La familia Simpson pasa los dos grandes filtros del Vaticano: el oficial respalda al oficioso
CAMINEO.INFO.- Si el ingenuo Ned Flanders y el cínico reverendo Lovejoy tenían esperanzas en que el Vaticano les apartase el cotidiano cáliz de Homer Simpson, este domingo habrán quedado desengañados del todo. En un artículo publicado en L´Osservatore Romano por Luca M. Possati no sólo se «bautiza» a los dos principales protagonistas de la serie («Homer y Bart son católicos» es el título), sino que se respalda la benigna interpretación de Francesco Occhetta sobre «Los Simpson y la religión» en el último número de La Civiltà Cattolica.
Y nada en el Osservatore ni en la Civiltà sale a la luz si no hay aprobación, expresa o tácita, de la Santa Sede. De hecho, la edición dominical del diario vaticano incluye una recomendación expresa de la serie: «Los padres no deben temer que sus hijos vean las aventuras de los hombres de amarillo». Y Possati apoya la tesis de Occhetta de que su realismo «podría ser la ocasión de ver juntos algunos episodios e inspirarse en ellos para dialogar sobre la vida familiar, escolar, de pareja, social y política».
El artículo del Osservatore, de tono amable, ligero e irónico, se pregunta si las perpetuas humillaciones que sufre Ned Flanders, el «patético» vecino perfecto y «evangélico ortodoxo», a manos de Homer y los suyos, o si los ronquidos de Simpson en la iglesia durante los sermones del reverendo Lovejoy, son «una crítica sutil o una blasfemia injustificable». La intepretación es favorable: «Los Simpson es de los pocos programas de televisión para niños donde la fe cristiana, la religión y la necesidad de Dios son temas recurrentes».
De hecho, en el capítulo «Padre, Hijo y Espíritu Práctico» Homer y su hijo Bart se convierten al catolicismo gracias a la simpatía del padre Sean. Pero lo que más inclina la balanza de la revista de los jesuitas (oficiosamente revisada por la Secretaría de Estado) y del diario oficial vaticano es que la serie creada por Matt Groening y su medular escepticismo «educan a las jóvenes generaciones de telespectadores en no hacerse ilusiones» sobre lo que es la vida en realidad.
«¿Moral? Ninguna», reconoce el articulista del Osservatore, pero «ya se sabe, un mundo sin ilusiones fáciles es un mundo más humano y, quizá, más cristiano».
Hasta aquí el artículo publicado por Camineo-info
Recordemos algo de los Simpson
Traemos a nuestros lectores que no los conocen algo del pensamiento de base de los Simpson en una de sus obras más vendidas en todo el mundo: LA GUÍA PARA LA VIDA
HERMOSOS CONSEJOS SOBRE EL DINERO Y LA HONESTIDAD
EL AMOR EN LA ESCUELA PRIMARIA
FINALMENTE: LA RELIGIÓN
POR TODO ESTO LO RECOMIENDA EL VATICANO, ¿ESTÁ CLARO?
Este es el artículo aparecido el 23 dic 2009 en L’Osservatore Romano:
Le virtù di Aristotele e la ciambella di Homer
di Luca M. Possati
Teneri e irriverenti, scandalosi e ironici, sgangherati e profondi, filosofici e a tratti perfino teologici, sintesi impazzita della cultura pop e della tiepida e nichilista middle class americana. Su di loro è stato detto e scritto di tutto e di più, ma di certo quella tribù di facce gialle non ce la dimenticheremo facilmente. Li si ami o li si odi, Homer J. Simpson e la sua stralunata famiglia hanno lasciato il segno, e non solo nel piccolo mondo dei cartoons. Perché, forse, senza la mitica esclamazione «D’oh!» del grasso Homer con la birra «Duff» in mano – magari seduto al bar Moe’s a perdere tempo – senza le disavventure dei suoi figli, l’impenitente Bart e la saputella ecologista Lisa, senza i continui rimproveri della moglie, la casalinga disperata e azzurrocrinita Marge, e senza il leggendario «certo certosino!» dell’odiato bigotto Ned «Neddy» Flanders, forse, senza tutta la spudorata mediocrità degli abitanti di Springfield (Kentucky?), oggi molti non saprebbero ridere.
Da esattamente vent’anni (il debutto televisivo risale al dicembre 1989 sulla Fox) il fenomeno Simpson impazza sulle televisioni di tutto il mondo: dagli Stati Uniti – dove sono nati grazie alla matita del fumettista Matt Groening – all’Europa, dalla Russia alla Cina, fino al Medio Oriente. Homer & Company hanno sdoganato il cartone animato dall’essere soltanto un prodotto per bambini, aprendolo a una vastità di pubblico inattesa. Un successo suggellato da ben 23 Emmy Awards, tanto che nel 1999 «Time» la definì «la miglior serie televisiva del secolo» e, nello stesso numero del magazine, Bart fu inserito nella lista dei 100 personaggi più influenti del mondo (al 46° posto). L’anno dopo, le ciambelle di Springfield conquistavano una stella nella Hollywood Walk of Fame.
Diciannove stagioni, quasi 400 episodi, i Simpson sono la serie animata più lunga mai trasmessa. E anche quella più discussa e studiata. I rigidi censori spengono il televisore, ma gli analisti più seri lodano il realismo e l’intelligenza dei testi, anche se spesso attaccano – giustamente – il linguaggio fin troppo crudo e la violenza di certi episodi, o le scelte talvolta estreme degli sceneggiatori. Non sono poi mancate le censure in Russia, in Cina, in Giappone, in Venezuela, in Argentina, in Gran Bretagna. Rumors che hanno avuto echi anche a livelli più alti: nel 2001 tre serissimi filosofi statunitensi hanno dato alle stampe il ponderoso volume The Simpsons and Philosophy (Chicago, Open Court, 2001, pagine 256, dollari 17,95) nel quale – con l’uso di strumenti analitici presi in prestito da Kant, Marx e Barthes – Bart è associato all’ideale nietzscheano dell’uomo nichilista e Marge alla concezione aristotelica della virtù. Non mancano inoltre le letture sociologiche o «scientiste» della serie, come quella tentata dal giornalista Marco Malaspina con La scienza dei Simpson. Guida non autorizzata all’Universo di una ciambella (Milano, Sironi, 2007). E c’è addirittura chi si è spinto fino ad abbozzare le tracce di una teologia simpsoniana.
Sì, teologia. Perché tra i tanti temi che entrano in gioco nella vita della scanzonata comunità di Springfield quello di Dio, e del rapporto tra l’uomo e Dio, è uno dei più importanti (e più seri). Dalle interminabili prediche del reverendo evangelico Lovejoy – alle quali corrispondono regolarmente i sonni di Homer nei banchi in prima fila – al radicalismo ingenuo di Flanders e dei suoi figli biblisti maniacali, fino ai monologhi dei protagonisti che si rivolgono direttamente all’Altissimo. Anche se, in linea con lo stile della serie, non mancano i riferimenti pungenti alla confusione religiosa e spirituale dei nostri tempi, come quando Homer in preda al panico si chiede: «Ma Marge, e se avessimo scelto la religione sbagliata? Ogni settimana faremmo solo diventare Dio più furioso!». Specchio insieme dell’indifferenza e della necessità che l’uomo moderno prova nei confronti del sacro, Homer trova in Dio il suo ultimo rifugio, anche se a volte ne sbaglia clamorosamente il nome: «Di solito non sono un uomo religioso, ma se tu sei lassù, salvami… Superman!».
Errori di percorso, perché in realtà i due si conoscono bene. In un episodio, mentre la sua casa sta bruciando e Springfield è minacciata dai demoni, Homer decide di chiedere udienza proprio a Lui. Una scala mobile tra le nuvole lo porta al Suo ufficio, dove campeggia, in bella mostra sulla scrivania, la scritta: I believe in Me.
(©L’Osservatore Romano 23 dicembre 2009)









dotar a los niños y adultos de filosofía practica ese es el fin de los simpsons; tratar de que sean prácticos, de que razonen y se guíen por la practicidad , es decir, por los impulsos… es decir por lo mas bajo del hombre….
No sabía que L’Observatore Romano se había convertido en un pasquín de humor. De todas formas… qué mal gusto para elegir los chistes!
Para mí que Bebel (alias Lugner) escribe en l’osservatore romano que debería llamarse l’osservatore judaico. En Los Simpsons (creación hebrea) SIEMPRE se burlan de la cristiandad y de la manera más soez. la Iglesia Post Conciliar está podrida tal y como prometieron los judíos en los protocolos que buscan sus destrucción total.
Hay que destacar la labor social de L’Osservatore Romano dándole trabajo a cuanto vago, malentretenido y marginal ande suelto para que escriba en sus páginas.
Con esto remedia en parte el problema de la desocupación ¡Qué almas caritativas!
Me hace recordar al Párroco de la Iglesia de Santa Rosa (Belgrano y Pasco) de la arquidiócesis a cargo del canonizador de criminales Bergoglio. Les da comida a un conjunto de marginales, alcohólicos, drogadictos y ladrones que tienen aterrorizados a los fieles con sus robos, violencia y extorsiones.
Cuando la policía procede a raíz de una denuncia y se lleva detenido alguno de estos delincuentes, el solícito párroco ahora convertido en una tromba agresiva se dirige a la comisaría a liberar a sus angelitos, que solo trataron de salir de la exclusión haciendo que los vecinos y fieles de la parroquia contribuyan pecuniariamente para poder ejercer su libertad de embriagarse y drogarse.
El anterior párroco de Santa Rosa fue el famoso Sucunza, envuelto en un juicio de adulterio y premiado con la designación de obispo. Con esto está todo dicho. Los fieles de la parroquia prefirirían que no les manden mas párrocos como éstos sino un buen comisario.
Anda observando bastante mal «L`Osservatore». Ahora, ¿es a propósito o «sin querer queriendo»?
Si los Simpson son ejemplo de cristianismo, yo soy el Evangelista San Juan ¡ja!
yo los mire siempre, y la verdad es que antes, hace años, era un programa que se podia ver con adultos que pudieran criticarlo y explicarles a los chicos.
Pero ahora hay un capítulo en donde se esta jugando un partido de futbol y la Santísima Virgen baja de un altar para pelear con los jugadores. Se acabó, nunca más los vi. Y creo que la Iglesia debería recomendar que no los vean.
Que tristeza, ver en que ha ido quedando la Iglesia Catolica. De leer Santo Tomas de Aquino y la vida de los grandes Santos en el pasado, ahora pasamos a que se nos aliente a participar de tan «selecta» videoteca y bibliografia como nos lo propone L’Osservatore Romano en el articulo en cuestion (imagino que con la anuencia del Santa Sede ??).
Me parece terrible que la Santa Sede este recomendando a los fieles Catolicos ver este programa tan vulgar y bajo ………..y en compania de ninos !! Para aprender que ? a ser perezosos, mediocres, toma trago y a eructar como lo hace Homero Simpson? a hacer todo tipo de trampas como Bart y su mediocre padre hacen? a promover la avaricia y falta de caridad como lo promueven todos los personajes de ese programa (excepto quizas por Lisa la hermana)? a estar interesados en lo bajo, en lo soez? Ese programa promueve todos los pecados capitales, de los cuales Homero Simpson es un fiel exponente. Adicionalmente lanzan una que otra blasfemia de tanto en tanto.
Ademas no entiendo como pueden decir en L’Osservatore Romano, que los Simpson son Catolicos, pues la «congregacion» a la que pertenecen y los «servicios» a los que asisten, no son Catolicos, mas bien son Protestantes…………..a no ser que la Iglesia Catolica este tan protestantizada que ya en el mismo Vaticano hayan creido que se trata de una congregacion Catolica.
Eran otros los tiempos en que la Iglesia nos proponia ver «Ben Hur», «Quo Vadis», «Spartacus», «Los Diez Mandamientos»………….es increible que lo que se nos propone hoy dia es Los Simpsons que son el claro ejemplo de la ramploneria, lo vulgar, lo burdo, lo soez, y de la mediocridad.
En la entrevista que se puede leer un poco más abajo, monseñor Fellay dice textualmente:
«En general, la reabsorción de una crisis dura al menos tanto tiempo como su activación, incluso más. El camino de la reconstrucción es largo, el trabajo es inmenso. Pero ante todo la elección de los hombres será determinante.»
Tenemos Simpson para rato. Pero, gradualmente, todo se irá reconstruyendo.
En cuanto a la elección de los hombres, en Uruguay acaba de ser nombrado obispo otro sacerdote del Opus…
Monseñor Fellay ya había dicho, en julio, en Bahia, Brasil, que dentro de unos años la cosa será más fácil, porque se tratará de una generación que no conoció el Concilio Vaticano II, ¿se acuerdan de esta simpsonada?
Y en la NaSion ya publicaron la noticia como c…. de risa y abrieron comentarios para que los agentes judeomasones se despachen a su antojo contra la Iglesia. No es sin querer queriendo. Es a propósito.
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1316106
Los Simpsons tienen poco que ver con un programa para niños, sino que es para adultos. Los personajes, lejos de ser admirables en cualquier aspecto, son particularmente viciosos, crueles, inescrupulosos, y liberados de toda moral. Incluso «Marge» es imagen de una mujer bastante caprichosa y superficial. El resto es aun mas de horror: Homero es un alcoholico y degenerado, vago y vicioso. Los chicos tienen una chisposidad para el mal genio, la venganza y la critica despiadada. Ni hablar en particular de Bart, que es tan pervertido como el padre. Los demas personajes? borrachos y vagos. El dueño de la fabrica un viejo avaro y abusador, su secretario un gay enamorado del viejo carcaman. Y la lista sigue.
Es este el ejemplo a que se refiere el OR??
Estos los «valores» que debemos considerar?
Algo de Cristiano aqui?
Yo digo que el OR es hace tiempo un instrumento satanico que deberia ser quemado en masa y junto a esa pira, los que lo editan y los que escriben, y los que lo difunden.
recuerdo un capitulo caundo en una carcel se encuentra un sacerdote catolico y el prostestante reverendo alegria, y este se burla de la sotana del catolico diciendo q es una falda, y recuerdo cuando saliendo de su asamblea metodista los simpsons sienten hambre y homero propone volverse catolico para comer asi el pan y beber el vino lo llama un un bocado ligero de pan y vino eso es super blasfemo al santisimo sacramento y a la iglesia.
El vaticano es judio no cabe duda este sera el lugar del anticristo.
me vino otro a la mente cuando bart encuantra un reloj para detener el tiempo y aparece el papa en su casa y le hace calzon chino.
jajajja me acorde de otro, espero ustedes tambien recuerden muestran muy bien a la iglesia moderna, ajajja estan los simpson en familia frente al televiso como de costumbre jajja pero viendo el superbowl y pasan un comercial catolico el cual se mensaje es » en la iglesia catolica hemos hecho unos cambios», y salen unas chicas sexys en ropa pequeña a labar un auto jajjaja
Vergüenza! estamos viviendo la época de mayor corrupción y maldad dentro de la Iglesia; que mal que no haya ALGUIEN! dentro del vaticano que aplique una medida disciplinaria, ni siquiera una llamada de atención a estos ¿periodistas? Rezemos, rezemos y hagamos interminables sacrificios y penitencias como lo recomienda la Santísma Virgen en sus mensajes para combatir esta peste que se llama pseudo-católicos. Ah, por cierto, esos temas no son recomendables para los católicos, los simpson sí, pero los mensajes de la Virgen son «alarmistas y radicales». Que espanto.
¿Pueden por favor publicar el artículo original de esta ocasión?
Nunca vi a los Simpsons porque la TV es para micos. Y de paso : nada mas herético que la TV, sin necesidad de ver nada especial.Un cura que mira televisión es un hereje.
En la siguiente publicación el mismo productor de los simpson asegura que no son católicos, quedando aún más en ridículoelvaticano, que solitos se pusieron la soga al cuello.
http://entretenimiento.prodigy.msn.com/celebridades/articulo.aspx?cp-documentid=26004608