En un comunicado del distrito italiano de la Fraternidad, los lefevbristas piden a Dios que quite «el velo de los corazones de los hombres de la Iglesia», a pocos días del encuentro
ANDREA TORNIELLI
Ciudad del Vaticano
«Que el Señor quite el velo de los corazones de los hombres de la Iglesia y les permita reconocer que una sola Paz entre los hombres es posible, la de Cristo en el Reino de Cristo». Lo afirma el distrito italianod e la Fraternidad San Pío X, a tres días del peregrinaje del Papa y otros líderes religiosos, previsto para el próximo jueves 27 de octubre, a Asís, con otivo del 25 aniversario del primer encuentro que organizó Juan Pablo II.
Aunque no citan a Benedicto XVI, la referencia al “velo” que se encuentra en los “corazones de los hombres” se dirige a él, que quiso el nuevo encuentro en Asís, mismo que tendrá un programa y una estructura diferente con respecto al de 1986, puesto que propone en primer lugar el peregrinaje común a la ciudad del santo y no la oración.
Las palabras del comunicado lefebvriano llegan a poco tiempo de que se venza el plazo que dio la Santa Sede para la respuesta de la Fraternidad San Pío X, que el pasado 14 de septiembre recibió un “Preámbulo doctrinal” de la Pontificia comisión “Ecclesia Dei”, para que lo acepten y se pueda restablecer la plena comunión y la normalización canónica que propuso la Santa Sede al grupo que fundó monseñor Lefebvre.
«Para reparar la celebración del 25 aniversario del encuentro interreligioso de Asís de 1986 –se lee en el comunicado–, la Fraternidad San Pío X propone para el próximo 27 de octubre una jornada de oración y penitencia. En las casas de la Fraternidad se desarrollarán la adoración del Santísimo Sacramento, el Santo Rosario y un ayuno de los miembros de la Fraternidad».
«Invitamos a que todos los fieles y amigos se unan a esta oración y a este ayuno por tres motivos: 1) Como reparación de la celebración de un evento histórico que, más que cualquier otro, ha humillado a la Esposa de Cristo al ponerla en el mismo plano de las falsas religiones; 2) Para que Cristo Nuestro Señor quite el velo de los corazones de los hombres de la Iglesia, y les permita reconocer que una sola Paz entre los hombres es posible, la de Cristo en el Reino de Cristo. Pax Christi in Regno Christi; 3) Para que Nuestro Señor apague las crecientes hogueras de guerra en el mundo y que parecen ser Su respuesta a la “paz” de Asís».
La firma del comunicado es del superior del distrito italiano, don Davide Pagliarini. El tercer punto, que parece atribuir a la voluntad divina el aumento de las guerras en el mundo como respuesta a los encuentros de Asís, llama la atención.
Asís, 1986
Crece la expectación por el encuentro religioso a 25 años del histórico encuentro de 1986
Con motivo de la “Jornada de reflexión, diálogo y oración por la paz y la justicia en el mundo” que se desarrollará el próximo jueves en Asís, con la presencia de los líderes de las principales religiones del mundo, el Papa Benedicto XVI será asistido por 38 de sus colaboradores más cercanos: 22 de ellos cardenales, de los cuales, 18 provienen de la Curia Romana. Entre ellos, destacan el decano y el vicedecano del Colegio cardenalicio, Angelo Sodano y Roger Etchegaray, el secretario de Estado Tarcisio Bertone, Paul Poupard, Ennio Antonielli, Peter K.A. Turkson, Antonio Cañizares, Marc Ouellet, Zenon Grocholewski, Walter Kasper, Jean-Louis Tauran, Joseph Levada, Leonardo Sandri, Stanislaw Rylko, Robert Sarah, Kurt Koch, Mauro Piacenza y Gianfranco Ravasi.
Además, estarán presentes los arzobispos Dominique Mamberti, Angelo Becciu, Fernando Filoni, Antonio Maria Vegliò, Francesco Coccopalmerio, Claudio Maria Celli, Salvatore Fisichella y otros prelados de la Curia.
Mientras tanto, Asís se encuentra en plena ebullición con los preparativos de este evento, que confirmará la “capital de la paz”, con vigilias de oración y servicios religiosos. Muchísimos peregrinos y periodistas estarán esperando la llegada del Papa a Asís. Habrá dos centros de acogida, 5 salas de prensa para los periodistas y 10 mega pantallas que serán colocadas en la plaza de la Basílica Superior de San Francisco, en la Porziuncola y en la plaza de Santa María de los Ángeles.
Original de Vatican Insider


