Le Figaro está en capacidad de revelar que la Santa Sede podría, por primera vez, admitir que estos puntos abordados por los “integristas” no son considerados como “esenciales” a la fe católica hasta el punto de dejar fuera de la Iglesia a aquellos que no los admiten. Y que solo será mantenida como fundamental la comunión con la Santa Sede sobre la que se funda la fe católica desde hace veinte siglos, y no sobre la interpretación del último concilio a la fecha.
Tornielli: Un documento de dos páginas en el “Día del Juicio” para la FSSPX y el Vaticano
La primera noticia en relación a lo que ocurrirá mañana 14/9/2011 en el Vaticano entre el Cardenal Levada y el Superior General de la FSSPX, Mons. Bernard Fellay, nos llega desde Vatican Insider a través de Andrea Tornielli:
Mañana por la mañana la Santa Sede entregará al obispo Fellay un documento de dos páginas sobre el que tendrá que pronunciarse la Fraternidad San Pío X
Ciudad del Vaticano – La relación entre los lefebvrianos y la Santa Sede se encuentra en un momento decisivo, «the point of no return». Mañana por la mañana, el superior de la Fraternidad San Pío X, el obispo Bernard Fellay, atravesará la entrada del palacio del Santo Oficio, acompañado por dos de sus colaboradores: el abad Niklaus Pfluger y el abad Marc-Alain Nely.
Los estarán esperando el cardenal William Levada, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, y el secretario de la Pontificia comisión “Ecclesia Dei”, monseñor Guido Pozzo.
Vatican Insider ha recibido la siguiente información: el superior de los lefebvrianos recibirá un documento de dos páginas en el que aparecen las valoraciones de la Santa Sede (con el visto bueno del Papa) sobre los encuentros doctrinales que se desarrollaron en los meses pasados entre el Vaticano y la Fraternidad. Un documento bastante breve, pero puntual, que contiene las respuestas a los problemas que se trataron durante aquellos encuentros sobre la interpretación de los textos del Concilio Vaticano II que tienen que ver con la libertad religiosa, el ecumenismo y la eclesiología.
Monseñor Fellay, que hasta ahora (como superior de la Fraternidad) no ha participado en los encuentros, todavía no conoce el contenido del documento que recibirá mañana. El ex Santo Oficio le pedirá su parecer, con calma, para responder en tiempos razonables, aunque no sea inmediatamente. Los lefebvrianos tendrán que establecer su posición: podrán pedir aclaraciones a la Santa Sede, pero ya no podrán tergiversar la información.
Aceptar el documento es considerado en el Vaticano como la condición imprescindible para la plena comunión, que establece incluso el reposicionamiento jurídico de la Fraternidad, fundada por el arzobispo Marcel Lefebvre, mediante la constitución de un ordinariado semejante al que ya está en vigor para los anglicanos.
Como se recordará, Benedicto XVI durante estos años ha dado muchos pasos significativos para que llegue a si fin al mini-cisma provocado por Lefebvre con las ordenaciones episcopales ilegítimas en 1988.
La Fraternidad había puesto dos condiciones para retomar el diálogo con Roma: la liberación del antiguo misal preconciliar y que fueran canceladas las excomuniones.
El Papa Ratzinger, con el motu proprio Summorum Pontificum (2007), permitió el uso del misal y en enero de 2009 retiró las excomuniones de los 4 obispos que ordenó Lefebvre. Desgraciadamente aquel momento estuvo marcado por el llamado “caso Williamson”, provocado por la entrevista de uno de los cuatro, Richard Williamson, en la que se negaban las cámaras de gas y las dimensiones de la Shoa.
Ahora se ha llegado al redde rationem: los lefebvrianos y la Santa Sede se han encontrado; los primeros presentaron algunos problemas (sobre aceptar o no el Concilio Vaticano II), y ahora están por recibir una respuesta, según la hermenéutica conciliar que propuso Benedicto XVI desde que empezó su pontificado. Desde mañana por la mañana, la cuestión pasa a las manos de los lefebvrianos. Es conocida la actitud de una parte de la Fraternidad que aspira a la plena comunión con la Santa Sede; otros (y Williamson entre ellos) tienden a subrayar con vigor que con la Iglesia católica post-conciliar no se puede llegar a ningún acuerdo.
El debate en el interior del grupo de tradicionalistas no será fácil. Mientras que en el Vaticano hay algunos que proponen un paralelismo con lo que sucedió con los anglicanos, a quienes el Papa ofreció un ordinariado que les permite mantener muchas de sus tradiciones: «Hemos aceptado la comparación con los anglicanos que querían volver a entrar en comunión con Roma. Los que no la quisieron se quedaron afuera…».
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La segunda información es vía Secretum Meum Mihi con una nota que proviene de Le Figaro. En su página 2 de la edición impresa de hoy 13/9/2011 publica un amplio artículo firmado por Jean-Marie Guénois sobre la reunión de mañana. Dice Le Figaro:
Le Figaro está en capacidad de revelar que la Santa Sede podría, por primera vez, admitir que estos puntos abordados por los “integristas” no son considerados como “esenciales” a la fe católica hasta el punto de dejar fuera de la Iglesia a aquellos que no los admiten. Y que solo será mantenida como fundamental la comunión con la Santa Sede sobre la que se funda la fe católica desde hace veinte siglos, y no sobre la interpretación del último concilio a la fecha.
