EL ATELIER DE SAN JOSÉ: DESARROLLO DEL CULTO A SAN JOSÉ

EL ATELIER DE SAN JOSÉ:

 

DESARROLLO DEL CULTO A SAN JOSÉ

Un amable lector envía esta contribución para la Columna consagrada al Glorioso Patriarca San José.

Transcripto del Devocionario de SAN JOSÉ, 1956

En la famosa Suma de los dones de San José, escrita por el religioso dominico Isidoro de Isolano (1522), se leen estas inspiradas palabras:

«El Espíritu Santo no cesará de mover los corazones de los fieles hasta que por todo el imperio de la Iglesia militante se ensalce al divino José con nueva y creciente veneración, se edifiquen monasterios y se levanten iglesias en su honor, celebrando todos sus fiestas, ofreciéndole y rindiéndole a porfía sus votos… Se establecerá en su honor una fiesta singular y extraordinaria. El Vicario de Cristo en la tierra, movido por el Espíritu Santo, mandará que la fiesta del Padre putativo de Cristo, Esposo de la Reina del mundo y varón santísimo, se celebre hasta el último confín de la Iglesia militante».

En nuestros días podemos ver con gozo realizados esos ensueños proféticos del piadoso autor. La devoción extendida y creciente del pueblo cristiano, los monumentos levantados y las advocaciones establecidas en honor de San José, son testimonio elocuente de la poderosa intercesión del Santo Patriarca, proclamado Patrón universal de la Iglesia.

LA ACCIÓN DE LOS ROMANOS PONTÍFICES

Sixto IV mandó poner la fiesta de San José en el Breviario y Misal Romano. El oficio era de rito simple.

Inocencio VIII elevó el rito de la misma fiesta a doble.

Gregorio XV extendió a toda la cristiandad esa solemnidad con rito doble (1621).

Clemente X elevó la celebración de la fiesta de San José a rito doble de segunda clase (1670).

Clemente XI hizo que se solemnizara la fiesta de San José con oficio y Misa propios (1714).

Benedicto XIII introdujo el nombre de San José en las Letanías de los Santos, en el año 1726.

Pío VII ordenó insertar su nombre en la oración A cunctis después de la Virgen y antes de los Apóstoles San Pedro y San Pablo.

Pío IX extendió, en 1847, la fiesta del Patrocinio de San José a toda la Iglesia, con rito doble de segunda clase. Además, le declaró Patrono de la Iglesia Católica, y elevó la fiesta del 19 de Marzo, o del Tránsito de San José, al rito de primera clase.

León XIII fomentó grandemente la devoción al celestial patrono de la Iglesia Católica, y declaró a San José patrono oficial de varias naciones, inculcando con todas sus fuerzas la devoción a la Sagrada Familia entre las familias cristianas. Instituyó la fiesta de la Sagrada Familia.

San Pío X extendió a toda la iglesia la fiesta del Patrocinio, mandando que se celebrase el miércoles de la Segunda Semana después de Pascua bajo el título de Solemnidad de San José, esposo de la bienaventurada Virgen María, confesor y Patrono de la Iglesia universal, y con rito doble de primera clase y octava.

Benedicto XV extendió la fiesta de la Sagrada Familia, el domingo siguiente a Epifanía, a toda la Iglesia con oficio y Misa propios.

Pío XI, en su encíclica contra el comunismo ateo, Divini Redemptoris, puso ante los ojos de los obreros a San José como modelo viviente de esa justicia social cristiana que debe llenar el mundo.

Pío XII, siguiendo la línea de su antecesor, ha ido a la institución de la fiesta de San José, Patrono de los obreros, que ha de celebrarse todos los años el 1º de Mayo (1955).