Vencer la debilitada resistencia de los feligreses y reformarles el pensamiento parece ser un objetivo sectario. Y lo es.
Ya hemos mostrado aquí, como, desde uno de los órganos centrales de comunicación de la Neofsspx se ha intentado tergiversar, u omitir, documentos, sermones, dichos y escritos, de modo que suene como justificación de su acuerdista posición.
Ese tipo de «mentalización o lavado de cerebro» sistemático, va golpeando la ya mermada fortaleza intelectual de los feligreses (a los que van dirigidos estos mensajes para nada sutiles)
En el sitio oficial de la FSSPX, La Porte Latine, sigue la campaña de preparación de los fieles para la aceptación del Preámbulo doctrinal.
Ahora el texto de portada es el siguiente:
Il s’agit donc d’appliquer le critère de la Tradition aux divers documents du Concile pour savoir ce qui est à retenir, ce qui est à éclaircir et ce qui est à rejeter.
Se trata, por lo tanto, de aplicar el criterio de la Tradición a los diversos documentos del Concilio para saber lo que hay que conservar, lo que hay que esclarecer y lo que hay que rechazar.
Si bien la frase pertenece a Monseñor Marcel Lefebvre, es muy importante destacar que cuando los sacerdotes de Campos hicieron uso de la misma idea luego de su acuerdo con Roma, Monseñor Bernard Fellay los criticó.
En la Revista Oficial de la Casa General de la FSSPX, Nouvelles de Chrétienté Nº 73, de marzo-abril de 2002, fue publicado un artículo cuyo título es: Acerca de Campos – Palabra del Superior General.
En la página 4 hay un recuadro en el cual se puede leer lo siguiente:
Algunos objetarán que Monseñor dijo lo siguiente: «Acepto el Concilio, interpretado a la luz de la Tradición». Es cierto que Monseñor Lefebvre lo formuló ante el Papa Juan Pablo II, en octubre de 1978. Nótese, sin embargo, que no volvió a retomarla a continuación y que ella no ha sido objeto del Protocolo de Acuerdo del 5 de mayo de 1988.
En efecto, Monseñor Lefebvre se dio cuenta de que ella no tenía el mismo significado para la Roma modernista que para nosotros. La respuesta dada por el Cardenal Ratzinger a las «Dubia» sobre la libertad religiosa, así como las entrevistas de Monseñor Lefebvre con dicho Cardenal antes de las consagraciones de 1988 lo prueban ampliamente: «No hay sino una sola Iglesia, es la Iglesia del Concilio Vaticano II. El Vaticano II representa la tradición» (Son las palabras del Cardenal Ratzinger, citadas por Monseñor Lefebvre en la conferencia de prensa del 15 de junio de 1988).
Por tanto, es peligroso citar a Juan Pablo II en este dominio y querer adoptar sus palabras: «También fue el criterio utilizado por el Papa Juan Pablo II cuando habló de la «doctrina integral del Concilio», esto quiere decir, explicó, que «la doctrina debe ser entendida a la luz de la Santa Tradición y referida al Magisterio constante de la Santa Iglesia» (Juan Pablo II, Discurso a la reunión del Colegio Cardenalicio, 5 de noviembre de 1979).»1
1 Citado en el documento: «Los sacerdotes de Campos: su reconocimiento por la Santa Sede»; de la Administración Apostólica Personal San Juan María Vianney.

