Carta a los Tradicionalistas Perplejos
Parafraseando el título del libro de Mons. Lefebvre que determinó mi adhesión al combate por la tradición católica, escribo estas líneas a todos aquellos, mexicanos o no, que vieron en este combate la prosecución por los ideales del grito,»…¡Viva Cristo Rey!…», que ofrecimos nuestros mejores años, sacrificios espirituales, físicos y materiales a la santa causa de la Tradición Católica y que ahora ante la sombra y el rumor continuo, de un acuerdo con Roma, que evidentemente (para los que han leído la obra de Mons. Lefebvre y pretenden ser fieles a sus consejos), tal acuerdo se haría en desobediencia a las indicaciones dadas por el Fundador de la Fraternidad San Pio X, que previendo, llegaran aires de «renovación» también a su obra, fue particularmente claro, después del año 1988, en alertar, condenar y desalentar todo trato con la Roma modernista, mientras ésta no se convierta a la Tradición.
Es claro que esta tal conversión no ha sucedido.
Es por eso que perplejos nos preguntamos, ¿que sucede con las autoridades de la Fraternidad? Sin ánimo de dar consejos, pero como un simple bautizado que pretende seguir su catecismo y en particular el magisterio de la Iglesia contra lo que bien llamó San Pio X, la suma de todas las herejías, esto es, el modernismo hoy reinante, no se entiende como se insiste en tener un diálogo con aquellos que detestan y combaten lo Católico y que , recalco, entran en abierta desobediencia con Mons. Lefebvre, al punto que no pocas veces leemos escritos de distintos superiores de la FSSPX haciéndole decir a Monseñor, lo que él hasta su muerte no dijo, lo cual al menos, es una clara deshonestidad intelectual. Sacerdotes que denunciaron estos errores terminaron saliendo de la congregación, días atrás recibí la noticia de un antiguo colega del Brasil, lamentando la salida de un sacerdote del Priorato de Sâo Paulo, por predicar simplemente estas verdades, ¡no se está obedeciendo a Mons. Lefebvre!, tal sacerdote debió buscar asilo en la comunidad de benedictinos tradicionales de aquel país. ¿Es que ahora no podremos seguir las enseñanzas de los grandes defensores de la Fe, Mons. Lefebvre y Mons. De Castro Mayer, (que nadie hace nada por reivindicarlos), so pena de quedar relegados de los centros de misa?, ¿deberemos dejar de apoyar económicamente a los seminarios, dejar de pagar pensiones de seminaristas, apoyar a sus sacerdotes , por que estos se pondrán a las órdenes de un Papa claramente modernista?, escucho platicar en voz baja a algunos sacerdotes que no están de acuerdo con lo que sucede, pero, mientras tanto que hacen positivamente para evitarlo?…¿porqué no alertan a sus ovejas del peligro que corremos? ¿Por que los sacerdotes otrora valientes denunciaban los errores y ahora… los callan?, ¿por que emanan de sus propias autoridades? ¿Será que en la Fraternidad se tiene en cuenta lo «políticamente correcto»?… ¿y el consejo de San Pablo: «…predica a tiempo y a destiempo…» en que queda? Leo perplejo que Superiores piden oraciones «…para que se cumpla la voluntad de Dios en estas negociaciones»…. ¿es que la voluntad de Dios puede ser otra que la de guardar intacta nuestra Fe, evitando estar sujeto de cualquier modo que sea, a una jerarquía modernista? Y si el tal acuerdo llegase, mis queridos sacerdotes de la Fraternidad, ¿cómo resolverán el problema de obedecer a una autoridad modernista y a su vez cumplir con el juramento anti-modernista que realizaron en el seminario?…. ¿no terminarán en el perjurio?… ¿en la apostasía? ¡Dios y la Virgen de Guadalupe no lo permitan!
Se está pasando en estos días en México, la película» La Cristiada», que la sangre de aquellos mártires nos libre de una nueva traición de las jerarquías a los que pretendemos seguir el grito de… ¡VIVA CRISTO REY!
Jerónimo Zoto
Acapulco – mayo 2012
