EL ATELIER DE SAN JOSÉ: ESCRITOS Y POESÍAS

Como cada Miércoles, acompañamos a los devotos del Santo Patriarca San José con estos escritos, los que esperamos, fructifiquen en el amor de Dios e incrementen la devoción por San José. Aprovechamos también para agradecer a los amigos y amigas que nos hacen llegar estampas antiguas del Gran Santo para engalanar nuestras páginas. Si Ud. quiere enviar también sus contribuciones para este espacio, remítalas por correo electrónico a radio@cristiandadfm.com

 

Santa Teresa de Jesús

Tomé por abogado y señor al glorioso san José, y encomendéme mucho a él. Vi claro que así de esta necesidad como de otras mayores de honra y pérdida de alma, este padre y señor mío me sacó con más bien que yo le sabía pedir. No me acuerdo hasta ahora haberle suplicado cosa que la haya dejado de hacer. Es cosa que espanta las grandes mercedes que me ha hecho Dios por medio de este bienaventurado santo, de los peligros que me ha librado, así de cuerpo como de alma; que a otros santos parece les dio el Señor gracia para socorrer en una necesidad, a este glorioso santo tengo experiencia que socorre en todas, y que quiere el Señor darnos a entender que así como le fue sujeto en la tierra -que como tenía nombre de padre, siendo ayo, le podía mandar-, así en el cielo hace cuanto le pide. Esto han visto otras algunas personas, a quién yo decía se encomendasen a él, también por experiencia; y aun hay muchas que le son devotas de nuevo, experimentando esta verdad.

Procuraba yo hacer su fiesta con toda la solemnidad que podía, más llena de vanidad que de espíritu, queriendo se hiciese muy curiosamente y bien, aunque con buen intento. Mas esto tenía malo, si algún bien el Señor me daba gracia que hiciese, que era lleno de imperfecciones y con muchas faltas. Para el mal y curiosidad y vanidad tenía gran maña y diligencia. El Señor me perdone.

Querría yo persuadir a todos fuesen devotos de este glorioso santo, por la gran experiencia que tengo de los bienes que alcanza de Dios. No he conocido persona que de veras le sea devota y haga particulares servicios, que no la vea más aprovechada en la virtud; porque aprovecha en gran manera a las almas que a él se encomiendan. Paréceme ha algunos años que cada año en su día le pido una cosa, y siempre la veo cumplida; si va algo torcida la petición, él la endereza para más bien mío.

Si fuera persona que tuviera autoridad de escribir, de buena gana me alargara en decir muy por menudo las mercedes que ha hecho este glorioso santo a mí y a otras personas; mas por no hacer más de lo que me mandaron, en muchas cosas seré corta más de lo que quisiera, en otras más larga que era menester; en fin, como quien en todo lo bueno tiene poca discreción. Sólo pido por amor de Dios que lo pruebe quien no me creyere, y verá por experiencia el gran bien que es encomendarse a este glorioso Patriarca y tenerle devoción. En especial, personas de oración siempre le habían de ser aficionadas, que no sé cómo se puede pensar en la Reina de los ángeles en el tiempo que tanto pasó con el Niño Jesús, que no le den gracias a san José por lo bien que les ayudó en ellos. Quien no hallare maestro que le enseñe oración, tome este glorioso santo por maestro y no errará en el camino. Plega al Señor no haya yo errado en atreverme a hablar en él; porque aunque publico serle devota, en los servicios y en imitarle siempre he faltado. Pues él hizo, como quien es, en hacer de manera que pudiese levantarme y andar y no estar tullida; y yo, como quien soy, en usar mal de esta merced.

 

A San José

Padre Leonardo Castellani,

Manresa, 7 de septiembre de 1947

Dice Santa Teresa, oh patriarca

—y es bien creerla, que ella no mentía—

que alcanza todo quien en Ti se fía

y ella se pone de
garante marca.

Oh patrocinio de la sacra barca

tutor de Dios, esposo de María

te doy mi vida en esta travesía

peor que el Egipto y el sangriento exarca.

Oh el más feliz esposo y padre, el mundo

quiere matar al niño Dios que abrigo

o anegarme en horrores si resisto.

Por el desierto solo y sitibundo

sin brújula, sin guía, y sin amigo

la antigua estrella tropezando sigo…

Dame una buena muerte o dame a Cristo.

 

Escuchen qué cosa y cosa

De Lope de Vega


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Escuchen qué cosa y cosa

tan maravillosa, aquesta:

un padre que no ha engendrado

a un Hijo, a quien otro engendra.


Un hombre que da alimentos

al mismo que lo alimenta;

cría al que lo crió, y al mismo

sustenta que lo sustenta.


Manda a su propio Señor

y a su Hijo Dios respeta;

tiene por ama a una esclava,

y por esposa a una reina.


Celos tuvo y confianza,

seguridad y sospechas,

riesgos y seguridades,

necesidad y riquezas.


Tuvo, en fin, todas las cosas

que pueden pensarse buenas;

y es de María esposo y,

de Dios, padre en la tierra.

Amén.