NUEVO LAVADO

TÁCTICA REVOLUCIONARIA

En la portada del sitio oficial de la FSSPX, la Porte Latine, continúa el lavado de cerebro, preparando a los fieles para una aceptación de lo inaceptable, por medio de frases de Monseñor Lefebvre, muy bien elegidas, pero sin dar ni la referencia ni, especialmente, la fecha en que fueron escritas o pronunciadas.

Por ejemplo, la primera que hemos denunciado la semana pasada, es del 3 de octubre de 1987; es decir, de ese período intermedio entre el anuncio de las consagraciones episcopales, el 29 de junio de 1987, y el acto concreto de las mismas, el 30 de junio de 1988.

Durante esos meses de agosto 1987 – abril 1988, Monseñor Lefebvre creyó ver una verdadera posibilidad de retorno del Vaticano. Fue engañado por el Cardenal Ratzinger; cayó en la trampa tendida el 5 de mayo de 1988; salió de ella; consagró a los cuatro Obispos; y marcó la ruta para el futuro.

Presentar una cita perteneciente a ese período, es falsear la realidad.

Hoy, en este 19 de septiembre de 2011, la primera página de la Porte Latine ofrece el siguiente texto, también sin referencia ni fecha:

Pourquoi avoir des relations avec Rome s’il n’y a pas moyens de s’entendre ? Parce qu’on espère toujours avoir une influence sur Rome et faire retourner au bon sens de la foi ceux qui ont des responsabilités et leur dire : Vous faites fausse route depuis le Concile, revenez à la Tradition et vous verrez que l’Eglise reprendra son cours normal, les vocations s’épanouiront, les séminaires refleuriront, les congrégations religieuses se développeront.

¿Por qué tener relaciones con Roma, si no hay manera de entenderse? Porque siempre se espera tener una influencia sobre Roma y hacer regresar al buen sentido de la fe a aquellos que tienen responsabilidades, y decirles: Ustedes han equivocado el camino desde el Concilio; retornad a la Tradición y veréis que la Iglesia volverá a su curso normal, florecerán las vocaciones, los seminarios reflorecerán, las congregaciones religiosas se desarrollarán.

Ahora bien, este texto está tomado de la Conferencia de Monseñor Lefebvre en Ecône, el 27 de octubre de 1985.

Dicha conferencia fue publicada con el título Mes trois guerres por la revista Fideliter Nº 49, de enero-febrero de 1986. La frase se encuentra en la página 14.

Este anacronismo, voluntario y solapado, es propio de las tácticas revolucionarias, y obedece a una intención aviesa.

¿Qué pensarían los fieles si se les sugiriese hoy, en 2011, asistir a la Misa Nueva, a la Misa bastarda de Pablo VI, porque Monseñor Lefebvre lo aconsejaba?

Los responsables de la NeoFSSPX pueden encontrar textos de Monseñor Lefebvre para justificarlo, por ejemplo:

Procuren hacer todo lo posible para tener la Misa de San Pío V, pero ante la imposibilidad de encontrarla a cuarenta kilómetros a la redonda, si hay un sacerdote piadoso que diga la misa nueva y la haga lo más tradicional que se pueda, es conveniente que asistan a ella para cumplir con el precepto dominical.

Claro está que ese texto es del 10 de diciembre de 1972…

Pero se podría objetar que en 1975 Monseñor Lefebvre volvió a aceptar una “asistencia ocasional” a la nueva misa cuando hay temor de quedarse mucho tiempo sin comulgar…

En 1977, sin embargo, ya se había vuelto casi absoluto: Teniendo en cuenta la evolución que se produce, poco a poco, en el espíritu de los sacerdotes, (…) debemos evitar, yo diría incluso de manera radical, toda asistencia a la nueva misa.

Se puede leer todo esto, y mucho más, en la biografía escrita por Monseñor Tissier; entre otras, en las páginas 514-515.

¡Por lo tanto, que estos sacerdotes de la Neo FSSPX vayan a Roma y celebren la Misa bastarda!

Como sigan así, no tardaremos mucho en verlo…