Padre Reale: «No tengo problema que les reconozcan derechos a homosexuales»
El sacerdote acepta y avala la ley de matrimonio entre personas del mismo sexo. «Son leyes que permiten y no que obligan. Si uno no está de acuerdo no lo toma», agregó. Reparos a la posibilidad de adopción.

El padre Reale ve con buenos ojos que los homosexuales se casen.
El padre Vicente Reale volvió a dar su opinión sobre temas complejos y polémicos. En esta oportunidad, contrario a la doctrina de la Iglesia, no dudó en dar su aval a la ley que permite el matrimonio homosexual. De todas maneras puso reparos a la posibidad de que estas parejas puedan adoptar.
«Mi comentario es casi de exigencia sobre tantas preguntas que nos hemos hecho esta semana sobre los contrayentes homosexuales», empezó su columna esta mañana en el Canal 9 para dejar muy en clara su opinión sobre este polémico tema que divide a la sociedad. «Tengo muchos amigos y muchas amigas homosexuales. Son muy buenas personas en lo laboral y en lo humano. No tengo problemas de aceptarlos en mi vida y que se les reconozcan derechos por una ley», señaló el sacerdote quien dijo tener en clara una convicción cristiana pero que respeta que estos exista y que todos tengan los mismos derechos.
«Me parece importante, no quiero imponer lo mío a los demás, sobre todo porque acá está la cuestión de la sociedad civil en la cual vivimos, es una sociedad pluralista con muchas opciones, opniones. Se dan hechos que nos pueden gustar o no pero hay que tomarlos y decir qué hacemos».
Por eso, Reale explica que la sociedad civil tiene que legislar y despúes que cada creyente lo acepte o no. «Son leyes que permiten y no que obligan. Si uno no está de acuerdo no lo toma, pero no hay daños para terceros. Es una opción que da la sociedad civil», indicó.
Sin embargo, el cura mostró sus dudas y reparos al proyecto que también contempla la posibilidad de adopción. «Es una gran pregunta: ¿qué puede pasar? Es verdad que hay padres heterosexuales que hacen daños con sus hijos pero no son mayoría. Hay que saber qué dicen los especialistas de las repercusiones a posteriori con una adopción de matrimonio homosexual», señaló Reale, poniendo como ejemplo el debate que realiza Francia, con 12 años estudiando el tema y aún no toma una decisión. «No hay ninguna duda con la igualdad de derechos para los homosexuales, pero hay que debatir el tema de la adopción con los especialistas a fondo», concluyó el religioso, dejando en claro que en esta mometo hay que priorizar otros derechos constitucionales que no se cumplen como la casa para todos, el trabajo digno y el salario justo.
Fuente: El sol on line.com
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No entiendo por qué lo de «vergüenza». Concretamente, lo que esta persona afirma es verdad:
. “Son leyes que permiten y no que obligan. Si uno no está de acuerdo no lo toma”
Y luego emite opiniones a título personal:
. “Tengo muchos amigos y muchas amigas homosexuales. Son muy buenas personas en lo laboral y en lo humano. No tengo problemas de aceptarlos en mi vida y que se les reconozcan derechos por una ley”.
. “Me parece importante, no quiero imponer lo mío a los demás, sobre todo porque acá está la cuestión de la sociedad civil en la cual vivimos, es una sociedad pluralista con muchas opciones, opiniones. Se dan hechos que nos pueden gustar o no pero hay que tomarlos y decir qué hacemos”.
Es más, del mismo modo que comparte su opinión también plantea sus interrogantes: “No hay ninguna duda con la igualdad de derechos para los homosexuales, pero hay que debatir el tema de la adopción con los especialistas a fondo”.
De acuerdo a su doctrina, es coherente que la Iglesia no permita el sacramento del matrimonio a personas del mismo sexo.
Pero no aplica en términos civiles, como el acuerdo matrimonial. Y ante una ley sancionada, se puede opinar, cuestionar, incluso llegar a la anulación. En algún lugar será legal, por caso, la pena de muerte, y seguramente generará discrepancias.
Aún así, sigo sin comprender que es lo vergonzoso en las declaraciones de este sacerdote, que enfatiza en la igualdad de derechos y en la aceptación del prójimo, independientemente de las decisiones que tome a la hora de vivir su intimidad sexual.
Y bueno… entonces no tendrá inconvenientes para aceptar segundas núpcias. De hecho tendrá también muchos amigos adúlteros y amigas adúlteras y por cierto son también buenas personas.
Y entonces, aquellas personas que abortan no cometen delito, ya que esta opción se encuentra dentro de las leyes civiles. Quien quiere lo hace, y quien no pues se abstiene. Ellas también son buenas personas.
Lo que este sacerdote tiene es que está más ciego que un topo y ya no tiene la luz para discernir lo bueno de lo malo.
En efecto, él cree no tener problemas. Tampoco en el Infierno tendrá problemas por ser asunto concluido.
Los de los problemas son los homosexuales a quien pocos ya, si alguno, procuraría salvarlos del Infierno.
¿Dónde quedó la Iglesia?
La iglesia contra la iglesia… Un sacerdote que se revela..una sociedad que avala el doble discurso..Pero es que a este hombre se le han perdido las gafas?..Que Biblia esta leyendo? La protestante o la judia?…No, no creo que ni siquiera haya encontrado ninguna de estas, dado que NINGUN DOGMA RELIGIOSO avala lo que este Senior esta diciendo..por lo cual tanto para leyes judias, musulmanas o de cualquier rama cristiana, este buen hombre verdaderamente se ha perdido..los homosexuales no tienen cabida en su relacion enfermiza dentro dentro del plan de Dios, los judios lo llaman abominacion, y los musulmanes los condenan a muerte…patetico por ende es ver a un sacerdote que se llama catolico dandoles la absolucion y la bendicion para que se equiparen a las familiasa heterosexuales.
No creo que sea ciego, y no se expresó en relación con el aborto o demás temás.
Su opinión es parte de su libre albedrío. Al igual que la profesión de un culto o religión, la castidad, o la ideología política. En sus palabras se hace referencia a derechos civiles que no incurren en delito. En ningún momento se alude a cuestiones que involucren a órdenes y reglas de la religión. Y son independientes una de la otra, aunque converjan en varios puntos coincidentes, muchos referidos a valores y costumbres.
La Iglesia está, como hace unos veinte siglos, y es más joven que la homosexualidad y que el libre albedrío.
Y está para recibir a quién desee reconciliación. Y sus miembros para ir y anunciar, de dos en dos, el Evangelio. En ambos casos, sembrando.
Aceptando la diversidad, no atacando. No es competencia humana, en términos de fe, la condena. Y el desprecio se parece más a la ira y a la soberbia que al amor fraterno.
Se podrá estar de acuerdo o no con la opinión de este sacerdote, pero nada de lo que haya dicho parece ser motivo de vergüenza.
Habrá lectores de este blog que desestimen la posiblidad de amistad con personas homosexuales, incluso la protección y crianza de un hijo o una hija homosexual, y aún así nada de ello es aval para denostar a otro, por la simple discrepancia.
¿Este desgraciado no depende de un obispo?
¿Se enteró que existieron Sodoma Y gomorra y como terminaron castigadas por Dios?
Casi siempre estos casos revelan la existencia de un homosexual, pues quien hace propio el lenguaje de los que sufren un severo trastorno de la identidad sexual y repite sus absurdos planteos, es porque lo comparte en cuerpo y alma.
Así que sería mejor revisar las tendencias sexuales de este pro-homosexual confeso.
Antonio, el signo más certero de la heterodoxia es el desequilibrio.
Y la señal más indeleble del protestantismo es la urgencia de ser alfabetizado ante una Biblia.
¿Quién fue el que dijo «el camino es estrecho y la puerta angosta»?
No se trata de denostar a otro, sino de algo más duro, de sacarlo de la tibieza de emboscados como tú. ¡Ancho es el camino que conduce a la perdición!
«A los tibios los vomitaré de mi boca» ¿No?
A nadie en este mundo le corresponde la atribución de vomitar a otro.
¿Una persona, por homosexual, debe ser desautorizada? ¿Qué tipo de credenciales o certificaciones debería exponer cada persona al salir a la calle, para saber si merecen ser reconocidas o no?
El sacerdote de la nota no está absolviendo a nadie, pues no se trata de una confesión, sino de una opinión vertida a un medio. Da apreciación sobre un hecho concreto, una ley propia de la reglamentación civil. Reivindica una igualdad de derechos lógica. No hace la más mínima apreciación o juicio desde la perspectiva religiosa. Eso es lo que me impulsa a cuestionar el carácter de «vergonzoso» que se le adjudica.
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JMPRST: me tratas de analfabeto, desequilibrado y emboscado. No tiene motivo tu agresión, ya que no es en defensa propia, pues no te he agredido, a ti ni a nadie. Respétame, al menos como a un extraño.
Este rufián debe ser un pedófilo. Apoya y fomenta el degeneramiento en el que esta cayendo aceleradamente este país.
Antonio, estás avalando públicamente la tibieza de una autoridad eclesial, ¿y no caes en cuenta?
En efecto Antonio: “A los tibios los vomitaré de mi boca”. Si estas palabras fueran mías no te señalarías como heterodoxo. Pero son del Señor a quien pretendes obviar.
Los emboscados siempre piden respeto a sus opiniones sin más, ya que carecen de bases para defenderlas, medrando así en favor de toda tibieza ajena. Eso es lo que los condena. Lo que exige severidad e impedirles seguir engañando.
¿Te quedó más claro? ¿No?
Pues si el mismo Señor es quien te vomitará de su boca, ¿qué añade o quita que también lo pretenda hacer yo?
Comprenderá que, mientras el vomitado no sea yo por hacerte caso. . .
«¿qué añade o quita que también lo pretenda hacer yo?»
Es una atribución que no te corresponde, ni te emparenta a Dios.
Antonio, citar la Sagrada Escritura es obligatorio a todos los hijos de Dios.
Si me entendiste bien, no sólo me corresponde, sino que me obliga; y no «me emparenta», ya que emparentado estoy por el bautismo. ¡Gracias a los méritos de Jesucristo!
Lo que te falta, como a muchos es entender que lo más opuesto a Cristo es la tibieza.
¡Por razón del primero de los Diez Mandamientos!
Pero sobre todo por el ejemplo perfecto de Jesucristo y su repetición a travez de los siglos en todos sus santos.
PA’ MI QUE ESTE REALE ESTABA ESPERANDO ESTA LEY PA’ PODER BLANQUEAR ALGUNA SITUACIÓN PERSONAL. BUE’, NO EXTRAÑA, YA SABEMOS QUE ES UNO DE ESOS TUMORES MALIGNOS QUE ENFERMAN A LA IGLESIA CATÓLICA.