CARTA DE LECTORES: LOS QUE ARREGLARON, O, LAS OTRAS VECES EN LAS QUE ROMA MODERNISTA QUEBRANTÓ LAS FILAS TRADICIONALES

Carísismo en el Señor,

Sólo quiero compartir que a mi parecer, la angustia que muchos sentimos por el posible «arreglo» de la FSSPX con la Roma modernista y neoprotestante, es porque vemos venir la situación sabiendo lo que ha pasado antes. Es decir, es como si estuviéramos presenciando un «flashback» o un «dejavu», o como dijéramos en Méjico, estamos frente a la «crónica de una muerte anunciada», pues basta saber qué pasó con los que antes que la Fraternidad hicieron lo mismo:

1) ¿Qué pasó con el Monasterio de San José de Clairval del Abad Agustin Joly en 1987?
2) ¿Qué pasó con el Monasterio de Le Barroux del Abad Gerard Calvet en 1988?
3) ¿Qué pasó con los jóvenes seminaristas de Ecóne que salieron en 1986 para fundar el seminario «tradicionalista» Matter Ecclesiae?
4) ¿Qué pasó con la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro en 1988?
5) ¿Qué pasó con la Sociedad de San Juan Vianney en Campos, Brasil en 2002?
6) ¿Qué pasó con la la Sociedad de San Juan en 2005?
7) ¿Qué pasó con el Oasis del Jesús Sacerdote del P. Pedro Muñoz Iranzo en Cataluña en 2007?
8) ¿Qué pasó con el Instituto de Buen Pastor en 2006?
9) Debemos agregar en 2012 a la Comunidad de Redentoristas Transalpinos de Papa Stronsay…

En todos los casos anteriores, desprendimientos que han habido de la auténtica y original Faternidad Sacerdotal de San Pío X originados por un señuelo hábilmente puesto por la Roma hereje y modernista y por la claudicación y falta de Fe, carácter y perseverancia de los involucrados, en absolulamente TODOS los casos, han terminando aceptando, en menor o mayor grado, las enseñanzas y cultos de la nueva falsa religión antropo-ecumenista surgida de las cañerías del Conciliábulo Vaticano Segundo.

Ciertamente, es una falta de Fe creer que el Espíritu Santo no puede convertir a la Roma hereje y modernista, pero, a la luz de los hechos reales y concretos de la historia reciente, en donde el pez grande (Roma) se come al pez chico (grupitos tradis) y los destruye por completo, ¿no será acaso también un acto de enorme soberbia y orgullo, de ilusión espiritual satánica, creer que esta vez Roma sí actúa de buena fe y con un anhelo sincero de volver a la Tradición de la Iglesia?

Si estamos frente a un drama donde intervienen las mismas personas (Ratzinger y Cía) y con los mismos documentos (Vaticano II) y los mismos hechos y dichos (ecumenismo, modernismo, indiferentismo, relativismo, subjetivismo), ¿es sensato pensar que habrá un resultado distinto?

Perdón por mi siguiente expresión, no la digo en mal plan, pero sólo un tonto o un loco pueden creer que con las mismas personas, con los mismos documentos, con los mismos hechos, y con los mismos dichos, ahora sí podrá haber un resultado distinto.

Los saludo con afecto y me encomiendo a sus oraciones.

Jesús Ruiz-Munilla
Cd de Méjico