Inédito: La Iglesia francesa lanza campaña publicitaria en busca de nuevos sacerdotes
Los obispos galos buscan así, “con humor”, promocionar las vocaciones y cambiar la imagen del sacerdocio. Se trata de tres carteles que se difundirán por las ciudades con el objeto de atraer a los jóvenes al ministerio en la Iglesia.
La Iglesia francesa lanzó este martes la primera campaña publicitaria de su historia para promocionar las vocaciones sacerdotales y paliar la escasez de curas que sufre mediante una serie de carteles que persigue cambiar la imagen del sacerdocio.
Bajo el lema «Why not?» (¿por qué no? en inglés), los obispos galos pretenden afrontar «con humor» la falta de vocaciones que les han llevado a pasar de los 20.404 sacerdotes que tenían en 1998 a los poco más de 15.000 censados en 2008.
Tres carteles, difundidos en forma de postales, folletos y anuncios de prensa, pretenden llamar la atención de los creyentes sobre la posibilidad de integrar el sacerdocio.
«La Iglesia sabe afrontar con humor y esperanza un asunto tan importante», afirmó al diario «Le Parisien» el portavoz de la Conferencia Episcopal, Bernard Potvin.
Una campaña que la Conferencia Episcopal gala desvincula totalmente de los casos de pedofilia que han surgido entre sacerdotes en las últimas semanas.
«No hay ninguna contradicción entre el hecho de que la Iglesia, que ha mostrado su vergüenza, sea firme contra la pedofilia y esta campaña que persigue a animar al sacerdocio», señaló Podvin, quien recordó que «la aplastante mayoría de los curas viven su ministerio de forma ejemplar».
El primero de los carteles, el más osado, se dirige a los jóvenes de entre 16 y 22 años y será distribuido en cafés, restaurantes y cines.
La foto de un sonriente adolescente ha sido incrustada en el traje de un cura, alzacuellos incluido, dibujado como si se tratara de un cómic.
En la solapa puede leerse el lema, escrito en inglés, «Jesús es mi jefe».
Con este primer cartel, los obispos persiguen «llamar la atención de los jóvenes en un momento en el que se hacen preguntas sobre su futuro» y proponerles la posibilidad de integrarse en el sacerdocio.
A las puertas de iglesias y en centros universitarios se colgará el segundo cartel, destinado a los jóvenes de entre 22 y 30 años, donde se explica cual es el papel de un cura bajo el lema, esta vez en francés, «¿Un oficio de ministro?».
A los mayores de 30 años va dirigido el último cartel, incrustado esta vez en forma de anuncio en diferentes publicaciones, y que, a diferencia de los otros dos, persigue hacer un llamamiento para recoger donaciones destinadas a los seminarios.
En este último anuncio aparece un cura junto al texto: «Soy un hombre como los demás. Acompaño a la gente en los grandes acontecimientos de su vida. Cristo me apasiona y lo digo. Me gusta la vida. Soy cura».
Fuente: EFE



El «mercado» al cual va dirigida esta campaña, lo muestra claramente en los eslogans:
“Jesús es mi jefe”
“¿Un oficio de ministro?”
«Me gusta la vida. Soy cura”
¿Dónde quedó el lema de las familias cristianas «para el Señor lo mejor»?. Obviamente en la Nueva Iglesia Montiniana se busca introducir a los más programables humanoides para hacer jenízaros, sátiros y zombies, al servicio de la Sinagoga, ya lo veremos…
Recomendable analizar a fondo el guión de la película apocalíptica «Idiocracia», totalmente de acuerdo con los planes de el NOM y su futura «Iglesia Universal Ecuménica»…
Ave Maria, gratia plena, Dominus tecum
Es un tema muy difícil (el de la publicidad en general)sobre todo porque la conciencia de los hombres no es pareja y entonces los que ven mejor a veces parecen iconoclastas ( a veces lo son, a veces no). La experiencia de la vida me dice que es posible que una circunstancia fortuita ( un poster, una propaganda) dispare una gran vocación escondida. Miles de millones de dólares se invirtieron e invierten en conocer estos mecanismos humanos, es algo en extremo complejo. Como en casi todo (pero no todo) hay que ver el resultado, pues todavía nadie inventó algo mejor que «prueba y error» Por otro lado la juventud está bombardeada por publicidad y no precisamente a favor de la religión. Uno no está acostumbrado a esto, pero todo cambia (salvo las palabras del Señor) al punto que si hoy alguien saldría a la calle vestido como se vestía Jesús, en nuestro mundo occidental, terminaría en un hospicio.
La pseudo iglesia montiniano-bugniniana novus ordo deberia pensar seriamente las causas de la falta de gente en sus filas: perdieron el tren de la verdadera catolicidad hace rato ya, y se quedaron con la resaca protestante liberal que no alcanza para mover ni a un medianamente devoto joven. Dar la vida por esa vaciedad? Hay que estar bastante enfermo.
Claro, quedan unos cuantos desorientados honestos que por ignorancia o por otros motivos se preguntan que esta pasando en sus filas… sin poder hallar la verdadera causa. Dios los asista!
Este tipo de «instrumentos» para buscar nuevos sacerdotes no me parece adecuado. ¿Dónde queda la verdadera vocación? Por eso es que tenemos los sacerdotes que tenemos…