27 DE SEPTIEMBRE DE 1821: FECHA DE LA VERDADERA INDEPENDENCIA MEXICANA

«El impoluto Miguel Hidalgo de nuestra mitología, por ejemplo, es distinto del que con «frenesí destructivo» permitió la salvaje matanza de la alhóndiga de Granaditas e hizo asesinar a cientos de españoles en Guadalajara y Valladolid. Muchas de las mujeres y niñas asesinadas por órdenes de Hidalgo fueron también violadas. Un amigo torero de Hidalgo, Joaquín Marroquín, toreaba a los prisioneros y los mataba con estoque. Cuando se le preguntó a Hidalgo en el juicio de la Inquisición por qué no había procesado a los españoles, él respondió que porque sabía que eran inocentes.
«No es malo que Hidalgo haya sido de carne y hueso. Sus debilidades dan realce a sus innegables virtudes. Pero los fabricantes de la «historia de bronce» se han negado a aceptar o divulgar cualquier falta del padre de la patria.
«Así como han creado héroes sin mancha, como Hidalgo, Morelos, Juárez o Madero, para el culto popular, han forjado también villanos a modo, como Iturbide, López de Santa Anna, Miramón o don Porfirio, para contrastarlos con los héroes. Esta visión maniquea de la historia nos impide ver los errores de los próceres o los actos positivos de los «villanos». Se le escatima a Agustín de Iturbide la consumación de la independencia y a Miguel de Miramón su papel como «niño héroe» en la defensa del castillo de Chapultepec en 1847″.
“A mí me sorprende mucho que hasta los más fervientes admiradores de Iturbide lo llamen ‘el consumador de nuestra independencia’. Me asombra eso porque pasan inadvertido el hecho de que Iturbide no es el consumador de nuestra independencia, sino su hacedor, su único, verdadero autor. A Iturbide le debemos la independencia, la libertad, el nombre de nuestra patria, su bandera y los chiles en nogada”.“Si tuviéramos todo lo que se necesita para echar por la borda los viejos clichés, estereotipos mentirosos; si de verdad nos apegáramos a la verdad, si hubiera una sola historia de México y no varias, opuestas y contradictorias, Iturbide, y no Hidalgo, sería llamado el Padre de la Independencia Mexicana”.
.
«A ver, muchachos… daré al mundo la última vista», dijo Iturbide minutos antes de las 6 de la tarde, cuando fue sacado de la prisión para ser llevado al lugar de la ejecución. Se veía sereno. No quiso que nadie le vendara los ojos; lo hizo él mismo con tal naturalidad que parecía haber pasado ya por el trance de la muerte. Se opuso a que le ataran las manos, pero ante la insistencia del oficial de que debía hacerlo no puso más reparos. Minutos antes le entregó al sacerdote una carta para su esposa, su reloj y el rosario que llevaba al cuello a fin de que lo remitiese a su hijo mayor que se había quedado en Londres.
.
.
«Espero que para el Centenario de 2110, dentro de doscientos años, se habrá reconocido que los tres héroes prominentes de nuestra independencia, fueron Hidalgo, Morelos e Iturbide. Como los muertos no se cansan de reposar en sus tumbas, Iturbide bien puede esperar algunos cientos de años, a que el pueblo mexicano, en la plenitud de su cultura, le reconozca con moderados réditos lo que le debe. Mientras no se honre como debe ser a los verdaderos héroes de la independencia y se llegue hasta suprimir de los homenajes, la figura de uno o algunos de los más grandes, habrá derecho para decir que en las solemnes fiestas del centenario de la Independencia quedó vacío el lugar del primero de los personajes: la Justicia»…
«¿Cómo se explica el atentado contra la memoria de de Iturbide, denigrándolo y dirigiendo sobre ella la odiosidad del pueblo? La respuesta es tan bochornosa como fácil, dado el analfabetismo de nuestras masas y su organización tan científica para el servilismo demagógico. El jacobinismo dispone temporalmente de todos los lugares de la historia patria, sin que en frente puedan ponérsele los pocos escritores elevados que en México se ocupan de asuntos históricos. Entre nosotros, y desgraciadamente, la historia es una especie de club faccioso, en cuya tribuna dominan los que hacen de la literatura un puñal, de la verdad un delito, de la lógica una ofensa a la nación, y de la justicia un vaso de embriaguez, pérfida y degradante. Mientras que el pueblo mexicano, en sus masa sin instrucción y moral pública, tenga por la demagogia el culto que debía tener por la civilización, no conocerá como debe ser a sus grandes hombres, pues no son todos los que están, ni están todos los son». (Bulnes, Francisco, La Guerra de Independencia, Hidalgo-Iturbide, México, Editora Nacional, 1969. Pgs 417 y 425)
«Iturbide, libertador de México; Iturbide emperador; Iturbide, ídolo y adoración un día de los mexicanos, expiró en el patíbulo y en medio del más desconsolador abandono…yo no vacilaré en repetir que esa sangre derramada en Padilla ha sido y es quizá una de las manchas más vergonzosas de la historia de México.
«El pueblo que pone las manos sobre la cabeza de su libertador es tan culpable como el hijo que atenta sobre la vida de su padre. Hay sobre los intereses políticos de las naciones una virtud que es superior a todas las virtudes: la gratitud.
«El pueblo que es ingrato con sus grandes hombres se expone a no tener por servidores más que los que buscan en la política un camino para enriquecerse y sofocan todas las pasiones nobles y generosas. «Dios permita que las generaciones venideras perdonen a nuestros antepasados la muerte de Iturbide, ya que la historia no puede borrar de sus fastos esta sangrienta y negra página». (Riva Palacio, Vicente. El Libro Rojo, México, Editorial Leyenda, S.A., 1946, pp 351-352).

Al día siguiente 2 de marzo se llevó a cabo la ceremonia de Juramento. Agustín de Iturbide y Aramburu como Primer Jefe de Ejército independentista:
“En gran habitación donde se alojaba Iturbide, al centro una mesa con el Crucifijo sobre un Misal, puestos en pié los jefes mientras el Capellán don Antonio Cárdenas, leyó el Evangelio del día, acercándose a la mesa el primer Jefe, puso la mano izquierda sobre el Santo Evangelio y la derecha sobre el puño de la espada prestó el juramento de manos del padre capellán en estos términos”:
“¿Juráis a Dios y prometéis bajo la Cruz de vuestra espada, observar la santa religión Católica, Apostólica y Romana? -Sí juro
“¿Juráis hacer la independencia de este Imperio guardando para ello la paz y unión de europeos y americanos? – Sí juro”
¿Juráis la obediencia al señor D. Fernando VII si adopta y jura la constitución que haya de hacerse por las cortes de esta América Septentrional? – Sí juro”
“Si así lo hiciereis, el Señor Dios de los ejércitos y de la paz os ayude y sino os lo demande”
http://eccechristianus.wordpress.com/2010/09/04/agustin-de-iturbide-el-verdadero-padre-de-la-patria/
Historia de México, pasión desbordada, objetividad perdida.
Hidalgo, Morelos e Iturbide. El primero el origen, el último la consumación. Once años los separan. En esos once años es la idea y necesidad de la independencia la que va madurando, Iturbide recoge un fruto maduro que otros plantaron. Pero comete dos errores que hundirían a la nación. El primero fue hacerse emperador. El que conoce la historia dudará de su buen sentido. La sangre azul nunca ha nacido al calor de una euforia momentánea debida a los gritos de un subalterno, y aún su transmisión pausada exige el temple que Iturbide no tuvo, lo que demostró renunciando al trono a las primeras de cambio en vez de aferrarse a él. Admisión de impotencia y de fracaso, y fue su muerte la que lo salvó de haber quedado en fracasado a secas. Al igual que Cuauhtemoc fue su ejecución la que lo metió en la historia entre los héroes. El otro error, incomprensible es poco, consistió en dejar entrar a Poinsett a quien había calificado de extremadamente peligroso y prohibido su entrada en territorio nacional. Santa Ana, tan peligroso como Poinsett desobedeció las órdenes del emperador y le dio libre paso para que mostrara esa peligrosidad con creces, traidor desde entonces, judío de origen por el apellido adoptado, de la misma raza que Poinsett.
A Poinsett le bastron unos días para –bajo las narices de un olvidadizo Iturbide– estructurar su logia yorquina, repartir dinero y dejar las instrucciones necesarias para derrocar a este. Pero ni por esas fusiló a Santa Ana, y los forjadores del nuevo yugo másón que fueron este par de compinches, Poinset y Santa Ana, serían, en lugar de Iturbide, los que decretarían la historia futura, la de la supremacía anglosajona. Y colorín colorado. Triste es la historia que nace con tales héroes maltrechos.
El principio es la mitad del todo, dice un aforismo. La Independencia de México que desatara Miguel Hidalgo y Costilla –el Padre de la Patria– el 15 de Spetiembre de 1810 fue obra de sacerdotes. Más de 160 sacerdotes se levantaron en armas y dirigieron al pueblo. Ciento veinte de ellos serían pasados por las armas. La historia que enlaza al padre Hidalgo con el eterno destino que con el Dedo de Dios se escribió aparece en http://ennombredeguadalupe.blogspot.com
Pero de ese eterno destino forma parte don Agustín de Iturbide, aunque sea por haber consumado la independencia a exactos tres siglos de distancia, 1521-1821 que fuimos La Nueva España, la obra de Hernán Cortés, lo consolidado por Santa María de Guadalupe, la patria cristera, la gran epopeya de la que falta, esperamos, escribir la mejor parte.
En cuanto a los crimenes atribuidos a Hidalgo no cabe duda, dirigía una chusma, no hubo preparación sino anarquía con sus frutos debido al descubrimiento del complot por las autoridades virreinales, lo que hizo más patente lo providencial del asunto del día 15.
Quince de septiembre, día de la Virgen de los Dolores se presentaba por cuarta vez. La primera fue en 1571 a los 50 años de la conquista de Cortés, a los 40 años de las Apariciones, y su celebración en el Golfo de Lepanto con la salida de la flota bajo don Juan de Austria los días 15 y 16 de septiembre (mismas fechas que celebramos nuestra independencia los mexicanos) para la batalla, enarbolando los estandartes de Santa María de Guadalupe y de Cristo Crucificado. La batalla que señalaría la liberación de la Europa Cristiana del temor del Turco, y el detonante de la caída final para el Imperio Otomano. La independencia de la Cristiandad europea bajo los dos estandartes de la fe era igualmente anuncio, a casi tres siglos de distancia del nacimiento futuro de una nación: México.
¡ Viva Cristo Rey !
La «independencia» de América fue y sigue siendo un drama.
Creo honestamente que la «independencia» fue y sigue siendo una condenación tanto para los «independizados y libertados americanos» para los «tiranos opresores españoles». Y así seguirá por siempre hasta que ocurra algo, un cambio brusco y violento que lo transforme todo (de nuevo), o en positivo: un reconocimiento público, mayoritario, sincero y nacional de las naciones americanas de todo lo que pasó entonces y lo que sigue pasando ahora. Pero esto último nunca sucederá porque los que mandan, que son los mismos que mandaban ayer, jamás lo permitirán: viven de la mentira.
Pero vamos a ver: ¿Que se puede esperar de una empresa llevada a cabo por masones e instigada por intereses todavía mas ocultos y nefastos? ¿Que se puede esperar de uno de los infernales subproductos que dió de si aquella magnífica obra de iniquidad satánica cual fue la revolución francesa? ¿Acaso no fue aquello una obra inspirada por el mismísimo Satanás y llevada a la práctica por sus discípulos en este mundo, su principado? ¿Quien espera que cualquier empresa de Satanás sea para traerle algo bueno al hombre, al que aborrece, y cuyas almas pretender siempre robarle al Señor? No seamos tan ingenuos.
¿Y quienes son esos que mandaban ayer y hoy? Son masones, hacendados criollos traidores, mentirosos, codiciosos y avariciosos porque son descendientes de traidores, mentirosos, codiciosos y avariciosos. Y esos son los que capitanean la libertad de toda América, ayer y hoy. ¿Es que no nos damos cuenta? ¿Es que se puede esperar algún fruto bueno de un traidor, de un masón y de un mentiroso? Mientras ustedes, americanos, no se reconcilien honestamente con unas cuantas verdades seguirán siempre condenados al fracaso nacional y social de por vida. (Hoy España está todavía peor que ustedes, está herida de muerte si no muerta ya del todo, pero ese es otro tema).
Creo sinceramente y lo creo desde la mayor objetividad a la que soy capaz de llegar que la independencia de América no fue un proceso de independencia, sino que fue la fractura de una nación: tan españoles eran los peninsulares como los americanos. Y cuantos españoles murieron por instigación del Maligno. Éramos una sola nación con los virreinatos americanos y los virreinatos peninsulares, y tan súbditos eran unos como otros, sufriendo por igual (quizás mucho mas en la península) las traiciones borbónicas en especial de Carlos IV y sobre todo el nefando felón su hijo Fernando VII. Aquello fue una verdadera guerra civil, una pelea entre hermanos instigada por traidores donde había paz, es mas, donde la calidad de vida (la España americana) era envidiada no solo por la península sino por toda Europa y sus colonias, que eran pocilgas. América no era una colonia, América era España y España era América. Desde aquella fractura las nacioncillas resultantes estamos todas condenadas al fracaso, y en algunos casos como hoy día mas que nunca al estado fallido, como está pasando en España, México y otros, posiblemente también Argentina.
Desde entonces nuestra nación fue resquebrajada, el gran enemigo de España, Satanás, consiguió herir de muerte a la que tanto odiaba: España (recuerden, España era la peninsultar y la ultramarina, todo era España). Y desde entonces las Españas resquebrajadas, la peninsular y la americana, dejaron definitivamente de ser martillo de herejes y látigo de Satanás. Desde entonces dejamos de ser todos españoles, y desde entonces ya no hay españoles. Y desde entonces las múltiples nacioncillas mentirosas y de fantasía no han hecho mas que cosechar fracaso tras fracaso (hablo de la España peninsular, hablo de Portugal, y hablo de las naciones hispanoamericanas).
Hoy la reconciliación es imposible. Pero lo que sí es posible es una apertura sincera y humilde hacia la verdad, y solo quizás de ahí puedan surgir cosas buenas. Pero recuerden que los dueños de América: hacendados traidores, mentirosos, codiciosos, avariciosos y masones, descendientes de hacendados criollos traidores, mentirosos, codiciosos, avariciosos y masones, siempre se opondrán a que se sepa la verdad.
Por tanto, aprendamos todos a desprogramarnos, porque nuestra educación ha sido una programación en la mentira, y pidamos al Señor que nos de valentía para poder reconocer donde está la verdad, para reconocer que hemos sido intelectualmente vejados y engañados desde nuestra tierna infancia precisamente por aquello y por aquellos que tanto amamos porque para ese «amor» y «fidelidad» fuimos programados en la mentira. La verdad es dura pero es liberación y salvación, pidamos por tanto al Señor fortaleza para las ser capaces de conocer y asumir verdades de este mundo y para nuestras verdades individuales.
Antonio, el verdadero artífice de la historia es Dios. El que teje derecho siempre, aunque sus caminos nos parezcan torcidos. Así como los cielos están sobre la tierra –dice el Señor– así son mis caminos superiores a los vuestros.
No te pierdas, por tanto, de la mejor parte:
http://ennombredeguadalupe.blogspot.com
Eso es una obviedad que me parece muy bien, y que mas bien suena a excusa justificadora para poder complacerse a si mismo, yo me refiero a aceptar ciertas verdades inmediatas, ciertas verdades que escuecen.
De todas formas yo no entraría en ese debate porque usted sabe que la voluntad del Señor es un misterio. También se podría haber dicho que Dios siempre sabe obtener bien de las obras malas del hombre.
Pero no nos engañemos, la «»»independencia»»» de América fue obra de Satanás y fue una obra que le ha dado y sigue dando muchos frutos. Pero ustedes sigan con sus fantasías nacionales. JAMÁS levantarán cabeza hasta que reconozcan que aquello fue un monumental error y que sus «héroes nacionales» no fueron mas que unos viles traidores (y masones la mayoría) que les sacaron del buen camino y los metieron en la senda de la perdición, donde siguen desde entonces y de la que no saldrán jamás si no inician ustedes una revolución por la verdad. Pero esto nunca sucederá porque ustedes están programados en la mentira para continuar la ilusión y se muestran incapaces para romper esa programación. Ustedes han sido programados por los descendientes de aquellos traidores masones. Amigo, eso duele, pero es lo que hay.
Y para que vean que hablo con humildad y objetividad, yo no presumo de nada, España está peor que ustedes y aquí estamos condenados a la tribulación y la desaparición definitiva de la historia (en la práctica, hoy día España ya no existe), una recuperación solo es posible por intervención divina. Aquí ya no quedamos católicos, y de los que vamos a misa solo Dios sabe que mínima fracción (un 5%, un 10% quizás) son sinceros hijos de Dios. Por no hablar del clero: yo me avergüenzo de las cosas que veo y cuando mas entiendo mas asco siento. Pero son ellos los que administran los sacramentos y aun con vergüenza tengo que seguir en la Iglesia. Humildemente creo que los obispos españoles son traidores a Cristo, y que Dios me perdone si estoy pecando al decir esto, solo estoy expesando una opinión y lo puedo razonar y argumentar, y si digo que peco es porque es mejor callar y rezar, aunque rezar ya rezo por la conversión del clero español, entregado a las cosas de este mundo y en tratos miserables con los esbirros del príncipe de este mundo.
Pero en Iberoamérica todavía existe catolicismo, hay una gran masa católica y en algunos paises tenemos (digo tenemos porque hablo católico) un clero auténticamente batallador y combativo, siguiendo el ejemplo de Cristo, por ejemplo en México, estoy maravillado y feliz por el ejemplo que dan algunos obispos y cardenales que no se callan y que molestan con las verdades cristianas, que es lo que se espera de un cristiano, todo lo contrario a lo que pasa en España, que tenemos un clero bochornoso y lamentable, sobre todo en la jerarquía, tenemos obispos traidores de los que me avergüenzo profundamente.
Ustedes todavía pueden, todavía tienen una oportunidad, no la desaprovechen, rompan con la mentira y ábranse a la verdad porque solo así estarán mas cerca de la Verdad.
Simon Bolivar e Iturbide fueron amigos y se conocieron en Mexico, al enterarse Bolivar del fusilamiento de Iturbide por balas Mexicanas escribió una frase que considero lapidaria. EL PAIS QUE MATA AL QUE LE DIO LA INDEPENDENCIA «NO MERECE SER LIBRE» y efectivamente Mexico salvo pequeños periodos como el de Anastasio Bustamante, y el gobierno conservador de la guerra de reforma jamás ha sido libre sino titere de la masoneria.
Como dato anectotico del presidente actual Felipe Calderon, haré notar que hará unos años en el periodo de Fox, se le encomendó dar el grito en el Angel de la independencia, y tuvo el atiné al final del grito de añadir «Viva Iturbide», pero desgraciadamente la masoneria lo tiene apresado hoy en dia, pórque en este mal llamado bicentenario en el 15 de septiembre le faltaron agallas para gritar «VIVA AGUSTIN DE ITURBIDE ¡AUTOR! DE LA INDEPENDENCA NACIONAL
Andy_Barr:
Eso de que «EL PAIS QUE MATA AL QUE LE DIO LA INDEPENDENCIA “NO MERECE SER LIBRE” es una ridiculez. Una altisonancia de las que fueron de moda en la época y entre malos historiadores.
No fue el país, Andy_Barr, el que mató a Iturbide. ¡Fueron los enemigos del país!
En cuanto a que calderón gritara: «“VIVA AGUSTIN DE ITURBIDE ¡AUTOR! DE LA INDEPENDENCA NACIONAL» ¡es más absurdo si cabe! Miles de muertos, la sangre de los héroes todos descalifica que los prives de sus méritos, tan difícil como privarlos de su sangre a dos siglos de distancia para convertir a Iturbide, ahora, gracias a tus fanatismos en usurpador hasta de su misma sangre. ¿No te parece?
No es lo mismo culminar TEMPORALMENTE un movimiento que ser el autor de este.
Autor sí fue, con su renuncia, del reinado de las logias en México.
Ojo: No de la libertad, sino de la esclavitud.
¡Lo dice la historia!
Vale.
Luisosio– Antes de descalificar lo que debes hacer es instruirte. Para empezar busca el libro de Editorial Diana publicado en 1987 titulado «EL TRUENO» (vida y martirio de Agustin de Iturbide) el autor es de Apellido Castellanos, libro que por cierto tenia demasiadas erratas, y ahí encontras los datos donde Simón Bolivar e Iturbide se conocieron,y el comentario hecho por Bolivar, te lo vuelvo a repetir para que te lo aprendas UN PAIS QUE MATA AL QUE LE DA LA INDEPENDENCIA NO MERECE SER LIBRE, Y si te molestas en buscar en alguna Hemeroteca Mexicana sobre quienes encomendó Vicente Fox dar los gritos en la Independencia durante los 6 años de su sexenio, te encontraras que en uno de esos años, a Felipe Calderón le encomendó dar el grito en el Angel de la Independencia, y al final gritó viva Iturbide, y el mas que obvio que toda la prensa liberal mexicana se le fué encima.
Y referente a los miles de heroes, que segun tu, yo les quito meritos, solo te diré que antes de Iturbide lo que hubo en Mexico fué una lucha esteril, producto de una guerra Civil de Mexicanos contra mexicanos. Y que Vicente Guerrero era un guerrillero que no ofrecia ningun peligro real para el Virreynato, y tan es asi que en el Acta de INdependencia del IMperio Mexicano no figura la firma de Vicente Guerrero, por esa razón me adhiero a las palabras de Armando Fuentes (caton) cuando afirma que Iturbide es el AUTOR DE LA INDEPENDENCIA MEXICANA, y no el consumador como tu afirmas.
De modo que antes de despotricar y de escribir pendejadas, lo que debes de hacer es instruirte, y aprenderte bien la historia mexicana y te lo dice un Español, lee Mexico tierra de Volcanes de Sherman y olvidate de la historia oficial
Querrá decir que combatieron españoles contra españoles, pues todos eran españoles… y lo siguen siendo, aunque no quieran admitirlo, son demasiados los años de programación en la mentira.
Por otra parte da a entender que es usted español, y me extraña por lo que escribe y como escribe, en España no utilizamos palabras con raiz «pendej-«.
Efectivamente tiene Ud, razón Sr. Andy en el sentido de que Simon Bolivar e Iturbide fueron amigos pues se conocieron en la ciudad de Mexico en el año de 1820 en casa de una mujer muy guapa y polemica, ampliamente conocida en esa época con el sobrenombre de La gúera Rodriguez, y existe un dato curioso ya que fué galana de Iturbide, pues en el desfile del ejercito trigarante del 27 de Septiembre de 1821. D. Agustin como buen enamorado de la guera se salió de la ruta programada para el desfile para pasar enfrente de su casa y así la guera lo viera por su ventana.
Referente a la frase motivo de polemica entre Luisosio, y Ud, realmente no la conozco pero no me extrañaria que Ud, tenga la razón y sea verdad, ya que Bolivar fué un idealista que soñó y trabajó por hacer de toda latinoamerica un solo pais, y al darse cuenta de su fracaso exclamó amargamente con una frase muy parecida y con ese estilo ¡He arado en el mar!
Aborto, «matrimonio» y adopción gay contrarios a orden natural y democracia, dice Cardenal Sandoval
Cardenal Juan Sandoval Íñiguez, Arzobispo de GuadalajaraNoticias relacionadas:•Cardenal Rivera y P. Valdemar defienden posición sobre uniones homosexuales
•Cardenal Sandoval listo para responder a demanda de Ebrard en México
•Una farsa: Conferencia sobre Juventud de la ONU en México
•Católicos alientan objeción de conciencia y boicot ante uniones homosexuales en México
•En México evangélicos también defienden vida y familia
GUADALAJARA, 27 Sep. 10 / 02:35 am (ACI)
El Arzobispo de Guadalajara, Cardenal Juan Sandoval Íñiguez señaló que las leyes que se han aprobado en el Distrito Federal con el aval de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que permiten el aborto hasta las 12 semanas, la píldora del día siguiente, las uniones homosexuales equiparadas al matrimonio y la posibilidad de que adopten, son contrarias al orden natural y la democracia.
En el artículo publicado por el «Semanario» de la Arquidiócesis de Guadalajara, el Purpurado explica que estas leyes son «inmorales, muy perjudiciales para el país» y «si se ponen en práctica, dañarán sobremanera la vida de esta Nación y la institución del matrimonio».
El Arzobispo dijo que estas normas son contrarias al orden natural, «a la Ley Natural que todos llevamos impresa en el corazón, y que está inscrita en la Naturaleza. Ésta nos enseña que los seres vivos corporales son sexuados; las plantas, los animales y el hombre son sexuados: sexo masculino y femenino, sexos que son complementarios y, además, que aportan vida, que son fecundos».
En segundo lugar, prosiguió, con estas leyes «se daña o se contradice a la Sagrada Escritura, a la fe cristiana compartida por la mayoría del pueblo de México. Por lo tanto, da como resultado (y esto es lo tercero), que esas leyes van en contra de la opinión de la mayoría; incluso, hubo encuestas referentes, por ejemplo, a la adopción de niños por parejas de homosexuales, y la mayoría de las personas dijo estar en desacuerdo».
Por ello, precisó, estas «leyes son dictatoriales, son contrarias a la democracia, denigran la representatividad de los gobernantes y de los legisladores, quienes no tienen poder absoluto, sino el que les da el pueblo al que representan, y no pueden legislar ni en contra de la Ley Natural ni en contra de la voluntad del pueblo».
Tras denunciar que en el Distrito Federal ya se han realizado unos 40 mil abortos producto de la decisión de la Corte Suprema, el Cardenal cuestionó: «¿cómo es posible que unos cuantos individuos legislen para 110 millones de mexicanos sin tomarlos en cuenta, sin requerir la opinión de la mayoría?»
Finalmente expresó su deseo de que «las leyes injustas se revirtieran; que pudiéramos reflexionar y echar marcha atrás en esas normas, como digo, dictatoriales, y que un pueblo que quiere la democracia no debe permitir».
Fuente Aciprensa
Mejor: ¿Cómo es posible que teniendo México leyes para desaforar y consignar penalmente a los responsables de estos delitos, y habiendo denuncias para lograrlo, prefieran los clérigos desentenderse de ellas en vez de apoyarlas?
¿Alguien puede entender que se pretende con seguir mencionando lo obvio para luego dejar impunes estos delitos?
¿De qué se trata?
http://nullacaritassineiustitia.blogspot.com
Vale.
Hoy se añadió nueva denuncia en:
http://nullacaritassineiustitia.blogspot.com
Los interesados en tu tema, Luis, encontrarán estas aclaraciones muy útiles.
Vale
Andy_Barr, muchachito español:
Gracias por tus brillantes lecciones. ¿Qué haría yo pobre de mí sin tus libros y consejos?
Pero quizás tengas la suerte de encontrar a alguien con paciencia suficiente para explicarte:
1.- Que independencia que no se consolida NO ES INDEPENDENCIA.
2.- Que Agustín de Iturbide jamás pudo consolidar la independencia de México, de manera que si fue su «autor» (lo que niego), fue un autor fracasado.
3.- Que el lugar que dejó vacío con su renuncia fue ocupado de inmediato por las logias DEJANDO A MEXICO INDEFENSO ANTE ELLAS. España estaba dominada por los del rito escocés; de ellas se lograba la independencia; en México, escoceses y yorkinos retomarían el mando. Como verás Iturbide significó entre poco y nada.
4.- Que las logias NO SON MÉXICO, sino el tradicional enemigo de México.
5.- Qué fué Felipe de la Garza el traidor masón quien puso a Iturbide frente al paredón en acatamiento de la condena de muerte dictada por las logias. De manera que la burrada de afirmar que «UN PAIS QUE MATA AL QUE LE DA LA INDEPENDENCIA NO MERECE SER LIBRE» es burrada doble, ya que la Independencia duró tanto como Iturbide, escaso año y medio. Bajo las logias México ya no fue libre ¡pobre Iturbide! ¡Pobre México!
6.- Como se desprende de 4.- no fue México quien mató a Iturbide, SINO LOS ENEMIGOS DE MÉXICO. independientemente de que haya sido Bolivar o tu abuela quien lo dijera.
7.- Que Iturbide como militar estaba entrenado para reconocer al enemigo y para sostener una plaza, y que no dió pie con bola ni en lo uno, ni en lo otro. En vez de defender la plaza teniendo todo para hacerlo RENUNCIÓ A HACERLO; en vez de reconocer al enemigo LE ENTREGÓ LA PLAZA.
8.- Por lo anterior los masones entregaron a México y 60% de su territorio a sus hermanos masones anglosajones. No mas 60% del territorio, la paz y fraternidad entre los mexicanos para que los beneficiarios masones pudieran medrar con la división de la patria entera.
Muchachito español, si ni siquiera con esto puedes entender cual de los dos es el pendejo, y lo poco que ilustran los libros al que no sabe pensar, te remito con tu madre o con tu abuela esperanzado de que te hagan memorizar esta lección, aunque sólo entiendas el 5% de ella.
Vale
Yo tube en mis manos el testamento manuscrito de «puño y letra» de Iturvide, cuando estube en 1952 aprox. en Soto la Marina, Tmps. Lo tenian en el cajón de una mesa de madera. No me explico cómo pudo ese documento estar alli sin que alguna autoridad lo hubiera reclamado hasta ese entonces. Por ese tiempo Soto la Marina estaba en proceso de repoblación y yo estaba a cargo de unas labores de desmonte de los terrenos que les fueron dotados a un grupo de ejidatarios que fueron enviados para ese objeto. El documento lo tenia en resguardo el comisariado ejidal de apaellido Rotuno. Yo creo que deben existir aun algunas personas que recuerden la existencia de ese documento. Acualmente Padilla . (lugar del fusilamiento), se encuentra bajo las aguas de una presa.
1.- El movimiento insurgente fracasó. En 1821 quedaban unos cuantos que no representaban ya ningún riesgo. En realidad Hidalgo lideró grupos sin formación militar que cometieron múltiples excesos y crímenes, a ciencia y paciencia de este cura, cuya vida moral dejó mucho que desear por enamoradizo y engendrador de hijos.
Quien deseé documentarse sobre ello puede leer una pequeña obra: «El Cura Hidalgo de rodillas» de Salvador Abascal, Editorial Tradición, México. Edictado en 2004.
2.- La idea de independizar México estaba en el ambiente de todo el país. Iturbide recibió un ofrecimiento de Hidalgo para unírsele pero aún siendo muy atractivo para su edad y por lo que se le ofrecía, lo rechazó pues no estaba de acuerdo con sus métodos.
3.- Ya señalé que el movimiento insurgente (cruento) estaba practicamente liquidado y bajo control en 1821. Iturbide realizó la independencia de una manera incruenta y con una idea de integración nacional para todos los habitantes de México, diferente de la de los insurgentes. Por ello hasta esos insurgentes que quedaban se le unieron, pues a todos satisfacía el plan de Iguala. Las tres garantías lo señalaban: UNIÓN, RELIGIÓN E INDEPENDENCIA.
Iturbide no siguió en ningún momento al movimiento insurgente, en realidad INCIÓ un movimiento nuevo para lograr la independencia mexicana sin derramar sangre. Los insurgentes estaban liquidados, unos cuantos restos que quedaban se unieron a ese NUEVO movimiento. El ideal independentista no era patrimonio de nadie. Luego, Iturbide terminó lo que el mismo inició. No «consumó» lo que inició Hidalgo.
4.-Iturbide no se proclamó emperador, como falsamente pregona la masonería para denostarlo. El pueblo lo adoraba y lo deseaba como emperador, el ejército lo apoyó y el propio Congreso lo proclamó como tal. Era el sistema monárquico lo natural en aquel tiempo, sólo las logias dirigidas en secreto por Poinsett -intrigante agente enviado de la Casa Blanca de EUA- buscaban la novedad del sistema repúblicano igual al de EUA.
5.- Ciertamente Iturbide que había sido un gran militar cometió un error al nombrar y enviar a Echávarri a combatir a Santa Anna que traicionando a Iturbide se había sublevado. Finalmente Echávarri se sumó a Santa Anna y también traicionó al Emperador Iturbide. ¿Por qué lo hizo? Por la simple razón que en secreto se había afiliado a las logias que preparaban la caída de un hombre que buscaba la grandeza de su Patria luego de haberla liberado y se oponía a las pretensiones de EUA para controlar el país y hacerlo una república manipulada por ellos. Poinsett odiaba a Iturbide por su pleno catolicismo y por no dejarse uncir a los dictados de las logias.
6.-El mayor error de Iturbide fue abdicar para no derramar más sangre. Él mismo explicó su motivación. En lugar de combatir la rebelión con la otra parte del ejército que no controlaba Echávarri, prefirió sacrificarse y dejar el trono. Terrible error cometido con la mayor nobleza. Error que lo pagaría luego con su vida y que hundiría al país ya independizado.
7.- Echávarri fue sólo un instrumento pues quiénes lo ensalzaban y lisonjeaban finalmente lo abandonaron pues realmente lo despreciaban. Fue abandonado y quedó en la miseria. Así paga el diablo. Años después, ya muerto Iturbide, enfermo y miserable sólo recibió ayuda de la esposa de Iturbide que lo recogió -a pesar de su traición- en Filadelfia y lo asistió, y en el seno de la familia Iturbide murió.
8.- Luego de su abdicación, Iturbide parte a europa el 11 de mayo de 1823. Más tarde, viendo allá que se planeaba la reconquista escribe al Congreso y ofrece sus servicios para rechazar cualquier ataque exterior. El Congreso, manipulado por las logias, expide un decreto en el que lo declara traidor si llega a pisar territorio mexicano. Iturbide ignorante de esto regresa al país junto con su familia. Es apresado por quien había sido perdonado por Iturbide luego de una traición. Sin ningún juicio y con dizque fundamento en el decreto que Iturbide desconocía, se le fusila por instrucciones del Congeso tamaulipeco sin permitirle siquiera asistir a Misa, como solicitó.
9.- Muere recomendando a los mexicanos la santa observancia de la religión católica -la única verdadera, decía- y amor a la Patria. «Muero por venir ayudaros y muero gustoso entre vosotros», señaló.
10.- En breves líneas, ésa es la historia de don Agustín de Iturbide, libertador de México y creador de la bandera mexicana. Hasta los liberales honestos reconocieron su calidad moral y sus méritos como patriota y hacedor de la independencia. Es cierto, sólo las logias aún celebran el parricidio y tratan de restarle méritos. No fue perfecto, y como dice el artículo que reproduce esta página: Fue un héroe, no un santo de mármol como los que edifica la falsa historia oficial escrita bajo consigna.
Dijo Amado Nervo: «¿Quién borrará tu nombre de la Historia sin borrar de tu enseña sus colores?».
Gaude:
¿Te refieres a Salvador Abascal el gran defensor del Vaticano II, y de la inerrancia de Juan XXIII y de Paulo VI?
En efecto, Abascal desbarra en lo doctrinal pues se unció al carro del modernismo oficial. Habiendo en un principio combatido los primeros excesos del progresismo, cuando Roma aprobó algunos de ellos, agachó cabeza y se contradijo. No sólo eso sino que combatió a quienes denunciaron que el daño venía de la Roma modernista. Todo ello muy reprobable.
En lo histórico fue perfectamente correcto y muy preparado.
Tenía una cultura impresionante pues como editor de libros históricos de buen criterio, se pasó la vida leyendo y estudiando. No descalifiquemos al excelente historiador por su pésima y errónea postura a favor de los cambios modernistas siempre que vengan de Roma. Los argumentos ad hominem no son válidos. Hay que saber distinguir las diversas facetas de una misma persona. Sus errores doctrinales no invalidan sus escritos históricos.
Y aquí lo que estamos hablando es de historia.
Pero Gaude, Vaticano II y sus papas también son cuestión de historia. Si con la historia de Vaticano II no dio pie con bola ¿por qué le crees lo de Hidalgo?
¿No está en el libro que mencionas que el apellido materno Costilla no le correspondía, y que el cura Hidalgo fue un estudioso naturalista?
No recuerdo que lo diga pero si así fuera, seguramente se refería a que su padre fue Don Cristóbal Hidalgo y Costilla y su madre Ana María Gallaga Mandarte y Villaseñor.
El ápellido Costilla (o «y Costilla) era, también, de su padre.
¿Podrías hacer la cita señalando la página?
Además no se trata de creerle a un solo autor. El propio Hidalgo reconoce lo más grave que ahí se dice de él. ¿Habrá mejor fuente?
Sigues mezclando los errores DOCTRINALES de Abascal con sus aciertos HISTÓRICOS. Fundamentalmente los errores de Abascal no se refieren a aspectos históricos de los papas postconciliares sino a asuntos de doctrina. Tu argumento no se sustenta con pruebas. Las pruebas históricas sobre Hidalgo son lo que cuentan por más que se busque otra salida.
Incluso si un historiador yerra en algo no significa que necesariamente yerre en todo o en la mayoría de lo que trata, como parece que crees. El asunto es descalificarlo ad hominem sin análisis. Curiosamente es el propio cura Hidalgo quien le acaba dando la razón con sus confesiones (no me refiero al sacramento de la penitencia) y declaraciones al final de su vida, cuando se arrepiente y confiesa públicamente sus gravísimos errores.
Si Abascal yerra en algo, demuéstralo con fundamentos históricos. Sería interesante y si tienes razón seré el primero en dártela y agradecértelo, pues quien ama la verdadera historia, ama la verdad. Es posible en todos errar, cualquiera estamos expuestos. Pero no descalifiques de un plumazo todo lo que no le puedas refutar.
Además no se trata de defender la razón de un solo autor, cuando otros también señalan lo mismo (incluso liberales), y como antes señalé el propio Hidalgo les da la razón.
No tengo interés en polemizar sino solo señalo lo que es histórico, empezando por su desorden moral. ¿O la prole que dejó -y no con la misma mujer- es un infundio contra Hidalgo? ¿Sus hijos nacieron por obra del Espíritu Santo? ¿O es correcto que un cura sea licencioso?
Los hechos históricos no se pueden negar solamente descalificando ad hominem a autores de historia.
Mejor señalemos sólo esos hechos.
Errata: Me comí una «e». Debe decir: LIDEREÓ
Gaude, no tengo a la mano el libro de Abascal, por eso te estoy preguntando. Pero es posible que de con él apenas tenga un buen rato para buscarlo, ya que sí lo tuve y lo leí hace mucho tiempo. De momento debes considerar que no ser conoce a un autor por un solo libro. La impresión que guardo de su lectura es nefasta. El título mismo lo dice todo. Hay odio y deseo de humillar, de ver de rodillas a un hombre que fue el hombre del destino y que se encuentra estrechamente vinculado a nuestras tradiciones guadalupanas. Eso desacredita al autor en buena medida para el tema que trata. Pero más importante aún es el hecho de que Abascal no fue historiador.
Me dices: «Sigues mezclando los errores DOCTRINALES de Abascal con sus aciertos HISTÓRICOS. Fundamentalmente los errores de Abascal no se refieren a aspectos históricos de los papas postconciliares sino a asuntos de doctrina».
Ahora fíjate bien, y si estoy en un error, tendrás la amabilidad de sacarme de él:
Abascal fue famoso en México por sus debates con la poetisa Gloria Riestra y con el P. Joaquín Saenz Arriaga. Fueron debates largos y terminaron en libros por ambas partes. Sin embargo, los aspectos históricos del asunto no se abordaron. Y los aspectos históricos del tema son más ilustrativos para la gente en general e igualmente vitales. Por ejemplo «La Iglesia y la Revolución» de Cretineau Joly; la Profesía de la Salette; documentos como «La instrucción Secreta del Alta Venta»; Las declaraciones de masones exigiendo un nuevo concilio el año de 1910 y que fueron publicadas en una de las ediciones en español de los Protocolos. En Inglés mucho se supo por la correspondencia epistolar del Cardenal Manning, igualmente la obra del rabino Gilbert «The Vatican Council and the Jews», y en francés e inglés por los libros del vizconde León de Poncins. La historia de todo esto es muy interesante, y un verdadero historiador no deja de manejarse reiterada y preferentemente en el terreno de la historia.
Ojalá y encuentres algo al respecto.
Vale
(Lo reenvío, por si no llegó antes)
Estimado don Luis:
El tema de Abascal es secundario. Estábamos hablando de Hidalgo e Iturbide. Salió porque lo descalificaste de un plumazo. Ya he explicado abundantemente porque no es válido esto. Escribió más de 13 libros de historia y publicó -como editor- las mejores y más extensas colecciones de historia de México (decenas y decenas de libros estupendos), mismas que revisó y estudió toda su vida, como lo fueron las colecciones «Figuras y Episodios de la Historia de México» y «México Heroico» en Editorial Jus.
Ignoro por qué lo desconoces como historiador. ¿Por no tener un título profesional de esa carrera y ser sólo abogado? ¿O por no coincidir con tu criterio? Si en algo consideras que yerra, basta que lo refutes con argumentos históricos y no de un plumazo lo descalifiques argumentando sus errores doctrinales en religión.
Tienes razón en lo que dices en cuanto a su postura de aceptar el modernismo oficial y denostar a escritores tradicionalistas, ya lo he señalado. No hay necesidad de repetirlo tanto. En cuanto a tu último párrafo, esas discusiones se dieron en un ámbito doctrinal, pues de ello se trataba ahí y no de historia. Aunque tienes razón, los datos históricos las hubieran enriquecido, pero eso no lo descalifica como historiador sino como defensor de lo indefendible. Cayó en la obediencia ciega y buscaba argumentos a favor de lo que no se podía ni se debía defender: el modernismo de Roma. Hubo escritos de cuando inicialmente combatió al progresismo que contradecían literalmente sus últimos argumentos a favor del modernismo oficial. Todo ello por una mal entendida y obcecada «obediencia».
Pero dejemos el tema de Abascal, ya que no es fundamental pues otros autores dicen y señalan los mismos datos históricos, pero sobre todo porque fue el mismo cura Hidalgo, ya preso y antes de ser fusilado, quien reconoce como ciertas todas esas imputaciones y se arrepiente viva y sinceramente de ellas. En eso está su grandeza. Muere confesado sacramentalmente y como católico arrepentido del mal que realizó. Basta leer, por ejemplo, el Manifiesto de su puño y letra del 18 de mayo de 1811 y ratificado por él el 17 de junio del mismo año.
BREVE ACLARACIÓN SOBRE ITURBIDE Y LA INDEPENDENCIA DE MEXICO
Como mexicano no solo conozco la historia de México, y me refiero a la oficial tanto como a la polémica, sino que soy por oficio historiador, y descendiente del pueblo que puso todo, su sangre y sus vidas para liberar a México.
Mis antepasados, hombres y mujeres, pasaron por el impacto traumático de la apostasía española del siglo XVIII a que diera lugar el cambio fatídico de los Habsburgos, los Austrias de sangre germánica y adalides de la fe, por los Borbones anticatólicos de origen hugonote y de sangre judía.
El año de 1767 es el año clave para entender el fenómeno histórico que nos ocupa. Ese año expulsó Carlos III borbón a los jesuitas de España y de todas las colonias de manera brutal. El objetivo era claro: hacer añicos al Imperio Español que los Habsburgos habían reforzado casando a Felipe, apodado el hermoso, con Juana, que enloqueciera a la muerte de Felipe. Carlos V de Alemania y I de España, hijo del matrimonio y nieto de Isabel la Católica sería el destinatario de las famosas cartas de Relación de Hernán Cortés, y padre de Felipe II, el rey más poderoso de Europa y operario principal de las fuerzas de la Contrareforma. Es durante el reinado de Carlos que tienen lugar las Apariciones de Santa María de Guadalupe en 1531.
Doscientos treinta y seis años despúes bajo Carlos III tendría lugar el acto que convertiría a Carlos III en el autor de la independencia de las colonias americanas. No un Iturbide o un Bolivar, sino Carlos III que con un mazazo de su autoridad real efectuó, en palabras de Menéndez y Pelayo «El Horror» que daría lugar al extrañamiento de las colonias de la autoridad de la Metrópoli. Dice Menéndez y Pelayo: «El horror que produce en el ánimo aquel acto feroz de embravecido despotismo en nombre de la cultura y de las luces, todavía se acrecienta al leer en la correspondencia de Roda y Azara las cínicas y volterianas burlas con las que festejaron aquel salvajismo». Etc.
El salvajismo lo atestiguaron y padecieron con asombro primero, indignación después, y finalmente con las armas en la mano mis antepasados. Es difícil entender para nuestros contemporáneos tanta indignación por la expulsión en un mundo de una fe venida a menos con los jesuitas encabezando el desfile hacia el abismo. Pero en la época los jesuitas lo eran todo. No solo eran el sistema educativo nacional, los promotores e investigadores del guadalupanismo, los que primero abrieron todos los caminos en la costa del Pacífico; los exploradores, cartógrafos, etnólogos y linguistas que enlazaban integrándolas por la fe a múltiples tribus indígenas creando patria en lo cultural, en lo cívico, en lo territorial; eran, sobre todo los cristos vivos, los verdaderos padres del pueblo que se levantaría en armas por toda la nación en su defensa. Fueron los padres jesuitas bajo perene obediencia a la autoridad los que impidieron de momento la revuelta exitosa contra la corona de España. Los jesuitas ordenaron al pueblo deponer las armas. La mejor historia del momento la narra Alfonso Trueba en su obra «La expulsión de los jesuitas, o el principio de la Revolución». Y en efecto, fue el principio de la revolución cuyo autor fue Carlos III.
Para no errar el golpe bien tramado desde antiguo, fue enviado como Visitador José de Gálvez en 1761, enviado para palpar el terreno y calcular la oposición, e igualmente para planear la forma de anularla, ya que era de esperarse brotaría decidida y espontánea, quizá hasta feroz de todas las clases sociales. Esto era lo que de hecho se pretendía, para por un lado aplastarla pero por otro usarla para una victoriosa insurgencia final. La masonería había decidido desarrollar al Imperio Británico tras la exitosa entronización de los Tudores que con Enrique VIII y su hija Isabel habían postrado al pueblo inglés; y a ese Imperio estorbaba al hasta entonces mucho más poderoso Imperio Español.
Para soliviantar al máximo a la población llegó el teniente general Juan de Villalba con 2000 soldados extranjeros; calvinistas, luteranos, renegados y blasfemos. Un verdadero ejército de ocupación de parte de quien quería aparecer como verdadero enemigo. Venían igualmente 5 mariscales de campo, y los oficiales de la soldadesca eran obviamente masones. Entraba con ellos al territorio los gérmenes de la división que el impotente Iturbide dejaría pasar para que la división programada como permanente cambiara solo de nombre a federalistas versus centralistas; conservadores vs. liberales; republicanos vs. imperialistas; revolucionarios vs. reaccionarios. . . La historia de México.
Mis antepasadas venderían y empeñarían sus joyas para apoyar al clero que se levantaba contra la amenaza a la religión, a su unidad religiosa hasta entonces exenta de influencias heréticas. No querían independizarse de España ni de su tranquilo pasado, sino de la revolución coronada. Vertían su sangre y las mujeres eran también ejecutadas por estos infames que deseaban a tods luces, de palabra y obra, el repudio a España.
Los gérmenes de la masoneríoa y la división sembrados desde entonces hacen ver a Iturbide entre inepto y traidor. No son las palabras, sino las obras las que manifiestan a los hombres. ¿Podía Iturbide desconocer la división preexistente, el germen de la revolución, la logia escocesa con su programa revolucionario derramando sangre desde cuarenta años antes?
En vez de defender la plaza teniendo todo para hacerlo RENUNCIÓ A HACERLO; en vez de reconocer al enemigo LE ENTREGÓ LA PLAZA.
Lo dice la historia.
Los pecados de Hidalgo han sido exagerados sin medida, desede el principio, y por falsos conservadores también; y la razón es obvia para el historiador moderno: Hidalgo es el libertador que enarbola como don Juan de Austria y los Habsburgos el estandarte de Santa María de Guadalupe. Estandarte jamás enarbolado por Iturbide, el inocuo en el terreno del guadalupanismo, tanto como para las aspiraciones de libertad auténtica que los borbones quisieron siempre sepultar.
El engaño que muchos no acaban de ver, es que TODO el esfuerzo libertario y toda la sangre derramada NO FUE para liberarnos de España; FUE PARA LIBERARNOS DE LA HEREJÍA Y DE LA REVOLUCIÓN ¡ A LA QUE FINALMENTE NOS ENTREGÓ ITURBIDE !
ITURBIDE, EL AUTOR JUNTO CON SANTA ANA Y POINSETT DE LA ANARQUÍA HISTÓRICA QUE PADECIMOS, Y PADECEMOS.
Es por eso que quien mereció mención en el Apocalipsis fue Hidalgo, y ningún otro mexicano, centro o sudamericano, asiático o europeo.
¿Lo dudan?
http://ennombredeguadalupe.blogspot.com
Vale
Amigo Gaude te felicito por tus atinados 10 puntos en donde resumes todo lo concerniente a la independencia hecha por Iturbide, incluyendo la traición del que iba a ser su futuro yerno el general Echevarri y que por ironias del destino terminó sus dias de fracaso con la viuda de Iturbide, yo tal vez añadiria a tu comentario, la felonia que hizo el congreso de la unión al quitar las letras de Oro con el nombre de Iturbide en la camara e ironicamente añadiré un comentario, que no es mio, sino copiado de aquel gran caricaturista mexicano que fué Abel Quesada cuando dijó: mientras en el centro de la camara este la bandera nacional tricolor, esa misma bandera proclama a gritos el nombre de AGUSTIN DE ITURBIDE que fué quien la creo el 24 de Febrero de 1821, y el nombre del sastre que confeccionó esa bandera en Iguala fué Magdaleno Ocampo. (aprendete tambien ese nombre luisosio) y ahora voy contigo.
Bonito «LUISZONZITO» que me resultaste,¡ Muchachioto mexicanoo!y ahora me quieres manipular la historia «teologicamente» mezclando el tocino con la velocidad, de modo que Iturbide junto con Santa Ana y Poinsett son los culpables de la anarquia que padecemos, ya por favor deja de fumar esa yerbaaaa
Hola, yo estoy estudiando el tema de la independencia, pero en particular el caso de Chile, sin embargo creo que se puede hablar de un movimiento revolucionario de america.
Pues bien, respecto de tu articulo me cuesta creer que la revolución haya sido pro-catolica. Hace poco leí de Joseph de Maistre una sentencia que me aclaró bastante, basicamente dice: «no os engañeis, quien quiera que tenga en su biblioteca el libro de un ateo y lo admire, tened por seguro que el mismo es un ateo, diga lo que diga» Y esto calza perfectamente con los revolucionarios aficionados de Rousseau.
Es cierto que los borbones se desviaron de la ruta de los reyes catolicos, especialmente con el atropello de los jesuitas, sin embargo el Pontifice entonces Leon XII, consideraba que convenia más la monarquia y Fernando VII, antes que los gobiernos revolucionarios, que tilda de sacrilegos y blasfemos.
Creo que la jerarquia catolica (realista) optó por el mal menor, o lo que consideró mejor.
Pienso en dos sentencia del evangelio, en primer lugar: «el que no esta conmigo esta contra mi, el que no recoge desparrama» y «por sus frutos los conocereis»
Pues bien, los frutos de la revolucion fueron la anarquia, el despotismo, la guerra y la impiedad. O si pensamos en los cuatro siglos desde la conquista, tenemos los dos primeros siglos de evangelización, y los dos ultimos de secularización.
Por ultimo, en el caso de Chile, los religiosos «patriotas» eran los que leian los libros prohibidos, eran los de integridad, talento y vocacion cuestionable, asi como proceder cuestionable.
Bueno, espero no molestar a nadie con el cometario. Saludos
Nicolás, si de veras eres historiador sabrás que las revoluciones han sido exitosas precisamente por no haber partido de abajo.
Todas han procedido de arriba, porque la miseria no fabrica fusiles, ni producen balas los nopales. Un buen historiador sabe que una revolución exitosa, al igual que una guerra exitosa reclama un financiamiento desproporcionado a los resultados visibles.
Los esfuerzos por la independencia fueron de dos tipos:
a) Reaccionarios como el de Hidalgo y 160 sacerdotes involucrados.
b) Confirmatorios, como el de Iturbide y la masonería, confirmando la intención de Carlos III.
Los reaccionarios fueron consecuencia del atentado contra las naciones; los confirmatorios fueron la consumación, en contra de los primeros, de planes bien trazados, financiados, y ejecutados sobre víctimas carentes de planes de defensa. Peor, sin idea siquiera de que había algo de lo cual defenderse.
Y los patriotas, dado el ataque por sorpresa del NOM (ya existía) y la incompetencia de los dirigentes dormidos, quedaron siempre, de ahí en adelante en papel de meros e ineficaces reaccionarios; ya que como dice el dicho, el que pega primero, pega dos veces.
Nunca fueron las ideas causa del éxito revolucionario, sino el poder y el dinero. En el caso nuestro lo fueron los Borbones, con todo el plder del estado los que sentaron la pauta; y la reacción hizo a la revolución de las masas algo aceptable. con tal de quitarse de encima a los tiranos. Y esto es lo que no estás tomando en cuenta.
Las nuevas ideas, gracias al despotismo real, tomaron la vigencia de la necesidad absoluta por falta de alternativas. Tumbas a los enemigos de la fe y de la patria o te tumban. No es cosa de diletantes, sino de duras realidades históricas.
Por tanto NO se trata de que la revolución de Hidalgo haya sido una revolución católica, Para nada. Sino de un acto propiamente desesperado fundado en la fe. Ya había advertido Hidalgo a Allende: los hombres que inician gestas como la nuestra no acaban con vida para ver el triunfo.
Para que me entiendas: una revolución «católica», así programada no ha existido jamás. Una reacción católica como la de Hidalgo, o la de los Cristeros, o aún la de Franco ha sido siempre reaccionaria, con todos los defectos implícitos de quienes perdieron la iniciativa. Sólo la de Franco triunfó, pero la caída ha sido más estrepitosa.
Tenemos que admitir que estamos como estamos, y camino humanamente perdidos por haber desatendido el llamamiento de Dios: «Vigía, y que hay de la noche».
No quieras por tanto buscarle como los zonzos defectos a un Hidalgo, sino a los obispos que no supieron desarmar a tiempo a los Borbones imitando a Hidalgo hasta donde fuera necesario. Jamás pudo México recuperarse ni cívica, ni moral, ni mucho menos religiosamente de la enorme pérdida de esa raza de héroes que fueron los jesuitas de antaño con su gran academia y sus exitosas misiones. En esa expulsión quedó marcado nuestro destino de tercermundismo en picada.
Vale
Antonio.- Te dire mi curriculum, soy español nacido en Soria en 1943, mis padres me trajeron a mexico a la edad de 10 años, de modo que mis primeros estudios los hice en la España cristina y Nacionalista del general Franco, y gracias a Dios, conservo esos principios y ademas me considero un Fatimista consumado y aunque no me proclamo «historiador» como luiszonzo, conozco la historia mexicana mas que el 99 % de los mexicanos, empezando por la historia mas extensa titulada «Mexico a traves de los siglos» de Rivapalacio, compuesta de 6 tomos, Mexico tierra de Volcanes, escrita por el norteamericano Sherman,que es la mas veridica, asi como en españa la historia mas veridica de la guerra civil fue escrita por el Ingles, Hugh Thomas. breve historia de mexico de Vasconcelos, obras completas de Lucas Alaman, quien tiene una frase muy celebre que la mayoria de los mexicanos se la atribuyen a Porfirio Diaz (Pobre Mexico tan lejos de Dios, y tan cerca de los Estados Unidos)historia de Fuentes Mares con todos sus escritos de los antiheroes (miramon,etc)como les llamó en una ocasión en judio zabludovki, los escritos de Armando Fuentes (Caton) honesto liberal oriundo de Saltillo Coah, a quien inclusive conocí personalmente en una conferencia que dió sobre Iturbide en la ciudad de Torreon, Coah, a la asistí en el año de 1985, ciudad donde residia en aquella época, hoy resido en Puebla. por esa razón a veces empleo mexicanismos como pendejo que viene siendo sinonimo del españolismo giripollas. Saludos Andrés T. Barranco
Estás impresionante, Barranco. Traes a cuestas más libros de historia de los que puede cargar un burro. Pero no se trata de cargarlos, ni de citarlos, de sino de entenderlos.
Y no das muestras ni con tus 67 años a cuestas de entender el problema. No se trató en el momento de contribuir a la liquidación del Imperio Español, sino de librarnos de la impiedad, de la herejía, de la masonería y de las guerras intestinas.
Para lograr esto Iturbide debió quedarse en el poder. Era la única oportunidad para México de lograrlo; e Iturbide, además de una oportunidad única de lograrlo, tenía la obligación de consolidar la independencia.
Procura, a pesar de tu Alzheimer, memorizar esto: Iturbide como militar estaba entrenado para reconocer al enemigo y para sostener una plaza, y que no dió pie con bola ni en lo uno, ni en lo otro. En vez de defender la plaza teniendo todo para hacerlo RENUNCIÓ A HACERLO; en vez de reconocer al enemigo LE ENTREGÓ LA PLAZA.
Ahora bien, todos los males de México se deben a que quienes recibieron la plaza de manos de Iturbide fueron los masones, el veneno para México. Pero al hacer esta entrega cumplió las metas que se propuso desde 1767 Carlos III: Acabar con la integridad del Imperio y entregar los pedazos a la masonería para impedir que se volvieran a juntar.
A esto, exactamente, contribuyó Iturbide. ¿Lo entiendes o no lo entiendes?
Esfuérzate muchachito de 67 años: En vez de defender la plaza teniendo todo para hacerlo RENUNCIÓ A HACERLO; en vez de reconocer al enemigo LE ENTREGÓ LA PLAZA.
¿Veía al enemigo como enemigo?
¿Verdad que no?
Las disculpas salen sobrando ante la gravedad de los hechos.
¡Innegable!
Lo dice la historia.
Pero tómate tu tiempo viejito, si no lo entiendes hoy, a lo mejor mañana.
Por lo demás sigue rabiando, nos estás deleitando con sólo imaginar tus pucheros que deben acompañar tus «fumar esa yerbaaaaaaaa»
Vale
Ady_Barr.
Perdón por digresión respecto comisario político–Mi pésame por haber padecido a Hugh thomass: un rojo promotor de la manipulación y la mentira. Impulsor y vocero de la ignominiosa Ley de «memo..HISTÉRICA». Suarez,Salas Larrazabal,Pemán,Ricardo de La Cierva,Martínez Bande,Pío Moa,el padre Ángel David-Rubio, Stanley Payne,etc, silencian a Tomasin el sociata a sueldo del sistema.
Carayyy mi loquito «Luiszonzito», te felicito porque siquiera sabes sumar, pues efectivamente tengo 67 años. algo bueno tenias que tener, y eso de que Iturbide tenia que haber hecho esto o lo otro te contestaré. si mi padre tuviera ruedas,¡Sería bicicleta! el caso es que no lo hizo, pero en lo que si estoy de acuerdo contigo es que en la época de los austrias, los americanos fueron tratados como españoles y por lo mismo se sentian españoles, pero al entrar los borbones esto cambió radicamente, sobre todo con Carlos III. se convirtieron en ciudadanos de segunda.
Referente a Ud, Sr. Zuma las ideas politicas del Sr, Thomas, no las conozco ni me interesan, lo unico que se, es que es la historia mas imparcial que existe sobre la guerra civil española, y no salte Ud, con es la gobiernista de Aznar
Luisosio.-Cualquier persona honesta que haya seguido su polemica con Andy, se ha cuenta que a Ud. le han puesto 2 puyas en todo lo alto, y a falta de argumentos solidos para responderle Ud, recurre al insulto, demostrando ser un autentico maleducado patàn, pues es mas que evidente, que una persona como Andy que recuerda el nombre del sastre que hizo la primera bandera mexicana no padece Alzheimer, y el tener 67 años, es prueba de que los ha vivido, y no creo que Ud. llegue a esa edad
Gracias Joanna. En efecto, fue en todo lo altó y me libré de sus cuernos a pesar de la embestida.
Siéntase en absoluta libertad de añadir al tema los argumentos sólidos o recalcarlos, ya que otros pudieran estar en mi lugar sin poder ver uno. Y donde aquel parece tener alzheimer, ¿se ha checado las dioptrías? Para comenzar ve los insultos de un solo lado.
Gaude,
Permítame felicitarlo por sus excelentes y educados comentarios.
VDJ
Soy carlista NO liberal, Aznarín y demás chusma se alimentaron de ese MANIPULADOR. Está usted en un error de 1º de secundaria; si defiende lo de tomasín en cialquier foro de políticas,historia-que no sea zapatarra-,éxtrañarán que sabiendo tanto de Mexico DESBARRE en algo tan obvio.
Viva Cristo Rey
Envié anteriormente este texto, al parecer no lo recibieron pues no se publicó; añado al mismo sólo un agradecimiento más al comentario de Alejandro.
Anticipo mi agradecimiento por su publicación.
——————————————————————
1. Es verdad que la lucha independentista de Iturbide no era contra España sino contra la herejía y la Revolución. Hidalgo por el contrario, había leído el veneno en las fuentes de los enciclopedistas Diderot, D´Alembert, Volteire…
Preso Allende, reconoce que él e Hidalgo habían resuelto «vivir en libertad de hombres, bajo una constitución federativa semejante a la de Estados Unidos». Allende notó que Hidalgo no tenía la intención de conservar la Nueva España para Fernando VII como inicialmente sostenía.
2. Lo que dice Sarmiento arriba (en el escrito inicial)se confirma por las declaraciones de Hidalgo ya preso, en su Manifiesto de su puño y letra. Citarlo sería largo. Hidalgo, sentenciado a muerte, sinceramente se arrepiente de todos sus crímenes, mismos que reconoce como tales con todas sus letras. Sólo citaremos esto: «Veo la destrucción de este suelo, que he ocasionado: la ruina de los caudales que se han perdido; la INFINIDAD de viudas y huérfanos que he dejado, la sangre que CON TANTA PROFUSIÓN Y TEMERIDAD se ha vertido, y lo que no puedo decir sin desfallecer; la multitud de almas que, por seguirme, estarán en los abismos». Luego confiesa vivamente su dolor de haber ofendido gravemente a Dios y exterioriza una contrición muy profunda.
Recordemos la cita de Sarmiento:
«El impoluto Miguel Hidalgo de nuestra mitología, por ejemplo, es distinto del que con “frenesí destructivo” permitió la salvaje matanza de la alhóndiga de Granaditas e hizo asesinar a cientos de españoles en Guadalajara y Valladolid. Muchas de las mujeres y niñas asesinadas por órdenes de Hidalgo fueron también violadas. Un amigo torero de Hidalgo, Joaquín Marroquín, toreaba a los prisioneros y los mataba con estoque. Cuando se le preguntó a Hidalgo en el juicio de la Inquisición por qué no había procesado a los españoles, él respondió que porque sabía que eran inocentes».
Sarmiento no es ni conservador ni «falso conservador». Sólo repite lo que Hidalgo aceptaría al final de su vida. Y es precisamente su sinceridad y su actitud final lo que lo hizo grande.
¿Quiénes exageran los errores de Hidalgo? ¿Cuáles son esas exageraciones? ¿Cómo se refutan históricamente?
Las que conozco que se le imputan, el propio Hidalgo las reconoció.
3.- No tengo ninguna duda en reconocer un gravísimo error político de Iturbide al abdicar por evitar más derramamiento de sangre, como él expresó.
Ese error no lo hace cómplice de Poinsett ni de Santa Anna, sus más enconados enemigos. Resulta absurdo e injusto poner en la misma canasta a todos. A toro pasado es fácil reconocer lo que debió hacer, quizá no lo fue tan claro en su momento histórico donde el país era mayoritariamente favorable a las más nobles causas, pues era una nación muy católica. Que Iturbide no haya tenido la debida perspicacia contra ellos fue grave error, sin duda. No dimensionó la fuerza de los enemigos de México que lo eran también de él, NO HAY QUE OLVIDARLO. Su intención fue darnos una Patria libre de las asechanzas que podrían venir de europa, dada la situación política que allá imperaba. Su abdicación muestra que no era ambicioso. No creyó que fuese errónea su decisión. Y ese error lo pagó con su propia vida, en primer término.
Atribuir a Iturbide el trabajo de la conspiración de las logias que tanto buscaban su mal es plenamente injusto y contra la verdad histórica. Cierto que la mala decisión trajo muy malos resultados, en ello coincido con don Luis, pero éstos ni los quiso y seguramente no los previó don Agustín.
Don Luis podrá opinar como deseé en este punto, pero ciertamente no acierta. Tampoco es cuestión de polemizar. Lo importante es señalar que ni los liberales honrados dijeron esto, mucho menos los conservadores. El ataque a Iturbide venía siempre de los liberales y de las logias. Extraña que venga el ataque del lado católico aunque lo manifieste alguien de muy buena fe.
Léanse de nuevo -arriba, en el artículo original- las citas de Bulnes y de Riva Palacio, ambos liberales como lo son también Armando Fuentes y Sergio Sarmiento.
El artículo inicial lleva a muchos otros links donde se desbaratan estos errores contra el Libertador. Sería bueno que los leyeran.
Queden en paz con Dios, todos.
P.D. Agradezco mucho sus palabras Sr. Andy Barr (y las de Alejandro).
En cuanto al GUADALUPANISMO que Don Luis exalta en Hidalgo y niega en Iturbide, sólo una aclaración histórica:
¿Cuál fue la razón por la que Hidalgo enarboló el estandarte guadalupano? El propio cura responde en un interrogatorio -ya preso- que la puso “en manos de uno, por parecerle propósito para atraerse a la gente”. Como se verá, la intención fue ante todo un asunto táctico y pragmático.
En cuanto a Iturbide, parece desconocerse que el emperador creó la imperial Orden Nacional de Nuestra Señora de Guadalupe (abreviada como Orden de Guadalupe) para condecorar a las personas leales al imperio. Esa condecoración era precisamente en honor a la Santísima Virgen de Guadalupe.
TODA ESTA DISCUSIÓN RELATIVA A HIDALGO PARTE DE UNA OMISIÓN.
Nadie leyó aquí: http://ennombredeguadalupe.blogspot.com
Háganse el favor de leer el blog antes de seguir adelante.
Dentro del contexto siempre incompleto de los historiógrafos, de donde se dificulta discernir el dolo en los interrogatorios, el acomodo de datos de los reos bajo estado necesariamente traumáticos; la vergüenza o pudor de haber mezclado una imagen sagrada con hechos de sangre; la necesidad de asumir la responsabilidad por actos tan contrarios a su voluntad que dejó ir el triunfo negándose a entrar en la ciudad de México temeroso de la chusma incontrolable por la esperiencia previa, etc. Está el hecho de que sólo Hidalgo es clave a la comprensión del capítulo XII del Apocalipsis y a los hechos que ahí se narran.
Independientemente de la precisión de las palabras de Hidalgo (que habría que comprobar en las fuentes, no vaya a estar tomado en exclusiva del libro del hidalgófobo Abascal ), que «El propio cura responde en un interrogatorio -ya preso- que la puso “en manos de uno, por parecerle propósito para atraerse a la gente”. Como se verá, la intención fue ante todo un asunto táctico y pragmático.
De ninguna manera. No se sigue necesariamente que haya tomado una actitud exclusivamente pragmática, pudiendo ser precisamente lo contrario, parte del embarazo por hacer ver mal a la guadalupana tras las vicisitudes del combate y la derrota.
Un caso similar del evangelio es aquel de «¿Quién es mi madre y quienes son mis hermanos?»
en que el Señor procura apartar de Su Madre el odio que lo circunda.
En el caso de Hidalgo venía muy al caso, ya que habían levantado en contra la imagen de la Virgen de los Remedios, y con ello no venía al caso enfatizar una imagen española triunfante sobre la devoción mexicana. Como verás, la superficialidad que se encuentra en ciertos autores –para colmos dolosos– no resisten uyn análisis crítico de fondo.
Por lo demás, ¡por supuesto que conozco el dato del orígen de la Orden de Guadalupe! ¿Y eso hace guadalupano a Iturbide? ¿Acaso no la resucitó Santa Anna, y era acaso creíble que cualquiera de los dos lo fuera? Es obvio que, por el solo el dato, ¡NO! Para entender por qué basta comparar el hecho con el extraordinario del Rey Fernando V de España que si tomo a NUESTRA Guadalupana como patrona en todo; y en 1710 (exactamente 200 años después de Hidalgo) la llevó al combate obteniendo las extraordinarias victorias de Villaviciosa y Brihuega contra la coalición de ingleses, austriacos, y holandeses coaligados; victoria que diera lugar a «La Real Congregación de Nuestra Señora de Guadalupe de México» en la que el Gran Congregante y Hermano Mayor era precisamente el Su Majestad Fernando V.
Compárese con las batallas y el estandarte de Iturbide por los que hay que esperar hasta la fundación de la Orden de Guadalupe para ligar al guadalupanismo a Iturbide.
Come verán, estimados contertulios, no basta con leer historia de autores incompletos y exigencias críticas menguadas. El solo dato de lo ocurrido 200 años después comprueba lo providencial que fue lo ocurrido 200 años antes. En resumen: Que fué, en la historia del guadalupanismo, Fernando V el segundo cura Hidalgo en donde jamás hubo un segundo Iturbide.
¿Vale?
http://ennombredeguadalupe.blogspot.com
¿Quién dice que Fernando V fue un segundo cura Hidalgo CON LA PRECISIÓN DE DOS SIGLOS EXACTOS?
http://ennombredeguadalupe.blogspot.com
lo que el Dedo de Dios establece deja en nada los esfuerzos de historiadores de bajas miras.
http://ennombredeguadalupe.blogspot.com
VALE
MIL DISCULPAS POR LA BURRADA
El cura Hidalgo fue 100 años posterior a Fernando V, pero. . .
Hay veces que hasta las burradas resultan providenciales.
Cien años exactos después tenemos la gesta del cura Hidalgo. 1710-1810. Lo que se suma adicionalmente a la narrativa de:
http://ennombredeguadalupe.blogspot.com
Que es el Dedo de Dios el que justifica a Hidalgo con 100 años exactos entre los acontecimientos históricos bajo el mismo patrocinio.
VALE
Ergo, cae totalmente por tierra el argumento de que dizque «Fernando V fue el segundo cura Hidalgo en donde jamás hubo un segundo Iturbide», si Hidalgo fue 100 años posterior como rectifica don Luis.
Iturbide era católico preparado e instruido en su fe. Señalaba a la católica como la única verdadera religión y no era afín al sistema político de EUA, ni estaba influenciado por los enciclopedistas ni por las logias. Tampoco vivía en la «Francia chiquita» como llamaban al curato de Hidalgo por su afición al enciclopedismo revolucionario. Por ello Iturbide era odiado por las logias (y por ello extraña tanto que sea denostado ahora por don Luis que es buen católico). Por lo tanto sabía que la Virgen de los Remedios era la misma que la de Guadalupe. Era la gente inculta -que abundaba entre las multitudes de los insurgentes- quien contraponía una devoción contra la otra, sin percatarse que se trataba de la misma Virgen María con diferentes advocaciones. En efecto, personas ignorantes insultaban a la Virgen de los Remedios con el mote de «la gachupina» y lanzaban vivas a la Virgen morena. Algo totalmente absurdo.
Como católico practicante -no digo que santo- Iturbide era mariano. Y si CREAR una condecoración en honor de la Santísima Virgen de Guadalupe no es prueba de su guadalupanismo y de su marianismo, no sé que debería haber hecho para demostrarlo. ¿Necesariamente enarbolarla en un pendón? ¿Por no hacerlo no lo fue? Que Santa Anna haya reactivado la Orden de Guadalupe 30 años después, no es en detrimento de la intención de su creador original. El asunto es escamotearle cualquier mérito a don Agustín necesariamente, sea como sea.
Nada hará cambiar un criterio cuando se parte de una actitud preconcebida y cuando se idealiza a un personaje (Hidalgo) o se condena a otro (Iturbide) sin ver sus blancos y negros, o grises. Ni siquiera, por ejemplo, las palabras mismas de sincero arrepentimiento de Hidalgo al finalizar su vida (que lo hacen grande y muy admirable), cuando no tenía ya nada que perder, pues su sincera declaración no lo salvaría de ser ejecutado.
Por mi parte, no idealizo a don Agustín de Iturbide, es un héroe, sí, pero también he señalado sus errores. El más grave, haber abdicado. Fue un hombre de carne y hueso (al que se le quiere exigir acertividad en todo para no ser denostado y metido en la misma canasta de sus propios enemigos, que lo eran también de México), y no como la falsa imagen impoluta que ha fabricado el régimen revolucionario sobre Hidalgo y que muchos la han comprado. Lamentablemente hasta católicos sinceros. Por mi parte, me quedo con el Hidalgo arrepentido, que se me hace grande, muy grande y un vivo ejemplo para la posteridad, pues acabó robándose el cielo con esa admirable honradez del final de sus días. Ojalá muchos siguieran ese ejemplo.
Creo innecesario agregar más. Arriba contesté un amable comentario de de don Luis. Seguramente se publicará simultáneamente a éste.
Mi estimación y respeto para todos, aún cuando tengamos diferencias en algún criterio.
Que el Señor quede con vosotros.
NO TE QUIERAS PASAR DE LISTO GAUDE
La rectificación y el argüende armado tenía un solo objetivo, Y FUISTE EL ÚNICO QUE NO LO ENTENDIÓ.
Que se leyera lo que vuelvo a señalar: http://ennombredeguadalupe.blogspot.com
Por que lo que interesa no es lo que digas tú, o tu historiador favorito, sino lo que el Dedo de Dios escribió:
«»Una gran señal apareció en el cielo: una Mujer, vestida del sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza; está encinta, y grita con los dolores del parto y con el tormento de dar a luz».(Apoc. 12:1) Y en su sagrada imagen del Tepeyac aparece encinta como han constatado los estudiosos. De ahí un nombre compuesto. De ahí dos idiomas diferentes que avalan a los Dos Personajes de la Promesa Mesiánica de Génesis 3:15, la Mujer, la Santísima Virgen y Su Descendencia: Jesucristo. El árabe por la promesa hecha a Abraham sobre su descendencia representa el cumplimiento de la Promesa en el pueblo árabe cuya sangre junto con la judía, celtas, iberos, cartagineses, vascos etc, se mezcló en el pueblo de España. La otra es del verbo griego λυπέω (lupéo), en la primera persona del singular: “Me acongojo, me duelo”; “Guad-i, lupe-o”, “Guad-lupe” el Valle de La Dolorosa, de La Virgen de los Dolores; el valle de lágrimas de nuestra ‘Salve’… La Virgen de los Dolores que festejamos desde tiempo inmemorial cada 15 de septiembre… ‘y grita con los dolores del parto’,y el Cura de Dolores, don Miguel Hidalgo y Costilla dio El Grito el 15 de septiembre de 1810, e inició los dolores del parto y el tormento de dar a luz a la Nación— pero esperemos también por Ella y por la Nación un mundo nuevo. Mundo del triunfo de ese Corazón, dolorido e inmaculado.
¿Ya entendiste Gaude?
Pero además de pasarte de listo te pasas de lo contrario, demostrando, y no perderé más tiempo que con estas líneas tuyas:
Como católico practicante -no digo que santo- Iturbide era mariano. Y si CREAR una condecoración en honor de la Santísima Virgen de Guadalupe no es prueba de su guadalupanismo y de su marianismo, no sé que debería haber hecho para demostrarlo.
¡Que tampoco sabes, o quieres leer!
Iturbide no creaba, seguía el ejemplo de Fernado V. Como Novohispano, y asesorado por católicos conocía la historia de Fernando V con quien inicia la tradición que hasta Santa Ana seguiría. ¿Quién le sugirió a Iturbide repetir el gesto de Fernando V? Ni siquiera consta que la idea haya nacido de él, e historicamente ni siquiera hay lugar a suponerlo.
En cuanto a tus comentarios sobre Iturbide «como católico practicante», no sé si entiendas la diferencia entre ser un católico del común, e iniciar una gesta histórica guadalupana de la magnitud de la Independencia de México.
Vale
Tus comentarios tomados de tu biblioteca sobre el bueno de Iturbide y el supuestamente más reprobable Hidalgo te descalifican como juez moral. Más calumniado que Hidalgo por sus detractores fue el mismo Cristo que nos opfreció «Ciento por uno pero con persecuciones»; sería defendible que Hidalgo haya sido fusilado por guadalupano como historicamente es perseguido por guadalupano; mientras que Iturbide no fue fusilado por católico, y mucho menos por guadalupano, sino por haberser coronado.
Vale
Ave Maria!
Es evidente el error en que Luisosio incurre: Don Agustín de Iturbide no fue fusilado por coronarse, sino que lo fue por no alinearse a los designios de las logias.
En cambio, Don Miguel Hidalgo fue ejecutado por los crímenes que cometió y que él mismo reconoció.
No puede dejarse de lado el hecho de que las logias prefirieron celebrar el inicio de la guerra (con todo y que se hizo enarbolando el estandarte guadalupano), que la consumación de la independencia; como tampoco debe ignorarse el hecho de que el P. Hidalgo es considerado oficialmente «Padre de la Patria», en tanto que Don Agustín es presentado como un convenenciero y traidor por la «historia» oficial de las logias.
Otros muchos errores, entre los que destaca el llamar «una gesta histórica guadalupana» a la Independencia de Méjico, ya han sido contestados y aclarados por otros comentaristas (especialmente por Gaude).
HAGA UN ESFUERZO POR ENTENDER:
ITURBIDE ESTÁ CONFESO, ¿ENTENDIÓ?
CONFESO.
Confeso de haber entregado a México a sus enemigos, precisamente a las logias.
Confeso de su puño y letra, confesión quirografaria de historicidad QUE NADIE DISCUTE.
Lo confesó Iturbide.
¿QUIERE LLAMAR AHORA MENTIROSO A SU HÉROE?
¿que las logias no quieran admitir que le deben su victoria ES OTRO ASUNTO.
¿O es que no entiende ya nada de nada?
Vale.
Ave Maria!
Reto al historiador (?) luisosio a demostrar lo que ha dicho:
«ITURBIDE ESTÁ CONFESO, ¿ENTENDIÓ?
CONFESO.
Confeso de haber entregado a México a sus enemigos, precisamente a las logias.
Confeso de su puño y letra, confesión quirografaria de historicidad QUE NADIE DISCUTE.»
Si no es capaz de demostrar su acusación, no pasará de ser uno más de los difamadores que trabajan (consciente o inconscientemente) para las logias y para el diablo.
Y cuando se dice demostración, no se refiere a una interpretación personal, muy al estilo de don luisosio.
Por otra parte, don luisosio hace deducciones y asunciones precipitadas y sin fundamento. No tiene razón para nombrar como «mi héroe» a nadie, pues no me conoce. Defender la verdad con respecto a una persona, no hace de esa persona «mi héroe». ¿Entendió?
¡ ASOMBROSO ! NO ENTENDIÓ !
Quizá por no haber leído el resto de la columna.
Las palabras que siguen las escribió Iturbide en Liorna jafg.
“He dicho muchas veces antes de ahora, y repetiré siempre, que admití la corona por hacer a mi patria un servicio y salvarla de la anarquía. Bien persuadido estaba de que mi suerte empeoraba infinitamente, de que me perseguiría la envidia, de que a muchos desagradarían las providencias que era indispensable tomar, porque es imposible contentar a todos; de que iba a chocar con un cuerpo (el congreso) lleno de ambición y de orgullo, que declamando contra el despotismo trabajaba por reunir en sí todos los poderes, dejando al monarca hecho un fantasma, siendo él en la realidad el que hiciese la ley, la ejecutase y juzgase; tiranía más insufrible cuando se ejerce por una corporación numerosa, que cuando tal abuso reside en un hombre solo: los mexicanos habrían sido menos libres que los que viven en Argel, si el congreso hubiese llevado todos los proyectos adelante…”
¿Está claro?
Describe al grupo debido a cuya mala entraña exigía de él que asumiera la responsabilidad del Imperio. Hasta aquí es posible que no tengas problema.
Per resulta que es igualmente el grupo al que entregó su renuncia. En pocas palabras, AL GRUPO QUE CON SU RENUNCIA PUSO EN EL PODER.
Si ni así te queda claro. . .
¿Qué más pruebas quieres que las propias palabras de Iturbide?
Lo que te hace falta jafg, es leer con más detenimiento. El Manifiesto de Liorna, resumido por un simpatizante lo encontrarás aquí:
http://catolicidad-catolicidad.blogspot.com/2010/07/proposito-del-bicentenario-la-ambicion.html
Es el 7º párrafo.
Espero que me lo tomes a bien como es mi intención.
Vale
Ave Maria!
Luisosio: agradezco sus intenciones manifiestas en su comentario anterior. Estoy convencido de que en Radio Cristiandad se tuvo el propósito de permitir comentarios, no para que cada quien defendiese sus puntos de vista y se impusiese quien pudiera argÜir mejor, sino para que la verdad triunfe.
Por supuesto no se puede entender de su exposición que Don Agustín de Iturbide es un confeso de haber entregado Méjico a sus enemigos.
Mucho se puede especular acerca de su abdicación. Fue un error, eso es claro de ver «a toro pasado». En su momento, quizá no lo era tanto.
Como quiera que haya sido, es evidente que, si bien Don Agustín fue exitoso como militar, no lo fue como político. De manera que sucumbió ante las intrigas auspiciadas por las logias.
En el exilio reconoció su error y quizo repararlo con el desenlace que ya se conoce.
El empeño de las logias en manchar el nombre de Don Agustín (hasta se llegó a contruir una presa en un sitio poco conveniente tan sólo para inundar Padilla y así evitar las reuniones que se hacían para honrar al Emperador) prueban que no les sirvió a ellas. Compárese como contraste el caso de Juárez.
UN SARMIENTO, DOS SARMIENTOS, TRES. . .
Poco tiempo después de haberse presentado en estas páginas de RC al «IMPÍO SARMIENTO», se presenta ahora para comentar, encabezando al artículo que nos divide a otro Sarmiento, a Sergio, de cuya pluma «Catolicidad» nos suelta a bocajarro para abrir boca:
«“El impoluto Miguel Hidalgo de nuestra mitología, por ejemplo, es distinto del que con “frenesí destructivo” permitió la salvaje matanza de la alhóndiga de Granaditas e hizo asesinar a cientos de españoles en Guadalajara y Valladolid. Muchas de las mujeres y niñas asesinadas por órdenes de Hidalgo fueron también violadas. Un amigo torero de Hidalgo, Joaquín Marroquín, toreaba a los prisioneros y los mataba con estoque. Cuando se le preguntó a Hidalgo en el juicio de la Inquisición por qué no había procesado a los españoles, él respondió que porque sabía que eran inocentes».
Entre el «hizo asesinar» y el «Muchas de las mujeres y niñas asesinadas por órdenes de Hidalgo también fueron violadas», el impío Sergio nos dice embusteramente que hubo mujeres asesinadas por órdenes suyas ¿y también violadas por órdenes suyas?
«Catolicidad» de dónde está tomada la nota no tuvo empacho en difundir sarmientadas de Sarmiento, periodista de izquierda toda su vida, al igual que muchos hidalgófobos no han tenido empacho alguno en seguir las instrucciones de Voltaire a Thériot: «Hay que mentir, no de vez en cuando; sino siempre y como demonios».
Sarmiento aprovecha para equipar a Iturbide con López de Santa Ana saliendo en defensa de ambos; y mientras que Iturbide no era un personaje tan fácil de perfilar como traidor lo de López de Santa Ana no tiene nombre. El traidor por antonomasia de la historia de México, lo sabemos por pruebas documentales, era el autor intelectual de todas las victorias con que nos despojaron del 60% del territorio nacional; era quien, además de ordenar a sus tropas la retirada cuando tenían a mano la victoria, y ordenar el emplazamiento de sus baterías donde menos daño podían causar, recibía del presidente Jackson todas las facilidades para volver al poder, y la marina americana en Veracruz casi se le cuadraba al dejarlo pasar el bloqueo.
Iturbide deja, al mínimo dudas de su lealtad. Pero Santa Ana no es creíble como mexicano por lado alguno que se le vea.
Como dije arriba en relación a los crímenes cometidos por un hombre preso entre la responsabilidad y la imposibilidad por dirigir una chusma, crimenes hay que no pudiendo ser reducidos a cero han dado lugar a ensañarse como lo han hecho los Voltaire, los Thérilt y los Sarmiento con las verdades históricas.
Pero igualmente, si analizamos la S. Escritura misma en su intencionalidad veterotestamentaria, en Deuteronomio y el libro de Josué, está la espada de la Justicia Divina en sus misteriosos juicios como en los terremotos, inundaciones y guerras, con los perversos siendo sacudidos de la tierra.
Los perversos, no los que Hidalgo pudiera dado el caso haber considerado inocentes (suponiéndole veracidad a los acusadores de Hidalgo) siendo sacudidos de la tierra como respondió Dios a Job.
Nunca miente más el hombre que cuando supone a otros hombres –fuera de los santos–inocentes delante de Dios.
De manera que, las notas de Sergio Sarmiento quedan como ejemplo de una tradicional hidalgofobia; de ese odio ancestral que se vuelca sobre todo lo guadalupano.
Toda la historia del antiaparicionismo demuestra que solo la falsedad ha regido sus escritos.
Vale
LIORNA: ITURBIDE CONFIESA (Tomado igualmente de Catolicidad).
«Pudo con facilidad retener el poder –lo reconocen contemporáneos de los sucesos-, y no quiso derramar sangre mexicana.
Esa abdicación da plena validez a estas palabras de su Manifiesto de Liorna: “He dicho muchas veces antes de ahora, y repetiré siempre, que admití la corona por hacer a mi patria un servicio y salvarla de la anarquía. Bien persuadido estaba de que mi suerte empeoraba infinitamente, de que me perseguiría la envidia, de que a muchos desagradarían las providencias que era indispensable tomar, porque es imposible contentar a todos; de que iba a chocar con un cuerpo (el congreso) lleno de ambición y de orgullo, que declamando contra el despotismo trabajaba por reunir en sí todos los poderes, dejando al monarca hecho un fantasma, siendo él en la realidad el que hiciese la ley, la ejecutase y juzgase; tiranía más insufrible cuando se ejerce por una corporación numerosa, que cuando tal abuso reside en un hombre solo: los mexicanos habrían sido menos libres que los que viven en Argel, si el congreso hubiese llevado todos los proyectos adelante…”
¿QUIÉN PUDE NEGAR LA CULPABILIDAD DE ITURBIDE, SABIENDO COMO SABÍA A QUIEN ENTREGABA LA PATRIA ENTERA CON SU RENUNCIA?
¿Por no derramar sangre mexicana?
¡Pero si sangre mexicana es lo que la Patria entera estuvo siempre lista a derramar con tal de alcansar la libertad desde el grito de Hidalgo hasta el último de los caídos del ejército de Vicente Guerrero!
Esa sangre que con su renuncia malversó Iturbide. Fue un doble revés.
LA LIBERTAD Y LA UNIÓN QUEDAN IRRECUPERABLES
Librarse de España y de su gobierno masónico era factible, pero librarse del yugo masónico una vez alcanzada la libertad de España sería imposible. La Guerra de Independencia, una vez roto el vínculo quedaba en guerra intestina. Nadie podría verla ya como Guerra de Independencia faltando España, lo que condenaba a ESTA, contra la masonería, a pesar de haber sido la única buscada por Hidalgo en un imposible. Esta guerra intestina que Hidalgo, Morelos, Mercado, etc., hasta completar 160 curas en activo militar querían de manera única quedaba sepultada con su renuncia; y la sangre de mexicanos, y para colmos en guerra fratricida, y para más agravante multisecular aumentaría exponencialmente: federalistas versus centralistas; conservadores vs. liberales; republicanos vs. imperialistas; revolucionarios vs. reaccionarios; y socialistas vs. cristeros. . . La sangrante historia de México. . .
¡ NO QUERÍA DERRAMAR SANGRE MEXICANA !
¿ Y EL PRESTIGIO DE LA HISTORIA CUANDO SE ESCRIBE SIN PENSAR?
¡ OTRA VÍCTIMA DE LOS HIDALGÓFOBOS !
Vale
El link a ITURBIDE CONFIESA aparece arriba como: (ver: A PROPÓSITO DEL BICENTENARIO: LA “AMBICIÓN” DE ITURBIDE )
También: http://catolicidad-catolicidad.blogspot.com/2010/07/proposito-del-bicentenario-la-ambicion.html
Lamento, en verdad, que quien seguramente es buen cristiano como Don Luis, se ciegue en temas históricos y actúe como si fuesen dogmáticos. Yo terminé mi anterior comentario señalando: «Mi estimación y respeto para todos, aún cuando tengamos diferencias en algún criterio». Don Luis no. El termina descalificando y muy molesto con cualquiera que difiera de él en temas históricos. Parece ignorar que la historia se debe analizar con los hechos históricos y no con las personalísimas interpretaciones subjetivas de cada quien. Es un tema para buscar la objetividad y la verdad de los hechos con el estudio de los mismos y no para contestar molesto. Por ello, reitero que lamento su actitud, pues mi intención no fue nunca perturbarlo.
Dice que mis comentarios «sobre el bueno de Iturbide y el supuestamente más reprobable Hidalgo» me «descalifican como juez moral». Es decir quedo automáticamente «descalificado» por no pensar como don Luis, igual que cualquier otro que con él no coincida. Opina que me quiero pasar de vivo y simultáneamente que no entiendo lo que cree entienden todos, absolutamente TODOS los demás lectores (¿habrá realizado una encuesta profesional?). Luego de sus comentarios me espeta una pregunta: «¿Ya entendiste Gaude?». Y al hecho de discrepar de sus interpretaciones (pues son más interpretaciones que hechos lo que escribe) lo califica de que «tampoco se leer». Por lo que molesto promete solemnemente no ocuparse nunca más de mí, ni perder de nuevo su tiempo conmigo. ¡Lástima! Reitero que no era mi intención irritarlo ni incomodarlo, sino de analizar los HECHOS históricos con todos los participantes y lectores. Y con él, pero no sólo con él.
Por mi parte, sólo he mencionado cuáles fueron esos hechos que cualquiera que se ostente como historiador no debería ignorar. Y que si no hubiesen sido ciertos debería refutar con incontrovertibles argumentos HISTÓRICOS. Yo he señalado lo aciertos y errores de Iturbide e Hidalgo. Don Luis, y dicho sea esto con todo respeto, lamentablemente sólo tiene una lectura maniquea donde Hidalgo es perfecto e Iturbide lo contrario.
Yo le pregunté: “¿Quiénes exageran los errores de Hidalgo? ¿Cuáles son esas exageraciones? ¿Cómo se refutan históricamente?”. No puede descalificarse un hecho histórico o un autor de un plumazo sin fundamento alguno. Y los argumentos ad hominem son injustos y sin valor alguno.
Así, el panegírico que entona a favor de Hidalgo equiparándolo a Cristo como «calumniado menor», no resiste el menor análisis ni histórico ni teológico. «Más calumniado que Hidalgo por sus detractores fue el mismo Cristo», nos dice don Luis. Y a los argumentos HISTÓRICOS contrapone una ¿personal? interpretación sobre lo que el dedo de Dios escribió en el Apocalipsis. Y que don Luis -¿exégeta también?- nos dice se refiere a don Miguel Hidlago y Costilla. ¡Nada menos!
”Una gran señal apareció en el cielo: una Mujer, vestida del sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza; está encinta, y grita con los dolores del parto y con el tormento de dar a luz”.(Apoc. 12:1).
Si el Apocalipsis habla de que esa Señora GRITA con los DOLORES de parto. Parece ser incuestionable para don Luis que el GRITO se refiere al dado por don Miguel el 16 de septiembre -aunque don Luis dice que fue el 15, fecha cambiada por don Porfirio por coincidir con su cumpleaños- y la palabra DOLORES se refiere al pueblo donde estaba el curato de Hidalgo. Sin embargo, el Apocalipsis es claro al señalar que el grito es de la Señora -no del cura Hidalgo- y es por los dolores; y que esos dolores son los propios de un parto. No son referencia a población ninguna. La interpretación -¿con qué autoridad o qué exégeta la realiza?- no puede ser más forzada. ¿Son interpretaciones de don Luis? ¿Es exégeta, también? Las autorizadas interpretaciones de la tradicional Biblia Comentada de Straubinger no hablan nada de esto sino de otros aspectos muy diferentes. Si ese versículo pudiese ser entendido como una referencia a la Santísima Virgen DE GUADALUPE (había que ver que dicen los exégetas católicos tradicionales), sería realmente hermoso para todos los que somos guadalupanos, pero es más que evidente que en nada tiene relación con Hidalgo. La señal, dice el texto, apareció en el cielo. Si la relacionaramos -si es permitido hacerlo- con la morenita del Tepeyac, esto sería en 1531. Nada que ver con Hidalgo. La nación se forjó, poco a poco, desde entonces –desde el siglo XVI- y no en el momento de independizarse. Se generó con la fusión de dos razas. Y quien viene providencialmente a realizar el gran milagro de unirlas y que la religión católica sea aceptada es precisamente Santa María de Guadalupe. Sin su aparición la Patria mexicana y su historia no se comprenden. Cuatrocientos años debieron pasar para que la cultura occidental reconociera admirada que la imagen impresa sobre el ayate indígena era un verdadero códice mexicano, un mensaje del cielo cargado de símbolos. La Virgen trajo reconciliación y no división entre los nativos y los españoles. Les ayudó a ambos a comprender que la fe cristiana no es propiedad de nadie sino un don de amor para todos.
Hidalgo inició una revuelta que finalizó en una derrota prácticamente total. Su lucha fue estéril. Lo que inició él no lo terminó nadie (Iturbide inició y terminó OTRO movimiento que de manera incruenta realizó la independencia mexicana). El cura enarboló un estandarte «por parecerle propósito para atraerse a la gente», como reconoció. El «señores: no nos queda otro remedio que ir a coger gachupines» se transforma en un río de sangre donde mueren cientos de españoles sólo por el «crimen” de serlo. Sólo en la Alhóndiga de Granaditas son asesinados cruelmente 200 soldados y 105 civiles españoles. De los asesinatos de españoles presos en el cerro de las Bateas, cerca de Valladolid, en dos ocasiones, en su juicio reconoció que fueron 60 cuando se le imputaban 84. El 12 de diciembre, «el guadalupano» Hidalgo celebró la fiesta de Santa María de Guadalupe mandando degollar 48 españoles en las barrancas de Ateniquique. De los numerosos asesinatos de Guadalajara y Valladolid -que arriba menciona Sarmiento- declaró, ya preso, que «se ejecutaban en el campo, a horas desusadas y lugares solitarios para no poner a la vista de los pueblos, un espectáculo tan horroroso». Ésa fue lo que don Luis llama «la gesta guadalupana» de Hidalgo. Es tanta su admiración por ella que hasta la encuentra profetizada en ¡la Biblia misma!. Y compara a Hidalgo dizque calumniado en menor medida que -¡nada menos!- Cristo mismo. ¿Podrá haber mayor adoración por un cura enciclopedista que saliéndose de su función sacerdotal se levantó en armas con un populacho que hizo destrozos y crímenes sin cuenta? Si ésa es la función de un sacerdote…¡habrá que canonizar al sacerdote guerrillero comunista Camilo Torres, quien -hasta donde sé- al menos no engendró hijos ni fue mujeriego como don Miguel Hidalgo!
Repito que el mérito de don Miguel fue su rectificación final, condenando todo lo que don Luis le elogia y reconociendo los crímenes que cometió o fueron cometidos por su culpa. Es don Luis Osio quien contradice a don Miguel Hidalgo o desconoce -pese a que se presenta como historiador- dicha rectificación. Quien deseé profundizar sobre las declaraciones y la rectificación de Hidalgo, una vez preso, puede acudir a la COLECCIÓN DE DOCUMENTOS para la historia de la guerra de independencia formada por don Juan E. Hernández y Dávalos, México 1877, que cita don Ezequiel A Chávez, o -más fácilmente- a la obra de éste último en su HIDALGO. Editorial Jus. 1957.
En cuanto a Iturbide ya señalé arriba, en diez puntos, cuál fue su historia. Pueden consultarse. No entraré a las consideraciones simplistas de querer desconocer que como católico practicante era mariano y por ende guadalupano, arguyendo -don Luis- que no fue el primero en el mundo en implantar una condecoración guadalupana. No, pero sí fue el primero en hacerlo en México y si fue idea original suya o se lo sugirieron, no le quita ello ningún mérito. Basta saber que impuso la primera condecoración guadalupana en México en honor de Santa María de Gudalupe. Eso es suficiente. Lo demás son recursos muy pobres para escamotearle cualquier mérito.
Otras breves consideraciones:
-Las citas de personajes no católicos o liberales a favor de la historia objetiva no pueden descalificarse ad hominem -como se acostumbra- por la ideología de éstos. Al contrario, ésa es la que les da mayor fuerza, al no venir de personas católicas ni conservadoras.
– La cita del liberal Sarmiento (con quien en muchos aspectos evidentemente no podemos coincidir), si se lee en el artículo original es contra el maniqueísmo histórico y no a favor de unos ni en contra de otros. Don Luis no lo comprendió al presentarlo como defensor de Santa Anna. No es siquiera «hidalgófobo» como lo califica, pues dice: “No es malo que Hidalgo haya sido de carne y hueso. Sus debilidades dan realce a sus innegables virtudes. Pero los fabricantes de la “historia de bronce” se han negado a aceptar o divulgar cualquier falta del padre de la patria». Cualquier lector puede confirmar todo esto en el escrito original (arriba). Para don Luis, si alguien señala el menor defecto de don Miguel Hidalgo, se convierte en «hidalgófobo» y queda su criterio automáticamente descalificado.
-Señalar los errores y aciertos objetivos de don Miguel Hidalgo no es «antiguadalupanismo». Sólo puede serlo en el criterio de don Luis.
-Si no quiere reconocerse el menor error de un Cura libertino y revolucionario, acúdase a los HECHOS HISTÓRICOS mismos y no a la exégesis personal que lo quiere presentar como un ser casi divino y profetizado por Dios en el Apocalipsis o negando, por negar, lo que con base en HECHOS históricos se señala. Pero si alguien pretende negar esos errores, curiosamente caerá en contradicción con las propias y sinceras palabras de Hidalgo –ya preso y sin ninguna posibilidad de no ser ejecutado- que reconocían haber «acarreado males incalculables a la religión, a las costumbres y al Estado en general y muy particularmente a esta América» y expresaba que deseaba «llorar día y noche» por los que habían fallecido de su pueblo. «La noche de las tinieblas que me cegaban se han convertido en luminoso día, y en medio de mis justas prisiones, me presenta tan perfectamente los males que he ocasionado a la América, que el sueño se ha retirado de mis ojos y mi arrepentimiento me ha postrado en cama», señaló.
“Veo la destrucción de este suelo, que he ocasionado: la ruina de los caudales que se han perdido; la INFINIDAD de viudas y huérfanos que he dejado, la sangre que CON TANTA PROFUSIÓN Y TEMERIDAD se ha vertido, y lo que no puedo decir sin desfallecer; la multitud de almas que, por seguirme, estarán en los abismos”. ¡Don Miguel desfallece al pensar que cientos de almas estarán en el infierno por haberlo seguido en lo que don Luis llama “gesta guadalupana”!. Luego confiesa vivamente su dolor de haber ofendido gravemente a Dios y exterioriza una contrición muy profunda.
Si alguien –como don Luis- no está de acuerdo, que refute al propio Hidalgo. No a mí. Que contradiga con pruebas históricas al cura muy digno de admirar por su sinceridad y arrepentimiento. Pues fue esto, precisamente, lo que lo hizo muy grande.
Para finalizar, reitero mi simpatía por don Luis y señalo que no fue mi intención incomodarlo en lo más mínimo, aunque él exprese que mi opinión está descalificada por no coincidir con su admiración irrestricta a toda la obra de don Miguel Hidalgo y su condena absoluta a la figura del libertador de México, advirtiendo que ya no se ocupará para nada de mis escritos.
Por mi parte, sólo queda en mí la extrañeza de que don Luis se sume al ataque de las logias a la figura de don Agustín de Iturbide. No por ello creo, sin embargo, que sea de mala fe. Al contrario, sé de buena fuente que es una persona excelente y buen católico. Reitero lo dicho: Mi estimación y respeto para todos, aún cuando tengamos diferencias en algún criterio. No son estos temas dogmas de fe.
Agradeciendo de al Sr. Director de Radio Cristiandad por publicar mis anteriores mensajes, mucho le agradeceré hacerlo con esta nota.
Atentamente
Gaude
Lamento, en verdad, que quien seguramente es buen cristiano como Don Luis, se ciegue en temas históricos y actúe como si fuesen dogmáticos. Yo terminé mi anterior comentario señalando: «Mi estimación y respeto para todos, aún cuando tengamos diferencias en algún criterio». Don Luis no. El termina descalificando y muy molesto con cualquiera que difiera de él en temas históricos. Parece ignorar que la historia se debe analizar con los hechos históricos y no con las personalísimas interpretaciones subjetivas de cada quien. Es un tema para buscar la objetividad y la verdad de los hechos con el estudio de los mismos y no para contestar molesto. Por ello, reitero que lamento su actitud, pues mi intención no fue nunca perturbarlo.
Dice que mis comentarios «sobre el bueno de Iturbide y el supuestamente más reprobable Hidalgo» me «descalifican como juez moral». Es decir quedo automáticamente «descalificado» por no pensar como don Luis, igual que cualquier otro que con él no coincida. Opina que me quiero pasar de vivo y simultáneamente que no entiendo lo que cree entienden todos, absolutamente TODOS los demás lectores (¿habrá realizado una encuesta profesional?). Luego de sus comentarios me espeta una pregunta: «¿Ya entendiste Gaude?». Y al hecho de discrepar de sus interpretaciones (pues son más interpretaciones que hechos lo que escribe) lo califica de que «tampoco se leer». Por lo que molesto promete solemnemente no ocuparse nunca más de mí, ni perder de nuevo su tiempo conmigo. ¡Lástima! Reitero que no era mi intención irritarlo ni incomodarlo, sino de analizar los HECHOS históricos con todos los participantes y lectores. Y con él, pero no sólo con él.
Por mi parte, sólo he mencionado cuáles fueron esos hechos que cualquiera que se ostente como historiador no debería ignorar. Y que si no hubiesen sido ciertos debería refutar con incontrovertibles argumentos HISTÓRICOS. Yo he señalado lo aciertos y errores de Iturbide e Hidalgo. Don Luis, y dicho sea esto con todo respeto, lamentablemente sólo tiene una lectura maniquea donde Hidalgo es perfecto e Iturbide lo contrario.
Yo le pregunté: “¿Quiénes exageran los errores de Hidalgo? ¿Cuáles son esas exageraciones? ¿Cómo se refutan históricamente?”. No puede descalificarse un hecho histórico o un autor de un plumazo sin fundamento alguno. Y los argumentos ad hominem son injustos y sin valor alguno.
Así, el panegírico que entona a favor de Hidalgo equiparándolo a Cristo como «calumniado menor», no resiste el menor análisis ni histórico ni teológico. «Más calumniado que Hidalgo por sus detractores fue el mismo Cristo», nos dice don Luis. Y a los argumentos HISTÓRICOS contrapone una ¿personal? interpretación sobre lo que el dedo de Dios escribió en el Apocalipsis. Y que don Luis -¿exégeta también?- nos dice se refiere a don Miguel Hidlago y Costilla. ¡Nada menos!
”Una gran señal apareció en el cielo: una Mujer, vestida del sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza; está encinta, y grita con los dolores del parto y con el tormento de dar a luz”.(Apoc. 12:1).
Si el Apocalipsis habla de que esa Señora GRITA con los DOLORES de parto. Parece ser incuestionable para don Luis que el GRITO se refiere al dado por don Miguel el 16 de septiembre -aunque don Luis dice que fue el 15, fecha cambiada por don Porfirio por coincidir con su cumpleaños- y la palabra DOLORES se refiere al pueblo donde estaba el curato de Hidalgo. Sin embargo, el Apocalipsis es claro al señalar que el grito es de la Señora -no del cura Hidalgo- y es por los dolores; y que esos dolores son los propios de un parto. No son referencia a población ninguna. La interpretación -¿con qué autoridad o qué exégeta la realiza?- no puede ser más forzada. ¿Son interpretaciones de don Luis? ¿Es exégeta, también? Las autorizadas interpretaciones de la tradicional Biblia Comentada de Straubinger no hablan nada de esto sino de otros aspectos muy diferentes. Si ese versículo pudiese ser entendido como una referencia a la Santísima Virgen DE GUADALUPE (había que ver que dicen los exégetas católicos tradicionales), sería realmente hermoso para todos los que somos guadalupanos, pero es más que evidente que en nada tiene relación con Hidalgo. La señal, dice el texto, apareció en el cielo. Si la relacionaramos -si es permitido hacerlo- con la morenita del Tepeyac, esto sería en 1531. Nada que ver con Hidalgo. La nación se forjó, poco a poco, desde entonces –desde el siglo XVI- y no en el momento de independizarse. Se generó con la fusión de dos razas. Y quien viene providencialmente a realizar el gran milagro de unirlas y que la religión católica sea aceptada es precisamente Santa María de Guadalupe. Sin su aparición la Patria mexicana y su historia no se comprenden. Cuatrocientos años debieron pasar para que la cultura occidental reconociera admirada que la imagen impresa sobre el ayate indígena era un verdadero códice mexicano, un mensaje del cielo cargado de símbolos. La Virgen trajo reconciliación y no división entre los nativos y los españoles. Les ayudó a ambos a comprender que la fe cristiana no es propiedad de nadie sino un don de amor para todos.
Hidalgo inició una revuelta que finalizó en una derrota prácticamente total. Su lucha fue estéril. Lo que inició él no lo terminó nadie (Iturbide inició y terminó OTRO movimiento que de manera incruenta realizó la independencia mexicana). El cura enarboló un estandarte «por parecerle propósito para atraerse a la gente», como reconoció. El «señores: no nos queda otro remedio que ir a coger gachupines» se transforma en un río de sangre donde mueren cientos de españoles sólo por el «crimen” de serlo. Sólo en la Alhóndiga de Granaditas son asesinados cruelmente 200 soldados y 105 civiles españoles. De los asesinatos de españoles presos en el cerro de las Bateas, cerca de Valladolid, en dos ocasiones, en su juicio reconoció que fueron 60 cuando se le imputaban 84. El 12 de diciembre, «el guadalupano» Hidalgo celebró la fiesta de Santa María de Guadalupe mandando degollar 48 españoles en las barrancas de Ateniquique. De los numerosos asesinatos de Guadalajara y Valladolid -que arriba menciona Sarmiento- declaró, ya preso, que «se ejecutaban en el campo, a horas desusadas y lugares solitarios para no poner a la vista de los pueblos, un espectáculo tan horroroso». Ésa fue lo que don Luis llama «la gesta guadalupana» de Hidalgo. Es tanta su admiración por ella que hasta la encuentra profetizada en ¡la Biblia misma!. Y compara a Hidalgo dizque calumniado en menor medida que -¡nada menos!- Cristo mismo. ¿Podrá haber mayor adoración por un cura enciclopedista que saliéndose de su función sacerdotal se levantó en armas con un populacho que hizo destrozos y crímenes sin cuenta? Si ésa es la función de un sacerdote…¡habrá que canonizar al sacerdote guerrillero comunista Camilo Torres, quien -hasta donde sé- al menos no engendró hijos ni fue mujeriego como don Miguel Hidalgo!
Repito que el mérito de don Miguel fue su rectificación final, condenando todo lo que don Luis le elogia y reconociendo los crímenes que cometió o fueron cometidos por su culpa. Es don Luis Osio quien contradice a don Miguel Hidalgo o desconoce -pese a que se presenta como historiador- dicha rectificación. Quien deseé profundizar sobre las declaraciones y la rectificación de Hidalgo, una vez preso, puede acudir a la COLECCIÓN DE DOCUMENTOS para la historia de la guerra de independencia formada por don Juan E. Hernández y Dávalos, México 1877, que cita don Ezequiel A Chávez, o -más fácilmente- a la obra de éste último en su HIDALGO. Editorial Jus. 1957.
En cuanto a Iturbide ya señalé arriba, en diez puntos, cuál fue su historia. Pueden consultarse. No entraré a las consideraciones simplistas de querer desconocer que como católico practicante era mariano y por ende guadalupano, arguyendo -don Luis- que no fue el primero en el mundo en implantar una condecoración guadalupana. No, pero sí fue el primero en hacerlo en México y si fue idea original suya o se lo sugirieron, no le quita ello ningún mérito. Basta saber que impuso la primera condecoración guadalupana en México en honor de Santa María de Gudalupe. Eso es suficiente. Lo demás son recursos muy pobres para escamotearle cualquier mérito.
Otras breves consideraciones:
-Las citas de personajes no católicos o liberales a favor de la historia objetiva no pueden descalificarse ad hominem -como se acostumbra- por la ideología de éstos. Al contrario, ésa es la que les da mayor fuerza, al no venir de personas católicas ni conservadoras.
– La cita del liberal Sarmiento (con quien en muchos aspectos evidentemente no podemos coincidir), si se lee en el artículo original es contra el maniqueísmo histórico y no a favor de unos ni en contra de otros. Don Luis no lo comprendió al presentarlo como defensor de Santa Anna. No es siquiera «hidalgófobo» como lo califica, pues dice: “No es malo que Hidalgo haya sido de carne y hueso. Sus debilidades dan realce a sus innegables virtudes. Pero los fabricantes de la “historia de bronce” se han negado a aceptar o divulgar cualquier falta del padre de la patria». Cualquier lector puede confirmar todo esto en el escrito original (arriba). Para don Luis, si alguien señala el menor defecto de don Miguel Hidalgo, se convierte en «hidalgófobo» y queda su criterio automáticamente descalificado.
-Señalar los errores y aciertos objetivos de don Miguel Hidalgo no es «antiguadalupanismo». Sólo puede serlo en el criterio de don Luis.
-Si no quiere reconocerse el menor error de un Cura libertino y revolucionario, acúdase a los HECHOS HISTÓRICOS mismos y no a la exégesis personal que lo quiere presentar como un ser casi divino y profetizado por Dios en el Apocalipsis o negando, por negar, lo que con base en HECHOS históricos se señala. Pero si alguien pretende negar esos errores, curiosamente caerá en contradicción con las propias y sinceras palabras de Hidalgo –ya preso y sin ninguna posibilidad de no ser ejecutado- que reconocían haber «acarreado males incalculables a la religión, a las costumbres y al Estado en general y muy particularmente a esta América» y expresaba que deseaba «llorar día y noche» por los que habían fallecido de su pueblo. «La noche de las tinieblas que me cegaban se han convertido en luminoso día, y en medio de mis justas prisiones, me presenta tan perfectamente los males que he ocasionado a la América, que el sueño se ha retirado de mis ojos y mi arrepentimiento me ha postrado en cama», señaló.
“Veo la destrucción de este suelo, que he ocasionado: la ruina de los caudales que se han perdido; la INFINIDAD de viudas y huérfanos que he dejado, la sangre que CON TANTA PROFUSIÓN Y TEMERIDAD se ha vertido, y lo que no puedo decir sin desfallecer; la multitud de almas que, por seguirme, estarán en los abismos”. ¡Don Miguel desfallece al pensar que cientos de almas estarán en el infierno por haberlo seguido en lo que don Luis llama “gesta guadalupana”!. Luego confiesa vivamente su dolor de haber ofendido gravemente a Dios y exterioriza una contrición muy profunda.
Si alguien –como don Luis- no está de acuerdo, que refute al propio Hidalgo. No a mí. Que contradiga con pruebas históricas al cura muy digno de admirar por su sinceridad y arrepentimiento. Pues fue esto, precisamente, lo que lo hizo muy grande.
Para finalizar, reitero mi simpatía por don Luis y señalo que no fue mi intención incomodarlo en lo más mínimo, aunque él exprese que mi opinión está descalificada por no coincidir con su admiración irrestricta a toda la obra de don Miguel Hidalgo y su condena absoluta a la figura del libertador de México, advirtiendo que ya no se ocupará para nada de mis escritos.
Por mi parte, sólo queda en mí la extrañeza de que don Luis se sume al ataque de las logias a la figura de don Agustín de Iturbide. No por ello creo, sin embargo, que sea de mala fe. Al contrario, sé de buena fuente que es una persona excelente y buen católico. Reitero lo dicho: Mi estimación y respeto para todos, aún cuando tengamos diferencias en algún criterio. No son estos temas dogmas de fe.
Para ilustración general, vale la pena contestar este punto de Gaude:
Hidalgo inició una revuelta que finalizó en una derrota prácticamente total. Su lucha fue estéril. Lo que inició él no lo terminó nadie (Iturbide inició y terminó OTRO movimiento que de manera incruenta realizó la independencia mexicana).
Con las actas del Congreso mexicano del año 1971:
El C. Ochoa Campos, Moisés: Señor Presidente; Honorable Asamblea:
Solamente para una breves aclaraciones: No hemos venido a denostar en esta tribuna a ningún mexicano; hemos venido con los documentos históricos en la mano a decir la verdad sobre la consumación de la Independencia de México. Y vamos a demostrarlo en pocas palabras.
«Consumación» es una palabra que denota culminación de un proceso, no es una improvisación; culminar está implicando ya un proceso de gestación no es el terminar en un acto en forma fortuita. Lo que conmemoramos este año, la consumación de la independencia es, señores, la culminación de un proceso histórico que había empezado en 1810 y que culminó en 1821.
Y yo pregunto, señoras y señores, si Agustín de Iturbide siguió el proceso histórico, un señor que en 1809 había denunciado a la conspiración de Valladolid. Simplemente es imposible atribuirla a él, junto a Guerrero, el título de consumador de la independencia y vamos a demostrarlo.
El 22 de diciembre de 1820, o sea 8 meses antes de la consumación de la independencia nacional, Iturbide estaba acampado en Teloloapan dispuesto a combatir a Guerrero. El 22 de diciembre, se puso en movimiento con sus tropas en los alrededores de Teloloapan en la dirección de Tlatlaya. Y fue sorprendido en su retaguardia, la madrugada del 28 de diciembre por el valiente Pedro Ascencio Alquisiras, quien lo derroto completamente.
Esto, señores, sucedía 8 meses antes de la consumación de la Independencia.
¿Este puede ser el consumador de la Independencia Nacional?
Iturbide escribió al día siguiente, o sea, el 29 de diciembre, una carta al Virrey Apodaca pidiéndole que le mandara más dinero y más pertrechos para pacificar al Sur. Ratificaba ante el Virrey su actitud de realista español, 8 meses antes de la consumación de la independencia.
Todavía el 25 de enero de 1821, o sea medio año escaso antes de la entrada del Ejército Trigarante a la ciudad de México, o sea de la consumación de la Independencia, las tropas de Iturbide fueron derrotadas en Totomaloya, y otra fracción de tropas de Iturbide luchó contra Guerrero en Paso «Cueva del Diablo». Esta acción última se consumó el 27 de enero de 1821, y fue la victoria final de la insurgencia en tierras sureñas. Aquí fue derrotado completamente Iturbide.
No se necesitan más testimonios. Si la consumación de la independencia es la consumación de un proceso que tenía 11 años de lucha, yo pregunto: ¿Quién pudo ser el consumador de la independencia nacional: si Vicente Guerrero que había luchado desde 1810, o un señor que por oportunismo y sintiéndose derrotado, trató de transar pretendiendo así asegurarse una posición que la historia nunca le ha podido reconocer? (Aplausos.)
Pregunta Moisés Ochoa que si la consumación de la independencia es la consumación de un proceso que tenía 11 años de lucha, quién resulta el consumador, Guerrero o Iturbide. Respuesta ninguno: Guerrero no consumó nunca lo que inició Hidalgo, pues se unió y se puso a las órdenes de Iturbide como «subordinado militar», como él lo dijo. Y es el propio Guerrero quien con sus propias palabras le reconoce como el Libertador, aunque después lo traicionaría. Los insurgentes estaban ya derrotados en 1821, quedaban unos cuantos como Guerrero que en poco tiempo hubiesen sido derrotados. Tampoco Iturbide «consumó» lo que inició Hidalgo. Es falsa la premisa de quien hace la pregunta. ¿Cuántas veces es necesario repetir que Iturbide inició un proceso que él mismo terminó con la realización de la Independencia? Sólo los renegados como Moisés Ochoa escatiman el mérito a don Agustín y falsifican la historia para otorgarle el mérito a Guerrero. ¡Y muy en serio Luisosio lo cita como fuente definitiva!
Luisosio había reconocido que don Agustín de Iturbide realizó la independencia, ahora nos cita a un autor que repite la falsificación histórica pregonada por la masonería mexicana en la que -según esa falsificación de la historia- Vicente Guerrero fue el «consumador» de la independencia. ¡Vaya!
No ha habido un sólo historiador conservador que niegue este hecho histórico, por el contrario todos se lo han encomiado al libertador. En cuanto a los historiadores liberales, quienes lo han sido realmente de manera seria, tampoco.
Con esta publicación de las tesis masónicas, Luisosio se pone del lado de la falsedad más evidente y toma partido definitivo a favor de las logias, al menos en este tema.
No tiene sentido discutir calumnias tan burdas. El escrito inicial lleva a un buen enlace donde se desbaratan contundentemente las mismas:
FUE ITURBIDE Y NO GUERRERO QUIEN CREÓ LA BANDERA, IDEÓ EL PLAN DE IGUALA Y REALIZÓ LA INDEPENDENCIA DE MÉXICO
http://catolicidad-catolicidad.blogspot.com/2010/09/fue-iturbide-y-no-guerrero-quien-creo.html
Léanlo los demás lectores. A Luisosio ya nada lo convencerá, sólo las versiones masónicas.
Ave Maria!
Gaude:
Mis felicitaciones por sus comentarios, explicaciones y aportaciones, que encuentro muy correctas y apropiadas.
Y como bien dice, no se trata de canonizar a Don Agustín I ni a alguien más. Pero que no se confunda nadie: realzar hechos heróicos de una persona no nos convierte en fanáticos de ella.
GAUDE Y JAFG: ¡ QUE FALTA DE VERGÜENZA !
Así me dice Gaude: «Si alguien –como don Luis- no está de acuerdo, que refute al propio Hidalgo. No a mí. Que contradiga con pruebas históricas al cura muy digno de admirar por su sinceridad y arrepentimiento».
¡ SEÑALEN USTEDES, SI ES QUE PUEDEN, EN DONDE CONTRADIGO O PONGO EN DUDA LA SINCERIDAD DEL ARREPENTIMIENTO DEL PADRE DE LA PATRIA POR LOS EXCESOS COMETIDOS POR LA CHUSMA !
¡El tema no es el arrepentimiento de Hidalgo, admirable por su sinceridad cristiana. EL TEMA QUE FINIQUITA EL DEBATE SOBRE LAS FALSEDADES HISTÓRICAS ESLA CONFESIÓN DE ITURBIDE>!/b>
DONDE HIDALGO FUE EL FUEGO, ITURBIDE FUE AGUA TIBIA.
Iturbide, un farsante más de la época, más perjudicial tras hacerse coronar que diez mil masones.
¿De verdad nos quieren hacer tragar a todos que la disculpa que da para hacerse coronar es válida en cuanto le beneficia; y sin importancia para entregarles el poder a los mismos que tomó como disculpa para coronarse?
Ante cualquier tribunal, por el hecho, Agustín de Iturbide es culpable de una farsa, y de haber confirmado de manera remachante el yugo masón sobre México. Aunque, nada extraño, muchos masones, por no entender nada de nada, tampoco caigan en cuenta de quien fue el más insigne de sus benefactores.
Su guía, a falta de un razonar propio, parece reducirse a tomar a las logias como su brújula, como su estrella Polar para justificar sus simpatías y antipatías. Exactamente como si las logias no pudieran equivocarse. Eso, ¡ni el papa que necesita hablar ex-cátedra!
Por lo demás: ¿Acaso Vicente Riva Palacio no es «LAS LOGIAS», o no les parece lo suficientemente masón Sarmiento?
REPITO: ¿De verdad nos quieren hacer tragar a todos que la disculpa que da para hacerse coronar es válida en cuanto le beneficia; y sin importancia para entregarles el poder a los mismos que tomó como disculpa para coronarse?
Vale
Cualquiera que lea la columna de Gaude encontrará en ella los trillados argumentos masónicos:
1.- «Don Luis, y dicho sea esto con todo respeto, lamentablemente sólo tiene una lectura maniquea», muy usado, y de manera continua en la prensa. Sí es usted claro y contundente usted es maniqueo.
2.- La coincidencia de fechas referida al 15 de Septiembre, también natalicio mde Porfirio Díaz como lo fue de la noche del grito de Dolores la anda esgrimiendo Sarmiento a quien se adhiere Gaude. Es coincidencia de explotación masónica para borrar parte de nuestra historia apartándola del conjunto histórico guadalupano.
3.- Sigue diciendo: ¿Es exégeta, también? Las autorizadas interpretaciones de la tradicional Biblia Comentada de Straubinger no hablan nada de esto sino de otros aspectos muy diferentes. El que se autocalifica de guadalupano, vaya hipócrita, tan apartado está del guadalupanismo que ni siquiera ha oído hablar del P. Miguel Sánchez que desde el siglo posterior a las apariciones hizo fama al notar las concordancias entre Apocalipsis 12:1 y la Virgen de Guadalupe.
Y con señalar que Straubinger no hace mención de la Virgen de Guadalupe, la imagen ya no tiene parecido con Apocalipsis 12:1. ¿Será que ha visto siquiera una imnagen de las que abundan estampitas devocionales? ¡Vaya guadalupano!
Para rematar con otra genialidad: Si la relacionaramos -si es permitido hacerlo- con la morenita del Tepeyac, esto sería en 1531. Nada que ver con Hidalgo. O sea, que esta lumbrera del guadalupanismo cree que las promesas de Santa María de Guadalupe se reducen al año 1531. Y que de ninguna manera podría estar presente la Sma. Virgen en la gesta de la independencia ni cuando todo concuerda; desde su imagen, el grito, el cura de Dolores, el parto de la nación, la gesta de Lepanto los días 15 y 16 de septiembre de 1571.
Pero eso sí, el natalicio de Porfirio Díaz no podía ser mera coincidencia, sino la única explicación para hacer un cambio de la noche del 15 al 16 en la madrugada por ser propio de Sarmiento y secuaces para modificar la historia. ¿Guadalupano este Gaude?
Para tragarse el cuento de que don Porfirio camnbió del 16 al 15 el día del grito, y que todo mundo lo felicitó por ello, y así convino porque así se escribe la historia, se requiere ser tan tontamente masón como Gaude y Sarmiento. Habrá que hacer un apartado especial dentro del apartado de las tonteras para dar cabida al canje del grito de don Miguel al grito de don Porfirio.
Remata con la mentira del libertador Iturbide que con su renuncia hizo entrega definitiva e inapelable a la masonería llamándole libertador como único iniciador y consumador.
La historia dice lo contrario desde LIORNA: ITURBIDE CONFIESA, que Iturbide entregó a México a: «un cuerpo (el congreso) lleno de ambición y de orgullo, que declamando contra el despotismo trabajaba por reunir en sí todos los poderes, dejando al monarca hecho un fantasma, siendo él en la realidad el que hiciese la ley, la ejecutase y juzgase; tiranía más insufrible cuando se ejerce por una corporación numerosa, que cuando tal abuso reside en un hombre solo: los mexicanos habrían sido menos libres que los que viven en Argel, si el congreso hubiese llevado todos los proyectos adelante…”
Y ese congreso llevó todos proyectos adelante, la pérdida del territorio, la división permanente, las guerras fratricidas, los peculados monstruosos, la miseria y la ignorancia.
Y todo esto lo arropa este Gaude en salameos y disculpas. . .
¿EN DÓNDE HEMOS ESCUCHADO ESTE CUENTO ANTES. . .
Sobre los siempre víctimas de injurias e incomprensiones, víctimas de holocaustos, siempre perseguidos injustamente acusados de ser enemigos de la verdad?
Vale
Ave Maria!
Don luisosio: usted puede tener sus propias interpretaciones de la historia (y de otras cosas también). Pero de ahí a que pretenda imponerlas y juzgar equivocado (o masón) a quien no coincida con usted hay mucha diferencia.
Usted no prueba nada con lo dice: sólo plantea hipótesis. Eso sí, expresadas con la firmeza de quien cree tener la verdad absoluta.
Todavía más: pretende juzgar de acuerdo con sus deducciones y nunca con pruebas.
El movimiento del P. Hidalgo, por quien siente usted especial admiración, fue financiado por el naciente gobierno de los vecinos del norte. Ese gobierno calvinista veía con miedo y con envidia al virreinato de la Nueva España, de manera que se propuso debilitarlo sembrando división entre su población (indios y mestizos contra criollos y españoles) y destruyendo la infraestructura (destruyendo presas y puentes, incendiando haciendas). Esto es lo que hizo el P. Hidalgo a fin de recibir ayuda de los Estados Unidos.
Esta es la razón de que fuera apresado en Acatita de Baján, cuando se dirigía al norte en busca de armamento.
Mi pobres Gaude y jafg, sois un caso patético.
Ahogados en el vaso de agua de sus libritos de historia, no sois capaces de encarar los argumentos con contra argumentos, ni de admitir hechos contrarios a vuestros prejuicios. A ambos, y suponiéndoles un ápice de buena fe habría que enviarlos a estudiar historia y lógica. Tontuelos: no se trata de tomar partido por unos historiadores o por otros, como si fueran veraces los de un lado y embusteros totales los del otro. La historia no opera así por el hecho de que la historia es una fabricación humana. Y como fabricación humana está plagada de errores, incomprensiones y partidarismos de los cuales ustedes son una espléndida muestra de fanatismo y terquedad.
La historia es una labor permanente de crítica, madura y equitativa. Nada tiene que ver con debates de adolescentes de 15 o de 95 años. Aquí les he dado pruebas sobreabundantes, y no han sabido refutar una sola.
Pasa lo mismo con el Apocalipsis; el cual, o es sagrado, o no lo es. O es profético, o no lo es. Y POR CONSIGUIENTE, DE SER PROFÉTICO: ¡DESTINADO A SER DESVELADO! ¿En dónde está su interpretación y razonamiento al respecto para que podamos verlo?
Neciamente recalcas (en negritas) jafg, que estoy desvariando. Pero no eres capaz de ir más allá diciendo en QUÉ consiste el desvarío. ¿Tan corto así estás de tiempo, o tan inepto mentalmente para argumentar? Pareciera más bien esto último.
Con la misma necedad, y contradiciendo al libro que, en cuanto profético, tuvo desde sus orígenes como meta el ser desvelado, me sales con la necedad de que: «olvidándose de que si enarboló su estandarte fue porque así le convenía a él y no por su devoción a la Madre de Dios. lo cual sacaste de un libro de historia que ni siquiera dice lo que tú dices, por no ser el autor del mismo tan necio como tú. A saber, no dice que no tuviera devoción por la madre de Dios, y mucho menos que por estar carente de ella tuviera que ser por mera conveniencia. Por el contrario, para cualquiera que no sea un sote, la posición en extremo difícil del reo en lo anímico, MÁS los resultados de la derrota incidiendo momentáneamente sobre la devoción a la imagen; MÁS la competencia habida entre las dos imágenes y las devociones; MÁS el hecho de que el conflicto no estaba resuelto lo que exigía el manejo de lo que llamamos propaganda; y de que las calumnias contra Hidalgo no fueron creidas al grado de que 160 curas se sumaron a su causa; 160 que tenían amplia información sobre Hidalgo y a pesar de las excomuniones; hacen no sólo del conjunto de las circunstancias, sino aún cualquiera de ellas por separado, que tu afirmación deba ser considerada TEMERARIA EN EXCESO. Y por consiguiente deleznable.
A cada paso del debate va quedando más claro que ya no sabemos si es sólo ineptitud o una dominante mala fe.
He aportado en beneficio de ambos dos blogs con evidencias adicionales:
http://ennombredeguadalupe.blogspot.com
http://virgenconstelaciones.blogspot.com
Pero la pereza que los marca ya de manera indeleble como pecado capital les ha impedido entrar en ellos. Han sido inútiles en ustedes.
PARA NO PERDER TIEMPO, RESPONDAN SÍ O NO.
1.- ¿Estaba Iturbide como militar entrenado para reconocer al enemigo y para sostener una plaza?
¿SÍ O NO?
2.- ¿Es Iturbide el autor del llamado Manifiesto de Liorna en que justifica haber asumido el puesto imperial porque: “un cuerpo (el congreso) lleno de ambición y de orgullo, que declamando contra el despotismo trabajaba por reunir en sí todos los poderes, dejando al monarca hecho un fantasma, siendo él en la realidad el que hiciese la ley, la ejecutase y juzgase; tiranía más insufrible cuando se ejerce por una corporación numerosa, que cuando tal abuso reside en un hombre solo: los mexicanos habrían sido menos libres que los que viven en Argel, si el congreso hubiese llevado todos los proyectos adelante…”
¿SÍ O NO?
3.- ¿Renunció Iturbide al trono entregando su renuncia, y dejando la nación al arbitrio de ESE MISMO GRUPO DE HOMBRES, para que, en sus mismas palabras, pudieran ser los mexicanos menos libre que los que viven en Argel?
¿SÍ O NO?
4.- ¿Alguno de los autores de sus libros tuvieron la capacidad necesaria para enlazar las provocaciones de Carlos III con la Insurgencia Mexicana?
AQUÍ SÍ es necesaria la referencia.
5.- ¿Cual de sus historiadores hace notar con claridad que no es lo mismo La libertad, que media libertad, que falsa libertad; consistiendo esta última en el yugo masónico subsistente del cual no hemos sido aún liberados por su Agustín de Iturbide SINO TODO LO CONTRARIO?
6.- ¿Cuál de sus autores denuncia siquiera falsedad a lo dicho por el diputado Camacho sobre el HECHO histórico del Iturbide derrotado por Vicente Guerrero, para que alguien pueda tomar en serio sus afirmaciones de que la insurgencia estaba en sus estertores antes de que apareciera el victorioso Iturbide?
TENGAN LA AMABILIDAD DE RESPONDER POR NÚMERO, Y NO SE ACHIQUEN ANTE EL RETO. ¿TONTUELOS?
¡ A DEMOSTRAR LO CONTRARIO !
VALE
¿ESTARÁ LOCO ESTE HOMBRE?
Véase lo que dice:
«Usted no prueba nada con lo dice: sólo plantea hipótesis. Eso sí, expresadas con la firmeza de quien cree tener la verdad absoluta.
Todavía más: pretende juzgar de acuerdo con sus deducciones y nunca con pruebas».
1.- Lo he enfrentado con la confesional de Iturbide desde Liorna, válida como confesional en cualquier juzgado, no de hoy, sino desde que se inventaron los juzgados. Prueba manuscrita innegable, escrita desde el exilio y por consiguiente sin presión alguna en la que señala a los mismos hombres cuya peligrosidad lo llevó a hacerse emperador como los beneficiarios de su renuncia sin siquiera disculparse con el hecho de alguna supuesta conversión de los mismos. Lo que hace prueba plena contra Iturbide; siendo una confesional hecha así la reina de las pruebas ante cualquier juzgado; y este curioso individuo NO LA ADMITE.
Y tampoco da razón de su rechazo, sino que, como insensato total cree que puede ser pasada por alto.
Y tampoco da justificación de su ceguera como no sea desconocer todo el rubro de las probanzas.
2.- Le presento, igualmente, con el tema como fue visto por el Congreso de los Estados Unidos Mexicanos en 1971, al conmemorarse el 150 aniversario de la culminación de la Independencia. Pero, para él, no es prueba. No porque pueda aportar un sólo argumento en contra, ¡sino porque ni los documentos oficiales del país que celebra el hecho puedan merecer tal calificativo!
3.- ¡Ah! Pero eso sí, ¡Hidalgo fue el primer agente de la CIA!
¿Y LAS PRUEBAS?
LIBERTAD, LIBERTAD INCOMPLETA Y FALSA LIBERTAD: EL PROBLEMA OCULTO.
1.- Bajo los Habsburgos hubo rey, y en la colonia virrey.
2.- Con la entrada de los Borbón en España hubo dos gobiernos simultáneos. Un gobierno visible encabezado por el rey, y un gobierno secreto, el de las logias, al que pertenecía y se subordinaba el rey.
3.- Derivado de este hecho, las colonias fueron invadidas también por el gobierno secreto. Este hecho quedó manifiesto con la expulsión de los jesuitas en 1767.
4.- Con dos gobiernos de facto en ambos lados del oceano, se procedió a irritar a la población para desestabilizar, provocar el levantamiento armado de la población, y obtener la independencia del gobierno VISIBLE de las colonias del gobierno VISIBLE EN ESPAÑA.
5.- El problema, sin embargo, era el gobierno invisible que subsistía; y que lejos de resquebrajarse, mantenía unidas las partes en guerra contra la Iglesia.
6.- Esto debe dejar en claro el papel jugado por los protagonistas. Hidalgo es testigo juvenil a los 14 años de los hechos del 67, y se ve afectado fuertemente por ellos. Entre otras cosas, su ilusión de estudiar con los jesuitas se verá frustrada por la expulsión. Pero sobre todo, la experiencia vivida con la brutalidad y el feroz despotismo hará de su lucha por la independencia una cuestión visceral de vida o muerte: no es posible una lucha a medias contra la entronización del Diablo en parte alguna. Estudiará a fondo a los autores revolucionarios y liberales. Se prepara, a todas luces de manera consciente, a una lucha feroz sin dar ni pedir cuartel.
7.- La unión entre el cura y el militar, de Hidalgo con Ignacio Allende, la Iglesia y la milicia ha sido siempre la más temida por los revolucionarios; y, en el caso de México señala abiertamente la intención de que se proyecta no una chusma, sino una guerra en forma. Pero al quedar al descubierto el complot libertario se precipitan los acontecimientos impidiendo toda forma de organización. La precipitación de los hechos es la que sustituye la milicia con la chusma: la cadena de mando estaba en mero estado de planeación lo que imposibilitaba de facto el control.
8.- El dato más importante para entender el fondo de los acontecimientos de 1810 es la milagrosa unión de las masas populares con 160 sacerdotes católicos dirigiendo de manera no planeada, sino espontánea. Esto es lo sobrenatural del hecho sin precedentes, ni repetido después en parte alguna. Miguel Hidalgo y Costilla, por tanto, no es sólo Miguel Hidalgo, sino la figura representativa del clero católico de todo un pueblo en defensa de su Dios, de su Iglesia y de su suelo. AQUÍ SE DIÓ LA RELIGIÓN, LA UNIÓN, Y LA SANGRE POR LA INDEPENDENCIA BAJO EL ESTANDARTE DE LA VIRGEN DE GUADALUPE, LA BANDERA MAS ENTRAÑABLE AL PUEBLO DE MÉXICO.
9.- La única independencia que se buscaba, era la independencia del Diablo invisible. Este no podía verse, pero si palparse desde que unos cuatro años antes de la expulsión, y para soliviantar al máximo a la población llegó el teniente general Juan de Villalba con 2000 soldados extranjeros; calvinistas, luteranos, renegados y blasfemos. Un verdadero ejército de ocupación de parte de quien quería aparecer como verdadero enemigo. Venían igualmente 5 mariscales de campo, y los oficiales de la soldadesca eran obviamente masones. Entraba con ellos al territorio los gérmenes de la división que el impotente Iturbide dejaría pasar para que la división programada como permanente cambiara solo de nombre a federalistas versus centralistas; conservadores vs. liberales; republicanos vs. imperialistas; revolucionarios vs. reaccionarios. . . La historia de México.
10.- La doble maniobra de Iturbide de hacerse coronar primero, para renunciar después, convertiría la independencia que consumó, independencia de lo visible, en el triunfo definitivo final del gobierno invisible. Del gobierno contra el que Hidalgo y 160 sacerdotes en activo se habían levantdo en armas para aplastarlo apoyados casi unanimamente por el resto del clero que desde sus parroquias avalaba moralmente a los alzados. Este punto en concreto es el que contrapone a Hidalgo e Iturbide.
11.- No es necesario creer en un dolo oculto de don Agustín. Hubo mucho de sobreconfianza e ineptitud política, pero los resultados no dejan lugar a dudas: en vez de ser el libertador fue el sepulturero de nuestras libertades. Como que no es lo mismo la libertad que la libertad a medias; o una independencia de lo visible que arraiga una esclavitud a lo invisible de una independencia verdadera.
Vale.
IMPOSIBLE DISCUTIR CONTRA EL CIELO ¡ TAN GUADALUPANO !
En Septiembre de 1810, al igual que en diciembre de 1531, hizo acto de presencia el cometa Halley.
Más sobre los cielos y Santa María de Guadalupe en:
http://virgenconstelaciones.blogspot.com
Entre las tonteras de Gaude que afirma que: «Sin embargo, el Apocalipsis es claro al señalar que el grito es de la Señora -no del cura Hidalgo- y es por los dolores; y que esos dolores son los propios de un parto. No son referencia a población ninguna.
No sólo olvida que profeta es aquel que habla por la divinidad, sino que para un movimiento de curas, nadie padecía en 1810 la pesadilla revolucionaria de andar ordenando mujeres. Conclusión: ¡el Apocalipsis para nada concuerda con Gaude!
Adicionalmente, el capítulo de la nación concuerda con don Miguel Hidalgo y Costilla en dos formas sorprendentes:
1.- Es la única mención al nombre de Miguel que aparece en el nuevo testamento, referida a San Miguel, y a San Miguel en combate.
2.- Igualmente sorprendente resulta la mención de Costilla, apellido de don Miguel, alusión al libro del Génesis y la costilla de Adán. ¿Será esto una confirmación del acierto en cerrar el canon de los libros sagrados con el Apocalipsis?
Lo que con costilla abrió: Eva, con otra Costilla cerró: el portavoz de Santa María de Guadalupe; el Padre de la Patria, don Miguel Hidalgo y Costilla.
Ave Maria!
Con todo respeto, don luisosio, me parece que está desvariando en su interpretación del Apocalipsis. En su afán por enaltecer al P. Hidalgo, pretende hacerlo el portavoz de la Sma. Virgen María, olvidándose de que si enarboló su estandarte fue porque así le convenía a él y no por su devoción a la Madre de Dios.
CONCLUYENDO: Mi pobres Gaude y jafg, sois un caso patético.
Ahogados en el vaso de agua de sus libritos de historia, no sois capaces de encarar los argumentos con contra argumentos, ni de admitir hechos contrarios a vuestros prejuicios. A ambos, y suponiéndoles un ápice de buena fe habría que enviarlos a estudiar historia y lógica. Tontuelos: no se trata de tomar partido por unos historiadores o por otros, como si fueran veraces los de un lado y embusteros totales los del otro. La historia no opera así por el hecho de que la historia es una fabricación humana. Y como fabricación humana está plagada de errores, incomprensiones y partidarismos de los cuales ustedes son una espléndida muestra de fanatismo y terquedad.
La historia es una labor permanente de crítica, madura y equitativa. Nada tiene que ver con debates de adolescentes de 15 o de 95 años. Aquí les he dado pruebas sobreabundantes, y no han sabido refutar una sola.
Pasa lo mismo con el Apocalipsis; el cual, o es sagrado, o no lo es. O es profético, o no lo es. Y POR CONSIGUIENTE, DE SER PROFÉTICO: ¡DESTINADO A SER DESVELADO! ¿En dónde está su interpretación y razonamiento al respecto para que podamos verlo?
Neciamente recalcas (en negritas) jafg, que estoy desvariando. Pero no eres capaz de ir más allá diciendo en QUÉ consiste el desvarío. ¿Tan corto así estás de tiempo, o tan inepto mentalmente para argumentar? Pareciera más bien esto último.
Con la misma necedad, y contradiciendo al libro que, en cuanto profético, tuvo desde sus orígenes como meta el ser desvelado, me sales con la necedad de que: «olvidándose de que si enarboló su estandarte fue porque así le convenía a él y no por su devoción a la Madre de Dios. lo cual sacaste de un libro de historia que ni siquiera dice lo que tú dices, por no ser el autor del mismo tan necio como tú. A saber, no dice que no tuviera devoción por la madre de Dios, y mucho menos que por estar carente de ella tuviera que ser por mera conveniencia. Por el contrario, para cualquiera que no sea un sote, la posición en extremo difícil del reo en lo anímico, MÁS los resultados de la derrota incidiendo momentáneamente sobre la devoción a la imagen; MÁS la competencia habida entre las dos imágenes y las devociones; MÁS el hecho de que el conflicto no estaba resuelto lo que exigía el manejo de lo que llamamos propaganda; y de que las calumnias contra Hidalgo no fueron creidas al grado de que 160 curas se sumaron a su causa; 160 que tenían amplia información sobre Hidalgo y a pesar de las excomuniones; hacen no sólo del conjunto de las circunstancias, sino aún cualquiera de ellas por separado, que tu afirmación deba ser considerada TEMERARIA EN EXCESO. Y por consiguiente deleznable.
A cada paso del debate va quedando más claro que ya no sabemos si es sólo ineptitud o una dominante mala fe.
He aportado en beneficio de ambos dos blogs con evidencias adicionales:
http://ennombredeguadalupe.blogspot.com
http://virgenconstelaciones.blogspot.com
Pero la pereza que los marca ya de manera indeleble como pecado capital les ha impedido entrar en ellos. Han sido inútiles en ustedes.
PARA NO PERDER TIEMPO, RESPONDAN SÍ O NO.
1.- ¿Estaba Iturbide como militar entrenado para reconocer al enemigo y para sostener una plaza?
¿SÍ O NO?
2.- ¿Es Iturbide el autor del llamado Manifiesto de Liorna en que justifica haber asumido el puesto imperial porque: “un cuerpo (el congreso) lleno de ambición y de orgullo, que declamando contra el despotismo trabajaba por reunir en sí todos los poderes, dejando al monarca hecho un fantasma, siendo él en la realidad el que hiciese la ley, la ejecutase y juzgase; tiranía más insufrible cuando se ejerce por una corporación numerosa, que cuando tal abuso reside en un hombre solo: los mexicanos habrían sido menos libres que los que viven en Argel, si el congreso hubiese llevado todos los proyectos adelante…”
¿SÍ O NO?
3.- ¿Renunció Iturbide al trono entregando su renuncia, y dejando la nación al arbitrio de ESE MISMO GRUPO DE HOMBRES, para que, en sus mismas palabras, pudieran ser los mexicanos menos libre que los que viven en Argel?
¿SÍ O NO?
4.- ¿Alguno de los autores de sus libros tuvieron la capacidad necesaria para enlazar las provocaciones de Carlos III con la Insurgencia Mexicana?
AQUÍ SÍ es necesaria la referencia.
5.- ¿Cual de sus historiadores hace notar con claridad que no es lo mismo La libertad, que media libertad, que falsa libertad; consistiendo esta última en el yugo masónico subsistente del cual no hemos sido aún liberados por su Agustín de Iturbide SINO TODO LO CONTRARIO?
6.- ¿Cuál de sus autores denuncia siquiera falsedad a lo dicho por el diputado Camacho sobre el HECHO histórico del Iturbide derrotado por Vicente Guerrero, para que alguien pueda tomar en serio sus afirmaciones de que la insurgencia estaba en sus estertores antes de que apareciera el victorioso Iturbide?
TENGAN LA AMABILIDAD DE RESPONDER POR NÚMERO, Y NO SE ACHIQUEN ANTE EL RETO. ¿TONTUELOS?
¡ A DEMOSTRAR LO CONTRARIO !
VALE
Ave Maria!
Luisosio, sus desvaríos son tan obvios que no requieren de demostración por mi parte: basta con leer sus comentarios, pues esas son las pruebas.
Además de creerse historiador, usted se cree exégeta de las Sagradas Escrituras. Pero no un exégeta cualquiera, sino uno a quien se ha de creer a pies juntillas.
Usted debería aprender a leer, pues nunca dije que el P. Hidalgo careciera de devoción hacia la Sma. Virgen. Lo que dije es que no enarboló el estandarte guadalupano por tal devoción (independientemente de tenerla o no), sino que lo hizo por conveniencia «política».
Para no perder el tiempo, por favor dé muestras de saber leer apropiadamente. Mientras no pueda hacerlo, no tiene mucho sentido seguirle escribiendo…
Patético jafg del nunca dije lo que dije, ni nada que se le parezca.
Para que puedas comprobar que eres capaz de entender un poco de lo que escribes, (ya que por esa incompetencia tuya, de Gaude y de Barranco tuve que replantear lo esencial del tema como preguntas cerradas a sí o no), ¡ RESPÓNDELAS !
¡ RESPÓNDANLAS !
Y si no pueden hacerlo, ni siquiera se va a requerir de que lo admitan, con su silencio basta.
Vale.
Si Hidalgo es el portavoz de la Virgen de Guadalupe, los molinos de viento son gigantes y yo soy Supermán.
Felicidades supermán, ¿o debiera decir molino de viento?
Vale
En vez de exabruptos razona.
Algo, aunque sea poco en tu caso, logra el que lo intenta.
¿Vale?
Cruzada del rosario por México
http://rosariomex.blogspot.com/
Estamos en octubre, mes del rosario.
Vale
Jafg:
A pesar de que Luisosio había prometido solemnemente ya no referirse a mis escritos, vuelve a referirse a los mismos y ahora a los suyos, y de nuevo falsifica la historia y calumnia a don Agustín de Iturbide:
Lo hace al colocarlo junto a Santa Anna y Poinsett, sus acérrimos enemigos. Lo hace al presentarlo como confeso de que entregó a México. Lo hace al presentarlo como peor que diez mil masones.
Que Iturbide describa a sus enemigos, no es reconocer ni que se unió a ellos ni que deseaba o procuraba cederles el mando. La situación histórica tenía cercado a Iturbide pues había sido traicionado hasta por quienes consideraba leales. Iturbide era combatido por muchos frentes y su ejército dividido. ¿Con los restos que le quedaban podría haber combatido y triunfado? Quizá sí, con una sangría. ¿Estimó Iturbide que podía triunfar? Tal vez sí o tal vez -en el fondo- dudó de ese triunfo, pero no quiso en ningún momento que se derramara más sangre entre mexicanos, como ÉL LO SEÑALÓ. Él que había combatido los excesos insurgentes y sabía en carne viva lo que era la guerra, había buscado, luego, la reconciliación de todas las partes, su lema UNIÓN (una de las tres garantías) intentaba reconciliar a todos los habitantes, se congratulaba de haber realizado la Independencia de manera incruenta, como lo dije en su proclama, luego de liberar al país:
«…Ya me veis en la capital del imperio más opulento sin dejar atrás ni arroyos de sangre, ni campos talados, ni viudas desconsoladas, ni desgraciados hijos que llenen de maldiciones al asesino de su padre…».
Esa misma preocupación la mantuvo después. La situación de Iturbide era delicada y estaba asediado por muchos flancos. Imposible estar plenamente ciertos de cómo medía el Emperador la posibilidad de mantenerse en el poder. ¿Cuáles eran sus cálculos? ¿Eran acertados o no?. Difícil de saber. Sea como sea, no deseaba más sangre quizá dudando de su poder para mantenerse o por una generosidad desmedida. A toro pasado, muchos opinan que pudo mantenerse con relativa facilidad a costa de esa sangre que prefirió no derramar. Quizá no lo midió así el Emperador. ¿Error de Iturbide? Me parece que sí. Ya lo he dicho varias veces. Sus decisiones no fueron todas infalibles. De ahí a imaginar que Iturbide abdicó por entregarle el poder a sus enemigos que lo eran de México, resulta de una ingenuidad absurda, impropia de cualquier verdadero historiador. CONFUNDIR EL EFECTO DE UNA MALA DECISIÓN CON UNA MALA INTENCIÓN raya en una estulticia infinita, y peor todavía acusarlo de reconocer dicha intención expresamente cuando sólo -y simplemente- describía a sus enemigos.
Parece desconocerse, también, que Iturbide, enterado de lo que sucedió en México y conociendo lo que se tramaba en Europa, regresó a México para pacificarlo y, sobre todo, defenderlo de una posible invasión para reconquistarlo. Llegó con su familia, de muy buena fe, para alistarse de nuevo como soldado de su Patria y para luchar por ella. Desconocía que el Congreso había dictaminado que de poner pie en suelo mexicano sería asesinado. Al llegar fue apresado y sabiendo que Iturbide ignoraba esa prohibición se decretó el parricidio. Éste fue ejecutado por el temor de las logias a que Iturbide recompusiera al país. Fue entonces el propio Libertador quien pagó con su vida el error de generosamente abdicar. Luego, no hubo la intencionalidad que inventa Luisosio ni menos cobardía, sino una muy mala decisión.
Hasta ahora ningún historiador serio a acusado a Iturbide de tener la intención de poner el poder en mano de sus enemigos. Todos reconocen que era difícil su situación. Véase que hasta los historiadores liberales serios lo señalan (ver págs. 90 y 91 del Tomo IV de México a Través de los Siglos de Riva Palacio) o de otros criterios como Joseph H. L. Schlarman que dice: “En su DIGNA ABDICACIÓN del trono Iturbide dijo: “Yo no soy un criminal, y si creéis que lo soy, juzgad según la ley”. Es Luisosio el primero que conozco que, sin fundamento alguno, le imputa esta calumnia al emperador. ¡Ni sus más enconados detractores lo hicieron!
Luisosio primero lo acusa falsamente de autoproclamarse emperador, cuando fue todo el pueblo, el Congreso y el consenso de la provincias que lo llevaron al poder. De este modo repite las consignas masónicas que desde hace casi doscientos años proclaman las logias para tacharlo de ambicioso. Luego, por una generosidad mal entendida, al abdicar, que contradice esa supuesta «ambición» que se le cuelga calumniosamente. Así que para donde se mueva será criticado y calumniado por Luisosio. Como el viejo cuento del burro nunca se les dará gusto.
El propio link que cita Luisosio explica bien lo que él no podrá nunca comprender. Sus propios prejuicios lo ciegan.
Ver:
http://catolicidad-catolicidad.blogspot.com/2010/07/proposito-del-bicentenario-la-ambicion.html
En realidad, se trata de una estrategia de don Luis, para voltear la moneda, pues como exhibí la retractación de Hidalgo a los crímenes que reconoció y de los que se arrepintió luego de ser tomado preso, quiere poner en Iturbide palabras de reconocimiento a lo que le atribuye calumniosamente y que, en realidad, no reconocen nada de ello sino sólo describe a sus enemigos. Llega Luisosio en su fanatismo a decir: «Iturbide, un farsante más de la época, más perjudicial tras hacerse coronar que diez mil masones». Y se dice historiador…¡Vaya!
El asunto es desviar del tema de Hidalgo y las propias sinceras rectificaciones de éste. El tema que comentábamos últimamente era ése y no el falso «reconocimiento» de Iturbide. Dice, para tratar de salir bien librado, que fue el «ARREPENTIMIENTO DEL PADRE DE LA PATRIA POR LOS EXCESOS COMETIDOS POR LA CHUSMA». O sea, según Luisosio Hidalgo no se arepintió de lo que él hizo, de lo que ordenó, de lo que permitió y también de lo que toleró. Invitamos a releer al lector esas confesiones que arriba citamos, donde también habla en primera persona y condena los crímenes y excesos por él ordenados y cometidos. Oculta también don Luis, sólo por dar un ejemplo, que Hidalgo reconoció como «cierto que a ninguno de los que mataron de su orden (es decir por órdenes suyas: 350 españoles en Guadalajara) se les formó proceso ni había sobre qué formárseles, (pues) bien conocía que estaban inocentes».
“Veo la destrucción de este suelo, que HE ocasionado: la ruina de los caudales que se han perdido; la INFINIDAD de viudas y huérfanos que HE dejado, la sangre que CON TANTA PROFUSIÓN Y TEMERIDAD se ha vertido, y lo que no puedo decir sin desfallecer; la multitud de almas que, POR SEGUIRME, estarán en los abismos”, decía el cura Hidalgo. ¿Se arrepintió sólo de los excesos de la chusma, como dice Luisosio? ¿Por qué miente si las citas son tan claras?
Si Luisosio no pone en duda las palabras de arrepentimiento de Hidalgo, como alega, debe entonces condenar todo lo que el propio Hidalgo condena de sí mismo. Siendo que es al revés: que elogia todos los saqueos, asesinatos y destrucción que causó inútilmente y les llama «gesta guadalupana». ¡Nada menos!
En realidad es el propio Hidalgo el que refuta a Luisosio y Luisosio el que contradice a Hidalgo al llamar «gesta guadalupana» lo que condena y llora arrepentido sinceramente el cura. Y va más allá al prefigurar dicha «gesta» en el Apocalipsis, sólo por que dos palabras aisladas de su sentido se refieren a un «grito» y a unos «dolores». Más absurdo, ingenuo e infantil parece que no se podría. Pero resulta que sí, con mayor ingenuidad aún agrega: «Igualmente sorprendente resulta la mención de Costilla, apellido de don Miguel, alusión al libro del Génesis y la costilla de Adán. ¿Será esto una confirmación del acierto en cerrar el canon de los libros sagrados con el Apocalipsis?». ?». Lo sorprendente, en realidad, es la ingenuidad de Luisosio en su papel de libre -igualito que los protestantes- exégeta de la Biblia. ¡Va acabar relacionando también el nombre del arcángel San Miguel con el nombre propio del cura y verá en ello otro signo providencial! Le paso el tip para que siga escribiendo su ingenua teología-ficción.
En cuanto a la lectura maniquea, no es argumento masón, por el contrario son los masones quienes la escriben y la han escrito. Y consiste en hacer personajes de mitología como el casto y puro varón espiritual de Hidalgo que Luisosio imagina e inventa febrilmente perfecto y hasta prefigurado o profetizado en la Biblia: En el Génesis (para iniciar con el primer libro) y en el Apocalipsis (para terminar con el último). O como el nefasto y diabólico Iturbide peor que diez mil masones.
Lo contrario, la historia verdadera, es objetiva: analiza a los personajes señalando aciertos y errores. Buscar la Verdad, pues ésta nos hace libres como Cristo señaló.
Para ser guadalupano no hay que creer las fantasías de ficción teológica de Luisosio. Tampoco es necesario conocer las opiniones del P. Miguel Sánchez. Las concordancias y opiniones que expresó debemos confrontarlas con lo que haya sido dicho oficialmente por la Iglesia. A ello me refería yo sin siquiera oponerme a ellas y por el contrario pareciéndome bellas, en un tema a investigar. A Luisosio tan imaginativo en aquello de las encuestas le haría bien realizar una a la salida de la Basílica de Guadalupe para saber cuántos conocen al P. Miguel Sánchez. Como seguramente una aplastante e inmensa mayoría no lo conoce, deberá declararlos a todos falsos e «HIPÓCRITAS» guadalupanos -tal como delicadamente me califica por ello-, y como es una muestra representativa, deberá inferir que todo el pueblo mexicano es, en suma, tan hipócrita como falso guadalupano. Claro, menos él. Además, por simple cronología el P. Sánchez al haber notado esas concordancias, no pudo siquiera suponer las ingenuas interpretaciones bíblicas que tuvieron como autor al «exégeta» Luisosio.
Por último, el aspecto de que el grito fue realmente el 16 de septiembre y no el 15 como niega Luisosio, es un asunto menor en la historia. Sin embargo, como es importante para las «exégesis» de Luisosio, diré que en todos los tratados serios de historia, tanto de autores con criterio conservador como liberal, que conozco, invariablemente se señala al día 16. «Eran las cinco de la mañana del memorable 16 de septiembre de 1810, cuando Hidalgo, a la cabeza del ya considerable grupo de insurrectos, desembocó en el atrio de la iglesia», señala el superhidalguista, liberal y buen historiador Vicente Riva Palacio (Tomo III Pg. 102 de México a Través de los Siglos»). Podríamos citar otros muchos, en los que se menciona hasta lo que hizo Hidalgo la noche anterior, de diversas tendencias, pero por temor de que Luisosio diga -como lo hizo con Andy- que son más libros que los que puede cargar un burro, lo dejamos en paz.
Estimado Jafg: Lástima que las tesis de don Luis coincidan en mucho con las de las logias, pero hay que reconocer que inventa nuevas y agrega una infantil y extremadamente ingenua teología-ficción que le da su propio sello, también.
¿Convencerlo de sus errores presentándole evidencias? ¡Misión imposible!
Un abrazo.
Gaude:
1.- ¿Tendría usted la amabilidad de señalar de donde saca la «solemne promesa» a la que hace referencia?
2.- Dice: Que Iturbide describa a sus enemigos, no es reconocer ni que se unió a ellos ni que deseaba o procuraba cederles el mando.
Respondo: Que los describa tan bien obliga a reconocer que jamás debió de cederles el mando. En otras palabras: que tras esa descripción, cederles el mando sólo puede llamarse alta traición. El hombre sabía lo que hacía y usted pretende negarlo.
3.- Dice: «pero no quiso en ningún momento que se derramara más sangre entre mexicanos»
Respondo: Bonito libertador, bonito militar. Tenía como función propia de todo militar derramar sangre para alcanzar fines dignos de tal derramamiento. Pero quizá trás las derrotas que le propino Vicente Guerrero prefirió olvidar que, en sus propias palabras, entregaba la patria para que fuéramos «menos libres que los que viven en Argel».
¿No me dirán que no lo dijo y que lo estoy calumniando, o que no entregó el poder a quienes así describía?
4.- Dice: De ahí a imaginar que Iturbide abdicó por entregarle el poder a sus enemigos que lo eran de México, resulta de una ingenuidad absurda, impropia de cualquier verdadero historiador. CONFUNDIR EL EFECTO DE UNA MALA DECISIÓN CON UNA MALA INTENCIÓN raya en una estulticia infinita,
Respondo: HECHOS: a) Iturbide abdicó. b) Recibieron el poder los enemigos de México, que de no serlo, no habría intentado justificar por ellos asumir una corona imperial. La confusión es suya, ya que la calidad de la intención corresponde a la CLARIDAD con la que se toma la decisión. Y en este caso, DADA LA CLARIDAD QUE TUVO PARA CALIFICAR A SUS ENEMIGOS, NO TIENE DISCULPA SU COBARDÍA, INDIGNA DE UN MILITAR, PARA ENTREGAR LA PATRIA A CANALLA TAN BIEN DESCRITA. Y menos cion el argumento de no derramar más sangre, cuando él mismo está dando razón para acabar con tal pandilla.
Entiéndase: No estamos discutiendo a sor Agustina, sino a Agustín Primero.
Etc., Etc., Etc. . .
¡YA DA VERGÜENZA! Hasta andy-bar regresa para hacer valer un epitafio como argumento histórico sobre si fue libertador o no; confundiéndose como siempre la libertad de lo visible, con la liberación de ambos, del gobierno invisible tanto como del visible.
¡ Esto, tan claramente explicado arriba en LIBERTAD, MEDIA LIBERTAD Y FALSA LIBERTAD, no da lugar a que se siga discutiendo estupidamente hasta que eso sea refutado.
¡ PERO NO SE ATREVEN NI A TOCARLO !
Vale
El otro cuentito, el de Iturbide siendo un gran militar, ¡PRUÉBENLO!
El diputado Camacho hizo un breve resumen al que ni siquiera intentan contradecir, fuera de su trillado «argumento de las logias» del cual, como los burros en atolladero no alcanzan a salir.
Lo cristiano, señores, es dar razón a quien la tiene, aunque en ese punto en concreto, y solo en él sean las logias. No hacerlo es HACERSE COMPLICE DE LA MENTIRA. DEJAR DE SER CRISTIANO.
VALE.
Sr Director de Radio Cristiandad:
Reenvío de nuevo esta respuesta. Al parecer no llegó antes. Agradeceré mucho su publicación.
Atte
Gaude
Jafg:
A pesar de que Luisosio había prometido solemnemente ya no referirse a mis escritos, vuelve a referirse a los mismos y ahora a los suyos, y de nuevo falsifica la historia y calumnia a don Agustín de Iturbide:
Lo hace al colocarlo junto a Santa Anna y Poinsett, sus acérrimos enemigos. Lo hace al presentarlo como confeso de que entregó a México. Lo hace al presentarlo como peor que diez mil masones.
Que Iturbide describa a sus enemigos, no es reconocer ni que se unió a ellos ni que deseaba o procuraba cederles el mando. La situación histórica tenía cercado a Iturbide pues había sido traicionado hasta por quienes consideraba leales. Iturbide era combatido por muchos frentes y su ejército dividido. ¿Con los restos que le quedaban podría haber combatido y triunfado? Quizá sí, con una sangría. ¿Estimó Iturbide que podía triunfar? Tal vez sí o tal vez -en el fondo- dudó de ese triunfo, pero no quiso en ningún momento que se derramara más sangre entre mexicanos, como ÉL LO SEÑALÓ. Él que había combatido los excesos insurgentes y sabía en carne viva lo que era la guerra, había buscado, luego, la reconciliación de todas las partes, su lema UNIÓN (una de las tres garantías) intentaba reconciliar a todos los habitantes, se congratulaba de haber realizado la Independencia de manera incruenta, como lo dijo en su proclama, luego de liberar al país:
«…Ya me veis en la capital del imperio más opulento sin dejar atrás ni arroyos de sangre, ni campos talados, ni viudas desconsoladas, ni desgraciados hijos que llenen de maldiciones al asesino de su padre…».
Esa misma preocupación la mantuvo después. La situación de Iturbide era delicada y estaba asediado por muchos flancos. Imposible estar plenamente ciertos de cómo medía el Emperador la posibilidad de mantenerse en el poder. ¿Cuáles eran sus cálculos? ¿Eran acertados o no?. Difícil de saber. Sea como sea, no deseaba más sangre quizá dudando de su poder para mantenerse o por una generosidad desmedida. A toro pasado, muchos opinan que pudo mantenerse con relativa facilidad a costa de esa sangre que prefirió no derramar. Quizá no lo midió así el Emperador. ¿Error de Iturbide? Me parece que sí. Ya lo he dicho varias veces. Sus decisiones no fueron todas infalibles. De ahí a imaginar que Iturbide abdicó por entregarle el poder a sus enemigos que lo eran de México, resulta de una ingenuidad absurda, impropia de cualquier verdadero historiador. CONFUNDIR EL EFECTO DE UNA MALA DECISIÓN CON UNA MALA INTENCIÓN raya en una estulticia infinita, y peor todavía acusarlo de reconocer dicha intención expresamente cuando sólo -y simplemente- describía a sus enemigos.
Parece desconocerse, también, que Iturbide, enterado de lo que sucedió en México y conociendo lo que se tramaba en Europa, regresó a México para pacificarlo y, sobre todo, defenderlo de una posible invasión para reconquistarlo. Llegó con su familia, de muy buena fe, para alistarse de nuevo como soldado de su Patria y para luchar por ella. Desconocía que el Congreso había dictaminado que de poner pie en suelo mexicano sería asesinado. Al llegar fue apresado y sabiendo que Iturbide ignoraba esa prohibición se decretó el parricidio. Éste fue ejecutado por el temor de las logias a que Iturbide recompusiera al país. Fue entonces el propio Libertador quien pagó con su vida el error de generosamente abdicar. Luego, no hubo la intencionalidad que inventa Luisosio ni menos cobardía, sino una muy mala decisión.
Hasta ahora ningún historiador serio ha acusado a Iturbide de tener la intención de poner el poder en mano de sus enemigos. Todos reconocen que era difícil su situación. Véase que hasta los historiadores liberales serios lo señalan (ver págs. 90 y 91 del Tomo IV de México a Través de los Siglos de Riva Palacio) o de otros criterios como Joseph H. L. Schlarman que dice en México Tierra de Volcanes: “En su DIGNA ABDICACIÓN del trono Iturbide dijo: “Yo no soy un criminal, y si creéis que lo soy, juzgad según la ley”. Es Luisosio el primero que conozco que, sin fundamento alguno, le imputa esta calumnia al emperador. ¡Ni sus más enconados detractores lo hicieron!
Luisosio primero lo acusa falsamente de autoproclamarse emperador, cuando fue todo el pueblo, el Congreso y el consenso de la provincias que lo llevaron al poder. De este modo repite las consignas masónicas que desde hace casi doscientos años proclaman las logias para tacharlo de ambicioso. Luego, por una generosidad mal entendida, al abdicar, que contradice esa supuesta «ambición» que se le cuelga calumniosamente. Así que para donde se mueva será criticado y calumniado por Luisosio. Como el viejo cuento del burro nunca se les dará gusto.
El propio link que cita Luisosio explica bien lo que él no podrá nunca comprender. Sus propios prejuicios lo ciegan.
Ver:
http://catolicidad-catolicidad.blogspot.com/2010/07/proposito-del-bicentenario-la-ambicion.html
En realidad, se trata de una estrategia de don Luis, para voltear la moneda, pues como exhibí la retractación de Hidalgo a los crímenes que reconoció y de los que se arrepintió luego de ser tomado preso, quiere poner en Iturbide palabras de reconocimiento a lo que le atribuye calumniosamente y que, en realidad, no reconocen nada de ello sino sólo describe a sus enemigos. Llega Luisosio en su fanatismo a decir: «Iturbide, un farsante más de la época, más perjudicial tras hacerse coronar que diez mil masones». Y se dice historiador…¡Vaya!
El asunto es desviar del tema de Hidalgo y las propias sinceras rectificaciones de éste. El tema que comentábamos últimamente era ése y no el falso «reconocimiento» de Iturbide. Dice, para tratar de salir bien librado, que fue el «ARREPENTIMIENTO DEL PADRE DE LA PATRIA POR LOS EXCESOS COMETIDOS POR LA CHUSMA». O sea, según Luisosio Hidalgo no se arepintió de lo que él hizo, de lo que ordenó, de lo que permitió y también de lo que toleró. Invitamos a releer al lector esas confesiones que arriba citamos, donde también habla en primera persona y condena los crímenes y excesos por él ordenados y cometidos. Oculta también don Luis, sólo por dar un ejemplo, que Hidalgo reconoció como «cierto que a ninguno de los que mataron de su orden (es decir por órdenes suyas: 350 españoles en Guadalajara) se les formó proceso ni había sobre qué formárseles, (pues) bien conocía que estaban inocentes».
“Veo la destrucción de este suelo, que HE ocasionado: la ruina de los caudales que se han perdido; la INFINIDAD de viudas y huérfanos que HE dejado, la sangre que CON TANTA PROFUSIÓN Y TEMERIDAD se ha vertido, y lo que no puedo decir sin desfallecer; la multitud de almas que, POR SEGUIRME, estarán en los abismos”, decía el cura Hidalgo. ¿Se arrepintió sólo de los excesos de la chusma, como dice Luisosio? ¿Por qué miente si las citas son tan claras?
Si Luisosio no pone en duda las palabras de arrepentimiento de Hidalgo, como alega, debe entonces condenar todo lo que el propio Hidalgo condena de sí mismo. Siendo que es al revés: que elogia todos los saqueos, asesinatos y destrucción que causó inútilmente y les llama «gesta guadalupana». ¡Nada menos!
En realidad es el propio Hidalgo el que refuta a Luisosio y Luisosio el que contradice a Hidalgo al llamar «gesta guadalupana» lo que condena y llora arrepentido sinceramente el cura. Y va más allá al prefigurar dicha «gesta» en el Apocalipsis, sólo por que dos palabras aisladas de su sentido se refieren a un «grito» y a unos «dolores». Más absurdo, ingenuo e infantil parece que no se podría. Pero resulta que sí, con mayor ingenuidad aún agrega: «Igualmente sorprendente resulta la mención de Costilla, apellido de don Miguel, alusión al libro del Génesis y la costilla de Adán. ¿Será esto una confirmación del acierto en cerrar el canon de los libros sagrados con el Apocalipsis?». ?». Lo sorprendente, en realidad, es la ingenuidad de Luisosio en su papel de libre -igualito que los protestantes- exégeta de la Biblia. ¡Acaba, don Luis, relacionando también el nombre del arcángel San Miguel con el nombre propio del cura y cree que ello es otro signo teológico providencial! ¡Para caer desmayado, luego de leer estas infantilísimas “interpretaciones” tan “doctas” y elaboradas!
En cuanto a la lectura maniquea, no es argumento masón, por el contrario son los masones quienes la escriben y la han escrito de forma maniquea. Y consiste en hacer personajes de mitología como el casto y puro varón espiritual de Hidalgo que Luisosio imagina e inventa febrilmente perfecto y hasta prefigurado o profetizado en la Biblia: En el Génesis (para iniciar con el primer libro) y en el Apocalipsis (para terminar con el último). O como el nefasto y diabólico Iturbide peor que diez mil masones.
Lo contrario, la historia verdadera, es objetiva: analiza a los personajes señalando aciertos y errores. Busca la Verdad, pues ésta nos hace libres como Cristo señaló.
Para ser guadalupano no hay que creer las fantasías de ficción teológica de Luisosio. Tampoco es necesario conocer las opiniones del P. Miguel Sánchez. Las concordancias y opiniones que expresó debemos confrontarlas con lo que haya sido dicho oficialmente por la Iglesia. A ello me refería yo sin siquiera oponerme a ellas y por el contrario pareciéndome bellas, en un tema a investigar. A Luisosio tan imaginativo en aquello de las encuestas, le haría bien realizar una a la salida de la Basílica de Guadalupe para saber cuántos conocen al P. Miguel Sánchez. Como seguramente una aplastante e inmensa mayoría no lo conoce, deberá declararlos a todos falsos e «HIPÓCRITAS» guadalupanos -tal como delicadamente me califica por ello-, y como es una muestra representativa, deberá inferir que todo el pueblo mexicano es, en suma, tan hipócrita como falso guadalupano. Claro, menos él. Además, por simple cronología el P. Sánchez al haber notado esas concordancias, no pudo siquiera suponer las ingenuas interpretaciones bíblicas que tuvieron como autor al «exégeta» Luisosio.
Por último, el aspecto de que el grito fue realmente el 16 de septiembre y no el 15 como niega Luisosio, es un asunto menor en la historia. Sin embargo, como es importante para las «exégesis» de Luisosio, diré que en todos los tratados serios de historia, tanto de autores con criterio conservador como liberal, que conozco, invariablemente se señala al día 16. «Eran las cinco de la mañana del memorable 16 de septiembre de 1810, cuando Hidalgo, a la cabeza del ya considerable grupo de insurrectos, desembocó en el atrio de la iglesia», señala el superhidalguista, liberal y buen historiador Vicente Riva Palacio (Tomo III Pg. 102 de México a Través de los Siglos»). Podríamos citar otros muchos, en los que se menciona hasta lo que hizo Hidalgo la noche anterior, de diversas tendencias, pero por temor de que Luisosio diga -como lo hizo con Andy- que son más libros que los que puede cargar un burro, lo dejamos en paz.
Estimado Jafg: Lástima que las tesis de don Luis coincidan en mucho con las calumnias de las logias, pero hay que reconocer que inventa nuevas y agrega una infantil y extremadamente ingenua teología-ficción que le da su propio sello, también.
¿Convencerlo de sus errores presentándole evidencias? ¡Misión imposible!
Un abrazo.
SEÑOR DIRECTOR:
Fraternalmente recuerdo a usted la sentencia divina de que ni los perros, ni los embusteros entrarán en el Reino. Sin embargo, está usted publicándole a este tal Gaude de nuevo que:
A pesar de que Luisosio había prometido solemnemente ya no referirse a mis escritos, vuelve a referirse a los mismos y ahora a los suyos, y de nuevo falsifica la historia y calumnia a don Agustín de Iturbide
¿Dónde se localiza tal promesa que yo nunca hice y nadie puede localizar en esta columna?
¿SE VA A HACER CÓMPLICE DE LA MENTIRA, LO QUE EQUIVALE A MENTIR?
SE PECA POR OMISIÓN, Y GRAVEMENTE POR OMISIÓN GRAVE.
Dice este embustero que calumnio a Iturbide a pesar de la obviedad ya demostrada de su confesional desde Liorna, y el remate que he enviado varias veces Y NO HA SIDO PUBLICADO, dejándome en mi labor inconcluso en el momento de rematar el asunto.
VOLVERÉ A ENVIAR A USTED, POR SEPARADO, «EL MUY SOSPECHOSO AGUSTÍN DE ITURBIDE».
QUE DIOS LO BENDIGA.
El Viernes 1 Octubre 2010 1:24 am, luisosio escribe:
«NO TE QUIERAS PASAR DE LISTO GAUDE»
«Por que lo que interesa -le dice a Gaude- no es lo que digas tú». Párrafos después agrega:
«Pero además de pasarte de listo te pasas de lo contrario, demostrando, Y NO PERDERÉ MÁS TIEMPO QUE CON ESTAS LÍNEAS TUYAS (y hace una supuesta última cita de Gaude)».
¡Que pronto se le olvidó su promesa a luisosio! ¿No prometió no perder más su tiempo más que, finalmente, con ese argumento de Gaude? ¿No era formal esa promesa? Tan pronto se desdijo. ¿O no quiso decir lo que todos entendimos?
Y luisosio ingenuamente pregunta todavía: «¿Dónde se localiza tal promesa que yo nunca hice y nadie puede localizar en esta columna?»
Está servido. Si él olvida, los lectores no. Entonces ¿quién es el embustero? ¿O simple alzheimer de luisosio?
AGRADECERÉ AL SEÑOR FABIÁN VÁZQUEZ OTORGARME LA MISMA VISIBILIDAD QUE AL TAL JAFG EN SU COLUMNA DEL LADO DERECHO.
BASTARÁ QUIZÁ CON MI ÚLTIMO ENVÍO
Nota del Editor:
No entiendo a qué se refiere
Gaude y jafg:
PARA CERRAR SIN PERDER MÁS TIEMPO, RESPONDAN SÍ O NO.
1.- ¿Estaba Iturbide como militar entrenado para reconocer al enemigo y para sostener una plaza?
¿SÍ O NO?
2.- ¿Es Iturbide el autor del llamado Manifiesto de Liorna en que justifica haber asumido el puesto imperial porque: “un cuerpo (el congreso) lleno de ambición y de orgullo, que declamando contra el despotismo trabajaba por reunir en sí todos los poderes, dejando al monarca hecho un fantasma, siendo él en la realidad el que hiciese la ley, la ejecutase y juzgase; tiranía más insufrible cuando se ejerce por una corporación numerosa, que cuando tal abuso reside en un hombre solo: los mexicanos habrían sido menos libres que los que viven en Argel, si el congreso hubiese llevado todos los proyectos adelante…”
¿SÍ O NO?
3.- ¿Renunció Iturbide al trono entregando su renuncia, y dejando la nación al arbitrio de ESE MISMO GRUPO DE HOMBRES, para que, en sus mismas palabras, pudieran ser los mexicanos menos libre que los que viven en Argel?
¿SÍ O NO?
4.- ¿Alguno de los autores de sus libros tuvieron la capacidad necesaria para enlazar las provocaciones de Carlos III con la Insurgencia Mexicana?
AQUÍ SÍ es necesaria la referencia.
5.- ¿Cual de sus historiadores hace notar con claridad que no es lo mismo La libertad, que media libertad, que falsa libertad; consistiendo esta última en el yugo masónico subsistente del cual no hemos sido aún liberados por su Agustín de Iturbide SINO TODO LO CONTRARIO?
6.- ¿Cuál de sus autores denuncia siquiera falsedad en lo dicho por el diputado Camacho sobre el HECHO histórico del Iturbide derrotado por Vicente Guerrero, para que alguien pueda tomar en serio sus afirmaciones de que la insurgencia estaba en sus estertores antes de que apareciera el victorioso Iturbide?
TENGAN LA AMABILIDAD DE RESPONDER POR NÚMERO, Y NO SE ACHIQUEN ANTE EL RETO. ¿TONTUELOS?
¡ A DEMOSTRAR LO CONTRARIO !
VALE
Tenga la amabilidad de olvidarlo señor Editor.
Acababa de descubrir la función de esa columna en la que nunca me había fijado, y encontré argumentos de un solo lado.
Gracias
Ave Maria!
Hay quienes se jactan de leer detenidamente y muy bien y aun reprochan injustificadamente a otros el no hacerlo.
Luisosio parece no haber advertído el título de la sección que dice:
«ULTIMOS COMENTARIOS»
En esa sección, como es fácil de inferir, se encuentran los últimos comentarios, es decir, las últimos contribuciones de los foristas. No se trata de otorgarle visibilidad a ningún forista, mucho menos AL TAL JAFG.
COMENTARIO A JAFG
Otra vez reenvío esta respuesta. Al parecer no llega por algún problema técnico. Agradeceré mucho su publicación.
Atte
Gaude
Jafg:
A pesar de que Luisosio había prometido solemnemente ya no referirse a mis escritos, vuelve a referirse a los mismos y ahora a los suyos, y de nuevo falsifica la historia y calumnia a don Agustín de Iturbide:
Lo hace al colocarlo junto a Santa Anna y Poinsett, sus acérrimos enemigos. Lo hace al presentarlo como confeso de que entregó a México. Lo hace al presentarlo como peor que diez mil masones.
Que Iturbide describa a sus enemigos, no es reconocer ni que se unió a ellos ni que deseaba o procuraba cederles el mando. La situación histórica tenía cercado a Iturbide pues había sido traicionado hasta por quienes consideraba leales. Iturbide era combatido por muchos frentes y su ejército dividido. ¿Con los restos que le quedaban podría haber combatido y triunfado? Quizá sí, con una sangría. ¿Estimó Iturbide que podía triunfar? Tal vez sí o tal vez -en el fondo- dudó de ese triunfo, pero no quiso en ningún momento que se derramara más sangre entre mexicanos, como ÉL LO SEÑALÓ. Él que había combatido los excesos insurgentes y sabía en carne viva lo que era la guerra, había buscado, luego, la reconciliación de todas las partes, su lema UNIÓN (una de las tres garantías) intentaba reconciliar a todos los habitantes, se congratulaba de haber realizado la Independencia de manera incruenta, como lo dijo en su proclama, luego de liberar al país:
«…Ya me veis en la capital del imperio más opulento sin dejar atrás ni arroyos de sangre, ni campos talados, ni viudas desconsoladas, ni desgraciados hijos que llenen de maldiciones al asesino de su padre…».
Esa misma preocupación la mantuvo después. La situación de Iturbide era delicada y estaba asediado por muchos flancos. Imposible estar plenamente ciertos de cómo medía el Emperador la posibilidad de mantenerse en el poder. ¿Cuáles eran sus cálculos? ¿Eran acertados o no?. Difícil de saber. Sea como sea, no deseaba más sangre quizá dudando de su poder para mantenerse o por una generosidad desmedida. A toro pasado, muchos opinan que pudo mantenerse con relativa facilidad a costa de esa sangre que prefirió no derramar. Quizá no lo midió así el Emperador. ¿Error de Iturbide? Me parece que sí. Ya lo he dicho varias veces. Sus decisiones no fueron todas infalibles. De ahí a imaginar que Iturbide abdicó por entregarle el poder a sus enemigos que lo eran de México, resulta de una ingenuidad absurda, impropia de cualquier verdadero historiador. CONFUNDIR EL EFECTO DE UNA MALA DECISIÓN CON UNA MALA INTENCIÓN raya en una estulticia infinita, y peor todavía acusarlo de reconocer dicha intención expresamente cuando sólo -y simplemente- describía a sus enemigos.
Parece desconocerse, también, que Iturbide, enterado de lo que sucedió en México y conociendo lo que se tramaba en Europa, regresó a México para pacificarlo y, sobre todo, defenderlo de una posible invasión para reconquistarlo. Llegó con su familia, de muy buena fe, para alistarse de nuevo como soldado de su Patria y para luchar por ella. Desconocía que el Congreso había dictaminado que de poner pie en suelo mexicano sería asesinado. Al llegar fue apresado y sabiendo que Iturbide ignoraba esa prohibición se decretó el parricidio. Éste fue ejecutado por el temor de las logias a que Iturbide recompusiera al país. Fue entonces el propio Libertador quien pagó con su vida el error de generosamente abdicar. Luego, no hubo la intencionalidad que inventa Luisosio ni menos cobardía, sino una muy mala decisión.
Hasta ahora ningún historiador serio ha acusado a Iturbide de tener la intención de poner el poder en mano de sus enemigos. Todos reconocen que era difícil su situación. Véase que hasta los historiadores liberales serios lo señalan (ver págs. 90 y 91 del Tomo IV de México a Través de los Siglos de Riva Palacio) o de otros criterios como Joseph H. L. Schlarman que dice en México Tierra de Volcanes: “En su DIGNA ABDICACIÓN del trono Iturbide dijo: “Yo no soy un criminal, y si creéis que lo soy, juzgad según la ley”. Es Luisosio el primero que conozco que, sin fundamento alguno, le imputa esta calumnia al emperador. ¡Ni sus más enconados detractores lo hicieron!
Luisosio primero lo acusa falsamente de autoproclamarse emperador, cuando fue todo el pueblo, el Congreso y el consenso de la provincias que lo llevaron al poder. De este modo repite las consignas masónicas que desde hace casi doscientos años proclaman las logias para tacharlo de ambicioso. Luego, por una generosidad mal entendida, al abdicar, que contradice esa supuesta «ambición» que se le cuelga calumniosamente. Así que para donde se mueva será criticado y calumniado por Luisosio. Como el viejo cuento del burro nunca se les dará gusto.
El propio link que cita Luisosio explica bien lo que él no podrá nunca comprender. Sus propios prejuicios lo ciegan.
Ver:
http://catolicidad-catolicidad.blogspot.com/2010/07/proposito-del-bicentenario-la-ambicion.html
En realidad, se trata de una estrategia de don Luis, para voltear la moneda, pues como exhibí la retractación de Hidalgo a los crímenes que reconoció y de los que se arrepintió luego de ser tomado preso, quiere poner en Iturbide palabras de reconocimiento a lo que le atribuye calumniosamente y que, en realidad, no reconocen nada de ello sino sólo describe a sus enemigos. Llega Luisosio en su fanatismo a decir: «Iturbide, un farsante más de la época, más perjudicial tras hacerse coronar que diez mil masones». Y se dice historiador…¡Vaya!
El asunto es desviar del tema de Hidalgo y las propias sinceras rectificaciones de éste. El tema que comentábamos últimamente era ése y no el falso «reconocimiento» de Iturbide. Dice, para tratar de salir bien librado, que fue el «ARREPENTIMIENTO DEL PADRE DE LA PATRIA POR LOS EXCESOS COMETIDOS POR LA CHUSMA». O sea, según Luisosio Hidalgo no se arepintió de lo que él hizo, de lo que ordenó, de lo que permitió y también de lo que toleró. Invitamos a releer al lector esas confesiones que arriba citamos, donde también habla en primera persona y condena los crímenes y excesos por él ordenados y cometidos. Oculta también don Luis, sólo por dar un ejemplo, que Hidalgo reconoció como «cierto que a ninguno de los que mataron de su orden (es decir por órdenes suyas: 350 españoles en Guadalajara) se les formó proceso ni había sobre qué formárseles, (pues) bien conocía que estaban inocentes».
“Veo la destrucción de este suelo, que HE ocasionado: la ruina de los caudales que se han perdido; la INFINIDAD de viudas y huérfanos que HE dejado, la sangre que CON TANTA PROFUSIÓN Y TEMERIDAD se ha vertido, y lo que no puedo decir sin desfallecer; la multitud de almas que, POR SEGUIRME, estarán en los abismos”, decía el cura Hidalgo. ¿Se arrepintió sólo de los excesos de la chusma, como dice Luisosio? ¿Por qué miente si las citas son tan claras?
Si Luisosio no pone en duda las palabras de arrepentimiento de Hidalgo, como alega, debe entonces condenar todo lo que el propio Hidalgo condena de sí mismo. Siendo que es al revés: que elogia todos los saqueos, asesinatos y destrucción que causó inútilmente y les llama «gesta guadalupana». ¡Nada menos!
En realidad es el propio Hidalgo el que refuta a Luisosio y Luisosio el que contradice a Hidalgo al llamar «gesta guadalupana» lo que condena y llora arrepentido sinceramente el cura. Y va más allá al prefigurar dicha «gesta» en el Apocalipsis, sólo por que dos palabras aisladas de su sentido se refieren a un «grito» y a unos «dolores». Más absurdo, ingenuo e infantil parece que no se podría. Pero resulta que sí, con mayor ingenuidad aún agrega: «Igualmente sorprendente resulta la mención de Costilla, apellido de don Miguel, alusión al libro del Génesis y la costilla de Adán. ¿Será esto una confirmación del acierto en cerrar el canon de los libros sagrados con el Apocalipsis?». ?». Lo sorprendente, en realidad, es la ingenuidad de Luisosio en su papel de libre -igualito que los protestantes- exégeta de la Biblia. ¡Acaba, don Luis, relacionando también el nombre del arcángel San Miguel con el nombre propio del cura y cree que ello es otro signo teológico providencial! ¡Para caer desmayado, luego de leer estas infantilísimas “interpretaciones” tan “doctas” y elaboradas!
En cuanto a la lectura maniquea, no es argumento masón, por el contrario son los masones quienes la escriben y la han escrito de forma maniquea. Y consiste en hacer personajes de mitología como el casto y puro varón espiritual de Hidalgo que Luisosio imagina e inventa febrilmente perfecto y hasta prefigurado o profetizado en la Biblia: En el Génesis (para iniciar con el primer libro) y en el Apocalipsis (para terminar con el último). O como el nefasto y diabólico Iturbide peor que diez mil masones.
Lo contrario, la historia verdadera, es objetiva: analiza a los personajes señalando aciertos y errores. Busca la Verdad, pues ésta nos hace libres como Cristo señaló.
Para ser guadalupano no hay que creer las fantasías de ficción teológica de Luisosio. Tampoco es necesario conocer las opiniones del P. Miguel Sánchez. Las concordancias y opiniones que expresó debemos confrontarlas con lo que haya sido dicho oficialmente por la Iglesia. A ello me refería yo sin siquiera oponerme a ellas y por el contrario pareciéndome bellas, en un tema a investigar. A Luisosio tan imaginativo en aquello de las encuestas, le haría bien realizar una a la salida de la Basílica de Guadalupe para saber cuántos conocen al P. Miguel Sánchez. Como seguramente una aplastante e inmensa mayoría no lo conoce, deberá declararlos a todos falsos e «HIPÓCRITAS» guadalupanos -tal como delicadamente me califica por ello-, y como es una muestra representativa, deberá inferir que todo el pueblo mexicano es, en suma, tan hipócrita como falso guadalupano. Claro, menos él. Además, por simple cronología el P. Sánchez al haber notado esas concordancias, no pudo siquiera suponer las ingenuas interpretaciones bíblicas que tuvieron como autor al «exégeta» Luisosio.
Por último, el aspecto de que el grito fue realmente el 16 de septiembre y no el 15 como niega Luisosio, es un asunto menor en la historia. Sin embargo, como es importante para las «exégesis» de Luisosio, diré que en todos los tratados serios de historia, tanto de autores con criterio conservador como liberal, que conozco, invariablemente se señala al día 16. «Eran las cinco de la mañana del memorable 16 de septiembre de 1810, cuando Hidalgo, a la cabeza del ya considerable grupo de insurrectos, desembocó en el atrio de la iglesia», señala el superhidalguista, liberal y buen historiador Vicente Riva Palacio (Tomo III Pg. 102 de México a Través de los Siglos»). Podríamos citar otros muchos, en los que se menciona hasta lo que hizo Hidalgo la noche anterior, de diversas tendencias, pero por temor de que Luisosio diga -como lo hizo con Andy- que son más libros que los que puede cargar un burro, lo dejamos en paz.
Estimado Jafg: Lástima que las tesis de don Luis coincidan en mucho con las calumnias de las logias, pero hay que reconocer que inventa nuevas y agrega una infantil y extremadamente ingenua teología-ficción que le da su propio sello, también.
¿Convencerlo de sus errores presentándole evidencias? ¡Misión imposible!
Un abrazo.
Gaude.- Lo felicito nuevamente a Ud, por sus comentarios, e igualmente a Jafg a quien considero desde hace mucho tiempo como una pluma muy valiosa y moderada de RC. pero la verdad considero una perdida de tiempo y categoria el que se pongan a polemizar, con un individuo que está loco como es el caso de luisosio, por esa razón y despues del comentario de Joanna favorable a mi persona, mismo que agradezco decidí no opinar mas sobre este asunto.
Solamente como corolario agregaré que si se molestan en visitar la capilla de S.Felipe de Jesus en la catedral Metrololitana de la ciudad de Mexico, ahi encontraran la urna con los restos Iturbide y su epitafio reza así:
AGUSTIN DE ITURBIDE, AUTOR DE LA INDPENDENCIA MEXICANA. COMPATRIOTA LLORALO; PASAJERO, ADMIRALO. ESTE MONUMENTO GUARDA LAS CENIZAS DE UN HEROE. SU ALMA DESCANSA EN EL SENO DE DIOS.
Ave Maria!
Andy_Bar y Gaude:
Gracias por sus aportaciones muy valiosas. Concuerdo en que luisosio había dicho que ya no contestaría a Gaude y también concuerdo con que es una pérdida de tiempo continuar polemizando cuando no se dan las condiciones indispensables para sostener un buen debate; un debate que tenga por objetivo alcanzar la verdad.
He de reconocer que luisosio también ha tenido aportaciones valiosas, pero estas se devalúan cuando pierde la cordura y recurre a la afrenta personal y más todavía cuando intenta imponer opiniones meramente personales, que pueden o no ser acertadas, pero que son sus opiniones.
El colmo es pretender hacer pasar como una «gesta guadalupana» las masacres inhumanas que el mismo P. Hidalgo confesó como culpas de él…
En fin, reitero mi agradecimiento por haber enriquecido este foro.
De José Fuentes Mares: De la renuncia hasta la muerte de Iturbide
El 3 de febrero, al conocerse en la ciudad de México la traición de Echávarri perdió Iturbide los estribos, y en vez de ponerse al frente del ejército reinstaló el Congreso el 15 de marzo para dos días después llevarle su renuncia.
Cuando se presentó en el recinto «parecía confundido, embarazado, sin saber él mismo qué haría después de ese acto», escribió don Lorenzo de Zavala, presente en el dramático momento. Pero hasta el 7 de abril se tomó la decisión, no en el sentido de aceptar la abdicación sino de no considerarla, pues habiéndose Iturbide coronado mediante la violencia, se tuvo el acto por nulo para todos sus efectos. Al ex emperador le asignaban veinticinco mil pesos anuales para subsistir en Italia, no obstante que, entre los diputados, varios hablaron de encausarlo y otros llegaron a sugerir su escabechamiento.
Finalmente, para dejar bien claro que al desconocer la existencia del emperador no subsistía la forma monárquica de gobierno, ni el llamamiento a los borbones para ocupar el trono mexicano, se decretó la nulidad del Plan de Iguala y los Tratados de Córdoba, quedando la nación en libertad de constituirse como le acomodase, si bien guardando las tres garantías de independencia, unión y religión. Ese era, y todos lo sabían, el camino de la República.
Guadalupe Victoria y Nicolás Bravo escoltaron a Iturbide con su familia hasta la fragata inglesa Rowllins, contratada por el gobierno para llevarles a Italia, de donde más tarde, temeroso de algún atentado español, determinó primero instalarse en Inglaterra y finalmente volver a México.
¿Qué le indujo a volver? ¿Pudo en el más la nostalgia que la prudencia? ¿Creyó efectivamente en la posibilidad de un ataque de la Santa Alianza para restaurar en México el trono de Fernando VII, y quiso poner su espada al servicio de su patria? Imposible dar por ahora respuesta satisfactoria.
El hecho fue su viaje, no obstante que el Congreso lo había declarado «traidor y fuera de la ley» aparte de «enemigo público del Estado» si se presentaba en algún lugar del territorio nacional. ¿Cómo pudo ignorar Iturbide ese decreto del 28 de abril del año anterior, y embarcarse en Inglaterra diez meses más tarde? Otra pregunta sin respuesta.
Con su mujer y tres o cuatro acompañantes se presentó en Soto la Marina al comenzar abril de 1824. Apenas desembarcado se le reconoció y puso a disposición de Felipe de la Garza, comandante militar de la provincia, quien si bien tuvo con él ciertas consideraciones nada hizo para evitarle la última pena. De la Garza, tan colmado de favores por Iturbide, era de quienes no confunden la gratitud con los intereses políticos, nómina en la que figuran, trágicamente asociados, los nombres de Huerta y Madero, Villa y Maclovio Herrera, Herrero y don Venustiano y Obregón y su compadre Serrano. El mapa de México está lleno de lugares como Padilla, Chinameca, Tlaxcalantongo, Parral, Huitzlilac y La Bombilla.
Este es el mejor testimonio del fin del Imperio en su forma más abreviada. Destacan las incógnitas, que quizá hasta el día del Juicio no conoceremos, a menos que surjan nuevos documentos.
Iturbide es descrito como «más bueno que el pan» por el mismo autor. Pero los hechos son los hechos, y las justificaciones, por buenas que sean, o se quieran imaginar, aun una demencia temporal de Iturbide no justifica darle el título de libertador al malversador de esa misma libertad aunque haya procedido de un momento de demencia.
Para ser congruentes tenemos que exigir del soldado que lo sea. Del libertador, como pudo haberlo sido de España y de la masonería que afianzara ambas libertades. Del estadista que asumía una corona imperial la visión del futuro que impediría su renuncia. Del justiciero justicia contra el enemigo en vez de morir por sus balas.
En su fuero interno pudiera ser un santo y un mártir, pero objetivamente no hay mayor culpable de la caida del Imperio y de lo que este prometía, y de los males que se siguieron.
Fuentes Mares, como muchos panegiristas suyos, ven bondad en el hombre; pero atestiguan igualmente que Iturbide fue vencido por necesidades económicas. No es fácil enfrentar la escasez de recursos y mantener el boato de una corte; y en las circunstancias la popularidad acaba por los suelos.
Otro mito es su ascenso por su irrefrenable popularidad. Los historiadores que ven un movimiento popular dirigido por el sargento Pío Marcha bajo las órdenes de Iturbide concuerdan con la confesional de Iturbide en Liorna. Es Iturbide quien señala la necesidad de coronarse para hacer frente a una pandilla desatada.
En cuanto al título de libertador México sigue esperándolo. Más de un siglo de conflictos lo siguieron sin libertador dado el enemigo oculto que sobreviviera a Iturbide, y hoy la violencia recrudece lo peor del pasado. Donde Carlos III fue el sembrador de cizaña, pareciera que el viejo decir «mala yerba nunca muere» fue lo que llegó para quedarse.
Jafg y Andy_Bar:
Agradezco mucho sus comentarios y concuerdo con ellos. No tiene el menor sentido seguir esto. Contesté ya todas las tesis erróneas que esgrimió don Luis. Ya lo había señalado: “Convencerlo –a Luisosio- de sus errores presentándole evidencias? ¡Misión imposible!”. Lo interesante, en realidad, no era ya don Luis –que le hace juego a la masonería con sus tesis-, pues conforme pasó la discusión se fue radicalizando su odio a Iturbide en lugar de analizar los hechos que se le citaban, como puede verse al comparar sus últimas intervenciones con las primeras; lo interesante ya no era Luisosio –repito- sino los demás lectores. Ahora hay que poner ya punto final a este tema. Tienen mucha razón.
Sin haber leído todavía el «cuestionario» inductivo de Luisosio (que formula preguntas parciales que buscan –de antemano- la respuesta por él buscada y que no incluye otras como la situación que se vivía en ese momento ni la intencionalidad del propio Iturbide, etc., es decir que se trata de preguntas parciales e inductivas propias de un judicial -no de un historiador objetivo- que buscan lograr falsas confesiones con base en ellas y por medio de tehuacanazos y toques eléctricos), en mi última contestación se explicaba ya muy ampliamente todo el asunto de la abdicación de Iturbide y lo absurdo de las «interpretaciones» de Luisosio, que ningún historiador serio comparte o había siquiera imaginado, ni de los favorables ni de los contrarios a la persona del Libertador. Esa calumnia es inventada por Luisosio, por ello es novedosa. Algún mérito habría de tener don Luis. Demostré, también, que el único confeso y sinceramente arrepentido de sus crímenes fue el cura enciclopedista (lector insaciable de los padres de la masonería) y revolucionario que contraviniendo su función sacerdotal manchó con sangre sus manos consagradas y asoló al país con una turba; que mandó asesinar sin juicio alguno a cientos de españoles, sabiendo y reconociéndolos inocentes; que dejó cientos de viudas y huérfanos; que atentó con violencia contra personas religiosas; que sustraía (decía tomarlos en carácter de préstamo) los dineros de la Iglesia en las poblaciones por donde pasaba; que para seducir a María Manuela Herrera le dijo esta herejía: «¿Qué querrá usted creer que hay infierno y que hay diablos? No creas eso, Manuelita, que esas son soflamas», hecho denunciado por la propia Manuelita a la Inquisición; que, como buen libertino, dejó descendencia y no con una sola dama; que también…. ¿Para qué seguir? ¿Para qué mencionar que fue anatematizado y condenado por la Iglesia Católica, aspecto que nada le importa a Luisosio, como tampoco el que usara la herejía para seducir? Ni le importa que haya sido degradado como clérigo por todos estos pecados impropios de cualquier sacerdote.
El asunto es negar las confesiones que hizo Hidalgo de sus crímenes y matizarlos con la suavidad de un pluma de garza, diciendo que dizque su arrepentimiento se refería a «los excesos cometidos por la turba», pues el impoluto y angelical cura estaba prefigurado por Dios nada menos que en el Génesis, en la «costilla de Adán», en el Apocalipsis, en los nombres de arcángeles y que este impoluto hombre –santo entre los más santos- resultó nada menos que el mismísimo «portavoz» de la Morenita del Tepeyac.
Tienen razón, en no querer discutir más con quien no sabe ponderar ni leer, como tampoco calibrar los hechos históricos que se le presentan, y que fundamenta todo en lo que considera sus infalibles interpretaciones no sólo de la historia sino de la misma Palabra de Dios, creyéndose exégeta que habla ex cathedra, poniendo a don Miguel Hidalago casi como centro de la Biblia y la Revelación, y comparándolo nada menos que con Cristo mismo. Por ello no tiene caso ya responderle nada.
Comprendo muy bien que haya habido quien le dijera que si Hidalgo era el «portavoz» de Santa María de Guadalupe, habría que creer -como Don Quijote- que los molinos de viento son realmente enemigos gigantes.
Para finalizar este tema, agradezco sus comentarios muy atinados y les envío un fuerte abrazo.
Gaude
Total, en el resumen de luisosio, quien confiesa explícita y públicamente sus crímenes y pecados…resultó una inocente y blanca palomita «profetizada» por la Biblia y paradójicamente quien no tiene que confesar nada (pues errar una decisión no es pecado)…dice que salió confeso de ser peor que diez mil masones. ¿¿¿¿¿En que planeta vive luisosio o qué yerba fuma?????????
NO ES POSIBLE TOLERAR LA MENTIRA QUE AQUÍ SE DISFRAZA DE CONFUSIÓN.
1.- Dos temas diferentes, aunque igualmente importantes Hidalgo que Iturbide (de encabezar también el retrato de Hidalgo) han estado a discusión sobre el tema de la fecha de la Independencia de México. Mi respuesta ha sido que, entre los poderes visibles, la fecha fue la firma del acta de Septiembre de 1810. PERO QUE dicha independencia es ficta, engañosa, embustera por haber creado una ilusión de realidad, a saber: De que México no acabó peor de como estaba, y sujeto precisamente a lo que prioritariamente queríamos cortar: NUESTRA DEPENDENCIA DE LA MASONERÍA GOBERNANTE EN Y DESDE ESPAÑA instaurada en nuestro suelo oficialmente con la expulsión de los jesuitas. De ahí la importancia de la obra de Trueba como historiador al referirse a esta expulsión como el principio de la revolución.
2.- Perdidos, aunque masónicamente aferrados a ocultar este hecho capital, han reducido farisaicamente el tema a los pecados de una mal cura; cuando el tema NO ES la conducta del cura, sino el esfuerzo heroico del libertador. Y cristianamente hablando, a la sentencia de Jesús sobre la tibieza propia de Iturbide (a los tibios los vomitaré de mi boca) frente al fuego siempre encendido de Hidalgo en defensa de todas las ovejas de la nueva España. Para el que conozca el evangelio, el buen ladrón se fue derechito al cielo mientras que los tibios están en el infierno. Cristianamente, por tanto, tan creíble es que Hidalgo figure en el Apocalipsis con sus juicios de fuego, como increíble que Iturbide figurara en él. RESUMIENDO, HIPÓCRITAS: No nos salvamos los hombres por no haber pecado, SINO POR SER EL EXTREMO OPUESTO A LA TIBIEZA. HIDALGOS, Y NO ITURBIDES.
3.- En cuanto los excesos inevitables de la guerra que tanto cegaron el juicio de Alamán, los evidentemente masones disfrazados jafg, Gaude, etc., condenan igualmente las cruzadas, a conquistadores de la grandeza de Hernán Cortés, etc. Pero sobre todo desconoce el supuesto exégeta Gaude el tema del ANATEMA. Nada queda de cristiano, por tanto, en las argumentaciones que pretenden que ha habido una guerra sin excesos que lamentar; o peor aún, que niegan a un héroe muerto santamente el balance final de sus obras; pretendiendo hacer de lo malo la sepultura de todo lo bueno; queriendo con ello librar a un traidor al fondo de la causa la ignominia, para destacar como heroicidad lo que logró masónicamente por la voluntad de O’Donojú, el Gran Masón enviado como último Virrey para ordenar al general Francisco Novella la entrega de la plaza y quedar así, O’Donojú, como firmante del Acta de Independencia del Imperio Mexicano que asumiría posteriormente Agustín de Iturbide.
4.- En cuanto al tema que dejé pendiente sobre la fecha del grito de Dolores, la tradición está bien fundada en el testimonio directo como testigo presencial de dos soldados, siendo uno de ellos de la calidad de Bernal por su honestidad y presencia: Pedro José Sotelo en su obra «Memoria del ültimo de los Soldados de la Independencia». Sotelo, testigo presencial, da la versión creíble de los hechos a diferencia de Alamán que se basó en las deposiciones posteriores de los jefes que instintivamente, como todo ser humano, pretendieron reducir el factor premeditación al mínimo situando lo ocurrido entre solo las dos y las cuatro de la mañana del 16; ya que, según dichas deposiciones a las cinco estaban agrupados. La tradición firme y constante del pueblo de México, con buen juicio, ha hecho de México una singularidad: el único pueblo que festeja su independencia en dos días consecutivos, el 15 y el 16 de septiembre. Abrevio aquí el testimonio de Sotelo:
«Nosotros con impaciencia deseábamos que llegara el día grande en que debíamos dar la voz de Independencia y Libertad.
«Llegó al fin el deseado día; y aunque no fue el que se había elegido, el día 29 de septiembre, el nombrado para la grande empresa, pero el día 15 de dicho mes a las diez de la noche, llegó el señor Allende y algunos compañeros. . . Y el Señor Cura respondió: «En el acto se hace todo, no hay que perder tiempo. . . Llamó a los dos serenos José el Rayeño y Vicente Lobo. Les ordenó que fueran inmediatamente a llamar a los oficiales sederos y alfareros. . . «Se dirige a Allende: No hay que pensar, ahora mismo damos la voz de libertad». . .Llegan todos, aquello fue una vocería terrible victoreando al Señor Cura y gritando ¡mueran los gachupines!
«En esto nos ocupamos la noche del 15 de septiembre de 1810. Amaneció el día 16, día domingo, memorable y glorioso para nuestra posteridad.»
Digno es de nota todo este testimonio al compararlo con Alamán y otros, que tomando como misma fuente las deposiciones de los reos en su juicio, fijan la fecha programada para el inicio de la insurrección al 1º o 2 de octubre en vez del 29 de septiembre, día del gran arcángel San Miguel y onomástico de Hidalgo, cuando el 1º o el dos no dicen nada estando tan sólo 2 y tres días después. Desbaratan igualmente «el tómese primero un chocolatito» al contraponerlo al «No hay que pensar, ahora mismo damos la voz de libertad», única cordura dado el descubrimiento del complot.
5.- Es lamentable que se admita a jafg, Gaude y compañía, que reempasten las mismas ineptitudes de nuevo para hacer de la lectura un tedio a pesar de que queda más manifiesta su impotencia. No han sido capaces de responder a pregunta alguna. El tema de la exégesis, la obviedad de que lo profético está para ser desvelado, etc. sólo ha encontrado un obrar en pandilla para elogiarse mutuamente y propinarme calificativos derogatorios. Triste realidad de la que me gustaría ver libres las páginas de RC. Los embustes descarados de Gaude, y digo descarados al quedar en evidencia en esta misma columna, sobre una supuesta promesa mía, a la que añade el agravante de «solemne» bastaría para descalificarle totalmente, lo que se dificulta por el reestampamiento continuo de sus insignificancias, confusiones, desesperados reclamos que cumplen con el objetivo de aumentar el tedio y confundir; y su pandillera (por lo demás intrascendente) actividad.
¡ QUIEN COMO DIOS !
No nos salvamos los hombres por no haber pecado, SINO POR SER EL EXTREMO OPUESTO A LA TIBIEZA.
Este es el mensaje conforme a una exégesis correcta que nos da el Apocalipsis para estos tiempos en que la fe pareciera extinguirse; y el Cura Hidalgo es el personaje central. Y central, precisamente como representativo del gran número de sacerdotes que, en cuanto sacerdotes, desmerecen de la grandeza del sacramento del orden, caídos como Adán del paraíso prometido.
Lo que el Apocalipsis ofrece con Miguel Hidalgo es la tabla de salvación de su ejemplo: pensar en grande, liberar de nuevo a México, y desde México hasta la Patagonia. ¿Cómo? Liberando a la Iglesia de su Apostasía Vaticanosegundista que niega que la verdad, y sólamente la VERDAD nos hará libres; no confusiones que paralizan, sino el Evangelio de la Espada. No con arreglos políticos, sino siguiendo el ejemplo de los mártires.
¿BAJO QUÉ ESTANDARTE?
Bajo el mismo que enarbolara Hidalgo, el estandarte del Apocalipsis, el de la Mujer que grita con los dolores de parto y ansias de dar a luz al Reino de Cristo. La mujer vestida del sol con la luna bajo sus piés, la triunfadora de Lepanto. La del grito que iniciado en 1810 sigue reverberando hasta el día de la verdadera liberación de la mentira, porque conforme al Evangelio, SÓLO LA VERDAD NOS HARÁ LIBRES.
¿ Y LAS PRUEBAS DE TODO ESTO ?
¡Están en lo que el Dedo de Dios escribió!
No importa que testimonio pidamos al cielo o a la tierra, si vemos desde el cielo hacia la tierra la encontramos; si desde la tierra interpelamos al cielo está igualmente ahí. Santa María de Guadalupe de México que porta a Jesús en Su Seno para dar al mundo Su Reino está inscrita en la geografía para que el rito diario del sol repita la promesa de victoria de Génesis 3:15 «Enemistad pondré entre tí y la mujer, y entre tu descendencia y la suya; y Ella te aplastará la cabeza mientras acechas para morder su talón». Es la geografía la que aclara el pasaje: el talón que acecha la serpiente es el del Niño; la que aplasta la cabeza es la Madre, María.
Las maravillas todas están ahí; convergencias poderosas del cielo con la tierra, con la historia del hombre, con el escenario geográfico especialmente dispuesto, con la Biblia. . . ¡Con todo! Un himno de alabanza al misterio de la Encarnación, la razón para existir del mundo.
Aquí:
http://ennombredeguadalupe.blogspot.com
http://virgenconstelaciones.blogspot.com
http://veritasliberabit.blogspot.com (inglés)
El que tenga ojos y quiera ver, que vea.
¡ QUIEN COMO DIOS !
Dice luisosio: «No nos salvamos los hombres por no haber pecado, SINO POR SER EL EXTREMO OPUESTO A LA TIBIEZA».
¿El hombre que no ha pecado y está en gracia no se salva?
¿Y acaso quien no peca habitualmente puede ser necesariamente llamado «tibio»?
¿De dónde saca fuerzas quién no es pecador?
¿De Dios (y su gracia) y de su lucha contra el pecado o de la «tibieza»?
Si como libre «exégeta» -igual que los protestontos- luisosio no da una, como «teólogo» está perdido.
Ya demostré ampliamente y cité arriba el texto del propio luisosio donde decía que no volvería a tratar nada de lo que dijera Gaude (favor de buscarlo).
Muy pronto se le olvidó (¿alzheimer?), pero repite y repite la misma necedad de negar haber dicho lo que sí dijo.
Los embustes o la mala memoria son de luisosio.
Para verdaderos embustes y calumnias: las que analizo abajo de luisosio, al llamar «masones» y atribuirles falsas opiniones sobre las cruzadas y sobre Hernán Cortés que jamás escribieron (ni Jafg ni Gaude) quienes lo han exhibido contundentemente en sus errores, pero han tenido la gentileza y la calidad moral de considerarlo una persona buena.
¡Qué diferencia de calidad moral de unos y de otro!
EL MUY SOSPECHOSO AGUSTÍN DE ITURBIDE
La historia tiene como fundamento el orden, y nada es tan importante para el orden que reconocer el principio. Esto, que debiera de ser hasta de infantil comprensión no lo vemos claro en la mayoría de los historiadores.
Nadie entra al cine a la mitad de la función. Nadie comienza una novela a la mitad. La razón es obvia: toda narrativa es una sucesión de de causas y efectos sin la cual tendríamos sucesos inexplicables. Sin embargo, los historiadores de la Independencia de las colonias españolas o desconocen, o prefieren ocultar el hecho.
Carlos III de Borbón, Rey de España de 1759 a 1788 iba a ser el responsable de hacer añicos el Imperio Español provocando, con la brutal expulsión de los jesuitas la animadversión de las colonias. Una penetración masónica desataría el proceso descrito arriba:
1.- Bajo los Habsburgos hubo rey, y en la colonia virrey.
2.- Con la entrada de los Borbón en España hubo con Carlos III dos gobiernos simultáneos. Un gobierno visible encabezado por el rey, y un gobierno secreto, el de las logias, al que pertenecía y se subordinaba el rey.
3.- Derivado de este hecho, las colonias fueron invadidas también por el gobierno secreto. Este hecho quedó manifiesto con la expulsión de los jesuitas en 1767.
4.- Con dos gobiernos de facto en ambos lados del océano, se procedió a irritar a la población para desestabilizar, provocar el levantamiento armado de la población, y obtener la independencia del gobierno VISIBLE de las colonias del gobierno VISIBLE EN ESPAÑA.
5.- El problema, sin embargo, era el gobierno invisible que subsistía; y que lejos de resquebrajarse, mantenía unidas las partes en guerra contra la Iglesia.
Pero el problema no era solo la Iglesia. Era hacer trizas al Imperio Español. La resultante debilidad económica y política se maquinaría al revés para los Estados Unidos del norte. E pluribus unum «De varios hacer uno», de manera que, mientras que las distintas colonias por sus orígenes y creencias religiosas eran amalgamadas para forjar la potencia máxima del siglo XX, el otrora Gran Imperio Español quedaba Et de unum pluribus
De manera que el mercado común de los estados mayoritariamente protestantes del norte por el solo efecto de la unión daba el máximo poderío de mercado; y en lo económico el Imperio español fraccionado en pequeños mercados minusválidos. Si la unión forjó una potencia, los pedazos se mantendrían divididos. Bajo la masonería México tendría que sufrir a los federalistas empeñados en subdividir en mayor número de cachos. Ya habían logrado eso en parte al «otorgar» su independencia a Centro América desde Guatemala hasta Colombia. La reacción de los centralistas contra los federalistas no era debida a problemas imaginarios, sino a duras perdidas en territorio. La lucha ideológico-religiosa y después la reforma agraria y el dotar al sindicalismo de obligatoriedad universal, para luego romper el frente con el mayor número de partidos políticos y de sectas religiosas serían la continuación del mismo plan que, para destruir al hombre, además del cuerpo político, vería la pornografía, la droga, el aborto y los putinomios avasallarlo todo.
¿Sería Iturbide la pieza clave para consumar el proyecto inicial?
Veamos los hechos.
Fue Iturbide, el hombre derrotado por Guerrero como señaló el diputado Camacho en su breve discurso transcrito arriba, quien cambió de bando unos seis meses antes, pasando de fiel oficial realista a rebelde independentista.
Simultáneamente, en España, Juan de O’Donojú era elegido por el Gobierno español para sustituir a Francisco Novella como Jefe Político Superior de la Nueva España (puesto conocido antes de las Cortes de Cádiz como Virrey). O’Donojú llega a Veracruz el 21 de Julio de 1821. O’Donojú es liberal connotado y masón de alto grado. El 3 de agosto dirige una proclama al pueblo de la Nueva España, ostentando su formación y principios liberales, y desde su llegada es aclamado por los masones de la Nueva España.
Se dirige a Iturbide, y se reúne con él para firmar el Tratado de Córdoba cuyo objeto es la formación de un Imperio Mexicano. El trono queda a disposición de Fernando VII. De no acudir este se menciona a la realeza en sus exponentes. De no aceptar ninguno, y es Iturbide quien introduce la cláusula, las Cortes (Congreso) quedará en libertad para otorgar la corona a quien les plazca aunque no sea de sangre azul.
Una fuerte reacción de los españoles no se hace esperar; pero el Jefe Político Supremo y Capitán General Juan de O’Donojú da ordenes a su ejército de rendir las plazas de México, Veracruz, la fortaleza de San Carlos de Perote y el castillo de San Diego en Acapulco.
Es hasta el 13 de septiembre que reunidos Iturbide y O’Donojú con Novella en la hacienda de La Patera, próxima a la Villa de Guadalupe, que el general Francisco Novella acuerda la superioridad de O’Donojú y le entrega el mando de la guarnición de la ciudad de México. O’Donojú ordena a la tropa española rendir la plaza al general Iturbide, y será firmante del Acta de Independencia del Imperio Mexicano.
La primera etapa del plan para obtener la independencia del gobierno VISIBLE de las colonias del gobierno VISIBLE EN ESPAÑA, pero dejando un gobierno invisible que subsistía se había consumado brillantemente. ¡Agustín de Iturbide no tuvo el menor obstáculo!
Amigo Fabián Vázquez:
¿Se permite que se profieran calumnias como las siguientes en las páginas de Radio Cristiandad?
Habiendo quedado en absoluta evidencia la absurda postura que asumió, dice luisosio tratando de hacer esfuerzos desesperados para no salir tan mal parado: «los evidentemente masones disfrazados jafg, Gaude, etc., condenan igualmente las cruzadas, a conquistadores de la grandeza de Hernán Cortés, etc».
Aquí el único que ha repetido todas las tesis y calumnias históricas que ha escrito la masonería (agregando calumnias nuevas suyas) es luisosio y sus detractores nunca lo acusaron de masón, por el contrario con altura y nobleza dijeron que lo consideraban de buena fe, aunque absurdamente favorable a esas tesis de las logias.
Luisosio sí recurre a la infamante calumnia de acusarlos de masones paradójicamente por no seguir las tesis precisamente de las logias.
O luisosio demuestra su calumnia o se retracta. Si ni una ni otra, que deje de usar una tribuna católica para su ruines fines. ¡Finalmente sacó el cobre!. Tratar de deshonrar (sin siquiera conseguirlo, pues quienes hemos seguido este debate no somos tontos) a quienes difieren de él por sólo ese hecho, a través de calumnias indemostrables, es manifestar la propia deshonra y ruinidad moral. ¿Qué inconfesables fines persigue con ello?
Para mayor abundamiento de calumnias, desesperado porque fue plenamente evidenciado en este debate, los injuria diciendo que «condenan igualmente las cruzadas, a conquistadores de la grandeza de Hernán Cortés, etc». ¿Pruebas? Evidentemente ninguna pues no existen. También aquí: O comprueba sus calumnias o se retracta. Si ninguna de ellas, que deje de escribir y ensuciar este foro el supuesto «exégeta» que utiliza la Sagrada Biblia igual que cualquier protestante, acomodándola -además muy tontamente- a sus intereses e ideología personal.
¿Habrá leido en exceso libros de caballería? Sería la única disculpa de su ruinidad.
Finalizo con la pregunta inicial:
¿Se permite que se profieran calumnias en las páginas de Radio Cristiandad?
Un saludo cordial.
Disculpas, debe decir: ruindad
Dice luisosio: «Recuerdo a usted la sentencia divina de que ni los perros, ni los embusteros entrarán en el Reino».
Debería de recordarlo antes de acusar a todos los que difieren de él con la calumnia EMBUSTERA de llamarlos «masones» e inventarles -también embustera y calumniosamente- opiniones jamás vertidas por ellos sobre las cruzadas y Hernán Cortés.
¡No ve la ENORME viga en su propio ojo! Que se cuide de las sentencias divinas…que no sólo se aplican en los bueyes de su compadre.
LA JAURÍA TIENE RELEVO, AHORA SE LLAMA ROY
La masonería, sociedad secreta, presenta un problema agravado con los NICKS.
Como este está peor en cuestión de saber leer y entender un texto (atribuyéndome que las masónicas opiniones vertidas en general sobre los derramamientos de sangre las estoy precisando en mapeo uno a uno entre Cortés y cada uno de sus ahora defendidos) queda en claro su interés de desviar la atención del tema que a todos nos interesa.
En cuanto al texto aludido por Roy: LO REFRENDO.
«»“los evidentemente masones disfrazados jafg, Gaude, etc., condenan igualmente las cruzadas, a conquistadores de la grandeza de Hernán Cortés, etc”.
¡ EMBUSTERO !
Eso lo sacó usted de contexto, aunque quizá no sepa lo que es el contexto, en este caso mi referencia a que se condenaba a Hidalgo por el solo hehcho de haber derramado sangre.
¿ENTIENDE ZOPENCO?
CON LO QUE QUEDA EN EVIDENCIA QUIEN ES EL EMBUSTERO.
Y LA TOTAL FALTA DE SINDÉRESIS QUE DEJÓ PLASMADA:
Dice luisosio: “No nos salvamos los hombres por no haber pecado, SINO POR SER EL EXTREMO OPUESTO A LA TIBIEZA”.
¿El hombre que no ha pecado y está en gracia no se salva?
¿Y acaso quien no peca habitualmente puede ser necesariamente llamado “tibio”? Etc.
No sólo no se sigue nada de lo que pone de lo que pretende tomar por premisa, sino que refuta el evangelio «si decimos que no hemos pecado hacemos a Dios mentiroso». ¿Este es el exégeta? ¿Qué tiene que ver la palabra «necesariamente»? ¿de dónde la sacó?
¡ ESTE ES UN ENGAÑABOBOS ! ¿Habrá encontrado ya a alguno?
¡ Y ESTA SÍ YA ES EL COLMO !
«El Viernes 1 Octubre 2010 1:24 am, luisosio escribe:
“NO TE QUIERAS PASAR DE LISTO GAUDE”
“Por que lo que interesa -le dice a Gaude- no es lo que digas tú”. Párrafos después agrega:
“Pero además de pasarte de listo te pasas de lo contrario, demostrando, Y NO PERDERÉ MÁS TIEMPO QUE CON ESTAS LÍNEAS TUYAS (y hace una supuesta última cita de Gaude)”.
¡Que pronto se le olvidó su promesa a luisosio!
Respondiendo a mi: ¿habrá encontrado a alguno?
ACLARO POR SI LAS MOSCAS:
1.- ¿Alcanza alguien a ver ahí alguna promesa?
2.- ¿Entenderá el engañabobos la diferencia entre «CON ESTAS LINEAS TUYAS» y «lo que a futuro escribas»?
Pués bien, no se rían: ¡ ESTA ES LA «PROMESA SOLEMNE» A LA QUE GAUDE HACE DOS VECES REFERENCIA !
¡ EMBUSTEROS !
¿Q U É E S T Á P A S A N D O?
La jauría resiente que estoy poniendo en evidencia a los masones emboscados en las filas conservadoras. ESE ES SU TALÓN DE AQUILES.
VALE
Razón por la cual retomamos la historia, la que les duele en la próxima.
El engañabobos es usted pues nadie condenó a Hidalgo sólo por derramar sangre. Se puede derramar justamente o injustamente. Hidalgo reconoció que eran inocentes los españoles que asesinó. Aprenda a leer.
La calumnia contra Jafg y Gaude persiste. No se quiera pasar de listo.
En cuanto a su manifestación de no discutir más con Gaude al decirle «NO PERDERÉ MÁS TIEMPO QUE CON ESTAS LÍNEAS TUYAS», si no quiso decir lo que dijo, aprenda a redactar sus ideas y no «dictamine» tontamente que la ironía de Gaude (de llamar a eso formal promesa) descalifica los múltiples argumentos que con hechos históricos le expuso para exhibirlo y hacer añicos sus interpretaciones fantasiosas de la historia y de la Biblia. No pudiendo rebatirlo se agarra de un clavo ardiente y además profiere su calumnia favorita de acusar a todos de masones por diferir de usted.
En cuanto a teología y doctrina, mejor ni moverle. Usted solo se contradice. Primero dice que «no se condena el hombre por no haber pecado» (craso error) y luego hace la referencia: “si decimos que no hemos pecado hacemos a Dios mentiroso”. No estudió catecismo elemental. El hombre que muera sin pecado MORTAL se salva (aunque muchos pasarán por el purgatorio, pues pocos mueren con indulgencia plenaria). Otro asunto es que hasta el justo peque muchas veces VENIALMENTE al día. El pecado venial no priva a nadie del Cielo. ¿YA ENTENDIÓ? Pues usted no entiende o no desea comprender nada y es muy buen calumniador.
Ave Maria!
Entre la cordura y la demencia
Roy, estoy de acuerdo con usted en que la falsedad de las hipótesis de luisosio ha quedado manifiesta.
Es sin embargo digno de mencionar, que muchas de las pasadas intervenciones de luisosio son valiosas. Me refiero a intervenciones en otros foros, otros temas, y aun en este mismo. Por ejemplo, cuando explica que los orígenes de la independencia de latinoamérica están en la expulsión de los jesuitas por Carlos III (y aun antes, agregaría yo). Es cierto que la idea no es de luisosio (la he leído en diferentes libros), pero tiene el mérito de conocerla y plasmarla de una manera muy clara.
Por otra parte, léase su comentario intitulado «EL MUY SOSPECHOSO AGUSTÍN DE ITURBIDE» en el que, fuera de conceder crédito al diputado Camacho (lo que parece inaudito, siendo que luisosio descalificó a Don Salvador Abascal en una custión histórica) y sostener con él que Guerrero derrotó a Iturbide (no es eso lo que se lee en “Nacimiento, Grandeza, Decadencia y Ruina de la Nación Mejicana” de Don Pedro Sánchez Ruiz, sin duda alguna uno de los mejores libros de historia); repito, fuera de esto, la exposición me parece muy cuerda: luisosio presenta hechos que a él le parecen sospechosos.
No es que yo comparta sus sospechas, pero no me indigno ni me ofendo por que él las tenga. Lo que no tolero es que, siendo solamente unas sospechas y aun con argumentos muy endebles, quiera imponerlas como si fuesen hechos demostrados y que, todavía más, insulte y ofenda a quienes no estén de acuerdo con él.
Pero nótese la diferencia de tonos:
Cuando presenta los hechos y consecuencias de la expulsión de los jesuitas, cuando concluye que lo que se perseguía en la independencia no era liberarse de los españoles sino de las logias, tenemos al luisosio cuerdo.
Pero muestra su lado demencial cuando tilda de masones y embusteros a quienes disienten de su opinión; cuando acusa a Iturbide y le condena al infierno (por tibio); cuando hace una exégesis fantasiosa y la presenta como algo inobjetable; etc., etc.
La cuestión de la supuesta confesión (digo supuesta porque ciertamente no lo es) de Don Agustín de Iturbide no pasa de ser una deducción sin fundamentos suficientes para considerarse una prueba:
En efecto, el emperador conocía el peligro que representaba para el pais el congreso, pero también estaba consciente del peligro que haría correr a la nación al enfrentarse a los rebeldes. Iturbide optó por lo que creyó el menor de los males. Puede pensarse que abdicó por cobardía, porque era parte de una conspiración, por tibieza, etc. Todo eso no pasará de ser conjeturas, hipótesis.
Puede sospecharse con base a todo esto, pero no puede negarse a Don Agustín de Iturbide el hecho de haber iniciado y consumado la independencia de Méjico.
Por otra parte, la guerra que inició el P. Hidalgo, es evidente que no fue la que terminó Iturbide. También es evidente que no fue una gesta guadalupana, como el mismo cura Hidalgo reconoció al final de su vida, confesando que ocasionó destrucción, ruina, derramamiento de sangre y, sobre todo, “multitud de almas que, por seguirme, estarán en los abismos”.
¿Cómo podría explicarse que esa multitud de almas, por seguir al P. Hidalgo en su gesta, se perdieran en los abismos, si era una gesta guadalupana?
Imposible…
Ave Maria!
ENTRE LA CORDURA Y LA DEMENCIA
Roy, es evidente que las incongruencias y embustes de quien se firma como luisosio han quedado manifiestas. Quien tenga buena voluntad podrá darse cuenta de ello. Por ello veo innecesario continuar más esta inútil discusión. Inútil porque también es evidente que luisosio quiere defender su punto de vista, no la verdad.
Debo señalar que en el pasado, algunos comentarios de luisosio (quien, luego de ser declarado persona non grata en Radio Cristiandad, un tiempo se firmó como JMPRST para después retornar nuevamente como luisosio) fueron valiosos. Aun en este mismo foro, el señor aporta cosas de valor, pero en otras simplemente desbarra de manera por demás lastimosa.
Así pues, me parece que luisosio se mueve constantemente entre la cordura y la demencia.
En efecto: muestra cordura cuando explica el origen de la independencia con la expulsión de los jesuitas ordenada por Carlos III; pero cae en la demencia cuando, con ínfulas de exégeta, relaciona los gritos por los dolores de parto que se mencionan en el Apocalípsis con el grito de Dolores dado por el P. Hidalgo.
En otra discusión, tiene una intervención sensata (cfr. https://radiocristiandad.wordpress.com/2010/09/09/dime-quien-te-homenajea/#comment-76720 ) para después pasar a despotricar sin razón alguna (véase el comentario siguiente a la referencia dada), pues entre esas dos intervenciones suyas no hubo respuesta ni réplica de nadie, y apenas dos horas después de su primer comentario (el sensato) vino el segundo (ofensivo y demencial).
Y así han sido sus últimas intervenciones desde hace ya algún tiempo. Por ello no se pueden tomar en serio.
Y es que luisosio no sabe discutir cordialmente. Siempre se muestra hostil, recurre a la agresión y aun a la afrenta. No conoce a las personas, pero, sin que eso represente para él un obstáculo, las tacha de ignorantes, de pertenecer a la masonería y otras cosas. No es así como se discute entre cristianos. No es así como se alcanza la verdad.
Después de acusar a Don Agustín de Iturbide y condenarle al infierno (por tibio), presenta un comentario en que revela que él, luisosio, sospecha de Iturbide. De manera que primero usurpa el derecho de juzgar y condena a Iturbide para, un momento después, decir que sospecha de Iturbide.
¿No es esto demencial?
Primero rechaza de tajo un libro de historia de Don Salvador Abascal aduciendo que ese autor desbarró al defender a la iglesia progresista, pero luego nos presenta el discurso de uno de esos «representates del pueblo» sin explicar por qué sí se debe confiar en él.
¿Que Guerrero derrotó a Iturbide, según Camacho? No sé quién sea el tal Camacho, pero respecto a esa derrota, no es lo que se lee en “Nacimiento, Grandeza. Decadencia y Ruina de la Nación Mejicana”, de Don Pedro Sánchez Ruiz, sin duda alguna uno de los mejores libros de historia que existen.
luisosio plantea preguntas cuando él mismo se ha negado a contestar las que se le habían presentado previamente. ¿Qué derecho puede tener para exigir respuestas cuando él se ha negado a responder antes?
luisosio parece ignorar la ayuda que recibió el P. Hidalgo de los Estados Unidos y, en un sin sentido, suelta el sarcasmo de que el cura fue agente de la CIA. Para que lo sepa de una vez por todas, la CIA nace como tal casi 150 años después de la muerte del P. Hidalgo. ¿Cómo podría haber sido agente de ella?
El cura Hidalgo recibió ayuda de los Estados Unidos y por ello fue capturado cuando se dirigía a ese país. Ya se sabe que Simon Fletcher, capitán del ejército norteamericano dirigía a los insurgentes.
Por otra parte: la sospecha más grande de luisosio parece ser la de que el Emperador abdicara para dejar el poder en el congreso, un congreso que había reconocido como un gran peligro para la nación. Esta sospecha, que de ninguna manera puede considerarse como una confesión de traición, puede explicarse con diversas hipótesis. Una de ellas es que, viéndose obligado a elegir entre dos males, optó por el que consideró el menor. Es verdad que hay otras hipótesis, pero son sólo eso: hipótesis. Nadie puede probar que Don Agustín haya abdicado por cobardía o por traición. Puede sospecharse de ello, pero no puede imponerse esa sospecha como un hecho histórico y mucho menos se le puede condenar por ello.
Es curioso que luisosio acuse y condene a Don Agustín de Iturbide por una sospecha, en tanto que enaltece al P. Hidalgo a pesar de su confesión (aquí si cabe la palabra con todas sus letras: C O N F E S I Ó N) en la que reconoce haber cometido innumerables delitos como cabeza de la insurrección. Estas son las palabras del cura Hidalgo: «¿Cuál será, pues, mi sorpresa, cuando veo los innumerables delitos que he cometido como cabeza de la insurrección?».
Pero luisosio, en un paroxismo demencial, cataloga esa insurrección pletórica de delitos como una gesta guadalupana…
¿Cordura y Demencia jafg?: Comienzo por el final.
¿ Así que el cuerdo es usted y el loco soy yo ?
Dice jafg: como el mismo cura Hidalgo reconoció al final de su vida, confesando que ocasionó destrucción, ruina, derramamiento de sangre y, sobre todo, “multitud de almas que, por seguirme, estarán en los abismos”.
¿Cómo podría explicarse que esa multitud de almas, por seguir al P. Hidalgo en su gesta, se perdieran en los abismos, si era una gesta guadalupana?
Imposible…
¡ FUERA CON SU HIPOCRESÍA SEÑOR ! Está usted ante la confesión de un sacerdote en un juicio. ¿ Qué pretende, acaso que un Bolivar, un O’Higgins o un San Martín no ocasionaron ruinas, derramamientos de sangre y destrucción?
¿Pretende usted que la Guerra Cristera no provocó que se perdieran almas en los abismos?
¿Acaso presumiendo de católico, no sabe que es mejor exagerar las culpas en el confesionario que quedar a deber y condenarse? ¿O simplemente quiere condenar también a Juana de Arco por las almas que se perdieron en las guerras que suscitó y dirigió?
Peor resulta que alabándome por mi presentación de lo que implica el rescate por parte de Hidalgo de su pueblo de los maleficios de Carlos III, por tratarse de Hidalgo lo olvide, como sí la paz que vivimos ¡por falta de sacerdotes como Hidalgo salvara almas con abortos y condones!
Peor aún resulta usted sobre el tema guadalupano. Acaso María Sma. podía olvidarse de su pueblo en esa cruzada para salvar la fe de la masonería cuando 160 sacerdotes siguieron a Hidalgo; a Morelos que continuaba la lucha, a Guerrero que la llevó hasta el fin?
ESTE TESTIMONIO DEL ESPÍRITU SANTO QUE HABRÍA DE REPETIRSE EN LA CRISTIADA ¿AMERITA SU CONTRATESTIMONIO?
¿Pretende acaso que el Estandarte Guadalupano para la lucha era obra del Diablo?
¡ Cuidado de no pecar contra el Espíritu Santo !
Miguel Hidalgo fué el mártir que asumió una responsabilidad que hoy no se ve por falta de fe, y en gente como usted, detractores de los grandes ejemplos, la sepultura en la tibieza. ¡Hipócrita es poco!
Lo demás está igual, al grado que ni contestación merece.
Vale
Ave Maria!
luisosio comienza por el final y ahí se queda, porque fuera de llamarme hipócrita (como siempre: la injuria por delante dejando a deber la argumentación), se ve incapaz de contestar lo que se le señala.
luisosio no quiere leer correctamente las palabras del P. Hidalgo: “multitud de almas que, por seguirme, estarán en los abismos”.
¿Podrá alguien cuerdo decir que algunas almas, por seguir a Santa Juana de Arco, estarán en los abismos? De Bolivar no digo que no, pero ¿de Santa Juana?
Ya se sabe que una guerra causa muchas muertes, y es muy probable que muchos de quienes mueren en ella lo hacen en pecado mortal. Así pues, es lógico que se piense que una guerra arrastra a muchas almas a los abismos.
Pero lo que confiesa el P. Hidalgo es muy distinto: dice que multitud de almas estarán en los abismos por haberle seguido a él.
Por supuesto, luisosio no puede o no quiere leer lo que está escrito y así llega a conclusiones erróneas…
Y hay necesidad de aclarar que esa confesión no la hace a otro sacerdote. Es decir, no se trata de una confesión sacramental. De serlo, no tendríamos forma de conocerla. Es una confesión pública.
Por otra parte, no se trata de exagerar las culpas en el confesionario al grado de confesar pecados no cometidos. Recuérdese a San Alfonso María de Ligorio en su «Para confesarse bien»:
Las mentiras leves que se dicen en la confesión, aunque por el hecho de ser dentro del sacramento tengan una mayor gravedad, nunca, sin embargo, constituyen pecado mortal. Son mortales cuando la materia es grave, por ejemplo, si el penitente se confiesa de un pecado mortal que no cometió.
Jafg:
El asunto es que el aspecto demencial que usted muy bien denuncia supera con creces al aspecto cuerdo.
Concuerdo que luisosio pueda tener -como cualquiera- sus muy particulares puntos de vista sobre la historia de México. Puede hacer las inferencias que deseé independientemente de la objetividad de las mismas. Muy su derecho, pero hemos visto que muchas de éstas coinciden con las calumnias de las logias contra Iturbide. Yo mismo tenía un criterio distinto de Hidalgo y al leer sus propias confesiones veo que yo no era tan objetivo. El problema es que el aspecto demencial de luisosio prevalece y quiere, además, imponer como dogmas sus propias inferencias. Con alguien así no es posible intentar un análisis objetivo de la historia. No basta leer mucho o redactar bien, don Quijote leyó mucho y se expresaba con un excelente castellano, el problema no era lo que en su demencia tenía de cuerdo, sino lo que interpretaba fantasiosamente de la realidad y su aspecto demencial. Que luisosio señale aspectos objetivos que otros verdaderos historiadores señalan -como la expulsión de los jesuitas, por ejemplo- no le da ninguna autoridad para desconocer los errores reconocidos por el propio Hidalgo. Se refiere a ellos como meros pecados personales. La «gesta guadalupana» que asesina a cientos de españoles por órdenes suyas sabiendo -como reconoció- que eran inocentes, resulta apenas suavemente salpicada de algunos pecadillos personales del cura, según el aspecto demencial de luisosio. Toda su argumentación de luisosio es ésa: eran «pecados personales» de Hidalgo que en nada demeritan su «gesta». ¿Cómo puede dialogarse con alguien así? La ironía de Gaude de llamar «solemne promesa»(aludiendo al señalamiento de luisosio de no referirse más a él, aunque ahora lo niegue) le resultó suficiente para declarar «descalificada totalmente» toda la objetiva artillería con datos históricos con la que destrozó a luisosio y él en cambio acude a la calumnia de llamarlos a usted y a Gaude «masones» por refutar las viejas calumnias que profiere la masonería en asuntos históricos. Cuela un mosquito y se traga un camello, como dice la Biblia. ¿Es eso cuerdo? ¿Y lo es al inventarles a ambos la calumnia de estar contra las cruzadas y contra Hernán Cortés? ¿No es demencial y extremadamente calumnioso inventar esto? ¿De dónde lo sacó sino de una febril imaginación revolucionada, la misma que manifiesta cuando hace de la Palabra de Dios un panegírico de Hidalgo desde el Génesis hasta el Apocalipsis? Si habla la Sagrada Palabra de la costilla de Adán… sin duda ha de referirse al apellido del Cura, la Señora que GRITA por DOLORES de parto…sin duda simboliza al grito de Hidalgo y a la población de Dolores, el nombre de San Miguel Arcángel…es profético del nombre de Hidalgo. Este Cura, según luisoso, se transforma ya no sólo en iniciador de un movimiento sino en «portavoz» de la Guadalupana. ¡Válgame Dios! ¿Hay cordura en todo ello? Sus infamantes afirmaciones sobre Iturbide son puras conjeturas e inferencias suyas que podrían tolerarse como meras opiniones si no provinieran del mismo espíritu demencial que ve todo en blanco y negro. Igual que la historia escrita en las logias. Hidalgo un ser casi divino e Iturbide peor que diez mil masones. ¿No prevalece en todo ello ese mismo criterio demencial? No hay aquí seres humanos de carne y hueso con virtudes y errores. Usted y Gaude no han tomado esa postura maniquea en sentido contrario. Han señalado errores y aciertos en ambos personajes. Algunos datos del luisosio cuerdo -independientemente de que muchos están mal fundados históricamente- resultan exiguos ante el luisosio demencial. Éste último arrasa con el primero.
Jafg: Lo felicito sinceramente por su ecuánime postura y por mostrar una superioridad de espíritu y nobleza en este debate. Todo lo contrario a lo que evidencia de sí mismo luisosio. ¿Su aspecto demencial lo exime de culpa? Sólo Dios lo sabe.
Misma contestación que a jafg como aparece arriba.
Son dos «cuerdos» de la misma ralea.
Vale
RETO PÚBLICAMENTE A LUISOSIO
1) Demuestre usted documentalmente que a quienes acusa de masones por diferir de usted, lo son. Si no puede retráctese y reconozca que es un calumniador.
2)Demuestre que existe la cita de Gaude o de Jafg donde supuestamente ellos condenan las cruzadas y a Hernán Cortés. Si no puede presentar la cita, retráctese y reconozca que es un calumniador.
Misma contestación que a jafg como aparece arriba.
Son dos “cuerdos” de la misma ralea. Y para mayor ridículo insisten en discutir con el «loco».
Vale
¿Creerá tontos a todos los lectores? Con que facilidad evade fundamentar sus calumnias y se escurre. Fácil para la calumnia y la lengua larga, y huidizo cobarde para afrontar su responsabilidad cuando se le exige.
¿Vale? ¿Eso vale?
Ave Maria!
Estimado Roy:
Le aconsejo no perder más tiempo con luisosio. Si era difícil dialogar con el luisosio cuerdo, con el demente es imposible.
Dice luisosio que da a usted la misma respuesta que a mí. Esto es, ninguna…
luisosio se atreve a exigir respuesta a las preguntas que él mismo plantea, pero es incapaz de contestar las que se la hacen a él.
Para muestra, un botón basta. Gaude preguntó:
«¿Quiénes exageran los errores de Hidalgo? ¿Cuáles son esas exageraciones? ¿Cómo se refutan históricamente?
Las que conozco que se le imputan, el propio Hidalgo las reconoció.»
Hubo además muchos otros cuestionamientos que se le hicieron, pero siempre escurrió el bulto exigiéndonos que creyéramos en sus interpretaciones históricas y del Apocalípsis.
Además de eso, ya se ve que su táctica consiste en afrentar a quien quiera que cuestione sus proposiciones y no afrontar a los argumentos que se le plantean.
Entre insultos y mentiras suelta en ocasiones verdades mezcladas con mentiras, además de interpretaciones muy personales.
Lamentablemente luisosio muestra muy poca caridad en sus comentarios. Lea usted las palabras de luisosio en que deja ver como goza con los disgustos de otros:
«Por lo demás sigue rabiando, nos estás deleitando con sólo imaginar tus pucheros que deben acompañar tus “fumar esa yerbaaaaaaaa”»
Dios le bendiga…
CONFUNDIDOS, ¡ MUESTRAN POR QUE NO ENTIENDEN NADA !
Dicen: Para muestra, un botón basta. Gaude preguntó:
“¿Quiénes exageran los errores de Hidalgo? ¿Cuáles son esas exageraciones? ¿Cómo se refutan históricamente?
Las que conozco que se le imputan, el propio Hidalgo las reconoció.”
Hubo además muchos otros
Un debate exige orden, y lo primero es sujetarse al tema.
1.- ¿El retrato de quién encabeza la columna?
2.- ¿Habla el título de la columna de 1821, o de 1810?
Entonces, si el tema no es Hidalgo, sino Iturbide, ¿CON QUE DERECHO ME EXIGEN SALIRME DEL TEMA?
Que yo mismo haya tocado el tema de Hidalgo NO DA LUGAR A EXIGIR NADA FUERA DEL TEMA, Y MENOS CUANDO ESTE NO ESTÁ RESUELTO, ¡ SINO QUE SIGO CON ÉL !
Si no saben pensar ¡váyanse a dormir y dejenos tratar las cosas serias que los rebasan!
¿VALE?
PS. Revisando la columna que provocó los exabruptos de Roy encontré, como causa principal lo que sigue, y por consiguiente repito:
luisosio Enlace permanente
Domingo 10 Octubre 2010 11:23 pm
No nos salvamos los hombres por no haber pecado, SINO POR SER EL EXTREMO OPUESTO A LA TIBIEZA.
Este es el mensaje conforme a una exégesis correcta que nos da el Apocalipsis para estos tiempos en que la fe pareciera extinguirse; y el Cura Hidalgo es el personaje central. Y central, precisamente como representativo del gran número de sacerdotes que, en cuanto sacerdotes, desmerecen de la grandeza del sacramento del orden, caídos como Adán del paraíso prometido.
Lo que el Apocalipsis ofrece con Miguel Hidalgo es la tabla de salvación de su ejemplo: pensar en grande, liberar de nuevo a México, y desde México hasta la Patagonia. ¿Cómo? Liberando a la Iglesia de su Apostasía Vaticanosegundista que niega que la verdad, y sólamente la VERDAD nos hará libres; no confusiones que paralizan, sino el Evangelio de la Espada. No con arreglos políticos, sino siguiendo el ejemplo de los mártires.
¿BAJO QUÉ ESTANDARTE?
Bajo el mismo que enarbolara Hidalgo, el estandarte del Apocalipsis, el de la Mujer que grita con los dolores de parto y ansias de dar a luz al Reino de Cristo. La mujer vestida del sol con la luna bajo sus piés, la triunfadora de Lepanto. La del grito que iniciado en 1810 sigue reverberando hasta el día de la verdadera liberación de la mentira, porque conforme al Evangelio, SÓLO LA VERDAD NOS HARÁ LIBRES.
¿ Y LAS PRUEBAS DE TODO ESTO ?
¡Están en lo que el Dedo de Dios escribió!
No importa que testimonio pidamos al cielo o a la tierra, si vemos desde el cielo hacia la tierra la encontramos; si desde la tierra interpelamos al cielo está igualmente ahí. Santa María de Guadalupe de México que porta a Jesús en Su Seno para dar al mundo Su Reino está inscrita en la geografía para que el rito diario del sol repita la promesa de victoria de Génesis 3:15 “Enemistad pondré entre tí y la mujer, y entre tu descendencia y la suya; y Ella te aplastará la cabeza mientras acechas para morder su talón”. Es la geografía la que aclara el pasaje: el talón que acecha la serpiente es el del Niño; la que aplasta la cabeza es la Madre, María.
Las maravillas todas están ahí; convergencias poderosas del cielo con la tierra, con la historia del hombre, con el escenario geográfico especialmente dispuesto, con la Biblia. . . ¡Con todo! Un himno de alabanza al misterio de la Encarnación, la razón para existir del mundo.
¿ QUEDÓ CLARO? «LA RAZÓN PARA EXISTIR DEL MUNDO»
Aquí:
http://ennombredeguadalupe.blogspot.com
http://virgenconstelaciones.blogspot.com
http://veritasliberabit.blogspot.com (inglés)
El que tenga ojos y quiera ver, que vea.
¡ QUIEN COMO DIOS !
PS. Dice san Ignacio que cuando se encuentra una oposición desusada es que el Diablo está fuertemente tocado, y que hay que insistir por ahí.
¿Le interesaría a RC exhibir estos blogs guadalupanos por cuenta propia como ya ha hecho de otros blogs?
Si le interesa, están a sus órdenes.
GRACIAS
¡ EMBUSTERO! ¡ PAYASO ! ¡ ENGAÑABOBOS ! QUE SE ATREVE A DECIR:
RETO PÚBLICAMENTE A LUISOSIO
Demuestre usted documentalmente que a quienes acusa de masones por diferir de usted, lo son. Si no puede retráctese y reconozca que es un calumniador.
Respondo: Exige el fulano «documentalmente». No sabe que los registros de las sociedades secretas SON SECRETOS. Cree, por lo que parece, que sabemos quien es Gaude, jafg y Roy. . . ¿Y QUE LOS REGISTROS DE LA MASONERÍA LOS TIENE RC DESDE LOS NICKS?
¿O QUE LOS PUEDO TENER YO?
¡ PAYASOS ES POCO !
Si además de embustero, payaso y engañabobos le llamo ignorante ¿habrá quien me lo reproche?
Por sus frutos los conoceréis; ¿no da lugar esto a por sus frutos sospecharéis en versión atenuada? Entonces prueben ustedes que son, y que no son.
Para retar a otro se requiere tener algo de categoría, haber aportado algo al tema como mínimo Roy. No fundarlo todo en mentiras y «promesas solemnes» que nadie pudo ver.
Dejé arriba seis preguntas que siguen sin respuesta.
QUE SIGUEN SIN RESPUESTA.
¿VALE?
¿Vale? No, no vale su respuesta para demostrar como válidas sus CALUMNIAS. Sí, si vale para que se evidencie, una vez más, usted mismo, como CALUMNIADOR. Y un mal calumniador por cierto, es decir un aspirante a engañabobos, pues ni a eso llega. Ni el más bobo le podría creer.
Si los registros de las sociedades secretas SON SECRETOS, si no sabe quiénes son Gaude, jafg y Roy. . . Y si los registros no se tienen desde los nicks…acusar a alguien de masón es calumnioso y COBARDE. Además se tiene que tener muy poca materia gris en el cerebro para creer que los demás lectores vamos a creerle que quienes combaten la versiones oficiales -dos centurias de calumnias- masónicas, que son las mismas suyas, condimentadas además de sus propias fantasías para hacerlas aún más calumniosas, sean masones. ¡Por Dios! Considera a todos bobos. Si se pudiese SOSPECHAR de alguien como perteneciente a la masonería sería usted el primero, al seguir las mismas calumnias y fantasías históricas que propagan quienes firman con los tres puntos. Sólo que las logias buscan personas inteligentes para sus perversos fines y ni ahí da usted el perfil.
Pregunta finalmente: «¿O QUE LOS PUEDO TENER YO?». Si no los tiene, no calumnie tan tontamente, pues con esa lógica acabará acusando de masón o de cómplice de la masonería a quien fue asesinada por ella: don Agustín de Iturbide. No lo dudo pues gusta mucho de ficciones y fantasías en historia, exégesis y teología. Si calumnia con esa facilidad a Jafg y Gaude de masones, seguramente terminará haciéndolo también con Iturbide.
Sus parciales preguntas incompletas se respondieron ampliamente -aunque sin seguir el orden enunciado por usted- por Gaude y Jafg, agregando las circunstancias que usted omitió en las mismas y que no quiere ver, pues cierra los ojos ante lo evidente. Quien omitió mil consideraciones que se le hicieron fue usted. No hay peor ciego que el voluntario.
Queda usted exhibido, por sí mismo y por propia confesión de no tener ninguna prueba, como un falsario y calumniador de baja ralea y de muy poca inteligencia, pues ni el bobo más bobo le creerá sus cobardes calumnias.
RESPONDO AL COBARDE QUE SE OCULTA TRAS «ROY»
Mi nombre que he exhibido en todos mis blogs: LUIS DE GUERRERO OSIO Y RIVAS, con dirección certificada en todas las denuncias puestas ante la Cámara de Diputados de mi país no dan lugar a que se me tome por un cobarde, como tú sí das lugar a que se acuse.
Mi dirección certificada en actas obra en: http://nullacaritassineiustitia.blogspot.com
Para desasnarte seré más claro: Como Roy, Gaude, jafg no son personas, sino pseudónimos para lanzar piedras, y los pseudónimos se cambian a voluntad sin daño, no es posible hablar de calumnias PEN–JO, las calumnias se arrojan sobre personas, NO SOBRE NICKS, y admiten calificar de cobarde solo al que no ha dado la cara.
¡ COMO TU !
¿VALE, O NO VALE?
QUE SIGUEN SIN RESPUESTA
Vale
SIGUEN SIN RESPUESTA.
En efecto, Gaude preguntó:
“¿Quiénes exageran los errores de Hidalgo? ¿Cuáles son esas exageraciones? ¿Cómo se refutan históricamente?
Las que conozco que se le imputan, el propio Hidalgo las reconoció.”
¡EN EFECTO, SIGUEN SIN RESPUESTA ESAS PREGUNTAS!
Las que hizo LUISOSIO quedaron contestadas con una amplitud mayor a la que exigían sus inductivos cuestionamientos, pero por lo visto, como hasta la saciedad ha venido evidenciando él mismo, ¡tampoco sabe leer el calumniador y no las encontró!
¡APARTE DE LAS PREGUNTAS CITADAS HAY MUCHAS OTRAS CONSIDERACIONES MÁS DE JAFG Y GAUDE A LAS QUE HIZO MUTIS ESTE ESOTÉRICO INTÉRPRETE DE LA BIBILA Y LA HISTORIA!
CLARO QUE SIGUEN SIN RESPUESTA…
EL COBARDE QUE SE OCULTA TRAS ROY DICE QUE YA FUERON CONTESTADAS
YO DIGO QUE NO, y aquí están las pruebas que se repiten del 8 del presente:
PARA CERRAR SIN PERDER MÁS TIEMPO, RESPONDAN SÍ O NO.
1.- ¿Estaba Iturbide como militar entrenado para reconocer al enemigo y para sostener una plaza?
¿SÍ O NO?
2.- ¿Es Iturbide el autor del llamado Manifiesto de Liorna en que justifica haber asumido el puesto imperial porque: “un cuerpo (el congreso) lleno de ambición y de orgullo, que declamando contra el despotismo trabajaba por reunir en sí todos los poderes, dejando al monarca hecho un fantasma, siendo él en la realidad el que hiciese la ley, la ejecutase y juzgase; tiranía más insufrible cuando se ejerce por una corporación numerosa, que cuando tal abuso reside en un hombre solo: los mexicanos habrían sido menos libres que los que viven en Argel, si el congreso hubiese llevado todos los proyectos adelante…”
¿SÍ O NO?
3.- ¿Renunció Iturbide al trono entregando su renuncia, y dejando la nación al arbitrio de ESE MISMO GRUPO DE HOMBRES, para que, en sus mismas palabras, pudieran ser los mexicanos menos libre que los que viven en Argel?
¿SÍ O NO?
4.- ¿Alguno de los autores de sus libros tuvieron la capacidad necesaria para enlazar las provocaciones de Carlos III con la Insurgencia Mexicana?
AQUÍ SÍ es necesaria la referencia.
5.- ¿Cual de sus historiadores hace notar con claridad que no es lo mismo La libertad, que media libertad, que falsa libertad; consistiendo esta última en el yugo masónico subsistente del cual no hemos sido aún liberados por su Agustín de Iturbide SINO TODO LO CONTRARIO?
6.- ¿Cuál de sus autores denuncia siquiera falsedad en lo dicho por el diputado Camacho sobre el HECHO histórico del Iturbide derrotado por Vicente Guerrero, para que alguien pueda tomar en serio sus afirmaciones de que la insurgencia estaba en sus estertores antes de que apareciera el victorioso Iturbide?
TENGAN LA AMABILIDAD DE RESPONDER POR NÚMERO, Y NO SE ACHIQUEN ANTE EL RETO.
RESPONDER SI O NO A SEIS PREGUNTAS EQUIVALE A DOCE LETRAS EN TOTAL. ESFUERZO QUE NO HAN PODIDO REALIZAR EN UNA SEMANA. ¿Qué será lo que los tiene tan agotados?
Aquí el único que ha empleado cobardemente la CALUMNIA es luisosio.
Ningún forista -fuera de luisosio- en este tema ha calificado a nadie de lo que no es ni puede ser probado.
Tratar de disculparse con el pretexto de que quien emplea un nick no es persona, resulta un argumento por demás indigno de cualquiera que piense un poquito siquiera, pues no engañaría al más bobo de los bobos, pero luisosio supone ingenuamente que alguno habrá.
Así resulta el fallido engaña-bobos más que bobo.
Los nicks no son personas…pero escriben. Los nicks no son personas pero han dejado evidenciado en una forma lastimosa a este pobre hombre que ya no sabe cómo salir del atolladero que él mismo creó y en que se metió.
Pero si los nicks no son personas… ¿cómo calificar de «masones» a esos nicks?. Sólo un demente califica de MASONES a quienes no son personas, para luego, ante cualquier reclamación pasar a disculpar su cobarde e infundada calumnia diciendo que no hay tal calumnia, pues supuestamente tampoco hay tales PERSONAS a las que primero calificó y calumnió. ¡Toda una demencial y contradictoria explicación para salir del pantano que él mismo ha fabricado!
Y con una bravata propia de niño de primaria señala que quien emplea un nick es el cobarde. Entonces como la mayoría (¿95%? ¿o más?)de los foristas que aquí participan lo emplean, resultan cobardes todos ellos. Con esa «lógica» demencial habría que cerrar el foro como tal y evitar todas las participaciones de quienes no pongan su nombre completo, dirección y teléfono. Pero el pobre de luisoisio quiere hacernos creer que no sabe ni entiende que aquí se debaten IDEAS y que no estamos ni en un ring ni en una guerra a muerte donde el adversario debe estar plenamente identificado para buscar aniquilarlo; que todo link tiene atrás a un participante que aporta un criterio o una información, y que la confrontación de ideas se puede -aunque para él es irremediablemente imposible- debatir hasta con cordialidad o al menos, siquiera, sin las injurias que constantemente esgrime a falta de buenas razones.
Aquí -en el foro- lo importante es el peso de la razón de lo que se dice, pero como él ve paranoicamente como enemigos a todos esos «links masones» (que lo son sólo por no pensar como él) de seres que NO son personas pero sí enemigos, nos sale con una bravuconada verdaderamente pueril y demencial. ¡Quiere luchar contra molinos de viento! Ha leído muchos libros…tal vez de caballería como don Quijote. ¿O de historia? El efecto parece el mismo.
No, no hay cobardía en ningún participante en usar -como es habitualmente costumbre en internet- un nick. La cobardía está en emplear la calumnia para descalificar a cualquier contrincante de sus enmarañados criterios en lugar de emplear la razón y el buen juicio para debatir. Luisosio quiere, con ese absurdo criterio, descalificar al 95% o más de los participantes que escriben en RC y usan -como millones lo hacen en miles de blogs, páginas web o comunidades de internet- un nick .
La verdadera y única cobardía es escurrir el bulto a las propias acciones y luisosio lo hace ahora disculpándose a sí mismo de CALUMNIAR a unos nicks que «no son personas». ¿Puede haber algo más demencial que ello?
Luisosio: ¡Sea hombrecito y afronte sus actos! Déjese de reacciones viscerales y paranoicas. La hombría no está en esa bravuconada infantil sobre el nick, sino en sostener que lo que ha dicho infundadamente fue eso…UNA CALUMNIA.
Si la difamación sin sustento resulta una canallada, este tipo de «disculpa» evidencia una falta absoluta de materia gris, pues lo hace quedar peor todavía al decir que sólo calumnió a quienes no son personas. ¿Alguien podría hallar una respuesta más tonta aun? ¡Imposible!
Creo que Jafg tiene razón, resulta sin sentido seguirle el paso, pues el aspecto demencial de luisosio prevalece en todo esto y se agudiza cada día más. Tal vez hasta aquí llegue yo. Dejémosle la verborrea final para acabar ya esto. Ahí nos presentará su odio a don Agustín de Iturbide. Un odio semejante al que durante casi dos centurias han vomitado las logias. Ya ha mostrado ser buen calumniador. Tal vez su aspecto demencial crea realmente en esas calumnias, pero ahora no tendrá la disculpa para decir que don Agustín es un nick.
CONFIRMANDO LAS SOSPECHAS
Una vez que ha quedado claro que solo la destrucción del lazo visible podía asegurar la permanencia del lazo invisible las sospechas se acrecientan.
LA LIBERTAD Y LA UNIÓN QUEDAN IRRECUPERABLES
Librarse de España y de su gobierno masónico era factible, pero librarse del yugo masónico una vez alcanzada la libertad de España sería imposible. La Guerra de Independencia, una vez roto el vínculo quedaba en guerra intestina. Nadie podría verla ya como Guerra de Independencia faltando España, lo que condenaba a esta guerra contra la apostasía, contra la división interior permanente, contra la masonería, a pesar de haber sido la única buscada por Hidalgo quedaba en una utopía. En vez de sentir el llamamiento a un frente libertador único contra la metrópoli se impondría para sustituirlo el odio entre hermanos. La guerra para librarnos del espíritu de las logias que Hidalgo, Morelos, Mercado, etc.; hasta completar 160 curas en activo militar deseaban de manera prioritaria quedaría sepultada con la independencia que solo sustituiría a tiranos pésimos por los antes malos. Esa novedad del mexicano como enemigo fundamental del mexicano la había padecido tres siglos antes Europa con la Reforma Protestante; y las logias, junto a esa ponzoña traerían venenos nuevos. El derramamiento de sangre devendría interminable: federalistas versus centralistas; conservadores vs. liberales; republicanos vs. imperialistas; revolucionarios vs. reaccionarios; y socialistas vs. cristeros. . . La nueva y sangrante historia de México.
PARA ELLO URGÍA LA INDEPENDENCIA FICTA
Y su mejor agente sería Apodaca, el jefe supremo de Agustín de Iturbide. Dos fueron los virreyes masones en México, el otro sería Juan de O’Donojú. Y como era de esperarse, el entendimiento entre ellos por medio del lazo invisible del proyecto que los unía apresuraría el desenlace.
De las dos armas supremas para modificar toda realidad política, la guerra y la negociación Juan Ruiz de Apodaca esgrimiría hábilmente la segunda. Y logró la rendición de golpe de más de 60,000 insurgentes. A pesar de su reconocida habilidad y prestigio, ya no lo encontramos en el momento culminante del 13 de septiembre en la hacienda de La Patera, próxima a la Villa de Guadalupe, donde reunidos Iturbide y O’Donojú con el general Francisco Novella tomarían las decisiones finales.
¿QUÉ HABÍA PASADO?
Apodaca, lejos de combatir a Iturbide se había dedicado a obstaculizar tal combate, y Novella, nada tonto, y con las pruebas en la mano lo depuso y lo mandó prisionero a España con todas las pruebas. Iturbide, el testaferros de Apodaca se convertiría en el primer hombre en alcanzar una corona imperial como fiel testaferros de un virrey. Por supuesto que ambos querían la independencia, como que ficta era la meta prioritaria de las logias. El único que se resistía era Novella. Pero, ¿qué le quedaba ante el nuevo nombramiento que lo despojaba del mando? Ordenó la rendición de la plaza, e Iturbide entró como libertador en la historia.
(Continuará)
UN IMPERIO ABORTADO POR SU GESTANTE ANTES DEL NOVENO MES
Ni es el león como lo pintan, ni es la historia como la cuentan en muchos casos. La lupa del historiador debe recaer siempre con sospecha, y la primera, la relativa a la voluntad popular como justificación de la corona es la primera en caer.
El Plan de Iguala de Iturbide que retoma la idea de Hidalgo de preservar la corona para el rey de España de salir triunfante es el meollo. El Tratado de Córdoba con la modificación que permite coronar a un Iturbide; obra, obviamente de Iturbide, deja el mitote de Pío Marcha el sargento a las órdenes de Iturbide como responsabilidad de Iturbide, como los primeros acarreados electorales, y hasta con sospechas sobre la torta oculta. El pueblo de México, quizá el más gregario y fiestero del mundo nunca ha resistido a una convocatoria, siempre y cuando sea festiva.
POINSETT, ITURBIDE Y UN DECRETO
Desde el 17 de abril de 1817 escribe el Presidente de los Estados Unidos James Monroe a Poinsett: «Ninguno se encuentra mejor calificado para esta empresa que usted. . .» Tal elogio sólo podía darse a un fanático de la misma causa, la causa del imperialismo americano; pero el «calificado» se refiere a un curriculum, a laureles de fama. Y es que Joel R. Poinsett, entonces de 38 años, ya había hecho sentir su desmesuradamente atractiva personalidad sobre la nobleza europea, pero ni siquiera el boato y atractivos de la corte del Zar de todas las Rusias, ni las de Europa que alcanzó a pisar pudieron con su fanatismo obsesivo de glorificar la Revolución Americana, ni enfriar un ápice su odio a lo católico, sobre todo si era de origen hispánico.
Su primera misión fue al Cono Sur, y para cuando los chilenos lo echaron fuera ya había dividido la nación en dos. Los que lo proclamaban el mejor chileno, y los que le llamaban el Azote del Continente. En una escala de peligrosidad de uno a diez, estos últimos le habrían asignado veinte. Iturbide, plenamente informado de su peligrosidad y próximo desembarco tomó medidas, y el decreto para impedir su desenbarco fue firmado por su Ministro de Relaciones Exteriores, José Manuel de Herrera, el 5 de octubre de 1812. No es posible negar que se daba al asunto prioridad de seguridad nacional, y así fue notificado al comandante del puerto de Veracruz coronel Antonio López de Santa Ana.
EL PRIMER INTENTO DE ABORTAR UN IMPERIO
Increíblemente, el problema de la seguridad nacional y del Imperio fue olvidado de golpe. No solo permitió el desembarco Santa Anna el 19 de octubre de 1822, sino que invitó y agasajó en una comida al Azote del Continente; no solo masón, sino futuro sembrador de las logias yorkinas en México. Tras el agasajo tomó el amo de la intriga hacia la capital llegando 11 días después, el 28 de octubre.
Hasta aquí la responsabilidad pareciera exclusiva de Santa Anna. De haberlo fusilado Iturbide por haber puesto a la Nación en el mayor peligro concebible ¡cuántos males habría ahorrado a la patria! De haberlo al menos degradado a soldado raso y puesto preso, al menos habría dado muestras de su inconformidad. Pero el caso es que no consta ni la más leve reprensión. ¡Por el contrario! Agustín I lo recibió personalmente el 3 de noviembre, tan solo seis días después, y tan amistosamente, que lo dejó deambular por México como si, en vez del Azote del Continente, hubiera traído fama de ser “Las Bendiciones del Continente”. No necesitó el espía de mucho tiempo, el 11 de noviembre tomó para Tampico, y el 21 de diciembre embarcó para EE.UU. Había cumplido su misión.
Alguien podría intentar disculpar a Iturbide disculpando a Poinsett. Pero no había nadie que pudiera ser creíble en ese aspecto. El gobierno chileno lo había expulsado; era enemigo en la época del gobierno inglés, e igualmente de Argentina anglófila en la época. Todas las embajadas y oficinas consulares en México estaban acordes. Y desde 10 años antes el Virrey Venegas había publicado una nota alarmante sobre Poinsett que le había hecho llegar don Luis de Onís en carta del 1º de enero de ese año. Lo único que quedaba como explicación era la masonería, abrazando igualmente a Iturbide, a Santa Anna y a Poinsett. No por simpatías entre ellos, sino por instrucciones claras que no admitían réplica.
De manera que, el hombre que entre dos grandes masones, Apodaca y O’Donojú entró como libertador y asumió el Primer Imperio, dejó ir la oportunidad de demostrar que se había vuelto independiente de la masonería; y en vez de atender a la seguridad de la Nación hizo lo que se le ordenaba. La habilidad de Poinsett haría el resto, al igual que Carlos III sería el sembrador de cizaña a las órdenes del mismo espíritu. El informe que rendiría sobre México además de ofensivo alagaría los oídos de los intervencionistas calumniándonos en todo.
(Continuará)
O luisosio es un cobarde.
E verdade lo que dijo o jafg:
«Debo señalar que en el pasado, algunos comentarios de luisosio (quien, luego de ser declarado persona non grata en Radio Cristiandad, un tiempo se firmó como JMPRST para después retornar nuevamente como luisosio) fueron valiosos. Aun en este mismo foro, el señor aporta cosas de valor, pero en otras simplemente desbarra de manera por demás lastimosa.»
Tal vez por eso es que luisosio dice «los pseudónimos se cambian a voluntad sin daño»
jmprst era antes luis osio; ahora torno a ser luisosio outra vez.
Entaonces es mentiroso y cobarde…
REITERO LO DICHO: COBARDES Y ENGAÑABOBOS
No pudiendo con el debate, incapaces de admitir verdades históricas y sin contribución alguna al encabezado EN EL TERRENO DE LA HISTORIA, muestran ser unos oportunistas descocados AL EXIGIR IMPOSIBLES como son PRUEBAS DOCUMENTALES de los registros de nombres de SOCIEDADES SECRETAS, AGRAVANDO SU POSICIÓN CON OTRO IMPOSIBLE: QUE DICHOS REGISTROS OCULTOS SE EXTENDIERAN A SUS NICKS DEL MOMENTO.
OCULTANDO COBARDEMENTE SUS DATOS AL LANZAR ATAQUES PERSONALES, estos sujetos DE BAJA RALEA.
CUANDO LA NORMA EXIGIBLE IMPIDE EXTENDER A NICKS LA TOTALIDAD DE LA PERSONA EN SU INTEGRIDAD MORAL,
LOGRANDO TAN SOLO MOSTRAR SU IMPOTENCIA.
¿POR QUE BURRO DE LA ESQUINA NOS QUIEREN TOMAR A TODOS?
COMPLETANDO:
Por sus frutos los conoceréis lo dice todo: se clasificaron por su oportunismo rastrero; por su persistir en el ocultamiento de sus datos personales QUE IMPLICAN IDENTIDADES REALES VERGONZOSAS O CARENCIA DE MÉRITOS RECONOCIBLES. Si lo único que tienen como logros son sus nicks, DÍGANLO, los entenderíamos mejor.
LA FURIA SE ACRECIENTA, ¿LA RAZÓN? AQUÍ:
http://nullacaritassineiustitia.blogspot.com
¿VALE?
«POR SUS FRUTOS LOS CONOCERÉIS»
Mateo 7:20
Así que por sus frutos los reconoceréis.
DEMOSTRANDO CON LAS PALABRAS DE ROY (arriba):
Tal vez su aspecto demencial crea realmente en esas calumnias, pero ahora no tendrá la disculpa para decir que don Agustín es un nick.
CUANDO EN VEZ DE DEFENDER LA SITUACIÓN DE don Agustín CON ARGUMENTOS, SE DEDICA AL LA CALUMNIA PERSONAL ¡ ATACANDO A QUIEN NO SE OCULTA TRAS UN NICK !
¿POR QUE BURRO DE LA ESQUINA NOS QUIEREN TOMAR A TODOS exigiendo el respeto a la integridad moral de una persona que ciertamente un nick no tiene, cuando ellos incumplen calumniando a la persona que se encuentra plenamente identificada, buscando con ello atacar sus obras, defendiendo en consecuencia a los putinomios ?
GESTIÓN DE ITURBIDE EN SUS PROPIAS PALABRAS
Si el manejo de Poinsett, a quien de la misma manera que se pudo impedir desembarcar se podía expulsar sin más, declarándolo persona non grata con fundamento en sus antecedentes no se hizo, sino que por el contrario, al no tomarse medida alguna de seguridad efectiva contra su influencia lo que pone en claro es la intención personal de Iturbide; el manejo de la seguridad interior no le va a la zaga, y tenemos para ello, de nuevo, sus propias palabras en su Manifiesto de Liorna (Segundo párrafo de la parte segunda):
Examínese lo que hizo el Congreso en ocho meses que corrieron desde su instalación hasta su reforma. Su objeto principal era formar la constitución del imperio: ni un solo renglón se escribió de ella. En el país más rico del mundo el erario estaba exhausto, no había con qué pagar al ejército ni a los empleados. No había sistema de hacienda ni aun sistema establecido, pues el que regía en tiempo del gobierno español se había abolido sin sustituido otro.
Pero de la misma manera que en el caso de Poinsett, lo que recalca Iturbide es un ejecutivo vacante. Agustín I ejercía el poder ejecutivo, no por el nombre sino porque las funciones de todo gobierno son tres únicamente, y la función legislativa estaba constitucionalmente asignada a quien describe así en el primer párrafo:
A esta convocatoria así concebida se agregó la intriga en las elecciones. No se buscaron los hombres más dignos, tampoco los decididos por partido determinado. Bastaba que el que había de elegirse fuese mi enemigo o tan ignorante que pudiese ser persuadido con facilidad: con sólo uno de estos requisitos ya nada le faltaba para desempeñar encargo tan sagrado como el que iba a conferírsele. Se verificaron pues las elecciones y resultó un congreso tal cual se deseaba para los que influyeron en su nombramiento. Algunos hombres verdaderamente dignos, sabios, virtuosos, de acendrado patriotismo, fueron confundidos por una multitud de intrigantes, presumidos y de intenciones siniestras.
O SEA QUE, ANTE EL PEOR LEGISLATIVO, EL EJECUTIVO NO PODÍA NI EXHIBIRLO PUBLICAMENTE EXIGIÉNDOLE PÚBLICO CUMPLIMIENTO; NI CON TODAS LAS EVIDENCIAS DE SU INCOMPETENCIA DISOLVERLO Y LLAMAR A NUEVAS ELECCIONES.
No hay necesidad de transcribir nada más; todo queda resuelto por lo que se refiere a la seguridad tanto interior como exterior de la nación reduciéndose a la voluntad de abortar el Imperio, o a una ineptitud ejecutiva de nivel de soldado raso. Elija usted. El excelente orador y escritor que fue Agustín de Iturbide muestra un talento que lo deja sin justificación. Tenía las riendas en la mano. Tenía el mando del ejército. Tenía el apoyo popular. ¿Qué más podía pedir?
Estuvo diez meses en el poder, los nueve referidos a un ser humano para poder abortar pueden extenderse fácilmente a dos años en circunstancias similares para abortar un Imperio. Confirmando mi anterior, diez meses bastaron al gestante para abortar al Imperio.
(Continuará)
EL INCREÍBLE ITURBIDE SE EXCEDE
Recuerdo de mi instructor en el servicio militar una frase divertida: “El soldado, decía, debe ser observador. Si ve que un árbol se mueve, es que algo raro está pasando”. Además de la carcajada, quedábamos convencidos de que no volveríamos a escuchar otra perogrullada semejante, hasta que topamos con Iturbide.
La única perogrullada que habría de superar a los árboles de todo un bosque marchando, para creer que “algo raro está pasando” sería la que afirmara que los imperios no se establecen para durar entre nueve y once meses. Eso rebasa lo concebible. Obviamente que algo raro está pasando en relación con el prócer “libertador” que amerita un examen más detenido.
La primera pregunta que se impone ante las quejas que manifiesta en su Manifiesto desde Liorna es ¿será el mismo Iturbide? ¿Nos lo habrán sustituido por un doble?
Comparémosle con el Agustín en campaña al momento de pedirle a Apodaca refuerzos.
Esto es lo que le escribe: «Así, pues, mi amado y respetado general, me tomo la libertad de rogarle particularmente con el mayor encarecimiento, que se digne poner á mis órdenes toda la tropa que le he pedido para esta campaña. Un esfuerzo de V.E. hecho en el momento, es el que va á decidir de la acción. Lo espero con la mayor confianza, porque V.E. no puede dejar de conocer con su perspicacia y ojo militar, que la oportunidad perdida en la guerra suele ser la desgracia de un reino, y que esta oportunidad muchas veces no es de un mes ni de un día, sino acaso de un segundo. Carta de Agustín de Iturbide al virrey del 19 de noviembre de 1820.
Obviamente, o nos lo cambiaron, o se pasaba de listo y sus biógrafos de tontos.
Como era de esperarse, finalmente, aunque demasiado tarde Agustín I disolvió el Congreso. Veamos las fechas: 27 de septiembre de 1821, el gato por liebre de la independencia pero sólo de España. Agustín es ya el ejecutivo responsable. El 24 de febrero queda inaugurado el Congreso, y son tantos los desmanes que deja correr para justificar su coronación, que solo requiere de cinco meses para no dejar duda del caos nacional que el Constituyente acarrea, por lo que el 21 de julio de 1822 es coronado emperador.
Tan solo tres meses más tarde, para el 31 de octubre, ya el Congreso le había colmado el plato, por lo que decreta la disolución de la Asamblea Constituyente por ser “utópica” su labor.
Con el apoyo de 45 diputados crea la Junta Nacional Instituyente para suplirla.
DONDE LA REALIDAD REBASA TODA FICCIÓN: CASAMATA
El Plan de Casamata fue desarrollado para resolverle al emperador sus problemas, problemas que el mismo hacía consistir en los diputados insufribles como aparece en su Manifiesto desde Liorna en mi post anterior, por otros que pudieran ser tan dignos como algunos que el mismo menciona. Al ser la salida obvia a los problemas del Imperio, todos, los iturbidistas y sus contrarios están por igual entusiasmados por firmarlo. Las provincias del Imperio lo aprueban una tras otra. Veamos las fechas:
Provincia Fecha Provincia Fecha
Veracruz 2 de febrero ― Puebla 6 de febrero
Oaxaca 7 de febrero ― Guanajuato 25 de febrero
Guadalajara 26 de febrero ― Querétaro 26 de febrero
Zacatecas 2 de marzo ― San Luis Potosí 2 de marzo
Michoacán 2 de marzo ― Yucatán 4 de marzo
Durango 5 de marzo ― Nuevo Léón 6 de marzo
Coahuila 14 de marzo ― Nuevo Santander 9 de abril
Tabasco 9 de abril ― Texas 15 de abril
TRÁGUENSE ESTA:
Viendo venir la victoria indudable, y con ella la consolidación de su trono, Agustín hace lo inaudito: el 4 de marzo expide un decreto para restaurar el Congreso (sí, leyó usted bien, a los viejos diputados, los objetos de sus cuitas, lloriqueos y sinsabores). Tres días más tarde fue la primera reunión en la que, pronunciando un discurso, protestó obsequiar la voluntad general, recomendó al Congreso elegir el lugar que estimase conveniente para su residencia así como proveer recursos para las tropas pronunciadas, y concluyó por encarecer la conveniencia de una amnistía para olvidar los agravios y errores pasados. El 19 de marzo de 1823, tan solo dos semanas después, el secretario de Justicia Juan Gómez Navarrete comunicó por medio de una carta al Congreso la bdicación de Iturbide. ¿Para Ripley? Dudo que la aceptara, notificar de una mujer con dos cabezas era lo de Ripley, ¿pero con cinco?
4º intento.-(Continuará)
LA ESPLÉNDIDA OPORTUNIDAD DEL PLAN DE CASAMATA
Agustín I se encontraba ante una situación que por un lado minaba su autoridad con una revuelta, pero que por otra le consideraba intocable en su persona; y que, en el peor de los casos, le permitiría ganar tiempo de vida para su Imperio siempre y cuando lo quisiera. Veamos los artículos relevantes.
Art. 1º Siendo inconcuso que la soberanía reside exclusivamente en la nación, se instalará el Congreso á la mayor posible brevedad. (Nótese: nación y no pueblo, al igual que la supervivencia de un congreso no daba lugar a objetar).
Art. 2º La convocatoria se hará sobre las bases prescritas para las primeras.
Art. 3º Respecto que entre los señores diputados que formaron el extinguido Congreso, hubo algunos que por sus ideas liberales y firmeza de carácter se hicieron acreedores al aprecio público, al paso que otros no correspondieron debidamente á la confianza que en ellos se depositó, tendrán las provincias la libre facultad de reelegir los primeros, y sustituir á los segundos con sujetos más idóneos para el desempeño de sus arduas obligaciones. (Aquí, las experiencias ya vividas, en cuanto tales, eran una fuerza a manejarse habilmente para la contrarrevolución).
Art. 4º Luego que se reúnan los representantes de la nación, fijarán su residencia en la ciudad ó pueblo que estimen por más conveniente, para dar principio á sus sesiones.
Art. 5º Los cuerpos que componen este ejército, y los que sucesivamente se adhieran a este plan, ratificarán el solemne juramento de sostener á toda costa a la representación nacional y todas sus decisiones fundamentales. (Esto era lo mas dañoso, pero manejable en extremo; ya que faltar al juramento al Emperador hacía inútil un juramento contrario de perjuros. Hubiera sido necesario que Iturbide los liberara del juramento previo.)
Art. 6º Los jefes, oficiales y tropa, que no estén conformes con sacrificarse por el bien de la patria, podrán trasladarse adonde les convenga.
Art. 7º Se nombrará una comisión con igual copia en la plaza de Veracruz, á proponer al gobernador y corporaciones de ella lo acordado por el ejército, para ver si se adhieren á él ó no.
Art. 8º Otra á los jefes de los cuerpos dependientes de este ejército, que se hallan sitiando el Puente y las villas.
Art. 9º En el ínterin contesta el supremo gobierno de lo acordado por el ejército, la diputación provincial de esta provincia será la que delibere en la parte administrativa, si aquella resolución fuese de acuerdo con su opinión.
Art. 10º El ejército nunca atentará contra la persona del emperador, pues lo contempla decidido por la representación nacional. Esto implica el reconocimiento del Imperio, no su abolición).
Art. 11º Aquél se situará en las villas, ó en donde las circunstancias lo exijan, y no se desmembrará por pretexto alguno hasta que lo disponga el soberano Congreso, atendiendo á que será el que lo sostenga en sus deliberaciones.
El articulado es tan potencialmente contrario al emperador como oportuno, y potencialmente apropiado a las habilidades de un Iturbide que conserva, junto con su popularidad disminuida el apoyo del clero y de la mayor parte del ejército. El momento no solo es crucial, sino que permite en el peor de los resultados previsibles a la larga la conservación de una monarquía constitucional disminuida, pero capaz de defender a la nación del daño irreparable al que la sola renuncia la condena. Oportunidad espléndida para un luchador. ¡ Que no habría dado un Luis XVI a pesar de carecer de las habilidades de Iturbide por una oportunidad semejante !
El Art. 10 era, para un político de mediana competencia una forma de integrarse y sacar adelante, con el poder que aún tenía resultados sorprendentes. Comenzando con poder exigir de los alzados que depusieran las armas para enfrentarlos en el terreno de la política, de la elocuencia y del debate parlamentario. Redactado por sus enemigos había sido, sin embargo, firmado por sus amigos. El mismo proyecto era a esas alturas tan flexible, moldeable y remoldeable a las fuerzas de la elocuencia como pudiera pedirse dentro de las circunstancias.
Sus amigos que habían firmado por toda la nación lo habían hecho confiando en las habilidades que el primer Iturbide, el genio epistolar, elocuente orador, destacado negociador y hombre que, aún popular en la nación, estaba en condiciones de aprovechar.
Pero, ese hombre había, misteriosamente, dejado de existir.
Iturbide, entretanto, sintió la magnitud de sus deberes patrios y se elevó a su altura. Obró en todo con la grandeza de miras de los altos ideales a los que aspiraba llegar y a hacer llegar a la Nación a él encomendada por la Divina Providencia : la unidad y grandiosidad del magnífico Imperio era ya un hecho consumado.
No supo de rencores ni de envidias. Llamó a formar parte de su selecto gabinete a la gente que él consideró útil, sin distinción de partidos ni de ideologías políticas; perdonó a sus enemigos con excesiva magnanimidad.
En su incomparable desinterés lo llevó a renunciar, no solo al premio nacional de un millón de pesos y a los inmensos solares que se le obsequiaron, sino también al medio millón de pesos que se le otorgó en beneficio de la minería.
Pero los enemigos de Méjico y del Imperio estaban muy lejos – y muy por debajo, también – de todo esto : la verdad de las cosas, el congresuelo se había visto obligado, completa y diametralmente
en contra de su voluntad, a erigir y constituir al trono a su más acendrado y encarnizado enemigo; el pueblo se había manifestado abrumadora y espontáneamente a favor de la causa iturbidista y así el congresuelo se había visto forzado a hacer algo que definitivamente no quería hacer … ¡como si tuviera, o debiera de tener otra voluntad, que no fuera la del pueblo mismo!
Pero, no, claro que no : las cosas, ciertamente no iban a quedarse así. La segunda parte del drama imperial se estaba preparando, y en el luminoso del fulgurante horizonte del Imperio Mejicano se empezaron y comenzaron a amontonar oscuros nubarrones, que presagiaban terribles cataclismos y calamidades.
Como un primero acto en contra de la Monarquía Nacional, y para someter – de buen grado, o a la fuerza – a Iturbide a sus designios, se acordó que el Emperador prestaría juramento de guardar y de hacer guardar la Constitución, las leyes, órdenes y decretos que emanaran del congresuelo – que continuaba autotitulándose soberano : ¡gracias Fagoaga! – traspasando con ello la autoridad imperial, soberana y absoluta, y anteponiendo la de un cuerpo anónimo y que, políticamente, se había mostrado negligente e irresponsable.
Procedentes de distintos lugares del planeta, rápidamente
comenzaron a converger intrigantes de la peor calaña,
apenas dignos de ser contados adentro del género humano, tan desalmados eran : además de los Fagoaga y camarilla, se sumaron el cubano Mejía, el colombiano Santa María, el ecuatoriano Roca Fuerte y el francés D’Alvimar. Este último fué el simpático instigador de la simpática revolución que otrora emprendiera el simpático Hidalgo, con el tan desviado cauce hispanofóbico, que tanto daño ocasionó a la Nación.
Con Iturbide, la Nación Mejicana se convirtió en la primera potencia del Nuevo Mundo, y en una de las más grandes potencias del mundo entero de aquel entonces.
La aquilina mirada de Iturbide se había extendido más allá de las fronteras de su Imperio, para fijarla por el sur en la Gran Colombia, de Bolívar, para coaligarse con ella «en un pacto de unión y liga y confederación perpetua». ¡Imaginar tan poderosa y afín unión y alianza entre dos países hermanos, dos potencias que, unidas entre sí hubieran formado una superpotencia, pues unido el Imperio Mejicano a la Gran Colombia (Panamá, Colombia, Venezuela y Ecuador) mutuamente hubieran defendido su causa común, con más de once millones de habitantes, y más de 100,000 hombres armados.
Pero los enemigos de la grande España católica no estaban
dispuestos a tener que sufrir más contrariedades con los renuevos de
aquel milenario tronco ibérico que tanto les había dado qué hacer y padecer.
…
Una confabulación de carácter republicano fué descubierta y conjurada, pero a través de ella se llegó a otra mayor en la que había mucha gente implicada y que desembocaría en importantes consecuencias nacionales en breve.
El 25 de agosto escribía James Monroe a Thomas Jefferson : “Pronto habrá de abandonar Iturbide su aspiración alpoder herditario, y de no hacerlo así será destronado, derrotado”.
La noche del 26 de agosto de 1822 Iturbide tuvo conocimiento de que se fraguaba – ¡una vez más! – una conjura muy bien orquestada; indujo a que uno de los implicados pusiera todos los pormenores
por escrito. Con estas pruebas concretas
ordenó apresar a varios diputados (los Lombardo, Fagoaga, Echenique, Servando Teresa de Mier y 15 más) así como a 45 militares igualmente
traidores a la Patria y al Imperio. Al ministro plenipotenciario colombiano – en realidad veracruzano él de nacimiento, pero
elegido, por instancias gringas (¿en mutua conveniencia con Bolívar?), por el gobierno de la Gran Colombia como a su ministro (por masón) – Santa María, le hizo expedir pasaporte de salida inmediata del país, acusado de atizar a la subversión. Felipe de la Garza, de tan triste memoria nacional, hizo su primera e infortunada aparición, al protestar desde Nuevo Santander (Tamaulipas) por la aprehensión de los diputaduchos. Al ordenársele entregar el mando de sus tropas, se sublevó pero al no ser secundado de nadie, y sabiendo que el brigadier don Zenón Fernández había partido para apresarlo, huyó al lado de su tío (!) el venenoso Miguel Ramos Arizpe (¡ah, la familia!), y desde allí cobardemente suplicó y obtuvo, inmerecido, el indulto imperial, siendo además benigna (e inmerecidamente, como lo demostraría poco después) restituido en su puesto.
Mientras tanto los periodicuchos masones desprestigiaban a mansalva a Iturbide y al Imperio. A los ojos de la gente esto no repercutía tanto como en los ánimos del Emperador.
En estas vicisitudes, el congresuelo imperiosamente exigió la excarcelación de sus espurios colegas, exigiendo un juicio de los mismos en el Tribunal de Cortes, pero el Gobierno Imperial se negó a ello.
En realidad, el prestigio (?) del congresillo había menguado tanto que, a palabras de un diputado liberal y masón de aquella época, “casi era una cosa ridícula su existencia”. Pero Iturbide vacilaba, temiendo ser tachado de tirano absolutista; oscilaba entre la energía y la pusilanimidad. Por iniciativa de uno de los mismos diputados liberales, se decidió (16 de octubre) reducir el número de curules, de 150 a solo 70 plazas.
Con un aspecto enteramente inofensivo se presentó en Méjico, de manera inopinada, un gringo o yanqui, aparentemente turista o viajero, que deseaba conocer a este bello país. Traía consigo cartas de negociante minero.
El servicio de inteligencia mejicano rápidamente identificó a qué había venido : nada menos que a tratar de destruir al Imperio Mejicano, y a socabar más de la mitad del territorio del mismo, en beneficio del propio. Y eso que se pregonaba como observador,
Y esa cucaracha humana tenía un nombre, asqueroso y repulsivo para todo buen mejicano : tanto fué el daño que nos hizo : Joel Roberts Poinsett.
Conociendo el Ministerio de Relaciones Exteriores la trayectoria y
antecedentes del ente en cuestión expidió con carácter de urgente
una circular en la que perentoriamente se advertía de evitar e impedir, por seguridad nacional del Imperio mismo, que ingresase al territorio mejicano. Tal comunicado describía algunas de las subversivas actividades de que ya se tenía noticia de otras naciones de Iberoamérica y concluía que era “peligroso y arriesgado el arribo al Imperio de este extranjero, cuya vida ha empleado en negocios diplomáticos y de espionaje, y muy distante de negociaciones de minas, ajenas de su educación y carrera”. Enfáticamente se prohibía el desembarco de tal espía y agitador, pero Santa Anna (19 de octubre) dispuso que comandante del Puerto de Veracruz lo hiciera, brindándole una cordial bienvenida que, desde luego, no merecía.
Familiarmente departió en la mesa con el ingenuo (?) funcionario marítimo, que incautamente dejó ver a los ojos del venenoso áspid, qué clase de persona era Santa Anna : su ligereza, fatuidad y carencia de convicciones políticas. Del mismo Santa Anna escuchó astutamente noticias de la situación política del país, especialmente de la oposición sistemática del dizqueCongreso del Estado en contra de su Emperador.
¡Santa Anna, Santa Anna! : ¿tanta priesa tenías en embarrar de
infamia tu ominoso nombre?
Con la perseverancia de quienes son alevosos, empezó a recabar
más y más datos – a su paso por Jalapa, Perote y Puebla – de todo cuanto acontecía en este bendito suelo, y de lo cual daba parte expresa y detallada a Monroe el pernicioso. Pero, mientras tanto, ya había depositado la simiente de la inminente discordia y traición : pues Santa Anna había escuchado embelesado, y había
quedado arrobado de cuanto Poinsett le había dicho y contado de las alabanzas de un gobierno republicano como el de los Estados Unidos.
Era el sutil y ponzoñoso trabajo de la milenaria sierpe del Paraíso Terrenal, seduciendo al género humano …
Diagnosticando el Emperador, mientras tanto, la necesidad de un cambio sustancial en el Congreso del Estado – con el que no había terminado de conciliar las inzanjables diferencias que con él tenía –, había solicitado a tal órgano que, para respetar su fuero e inviolabilidad, que él mismo se autorreformase para su adecuado funcionamiento, a lo que se negó contumazmente.
En este estado de las cosas, el alevoso y malévolo Poinsett arribó a la capital el 28 de octubre de 1822 y, en un acto de sucia politiquería, se puso en contacto con algunos de los disidentes del gobierno imperial, solidarizándose con ellos, para mayor agravio y afrenta del mismo gobierno que, para su mal, le abría sus puertas.
El 30 de octubre de 1822, y después de un largo, estéril e infructuoso período de tiempo en que Iturbide bregó con el inoperante congresuelo, saboteador de todo lo que había jurado emprender con
diligencia, encomendó al brigadier Luis Cortazar clausurar las puertas del recinto, de lo cual se hizo puntualmente cargo, agradeciendo la confianza imperial en llevar a cabo aquella misión, para la felicidad y el bienestar del pueblo mejicano, que así lo había reclamado, por la impericia de quienes no cumplieron con la sagrada misión y encomienda de redactar la Carta Magna. Palabras lisonjeras pero con doblez de quien presto traicionaría a la buena causa.
En pleno ejercicio de su acto de sabotaje, y sin importarle causar un imborrable baldón al honor imperial, con inusitada audacia y descaro, Poisett se atribuyó, sin que le asistiera la razón ni el derecho, la facultad de desconocer, en nombre de los Estados Unidos de América, al gobierno erigido en Méjico después de lograda su Independencia de la Corona Española. Naturalmente que reanudó las subrepticias reuniones con los ya depuestos diputados y senadores, solidarizándose con su desgracia … y denostando a la causa de ella. Ello demostró fehacientemente que, en realidad, mas que venir a la capital a dialogar con don Agustín de Iturbide, Poinsett había venido a urdir complot y conspiraciones en contra de este.
La sede de las contubérnicas juntas el domicilio particular de Miguel Santa María, el funesto y nefasto personaje. En esas sesiones Poisett, con refinada sagacidad no solo deploraba la situación
actual, sino que, en la coyuntura que le prestaban la situación y la condición actual de las cosas en ese entonces, aprovechaba
magistralmente para exaltar al gobierno de su adulterado país.
Estas ponderaciones, en medio de las terribles vicisitudes del Imperio, hacía que con lento pero segura lumbre, se fueran encendiendo los deseos en todos de instalar este tipo de gobierno republicano en la Nación Mejicana. Con esta sediciosa charlatanería terminó por minar la disciplinada resistencia de muchos jefes militares, facilitando su futura e inminente rebelión en contra de Iturbide. De esa forma, insensiblemente, muchos de ellos – que al principio de las cosas probablemente solamente eran personajes inquietos o inconformes con lo que ocurría – se convirtieron y trasformaron en verdaderos conspiradores y – muy a su pesar, quizás y tal vez – en apátridas.
Mientras tanto, la restaurada Junta Instituyente tenía encomendado convocar a elecciones para un nuevo Congreso Constituyente, redactar un proyecto provisional de Constitución , expedir una ley de Hacienda, también provisional, y legislar sobre asuntos urgentes. ¡Vaya! : en pocos palabras, hacer lo que nunca jamás hizo el aborto de dizqueCongreso del Estado recién disuelto.
El prestigio del Emperador no había disminuido entre la opinión pública ni desmerecido ante el pueblo mejicano; lejos de ello, en
vez de menoscabo, recibió numerosas felicitaciones y parabienes con motivo de la disolución del congresuelo, al que se le atribuía, en
medio de la aparente ignorancia popular, la verdadera causa nacional de los males que aquejaban al Imperio (pues la causa internacional, promotora de todo esto era antiquísima y milenaria).
Y sólo después de haber hecho un trabajo tan rapaz y rastrero – lo que claramente denota que no tenía ninguna buena intención con su visita – y al último de todo, como demeritando a Iturbide, con la afectada altanería de quien se sabe inexpugnable, con enorme e inmenso descaro – después de haberlo vituperado en múltiples ocasiones al abrigo de la impunidad y del secreto de sus execrables e inconfesables juntas conspiratorias – el tres de noviembre de ese año, se apersonó ¡al fin! Poinsett con don Agustín de Iturbide.
Llegaba aquel, insidioso, a la entrevista con el acopio de la información recabada en su trayecto hacia la capital, y estancia en
en ella durante poco menos de una semana, con muy perversas y torcidas disposiciones en contra de Iturbide y de su atribulada gestión de gobierno.
Por su parte, este le ofreció, en un gesto de forzada diplomacia, una benévola acogida, en audiencia privada; mas como una obligada ceremonia de etiqueta que por razón de estado, pues el intruso no traía consigo alguna credenciales ni representación oficial de su país.
En esa entrevista Iturbide aprovechó la oportunidad para “cumplimentar a los Estados Unidos” así como a sus instituciones y gobierno, lamentando que “no resultasen adecuadas a las condiciones de Méjico”. Seguramente que Iturbide, al proferir cándidamente esas
candorosas palabras no se hizo cargo de que zahería al enemigo en lo que más le ultrajaba, pues esas instituciones y ese gobierno eran precisamente las prendas de que más se vanagloriaba Poinsett de
su país. En efecto, dichas instituciones y dicho gobierno eran su mayor lustre, y la admiración de los pueblos europeos, los más cultos de aquella época. ¡Y ahora tener que sufrir a este pobretón advenedizo al trono, que con tanta insolencia e impertinencia aseguraba que eso no era lo mejor para su miserable país inculto! ¡qué ignominia!
Pese a ello no dejó el astuto engañador de repetir la sedición que hiciera con Santa Anna, insinuando sutilmente la conveniencia de gobernar a Méjico con un modelo de régimen gubernamental como el yanqui, país que, según él estaba más adelantado en esos menesteres que Méjico, recién independizado de España. Iturbide ya había eludido hábilmente este lazo sedicioso con lo dicho anteriormente, mas con astuta sonrisa Poinsett puso en la mesa el siguiente asunto, en que veladamente propuso que benignamente Estados Unidos se compadecía de todo lo que Méjico había sufrido hasta conseguir ¡por fin! su independencia; el benefactor gobierno de Estados Unidos sabía y entendía cual era la situación de escasez y carestía por el que actualmente pasaba, y por ello, generosamente se ofrecía , en un acto de buena voluntad entre países vecinos, de aliviar la enojosa carga
de atender provincias tan remotas a la capital del Imperio; provincias cuya costosa atención desfalcarían a las ya de por sí agotadas arcas de la Hacienda pública. La experimentada administración
gubernamental de los Estados Unidos de América podría hacerse cargo de ello. De esa manera el Imperio Mejicano adquiriría una deuda de gratitud (¡lo que faltaba!) con su bienechor vecino, pues para la feliz conveniencia de la grandeza de su Imperio que inauguraba, podría desembarazarse de esos dispendiosos gastos de la partida pública del erario imperial Poinsett hablaba así el lenguaje universal del engaño masónico.
A tan afrentosa sugerencia y sugestión se contestó y respondió con un no rotundo y contundente.
Poinsett se despidió cuan finamente lo permitían las circunstancias, pero desde ese momento la suerte de Iturbide y de su Imperio quedó echada …
Monroe fué enterado minuciosamente por el meticuloso informe y parte de Poinsett, y estaba dispuesto a poner en práctica su perversa máxima : “América para los americanos”, es decir para los gringos, lo que era tanto como reclamar en un tácito juramento político, que los Estados Unidos de América (autodenominados así falazmente, pues aunque gracias a las intrigas masónicas de la época fue uno de los
primeros países del continente en lograr su independencia, su nombre denota una clara idea de, por lo menos, su poco aprecio del resto de los países de América) nunca jamás permitirían que al sur de sus fronteras hubiera un poder político ni militar superior al suyo. Quedaba así condenado inexorablemente al exterminio, tanto Iturbide como su Imperio.
Y fué esta la primera de una larga serie de funestas y nefastas intervenciones gringas en la política y economía – y en la vida de sociedad, en general – de nuestro amado, amadísimo Méjico.
Poco tiempo después (once de noviembre de 1822) Poinsett nos libró para siempre de su ponzoñosa presencia, lo que pareció regresarle un poco la tranquilidad al Imperio. Pero era en realidad la calma aparente que precede al despertar de un horrible monstruo cuyo despertar se teme.
Antes de largarse, intimó a sus hermanos masones a que activaran la rebelión en contra del Imperio Mejicano, y a fines de noviembre, Iturbide tuvo algunos indicios que lo hicieron sospechar de Santa Anna. A esta época el Imperio Mejicano estaba tranquilo : el gobierno trabajaba por consolidar la prosperidad pública, restando solo tomar posesión del baluarte de San Juan de Ulúa, último reducto de los realistas españoles, que relevaban sus guarniciones con tropas de La Habana, y que, por su proximidad a la isla de Cuba, ofrecía todas las ventajas a los españoles para una invasión para la reconquista del suelo mejicano. Era pues, urgente cerrar este último punto de acceso, para lo cual el gobierno imperial tenía dispuesto y disponible (?) al brigadier Santa Anna, que mandaba en la plaza del Puerto de Veracruz, como gobernador de ella aunque subordinado a Echávarri, a la sazón capitán general de la misma. Ambos (Santa Anna y
Echávarri) tenían imperiales instrucciones relativas a la toma del castillo; pero se suscitaron entre ellos celos de autoridad (fingidos y simulados, como se averiguó después) hasta el extremo de intentar el primero dejar matar al segundo en un sorpresivo ataque de los españoles del fuerte. Con motivo de ello y de las repetidas quejas que en contra su persona tenía – incluyendo la del anterior capitán general, de la diputación provincial, del coronel del cuerpo que mandaba y de varios oficiales que reclamaban de Santa Anna – creyó el Emperador ser necesaria su presencia para el obligado relevo, para lo cual se dirigió a Jalapa a 16 de noviembre de aquel mismo año. Sin mostrarle desagrado, dijo a Santa Anna que debería acompañarlo a la capital, por requerir de sus servicios, para lo cual debería entregar provisionalmente el mando de sus tropas al general Díez de Bonilla, comandante de Perote. Santa Anna se excusó de regresar con él a la Ciudad de Méjico, alegando no contar con dineros para el viaje, a lo
que Iturbide generosamente opuso entregándole de su bolsillo 500
pesos; mirándose cogido en la celada, solicitó unos pocos días
para el arreglo de asuntos particulares personales, mismos que le fueron concedidos.
Al reunirse en Jalapa con el Emperador, a primero de diciembre, se
supone que se suscitó un exabrupto en que Santa Anna fué reprendido por el Capitán de la Guardia del Emperador por faltar al respeto y al decoro imperial al tomar indebidamente asiento en presencia de su regio interlocutor, que permanecía en pié. Infantil y ridículamente se ha pincelado una escena en que desde la cuesta que forma la entrada a Jalapa, Santa Anna contempla encorajinado cómo parte confiada la imperial comitiva mientras él rencoroso musita sotto voce : “Ya veremos, señor brigadier, si en presencia del Emperador nadie se sienta”.
Mitología aparte, lo que sí ocurrió realmente es que allí le fué notificada su destitución; la comitiva imperial regresó sin incidentes ni amenazas hacia la Ciudad de Méjico mientras ese mismo día apresuradamente regresó Santa Anna al Puerto de Veracruz y, aún antes de hacerse pública y oficial su destitución, el dos de diciembre se levantó en armas, pronunciándose por el régimen republicano, en oposición al monárquico vigente. De rendido súbdito del Imperio se convirtió en fervoroso y ferviente partidario de la República. Poco le importaban a aquél pelmazo los sistemas políticos y la sangre de sus hermanos y la ruina de su Patria,
con tal de saciar su lobuna ambición.
¿Cuáles eran los motivos y cuál el plan que alegaba Santa Anna
para rebelarse? No se le había ocurrido ninguno, porque el que
presentó fue obra del simpático Santa María, que con él estaba reunido en Veracruz (eludiendo la orden de expulsión del suelo patrio que contra él estaba dictada). El documento de Santa Anna, insulso como su persona, presentaba tres cargos a la augusta persona del Emperador; tres vilipendiosas calumnias vesánicas : 1ª que su elevación al trono era nula, por ser obra de la violencia (¡pero el Congreso había ratificado dicha ascensión al trono!); 2ª que la disolución del Congreso había sido un acto de despotismo absolutista (¡pero el pueblo había aplaudido con algarabía tal medida! ¡ese mismo pueblo que había elegido y le otorgaba la legitimidad al Congreso mismo, pues era del pueblo, por el pueblo y para el pueblo!) ; 3ª que la ocupación de unos caudales remitidos a Veracruz era una injusticia. Y esto era lo único cierto en el escrito de marras … aunque solo de hecho, pues era disculpable por la penuria del erario, además de que había un firme propósito de restituirlo en la primera oportunidad.
Lemur, sucesor de Dávila en el mando de San Juan de Ulúa proveyó a Santa Anna de víveres y armamento, y firmaron un armisticio.
Y la medusa empezó a mover sus tentáculos pues misteriosamente el cinco de enero, se ausentaron de la capital, y sin que mediara alguna orden imperial al respecto, Bravo y Guerrero, hacia Chilapa, de Guerrero.
Santa Anna salió de Veracruz y logró algunos triunfos poco significativos. Mientras tanto, el 13 de enero (1823) Iturbide sufrió otra gran decepción, cuando dos de sus más insignes aliados, aunque carentes de convicciones políticas (Bravo y Guerrero), seducidos por las mentirosas promesas masónicas, proferidas por boca y hocicos de Lorenzo de Zavala, miserablemente redactaron una infame proclama : “Tenemos hoy la noble osadía de negar la obediencia a quien se nombra Emperador, porque siendo nulo, como lo es, el acto y forma de su proclamación, no estamos en el caso de sostenerla”. Si hoy fué un acto de noble osadía ¿qué fué ayer? ¿felonía? ¿Y si así fue, cómo saber si el felón de ayer no cometerá otra felonía hoy? ¿Acaso desconocían entonces (cuando Iturbide fué proclamado Emperador) la razón que ahora alegaban del “acto y forma de su proclamación”?
La principal causa de esto – ¡cuando no! – era que Bravo había sido consagrado gran maestre de la logia, y en cuanto al rudo Guerrero, por instrucciones ´de Poinsett tras bastidores, Lorenzo de Zavala sutilmente lo había enredado en la seducción e intrigas masónicas, hasta lograr su defección a la causa imperial.
Santa Anna, secundado por Guadalupe Victoria irradió la lepra de su insubordinación hasta Alvarado de Veracruz, pero cuando quiso incursionar en Jalapa, las fuerzas de Echávarri, Cortazar y Lobato le atajaron terrible derrota en los muros externos de la ciudad (21 de enero de 1823), haciéndolo huir despavorido a Puerto de Veracruz. En esta su doliente y dolorosa ruta derrotada, voluble y veleidoso como siempre, le refirió a Victoria que – curioso en él – huiría a los Estados Unidos. Guadalupe Victoria tenía el mando supremo, mientras que Santa Anna había reservado para sí el mando de la tropa.
Al fin Victoria lo disuadió de abandonar el campo de batalla.
Dos días después de esto (23 de enero de 1823) , los generales Gabriel de Armijo y Epitacio Sánchez salieron en pos de los 500 hombres levantados en armas por los insubordinados Bravo y Guerrero.
Ajeno Iturbide a toda esta cizaña y ponzoña, estaba tan seguro de que, finiquitado lo de San Juan de Ulúa, todo iría viento en popa, que por aquellos días (24 de enero de 1823) se celebró la ceremonia de juramento del Emperador, en la que por cierto estuvo presente el malnacido D’Alvimar., que junto con los Santa María, Antonio Mejía y demás lacayos y vasallos mejicanos (?) de la masonería, conspiraba en contra de Iturbide.
El 25 de enero Armijo y Sánchez les infligieron a Bravo y a Guerrero la más completa derrota, en Almolonga, al grado tal que los
hicieron abandonar todo el arsenal de artillería y armamento.
El mismo día entró Armijo a Chilapa, siendo recibido con cerrada ovación por la población. Mientras tanto, Guerrero, malherido, había desaparecido, y aun se le creía muerto; de Bravo se ignoraba su paradero. Pero Poinsett no dejaba de soplar los infernales vientos de rebelión y revolución en suelo mejicano. En estos momentos casi todo parecía consumado para regresar a una duradera paz y bonanza, conjurados los peligros de los principales movimientos armados en contra del Imperio.
De hecho las cosas volvían a estar poco más o menos como algunos días atrás, pues todo se reducía, una vez más, a derrotar a la guarnición de San Juan de Ulúa.
Una de las diferencias era que, ciertamente, se habían sumado a los palaciegos las menguadas fuerzas de Santa Anna, pero tan exhaustas y tan exiguas, que apenas suponían una diferencia significativa.
Decidido Iturbide a acabar con la parte militar de amenaza a suelo mejicano, para dedicarse a otras cuestiones de su gobierno imperial, envió al hombre sus mayores confianzas a finiquitar lo de San Juan de Ulúa.
Este personaje tuvo la envidiable oportunidad – y los elementos también – de convertirse en un gran héroe para la posteridad. Iturbide se refería a él en los más elogiosos términos y conceptos : “Me había merecido las mayores pruebas de amistad, le había tratado siempre como a un hermano, le había elevado de la nada en el orden político, al alto rango que ocupaba … a quien le había hecho confianza como a un hijo mío … este español era de los
que yo colmaba de beneficios y uno de los que destinaba a que formasen el vínculo de unión y fraternidad que siempre me propuse establecer entre americanos y peninsulares, como tan conveniente a ambas naciones”.
Ese hombre fue José Antonio Echávarri, que acababa de ingresar
a las logias y que, según Lucas Alamán, tenía la docilidad y la obediencia de un pupilo novel.
Pero Iturbide nada de esto sabía ni sospechaba siquiera que ocurriera : lo único que podía percibir – tanta era la nobleza de su carácter – era que, inexplicablemente, las operaciones para la toma del puerto se demoraban, de manera harto sospechosa y exasperante, más de lo previsto. ¡Desdichado Echávarri, que te dejaste seducir por la pútrida logia, tirando por borda todas tus glorias militares del pasado … pero también todas aquellas otras que te hubiera tenido deparado el futuro si no hubieras claudicado! Con efecto, aprovechando la masonería el importante ascendiente moral que ejercía sobre Echávarri y sobre sus también noveles hermanos de la logia, Cortazar y Lobato, los conminó a negociar un denigrante armisticio con los subrevados del Puerto de Veracruz, conforme
a un espurio redactado en el nauseabundo seno de las logias, que, por haber sido suscrito en el departamento de pólvora situado enfrente de la playa llamada de Casa Mata, tomó de ella el
nombre infame con que hoy se le conoce. Inicialmente lo que dicho espurio documento proclamaba era la instauración de un gobierno republicano, pero inmediatamente enmendó tan codiciosa meta por una más segura y conservadora : lanzar, por de pronto, la convocatoria para un nuevo Congreso.
Después, al modo masónico de hacer las cosas, trocaron lo del nuevo órgano, por reinstalar el que anteriormente había sido disuelto por el Emperador, todo con el evidente fin de destronarlo, de despedazar al Imperio, y sobre sus ruinas fundar el abominable régimen republicano de Poinsett … tal fué.
Era tanto el sigilo del plan que en uno de sus artículos se leía que no se atentaría nunca en contra de la Augusta Persona del Emperador; tampoco se leía en él (en la segunda versión, moderada) ninguna alusión velada a la república. Y la razón de esto era obvia:
Iturbide seguía siendo, mal que les pesara, un personaje muy popular y querido, no solo del pueblo, sino de las mismas fuerzas militares.
Entretanto, el silencio de lo de San Juan Ulúa presagiaba que
algo iba mal. Y con efecto, el 1º de febrero de 1823 Iturbide tuvo la cruel certeza absoluta de que Echávarri lo había traicionado, transigiendo con el enemigo. Y fué aqueste un golpe moral devastador que dejó anodadado al Emperador.
El mismo ominoso día se firmó lo de Casa Mata, ante el estupor, el mutismo y la perplejidad del noble corazón que, incrédulo y adolorido (tu quoque, filii!) presenciaba lo que nunca imaginó que pudiera suceder.
“ Debí conocer los defectos de Echávarri … Me alucinó la demasiada confianza … Ya conozco que ésta siempre es perjudicial en los hombres de Estado, porque es imposible penetrar hasta dónde llega la perversidad del corazón ”, confesaría en sus memorias el traicionado amigo.
Se nombró una comisión para que entregara el documento al Emperador en la capital del Imperio.
“ El acta de Casa Mata acabó de justificar mis determinaciones tomadas en agosto y octubre con respecto al congreso. El último trastorno no ha sido más que la realización del plan de aquellos conspiradores, no han dado un paso que no sea conforme a lo que resultó de la sumaria formada en aquel tiempo. Los puntos en donde había de darse primero la voz de alarma, los cuerpos militares más comprometidos, las personas que habían de dirigir la revolución, lo qué había de hacerse de mí y de mi familia, lo que había de decretar el Congreso, el gobierno que había de establecerse, todo se encuentra en las declaraciones y resulta de la sumaria. ¿Qué mayor demostración de que ni la detención de los diputados, ni la reforma del Congreso, ni la toma de la conducta fueron las causas verdaderas
del último trastorno?”
La cantidad de masones que pululaba en Méjico en aquel entonces era ya muy crecido, y fue a través de la red que ellos tenían en los distintos círculos políticos, militares, sociales y financieros,
que pronto muchos de los principales sectores de la población, ya se habían adherido, de grado o por la fuerza a lo de Casa Mata.
Con abrumadora tristeza contempló Iturbide en lo que se había trasformado y convertido su otrora glorioso Imperio; entonces dimensionó lo grave y lo terrible de su error de no haberse puesto él mismo al frente de la tropa de asalto al Puerto de Veracruz, en vez de encomendarle la maniobra a quien tan malas prendas había dado de ella.
La capitanía de Puebla se pronunció también por la república, e Iturbide, intentando contener el torrente que se desbordaba envió a Pedro Celestino Negrete, su buen amigo y viejo compañero de luchas y de triunfos, y con quien departía el tresillo por las noches. Pero al llegar a Puebla de los Ángeles, al frente de la comisión imperial para negociar con el Marqués de Vivanco, súbitamente Negrete, se unió a los rebeldes y tomó el mando de las fuerzas sublevadas al trono. Nuevo asombro doliente y doloroso de Iturbide.
“Los que más me instaron a que arrestase a los diputados, los que entonces nada solicitaban sino que se les impusiese la pena capital, los que comunicaron las órdenes, los que las ejecutaron, son los que más han figurado en la última revolución, y los que repentinamente se convirtieron en republicanos : Santa Anna, de palabra y por escrito me importunó mil veces para que disolviese el Congreso, ofreciéndose a ir en persona a echarlos a bayonetazos. Echávarri, arregló los lugares de detención, hizo por medio de oficiales de su cuerpo el arresto de varios diputados Negrete, algún tiempo antes me había dicho era necesario resolver, porque ya el Congreso era un obstáculo a la felicidad pública. Calvo sumarió y aprehendió al brigadier Parrés, y todos o casi todos ellos se apresuraron a felicitarme por el servicio importante que había hecho a la patria. Uno de los consejeros que aprobaron … fué el brigadier Bravo, hoy miembro del poder ejecutivo, y uno de los jefes de la última revolución, para la que alegan como pretexto, entre otros, la detención de los diputados”.
El 23 de febrero de aquel año de 1823 hubo un cuartelazo en contra de Iturbide, urdido por los masones, en que los reos fueron sacados de las celdas para un mitin callejero presionando al gobierno para que reinstalara al mismo “Congreso” que le era hostil … ¡cómo si a los presos les interesara eso un carajo!
Tres caminos tenía el Emperador por emprender : era el primero
restablecer el “Congreso” disuelto, otro era convocar a la elección de otro nuevo, y el tercero y último era ponerse al frente del ejército reunido en Puebla de los Ángeles, abdicando al trono,
para unirse a la insurrección, tal como lo invitaban Vivanco, Cortazar y Negrete. Optó por la primera.
A finales de ese mes, cansado y desalentado, por la felonía de
unos sujetos que poco antes tan servil e hipócritamente lo adulaban,
les hizo saber que en breve se iba a retirar de su gobierno, pensando erradamente que con su salida se restablecería la tan anhelada concordia. Y con efecto, el cuatro de marzo de ese año reinstaló al disuelto “Congreso”, para que “quedase alguna autoridad” constituida al frente del gobierno. El siete de marzo estuvo presente en su reapertura.
Al entrar Negrete a la capital, procedente de Puebla, al frente del afrentoso “Ejército Libertador”, fué tanta la furia del pueblo que hubo de matar a siete paisanos para poder establecerse. Pocos días después (diez de marzo) Iturbide pensaba salir de la capital, pero en el intento de ello, la muchedumbre de la turba desunció (¡una vez más!) a las mulas del carro que trasportaba a Iturbide lejos de la capital, como suplicándole que no la abandonara. Su salida se verificó al fin y por fin, al día siguiente, once de marzo de 1823, con rumbo a Tacubaya.
El día quince, en una burda y absurda mascarada, el ejército traidor, llamado irónicamente “Libertador”, reconoció legítimo al
«Congreso”. El 19 de marzo de ese mismo año de 1823 el Emperador
envió a ese aborto y espurio de “Congreso”, de su puño y letra,
la minuta de su abdicación, y de su propósito de expatriarse.
¡Al fin lo habían derrotado y vencido!
«Admití la Corona con suma repugnancia, sólo por servir a la Patria. Pero desde el momento que entreví que su conservación podía servir, si no de causa, al menos de pretexto para una guerra intestina, me
resolví a dejarla. Mi presencia en el país sería siempre pretexto para desavenencias y se me atribuirían planes en que nunca pensaba. Me expatriaré gustoso y me dirigiré a una nación extraña”.
El 30 de marzo el Emperador partió con rumbo a Tulancingo, en donde fue recibido por las autoridades con los honores de Emperador.
Pero el asqueroso remedo de órgano constitutivo y constituyente (?), en su furia y ciego furor, con nueva afrenta al que todavía era su Príncipe, y Príncipe en desgracia, además (en parte protagónica por ese podrido organismo, además), no aceptó la voluntaria abdicación del Emperador sino que, contra toda justicia, razón y derecho, lo declaró usurpador y proscrito (!); declaró nula su coronación (siete de abril) y, con ello, naturalmente inhabilitaba la sucesión hereditaria de la corona imperial. No era Iturbide el que se retiraba a vivir a Italia, sino ellos quienes lo desterraban a vivir en aquél país, fijándole un subsidio de $ 25,000.ºº anuales, pagaderos mientras habitara en ese lugar, lejos de su Patria; a su muerte su familia disfrutaría de una pensión a modo de renta vitalicia del estado, por un monto de $ 8,000.ºº
Se escribe todo lo anterior, no para polemizar con el estulto de siempre, sino para presentar a los ojos del mundo, que todavía habemos mejicanos que sí sabemos de nuestra historia, y que nuestro pueblo, aunque tan golpeado por las logias, todavía guarda escasos fermentos buenos de cristiandad, hispanidad y mejicanidad ¡Viva Méjico, señores!
NADA IBA A HACER ANTONIO, QUE NO HUBIERA HECHO AGUSTIN PRIMERO
Los biógrafos y muchos historiadores buscaron siempre una salida que dejara mejor parados ante la posteridad a Santa Ana y a Iturbide, protagonistas de los hechos más graves de nuestro siglo XIX; pero tras la contundente evidencia que el manejo del peligrosísimo Azote del Continente pusiera claramente en evidencia, y las secuelas que dejó el asunto a cargo de Poinsett, negar tajantemente la asociación delictuosa entrambos, y con los señores del Destino Manifiesto, sería engaño imperdonable.
Otro legado infame de Iturbide fue la autorización expedida a Stephen Austin, el 3 de enero de 1823, para colonizar Texas. Lo que en efecto, Antonio culminaría una década después traicionando a su propio ejército. Lo que el mismo Santa Ana habría de culminar con la entrega, no solo de Texas, sino de más de 60% del territorio para 1848.
En este sentido, el episodio más triste en la historia de México fue la entrega de la victoria moral al ejército extranjero consistente en el asesinato a sangre fría de los prisioneros del Álamo, fusilamiento repulsivo a los soldados mexicanos, impuesto igualmente por Santa Ana para desmoralizar a sus tropas con la injusticia sanguinaria. El grito “Acuérdense del Álamo” iba a ser la justificación moral de la apropiación territorial, su única justificación moral por pobre que pueda parecernos hoy dado lo desmesurado del despojo. Pero ni en esto iba a ser original Antonio. Vicente Riva Palacio lo narra como precedente al Acta de Casamata en “México a Través de los Siglos” (entre paréntesis los pies de página): “. . . los actos de rigor ordenados por Iturbide ordenando que los prisioneros de Jalapa fueran pasados por las armas con las cosas vueltas al revés (El general Echávarri estimó muy peligroso tal ejemplo de severidad e impidió que se ejecutase); y que se diezmasen los soldados que también se habían rebelado en Chiapas, así como que todos los oficiales fuesen fusilados (También este acto de terrible severidad no se cumplió por haberse opuesto el coronel don Felipe Codallos, a quien se encomendó la ejecución), dieron la medida del despotismo y de la crueldad que podía desplegar Iturbide, cuyos hechos anteriores verificados contra los primeros insurgentes volvieron a la memoria del pueblo, siempre voluble y fácil de Impresionar”.
Pudiera parecer exagerado que Iturbide, en ese entonces, pudiera ser tan pro yankee como para favorecer a los anglosajones a costa de su Imperio, pero su Manifiesto al Mundo desde Liorna pone en evidencia convicciones nada mexicanas. Al tratar del porqué el Imperio sí, y la forma republicana de gobierno no, deja la siguiente explicación en el pie de página Nº 12: La naturaleza nada produce por saltos sino por grados intermedios. El mundo moral sigue las reglas del mundo físico. Querer pasar de un estado de abatimiento repentinamente cual es el de la servidumbre, de un estado de ignorancia como el que producen trescientos años sin libros, sin maestros, y siendo el saber un motivo de persecución; querer de repente y como por encanto adquirir ilustración, tener virtudes, olvidar preocupaciones, penetrarse de que no es acreedor a reclamar sus derechos el hombre que no cumple sus deberes, es un imposible que sólo cabe en la cabeza de un visionario. ¡Cuántas razones se podrían exponer contra la soñada República de los mexicanos y qué poco alcanzan los que comparan a lo que se llamó Nueva España con los Estados Unidos de América!
¡ LENGUAJE MASÓNICO, MENTIRA PATENTE, DISPOSICIÓN SORPRENDENTE !
(Continuará)
Peralitos:
Más claro ni el agua. Lo felicito, usted sí es un genuino mexicano que ama a su Patria y conoce su verdadera historia.
Las logias, que lograron el parricidio, seguirán vomitando su odio y sus calumnias contra don Agustín de Iturbide, así como quien les hace el juego.
¡Viva México católico, señores! ¡Viva Cristo Rey y Santa María de Guadalupe! ¡Viva la hispanidad!
Ya me caiste bien con todos tus vivas.
Esos sí que los comparto.
El único problema, como irás constatando, es que la verdad histórica no tiene por que subordinarse a tus lecturas. Siempre hay que buscar la verdad completa.
¡Viva México católico, señores! ¡Viva Cristo Rey y Santa María de Guadalupe! ¡Viva la hispanidad!
Vale
¡ LENGUAJE MASÓNICO, MENTIRA PATENTE, DISPOSICIÓN SORPRENDENTE !
La última frase citada de Agustín de Iturbide: “qué poco alcanzan los que comparan a lo que se llamó Nueva España con los Estados Unidos de América!”; nos invita a poner a prueba por comparación la supuesta “servidumbre de un estado de ignorancia como el que producen trescientos años sin libros, sin maestros, y siendo el saber un motivo de persecución” con la realidad americana. Los extremos de referencia son, obviamente, 1767, fecha de la decapitación cultural de la Nueva España por Carlos III de Borbón, y 1824 en que publica esta valoración en su Manifiesto al Mundo desde Liorna.
En 1767 los Estados Unidos de América estaban a nueve años de nacer, siendo el 4 de julio de 1776 la fecha oficial de su independencia. No había en dicha nación un sistema educativo, mucho menos una universidad. En la primera década del siglo XIX en la que Hidalgo daría el grito de Dolores en México, la educación en los E.E.U.UU. estaba reducida al ámbito familiar y parroquial. Los Land Ordinances de 1785 y 1787 promulgados para dotar las escuelas públicas no se implementaban, y un desesperado Thomas Jefferson proclamaba que “If a nation expects to be ignorant and free, it expects what never was and never will be” (Si una nación espera ser a la vez libre e ignorante, espera lo que nunca ha sido ni será). Tuvo Jefferson que intentar tres veces entre 1779 y 1817 para obtener finalmente del congreso de Virginia su “Bill for the More General Diffusion of Knowledge” (Ley Para una más Amplia Difusión del Saber). ¿A cuántos años estamos de Agustín escribiendo en Liorna? No cabe duda de que para soltarse un iturbidazo del tamaño de sus comparaciones se requería que ignorara totalmente lo que adoraba de los Estados Unidos de América, su masónica ensoñación; o simplemente, ser Agustín de Iturbide.
Está por supuesto el hecho de que las primeras universidades americanas nacieron en esa primera década de los mil ochocientos; la University of Georgia en Athens, Georgia, inició en 1801, seguida por la Universidad de Ohio, la de Tennessee, y la Miami University of Ohio. Pero la calidad de esas universidades tenía que descansar en talento importado de cuyas calificaciones hay margen de duda, y el alumnado de la época provenía de la instrucción en casa, o de escuelas de aula única. El curriculum de tan insipiente sistema se reducía a leer, escribir y calcular (Primaria). El maestro, de escasa cultura y salario ínfimo, recibía su techo y comida en casa por lo general de hospedaje local o de algún alumno. Difícilmente lo requerido para un examen de admisión a instituciones de educación superior.
LA NUEVA ESPAÑA EN 1767
Contrastantemente, la Real y Pontificia Universidad de México data de 1545 por autorización del Emperador Carlos V, refrendada por Cédula Real del 21 de septiembre de 1551, e iniciaría cursos el 25 de enero de 1553; doscientos cincuenta años antes que las universidades americanas.
La cultura de las universidades europeas llegó con la conquista. Franciscanos y dominicos eran hombres de saber, muchos de nobleza de sangre y de elevada posición social cuya influencia no sólo doctoral, sino tan práctica y civilizadora como la de Vasco de Quiroga llegaría con su ejemplo hasta Miguel Hidalgo y Costilla en sus actividades igualmente empresariales para mejorar el sustento material de sus hijos espirituales. Pero la decapitación cultural del infernal Borbón fue de los jesuitas. Cuando los jesuitas eran la flor y nata del saber mundial, y el sistema educativo hispánico-virreinal ni requería de impuestos ni los solicitaba. El pueblo descrito en el iturbidazo “en servidumbre, de un estado de ignorancia como el que producen trescientos años sin libros, sin maestros, y siendo el saber un motivo de persecución” con Iturbide en abierta competencia de calumnias con Poinsett era, por el contrario, sostenido por un pueblo amante de la cultura; y de maestros tan entregados a ella como para hacer votos de castidad, pobreza, y obediencia al mejor sistema de enseñanza que hayan conocido los siglos.
Recalco: Fue hasta 1800 que hombres como Benjamin Rush y Noah Webster, unidos a Jefferson, pudieron obtener los primeros empréstitos para hacer la educación pública. Nada que augurara, por supuesto, la calidad de la novohispana; y mucho menos había interés cultural en la población forzada por impuestos que comparara con la liberalidad sel pueblo de México que enriqueciera a las órdenes religiosas para los mismos fines.
(Continuará)
Corrigiendo dato de arriba, había tres universidades en los EE.UU. antes de 1767, pero solo tres fundadas por iglesias protestantes como se indica en el siguiente.
LA CABEZA QUE HICIERON RODAR LOS BORBONES
Que un perro muerda a un hombre no es noticia. ¡Ah pero que un hombre muerda a un perro! ¡Eso se queda chico comparado con un rey y su corte guillotinando, revolucionariamente, cabezas superiores a ellos en todo! Sobre todo, cuando esas cabezas eran la flor de sus reinos, y los más fieles constructores del bien común y grandeza de las naciones de Europa. Y si el invento de Guillot no estaba aún presente en 1767, debiendo esperar junto con la cabeza de Luis XVI hasta 1793, la academia más extraordinaria de la historia, la orden de San Ignacio de Loyola, la Compañía de Jesús, los jesuitas, estaban siendo ya desarraigados de la faz de la tierra ante el horror impotente de la cultura cristiana, de las ciencias, y de la naciones oprimidas por el despotismo de realezas sin nobleza ni cabeza.
Para entender porqué los borbones fueron culpables a los ojos de la historia de un crimen superior a la quema de la Biblioteca de Alejandría, y merecen más maldiciones de las que recibiera Eróstrato por la quema del Templo de Éfeso, es necesario hacer de esa orden religiosa una descripción; aunque por inefable tengamos que comenzar enfocándola tan sólo como la academia, y academia universal, más excepcional que conocieran los siglos. Y para mayor desdoro del iturbidazo y de su autor, y de Alamán que lo pasa por alto al intencionalmente iniciar su historia hasta 1808, riqueza de Nueva España, y anhelo del Cura Hidalgo, academia universal que las colonias inglesas no conocieron.
El Dr. Thomas E. Woods Jr., en su obra sobre como la Iglesia construyó la civilización occidental nos presenta el siguiente resumen de los jesuitas:
En el desarrollo de las ciencias y de la técnica:
“Hay 35 cráteres en la luna que fueron bautizados con los nombres de científicos y matemáticos jesuitas. ― En el catálogo de los más grandes matemáticos de la historia, un 5% del total de 300 listados entre 950 años antes de Cristo, y 1800 D.C. (fecha de su compilación concordante con nuestro tema), fueron jesuitas. Y ese 5% se logró en tan solo dos siglos de vida de la Compañía”. No hay academia que compararse pueda en la historia del hombre, y menos para el siglo del iturbidazo.
“En el breve lapso de su existencia inventaron y desarrollaron pantógrafos, barómetros, telescopios, microscopios, relojes de péndulo. Contribuyeron grandemente al desarrollo de la óptica, del magnetismo y de la electricidad. Fueron los descubridores de la galaxia Andrómeda, de los anillos de Saturno y de las bandas pigmentadas de Júpiter. Teorizaron sobre la circulación de la sangre independientemente de Harvey; sobre la teoría del vuelo; sobre el efecto de la luna sobre las mareas. Fueron los jesuitas los que trazaron los mapas estelares del hemisferio sur. Los que inventaron la lógica simbólica; los que introdujeron los primeros signos en las matemáticas italianas; y también desarrollaron medios para controlar las inundaciones.
“El padre Gianbattista Riccioli S.J. fue el primer hombre en calcular la aceleración de un cuerpo en caída libre, y el P. Francesco Grimaldi fue el primero en descubrir y dar nombre a la difracción de la luz. Conjuntamente desarrollaron el selenógrafo, el mapa detallado de la luna que actualmente adorna la entrada del Museo del Aire y del Espacio en Washington D.C.
“Se les reconoce igualmente como padres de ciencias nuevas
“El padre Nicholaus Steno S.J. es el padre de la estratigrafía. ―El padre Roger Boscovich, fallecido en 1787, es famoso por haber dado al mundo la primera descripción coherente de una teoría atómica, más de un siglo antes de la teoría atómica actual, y ha recibido dicho reconocimiento de parte de Werner Heisenberg, uno de los padres de la química cuántica que escribió un artículo sobre él. Ha sido llamado uno de los más grandes genios que Yugoslavia haya dado al mundo, sin embargo, se escatima toda información sobre él en los medios.
“El padre Athanasius Kircher ha sido considerado el padre de la Egiptología. Su contribución fue fundamental para que Champollion pudiera descifrar la piedra Rosetta. Ha sido llamado el maestro de las 100 artes, y la única persona de quien puede decirse con justicia que ningún tema le era ajeno. Fue quien acabó con la alquímia, a la que aún Isaac Newton y Boyle daban todavía crédito, dando por tanto principio a la química seria.
No tenemos a unos cuantos jesuitas ―sigue diciendo Woods― desperdigados a través de la historia de las ciencias; por el contrario; encontramos que no hay rama de la investigación científica que no hayan cubierto en plenitud”. Etc.
Y EN EL PLANO DE LA DOCENCIA ERAN AÚN MÁS GRANDES
La orden que Ignacio de Loyola iniciara con tan solo siete hombres, tenía para el año de 1600, 245 instituciones educativas gratuitas, entre ellas 15 universidades; y los colegios incluían instrucción secundaria y superior. El colegio de San Idelfonso en la ciudad de México (1571), primero de los jesuitas en el Nuevo Mundo, fue creado 63 años antes que Harvard. Antes de la expulsión de los jesuitas, ya en 1750, los jesuitas tenían 845 instituciones educativas en el mundo, de las cuales 24 eran universidades, y 700 de ellas eran secundarias gratuitas que se financiaban con donaciones.
Con este trasfondo podemos valorar comparativamente mejor la dinámica cultural de la Nueva España, en la que los jesuitas, y reduciéndonos a ellos, habían creado en Puebla, Guadalajara, Valladolid, Pátzcuaro, Queré¬taro, Zacatecas, León, Durango, Guanajuato, San Luis Potosí, Veracruz, Mérida, Chihuahua, Parral, Campeche, instituciones de educación superior de auténtico nivel mundial.
Inglaterra en New England, que no Estados Unidos, había visto, comparablemente, solo a Harvard College en 1636, y a Yale en 1701 fundadas por los puritanos; y la colonia de Virginia que fundaría el College of William and Mary en 1693; ya que los Bautistas fundarían Rhode Island College hasta después de la expulsión de los jesuitas en 1764 dejando la situación como vimos en el anterior para una menguada cultura que requirió denodados esfuerzos de Jefferson y Webster para levantar cabeza.
(Continuará)
Aclaración: donde dice secundarias debería decir bachilleratos ya que en la nota aparecen unificados con las secundarias. Salían titulados como bachilleres. Los que tuvimos la suerte de vivir un bachillerato jesuita lo mismo que una universidad de la misma índole damos más importancia al bachilleratos por una virtud única, enseñaba a pensar con rigor, lo que para después ya se presuponía. Una de las materias básicas para desarrollar el rigor en el análisis era la apologética.
Gracias Roy, es importantísimo conservar el amor sublimado por las cosas de Dios y el gran amor y respeto por nuestra amada Patria, pues es el mejor legado que podemos dejar a nuestros hijos en esta vorágine de desamor a Uno y a Otra.
Tienes razón en enfatizar «sublimado» en lugar de informado, tras ser incapaz de pedir disculpas por defender el lado equivocado, y calumniar, y en jauría, a otro de cobarde ocultos todos tras sus nicks.
¡Vale!
5º intento de envío
MÉXICO CONDENADO JUNTO CON LOS JESUITAS
Era de temerse, tras el golpe mortal del infame Borbón a la cultura del pueblo y del mundo cuya cabeza representaban los jesuitas en nuestro suelo, que se acentuara el proceso conducente a la esclavitud anclada en una ignorancia total. De una ignorancia que tendría que partir de la eliminación del resto del sistema escolar que había regido hasta entonces, y que giraba alrededor de las parroquias y de las órdenes religiosas subsistentes. Anticlericalismo iba a ser su nombre. Nombre que bajo estas circunstancias no deja lugar a dudas de cual sería la meta final.
A los ojos del libertador, de 160 curas en armas, del casi total de los consagrados que de una manera u otra apoyaban la causa estaba, complementariamente, la disolución final de la Compañía que la infame familia Borbón obtendría con amenazas y chantajes del papa Clemente XIV; y tras haber fracasado a pesar de las injurias y presiones con su antecesor Clemente XIII. El 16 de agosto de 1773 firmó el papa la condena. De veintitrés mil jesuitas quedarían 600, en Rusia la mayoría. Tan imposible de reparar, casi, como el Imperio Español. Para atenuar la reacción se guardaría en secreto la traición vergonzosa, de manera que el breve no iba a ser publicado Urbi et Orbi, sino solamente a cada colegio o ubicación por medio del obispo local. El hecho, monstruoso, completaba la destrucción y finiquitaba las esperanzas. México jamás se recuperaría del golpe.
Pero Agustín de Iturbide, traidor a los intereses de la patria se ufana desde Liorna: “En el Congreso de México se trató de erigir estatuas a los jefes de la insurrección y hacer honras fúnebres a sus cenizas. A estos mismos jefes había yo perseguido y volvería a perseguir si retrogradásemos a aquel tiempo, para que pueda decirse quién tiene razón, si el Congreso o yo. Es necesario no olvidar que la voz de la insurrección no significa independencia, libertad justa, ni era el objeto de reclamar los derechos de la nación, sino exterminar a todo europeo, destruir las posesiones, prostituirse, despreciar las leyes de la guerra, las de humanidad y hasta las de la religión. Las partes beligerantes se hicieron la guerra a muerte. El desorden precedía a las operaciones de americanos y europeos, pero es preciso confesar que los primeros fueron culpables, no sólo por los males que causaron sino porque dieron margen a los segundos para que practicasen las mismas atrocidades que veían en sus enemigos. Si tales hombres merecen estatuas, ¿qué se reserva para los que no se separaron de la senda de la virtud?”
La senda de la virtud era la suya, en 1810 defender a quienes se habían mostrado enemigos mortales de la cristiandad, de la cultura, de la libertad que, en palabras de Jefferson no puede ser ajena al saber. Y Jefferson no hacía más que apegarse al Evangelio: “La verdad os hará libres”, mientras que Agustín como militar seguía la senda de los hipócritas, o sea el Evangelio pero alrevesado. Su prójimo eran los Borbones. La sangre que quería derramar era la de sus enemigos. La voz de mando que quería atender era la del Bando de la expulsión de los jesuitas que fijada a la vista de todos los ciudadanos por todas partes de la Nueva España terminaba diciendo: “…pues, de una vez para lo venidero deben saber los súbditos del gran monarca que ocupa el trono de España, que nacieron para callar y obedecer, y no para discutir ni opinar en los graves asuntos del gobierno». Así como el militar se ufanaba de haber traicionado la causa que luego iba a pretender encarnar para ofrecer un remedo de libertad, Lucas Alamán, con la misma hipocresía pretende justificar la mismas patrañas contra Hidalgo argumentando en su forma de ver lo ocurrido, lo mayormente injusto de la insurrección por estar España en peligro, dado que se encontraba en lucha contra Napoleón. De esta manera ambos, fingiendo más amnesia que demencia, justificaban su parcialidad y calumnias, y su virulento encono.
PARA QUE PUEDA DECIRSE QUIÉN TIENE RAZÓN, SI EL CONGRESO O YO.
Pero el Congreso era obra suya. Fue él quien lo llamó a la existencia como parte de su Plan de Iguala; a sabiendas de que la masonería sería su dueña, porque solo la masonería tenía la experiencia y la organización que fuera de ella no tenía nadie. No había partidos políticos en aquel entonces, solo facciones de opinión. Era imposible, por tanto, un congreso independiente de la masonería. Confiesa igualmente desde Liorna: “Este escrito llegará a sus manos y yo me atrevería a llamarlo mío porque tengo bastante delicadeza para no exponerme a ser desmentido. Después de extendido el plan que luego se llamó de Iguala, lo consulté con aquellas personas mejor reputadas de los diversos partidos, sin que de una sola dejase de merecer la aprobación. Ni recibió modificaciones, ni disimulaciones, ni aumentos”.
¡ Y TODAVÍA TEMÍA QUE LO MATARAN EN EUROPA !
Para entender a Iturbide en este punto, su temor, basta con leer su Manifiesto al Mundo con los ojos de las cancillerías de Europa:
1.- Este hombre ha puesto en ridículo y en peligro el concepto mismo de Imperio.
2.- Este hombre se ha hecho elegir emperador tras haber propiciado una situación de ingobernabilidad en vez de corregirla primero; y agravó su situación con la corona en vez de resolverla.
3.- Este hombre da como razón de su renuncia lo inaudito: “El suceso de Casa Mata había reunido a los republicanos y borbonistas, que jamás pudieron conciliarse sin otro objeto que destruirme. Convenía pues cuanto antes que se les quitase la máscara y fuesen conocidos. Esto no podía verificarse sin mi separación del mando. Volví a reunir al mismo Congreso reformado, abdiqué la corona y solicité expatriarme, haciéndolo decir al poder legislativo por el ministro de Relaciones.” De manera que entrega el poder a sus enemigos para sacarlos a la luz, cuando lo que sus enemigos querían era precisamente su renuncia y poder ostentar su victoria, a plena luz, ¡sobre un emperador! ¿Y la voluntad de la nación entera expresada favorable al Acta de Casamata? ¿Y el hecho moral de la traición a sus amigos a quienes abandonaba? ¿Y la responsabilidad por el pueblo?
4.- «Bien persuadido estaba de que mi suerte empeoraba infinitamente, de que me perseguía la envidia, de que a muchos desagradarían las providencias que había de tomar, de que es imposible contentar a todos, de que iba a chocar con un cuerpo lleno de ambición y orgullo que, declamando contra el despotismo, trabajaba para reunir en sí todos los poderes, dejando al monarca hecho un fantasma, siendo él en la realidad el que hiciese la ley, la ejecutase y juzgase; tiranía más insufrible cuando se ejerce por una corporación numerosa que cuando tal abuso residiese en un hombre solo. Los mexicanos habrían sido menos libres que los que viven en Argel si el Congreso hubiese llevado todos sus proyectos adelante». Y para colmos lo entrega a una pandilla de rufianes, según dice, ¡para que su pueblo pueda acabar más esclavo que los que viven en Argel!
5.- Y esto, que no puede dejar de ser infamante a las coronas de Europa, por ser coronas, tiene la osadía de venir a publicarlo como su manifiesto al mundo ¡en Europa misma!
http://www.antorcha.net/biblioteca_virtual/historia/iturbide/indice.html
El mayor ridículo de gobernante mexicano alguno en Europa. Y Alamán era iturbidista.
(Continuará)
LA ACADEMIA UNIVERSAL DE LOS JESUITAS Y LAS GRANDES UNIVERSIDADES AMERICANAS.
Por razones didácticas dejamos la verdad completa para el final. De no haber seguido este orden los esfuerzos de Jefferson habrían sido una minucia histórica, de apariencia irrelevante, ante las excelencias de el Colegio de William and Mary, y en menor grado de la Universidad de Harvard. Es por ello que dejamos este punto para el balance final comparativo.
Más que laureles académicos fue una generación, como fue el siglo de oro en España, el siglo de oro francés, la producción musical de Mozart a Beethoven, o la física cuántica de Heisenberg a Dirac lo que requerimos para apreciar, en contexto histórico, la producción genial de los colleges mencionados. Harvard daría dos presidentes a los EE.UU.: John Adams y John Quincy Adams. Hasta aquí la singularidad pertenece a la familia de apellido paterno Adams, y solo en segundo lugar a la Universidad de Harvard. Pero tratándose del Colegio de William and Mary, ya no hay posibilidad de atribuir a la cultura y tradiciones, o predisposición única unifamiliar patente por el apellido para subordinar la institución a una singularidad ajena a la institución. Aquí no nos queda más que otorgar a dicho colegio la singularidad de haber formado a George Washington; a Thomas Jefferson y a James Monroe; tres excepcionales presidentes americanos de la misma generación.
LO QUE NI WILLIAM AND MARY, NI HARVARD TENÍAN: JESUITAS
Retomamos de la obra de Trueba:
UNA RAZA SUBLIME
Fueron los misioneros jesuitas —dice el Padre Decorme— «los más sublimes ejemplares de aquella raza, que entonces, en la plenitud de su vigor y de su fe, conquistaba el Nuevo Mundo… La tarea era fenomenal, pues no se trataba de transformar gente civilizada y de alguna cultura intelectual, como en los tiempo; apostólicos, sino de tribus degradadas al ínfimo nivel humano y dispersas en inaccesibles montañas.
«Su empresa requería grandes cualidades físicas de virilidad, carácter, inteligencia, valor, invención, salud y constancia. No los amedrentaban las distancias, las ásperas sierras y barrancas, ni las tribus salvajes y antropófagas, ni los ríos, el hambre, y el frío y la sed. Iban sin escolta donde no se atrevían los mismos soldados. Podían a cada instante oír el grito de guerra a muerte o verse envueltos en las llamas de sus chozas incendiadas. Estaban continuamente a merced de los caprichos de sus indios y de celosos y vengativos hechiceros. Aun el bautismo de un párvulo podía costarles la vida, si moría. El martirio era a cada instante posible: veinte de ellos consiguieron tan gloriosa corona y una legión sin número pasó peligros y sufrimientos peores que la misma muerte violenta.
«Pero, más que esas cualidades naturales, que pueden rara vez ser comunes en los profanos, brillaban en ellos las de un alma cristiana, grande, heroica, llena de fe, de amor de Dios y de los prójimos y dispuesta a todos los sacrificios por la más ínfima de las criaturas, hijas de Dios. ¡Qué amor y amabilidad irresistible para los mismos bárbaros! ¡Qué caridad en sus hambres y epidemias! ¡Qué llaneza en nivel social tan diferente! Y decir que muchos, los mas, pertenecían a clases sociales elevadas: el Padre Pedro Velasco era sobrino del virrey, el P. Salvatierra de familia noble, el P. Ratkay paje de la Corte de Viena, de sangre aristócrata muchos, de familias ricas casi todos».
LOS METODOS
Los Padres de la Compañía, una vez que lograban atraerse alguna tribu, formaban un pueblo, erigían una iglesia, levantaban chozas y comenzaban la labranza que habría de sustentar la comunidad. Los Padres bautizaban a los niños y enseñaban a los adultos las verdades de la fe católica, bautizándolos también cuando habían recibido la debida preparación. Es un milagro que prueba la trascendencia de la ley cristiana, como dice el Padre Decorme, la transformación pronta y radical que obraba el bautismo en indios antropófagos, asesinos, polígamos, borrachos, ladrones, hechiceros y enemigos a muerte de indios de otras razas.
Una vez reducidos a vida civil, los indios trocaban gustosos su mísera libertad salvaje por los placeres de la comunidad que regía el amor de los misioneros. Su trato dulce la seguridad y la paz que eran el fruto inmediato de la cristianización, la fraternidad con tribus vecinas que antes fueron feroces rivales, el cultivo pacífico de los campos que proporcionaba sustento cierto, las fiestas religiosas, la vida en familia y otros bienes de los que nunca habían gozado, demostraban a los indios cuán provechoso y benéfico era el yugo de Cristo.
En siglo y medio que misionaron los jesuitas lograron cristianizar más de 2 millones de indígenas. (….) Nuestra patria vive todavía sujeta al poder de esas tenebrosas asociaciones que en el año de 1767 decretaron la expulsión de los jesuitas de los dominios de España. Los que ahora mandan y los que han mandado desde hace siglo y medio, son legítimos herederos de aquellos que se propusieron écraser l’infame, destruir la Iglesia, y que pensaron que muerto el hijo —la Compañía de Jesús— ya sólo faltaba matar a la Madre, o sea la Santa Iglesia Romana.
Las excelencias científicas únicas de los jesuitas no diferían de sus excelencias civilizadoras. Carentes de este espíritu la colonización americana se plasmaría en una frase: “The only good indian is the dead indian”, (El único indio bueno es el indio muerto). Y en un solo cuadro de poblaciones comparativas (del que se seguirían las apropiaciones territoriales) se plasma la diferencia que hizo la supervivencia de las universidades americanas ante la desaparición de nuestros jesuitas de la faz de nuestra tierra.
AÑO MÉXICO EE.UU.
1800 5,703,000 5,308,000
1820 6,204,000 9,638,000
1840 6,739,000 17,070,000
1860 8,285,000 31,443,000
1880 9,908,000 50,155,000
1900 13,607,000 76,212,000
Obviamente se continuó pensando a nivel universitario en inglés, todo lo que se había dejado de pensar, universitariamente, en español. Y la obra que consumara Agustín de Iturbide obviamente no sería la de Hidalgo, sino la de Carlos III. Y para completar el bloqueo mental nacional estaba el iturbidazo. Ante la concordancia de lo que decían las izquierdas de entonces se sumaba, irrefutable,― gracias a los Alamán y seguidores camuflados de conservadores― el iturbidazo. ¿Quién quedaba para refutar el cuento infame de la Nueva España “en servidumbre, de un estado de ignorancia como el que producen trescientos años sin libros, sin maestros, y siendo el saber un motivo de persecución”, si Iturbide mismo era quien lo afirmaba?
El iturbidazo fue la única bandera que enarboló Iturbide, la del laicismo. Religión, Unión e Independencia eran los ideales de Hidalgo, Morelos, Abasolo, Mercado, Allende etc. en búsqueda de la libertad integral que Iturbide traicionó.
(Continuará)
GRACIAS A LA SANTA INQUISICIÓN, HIDALGO, EL GRAN CALUMNIADO, QUEDA IMPOLUTO Y RELUCIENTE.
Fue un hecho afortunado para la historia de México, que el Padre de la Patria, don Miguel Hidalgo y Costilla fuera calumniado ante el Tribunal del Santo Oficio en 1800. Diez años antes de la gesta libertaria.
Acusado de herejías de suma gravedad el tribunal abrió expediente en su contra. Se recibió a los denunciantes que fueron examinados. No se pudo sustanciar ninguna de las acusaciones por haber incurrido en contradicciones los acusadores respecto a cada uno de los puntos. El cura Hidalgo quedó tranquilamente a su parroquia sin ser molestado.
Es necesario hacer notar que los cargos por enciclopedismo en tiempos de la Revolución Francesa eran de la máxima gravedad en esos momentos; y que los cargos por luteranismo en el terreno eclesial lo eran igualmente. La suma de ambos habría conducido a que fuera privado de su parroquia como mínimo, además de otras severas sanciones. Pero el asunto, como salió finalmente a la luz en 1810 era peor que todo eso, era, conforme a ellas un apóstata que negaba todos los dogmas, y a quien no podía reconocerse ni el más leve barniz de cristiano.
Las escandalosas acusaciones fueron revividas con motivo de la insurrección de 1810; y de nuevo, afortunadamente para la historia.
Cada uno de los cargos resucitados de un expediente añejo de diez años le habría extrañado ―de haber sido cierto― de todos sus seguidores, dejando el Grito de Dolores como grito en el desierto. Jamás habría podido encabezar nada en 1810. El Edicto del Tribunal publicado en esas fechas lo confiesa paladinamente como una inquisición prolongada de 1800 hasta 1809 sobre la que dice así: “. . .y dijo (el inquisidor) que temiendo, o habiendo llegado a percibir que estabais denunciado al Santo Oficio, os ocultasteis con el velo de la vil hipocresía, de tal modo, que se aseguró en informe, que se tuvo por verídico, que estabais tan corregido que habíais conseguido suspender nuestro celo, sofocar los clamores de la justicia, y que diésemos una tregua prudente para observar vuestra conducta; pero que vuestra impiedad represada por temor había prorrumpido como un torrente de iniquidad en estos calamitosos días, poniéndoos al frente de multitud de infelices que habéis seducido. . .” Publicación del Edicto del Santo Oficio firmada por el Dr. D. Bernardo de Prado y Ovejero; y por el Lic. D. Isidoro Sainz de Alfaro y Beaumont, así como por el secretario con sello del Santo Oficio. De la Gaceta de México del 19 de octubre de 1810. (Publicado en México a Través de los Siglos).
Lo que deja en claro que no se le pudo acusar conforme a los primeros cargos levantados diez años antes. Ni fueron probados entonces ni se le levantaban por reincidencia. Todo se reducía al grito de Dolores y a levantar una “multitud de infelices”.
Pero he aquí el resto: ¿Dónde están las acusaciones por inmoralidad, por llevar una vida disoluta, por haber faltado al voto de castidad?
¿Dónde avala la historia a los supuestos hijos del padre Hidalgo?
La calumnia por inmoralidades a este sacerdote quedan en evidencia por la supervisión continua de su conducta, así como por el hecho de su continuidad al frente de su parroquia y el hecho, contundente, de que fue elegido para encabezar la insurgencia por su enorme prestigio personal ante obispos y autoridades virreinales.
Es cierto que los falsos levantados en su contra lo llevaron a la popularidad con los enemigos de la Iglesia, los cuales gustaban de darlos por buenos para llevarse el agua para su molino dando así mayor publicidad a la calumnia de la misma manera que las calumnias contra Hidalgo levantadas por Alamán a favor de “su Iturbide” hacían objetable a este último para la masonería.
Pero la verdad histórica está por encima de apasionamientos y partidarismos y deja las figuras en su lugar más allá de toda duda razonable.
Así queda Hidalgo como impoluto y reluciente campeón de la libertad. A diferencia, y que monumental diferencia, con Agustín de Iturbide y con Lucas Alamán.
Vale
Cito el siguiente texto para comparar versiones y conocer el criterio masónico en historia sobre don Agustín de Iturbide. Ningún historiador verdaderamente católico a favor de México y su tradición católica sostiene las calumnias proferidas contra el Libertador por luisosio. ¡Ni uno sólo! Luisosio está solo. ¿No resulta demencial esa postura?
Veamos el criterio masónico tomado de: http://www.voltairenet.org/article162328.html donde se vomitan calumnias y odio contra la figura del emperador católico mexicano. La vehemencia es semejante a la de luisosio:
——————————————————————
Agustín de Iturbide: emblema derechista
por Edgar González Ruiz*
Agustín de Iturbide es personaje emblemático de la visión conservadora de la historia, glorificado por la derecha como defensor de la religión católica y, por ende, modelo de los políticos panistas.
29 de septiembre de 2009
Precisamente, en las fiestas patrias de 1997, Felipe Calderón, que era entonces dirigente nacional del Partido Acción Nacional, vitorearía a la Virgen de Guadalupe y a Iturbide, junto con los héroes de la Independencia.
En abril del mismo año, el panista mexiquense Noé Aguilar Tinajero había escandalizado a la opinión pública al expresar crudamente la concepción derechista de la historia, prodigando ataques contra Juárez y elogiando las pretensiones imperialistas que tuvo Iturbide, de quien decía: “Hay que revalorar igualmente a Agustín de Iturbide y sus intenciones de formar un imperio que abarcara hasta Centroamérica…”
Esas valoraciones reflejaban ideas tradicionales en la derecha mexicana, tal como fueron expresadas por ideólogos de esa corriente, como Salvador Abascal, principal dirigente histórico de la Unión Nacional Sinarquista y padre del extinto Carlos Abascal, quien fuera secretario del Trabajo y de Gobernación en el sexenio de Fox.
Cada año, los sinarquistas siguen rindiendo homenaje a la memoria de Iturbide, igual que otros personajes y sectores de la extrema derecha. Con la misma actitud que tenía Salvador Abascal (quien en 1996 publicó el folleto titulado El cura Hidalgo, de rodillas, donde atacaba al padre de la patria), esos grupos rechazan el 15 y 16 de septiembre como fiestas de la Independencia, que según ellos deben celebrarse el 27 de septiembre, fecha de 1821 cuando Iturbide entró en la ciudad de México al frente del Ejército Trigarante, en el día mismo de su cumpleaños.
En 2007, algunos sinarquistas celebraron ese día con una misa en la Catedral y luego llevaron a cabo una reunión en el Club de Periodistas, con personajes como José María Abascal Carranza, otro de los hijos de Salvador Abascal, y como Alejandro López Pardiñas, exdirigente de la Falange española.
Participó también la monja sor Clotilde García Espejel, quien se refirió a “la inspiración que don Agustín de Iturbide tuvo en la religión católica como eje de su lucha por la independencia frente a las influencias masónicas que empezaban a dominar el gobierno español” (www.recorri2.com/…/es/…/…).
Iturbide en su tiempo
Agustín Cosme Damián de Iturbide y Arámburu (1783-1824) nació en Valladolid, hoy Morelia, hijo de un hacendado español y de una dama perteneciente a una antigua familia de Michoacán.
Entró al ejército en su primera juventud, y fue enemigo feroz de la lucha por la Independencia. Según cronistas de esa gesta, solía fusilar a sus prisioneros, sin exceptuar a las mujeres, además de que llegó a ser procesado por incurrir en el pillaje durante sus correrías militares.
“La ferocidad de Iturbide fue verdaderamente espantosa… no sólo en los campos de batalla y en contra de los prisioneros de guerra, sino también contra muchos vecinos pacíficos de las poblaciones, sin más motivo que el de ser éstos adictos a la Revolución. Fuese por cálculo o en virtud de un profundo fanatismo, manifestaba siempre los sentimientos religiosos más exagerados…” (Juan N Chávarri, Historia de la guerra de Independencia. De 1810 a 1821, Editora Latinoamericana, México, 1960, p. 413).
En 1821, Iturbide planeó, con ayuda de sectores clericales y acaudalados, en reuniones celebradas en el templo de La Profesa, llevar a cabo una independencia retrógrada en relación con las corrientes liberales y progresistas que campeaban en ese tiempo en España.
Los proyectos iturbidistas, que lo convirtieron en figura de culto de la derecha católica, contemplaban la unidad de la nación independiente, bajo la tutela religiosa, con el lema de las tres garantías: religión, unión, independencia.
Por ello, el artículo 16 del Plan de Iguala, en cuya confección participaron un obispo, un canónigo y otro religioso, prescribía: “Se formará un ejército protector que se denominará de las Tres Garantías, porque bajo su protección se toma, lo primero, la conservación de la religión católica, apostólica, romana, cooperando todos por todos los medios que estén a su alcance, para que no haya mezcla alguna de otra secta y se ataquen oportunamente los enemigos que puedan dañarla” (Rubén García V, Iturbide, México, 1950, p. 127).
Al año siguiente, Iturbide se convertiría en emperador, mediante un golpe militar iniciado en el cuartel de San Hipólito, donde el 18 de mayo el sargento Pío Marcha lanzaría el grito “viva Agustín I”, secundado por el repique de las campanas de los templos y las salvas de artillería.
El imperio de Iturbide fue efímero, pues TUVO que abdicar en 1823. Se exilió del país, y cuando intentó regresar fue fusilado. En 1838, bajo la Presidencia de Anastasio Bustamante, sus restos se inhumaron con honores en la capilla de San Felipe de Jesús en la Catedral Metropolitana de la ciudad de México, donde una calle, situada entre Juárez y Bucareli, sigue llevando su nombre.
La contraparte de los proyectos conservadores de Iturbide fue la lucha que llevaron a cabo los verdaderos defensores de la independencia y de la libertad (NOTA DE ROY: SE REFIERE A HIDALGO Y DEMÁS INSURGENTES. EL SOBREVIVIENTE DE ELLOS, VICENTE GUERRERO, TRAICIONÓ A ITURBIDE Y SE METIÓ A LAS LOGIAS), ideales que se habían promovido desde el siglo XVIII en las logias masónicas.
Edgar González Ruiz
————————————————————
Como verán, es un escrito lleno de calumnias y falsedades.
¿Hay o no semejanza entre el odio vomitado desde la logia a Iturbide y el de luisosio que cada día escribe peor y más aburrido? No hay necesidad de refutar los errores históricos de Edgar González y sus fallidos juicios sobre lo que considera derecha. ¡Basta ver su odio contra Iturbide! Es lo que importa subrayar y demostrar con ese texto.
¿Por qué lo odiarán tanto las logias?
La pregunta es para los lectores y participantes. No discuto más con luisosio, pues con necios y obcecados es absolutamente imposible hacerlos razonar. ¡Es más fácil enseñar a volar a una vaca!
¡Viva México católico, señores! ¡Viva Cristo Rey y Santa María de Guadalupe! ¡Viva la hispanidad!
Aquí termino.
TOMA TU MÁQUINA DEL TIEMPO Y QUITATE DE TONTERAS
Vete a convencer a Iturbide de echar a la basura su Manifiesto al Mundo en vez de publicarlo.
¿VALE?
P.S. ¿Qué tipo de alas le piensas poner a tu vaca?
JUCICIO DEFINITIVO SOBRE EL ITURBIDE «CATÓLICO» POR SUS PROPIAS PALABRAS:
La colonia, las glorias de 300 años de predicación cristiana, de integración nacional que nos dieron patria son descritas así por Agustín de Iturbide en su Manifiesto al Mundo desde Liorna:«. . .“servidumbre de un estado de ignorancia como el que producen trescientos años sin libros, sin maestros, y siendo el saber un motivo de persecución.”
¿Historiadores de Iturbide que nunca leyeron el Manifiesto al Mundo de Iturbide?
O que lo ocultaron.
¡ QUE VERGÜENZA !
EL UNICO DESVERGONZADO ERES TU. «LUISOSIO» QUE QUIERES AL IGUAL QUE LUIS ECHEVERRIA ALVAREZ ESCRIBIR LA HISTORIA MEXICANA POR DECRETO, QUIEN AFIRMÓ QUE FUÉ VICENTE GUERRERO Y NO ITURBIDE QUIEN FUÉ EL CONSUMADOR DE LA INDEPENDENCIA MEXICANA. ¡¡CON TU VERBORREA NO CONVENCES A NADIEE! POR MAS REPLICAS QUE EJERZAS CONTRA: LLAMESE ROY. JABS, GAUDE, ANDY_BARR O PERICO LOS PALOTES.
TE GUSTE O NO, AGUSTIN DE ITURBIDE FUÉ NO EL CONSUMADOR SINO EL AUTOR DE LA INDEPENDENCIA MEXICANA, Y SU ALMA COMO DICE EL EPITAFIO EN LA CATEDRAL METROPOLITANA DE LA CIUDAD DE MEXICO Y ESPECIFICAMENTE EN LA CAPILLA DEL PROTOMARTIR FELIPE DE JESÚS, DESCANSA EN EL SENO DE DIOS
OTRA, ¡ QUÉ VERGÜENZA !
¡ Y LA CANONIZACIÓN POR LOS EPITAFIOS !
Ave Maria!
A quienes hayan tenido la paciencia para leer estos comentarios, les informo que el tema fue retomado accidentalmente en otro foro. Si tienen interés en seguirlo, pueden seguir este enlace:
https://radiocristiandad.wordpress.com/2011/01/02/es-mucho-peor…/
El resultado, sin embargo, es el mismo. luisosio escribe mucho, insulta y ofende más, pero es incapaz de responder a los cuestionamientos y a las objeciones que se le presentan.
¿ACCIDENTALMENTE???
Siempre anda pidiendo limosna de que le crean.
Vale
INTENCIONALMENTE, por luisosio …
Ave Maria!
luisosio, no le pido que me crea. La verdad no es alterada por las opiniones. Lo que es veraz, lo es se crea o no.
Quizá no entiende el significado de la palabra accidente:
accidente. (Del lat. accĭdens, -entis).
1. m. Cualidad o estado que aparece en algo, sin que sea parte de su esencia o naturaleza.
2. m. Suceso eventual que altera el orden regular de las cosas.
El tema fue retomado accidentalmente en ese otro foro, y fue usted quien lo retomó. Usted me quiere culpar de ello, pero es bien evidente que yo sólo advertía a los foristas de la falta de lógica (cuando no de buena voluntad) en sus deducciones. Y ponía como muestra su deschavetada y ridícula exégesis.
A pesar de dar esa muestra de la demencia de luisosio, no deje de tratar el tema propio del foro, hasta que él mismo retomó sus ataques injustos y mentirosos al Emperador Don Agustín de Iturbide.
Y si, el resultado es el mismo. Las opiniones están divididas. Todo el mundo opina una cosa, y luisosio opina lo contrario. Siempre es así.
Y siguen saltando en el escenario «más abuelas de Hitler». Todo sigue igualito …
Pero ¡cuidado : nadie OSE decir algo en contra del apocalíptico cura Hidalgo, so pena de la provocar la rabiosa indignación de luisosio!
De don Agustín de Iturbide déjenlo que diga cuanta barrasabada quiera, porque si te opones te endilga sus consabidos «vale» y «requetevale».
Fe de luisosi ¡digo, de erratas! : barrabasadas.
Ave Maria!
Cuando murió el P. Morelos, el movimiento de independencia iniciado por el P. Hidalgo llegó a su fin. Hasta aquí se habían terminado las aspiraciones de Méjico de independizarse de España: el ejército realista había triunfado. En 1820 estaba prácticamente exterminado el movimiento y sólo había guerrillas en las montañas del sur por parte de Vicente Guerrero y Pedro Ascencio.
Fue entonces que apareció Don Agustín de Iturbide, quien entendió que era el momento de ayudar a su patria al observar que ya no había más insurgentes que buscaran la independencia por medio de violencia y muerte. Elaboró el Plan de Iguala en el que se expresaba de España como una madre amorosa que ha ayudado y visto crecer a su hijo (Méjico), y que tiene que resignarse a verlo volar solo. Un gran pensamiento de Iturbide, en el que manifestaba que amaba a Méjico y quería verlo libre.
Su Plan trataba de unir a la nación mejicana por medio de tres virtudes: religión, unión e independencia (cada una de estas virtudes son los colores de la bandera mexicana). Cuando se presentó el Jefe Superior y Político de la Nueva España, Juan O’Donojú, se firmó el Tratado de Córdoba, en el cual España reconocía la independencia de Méjico. La culminación fue el 27 de Septiembre de 1821 sin derramamiento de sangre.
Esta junta también nombra a Iturbide generalísimo, con un sueldo de 10,000 pesos anuales, un millón de capital. Pero Iturbide renunció al sueldo que recibiría desde el 24 de febrero al 28 de septiembre, y cedió estos 71 000 pesos para sanar las necesidades del ejército.
Así terminó la Independencia de México con Agustín de Iturbide como Libertador.
Ave Maria!
Algo interesante sobre el tema que se trata:
Bando que declara el delito de herejía y el de apostasía del P. Miguel Hidalgo y Costilla:
NOS, LOS INQUISIDORES APOSTOLICOS CONTRA LA HERÉTICA, Pravedad y Apostasía, en la Ciudad de México, Estados y Provincias de esta Nueva España, Guatemala, Nicaragua, Islas Filipinas, sus Distritos y Jurisdicciones, por Autoridad Apostólica, Real y Ordinaria, etc.,
A vos, Br. Don Miguel Hidalgo y Costilla, Cura de la Congregación de Los Dolores en el Obispado de Michoacán, titulado Capitán General en el Ejército de los Inurgentes.
SABED QUE ANTE NOS PARECIO EL SEÑOR INQUISIDOR Fiscal de este Santo Oficio e hizo presentación en forma de un proceso, que tuvo principio en el año 1800 y fue continuado a su instancia el de 1809, del que resultó comprobado contra vos, el delito de herejía y apostasía de nuestra Santa Fé Católica, y que soís un hombre sedicioso, cismático, y herege formal por las doce proposiciones que habéis proferido y procurado enseñar a otros, han sido la regla constante de vuestras conversaciones y conducta, y son en compendio las siguientes:
Negáis, que Dios castiga en este mundo con penas corporales.
La autenticidad de los lugares sagrados de que consta esta verdad.
Habéis hablado con desprecio de los Papas y del gobierno de la Iglesia, como manejado por hombres ignorantes, de los cuales, uno que acaso estaría en los infiernos, estaba canonizado.
Aseguráis que ningún judío, que piense con juicio, se puede convertir, pues no consta la venida del Mesías, y negáis la perpetua virginidad de la Virgen María.
Adoptáis la doctrina de Lutero, en orden a la Divina Eucaristía y a la confesión auricular, negando la autenticidad de la Epístola de San Pablo a los de Corintio, y asegurando que la doctrina del Evangelio de este Sacramento está mal entendida, encuanto a que creemos la existencia de Jesucristo en él… tenéis por inocente y lícita … (palabra ilegible) … la fornicación … (ilegible) …
contrario y consiguiente, el mecanismo de la naturaleza, por cuyo error habéis sido tan libertino, que hicisteis pacto con vuestra manceba …(ilegible)…para forni…(ilegible)…a que para lo mismo le buscarías a ella, hombres, engañándola, que no hay infierno, ni Jesucristo; y finalmente, que sois tan soberbio, que decís que no os han graduado de doctor en esta Real Universidad, por ser su Claustro una quadrilla de Ignorantes; y dixo que temiendo o habiendo llegado a percibir que estabais denunciado al Sto. Oficio, os ocultasteis con el velo de la vil hipocresía, de tal modo, que se aseguró en informe, que se tuvo por verídico, que estabais tan corregido, que habías llegado al estado de un verdadero escrupuloso, con lo que habíais conseguido suspender nuestro zelo, sofocar los clamores de la justicia, y que diésemos una tregua prudente a la observación de vuestra conducta; pero que vuestra impiedad represada por temor, había prorrumpido como un torrente de iniquidad, en estos calamitosos días, poniéndoos, a la cabeza de una multitud de infelices que habéis seducido, y declarado la guerra a Dios y a su Santa Religión, y a la Patria, con una contradicción tan mostruosa, que publicando según aseguran los papeles públicos, errores groseros conta la Fé, alarmáis a los Pueblos para la sedición, con el grito de la Santa Religión, con el nombre y devoción a SANTA MARIA DE GUADALUPE, y con el de FERNANDO SÉPTIMO, nuestro deseado y jurado Rey; lo que alegó en prueba de vuestra apostasía de vuestra fé católica y pertinacia en el error, y últimamente nos pidió que os citásemos por Edicto y bajo la pena de excomunión mayor, os mandásemos que comparecieseis en nuestra audiencia, en el término de treinta días perentorios, que os Señala por término desde la fijación de nuestro Edicto, pues de otro modo no es posible hacer la citación personal.
Que circula dicho Edicto en todo el Reyno, para que todos los fieles y católicos habitantes sepan, que los promotores de la sedición e independencia, tienen cor Corifeo a un Apóstata de la Religión a quien igualmente, que al Trono de Fernando Séptimo, ha declardo la guerra. Y en el caso de no comparecer, se os siga la causa de rebeldía, hasta relaxación en Estatua.
Y Nos, visto su pedimento ser justo y conforme a derecho y a la información que contra vos se ha hecho, así del delito de Herejía y Apostasía, de que estáis testificado y de la vil hipocresía con que eludisteis nuestro zelo, y os habéis burlado de la Misericordia del Santo Oficio, como de la imposibilidad de citaros personalmente por estar resguardado del ejército de insurgentes que habéis levantado contra la Religión y la Patria, mandamos dar y dimos ésta nuestra carta de citación y llamamiento por la cual os llamamos y citamos, para que desde el día en que fuere introducido en los Pueblos que habéis sublevado, hasta los 30 siguientes, leída y publicada en la Santa Iglesia Catedral de esta Ciudad, Parroquias y Conventos, y en la de Valladolid y Pueblos fieles de aquella Diócesis, comarcamos de los de vuestra residencia parezcáis personalmente en la Sala de nuestra Audiencia, ante Nos, a estar a drecho con dicho Señor Inquisidor Fiscal, y os oiremos y guardaremos justicia; en otra manera, pasado el sobredicho término, oirémos al dicho Señor Fiscal y procederemos en la causa sin llamaros ni citaros, y se entenderán las siguientes providencias, con los estrados de ella hasta la sentencia definitiva, pronunciación y ejecución de ella inclusive, y os parará tanto perjuicio, como si en vuestra persona se notificara.
Y mandamos que esta carta se fixe en todas las Iglesias de nuestro Distrito, y que ninguna persona rasgue, ni chancele, ni quite, baxo la pena de Excomunión Mnayor y de quinientos pesos aplicados para los gastos del Santo Oficio y de las demás que imponen el derecho canónico y Bulas Apostólicas contra los fautores de herejías; y declaramos incursos en el crimen de fautoría y en las sobredichas penas, a todas las personas, sin excepción, que aprueben vuestra sedición y reciban vuestras proclamas, mantengan vuestro trato y correspondencia espitolar, y os presten cualquier género de ayuda y favor, y a los que no denuncien y obliguen a denunciar a los que favorezcan vuestras ideas revolucionarias, y de cualquiera modo las promuevan y propaguen, pues todas se dirigen a derrocar el Trono y el Altar, de lo que no dexa duda la errada creencia de que estáis denunciado, y la triste experiencia de nuestros crueles procedimientos, muy iguales, así como la Doctrina, a los del pérdido Lutero en Alemania.
En Testimonio de lo qual, mandamos dar y damos la presente firmada de nuestros nombres, y sellada con el sello del dicho Santo Oficio, y refrendada de uno de los Secretarios del Secreto de él.
Dado en la Inquisión de México, y Sala de Nuestra Audiencia, a trece días del mes de octubre de mil ochocientos diez.
Dr Bernado de Prado
Lic.D. Isidoro Saiz de Alfaro y Ovejero y Beaumont
Por mandato del Santo Oficio
Dr. D. Luis Calvo de la Castilla
Nadie lo quite, pena de Excomunión Mayor
Secretario
Ave Maria!
Además, al consultar el manifiesto de Don Agustín I, reencontré este texto que debe también ser de gran valor para valorar al verdadero libertador de Méjico.
“En el año de 1810 era un simple subalterno. Hizo su explosión la revolución proyectada por don Miguel Hidalgo, cura de Dolores, quien me ofreció la faja de teniente general. La propuesta era seductora para un joven sin experiencia, y en edad de ambicionar; la desprecié, sin embargo, porque me persuadí de que los planes del cura estaban mal concebidos, no podían producir el objeto que se proponía llegara a verificarse. El tiempo demostró la certeza de mis predicciones. Hidalgo y los que lo sucedieron, siguiendo su ejemplo desolaron al país, destruyeron las fortunas, radicaron el odio entre europeos y americanos, sacrificaron millares de víctimas, obstruyeron las fuentes de las riquezas, desorganizaron el ejército, aniquilaron la industria, hicieron de peor condición la suerte de los americanos, excitando la vigilancia de los españoles a vista del peligro que los amenazaba, corrompiendo las costumbres; y lejos de conseguir la independencia, aumentaron los obstáculos que a ella se oponían.
Si tomé las armas en aquella época, no fue para hacer la guerra a los americanos, sino a los que infestaban el país.
Por octubre del mismo 1810, se me ofreció un salvoconducto para mi padre y para mi familia, e igualmente que las fincas de éste y mías estarían exentas del saqueo y del incendio, y libres de ser asesinados los dependientes destinados a su servicio (cual fuera entonces la costumbre) con sólo la condición de que me separara de las banderas del Rey y permaneciese neutral. Tuvo igual suerte esta segunda proposición que la anterior. Siempre consideré criminal al indolente cobarde que en tiempo de convulsiones políticas se conservase apático espectador de los males que afligen a la sociedad, sin tomar en ellos una parte para disminuir, al menos, los de sus conciudadanos. Salí, pues, a campaña para servir a los mejicanos, al Rey de España y a los españoles.”
Aclaro que donde Don Agustín I dice americanos, se refiere a los nativos de América, y no a los estadounidenses.
(Tomado de un comentario de SRB)
Salta a la vista que luisosio se ha quedado sin respuesta. La causa es que se metió en un callejón sin salida.
Su exégesis ridícula puede el creerla. Pero tratar de imponerla como una verdad revelada es distinto.
Puede creer que hizo mal Iturbide al dejar la nación en manos del congreso, pero es muy distinto juzgarlo de traidor por eso. Mucho menos puede pensarse que lo haya confesado.
En cambio, lo que el cura Hidalgo confesó sí fueron sus propios errores y reconoce que por «por haberle seguido» muchas almas se fueron al infierno. Eso sí es una confesión. Dios le haya perdonado sus faltas, muchas de ellas públicas.
CONTRA EL INCANSABLE REBUZNAR DEL BURRERÍO (Peralitos, jafg, SRB)
Aparezco para toparme con nuevas entradas, de tan viejos como monótonos rebuznos, ahora traen fecha del 29 de enero. Esta pandilla de vivales dicen que no he respondido a sus interrogantes. ¿Pero cómo van a entender una respuesta cuando no entienden ni sus propias preguntas?
Insistí cuarenta veces en que las respuestas todas, y de sobra, estaban en esta columna de comentarios, sin embargo. . .
Peralitos En: “Es Mucho Peor”)
Viernes 21 enero 2011 7:17 pm
a). Justifique que fue un error de Iturbide erigirse en Emperador de Méjico,
b). Justifique por qué no le da mérito a los doce años de carrera militar de Iturbide,
c). Justifique por qué recrimina a Iturbide la incursión de Poinsett a suelo mejicano (pese a que fué en contra de su voluntad y en contra de la voluntad del pueblo de Méjico, también)
CONSTA EN LA COLUMNA:
I
1.- El «Emperador» PRESENTÓ SU RENUNCIA.
2.- Inaugurando con ello “EL MÁS RIDÍCULO DE LOS IMPERIOS DE LA HISTORIA, EL IMPERIO SIETEMESINO”. Sin precedente ni subsecuente. Ni entre las presidencias (salvo las de trámite) ni entre las dictaduras. Un imperio llevado a cabo para ridiculizar, desde el plazo mismo, lo imperial. Un contraste, por renuncia, DE TODA LA HISTORIA UNIVERSAL DE LOS IMPERIOS y de toda pretensión de sensatez inicial. Defiéndase la burrería presentando ejemplos similares.
3.- A pesar de haber recibido por el Plan de Casamata el apoyo de todo México para seguir en el puesto. Votaron para que continuara amigos, enemigos y neutrales. ¡Agustín salió corriendo!
Y TODAVÍA ME PIDE EL SOTE: “a). Justifique que fue un error de Iturbide erigirse en Emperador de Méjico,” ¡Cuando el primero en admitirlo huyendo de México FUE EL MISMO ITURBIDE!
¿Estaba o no estaba, Y DE SOBRA la respuesta en la columna de comentarios?
II
“b). Justifique por qué no le da mérito a los doce años de carrera militar de Iturbide,”
Pregunta tan ridícula como su proponente. ¡Ni al tema viene!
III
c). Justifique por qué recrimina a Iturbide la incursión de Poinsett a suelo mejicano (pese a que fué en contra de su voluntad y en contra de la voluntad del pueblo de Méjico, también).
¿Contra su «imperial» voluntad? Igual de ridícula. A menos que en vez de “Emperador” hubiera sido el secretario de la secretaria; y su “voluntad” fuera, como la de sus “peralitos”, la de “arrojar mejor el pañuelo”.
Vale
Véase la columna completa
Ave Maria!
luisosio reaparece fiel a su estilo: ofendiendo con vulgares epítetos y esgrimiendo sin sentidos.
No pudo responder a Gaude, no lo hizo con Roy ni con Peralitos, ni con otros muchos que cuestionaron sus opiniones y disparates.
Tuvo la desfachatez de descalificar un libro escrito por Salvador Abascal porque ese autor es católico pero no tradicionalista. Sin embargo no tuvo empacho en presentar como prueba el discurso de un político masón que habló en el congreso.
¿Qué se requiere para ser aprobado por luisosio? No importa si se es masón o hereje, no es necesario ser católico ni devoto: sólo basta que exprese ideas afines a las locuras de luisosio.
¡QUE RIDICULO ES USTED, ANONIMÍSIMO señorito jafg!
¡Examínese la columna! Basta y sobra con las vergonzosas actitudes y posiciones de esta sarta de insensatos.
«No pudo responder a Gaude, no lo hizo con Roy ni con Peralitos, ni con otros muchos que cuestionaron sus opiniones y disparates.»
¡EXAMÍNESE LA COLUMNA!
Son ellos, requeridos por mi cinco veces a contestar preguntas elementales los que tuvieron que callar al poner en evidencia a su «héroe» A QUIEN EN MEXICO tenemos catalogado como fantoche. En México nadie se traga que fuera lo que estos necios creen que fue; y las palabras del mismo Itubrbide DESMIENTEN PARA MAYOR RIDÍCULO DE jafg, Gaude, Peralitos, Roy y demás borricos que insisten en hacerse pasar por mexicanos para vergüenza nuestra.
PALABRAS DE ITURBIDE DESDE LIORNA:
. . . Nº 12: La naturaleza nada produce por saltos sino por grados intermedios. El mundo moral sigue las reglas del mundo físico. Querer pasar de un estado de abatimiento repentinamente cual es el de la servidumbre, de un estado de ignorancia como el que producen trescientos años sin libros, sin maestros, y siendo el saber un motivo de persecución; querer de repente y como por encanto adquirir ilustración, tener virtudes, olvidar preocupaciones, penetrarse de que no es acreedor a reclamar sus derechos el hombre que no cumple sus deberes, es un imposible que sólo cabe en la cabeza de un visionario. ¡Cuántas razones se podrían exponer contra la soñada República de los mexicanos y qué poco alcanzan los que comparan a lo que se llamó Nueva España con los Estados Unidos de América!
Estas palabras de Iturbide se encuentran en la columna bajo el rubro:
«luisosio Enlace permanente
Martes 19 octubre 2010 12:14 am
NADA IBA A HACER ANTONIO, QUE NO HUBIERA HECHO AGUSTIN PRIMERO
INCREÍBLE, pero cierto tratándose de un supuesto católico español o mexicano; más increíble aún, si cabe, tratándose de un monárquico, TALES ELOGIOS AL FRUTO AMERICANO DE LA CORRIENTE QUE TAMBIÉN HABÍA YA PRODUCIDO LA PARALELA REVOLUCIÓN FRANCESA; pero perfectamente entendibles en un enemigo de don Miguel Hidalgo y Costilla; el reaccionario contra la misma corriente desatada por los borbones de España, y que en Francia les costaría la cabeza.
Hay que recordar que en 1822 los EE.UU. eran 13 colonias que apenas se habían unido bajo una constitución, y que México era equiparable en poderío. Iturbide sería el principal agente para la Voltereta de los Imperios que sepultaría al gran Imperio de la Catolicidad en favor del Imperio Anglosajón Mundial. Iturbide, como se indica bajo el rubro, sería quien entregara Texas a la colonización protestante destinada a que México perdiera finalmente ayudado por su compinche Santa Anna dirigiendo nuestros ejércitos a la derrota como Hitler a Alemania. La historia se repite bajo nombres diferentes en épocas sucesivas. De ahí el interés en ¡EXAMÍNESE LA COLUMNA!
Estas seis preguntas mías aparecen cinco veces en la columna; jamás recibieron respuesta siendo alusivas al tema; pero insisten HIPOCRITAMENTE en que no respondí a sus necedades fuera de orden e irrelevantes al tema tratado como se hace notar EN LA COLUMNA DE COMENTARIOS.
«1.- ¿Estaba Iturbide como militar entrenado para reconocer al enemigo y para sostener una plaza?
¿SÍ O NO?
2.- ¿Es Iturbide el autor del llamado Manifiesto de Liorna en que justifica haber asumido el puesto imperial porque: “un cuerpo (el congreso) lleno de ambición y de orgullo, que declamando contra el despotismo trabajaba por reunir en sí todos los poderes, dejando al monarca hecho un fantasma, siendo él en la realidad el que hiciese la ley, la ejecutase y juzgase; tiranía más insufrible cuando se ejerce por una corporación numerosa, que cuando tal abuso reside en un hombre solo: los mexicanos habrían sido menos libres que los que viven en Argel, si el congreso hubiese llevado todos los proyectos adelante…”
¿SÍ O NO?
3.- ¿Renunció Iturbide al trono entregando su renuncia, y dejando la nación al arbitrio de ESE MISMO GRUPO DE HOMBRES, para que, en sus mismas palabras, pudieran ser los mexicanos menos libre que los que viven en Argel?
¿SÍ O NO?
4.- ¿Alguno de los autores de sus libros tuvieron la capacidad necesaria para enlazar las provocaciones de Carlos III con la Insurgencia Mexicana?
AQUÍ SÍ es necesaria la referencia.
5.- ¿Cual de sus historiadores hace notar con claridad que no es lo mismo La libertad, que media libertad, que falsa libertad; consistiendo esta última en el yugo masónico subsistente del cual no hemos sido aún liberados por su Agustín de Iturbide SINO TODO LO CONTRARIO?
6.- ¿Cuál de sus autores denuncia siquiera falsedad a lo dicho por el diputado Camacho sobre el HECHO histórico del Iturbide derrotado por Vicente Guerrero, para que alguien pueda tomar en serio sus afirmaciones de que la insurgencia estaba en sus estertores antes de que apareciera el victorioso Iturbide?
¡EXAMÍNESE LA COLUMNA!
ESTOS SON LOS QUE TILDAN DE DEMENTES A LOS QUE PRESENTAN EVIDENCIAS HISTÓRICAS.
Tan históricas e irrefutables como «El Manifiesto de Agustín de Iturbide desde Liorna»
Vale
Y A PESAR DE LAS EVIDENCIAS ¿Tanto ardor por el fantoche de Iturbide?
¿Tanto odio y calumnia contra Hidalgo, a quien la intervención del Santo Oficio queriendo arrojar lodo sobre él antes de fusilarlo, manejó tan torpemente la acusación que lo blanqueó en sus virtudes?
¡EXAMÍNESE LA COLUMNA!
Y se aferran a Abascal por «católico» sin conocer a Abascal. ¿Católico? ¿Por su decidido apoyo a la Revolución en la Iglesia? ¿Porque su hijo Carlos lo quieren canonizar y ya tienen el aval hasta del delegado apostólico como ha notificado la prensa?
Carlos Mª Abascal Carranza, hijo de Salvador Abascal fue Secretario de Gobernación en el gabinete predominantemente judío de Vicente Fox Quesada. Dicha secretaría de estado, a cargo de controlar la pornografía, nos dio la sorpresa bajo Abascal de tolerar (evidenciado en puestos de periódicos) por primera vez pornografía homosexual.
Ave Maria!
Mentira tras mentira. luisosio no se sabe otra.
En ningún momento me he aferrado a Salvador Abascal. De hecho, no he leído el libro sobre el cura Hidalgo. He leído escritos valiosos de él, he leído escritos muy malos también.
Yo sólo lo mencioné porque luisosio es incongruente al criticar que se haga referencia a un autor católico (hasta donde yo sé, Abascal lo fue e ignoro si luisosio I le excomulgó) cuando luego, el mismo luisosio, cita un largo discurso de un reconocido masón.
No estoy hablando de que esa persona tuviese hijos pecadores, o ancestros judíos; no estoy diciendo que los compañeros de trabajo de esa persona fuesen malos.
Eso se lo dejo a luisosio, pues él sí juzga a las personas por los compañeros de trabajo que tuvieron los hijos. Me pregunto ¿quiénes iran a ser los compañeros de trabajo de mis hijos? ¿Qué hacer para que no los tengan malos? No se vaya a enterar luisosio y termine echándome eso en cara…
Por lo pronto, luisosio sigue sin responder cabal y sensatamente; continua sin reconocer que su exégesis, además de ridícula no puede imponerla de ninguna manera.
¡QUE RIDICULO ES USTED, ANONIMÍSIMO señorito jafg!
¡Examínese la columna! Basta y sobra con las vergonzosas actitudes y posiciones de esta sarta de insensatos.
«No pudo responder a Gaude, no lo hizo con Roy ni con Peralitos, ni con otros muchos que cuestionaron sus opiniones y disparates.»
¡EXAMÍNESE LA COLUMNA!
Son ellos, requeridos por mi cinco veces a contestar preguntas elementales los que tuvieron que callar al poner en evidencia a su «héroe» A QUIEN EN MEXICO tenemos catalogado como fantoche. En México nadie se traga que fuera lo que estos necios creen que fue; y las palabras del mismo Itubrbide DESMIENTEN PARA MAYOR RIDÍCULO DE jafg, Gaude, Peralitos, Roy y demás borricos que insisten en hacerse pasar por mexicanos para vergüenza nuestra.
PALABRAS DE ITURBIDE DESDE LIORNA:
. . . Nº 12: La naturaleza nada produce por saltos sino por grados intermedios. El mundo moral sigue las reglas del mundo físico. Querer pasar de un estado de abatimiento repentinamente cual es el de la servidumbre, de un estado de ignorancia como el que producen trescientos años sin libros, sin maestros, y siendo el saber un motivo de persecución; querer de repente y como por encanto adquirir ilustración, tener virtudes, olvidar preocupaciones, penetrarse de que no es acreedor a reclamar sus derechos el hombre que no cumple sus deberes, es un imposible que sólo cabe en la cabeza de un visionario. ¡Cuántas razones se podrían exponer contra la soñada República de los mexicanos y qué poco alcanzan los que comparan a lo que se llamó Nueva España con los Estados Unidos de América!
Estas palabras de Iturbide se encuentran en la columna bajo el rubro:
«luisosio Enlace permanente
Martes 19 octubre 2010 12:14 am
NADA IBA A HACER ANTONIO, QUE NO HUBIERA HECHO AGUSTIN PRIMERO
INCREÍBLE, pero cierto tratándose de un supuesto católico español o mexicano; más increíble aún, si cabe, tratándose de un monárquico, TALES ELOGIOS AL FRUTO AMERICANO DE LA CORRIENTE QUE TAMBIÉN HABÍA YA PRODUCIDO LA PARALELA REVOLUCIÓN FRANCESA; pero perfectamente entendibles en un enemigo de don Miguel Hidalgo y Costilla; el reaccionario contra la misma corriente desatada por los borbones de España, y que en Francia les costaría la cabeza.
Hay que recordar que en 1822 los EE.UU. eran 13 colonias que apenas se habían unido bajo una constitución, y que México era equiparable en poderío. Iturbide sería el principal agente para la Voltereta de los Imperios que sepultaría al gran Imperio de la Catolicidad en favor del Imperio Anglosajón Mundial. Iturbide, como se indica bajo el rubro, sería quien entregara Texas a la colonización protestante destinada a que México perdiera finalmente ayudado por su compinche Santa Anna dirigiendo nuestros ejércitos a la derrota como Hitler a Alemania. La historia se repite bajo nombres diferentes en épocas sucesivas. De ahí el interés en ¡EXAMÍNESE LA COLUMNA!
Estas seis preguntas mías aparecen cinco veces en la columna; jamás recibieron respuesta siendo alusivas al tema; pero insisten HIPOCRITAMENTE en que no respondí a sus necedades fuera de orden e irrelevantes al tema tratado como se hace notar EN LA COLUMNA DE COMENTARIOS.
«1.- ¿Estaba Iturbide como militar entrenado para reconocer al enemigo y para sostener una plaza?
¿SÍ O NO?
2.- ¿Es Iturbide el autor del llamado Manifiesto de Liorna en que justifica haber asumido el puesto imperial porque: “un cuerpo (el congreso) lleno de ambición y de orgullo, que declamando contra el despotismo trabajaba por reunir en sí todos los poderes, dejando al monarca hecho un fantasma, siendo él en la realidad el que hiciese la ley, la ejecutase y juzgase; tiranía más insufrible cuando se ejerce por una corporación numerosa, que cuando tal abuso reside en un hombre solo: los mexicanos habrían sido menos libres que los que viven en Argel, si el congreso hubiese llevado todos los proyectos adelante…”
¿SÍ O NO?
3.- ¿Renunció Iturbide al trono entregando su renuncia, y dejando la nación al arbitrio de ESE MISMO GRUPO DE HOMBRES, para que, en sus mismas palabras, pudieran ser los mexicanos menos libre que los que viven en Argel?
¿SÍ O NO?
4.- ¿Alguno de los autores de sus libros tuvieron la capacidad necesaria para enlazar las provocaciones de Carlos III con la Insurgencia Mexicana?
AQUÍ SÍ es necesaria la referencia.
5.- ¿Cual de sus historiadores hace notar con claridad que no es lo mismo La libertad, que media libertad, que falsa libertad; consistiendo esta última en el yugo masónico subsistente del cual no hemos sido aún liberados por su Agustín de Iturbide SINO TODO LO CONTRARIO?
6.- ¿Cuál de sus autores denuncia siquiera falsedad a lo dicho por el diputado Camacho sobre el HECHO histórico del Iturbide derrotado por Vicente Guerrero, para que alguien pueda tomar en serio sus afirmaciones de que la insurgencia estaba en sus estertores antes de que apareciera el victorioso Iturbide?
¡EXAMÍNESE LA COLUMNA!
ESTOS SON LOS QUE TILDAN DE DEMENTES A LOS QUE PRESENTAN EVIDENCIAS HISTÓRICAS.
Tan históricas e irrefutables como «El Manifiesto de Agustín de Iturbide desde Liorna»
Vale
Y A PESAR DE LAS EVIDENCIAS ¿Tanto ardor por el fantoche de Iturbide?
¿Tanto odio y calumnia contra Hidalgo, a quien la intervención del Santo Oficio queriendo arrojar lodo sobre él antes de fusilarlo, manejó tan torpemente la acusación que lo blanqueó en sus virtudes?
¡EXAMÍNESE LA COLUMNA!
Y se aferran a Abascal por «católico» sin conocer a Abascal. ¿Católico? ¿Por su decidido apoyo a la Revolución en la Iglesia? ¿Porque su hijo Carlos lo quieren canonizar y ya tienen el aval hasta del delegado apostólico como ha notificado la prensa?
Carlos Mª Abascal Carranza, hijo de Salvador Abascal fue Secretario de Gobernación en el gabinete predominantemente judío de Vicente Fox Quesada. Dicha secretaría de estado, a cargo de controlar la pornografía, nos dio la sorpresa bajo Abascal de tolerar (evidenciado en puestos de periódicos) por primera vez pornografía homosexual.
Ave Maria!
luisosio, pseudónimo usado por el exégeta de pacotilla: no me interesa saber quién es usted. En estos foros lo que importa son las opiniones. A eso se viene a ellos: a aprender, a aportar ideas y conocimientos. Y esto último no como un acto de presunción, sino como un acto de caridad, puesto que Dios puede haber permitido a alguno ver lo que otros no han visto.
Así pues, no le debería importar quiés es jafg. A no ser que quiera descubrir en su geneología raices judías o antepasados masones o alguna otra cosa por el estilo.
Quien quiera que lea la columna estará de acuerdo conmigo en que luisosio no ha sido capaz de responder a Gaude, Peralitos, Roy y otros.
luisosio puede continuar vociferando y ofendiendo, pero responder sensatamente no se le da…
YO NO FUI, FUE TETÉ
Prueba # 1.
«jafg Enlace permanente
Miércoles 9 febrero 2011 11:04 pm
Ave Maria!
luisosio reaparece fiel a su estilo: ofendiendo con vulgares epítetos y esgrimiendo sin sentidos.
No pudo responder a Gaude, no lo hizo con Roy ni con Peralitos, ni con otros muchos que cuestionaron sus opiniones y disparates.
Tuvo la desfachatez de descalificar un libro escrito por Salvador Abascal porque ese autor es católico pero no tradicionalista. Sin embargo no tuvo empacho en presentar como prueba el discurso de un político masón que habló en el congreso.»
Prueba #2:
«jafg Enlace permanente
Jueves 10 febrero 2011 8:55 pm
Ave Maria!
Mentira tras mentira. luisosio no se sabe otra.
En ningún momento me he aferrado a Salvador Abascal. De hecho, no he leído el libro sobre el cura Hidalgo. He leído escritos valiosos de él, he leído escritos muy malos también.
Yo sólo lo mencioné porque luisosio es incongruente al criticar que se haga referencia a un autor católico (hasta donde yo sé, Abascal lo fue. . .)
CIERRO EL CASO
Ave Maria!
luisosio continúa sin contestar. Seguramente porque no tiene qué contestar: ni arguemntos ni humildad para reconocer sus errores.
luisosio, tiene tanta autoridad para cerrar el caso como autoridad para imponer sus ridículas exégesis. Es decir, no tiene autoridad ninguna.