INTERVIÚ DE MONS. FELLAY CON CATHOLIC NEWS SERVICE

Tradicionalistas y Roma chocan con notas contrastantes sobre los judíos

Por Francis X. Rocca

Catholic News Service

Traducción de Radio Cristiandad

MENZINGEN, Switzerland (CNS) De todas las controversias asociadas con la tradicionalista Fraternidad San Pio X, ningún tema provoca reacciones mas fuertes dentro y fuera de la Iglesia que la cuestión de la actitud de la fraternidad hacia los Judíos.

En el 2009, después de que el Papa Benedicto XVI levantara las excomuniones de los cuatro obispos de la Fraternidad, se desató un escándalo por las revelaciones de uno de los cuatro, Monseñor Richard Williamson que negó la muerte en las cámaras de gas de judíos en los campos de concentración nazi, avalando los falsos «Protocolos de los Sabios de Sion».

El Superior general de la Fraternidad, Monseñor Bernard Fellay, repudió esas declaraciones en su tiempo, diciendo que el «antisemitismo no tiene lugar en nuestras filas» y que la posición de Monseñor Williamson claramente no es la posición de nuestra Fraternidad.

Más de tres años después, la Fraternidad, un grupo disidente que rechazó la modernización que siguió al Concilio Vaticano II de 1962-1965, puede estar ahora a punto de su reconciliación con Roma bajo el liderazgo del Obispo Fellay y por encima de las objeciones de otros miembros, incluyendo a Monseñor Williamson.

Un pre-requisito para que tal reconciliación tenga lugar, es el de la aprobación por parte de la fraternidad de ciertas enseñanzas de la Iglesia estipuladas por el Vaticano en el «preámbulo doctrinal» el cual aún no ha sido publicado pero que presuntamente incluye elementos de la enseñanza del Vaticano II. En Abril, el director de la oficina de prensa del Vaticano describió la respuesta de la fraternidad al preámbulo como un «paso adelante» en el proceso.

Todavía no queda clara si la actitud de la fraternidad ante los Judíos está en armonía con la adoptada por la Iglesia en el Vaticano II, específicamente la declaración de 1965 «Notra Aetate» la cual afirmó que el pueblo Judío no podía ser culpado por la muerte de Jesucristo y enseñó que ellos no «deben ser presentados como rechazados o malditos por Dios».

«Notra Aetate» permanece como la base y guía de nuestros esfuerzos para promover un mayor entendimiento, respeto y cooperación entre nuestras dos comunidades», dijo el Papa Benedicto a una delegación del Congreso Judío Latinoamericano el 10 de mayo.

Copias en Francés de «El Judío en el Misterio de la Historia» por el Padre Julio Meinvielle, están retratados entre otros títulos en la librería del Seminario de la Fraternidad en Ecône, Suiza.

El libro que describe a los Judíos como «enemigos del Evangelio» que buscan la «corrupción y ruina» de los cristianos, no refleja el pensamiento dominante de la FSSPX, dijo el superior general, Monseñor Bernard Fellay. (CNS/Paul Haring)

«La declaración no sólo asumió una posición clara contra toda forma de antisemitismo, sino que también sentó las bases para una nueva valoración teológica de la relación de la Iglesia con el judaísmo y se mostró confiado en que la apreciación de la herencia espiritual compartida por Judíos y cristianos conduzcan a una creciente comprensión y estima mutuos «, dijo el Papa.

Entrevistado por el Catholic News Service al día siguiente, Monseñor Fellay dijo que la FSSPX puede aceptar «algunos puntos» de «Notra Aetate».

Decir que «todos los Judíos hoy son responsables por la muerte de nuestro Señor no es la enseñanza de la Iglesia, esto está mal», dijo Monseñor Fellay. «Pero decir que la gente que acepta (la Crucifixión) y dice, «No, ellos hicieron bien al crucificarlo» entonces ellos se unen por sí mismos con los que fueron responsables.»

El Obispo añadió que la Fraternidad enseña que «nosotros Católicos, por nuestros pecados, somos mas responsables por la muerte de Nuestro Señor que los Judíos».

Pero en contraste con las observaciones del Papa, la descripción de Monseñor Fellay de las relaciones entre Católicos y Judíos muy difícilmente enfatiza cooperación y amistad.

«Los judíos tienen un lugar especial en la historia», dijo Moseñor Fellay. Desafortunadamente, por rehusarse a aceptar al Mesías, a Cristo, no cambia que tengan un papel especial, pero por el momento, este papel, en comparación con el catolicismo es un papel desagradable.»

Las relaciones entre Judíos y Cristianos es fundamentalmente antagónica, dijo.

Los Judíos «ven en la Cristiandad la causa de su situación actual», dijo el Obispo. «Si piensas lo que les sucedió durante la Segunda Guerra Mundial, ellos claman que el culpable es la Cristiandad, lo que nosotros afirmamos es incorrecto».

«Cuando ves todos los comentarios del lado judío acerca del Catolicismo, ves este antagonismo, que no proviene de los Católicos», dijo. «Pienso que proviene mas de su lado que del nuestro».

El Obispo dijo que no atribuye esta actitud a «cada judío, como pueblo», «sino a la religión, Judaísmo, lo que es diferente».

«No todos los judíos siguen al Judaísmo» , dijo.

Monseñor Fellay dijo que a pesar de la percepción popular alimentada por las controversias como en el caso Williamson, el judaísmo no es una preocupación para los miembros de la sociedad.

«No pienso que en ninguna plática o sermón, yo haya hablado acerca de la cuestión judía» dijo. «No es un tema para nosotros»

Otros miembros de la FSSPX tienen una historia de declaraciones y publicaciones expresando hostilidad y sospecha hacia los judíos.

El fundador del grupo, Monseñor Lefebvre, llamó a «los judíos, comunistas y masones» como «declarados enemigos de la Iglesia» en una carta dirigida al beato Juan Pablo II.

Monseñor Bernard Tissier de Mallerais, el cual también se opone a los esfuerzos de Monseñor Fellay para la reconciliación con Roma, dijo en 1997 que «Los judíos son los más activos artesanos para la llegada del Anticristo».

Y en el 2009, poco después del brote de la controversia Williamson, el sitio web de la Fraternidad en Estados Unidos (www.sspx.org) removió artículos que argumentaban que «la raza judía contrajo contra sí misma la maldición que prosiguió al crimen de deicidio» y que el mismo «pueblo judío, si no se ha convertido al cristianismo, quiéranlo o no, buscarán la ruina de la Cristiandad».

La fraternidad puede seguir exponiendo a sus miembros y partidarios a esas mismas ideas hoy en día.

A principio de Mayo, periodistas que visitaban en el seminario internacional de la Fraternidad en Ecône, Suiza el sitio donde yace Monseñor Lefebvre, vieron copias de la edición francesa de el libro «El judío en el misterio de la historia» expuesto cerca de la entrada de la pequeña librería adjunta a la capilla, donde los miembros de la comunidad local acuden a la Misa dominical.

El libro del padre Meinvielle, un sacerdote argentino que murió en 1973, describe a los judíos como enemigos históricos del Evangelio, impulsados por un odio satánico a los Cristianos a quien han robado y asesinado sistemáticamente durante siglos y cuya corrupción y ruina continúan persiguiendo a través de su dominio de la economía, política y cultura mundial,

Justificando su disciplina del ghetto, que la Iglesia impuso a los judíos hasta la era moderna descristianizada, el libro llama a una especie de apartheid entre las religiones para permitir la restauración de la Civilización Cristiana.

¿El libro expresa la opinión dominante de la Fraternidad actualmente? CNS le preguntó a Monseñor Fellay.

«No que yo supiera» contestó.

Usted sostiene esas opiniones?

«No, no de ese modo», dijo

«El tema de los judíos es muy, muy delicado, y debe ser manejado con extremo cuidado», añadió el obispo. «No queremos de ningún modo provocar ni causar innecesaria confusión en el mundo.»

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