
El cardenal Renato Martino, presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz, dijo que la Santa Sede apoya el proyecto porque no involucra células embriónicas.
El Vaticano financiará nuevas investigaciones sobre el uso potencial de las células madre provenientes de adultos en el tratamiento de enfermedades intestinales y probablemente otras dolencias, anunciaron sus autoridades el viernes.
El cardenal Renato Martino dijo que el Vaticano apoya totalmente el proyecto porque no involucra células embriónicas.
El proyecto está en una fase preliminar y tardará años antes de que pueda contarse con algún tratamiento clínico, advirtieron.
Martino agregó que el Vaticano contribuirá a financiar la investigación por medio de su hospital en Roma, Bambin Gesu, aunque la cantidad exacta todavía debe precisarse en reuniones futuras con la Escuela de Medicina de la Universidad de Maryland, líder del proyecto.
Un anuncio inicial de la universidad dijo que el Vaticano ya accedió a donar dos millones de euros (2,7 millones de dólares) a la investigación.
La Iglesia se opone a las prácticas con células madre embriónicas porque involucra la destrucción de embriones, aunque apoya el uso de las células provenientes de adultos.
En el 2007, el papa Benedicto XVI dijo que la investigación de las células madre adultas respeta la vida humana que, según la enseñanza doctrinal, comienza en el momento de la concepción.
El Vaticano ha suscitado críticas por su oposición a la investigación con células tomadas de embriones. La Iglesia insiste en que hay alternativas científicas y que los esfuerzos de la comunidad de investigadores deberían enfilarse en esa dirección, por lo que la financiación de este proyecto es parte de dichos esfuerzos.
Pero mientras las células madre embriónicas son especialmente apreciadas por su pluripotencia _lo que significa que pueden convertirse en cualquier tipo de células en el organismo_, las células madre adultas no lo son tanto. Por ese motivo, se considera que las embriónicas tienen mayor potencial para el tratamiento de enfermedades.
Los investigadores involucrados en el proyecto financiado por el Vaticano dicen que quieren evaluar el potencial de las células intestinales para uso terapéutico, un terreno relativamente nuevo.
«Queremos cultivarlas, aislarlas, hacerlas crecer fuera del organismo y ver si son pluripotentes», dijo Alessio Fasano, el director del proyecto y del Centro de Investigación Celíaca.
«Si llegamos a esa fase, si podemos lograr ese objetivo, nuestro paso siguiente sería pasar a la aplicación clínica», dijo Fasano a la AP antes del anuncio del viernes.
Las células madre intestinales tienen determinadas características que las hacen atractivas para este tipo de investigación, afirmó Fasano.
Son células muy activas _el intestino las repone cada pocos días_ y son intrínsecamente flexibles, están programadas para generar todas las distintas células presentes en ese órgano complejo. Y su cultivo podría hacerse mediante un procedimiento de rutina como la endoscopia, agregó.
Fasano calculó que su equipo podría tener una primera respuesta sobre la factibilidad del proyecto en dos a tres años.
Fuente: RD/Agencias

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Por supuesto no es la primera vez que el Vaticano apoya estas iniciativas, que en el caso específico pueden ser de enorme trascendencia práctica para la salud y la vida. La ciencia practicada con ética es una forma de comunicarse con el Señor, casi la más elevada que hay y que requiere el concurso de todos sus hijos, dondequiera que estén. Esfuerzo que nunca es vano y que utiliza recursos de todo tipo, materiales y espirituales. Cuando una persona llega a una situación límite de salud, en algún momento termina de comprender cuanto necesita del prójimo (el médico y la ciencia desarrollado por otros durante siglos) y cuanto necesita de Dios.