EL FALSO TRADICIONALISMO DEL MOTU PROPRIO SUMMORUM PONTIFICUM

EL FALSO TRADICIONALISMO DEL MOTU PROPRIO SUMMORUM PONTIFICUM

El buen espíritu muy iluso de muchos católicos es aprovechado por la judería que moviendo sus invisibles y perversos hilos, imparten desde y/o a través de la jerarquía vaticana las órdenes para el dominio mundial, y la invención de una nueva secta ecumenista y hereje donde el falso profeta hará el anuncio del tan esperado «Mesías» del judaísmo. Ese iluso espíritu, que desemboca en estupidez, emergió como secuela del concilio vaticano II, castrando la ya debilitada pero real militancia católica.

En esos años en que la IV Revolución se consolidaba en lo más profundo del espíritu de la humanidad, las profecías de Nuestra Señora del Buen Suceso, dieron cumplimiento con las apariciones de dos paladines de la Sacrosanta Tradición de la Una, Santa, Católica y Apostólica Iglesia del Hijo Unigénito de Dios. Fueron ellos Mons. Castro Meyer y Mons. Marcel Lefebvre. Algunos conservadores aburguesados y aristócratas trasnochados como los de la extinta T.F.P, a su antojo y propia vanagloria atribuyeron, erróneamente, a Plinio Correa de Oliveira aquel paladín que defendería la Tradición, cosa que fue totalmente falsa, porque Plinio Correa no hizo sino despreciar y calumniar la obra de Mons Lefebvre: La Fraternidad Sacerdotal San Pío X, evitando los contactos de Mons. Lefebvre con Mons. Castro Meyer, además, de la castración de los jóvenes convirtiéndolos en unos totales mojigatos y dañando las vocaciones sacerdotales y religiosas… «por las obras os conoceréis«.

Hoy, la verdadera Tradición ha sido adulterada y contagiada por el virus mortal del dialéctico modernismo, inyectado por una falsa carta apostólica que Benedicto XVI hizo por medio del Sumorum Potificum, pues es sabido que un documento Motu Propio no es en muchas veces doctrinario ni dogmático; cosa contraria pasaría con una Constitución Apostólica o una Encíclica. Es a saber, para unos pocos olfateadores, lo que escribe Ratzinger, es un simple ensayo de una opinión personal; es una propuesta., una tesis que generó su antitesis y cuya síntesis está por venir, y que, si no nos equivocamos, no podrá traer buenos frutos para esa iglesia que busca ser aceptada por el mundo. El Summorum Pontificum es una caja de Pandora bien elaborada, que al abrirse desató toda una serie de confusiones. Acá dos razones, veámoslas:

  1. Una de las características de la revolución y el modernismo que es uno de sus brazos, es tener bajo control la reacción o resistencia. Para esto siempre inventan de inmediato una forma falsa de oposición al avance progresista. Cuando ocurrió la reforma litúrgica de Pablo VI, los secuaces de la masonería impulsaron de contiguo un movimiento que diera la atmosfera de restauración o conservación no sólo de la liturgia; sino también de la cultura católica como el canto gregoriano y demás bellas artes. Esta forma falsa y mojigata de reacción encarnó en lo que se ha conocido como Una Voce. Organización timorata, una especia de ONG o su equivalente a diminuta escala de la ONU dentro de la impostora seudo-tradición de Roma. Lo más irónico de este asunto, es que la mayoría de sus integrantes no son tradicionalista, pues aceptan Vaticano II, siendo alentados por la masonería eclesial a seguir en su apostolado. Que quede claro para el lector, que Una Voce no es ni representa, como tampoco abandera una real tradición, y que, como resultado de Sumorum Potificum, ha crecido o, mejor aún, han enredado a los pobres, vacilantes e ignorantes neófitos conversos a la tradición. Sin embargo, como toda obra que no está respaldada en la VERDAD, con el tiempo se desmorona o se distorsiona a sí mismo, y el que de corazón busca la verdad, que lastimosamente son pocos, llega a ella. Los que no, es porque el modernismo ha dado un pusilánime espíritu de conformismo, ya que muchos quienes deberían seguir en el camino a la Verdad y a lo Real, se estancan o los detienen. De ahí, que el Padre Ceriani diga que la Tradición es un coladero, pues ciertamente lo es… y vaya coladero…
  1. Leyendo y releyendo ese Motu Propio, el lenguaje del papa en su inicio e intención parece conservador, con un presunto entusiasmo que lo que escribe es verdad, es decir, que desea la restauración de la Tradición; pero, cuando llegamos al «Después de la consideración por parte de nuestro predecesor Juan Pablo II (de ese mismo que excomulgó a la Tradición y le dio la Comunión a los hijos de Lutero) de las insistentes peticiones de estos fieles (Cuáles Fieles?, cuáles tradicionalista? Los de la Una Voce?), después de haber escuchado a los Padres Cardenales en el consistorio del 22 de marzo de 2006 (Todos progresistas como
    Jorge Liberato Urosa, Arzobispo de Caracas, Venezuela y amigo de Chávez. William Joseph Levada, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Estados Unidos), tras haber reflexionado profundamente sobre cada uno de los aspectos de la cuestión, invocado al Espíritu Santo
    y
    contando con la ayuda de Dios, con las presentes Cartas Apostólicas establecemos lo siguiente

Art. 1: «El Misal Romano promulgado por Pablo VI es la expresión ordinaria de la «Lex orandi» («Ley de la oración»), de la Iglesia católica de rito latino.
No obstante el Misal Romano promulgado por San Pío V y nuevamente por el beato Juan XXIII debe considerarse como expresión extraordinaria de la misma «Lex orandi» y gozar del respeto debido por su uso venerable y antiguo. Estas dos expresiones de la «Lex orandi» de la Iglesia no llevarán de forma alguna a una división de la «Lex credendi» («Ley de la fe») de la Iglesia; son, de hecho, dos usos del único rito romano

Ya con este artículo, se nota qué es lo que pretende Roma Apóstata: Supeditar, la Sacrosanta Tradición a la Reforma protestante, considerando que es más Oficial la Misa de Pablo VI que la Misa San Pio V, que debe «gozar del respeto», como si los verdaderos católicos la hubiesen irrespetado. Es decir, les dice a los fieles ignorantes qué es lo que deben hacer: Respetar la Misa. Me recuerda a los «Pastores» protestantes cuando les dicen a sus asistentes al culto: «Ustedes deben de «respetar a María, la Madre de Jesús porque es una mujer ejemplar». Entre respetar y AMAR, hay una diferencia infinita. Porque en cuestiones de Fe, uno Ama o Rechaza… Se nota pues, el orgullo de la obra producida en ese conciliábulo en plenos años de hipismo.

Pensábamos ahondar más sobre los otros once artículos; pero es llover sobre mojado. Ya con el primero es más que suficiente para darse cuenta que el Motu Propio Sumorum Potificum no es serio, es ambivalente y decepcionante, porque ilusiona. No es dogmático sino contradictorio. En fin, es difícil aceptarlo, pero como afirma ya el padre Méramo: la Esposa Mística de Cristo está reducida «a unas cuantas ovejas sin pastores esparcidas por el mundo». Mientras que los verdaderos Pastores confundidos, cansados y perseguidos no tienen otra opción que las catacumbas y los pastores ovejeros… esos perros guardianes hechos por Dios para cuidar del rebaño y del pastor, que son los cruzados, están sin ovejas y sin pastores en un mundo cada día más esquizofrénico, más diabólico.

Así que correligionarios, no queda otra más que aguantar, resistir al Anticristo y clamar a Cristo Rey su pronto regreso… ¡Ven Señor Jesús! Que se nos acaban las fuerzas en este feroz y desigual combate. ¡Ven que la cizaña nos enreda y ya las penumbras nos oscurecen el entendimiento, que hasta las mismas estrellas, tus fieles hijos, han caído! Que aunque no somos dignos del martirio, tus perros ovejeros estamos prestos a ello.

¡Luchar por la Cruz!

Fiesta de San Miguel Arcángel.

Bogotá.

Fermétedes