Santos.