Desde la ONU animan a luchar contra la islamofobia, cristianofobia y antisemitismo
El responsable de la Alianza de Civilizaciones abrió la conferencia que se celebra en Córdoba, España. Pidió acciones políticas y sociales contra prejuicios y exclusión, y facilitar el diálogo y la convivencia entre distintas culturas y religiones.
Por Jesús Bastante (RD)
«Hay que luchar contra la islamofobia, la cristianofobia y el antisemitismo». Con estas palabras presentaba Jorge Sampaio (a través de videoconferencia), responsable de la Alianza de Civilizaciones en Naciones Unidas, la Conferencia Internacional sobre Libertad Religiosa en las Sociedades Democráticas, que en la mañana del lunes arrancó en el Palacio de Congresos de la ciudad española de Córdoba. En un marco incomparable, apenas a diez metros de la mezquita-catedral, ejemplo de lo que pueden llegar a unir, o a separar, las creencias religiosas en las sociedades de hoy.
Al encuentro de Córdoba asisten los principales representantes de todas las confesiones religiosas. Incluso la Iglesia católica está representada, aunque el obispo Demetrio Fernández declinó la invitación a participar, enviada a última hora. En la inauguración se echó de menos la presencia física de Sampaio (ausente por motivos personales) y la del ministro Caamaño (de viaje en Marruecos). Sin embargo, Sampaio marcó el camino a seguir en su mensaje grabado, donde hizo un alegato en favor de la acción política y social contra los prejuicios y la exclusión por cuestiones de religión, apostando claramente por «el pluralismo frente a las generalizaciones» que presentan a las religiones minoritarias como frentes de radicalismo o focos de inmigración ilegal.
«Es crucial encontrar la clave para facilitar el diálogo y la convivencia entre distintas culturas y experiencias religiosas», incidió Sampaio, quien puso en el diálogo interreligioso una de las llaves para la construcción de un futuro en paz.
Por su parte, Diego López Garrido, responsable de la Alianza de Civilizaciones ante la Unión Europea, reivindicó la vitalidad de esta iniciativa «para la tolerancia y el diálogo de toda la Humanidad», y como herramienta necesaria «para contrarrestar la utilización política de lo religioso».
Y es que, en opinión de López Garrido, la cuestión religiosa, lejos de ser una cuestión teórica, «es algo que genera debate, polémica y tensiones», como bien ha quedado demostrado en las últimas semanas a cuenta del velo islámico, o anteriormente en lo referente a la prohibición de minaretes en Suiza o las viñetas de Mahoma, que llevaron buena parte del debate en las primeras horas de congreso. También, desde la otra óptica, más laicista, las «actitudes de resistencia ante lo religioso», que dificultan un entendimiento sano. «También hay que luchar contra el radicalismo antisecular», añadió López Garrido.
Con anterioridad, el delegado de Turquía para la Alianza de Civilizaciones, Alik Elikart, marcó distancias con quienes ven en lo religioso un punto de fricción. «La democracia es el único camino para el pluralismo religioso», apuntó. Pero una democracia que respete «los derechos de todos a expresar públicamente sus creencias» y promueva la integración social.
Algo imposible, según Elikart, si se dan polémicas como la de las viñetas de Mahoma, el pañuelo islámico o los minaretes. En este sentido, incidió en que «los derechos fundamentales no pueden ser objeto de referendums», y reivindicó que la Constitución Europea consagra la protección de la libertad religiosa, «siempre que no falte a la ley o a la libertad de los otros».
Por su parte, Purificación Morandeira, subdirectora del Ministerio de Justicia, criticó a los «defensores del choque de culturas y de los extremismos radicales», contraponiendo el espíritu de la Alianza de Civilizaciones, que «quiere combatir el extremismo, la intolerancia y la xenofobia».
«Ninguna religión enseña que el exterminio de seres humanos sea camino de salvación», apuntó Morandeira, quien reclamó «responsabilidad» a los líderes religiosos para no dar la razón a quienes sostienen que toda el fundamentalismo es consustancial a la religión. Sobre las polémicas de velo, la reponsable de Justicia indicó que «las respuesta no pueden venir de medidas coyunturales, sino de una toma de posición clara» a favor de la libertad de profesar libremente la religión.
Fuente: RD

