1) Se menciona la posibilidad de que los judíos no asistan al evento sincretista de Asis si acaso la neo-FSSPX acepta las propuestas vaticanas2) Se afirma que la misión de Mons. Fellay es: convencer incluso al alma mas dura e intransigente de la Fraternidad San Pío X de que una pax definitiva con Roma no solamente es posible, sino que es también la única solución a la que se puede llegar si no se quiere alcanzar el aislamiento definitivo.
La firma que preocupa a los judíos
Bernard Fellay
Los Lefebvrianos se reúnen el 7 y el 8 de octubre en Albano Laziale para dar una respuesta al Papa. Si el «cisma» llegara a arreglarse antes del 27 de octubre, los judíos podrían cancelar su presencia en el encuentro de Asís previsto para esa fecha
GIACOMO GALEAZZI
CIudad DEL VATICANO
Lefebvrianos en «cónclave» para dar una respuesta al Papa. Los superiores de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X se reunirán el 7 y el 8 de octubre en Albano Laziale para discutir el preámbulo doctrinal cuya aceptación El Vaticano retiene que sea «la base fundamental para alcanzar la plena reconciliación con la Sede Apostólica».
Tras la cumbre celebrada hace dos semanas en la sede de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el jefe de los tradicionalistas, Bernard Fellay ha convocado en la pequeña ciudad del Lacio a la cúpula de la fraternidad para analizar el documento que entregado por la delegación del Vaticano, integrada por el Prefecto de la Congregación para la doctrina de la Fe y Presidente de la Pontificia Comisión Eccelsia Dei, el Cardenal William Levada, por el secretario de la Congregación, el prelado jesuita Luis Ladaria y por el Secretario de la Comisión Ecclesia Dei, Monseñor Guido Pozzo.
La reunión a puerta cerrada de los superiores de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X tendrá lugar en Albano Laziale en el cuartel general del distrito italiano. La misión de Fellay es una: convencer incluso al alma mas dura e intransigente de la Fraternidad San Pío X de que una pax definitiva con Roma no solamente es posible, sino que es también la única solución a la que se puede llegar si no se quiere alcanzar el aislamiento definitivo.
Mientras en la Curia, hay temores por posibles contragolpes relacionados con el meeting interreligioso de Asís si la firma que ratifique el final del cisma de los lefebvrianos se llegara a realizar antes del 27 de octubre, fecha del tan esperado meeting interreligioso de Asís entre Benedicto y los otros líderes espirituales del planeta. Los judíos podrían desertar como señal de protesta por el regreso de los lefebvrianos, contrarios al diálogo entre la Iglesia y los «hermanos mayores», como han dejado intuir las observaciones realizadas a la Santa Sede (con «gracia» a los cismáticos tradicionalistas , oración del Viernes Santo por la conversión de los judíos y proceso de beatificación de Pío XII) por los representantes de la comunidad judía recibidos el jueves por el Pontífice al margen de la histórica visita al Bundestag de Berlín. El pasado mes de Julio, tras cuatro ordenaciones sacerdotales llevadas a cabo en la localidad alemana de Zaitzkofen por el obispo Bernard Tissier di Mallerais, uno de los cuatro obispos de la Fraternidad de San Pío X, había intervenido el Padre Federico Lombardi, director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, para subrayar que las ordenaciones en cuestión eran ilegítimas. «Mientras que la Fraternidad (San Pío X) no tenga una posición canónica en la Iglesia, tampoco sus ministros ejercitarán ministerios legítimos dentro de la Iglesia», ha resaltado en esa ocasión el Padre Lombardi haciendo referencia a la Carta dirigida por Papa Benedicto XVI a los Obispos de la Iglesia Católica a propósito de la remisión de la excomunión de los cuatro obispos consagrados por el Arzobispo Lefebvre, del 10 de marzo de 2009. «Mientras las cuestiones concernientes a la doctrina no se aclaren, la Fraternidad no tiene ningún estado canónico en la Iglesia, y sus ministros » no ejercitarán de manera legítima ningún ministerio dentro de la Iglesia», ha añadido el Padre Lombardi , subrayando por lo tanto que las ordenaciones sacerdotales eran «ilegítimas«.
En la reunión del 14 de septiembre en El Vaticano estuvieron presentes, por parte de los Lefebvrianos, el superior general de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, Monseñor Bernard Fellay, el primero y el segundo asistente general de la misma, Kiklaus Pfluger y Alain-Marc Nély respectivamente. Fue un encuentro de gran importancia tras ocho reuniones de una comisión mixta de estudio compuesta por expertos de la Fraternidad y de la Congregación para la Doctrina de la Fe, que han conseguido aclarar las respectivas posiciones y motivaciones. La Santa Sede asegura que ha tenido en cuenta «las preocupaciones y las exigencias presentadas por la Fraternidad Sacerdotal San Pío X relacionadas con la custodia de la integridad de la fe católica frente a la hermenéutica de la rotura del Concilio Vaticano II respecto a la Tradición, que fue mencionada por Papa Benedicto XVI en el Discurso a la Curia Romana (22-XII-2005)». La Congregación para la Doctrina de la Fe reconoce como base fundamental para llegar a la plena reconciliación con la Sede Apostólica, la aceptación del texto del preámbulo doctrinal que enuncia algunos principios doctrinales y criterios de interpretación de la doctrina católica, necesarios para garantizar la fidelidad al Magisterio de la Iglesia y el «sentire cum Ecclesia».
El documento sin embargo, deja «a la discusión legítima el estudio y la explicación teológica de pequeñas expresiones o formulas presentes en los documentos del Concilio Vaticano II y del sucesivo Magisterio».


