Mi sacrificio, oh Dios, es el espíritu compungido;
Tú no despreciarás, Señor, un corazón contrito y humillado
Salmo 51, 19
UN TESTIMONIO DE CONVERSIÓN QUE ES PARA CELEBRAR LA MISERICORDIA DE NUESTRO REDENTOR.
Tenemos tiempo… y el tiempo de la conversión es ahora. Contra todo pronóstico humano, este asesino despiadado, se convirtió a la Santa Fe, y reparó cuánto pudo por las tremendas afrentas hechas a Dios mediante el aborto. No dejemos de rezar por su eterno descanso.
Este lunes 21 de febrero, falleció el doctor Bernard Nathanson, reconocido mundialmente por haber sido uno de los principales promotores del aborto en el mundo y luego converso al catolicismo y ardiente defensor de la vida.
El médico, que murió de cáncer, había llegado a practicar más de 75.000 abortos pero con la llegada de la tecnología pudo ver lo que ocurría al matar al feto y decidió no volver a realizar esta práctica, además de convertirse en un activista pro-vida.
El video “El grito silencioso” realizado a partir de la filmación de un aborto utilizando la tecnología del ultrasonido, permite ver el asesinato del feto mientras lucha por su vida, y muestra que los niños no nacidos son seres humanos que tienen derecho a la protección legal desde su concepción. Este video y su continuación. “El Eclipse de la Razón”, que explica en detalle los distintos procedimientos de aborto, consagraron a Nathanson como un héroe pro-vida que al mismo tiempo pudo abrir el camino para otros como Norma McCorvey y Abby Johnson.
Entre otras cosas, el doctor Nathanson había cobrado notoriedad por reconocer públicamente que el movimiento pro-aborto -que él dirigía como líder del grupo pro-aborto NARAL- había inventado que un gran número de mujeres habían sido asesinadas y heridas por los abortos ilegales, en su afán por legalizar el aborto: “Hablamos de 5.000 a 10.000 muertes al año … Confieso que yo sabía que las cifras eran totalmente falsas … Era una cifra útil, ampliamente aceptada, así que ¿para qué molestarnos en corregirla con datos veraces?”, expresó en una oportunidad.
También explicó que en un comienzo, su cambio radical de posición con respecto del aborto no se debió a motivos religiosos, sino que “cuando empezamos a dominar la ecografía, se podía estudiar al feto y ver que era un miembro de nuestra especie. Si no lo haces, no eres más que un producto de la ideología política. En 1970 había aproximadamente 1.100 artículos sobre el feto. En 1990, había 22.000. Los datos se acumularon rápidamente y se abrió una ventana en el vientre materno”.
El “rey del aborto”
El “rey del aborto”, como se lo llegó a conocer, era hijo del doctor Joey Nathanson, un prestigioso médico judío especializado en ginecología. Estudió medicina en la Universidad de McGill (Montreal). En 1945 su novia quedó embarazada y la convenció de que aborte para no poner en riesgo su carrera. «Ese fue el primero de mis 75.000 encuentros con el aborto, me sirvió de excursión iniciadora al satánico mundo del aborto», dijo el mismo Nathanson respecto de este hecho.
Luego de graduarse, inició su residencia en un hospital judío. Después pasó al Hospital de Mujeres de Nueva York donde sufrió personalmente la violencia del antisemitismo, y entró en contacto con el mundo del aborto clandestino. Para entonces ya había contraído matrimonio con una joven con la que permaneció unido cerca de cuatro años y medio. En esas circunstancias conoció a Larry Lader, un médico que buscaba la legalización del aborto libre y barato y para ello fundó, en 1969, la «Liga de Acción Nacional por el Derecho al Aborto», que culpaba a la Iglesia de las muertes que se producían en los abortos clandestinos.
En 1971 se involucró directamente en la práctica de abortos, cuando las primeras clínicas de Nueva York comenzaban a explotar el negocio pero en muchos casos el personal no tenía licencia del Estado. Comenzó a dirigir una clínica que al mismo tiempo prestaba el servicio de ginecología y obstetricia, y se practicaban abortos.
Para esos años se había hecho famoso dictando conferencias, manteniendo encuentros con políticos y gobernantes del país y presionándolos para que ampliaran la ley del aborto. Llegó a realizar decenas de miles de abortos y a finales de 1972, dimitió de su cargo en la clínica. Él mismo había expresado: “He abortado a los hijos no nacidos de amigos, colegas, conocidos e incluso profesores. Llegué incluso a abortar a mi propio hijo».
A partir de ese suceso pasó a ser jefe de obstetricia del Hospital de St. Luke´s y al empezar a utilizar el ultrasonido, pudo observar el corazón del feto en los monitores electrónicos, y comenzó a plantearse por primera vez qué era lo que estaban haciendo verdaderamente en la clínica.
En declaraciones en una revista médica expresaba: “El aborto debe verse como la interrupción de un proceso que de otro modo habría producido un ciudadano del mundo. Negar esta realidad es el más craso tipo de evasión moral». Y a pesar de las reacciones en su contra, decidió no volver a practicar abortos porque había llegado a la conclusión de que el aborto es un crimen. Poco tiempo después, un nuevo experimento con los ultrasonidos sirvió de material para el mencionado documental «El grito silencioso». En 1984 el médico había solicitado a un colega -que practicaba quince o veinte abortos al día- que colocase un aparato de ultrasonidos sobre la madre, grabando la intervención. «Lo hizo -explica Nathandon- y, cuando vio las cintas conmigo, quedó tan afectado que ya nunca más volvió a realizar un aborto”.
Su acercamiento a la Iglesia llegó años después, cuando empezó a involucrarse con el movimiento provida. Uno de los acontecimiento decisivos fue una Operación Rescate en los alrededores de una clínica en 1989, donde un grupo de personas se manifstaba pacíficamente y rezaba por los no nacidos. “Por primera vez en toda mi vida de adulto -dijo- empecé a considerar seriamente la noción de Dios, un Dios que había permitido que anduviera por todos los proverbiales circuitos del infierno, para enseñarme el camino de la redención y la misericordia a través de su gracia».
Finalmente, el 9 de diciembre de 1996 recibió el bautismo, la comunión y la Confirmación de manos del cardenal John O´Connor, en la cripta de la catedral de San Patricio, de Nueva York.+


Este interesane caso es maravilloso, veo la gran misericordia de Dios, es la obra de la Gracia en el corazon de un incredulo, es Dios Espiritu Santo conmoviendo el corazon endurecido y llevandolo a la conversion total, muy edificante este testimonio
Agradecería su publicación…
Hace 12 años tuvimos la gracia y el honor de conocer en persona al Dr. Bernard Nathanson, un verdadero converso de corazón, como esperamos en Dios que algún día los demás hebreos y los herejes vuelvan a su verdadero Padre, Dios Nuestro Señor y a Su Hijo Divino, a través del Inmaculado Corazón de la Santísima Virgen María.
Ante nuestra pregunta: ¿por qué al catolicismo, por qué no abrazó cualquier otra creencia religiosa, como las muchas que hay en USA?, no tuvo otra respuesta más clara, profunda y significativa:
«Nosotros sí sabemos que la Católica es la única Religión verdadera…»
Después de eso, nos platicó a los asistentes como él estaba convencido en que esos miles de abortos, incluido el de su propio hijo, le habían sido perdonados por el infinito Poder y Misericordia divinos, gracias al Sacramento de la Penitencia.
Por esa fe y convicción, quedó patente que realmente sí sabía lo que es la Verdadera Religión.
Dios lo tenga en su Santa Gloria.
Ave Maria, gratia plena, Dominus tecum
Suplico una corrección:
El Dr. Bernard Nathanson recibió el perdón de sus pecados, no sólo desde la Confesión, sino desde que pidió y recibió el Santo Bautismo, tal y como enseña la Iglesia.
Gracias de nuevo.
Ave Maria, gratia plena, Dominus tecum
Coincidiendo plenamente con el Sr. Logan, creo que en Nathanson Dios repitio el incomparable milagro que hace dos siglos obro conel Apostol de los Gentiles. Tambien lo ilumino subitamente, lo aparto del mal camino, lo trajo a su Santa Fe y lo hizo Apostol.
¡Alabado por siempre sea el Señor y que este hombre judío se encuentre ya en tu Reino con su hermano de Tarso!
A San Pablo de Tarso se le aplicaron los méritos de San Esteban. Y según leí un amigo de Nathanson, también judío, se había convertido y seguramente rezó mucho por el. No es casualidad que detrás de estas historias de conversiones siempre encuentro alguien que rezó o se sacrificó.
Creo que despues de la conversión del gran Rabino de Roma, Israel Zoller italianizado el nombre despues del bautismo como Eugenio Celli, la conversión mas notoria de algun Judio a sido la del Dr. Nathanson, y desde luego Pio XII no necesitó quitarse el crucifijo y entrar en una sinagoga para lograr esa conversión
la conversion del doctor Nathanson no es un cambio significativo en su vida espiritual; toda vez que abrazar la satanica conversion del vaticano es todo un retroceso y que conste que no soy judio.
Señor ten piedad de Alejandro ………….
Alejandro.
Árbol bueno no da mal fruto, ni viceversa…
De joven Nathanson era «agnóstico» materialista y naturalista, como la gran mayoría de los hebreos actuales.
Años antes de su bautismo cristiano (por el año 96), el Dr. Bernard Nathanson pasó de «rey del aborto» a ser la primera autoridad médica en la lucha contra el mismo, dando una lucha frontal más sincera que ningún jerarca de la Iglesia Montiniana o de la misma FSSPX.
¿Se supone que su lucha beneficia a los planes de la Vaticueva y a su prima mayor; la Sinagoga de Satanás?… definitivamente nos parece que no. Ni creemos que éstos lo vayan a «beatificar» por su sincera cruzada.
¿No es cierto que RatZinger se abstiene de condenar a los jefes de estado abortistas -dizque católicos- como Juan Carlos de España, Vicente Fox de México, Álvaro Uribe de Colombia y un larguísimo etcétera.
Evidentemente no los ha declarado excomulgados, ni hace falta, por que es en automático; pero sí los recibe con bombo y platillo en la Vaticueva.
Sobre el «obligado» conocimiento de las herejías, ¿cuántos católicos de nacimiento conocen puntualmente las sutiles, progresivas e intrincadas transformaciones de la Nueva Iglesia?. Incluso entre los llamados «tradicionalistas».
Tú mismo, al igual que nosotros, las has conocido después de un NO BREVE proceso de estudio y reflexión.
¿Por qué un ateo, que creció sin formación religiosa, y sin familia, debería estar enterado de todos esos detalles?.
Y si jugara en favor de la Sinagoga de Roma, ¿para qué entonces meter tantos autogoles, alertando y horrorizando al mundo ante el gran crimen del aborto?…
Ave Maria, gratia plena, Dominus tecum
Maravilloso testimonio de la gran Misericordia de Dios Nuestro Señor.
Dios es maravilloso, su gran misericordia nos da la oportunidad de reconocer nuestros horribles pecados, de renunciarlos, pedirle al Eterno perdon por ellos y finalmente, El Todopoderoso nos da la gracia de enmendarnos y seguir el buen camino.
Alabado seas por siempre Señor!