Se trata del prelado James Moriarty, acusado de haber encubierto abusos cuando era prelado auxiliar de Dublín. El Papa aceptó la renuncia que había presentado en diciembre pasado.
El papa Benedicto XVI aceptó la dimisión del obispo irlandés James Moriarty por su implicación en los casos de curas pederastas en ese país, informó este jueves el Vaticano y también la Iglesia católica de Irlanda.
Moriarty, obispo de Kildare y Leighlin, presentó su renuncia el 23 de diciembre pasado, tras ser acusado expresamente en el informe «Murphy» de haber encubierto, cuando era prelado auxiliar de Dublín (lo fue entre 1991 y 2002), los abusos sexuales y daños infligidos a menores por clérigos de la arquidiócesis de la capital irlandesa.
La renuncia fue aceptada por Benedicto XVI en conformidad con el artículo 401/2 del Código de Derecho Canónico, por el que «se ruega encarecidamente» a los obispos diocesanos que presenten su renuncia «si por enfermedad u otra causa grave quedase disminuida su capacidad para desempeñarlo».
En una nota difundida tras la aceptación de su dimisión por el Papa, el obispos de 73 años pidió este jueves perdón a las víctimas de abusos sexuales y admitió que debería haber «cuestionado la cultura imperante».
«De nuevo, acepto que desde la época en que me convertí en obispo auxiliar, debería haber cuestionado la cultura imperante. Una vez más, pido perdón a todos los supervivientes y sus familias», declaró monseñor Moriarty a través de un comunicado.
«La larga batalla de las víctimas para ser escuchadas y respetadas por las autoridades de la Iglesia reveló una cultura que muchos podrían describir simplemente como no cristiana», dijo el obispo irlandés.
La tercera renuncia aceptada
El obispo Moriarty es uno de los tres prelados que han dimitido en los últimos meses tras conocerse los dos informes oficiales irlandeses -el Informe Ryan y el Informe Murphy- que desvelaron que durante 70 años centenares de niños de Irlanda sufrieron abusos sexuales por parte de sacerdotes en ese país, sobre todo en la arquidiócesis de Dublín desde 1975 a 2004.
Otros dos obispos auxiliares de Dublín, Eamonn Walsh y Ray Field, también presentaron su dimisión y se espera que en fechas próximas el papa Ratzinger las acepte.
Los otros dos prelados a los que el Papa aceptó ya la dimisión son Donald Murray, obispo de Limerick, y John Magee, prelado de Cloyne, que fue secretario privado de los papas Pablo VI, Juan Pablo I y Juan Pablo II.
La dimisión de Magee y Moriarty se produjeron tras la carta enviada por el papa Benedicto XVI a los católicos irlandeses el pasado mes de marzo, en la que pidió perdón a las víctimas de los curas pederastas, a las que dijo que siente «vergüenza» y «remordimiento» por lo ocurrido.
El Papa advirtió a los sacerdotes pederastas que deben responder ante Dios y los tribunales y ha ordenado una inspección de las diócesis y seminarios donde se cometieron esos abusos.
Asimismo, el Pontífice abroncó a los obispos irlandeses por la «lamentable» gestión de lo sucedido.
La carta papal fue leída en las iglesias irlandesas el domingo 21 de marzo y numeras personas, así como grupos de víctimas, mostraron su decepción, al considerar que el Pontífice se olvida de la responsabilidad del Vaticano y de la jerarquía católica local al dirigir principalmente sus críticas solamente hacia los sacerdotes.
Fuente: EFE, AFP y ANSA

Si se aplicara el Derecho Canónico de la Iglesia Católica,
¿cuántos «obispos» incluido el de Roma deberían ser degradados y juzgados por encubridores de la masacre apocalíptica de decenas de miles de inocentes?
Pero no es la Iglesia Católica y sólo están controlando la reacción…con millones de euros-dólares de sobornos, como ya se denunció.
Ave Maria, gratia plena, Dominus tecum