OPERACIONES CONTRAPUESTAS

OPERACIÓN SUICIDIO


Versus

OPERACIÓN SUPERVIVENCIA DE LA TRADICIÓN

 

Las Consagraciones Episcopales realizadas por Monseñor Lefebvre y Monseñor de Castro Mayer constituyeron un acto vital, no solamente para la Obra de la Tradición, sino también para la Iglesia Católica Apostólica Romana en su conjunto.

Dichas Consagraciones tienen un fundamento doctrinal, expresado en particular en el Mandato Apostólico, que resume la posición de los dos obispos fieles a su Episcopado.

Llegado el 30 de junio de 1988, durante la ceremonia de las Consagraciones Episcopales, se leyó el Mandato Apostólico, cuyo texto es el siguiente:

 

— ¿Tenéis un Mandato Apostólico?

Lo tenemos.

— ¡Que sea leído!

Lo tenemos de la Iglesia Romana, siempre fiel a las santas tradiciones recibidas de los Apóstoles y que nos manda transmitir fielmente estas santas tradiciones, es decir, el depósito de la fe, a todos los hombres para la salvación de sus almas.

Dado que desde el Concilio Vaticano II hasta hoy las autoridades de la Iglesia Romana están animadas por un espíritu de modernismo, actuando contra la santa Tradición, – «no soportan ya la sana doctrina, desviando el oído de la Verdad, para volverse hacia fábulas», como dice San Pablo a Timoteo en su segunda epístola (4, 3-5) – consideramos que todos las penas y censuras decretadas por estas autoridades no tienen ningún valor.

Sin embargo, «en cuanto a mí, voy a ser inmolado y el tiempo de mi disolución se acerca» (ibid 5, 6), escucho a las almas reclamarme que se les dé el Pan de la Vida que es Cristo. Esta es la razón por la que, teniendo piedad de esta muchedumbre, tengo el grave deber de transmitir mi gracia episcopal a estos queridos sacerdotes, para que ellos mismos puedan conferir la gracia sacerdotal a numerosos y santos clérigos formados según las santas tradiciones de la Iglesia Católica.

Según este Mandato de la Santa Iglesia Romana, siempre fiel, elegimos a estos cuatro sacerdotes aquí presente como obispos de esta Santa Iglesia Romana, para ser auxiliares de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X: el reverendo Bernard Tissier de Mallerais, el reverendo Richard Williamson, el reverendo Alfonso de Galarreta, el reverendo Bernard Fellay.

 

El Mandato Apostólico del 30 de junio de 1988 expone claramente tres ideas:

  • La fidelidad a las santas tradiciones recibidas de los Apóstoles;
  • El espíritu de modernismo que ocupa a las autoridades de la Iglesia Romana desde el Vaticano II, haciéndolas actuar contra el bien del catolicismo y volviendo sus acciones nulas;
  • El grave deber de transmitir la gracia episcopal para seguir las tradiciones de la Iglesia.

 

Por lo tanto, las Consagraciones de 1988 no son otra cosa que la prueba de una excepcional vitalidad de la Iglesia que, a pesar del caos profundo que conoce en el ejercicio de su autoridad, encuentra el recurso de dar, por un acto salvador, el testimonio brillante de su gracia y de su vitalidad.

 

Es necesario repetir este punto esencial: las consagraciones se imponían ya que la Obra de la Tradición no tenía la autonomía necesaria para su supervivencia.

Aceptar el levantamiento de las pretendidas excomuniones significa sabotear «la operación supervivencia» de la Tradición realizada por Monseñor Lefebvre y Monseñor de Castro Mayer, y aceptar la «operación-suicidio».

En la memorable jornada del 30 de junio de 1988, se manifestó que se poseía un Mandato Apostólico de la Iglesia Romana, siempre fiel a las santas tradiciones recibidas de los Apóstoles.

Con esto se probó que los Obispos consagrantes y los Obispos consagrados eran y son perfectamente católicos, apostólicos y romanos: «Según este Mandato de la Santa Iglesia Romana, siempre fiel, elegimos a estos cuatro sacerdotes aquí presente como obispos de esta Santa Iglesia Romana».

 

En diciembre de 2010, Monseñor Fellay declara: «Deseamos que Roma nos reconozca como verdaderos obispos».

De este modo, él continúa con la «operación-suicidio»comenzada por el pedido y la aceptación del levantamiento de la pretendida excomunión…

21 comentarios sobre “OPERACIONES CONTRAPUESTAS

  1. el que escribió el artículo es un mongo: reconocimiento de Roma no significa que Fellay no se considere un verdadero obispo, igual como el «levantamiento» de las excomuniones no significa que la fraternidad haya creído en ellas, sólo que quiere que Roma, con su actitud ambigua deje de hacer creer lo contrario. Son sutilezas al parecer imposibles para personajes que en su vida han pisado una universidad.

    1. Me parece que tu diagnóstico es incorrecto, y tu ingenuidad preocupante. No es tu culpa al final. Es una combinación de pastores vendidos y pereza intelectual, con una pizca de limitada sinapsis neuronal, probablemente porque tu mamá fumaba cuando estabas en su vientre, o porque naciste cerca del desierto de Nuevo México cuando hacían pruebas nucleares.
      Y cuidado con buscar sutilezas donde no las hay para justificar tu ceguera. Porque ya no sería ignorancia, sino imbecilidad.
      Y para sacarte de dudas, soy un personaje que pisó varias universidades, en Argentina, México, USA y Francia.
      Cariños Cacho

  2. El artículo viene bien hasta que reza:

    «Aceptar el levantamiento de las pretendidas excomuniones significa sabotear “la operación supervivencia” de la Tradición realizada por Monseñor Lefebvre y Monseñor de Castro Mayer, y aceptar la “operación-suicidio”.

    Dichas líneas no se desprenden de premisas lógicas antecedentes. La lógica patina. Hay chamullo.

  3. Francisco, te crees todo! Sos un ingenuo y de la FSSPX; así que anda a la capilla a rezarle al beato Juan PabloII y quedate en Paz, ya veras a donde irás cuando te toque…mientras tanto; disfrutá

  4. Por inadventencia el artículo salió sin firma.

    El «mongo que jamás pisó una Universidad», a quien «le patina la lógica» y «chamulla» soy yo, Padre Juan Carlos Ceriani.

    No hace falta ser muy inteligente, haber recorrido los clautros universitarios (o de un seminario de la FSSPX) ni haber estudiado lógica para darse cuenta que:

    1) «La Iglesia Romana, siempre fiel a las santas tradiciones recibidas de los Apóstoles» de la que habla el Mandato Apostólico no es la misma a la cual Monseñor Fellay pide hoy su reconocimiento.

    La «cátedra de Pedro y los puestos de autoridad de Roma ocupados por anticristos», de los cuales habla Monseñor Lefebvbre en su carta a los cuatros futuros obispos, siguen en las mismas condiciones, es más, en peores condiciones.

    Y es a estas autoridades, precisamente, a las que Monseñor Fellay pide hoy su reconocimiento.

    2) El Mandato Apostólico dice: «Dado que desde el Concilio Vaticano II hasta hoy las autoridades de la Iglesia Romana están animadas por un espíritu de modernismo, actuando contra la santa Tradición…».

    Todo parece indicar que para Monseñor Fellay y para los inteligentes, para los que han recibido diplomas universitarios y poseen buena lógica: las actuales autoridades de la Iglesia Romana no están animadas por un espíritu de modernismo y no actúan contra la santa Tradición.

    Todo va bien, muy bien, conforme a las etapas del plan… el del suicidio de la operación supervivencia…

    Cada día hay más víctimas…

    1. Padre, con todo respeto a la investidura, OPERACIÓN SUCIDIO!!! OPERACIÓN SUPERVIVENCIA DE LA TRADICIÓN!! No serían mejores títulos para una película del agente 007, o el agente 86?

  5. Nuevamente publico el comentario que hiciera en otro artículo. Parece que algunos no lo han leído.

    De la Carta de Monseñor Marcel Lefebvre a los futuros Obispos, 29 de agosto de 1987:

    Bien queridos amigos,
    Estando la cátedra de Pedro y los puestos de autoridad de Roma ocupados por anticristos, la destrucción del Reino de Nuestro Señor se continúa rápidamente incluso dentro de su Cuerpo Místico, especialmente por la corrupción de la Santa Misa, expresión espléndida del triunfo de Nuestro Señor por la Cruz, y fuente de extensión de su Reino en las almas y en las sociedades.
    Esto es lo que nos valió la persecución de la Roma anticristo. Esta Roma, modernista y liberal, continúa su obra destructiva del Reino de Nuestro Señor, como lo prueban Asís y la confirmación de las tesis liberales de Vaticano II sobre la libertad religiosa.
    Me veo obligado por la Providencia divina a transmitir la gracia del episcopado católico que recibí, para que la Iglesia y el sacerdocio católico sigan subsistiendo para la gloria de Dios y la salvación de las almas.
    Esta es la razón por la que, convencido de realizar la santa Voluntad de Nuestro Señor, vengo por esta carta a pedirles que acepten recibir la gracia del episcopado católico, como ya lo he conferido a otros sacerdotes en otras circunstancias.
    Les conferiré esta gracia, confiando que sin tardar la Sede de Pedro estará ocupada por un sucesor de Pedro perfectamente católico, en las manos de quien podrán depositar la gracia de vuestro episcopado para que la confirme.

    Monseñor Fellay dice: Deseamos que Roma nos reconozca como verdaderos Obispos

    De más en más, todo parece confirmar que para Monseñor Fellay:

    1) La cátedra de Pedro y los puestos de autoridad de Roma ya no están ocupados por anticristos.

    2) Que la Roma actual de Benedicto XVI ya no es la Roma anticristo, modernista y liberal.

    3) Que la Sede de Pedro está ocupada actualmente por un sucesor de Pedro perfectamente católico.

    Ahora agrego:

    Es evidente que no tenemos que no nos enfrentamos con mongos, iletrados, ilógicos o chamulletas…

    ¡No! Ratzinger y Fellay son muy inteligentes, muy cultos y diplomados, totalmente coherentes y lógicos, y gozan de una labia proverbial…

    Pero, por eso son más peligrosos…

  6. También repito este comentario.

    Perdón a los que ya lo leyeron.

    RESPUESTAS DE MONSEÑOR FELLAY al periodista de Les Nouvelles calédoniennes:

    El Papa vuelve a las ideas tradicionales. El ve muy bien que hay una desviación y que hay que corregirla. Puede ser que estemos mucho más cerca del Papa de lo que parece.

    Siempre hemos sostenido que no queremos hacer bando aparte. Sostenemos que somos católicos y que lo seguimos siendo. Deseamos que Roma nos reconozca como verdaderos obispos. Por otra parte, ya no usan más la palabra cismático contra nosotros. Por lo tanto, si no se es cismático, ni hereje, es porque se es sacramente católicos. Por otra parte, el Papa dijo que hay solamente un problema de orden canónico. Es suficiente un acto de Roma para decir que se ha terminado y nosotros reentramos en la Iglesia. Esto vendrá. Soy muy optimista.

    APOSTILLAS

    Monseñor Fellay dice:

    “Puede ser que estemos mucho más cerca del Papa de lo que parece.”

    “Es suficiente un acto de Roma para decir que se ha terminado y nosotros reentramos en la Iglesia. Esto vendrá. Soy muy optimista.”

    Monseñor Lefebvre había advertido:

    “¿Salir, por lo tanto, de la iglesia oficial? En cierta medida, sí, por supuesto.
    El libro del señor Madiran, “La Herejía del siglo XX” es la historia de la herejía de los obispos.
    Si uno no quiere perder su alma, es necesario salir de este medio de los obispos.
    Pero no es suficiente, porque es en Roma que está instalada la herejía.
    Si los obispos son herejes (incluso sin tomar este término en el sentido y con las consecuencias canónicas), no es sin la influencia de Roma.
    Si nos alejamos de estas personas, es absolutamente como con las personas que tienen SIDA.
    No hay ningún deseo de contagiárselo.
    Ahora bien, tienen SIDA espiritual, enfermedades contagiosas transmisibles.
    Si uno quiere mantener la salud, es necesario no ir con ellos.” (Retiro sacerdotal, 9 de septiembre de 1988).

    “Puede ser que estemos mucho más cerca del Papa de lo que parece”… ¿Querrá contagiarse?

    Los Superiores de la FSSPX, en su Carta Abierta del 6 de julio de 1988 al cardenal Gantin, afirmaron:

    … Quiera usted mismo juzgar sobre el valor de tal declaración que viene de una autoridad que, en su ejercicio, rompe con la de todos sus antecesores hasta el Papa Pío XII, en el culto, enseñanzas y el Gobierno de la Iglesia.
    … En cambio, nosotros jamás quisimos pertenecer a ese sistema que se califica a sí mismo de Iglesia Conciliar y se define por el Novus Ordo Missæ, el ecumenismo indiferentista y la laicización de toda la sociedad. Sí, nosotros no tenemos ninguna parte, nullam partem habemus, con el panteón de las religiones de Asís; nuestra propia excomunión por un decreto de Vuestra Eminencia o de otro dicasterio no sería más que la prueba irrefutable. No pedimos nada mejor que el ser declarados ex communione del espíritu adúltero que sopla en la Iglesia desde hace veinticinco años; excluidos de la comunión impía con los infieles.
    … El ser asociados públicamente a la sanción que fulmina a los seis obispos católicos, defensores de la fe en su integridad y en su totalidad, sería para nosotros una distinción de honor y un signo de ortodoxia delante de los fieles. Estos, en efecto, tienen absoluto derecho de saber que los sacerdotes a los cuales se dirigen no están en comunión con una iglesia falsificada, evolutiva, pentecostal y sincretista…”

    A pesar de sus recientes declaraciones en contra de la convocatoria de Asís III, todo parece confirmar que Monseñor Fellay ya no sostiene aquel claro y enérgico “no tenemos ninguna parte, nullam partem habemus, con el panteón de las religiones de Asís; nuestra propia excomunión por un decreto de Vuestra Eminencia o de otro dicasterio no sería más que la prueba irrefutable”. Más bien sostiene lo contrario: “Es suficiente un acto de Roma para decir que se ha terminado y nosotros reentramos en la Iglesia…”

    Monseñor Fellay dice:

    “Deseamos que Roma nos reconozca como verdaderos Obispos”

    En la Carta que dirigiera a los futuros Obispos, el 29 de agosto de 1987, Monseñor Marcel Lefebvre le había escrito:

    “Bien queridos amigos,
    Estando la cátedra de Pedro y los puestos de autoridad de Roma ocupados por anticristos, la destrucción del Reino de Nuestro Señor se continúa rápidamente incluso dentro de su Cuerpo Místico, especialmente por la corrupción de la Santa Misa, expresión espléndida del triunfo de Nuestro Señor por la Cruz, y fuente de extensión de su Reino en las almas y en las sociedades.
    Esto es lo que nos valió la persecución de la Roma anticristo. Esta Roma, modernista y liberal, continúa su obra destructiva del Reino de Nuestro Señor, como lo prueban Asís y la confirmación de las tesis liberales de Vaticano II sobre la libertad religiosa.
    Me veo obligado por la Providencia divina a transmitir la gracia del episcopado católico que recibí, para que la Iglesia y el sacerdocio católico sigan subsistiendo para la gloria de Dios y la salvación de las almas.
    Esta es la razón por la que, convencido de realizar la santa Voluntad de Nuestro Señor, vengo por esta carta a pedirles que acepten recibir la gracia del episcopado católico, como ya lo he conferido a otros sacerdotes en otras circunstancias.
    Les conferiré esta gracia, confiando que sin tardar la Sede de Pedro estará ocupada por un sucesor de Pedro perfectamente católico, en las manos de quien podrán depositar la gracia de vuestro episcopado para que la confirme”.

    De más en más, todo parece confirmar que para Monseñor Fellay:

    – La cátedra de Pedro y los puestos de autoridad de Roma ya no están ocupados por anticristos.
    – Que la Roma actual de Benedicto XVI ya no es la Roma anticristo, modernista y liberal.
    – Que la Sede de Pedro está ocupada actualmente por un sucesor de Pedro perfectamente católico.

    Monseñor Fellay ha declarado:

    “Por otra parte, el Papa vuelve a las ideas tradicionales. El ve muy bien que hay una desviación y que hay que corregirla.”

    Veamos cómo lo hace. El 1º de enero, después de la oración del Angelus, Benedicto XVI dijo:

    “En el mensaje para la XLIII Jornada de la Paz he querido subrayar cómo las grandes religiones pueden constituir un importante factor de unidad y de paz para la familia humana, y he recordado a tal propósito, que en este año 2011 se recordará el 25° aniversario de la Jornada Mundial de Oración por la Paz que el Venerable Juan Pablo II convocó en Asís en 1986.
    Por esto, el próximo mes de octubre, iré como peregrino a la ciudad de San Francisco, invitando a unirse en este camino a los hermanos cristianos de las diversas confesiones, a los exponentes de las tradiciones religiosas del mundo e, idealmente, a todos los hombres de buena voluntad, con el fin de hacer memoria de aquel gesto histórico querido por mi Predecesor y renovar solemnemente el compromiso de los creyentes de cada religión de vivir la propia fe religiosa como servicio por la causa de la paz.”

    Clarito, ¿no?

    Suena lindo lo de Monseñor Fellay: “Y nosotros reentramos en la Iglesia”…

    ¿En cuál?

    Salvo que ya pertenezcan a ella, y no nos hayan advertido, no podría ser otra que la iglesia falsificada, evolutiva, pentecostal y sincretista.

    Responder

  7. Ave Maria Puríssima!

    Perdoem-me escrever-lhes em português, mas parece-me melhor que maltratar a belíssima língua castelhana, que não domino.

    Fellay está correto quanto ao princípio, pois:

    «11. Aos bispos validamente sagrados mas sem mandato apostólico, tanto o Papa Pio VI quanto o Papa São Pio X dão o título não de Monsenhor nem de Dom, mas de pseudo-episcopus.
    (Ver Caritas, de 13 de abril de 1791, e a bula de excomunhão de Arnold Harris Matthew, de 15 de fevereiro de 1911).»
    apud J.S. DALY, Florilégio de textos referentes aos bispos sem Missão Apostólica e aos padres que eles ordenam, 2007, trad. br. por F. Coelho, São Paulo, dez. 2010, blogue Acies Ordinata, http://wp.me/pw2MJ-uL

    Este «Mandato Apostólico», lido em 1988, infelizmente é uma paródia de Mandato e completamente nulo, evidentemente.

    O erro de Fellay está em considerar que os conciliares sejam «Roma»; ora, como há pouco disse Tissier à revista Le Sel de la Terre, os conciliares são aqueles que se dizem romanos mas não o são verdadeiramente.

    Ad maiorem Dei gloriam Virginisque Mariae,
    Felipe Coelho

  8. Estimado Lino:

    Le propongo el siguiente silogismo:

    La LOGICA INELUDIBLE de la situacion es:

    A) Si y solo si, el acto de canonizar es “ex cathedra” Y
    B) “canonizan” a JPII
    – Y –
    C) Son HEREJIAS sus acciones como ASIS y demas cosas ecumenicas…

    ENTONCES Y POR CONSECUENCIA…

    D) Quien lo canoniza, no es papa!…

    simple y sencilla logica… PORQUE,
    Un VERDADERO PAPA NO PODRIA ERRAR al canonizar a una persona heretica!

    Logico!, no cree Ud?… es solo cosa de seguir el razonamiento… y si Ud. sospecha que he cometido un error de logica, pude indicar donde esta el error?

    O lo que es lo mismo: “Si me equivoque, dime en que… y si no, por que me golpeas?”… traducido:

    Si la conclusion no le cuadra, gusta, simpatiza, podria indicar en que parte del silogismo hay un sofisma?

    Saludos.

  9. Perdon… Y eso de la canonizacion de JP II, que tiene que ver con la «Operacion Suicidio»?…

    Sencillo: Si la logica demostrase que B XVI NO ES PAPA, luego entonces y en consonancia:

    a) Su «reconocimiento» sale sobrando… Aun mas: seria mortal! seria un reconocimiento de estar «Contra Cristo»
    b) Militarias (o pertenecerias) al ‘bando perdedor’ (militarias en la secta equivocada: No en la Iglesia Catolica)
    c) Se ha instalado la ‘abominacion de la desolacion’ de la que hablan JNS y Daniel.
    d) Las misas a las que has asistido, (con mucha probabilidad, muchas de ellas), son invalidas y contrarias.
    e) En pocas palabras: La ‘Iglesia’ a la que con tanto ardor defiendes… no es la Iglesia Unica!

  10. ES UNA OBRA DE LA FRATERNIDAD SAN PIO X
    En el marco de un congreso celebrado en Roma y organizado por los Franciscanos de la Inmaculada, junto con otros obispos y cardenales, el obispo auxiliar de Kazakhstan, monseñor Athanasius Schneider, imploró al Papa un documento que condene los errores de interpretación del Concilio Vaticano II.
    Durante el congreso «Para una justa hermenéutica del Concilio a la luz de la Tradición de la Iglesia», que se llevó a cabo del 16 al 18 de diciembre pasado en la capital italiana, a pocos pasos de la basílica de San Pedro, el prelado –uno de los conferencistas del evento- pidió al Papa dos remedios contra los abusos del postconcilio: la redacción y difusión de un «Syllabus» contra los errores doctrinales de interpretación del Vaticano II y el nombramiento de obispos «santos, valientes y profundamente arraigados en la Tradición de la Iglesia».

  11. Estimado Gustavo:

    No sé si conoce el siguiente texto, tomado del sermón de Monseñor Lefebvre durante las Consagraciones Episcopales del 30 de junio de 1988. Es de allí que tomé la idea de operación supervivencia y operación suicidio.

    Si no lo conoce, la ayudará mucho a comprender muchas cosas.

    «Nos encontramos ante un caso de necesidad. Hemos hecho todo, intentando que Roma comprenda que es necesario volver a esta actitud del venerado Pío XII y todos sus predecesores. Hemos escrito, hemos ido a Roma, hemos hablado. Monseñor de Castro Mayer y yo hemos enviado cartas varias veces a Roma. Hemos intentado mediante estas conversaciones, por todos los medios, conseguir que Roma comprenda que desde el Concilio, este aggiornamento, este cambio que se ha producido en la Iglesia no es católico ni conforme a su doctrina de siempre.
    Este ecumenismo y todos estos errores, esta colegialidad, son contrarios a la fe de la Iglesia y están a punto de destruirla.
    Por eso estamos convencidos que al hacer esta consagración obedecemos a la llamada de estos Papas y por consiguiente a la llamada de Dios, ya que ellos representan a Nuestro Señor Jesucristo en la Iglesia.
    Y ¿por qué, Monseñor, me preguntan, no ha continuado con esas conversaciones que sin embargo daban la impresión de llegar a cierto entendimiento?
    Precisamente porque al mismo tiempo que estampaba mi firma en el protocolo, en ese instante, el enviado del Cardenal Ratzinger, que me traía este protocolo para firmarlo, me entregaba seguidamente una carta en la que me rogaba que pidiese perdón por los errores que yo profesaba.
    Si estoy en el error, si enseño errores, está claro que se me debe traer de nuevo a la verdad, de acuerdo con los que me envían este protocolo para ser firmado reconociendo yo mis errores.
    Como si me dijesen: si reconoce sus errores, le ayudamos para que vuelva a la verdad.
    ¿Qué verdad es ésta, según ellos, sino la verdad del Vaticano II, la verdad de esta Iglesia conciliar?
    Por tanto es cierto que para el Vaticano la única verdad que existe hoy es la verdad conciliar, el espíritu del Concilio, el espíritu de Asís.
    Esa es la verdad de hoy.
    Y eso no lo queremos por nada del mundo.
    Por esta razón, al constatar la voluntad firme de las actuales autoridades romanas de hacer desaparecer la Tradición y conducir todo el mundo a este espíritu del Vaticano II y a este espíritu de Asís, evidentemente hemos preferido retirarnos y he contestado: no, no podemos.
    Es imposible.
    Es imposible someternos a la autoridad del cardenal Ratzinger, presidente de esta comisión romana que debía dirigirnos.
    Sería ponernos en sus manos y por consiguiente en las manos de los que quieren llevarnos al espíritu del Concilio, al espíritu de Asís.
    No es posible.
    Por esta razón envié una carta al Papa diciéndole muy claramente: no podemos, a pesar de todos los deseos que tenemos de estar en plena comunión con S. S., y dado este espíritu que reina ahora en Roma y que quieren comunicarnos; preferimos continuar en la Tradición, guardar la Tradición, esperando que esta Tradición reencuentre su puesto en Roma, su puesto entre las autoridades romanas y en el espíritu de estas autoridades romanas.
    Todo esto durará lo que Dios tenga previsto, no me pertenece el saber cuándo obtendrá de nuevo la Tradición sus derechos en Roma, pero juzgo que es mi deber aportar los medios para llevar a cabo lo que llamaré operación “supervivencia”, operación “supervivencia” de la Tradición. Esta jornada de hoy es la operación “supervivencia”.
    Y si hubiera hecho esa otra operación con Roma siguiendo los acuerdos que habíamos firmado y poniendo en práctica a continuación estos acuerdos, haría la operación “suicidio”.
    Así pues, no hay elección: ¡debemos sobrevivir!
    Y por eso hoy, al consagrar a estos obispos, estoy persuadido de continuar, de hacer vivir la Tradición, es decir, la Iglesia Católica.

  12. Extractos de la Homilía de Epifanía pronunciada por Mons. Bernard Fellay en Paris, en el que se protesta enérgicamente contra la repetición de la reunión interreligiosa de Asís.

    «En la teoría conocen, en la teoría ellos creen. Pero, en la realidad, ¿creen? ¿Realmente creen que Nuestro Señor es Dios? ¿Realmente creen que la paz entre los hombres, entre las naciones, está en su mano? ¿Realmente creen en todas las consecuencias inmediatas de su divinidad? … ¿Van, como los Magos, los Tres Reyes a adorar al Dios verdadero y a buscar a Dios para alcanzar la paz y para pedirle por ella? ¿Van al Rey de la Paz: Rex pacificus?»

  13. Mientras el Vaticano no reconozca que son verdaderamente Obispos, esperamos el dia que el Vaticano reconozca que simpre fueram, y que son, verdaderos Obispos.

    Siempre el problema de la traducion «nonocórdica» del vierbo RECONOZER ?!

  14. UN NUEVO SYLLABUS:

    Me dirijo a RC para que me explique esto que dice, este comentarista, con mas claridad: QUISIERA QUE ALGUIEN, CON CONOCIMIENTO, SIN PALABRAS DIFICILES, QUE PUEDA ENTENDER Y FORTALECERME MAS EN :»FORTS DANS LA FOI».

    EN QUE QUEDO TODO ESTO?

    No tenia conocimiento de este congreso.

    Gracias
    AVE MARIA PURISIMA, SIN PECADO CONCEBIDA!

  15. El sedevacantismo es ANTISILOGÍSTICO, pues parte de premisas falsas.
    Quieren que la sede esté vacante en caso que se canonice a Wojtila, pero ésta no sería un acto ex cathedra, sino un cagadón del papa.

    Aunque lo canonice la sede no estará vacante.

    No es the same, paparulo.

  16. R.P.Ceriani, como siempre habla Usted con la verdad!.

    a todos los que escriben tan despectivamente del sedevacantismo, solo les recuerdo las palabras de Nuestra Santisima Madre en la Salette «ROMA PERDERA LA FE Y SERA LA SEDE DEL ANTICRISTO».

    NO HAY MAS CIEGO QUE EL QUE NO QUIERE VER!!.

  17. NO ES SEDE VACANTE, ES SEDE USURPADA POR EL DIRIGENTE DE LA RAMERA DE LA APOCALIPSIS.

    In persecutione extrema sacrae romanae ecclesiae, sedebit petrus romanus qui pascet oves in multis tribulationibus; quibus transactis, civitas seticollis diruetur, et judex tremendus judicabit populum (En la última persecución de la Santa Iglesia Romana tendrá su sede Pedro el Romano, que hará pacer sus ovejas entre muchas tribulaciones, tras las cuales, la ciudad de las siete colinas será derruida, y el juez tremendo juzgará al pueblo).

    QUE NO ES ESTA ACASO LA ULTIMA PERSECUCIÓN DE LA SANTA MADRE IGLESIA?, SAN PEDRO APACIENTA SU REBAÑO EN ESTAS TRIBULACIONES.

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