JUEVES SANTO

Jueves Santo, día de la Institución de la Sagrada Eucaristía y del Santo Sacerdocio
Nos ocuparemos hoy solamente de la Institución del Santísimo Sacramento del Altar.
Según el lenguaje de los místicos y doctores, la Sagrada Eucaristía resplandece en el cielo de la Iglesia como el sol entre los astros del firmamento.
Para comprender mejor y hacer resaltar más la importancia capital del Santísimo Sacramento es suficiente mostrar, hacer ver, cómo la Eucaristía es la síntesis del plan divino.
En efecto, toda la historia de la humanidad, todo el conjunto de nuestra religión, todo el plan de Dios respecto de la criatura humana, se resume en tres misterios: un misterio de amor; el misterio del mal; y un misterio de triunfo.
Ahora bien, la Eucaristía prolonga y completa el misterio de amor; continúa la reparación debida por el misterio del mal; comienza o inaugura el misterio del triunfo.
a) Ante todo, la Sagrada Eucaristía prolonga y completa el misterio de amor. El Concilio de Trento expresó este pensamiento con un lenguaje de una admirable energía: «Nuestro Salvador, en el momento de abandonar este mundo para regresar a su Padre, instituyó este Sacramento, en el cual derramó con efusión todas las riquezas de su amor divino para con los hombres».
Todas las palabras merecen ser destacadas: no se trata solamente del amor, sino que son «todas las riquezas del amor divino». No se trata solamente de un don, sino que es una «efusión de amor».
Esto nos recuerda lo dicho por el Evangelio: «Habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amo hasta el fin», hasta el extremo, hasta el exceso.
En la Eucaristía, Dios nos hace efusión de su amor de la manera más completa y más universal; porque este Santísimo Sacramento supone, continúa, prolonga y multiplica el misterio de la Encarnación. El pan que da la vida al mundo es el Verbo Encarnado: «El que come mi Carne y bebe mi Sangre tiene la vida eterna».
Sobre nuestros altares adoramos el Cuerpo, la Sangre y el Alma de Nuestro Señor, su Humanidad toda entera unida hipostáticamente al Verbo mismo de Dios. Es la Encarnación prolongada y, en cierto sentido, multiplicada hasta el fin de los siglos y en todos los lugares del mundo.
Jesús, el Hijo de Dios hecho Hombre, se da todo entero, se da a todos, se da siempre. He aquí el misterio de amor llevado al extremo. Mientras haya un sacerdote para rezar la Santa Misa, Jesús renovará los milagros del Cenáculo, las maravillas del Jueves Santo, los misterios de la noche eucarística y sacerdotal.
b) La Sagrada Eucaristía también continúa la reparación del misterio del mal. La satisfacción por el pecado exige una reparación infinita, capaz de expiar una ofensa infinita.
Si bien todos los actos del Verbo Encarnado tuvieron este valor superabundante, el plan divino, conforme no sólo a la justicia sino también a la bondad, a la misericordia y a la sabiduría infinitas, quiso que la reparación tuviese una satisfacción de carácter penal y se cumpliese por medio de los sufrimientos más dolorosos y del sacrificio más cruento.
En la Eucaristía, Jesús no sufre más, pero El continúa la obra de la Redención; ofrece todavía a su Padre los sentimientos perfectos que le obtuvieron la salvación del mundo y renueva sin cesar el sacrificio redentor.
Frente al misterio horrible del mal que continúa cada día…, frente a nuestros propios pecados y miserias…, tenemos en el altar la infinita reparación del Calvario incesantemente renovada.
Por ese motivo el demonio intenta obstaculizar la realización del sacrificio del altar.
Comparemos la actitud del demonio respecto de la Cruz y respecto de la Misa. Como no estaba seguro, no tenía la certeza de que Jesús fuera el Hijo de Dios, y no conocía el valor de la Cruz, lo hizo crucificar. Ahora conoce perfectamente su eficacia y la de su renovación sobre nuestros altares. Por eso intenta impedir la celebración de la Santa Misa conforme a los cánones y ritos de la Santa Iglesia Romana.
La Santa Misa y su prolongación, el Santísimo Sacramento del Altar, es, ante todo, un sacrificio. Si bien Jesús en la Eucaristía se halla en estado glorioso, se encuentra, sin embargo, inmolado; si bien es ya impasible, se pone como en estado de muerte: «el mismo Cristo que se ofreció una vez de manera cruenta sobre el altar de la Cruz, se inmola -dice el Concilio de Trento- de una manera incruenta sobre nuestros altares».
La Sagrada Eucaristía continúa el misterio de la reparación del misterio de iniquidad. El pecado exigía la muerte y la condenación de los culpables. El sacrificio del altar obtiene de Dios el perdón; tiene un valor propiciatorio, ése que, precisamente, el Novus Ordo Missae ha suprimido.
c) La Eucaristía, finalmente, inaugura el misterio del triunfo. El Jesús del Sagrario es glorioso y Él glorifica infinitamente a su Padre.
Incluso si el mundo entero callase; aunque la Iglesia fuese reducida completamente al silencio; aún si los Angeles y los Santos del cielo interrumpiesen su himno de alabanza… Dios recibiría una alabanza indescriptible por una sola Misa rezada en lo más profundo de la selva o en la más escondida catacumba.
Jesús Eucaristía, Jesús Sacramentado es una alabanza infinita, una acción de gracias sin límites. ¡He aquí la gloria divina sobre nuestros altares! ¡He aquí el triunfo de Dios iniciado en nuestra tierra! ¡Nada puede honrar más a Dios, ni serle más agradable que el sacrificio de la divina víctima!
Una manera eficaz de contribuir a esta glorificación es la de unirnos al Sumo Sacerdote y ofrecer al Eterno Padre las disposiciones y los sentimientos de su Hijo inmolado místicamente en la Santa Misa: alabar, agradecer, reparar y amar a través del Corazón Sacerdotal de Jesús, nuestro Mediador, nuestro Abogado, nuestro Intercesor.
Por medio del Santísimo Sacramento Jesús presenta a la Augusta Trinidad todos los homenajes y las adoraciones de la humanidad entera. El Santísimo Sacramento preludia la glorificación del cielo…
Hemos considerado, pues, cómo la Eucaristía es la síntesis del plan divino; cómo resume los tres misterios del amor, del mal y del triunfo. La Eucaristía prolonga y completa el misterio de amor; continúa la reparación debida por el misterio del mal; comienza o inaugura el misterio del triunfo.
Luego de la Santa Misa permaneceremos en adoración del Augusto Sacramento. ¿Cómo hacer para adorar dignamente a Jesús Sacramentado? Contemplemos a Nuestra Señora, penetremos su Corazón Eucarístico…
Después de haber instituido la Eucaristía y el Sacerdocio, Jesús parte del Cenáculo. El huerto de Getsemaní, la casa de Anás, el Sanedrín en lo de Caifás, el Pretorio de Pilatos, el Palacio de Herodes, la Vía Sacra y el Calvario le esperan…
Mientras tanto, María Santísima permanece en el Cenáculo. Allí mismo comienza, ese primer Jueves Santo, el misterio de la vida de Nuestra Señora que resume todos sus otros misterios: esa noche comenzó su vida eucarística como Reina de los Apóstoles y bajo los títulos de Nuestra Señora del Cenáculo y Nuestra Señora del Santísimo Sacramento.
Allí la Virgen adorará la Sagrada Eucaristía, vivirá de la vida eucarística y se consagrará a la gloria de Jesús y a su reinado eucarístico.
Desde la noche misma del Jueves Santo, conmemorando la institución del Santísimo Sacramento, uniéndose a la Pasión de su Hijo que ya comienza en Getsemaní y culminará sobre el Calvario, anticipándose a la larga historia eucarística de Jesús Sacramentado, María Santísima adora a Jesús en su Eucaristía.
¿Y cómo le adora? Con fe viva y perfecta; con caridad ardiente y pura; con ofrenda total.
Nuestra Señora descansa en ese conocimiento cierto que da la fe, en ese amor fervoroso que proporciona la caridad, en ese servicio incondicionado que se sigue del don de sí mismo sin reservas.
Y Jesús, el Corazón Sacratísimo de Jesús, su Corazón Eucarístico, encuentra descanso y reposo en la fe de María, en la caridad de su Madre y en el servicio de la ancilla eucharistiæ.
Desde aquella misma noche María Santísima vive de la Eucaristía, por la intimidad, por la comunicación y por la identificación.
El amor exige comunidad e identidad de vida; y como la vida de Jesús en su Sacramento de Amor es vida interior, oculta y sacrificada, la vida de María será, desde entonces, más profunda, más reservada y aún más sacrificada. Será una vida de silencio, de soledad, de muerte al mundo; una vida de anonadamiento, de humildad, de pobreza espiritual, de oración y contemplación; será una vida de conformidad con Jesús, compartiendo su inmolación, identificándose con sus pensamientos, sentimientos y deseos.
Desde el momento mismo de la partida de Jesús hacia al Jardín de los Olivos, la vida de María estará consagrada al reino de su Hijo, al apostolado de la oración. De este modo Nuestra Señora del Santísimo Sacramento se convierte en Nuestra Señora del Cenáculo y en Reina de los Apóstoles
Siguiendo su ejemplo, nosotros debemos intimar con Jesús en el Sagrario, debemos identificarnos con su vida eucarística, debemos ofrecer nuestras vidas por el Reino eucarístico del Corazón de Jesús, debemos ser apóstoles por la oración y el sacrificio.
En esta noche eucarística, al igual que Nuestra Señora, ofrezcamos a Jesús un lugar de reposo en nuestro corazón y, al mismo tiempo, descansemos en su Corazón presente verdadera, real y substancialmente en el Santísimo Sacramento.
Consolemos a Jesús de todas aquellas penas y congojas que la Pasión de su Cuerpo Místico causa en su Corazón.
Confiémosle nuestras preocupaciones y tristezas; El sabe comprender y consolar.
Adoremos la Sagrada Eucaristía, vivamos del Santísimo Sacramento, identifiquemos nuestras vidas a la suya, ofrezcamos nuevamente nuestras vidas por la extensión de su reinado eucarístico.
Que María Santísima, primera adoradora de Dios Encarnado en Nazareth y Belén y primera adoradora de Jesús Sacramentado en el Cenáculo nos enseñe a vivir de la Augusta Eucaristía, en la Venerable Eucaristía, para la Sagrada Eucaristía y por la Divina Eucaristía. Amén

Este estupendo comentario me hace reflexionar y también hay cosas que no termino de comprender, a saber :
“…La Sagrada Eucaristía también continúa la reparación del misterio del mal. La satisfacción por el pecado exige una reparación infinita, capaz de expiar una ofensa infinita…”
De esta parte no entiendo lo de “ ofensa infinita” . ¿ No es que la historia tendrá un final ?y por otro lado si hemos nacido de nuevo por Cristo ¿ todo sigue igual ?
“…Como no estaba seguro, ( el demonio) no tenía la certeza de que Jesús fuera el Hijo de Dios, y no conocía el valor de la Cruz, lo hizo crucificar…”
De esta parte solamente recuerdo que los demonios veian a Jesús y sabían que era el Hijo de Dios y tiemblaban y le pedian salir, etc. Entonces ¿ luego el demonio se desdijo ?
«Por eso intenta impedir la celebración de la Santa Misa conforme a los cánones y ritos de la Santa Iglesia Romana».
Me imagino, que èsto se refiere a la Misa de Pablo VI, una misa totalmente adulterada. Es cierto, si aplicamos la razón fríamente, nisiquiera el sacerdocio despuès de 1968 son validas, y la Misa de Pablo VI tambièn es invalida…Pero si Jesús naciò en un lugar sumamente deshonroso para el Santo de los santos (en un pesebre), ¿què le va a impedir a Dios realizar la trasubstanciación en la Misa de Pablo VI, de hacerse presente en esa vulgar Misa? Si mas bién, los angeles reparan durante la Santa Misa, los ritos que quitaron, todo lo que fuè quitado (cosa que nosotros no vemos).
Puede que en algunas misas de Pablo VI, no se haga presente, por la manera de celebrar el sacramento de algunos ministros sumamente modernistas, pero ¿cómo tienen seguridad de que en ninguna de Pablo VI se hace presente Dios? Si mas bién, han ocurrido «milagros eucaristicos» en la Misa de Pablo VI, de ésto, no podemos echarles la culpa al Demonio.
Ok, sabemos que el rito es sumamente importante, como nos los expresaron Papas anteriores al cvII, pero después de éste vil ataque de la realización del concilio VII , al final se hace la voluntad de Dios, donde y como quiera, no como lo digan los hombres o como quiera el maligno.
Estoy realmente preocupado, ¿como saber si la Iglesia a la que pertenesco es una Iglesia Conciliar?….Le hize ésta pregunta a un amigo y me dice que los milagros eucaristicos en la Misa de Pablo VI son producto del maligno,porque sus milagros se iban a producir con mayor notoriedad al final de los tiempos y ya estabamos advertidos por San Juan.
¿pero como saber si es fruto del Maligno? En una aparición Mariana tu lo puedes saber, al leer los mensajes, si es realmente una aparición Mariana o del Demonio.
¿pero cómo saberlo en un «milagro Eucaristico» en la Misa de Pablo VI? ¿cómo? ¿cómo saber si éste milagro proviene de Dios o del Maligno?
ésto me tiene mal y realmente preocupado. Hay demasiado confusión, aunque tengo que reconocer que en material doctrinal, los sedevacantistas tienen razón, pero ¿como estar totalmente seguro que Dios no derrama su gracia en la Misa de Pablo VI ? ¿A los que se creen católicos en la Iglesia Conciliar?
Gracias Padre Ceriani!! Que Dios se apiade y me ayude a vivir imitando a María!!!
Alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar!!
Daniel:
Primero, te diría que una cosa es que Dios acepte o no una manera de ofrecer el Santo Sacrificio en la misa, y otra, que ese Sacrificio realmente exista. Las misas negras son rezadas con el fin de consagrar, y luego profanar la Hostia Consagrada.
Un teólogo podría explicar lo que yo únicamente puedo enunciar: Dios Hijo, de acuerdo a sus promesas está “obligado” a hacerse materialmente presente en Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad en las formas, el pan y el vino, luego de la consagración, cuando ésta es realizada por un sacerdote válidamente ordenado, usando el ritual, las fórmulas, enseñadas y prescriptas, que remiten al mismo Jesús y que implican palabras, materias. Si en lugar de harina de trigo se usara mandioca, por ejemplo, no habría consagración. O sidra en lugar de vino. O si cambiara las palabras de la consagración.
El asunto no es que los ritos, la liturgia, sean irrespetuosas. Pasa por la cuestión de si los “sacerdotes” lo son o no (si son sacerdotes), de si el ritual utilizado es válido o no. Por ahí deberías buscar respuestas a tus preguntas.
Otra cosa: Dios es infinitamente Perfecto y Verdadero en cuanto de Él no puede nacer confusión alguna, sólo la Verdad cristalina. No conozco los casos de milagros eucarísticos, pero cualesquiera fueran, se plantea lo que para mí debería ser criterio suficiente para juzgar: los “papas” enseñan, en muchísimos puntos, y permiten que se enseñe en muchísimos más, una verdadera multitud de herejías, que tocan todos los artículos del Credo: “buscad y encontraréis”. No vale la pena extenderse en este punto, porque está a la vista de quién QUIERA verlo.
¿Cómo permitiría Dios, mediante su participación o permisión (no sé como se expresa esto) en esos milagros, mantenernos en la confusión total y permanente? ¿Cómo permitiría mantenernos unidos a la negación de su doctrina, forzándonos al error mediante milagros? Me refiero a nuestro error si creemos mediante esos milagros que la verdadera Iglesia es la nacida del CVII. Hay una cuestión de lógica elemental, o también de lo que se llama sentido común.
La «misa» de Montini (Pablo 6) es en realidad una cena protestante, de hecho fue elaborada por protestantes.
En las cenas luteranas nunca han existido milagros eucarísticos.
A veces es difícil distinguir entre los verdaderos milagros hechos por Dios y los prodigios diabólicos. Yo he visto un remedo del milagro de Fátima que creo se ha repetido en muchos sitios de»apariciones» marianas. La cosa llegó a ser impresionante.. Pero hay algo que no puede hacer ni el demonio ni ninguna criatura por encumbrada que esté: Es la creación de materia de la nada. Ahora bien, en algunos milagros eucarísticos,por lo menos en los más conocidos, es clarísimo que hay creación de materia. Lo que era pan o vino se «transforma» en carne humana y sangre humana. Además de la transformación habida ante nuestros ojos resultaría algo inexplicable sin «creación» de una nueva sustancia visible por sus accidentes propios sensiblemente aparentes. Esto ha ocurrido en Lanciano y en otros sitios. Y eso es forzoso que lo haga directamente Dios. Y allí donde de verdad ocurra, si es que ocurre, es un refrendo de Dios a la Santa Misa en donde se consagró ese pan y ese vino. Pero eso no quiere decir que refrende al mismo tiempo, al sacerdote y sus creencias, ni siquiera al Papa y su doctrina que podría ser perversa en algunas circunstancias, ni siquiera a un antipapa o «usurpator» o «invasor» del supremo pontificado. Pensemos en los falso papas de Aviñón o en el antipapa «Papa Luna». San Vicente Ferrer lo reconocía y le estaba sumiso. Y mientras tanto hacía milagros, incluso resurrecciones de muertos. Quizás la misa del «Novus Ordo» haya sido hecha por protestantes, un judío y un masón, y hasta puede que haya sido entregada a la Iglesia por un «usurpador» (Yo no lo digo ni lo desmiento), PERO fue aceptada por TODA LA IGLESIA indefectible en su universalidad. Y cuando alguien «legítimamente ordenado como sacerdote», con el rito verdadero y válido y pot obispos auténticos, consagra y quiere hacer lo que siempre quiso hacer la Iglesia, entonces nos hayamos ante una consagración válida, lícita y santa agradable a Dios como sacrificio santo, puro y perfecto. SI ENTONCES HUBIERE UN MILAGRO QUE IMPLIQUE CREACIÓN DE MATERIA, entonces Dios Omnipotente, único capaz de hacerlo, valida esa misa. Pero de ahí no se sigue que queden validadas las creencias de la Iglesia Conciliar ni reconocido un antipapa (si lo hubiere, ni lo digo ni lo desmiento).
Nunca debe olvidarse que tal vez para al 99% de los fieles que van a misa, a un bautismo, casamiento, misas de cuerpo presente, etc. les importa un soberano pito las cuestiones del Vaticano II, Montini, Maradona o el Ratón Mickey. Nosotros, la gente del común tenemos mas o menos Fe y por lo general las discusiones de curas nos son indiferentes, absolutamente. Jesús tampoco andaba con tantas vueltas y eso cualquiera se da cuenta.
Antonio:
«PERO fue aceptada por TODA LA IGLESIA indefectible en su universalidad.»
No era TODA la Iglesia, le faltaba el papa. Ni más ni menos, por allí hay que buscar.
Y respecto a que el papa pudiera defender o sostener doctrinas perversas, mire lo que dice el catecismo de Trento:
¿Cómo distinguir la verdadera Iglesia de la Iglesia herética? Con el fin de no confundir la verdadera Iglesia con su (sus) falsificación (es), es necesario meditar con atención el Catecismo romano. He aquí lo que dice el catecismo de Trento, que es el catecismo oficial de la Iglesia Romana, que no podría equivocarse, ni confundirnos: “El Espíritu Santo que preside a la Iglesia no la gobierna sino por el ministerio de los apóstoles. Pues es a ellos que el Espíritu santo ha sido dado primeramente; y ha permanecido siempre desde entonces en la Iglesia por un efecto de la caridad infinita de Dios por ella. De suerte que tanto como es imposible que esta Iglesia, que es gobernada por el Espíritu Santo, pueda errar, ni en la fe ni en la regla de las costumbres, es necesario también que todas las otras sociedades que USURPAN el nombre de Iglesia, siendo conducidas por el espíritu del demonio, estén sumergidas en muy perniciosos errores, sea para la doctrina, sea para las costumbres” (Catecismo romano, rúbrica “explicación del símbolo de los apóstoles”, en la sección “Credo in… sanctam Ecclesiam catholicam”).
Y respecto al tan difundido error (difundido por la judería desde hace cientos de años) de que ha habido «papas herejes» transcribo lo siguiente:
¿Cómo reconocer a un falso papa? La historia eclesiástica nos enseña que hubo nueve falsos papas caídos en la herejía, mientras que no existe estrictamente ningún papa que desviara de la fe. De dónde una regla de discernimiento muy simple y práctica: un hombre que profesa errores en la fe es con toda seguridad un impostor. Si un tal falso profeta tiene éxito en hacerse elegir (inválidamente) por un cónclave, deviene un ídolo abominable. Que se haga adorar por los ingenuos y tenemos realizada “la abominación de la desolación en el lugar santo”. Lamentablemente para nosotros, este escenario pesadillesco se ha hecho realidad después de la muerte de Pío XII: “Allí donde fue instituida la sede del bienaventurado Pedro y la cátedra de la Verdad (…) allí ellos han puesto el trono de la abominación de su impiedad” (León XIII: Exorcismo contra Satán y los ángeles apóstatas, 1884).
Aunque falte el papa la Iglesia seguirá siendo indefectible en su universalidad. De hecho en largos períodos como en el cisma de Avignon la situación real era de sedevacantismo puesto que no había seguridad sobre quién era el papa verdadero. Pero la Iglesia continuó indefectible incluso en la porción súbdita de antipapas.
Los verdaderos papas nunca han naufragado en el error. Los antipapas sí y lo son en número de 42. Aunque algunos profesaron la buena doctrina.
Ha habido santos que eligieron «erróneamente»someterse a antipapas. Y ahora están en el cielo canonizados por verdaderos papas y muchísimas almas tb.
Ningún catecismo de la Iglesia es magisterio infalible. Tampoco el «Romano». Tampoco los doctores como Sto Tomás, San Belarmino o San Alfonso. De hecho sostienen errores. El magistero infalible se límita a las doctrinas (solemnes o no)definidas ex-cathedra. El magisterio ordinario lo será si es universal en el tiempo y en el espacio. Además estas verdades infalibles no admiten interpretaciones más «profundas»etc.. sino que han de acogerse en su sentido obvio.
Todo esto para decir que la Iglesia sí es indefectible aunque carezca de papa y esto durante un largo tiempo. En mi opinión la Iglesia entera no puede carecer de sacramentos o misa o doctrina cierta (pudiendo todo esto limitarse a una pequeña porción). Pero cuando se aceptó la misa de Pablo VI no había pequeñas porciones, fue ella toda la que lo aceptó. Después hubo disensiones que se atuvieron a la liturgia tradicional.
Lo fundamental de mi anterior exposición era que si hay un milagro eucarístico (no prodigios como el que se narra de Lourdes en internet)y estos milagros suponen creación de materia- lo que es indicio infalible de la sanción de Dios-,en ese hipotético caso sería válida,lícita e incluso santa la misa que dio origen a esas especies sacramentales sujeto del milagro. No digo que haya habido ese milagro (¿Buenos Aires?) ni que se haya dado en base a una misa del Novus Ordo, sólo digo que si fuera así DIOS NO PUEDE SANCIONAR CON SU SELLO QUE ES EL MILAGRO creacional, algo moralmente defectuoso o ilícito o inválido. Ergo…
Nóte que yo no afirmo nada sobre la realidad de lo sucedido..sino me limito a un hipotético caso.
Le reto a que me demuestre que en una situación hipotética, clara y cierta de sedevacantismo (no hay papa y el supuesto es usurpator o invasor) no pudieran darse sacramentos válidos, misas validas y doctrina cierta en porciones que aceptaran esos sacramentos. Si bien esas porciones cada vez serían más pequeñas si la situación se prolongase con un antipapa que no predica la verdadera doctrina. De hecho la herejía se iría adueñando cada vez más del cuerpo social. Hoy día la herejía que niega la doctrina «Extra Ecclesiam nulla salus» se ha adueñado no sólo de la Iglesia oficial sino tb de porciones que se reclaman de sedevacantistas o disienten por necesidad. Pero las enseñanzas ex-cathedra de esa doctrina son numerosas y no dejan lugar a la más mínima duda. Ahora casi nadie la sustenta o la ha sustentado(inclusive obispos como Mons. Lefevbre que llegó a afirmar que los de fuera se salvarían no en la Iglesia peró sí por la Iglesia.
Antonio:
Indefectible, de acuerdo, y en eso no hay discusión. El asunto es que sabemos que existe pero no todos saben dónde está.
«Le reto a que me demuestre que en una situación hipotética, clara y cierta de sedevacantismo (no hay papa y el supuesto es usurpator o invasor) no pudieran darse sacramentos válidos, misas validas y doctrina cierta en porciones que aceptaran esos sacramentos.»
¿? ¿A qué viene eso? Dese que frecuento Radio Cristiandad nunca vi un escrito en que alguien afirmara tal cosa.
«Extra Ecclesiam nulla salus» Es de absoluta y total ortodoxia aquéllo de que los no católicos pueden salvarse no gracias a su «religión» sino a pesar de ella. Consulte el catecismo. Por ejemplo el Catecismo Mayor de San Pío X, artículo 172. Y si no le basta el catecismo, hurgue, no se quede en la espuma.
La herejía actual consiste en decir que cualquier religión es por sí misma capaz de salvar al hombre.
Le cito otro artículo del Catecismo Mayor:
177. ¿Es pues infalible la Iglesia Católica? – Sí; la Iglesia Católica es infalible, y por esta causa, los que rechazan sus definiciones pierden la fe y se hacen herejes.
Tema espinoso ése de la infalibilidad, ¿no? Tenga en cuenta que ha sido atacado desde el principio con toda la saña, porque destruyéndolo, se caería supuestamente todo el edificio de la religión católica. Entonces, hasta los más bien intencionados pueden partir de documentos antiq
Salió incompleto. Decía que está demostrado que hay multitud de documentos alterados, falsificados, en los archivos del Vaticano, y en algunos casos muy antiguos, tendientes a destruir la noción de que un papa no puede caer en herejía, o de que a la Iglesia, siempre en adhesión al papado, sea infalible. Y eso de doctor privado es otro verso salido de los antiinfalibilistas.
Federico:
Los catecismos no son infalibles ni pertenecen al Magisterio de la Iglesia.En el número 29 del Catecismo Mayor del Cap.X(noveno artículo) se dice que en efecto los que están de buena Fe bautizados o con deseo implícito del bautismo que busquen la verdad y cumplan la voluntad de Dios..pertenecen al alma de la Iglesia y por tanto en camino de salvación». Pero en nº 16 del cap.II (Parte IV) se dice que «el bautismo es ABSOLUTAMENTE NECESARIO para salvarse (remitiéndose a las palabras tajantes del Señor «Quien no renaciere del agua etc». Lo cual no se compadece con el anterior texto.
Son varios conceptos, o sea, buena fe, bautismo implícito, o bautizados (en sectas), estando de buena voluntad.. y sobretodo «alma» de la Iglesia. Todo ello no tiene ningún apoyo o fundamento en el Magisterio de la Iglesia. Nadie podrá citar un sólo texto de doctrina ex-cathedra u ordinaria pero universal que avale estas teorías, por muy recogidas que estén en un catecismo que el papa no firmó sino solamente autorizó, con su firma, su publicación.
Yo le cito varios textos del Denzinger que contradicen literalmente esta doctrina en post-data.
Antes le hago observar que la noción de «alma» de la Iglesia la enseñó el Belarmino por primera vez pero referida a los catecúmenos muertos sin bautizar.Pero el alma de la Iglesia es el Espíritu Santo. No existen doctores incluso tradicionalistas que refrenden esta noción. Lo explica bien Ludwig Ott que explica su inaplicabilidad. Los que se salvan pertenecen al Cuerpo Místico de Xto cuya alma es el Espíritu Santo(cfr. Mystici Corporis)
El hablar de bautismo implícito es una deformación de la enseñanza de San Alfonso que fue el primero que la usó. Pero por el contexto y sobretodo por infinidad de enseñanzas suyas sobre los que no podrán en absoluto salvarse (herejes,musulmanes, paganos) se refiere al catecúmeno que en trance de muerte ni siquiera puede pronunciar su deseo de bautismo. Santo Tomás, y antes San Bernardo, y Hugo de San Víctor fueron los primeros que acuñaron la expresión de bautismo de deseo siempre referido a los catecúmenos que accidentalmente no han podido llegar al bautismo pero profesan la Fe en su integridad. El Concilio de Trento elevó a texto dogmático en el famoso texto de la sesión 6 Cap.4 de la justificación diciendo: (nadie obtendrá la justificación)»sine lavacro regenerationis (bautismo) AUT eius voto». Esto fue lo que llevó a San Alfonso a declarlo «de fide». Pero esto nadie lo ha sustentado después de él (han hablado de «proximum fidei»). Pero ese texto no carece de ambigüedad pues podría tb querer decir que sin el bautismo acompañado del deseo de él (para excluir a los que se han hecho bautizar insinceramente por motivos espúreos). Yo no me decanto con absoluta seguridad por esta opinión rigorista (que sin embargo fue la de toda la Iglesia durante muchísimos siglos (cfr. San Francisco Javier, San Francismo Solano, San Isaac Jogues y misioneros del Canadá) o el Padre Baltasar Alvarez tan citado por San Alfonso y el conmovedor relato de María de Agreda, relatando las palabras de Jesucristo,con motivo de sus bilocaciones a Nuevo Méjico y el sentir común de toda la Iglesia) en los que nadie habló de bautismo de deseo (fuera de San Agustín sobre los catecúmenos muertos sin bautizar en un texto que se opone a toda su doctrina en muchísimos lugares y de San Ambrosio en la oración fúnebre del catecúmeno emperador Valentiniano). Digo que el bautismo de deseo si se acepta debería referirse solamente a los catecúmenos. Sólo desde finales del Siglo XIX empieza a aceptarse la doctrina que sería recogida en el Catecismo Mayor que tb se enseña en otros catecismos modernos.
Otro exceso es el de la noción de «buena fe» que apunta a la ignorancia invencible . Se llega a pensar absurdamente que esta ignorancia inculpable sería un medio de salvación. Pero Santo Tomás pensaba que aunque no entraña pecado «in actu» es la consecuencia de otros pecados y que por ellos sería el no catolico condenado. Así piensan los doctores después de Santo Tomás (Belarmino,San Alfonso) y el corpus de los teólogos salmanticenses (por ejemplo P.Victoria que en síntesis explica que nadie se condena por el acto de la ignorancia invencible sino por los pecados que la causaron). Esto se aplica tb a los católicos que desconocen las verdades de la Fe o de la moral. Como decía el célebre jesuita portugués (s.XVII) y es el tema de un célebre sermón suyo: «El que ignorantemente peca ignorantemente se condena» (ignorancia de la Fe o de la moral).
Todo esto es sólo un apunte de lo que podría ser desarrollado con citas y argumentos.
Hurgue,como ud dice, en los textos del Magisterio siguientes que son ex-cathedra:
Denz. 39-40,430, 468-469,714, 1000, 1473
Concilios de Viena(parr.30), Concilio de Florencia sess.8, Concilio de Florencia (Cantate Domino), Concilio Vaticano I sess.2, sess.3 Cap.3.
Y la misma doctrina, en el magisterio de: Papa San Gregorio ( citado en Summo iugiter Studio, de Gregorio XVI), Inocencio III (Eius exemplo),Clemente VI (Super quibusdam), San Pio V (bula de condenación de Isabel I), León XII (Ubi primum)León XII (Quod hoc ineunte) Gregorio XVI (Mirari Vos) Pio IX (Ubi primum,Nostis nobiscum, Sillabus prop.16), León XIII Tametsi futura..)
Pio X escribió algo que contradice su catecismo mayor:Iucunda sane:»la ABSOLUTA NECESIDAD de recurrir a ésta Iglesia para obtener la salvación»
Pío XI Motalium animos: «si algún hombre no entra en ella(Iglesia)es extraño a la esperanza de salvación»
Hay infinitas citas del Magisterior sobre esto y sobre la necesidad del bautismo. Muchísimos retuercen el sentido obvio y proponen una enseñanza ajena al Magisterio, pero sobre esto nos alecciona el Concilio Vaticano I diciendo en Sess.3 Cap.2: «los sagrados dogmas deben ser retenidos en el sentido que la Iglesia los declaró y nadie debe apartarse de este sentido «altiore intelligenciae specie» o sea con la excusa de una más profunda interpretación». Que es justamente lo que se hace en nuestros días por muchos incluso en los catecismos que dicen «no en la Iglesia sino por la Iglesia» se salvarán los que están fuera de ella.(Que es lo que dijo Mons.Lefevbre).
Mi tesis es la catolica de la milenaria tradición, y la que sustentaron muchísimos santos que dieron literalmente sus vidas con la esperanza de bautizar a unos pocos, y la de todos los doctores y Padres de la Iglesia (con las dos excepciones dichas), y todos los escritores esclesiásticos, y todo el Magisterio ex-cathedra y ordinario en incontables encíclicas (incluso de los tiempos modernos) y el Catecismo Romano(que no es infalible) y es que «Extra Eclesiam Nulla Salus» así «prout sonat» sin interpretaciones que acuden a una «altiori intelligentiae». Y además tb pienso que sin el bautismo (que es solamente uno, no dos ni tres)o sea de agua, nadie podrá salvarse. Bien que no rechazo con seguridad los impropiamente llamados «bautismo de deseo y de sangre». Estos quizás aporten la salvación(aunque con dudas como las tenía San Bernardo) cuando van unidos a la contrición y a la íntegra Fe católica abrazada, pero ni imprimen carácter, ni evitan el Purgatorio, y sólo funcionarían en caso de imposibilidad perentoria de recibir el sacramento sin haber habido demora culpable. Esta es la Fe de lA IGLESIA y es la única Tradición digna de este nombre.
Termino transcribiendo las palabras de María de Jesús de Agreda:…»me declaró (el Señor) que la parte de las criaturas que tenían mejor disposición para convertirse y a que más su misericordia se inclinaba eran los de Nuevo México..otro día me mostró..aquellos indios que quería se convirtiesen.Y a mí me parece que Yo los amonestaba y enviaba a buscar ministros que los catequizasen y bautizasen» Como se sabe y está probado por muchísimos testimonios de contemporáneos en Nuevo México la «dama azul» predicó a los indios.. «quinientas veces y aun más de quinientas» «duraron estas cosas tres años» (Biografía trat.2 cap.IX y trat.8 cap. III y IV)
Como se ve se cumplió al pie de la letra el texto de Sto Tomás sobre los infieles a quienes el Señor enviaría a un evangelista como a Cornelio que empieza así «Certissimum tenendum est..». Es absurdo que N.S. realizara tan estupendos milagros si sólo se necesitara un deseo implícito de bautismo (entendido como lo hace el catecismo) y la búsqueda sincera de la verdad y cumplimiento de la voluntad de Dios «como pudiesen». Pero esto no es así: Hay que entrar EN ESTE ARCA DE SALVACIÓN que navega en el diluvio de los años de la humanidad y que es EN ella y no en otras naves NI POR ELLA, donde se encontrará la salvación. Y es por el bautismo de agua como entramos en este arca.
Antonio le recomiendo que mire este documento, quizas le encuentre de buen provecho dado que trata eso mismo que usted esta argumentando y tratando de explicarle a Federico.
http://www.vaticanocatolico.com/la_iglesia_catolica_salvacion_y_bautismo.php
En espíritu y en verdad pidió Jesús. Sin agua, sin vino, sin leche ni whisky. Un hermano lo es si lo es del corazón, y lo mismo con toda «la familia» y si lo es la humana lo tiene que ser la celestial. Importa un pito bautizarse debajo de una ducha si luego uno vive como un degenerado. Lo único que importa es lo que dijo Jesús y Jesús fue claro en eso. La letra mata, el espíritu vivifica. El mensaje de Dios no es para teólogos, es para la gente común y si así no fuera no sería de Dios. Los teólogos usan birome y las personas, como Jesús, escriben con el dedo en la tierra.
Antonio:
¡Touché! Pido disculpas por lo de la espuma.
Pío IX, el del Syllabus:
«…Por eso suelen con frecuencia preguntar cuál haya de ser la suerte y condición futura, después de la muerte de aquellos que de ninguna manera están unidos a la fe católica, y aduciendo razones de todo punto vanas, esperan la respuesta que favorece a esta perversa sentencia» (la de tener esperanza de que TODOS los que no se hallan en la Iglesia puedan salvarse)
«Lejos de nosotros, Venerables Hermanos, ATREVERNOS A PONER LÍMITES A LA MISERICORDIA DIVINA, QUE ES INFINITA; lejos de nosotros QUERER ESCUDRIÑAR LOS OCULTOS CONSEJOS Y JUICIOS DE DIOS QUE SON ABISMO GRANDE… »
«…En efecto, por la fe debe sostenerse que fuera de la Iglesia Apostólica Romana nadie puede salvarse; que ésta es la única arca de salvación; que quien en ella no hubiere entrado, perecerá en el diluvio. Sin embargo, también hay que tener por cierto que quienes sufren ignorancia de la verdadera religión, si aquélla es invencible, no son ante los ojos del Señor reos por ello de culpa alguna. AHORA BIEN, ¿QUIÉN SERÍA TAN ARROGANTE QUE SEA CAPAZ DE SEÑALAR LOS LÍMITES DE ESTA IGNORANCIA, CONFORME A LA RAZÓN Y VARIEDAD DE PUEBLOS…»
Una cosa aparece como clara. La Iglesia se preocupa por aventar la idea de que «en cualquier religión es posible hallar el camino de la salvación» pero no estamos hablando de eso, nunca se propuso esa cuestión de falsas religiones como camino o totalidad de salvados, sino de «quién sería tan arrogante…» La Iglesia no lo es.
Entonces vuelvo al catecismo y a la infalibilidad. El catecismo de Trento fue redactado bajo el mandato y la autoridad del concilio de Trento. ¿Será infalible ese Concilio o no? ¿Infalible para algunas cosas y para otras no?. La actitud del leguleyo lleva a caminos sin salida.
Usted apabulla con citas y erudición, ya no digamos que hurga sino que cava rápido como un quirquincho y dice que los catecismos no pertenecen al Magisterio de la Iglesia. Yo hablo del de Trento y su hijo, el mayor de San Pío X. Tal vez no pertenezca, pero en todos los puntos en él tratados, lo CONTIENE.
Y si un leguleyo busca – a mí no me interesa por ahora – capaz que encuentre las notas de la «declaración infalible» en algunos de los documentos papales que lo han alabado y recomendado, como fuente de magisterio sin error en los cientos de años que estuvo vigente, PARA LA FORMACIÓN BÁSICA DE LOS CURAS Y LIBRO DE CONSULTA PERMANENTE.
Y en ese catecismo está el asunto de si «Podría salvarse quien sin culpa se hallase fuera de la Iglesia»
Federico:
Vamos a centrarnos en refutar o aceptar lo que se escribe. Así avanzamos en la discusión y hasta es posible que converjamos en lo que podamos.
Ud. me dice que apabullo con la erudición pero en esa erudición está la doctrina del Magisterio repetida incontables veces. Lo único que he hecho es transcribirle lo que siempre la Iglesia ha tenido por cierto y ha declarado ex-cathedra. Estas declaraciones deben ser creídas porque al haber sido hechas en Concilios refrendadas por los papas o por los mismos papas que son los sucesores de Pedro a quien fue dicho «Yo rogaré por tí para que en tu fe no haya desfallecimiento (Lc.22,31-32) que junto con las consabidas palabras de Mt.16,18-19 «Tú eres Pedro etc..» y Jn. 21,15-17 Jesús dijo a Simón me amas etc..; avalan el magisterio del sucesor de Pedro.
De todas esas declaraciones se saca la verdad dogmática de que es preciso estar en la nave de la Iglesia para salvarse y de que la puerta de entrada es el bautismo.
La objeción que Ud parece poner no es tal porque es mucha verdad que la misericordia de Dios no tiene límites. El puede hacer de las piedras hijos de Abrahán como dijo Jesucristo y puede hacer que alguien entre en esa nave incluso en los ultimos instantes de su vida. Este es el caso de la madre judía de Hermann Cohen que precisamente por los ruegos de su hijo entró en la nave de la Iglesia y fue bautizada con bautismo de deseo.Es una revelación, doble a dos almas santas reforzada por la involucración que en ella tuvo el Cura de Ars.
Hay sentencias de Jesucristo absolutas como la que dice en Jn.3,5 «Quien no renaciere del agua y del Espíritu no entrará en el Reino de Dios». Hay otras parecidas como la del Pan de Vida pero no tiene la misma fuerza porque está dirigida a sus oyentes del sermón ya adultos.
De todas maneras yo creo que nunca podremos saber las claúsulas hipotéticas que existen en las sentencias y profecías bíblicas. Esto lo explica muy bien San Juan de la Cruz en su «Subida…» disertando sobre las profecías bíblicas.
El Magisterio de la Iglesia siempre ha tenido en cuenta la sentencia de Jn.3,5 como fundante de la absoluta necesidad del bautismo. A ella se añade el texto de Mt.28,19 Id y enseñad ..bautizando etc.» y Mc.16,16 «el que creyere y fuere bautizado se salvará; pero el que no creyere (e implítamente :y no fuere bautizado)se condenará» Nosotros debemos tener esto por verdad absoluta sin que obste lo que Ud. bien trae a cuento del Sílabo sobre el no poner límites a la misericordia de Dios.
Y lo mismo hay que decir sobre la verdad de que no siendo reato de culpa la «ignorancia invencible» como bien lo explica Sto Tomás no deja de ser cierto la absoluta verdad de la necesidad del bautismo y de la Iglesia con la profesión de la verdadera Fe. La doctrina de los doctores de la iglesia es tajante y se resume diciendo que no son reos de la ignorancia pero sí lo son de los pecados anteriores que son la causa de esa ignorancia. Cuando la buena fe es verdadera Dios hará por algún medio que se les predique el Evangelio de la Salvación.. Santo Tomás resume la doctrina de los Padres diciendo en muchos sitios(cuyas citas exactas omito para no abrumarle) que Dios a quien busca la verdad y obre el bien le asistirá con internas inspiraciones o predicadores del Evangelio para que conozca las verdades de la Fe indispensables para su salvación. Y es en este contexto que habla del bautismo del deseo sólo válido para estas personas conocedoras de la Fe.
Esta es la doctrina de la tradición que sólo fue alterada en la edad moderna(final del S.XIX) introduciendo el bautismo de deseo implícito (desconocido en todas las épocas de la Iglesia, entendido como un deseo tenido por el mero hecho de tener buena voluntad). Y tampoco nunca fue aceptada la herejía de la «ignorancia invencible» que otorgaría la salvación al que sin culpa no conociese las verdades de la Fe o la moral.
Todo lo que le digo no deja de ser difícil de creer para el que parte de la base de una salvación universal en virtud de la sangre de Xto. O como se dice en la misa del Novus Ordo «que será derramada por vosotros y por todos los hombres». Por lo menos es creencia común que la salvación es facílisima para cualquiera y solamente le seria negada a los fautores de grandes crímenes o aberraciones. Pero siempre se ha creído justamente lo contrario. Se salvan pocos. Incluso entre los católicos. Y fuera de ellos ninguno. No faltan los que han creído, erróneamente, que esto es materia de Fe (o sea el que se salvan pocos, sin que obste que no podemos escudriñar en los abismos de la misericordia divina. Lo que dice el Sílabo sobre la ignorancia invencible es cierto. Nadie por ella será culpado. Pero nadie será salvado sin que se le tengan en cuenta los pecados anteriores que la han causado y su carencia de la Fe católica.
Los catecismos son unas estupendas reglas de vida y transmiten generalmente toda la doctrina infalible. Pero su valor no debe estirarse tanto como para pensar que pueden resolver cuestiones debatidas u obscuras con doctrinas que rebasan esta doctrina infalible. En otras palabras son infalibles en cuanto transmiten la doctrina infalible. Pero no más allá.
Resumo:
1.Pienso que hay contradicción entre lo que dice el Catecismo Mayor sobre la necesidad ABSOLUTA del bautismo y lo que dice sobre el bautismo implícito. Si Ud. no lo piensa así ¿sería tan amable de explicarlo?
2.El bautismo de deseo implícito nunca fue enseñado en el Magisterio ni siquiera en el Catecismo de Trento. Si no fuere así ¿me podría decir donde es enseñado?
3. El bautismo de deseo es enseñadp por Sto Tomás pero sólo referido a catecúmenos que conocen la doctrina católica, particularmente en cuanto a los dogmas de la Trinidad y la Redención. ¿Podría Ud. refutar este aserto?
4. El bautismo de deseo es enseñado sólo con probabilidad en el Concilio de Trento y con una claúsula ambigüa ¿Podría Ud. negarlo?
5. El dogma repetido dice que «Extra Ecclesiam nulla salus». Esto debe tomarse «sine altiori intelligentia specie» o sea como suena. ¿Podría Ud. demostrar lo contrario?
6. Este dogma ha sido enseñado casi desde el principio de la Iglesia y siempre en el sentido obvio. ¿Acaso puede Ud. negarlo?
7.Las teorías modernas sobre la interpretación laxa de este dogma son eso, modernas, nuevas y ajenas al común sentir del magisterio y de los teólogos. ¿No es verdad?
8. El catecismo Mayor no deja de estar inficcionado por esas entonces incipientes doctrinas y contra el tenor de lo que él mismo enseña. ¡No es verdad? Demuestre que esta afirmación es falsa.
9.Las teorías laxas sobre la salvación han hecho un daño irreparable a la Iglesia y son y han sido causa de relajación de la disciplina en la Iglesia, las órdenes religiosas, el pueblo fiel y la pérdida general del temor de Dios. ¿disiente de esto?
10. ¿No cree que hay una relación estrechísima entre las herejías modernas de la salvación, la negación u obscurecimiento de la doctrina del infierno etc. sobre los innumerables casos de pederastia en la Iglesia?
11.¿ No cree que es paradigma de la situación de la Iglesia, la situación de la diócesis de Boston, en la que se leyó el decreto de excomunión de Feeney con la enseñanza del bautismo implícito, expedido por el Santo Oficio en 1949, pero sin la firma del papa Pío XII que como en tantas otras cuestiones se mostró débil y contemporazidor? En esa diócesis fue donde se hicieron generales por primera vez las doctrinas no sólo del bautismo de deseo implícito sino la negación práctica del dogma «Extra Ecclesiam..» y los postulados del ecumenismo radical ahora común en USA y cada vez más en el resto del mundo. Este ecumenismo ha llevado a los desbarres litúrgicos a la mundanización del clero y religiosos (y religiosas).
¿No cree que todo esto tiene que ver con la pederastia rampante (con la consiguiente ocultación por parte de la jerarquía y relajación de la disciplina del Código de Derecho canónico) que ha llevado a la ruina económica y a la pérdida inmobiliaria colosal?
Pues todo esto es lo que yo pienso. Y nada me gustaría más que limar mi pensamiento en los posibles excesos.
Antonio: ¡Felices Pascuas!
¡Ufa! Usted me obliga a trabajar. Pero, bueno, no me viene mal.
1.Pienso que hay contradicción entre lo que dice el Catecismo Mayor sobre la necesidad ABSOLUTA del bautismo y lo que dice sobre el bautismo implícito. Si Ud. no lo piensa así ¿sería tan amable de explicarlo?
1. Bautismo implícito: No veo contradicción, porque está expresado justamente en el Catecismo romano aprobado por el obispo de Roma en (obvia) unión con el papa y por éste recomendado a todo el mundo. No cabe estar escudriñando lo que el papa, cualquiera que fuese, hizo o dijo.
San Pío X: “Este catecismo que Nos mismos examinamos… Nos por la autoridad de la presente lo aprobamos…” (Carta de San Pío X al Card. Respighi, introductoria al Catecismo).
2.El bautismo de deseo implícito nunca fue enseñado en el Magisterio ni siquiera en el Catecismo de Trento. Si no fuere así ¿me podría decir donde es enseñado?
2. Está respondida en 1
3. El bautismo de deseo es enseñado por Sto Tomás pero sólo referido a catecúmenos que conocen la doctrina católica, particularmente en cuanto a los dogmas de la Trinidad y la Redención. ¿Podría Ud. refutar este aserto?
3. No me consta una cosa u otra y no puedo resolverlo con los medios que tengo
4. El bautismo de deseo es enseñado sólo con probabilidad en el Concilio de Trento y con una claúsula ambigüa ¿Podría Ud. Negarlo
4. Concilio de Trento, Decreto sobre la justificación, cap. 4: me parece que no es ambiguo:
“En las palabras mencionadas se insinúa la descripción de la justificación del pecador “de suerte que es tránsito del estado en que nace el hombre hijo del primer Adán al “estado de gracia y de adopción de los hijos de Dios por el segundo Adán Jesucristo “nuestro Salvador. Esta traslación o tránsito no se puede lograr, después de promulgado “el Evangelio, sin el bautismo, O SIN EL DESEO DE ÉL…”
5. El dogma repetido dice que “Extra Ecclesiam nulla salus”. Esto debe tomarse “sine altiori intelligentia specie” o sea como suena. ¿Podría Ud. demostrar lo contrario?
5. No, no puedo demostrar lo contrario.
6. Este dogma ha sido enseñado casi desde el principio de la Iglesia y siempre en el sentido obvio. ¿Acaso puede Ud. negarlo?
6. No puedo negarlo, pero mire lo que dice San Pablo en Rom. 12-16 (copio según Mons. Straubinger):
“Porque cuantos han pecado sin la Ley, sin la Ley también perecerán; y cuantos han “pecado bajo la Ley, según la Ley serán juzgados. Pues no los que oyen la Ley son “justos ante Dios; sino que serán justificados los que cumplen la ley. Cuando los “gentiles, que no tienen Ley, hacen por la razón natural las cosas de la Ley, ellos, sin “tener la Ley, son Ley para sí mismos. Pues muestran que la obra de la ley está escrita “en sus corazones, por cuanto les da testimonio su conciencia y sus razonamientos, “acusándolos o excusándolos recíprocamente. Así será pues, en el día que juzgará Dios “por medio de Jesucristo, los secretos de los hombres según mi Evangelio.”
No me animo a sacar ninguna conclusión de eso, pero está escrito.
7.Las teorías modernas sobre la interpretación laxa de este dogma son eso, modernas, nuevas y ajenas al común sentir del magisterio y de los teólogos. ¿No es verdad?
7. Absolutamente verdadero y no modernas, nuevas o ajenas sino directamente heréticas.
8. El catecismo Mayor no deja de estar inficionado por esas entonces incipientes doctrinas y contra el tenor de lo que él mismo enseña. ¡No es verdad? Demuestre que esta afirmación es falsa.
8. Lejos de mí intentar un análisis de ese tipo sobre un conjunto de enseñanzas aprobadas y promulgadas oficialmente y recomendadas a todo el mundo por un papa y a la vez que papa, santo. Ése es el camino más corto a las herejías. Querer adoptar el papel de jueces de las enseñanzas de los papas. Es el desbande total, el triunfo total de Lutero. King Martin Luther
9.Las teorías laxas sobre la salvación han hecho un daño irreparable a la Iglesia y son y han sido causa de relajación de la disciplina en la Iglesia, las órdenes religiosas, el pueblo fiel y la pérdida general del temor de Dios. ¿disiente de esto?
9. No disiento. Lo comparto totalmente.
10. ¿No cree que hay una relación estrechísima entre las herejías modernas de la salvación, la negación u obscurecimiento de la doctrina del infierno etc. sobre los innumerables casos de pederastia en la Iglesia?
10. Yes. Van de la mano
11. La verdad es que no conozco la situación de la diócesis de Boston ni el decreto de excomunión que usted menciona.
Unas pocas palabras finales. Esta cuestión, pese a lo que yo creía inicialmente, no parece estar definida por la Iglesia en forma absoluta. Según mi pobrísima capacidad y erudición, se ha estudiado y definido un solo aspecto de la cuestión, y encuentro una razón muy humana para que así haya sido. Si se admitiera la posibilidad de la salvación fuera de la Iglesia, el resultado sería decir que la Iglesia no es necesaria, luego Jesús tampoco, luego…
Pero, ¿qué hacemos con el Limbo? ¿Qué hacemos con los niños nacidos y no bautizados?, ¿con los abortados? Porque el estado de esas criaturas es igual al de adultos que sin ser bautizados ni evangelizados, han sido rectos en su vida, no han pecado mortalmente. Y Hay muchas sociedades muy piadosas cuyos integrantes no conocen ni de nombre a Jesús y su Palabra.
Sea para mayor Gloria de Dios
Le recomiendo a Federico y Antonio que vean los siguientes escritos por el Monasterio de la Sagrada Familia sobre el dogma «Fuera de la Iglesia Católica no hay ningún salvación». En él trata sobre el sacramento del bautismo y su necesidad para la salvación, etc. Todo basado en las declaraciones infalibles de los Papas que hablaron en ex-cathedra. Mucho de lo que Antonio ha dicho es detallado, y de hecho citan y dan las fuentes, de donde sacaron estas citas. Yo creo que Federico están en una ceguedad espiritual y por tanto en herejía. No puede ver que las herejías del «bautismo de deseo» y «de sangre» o la «ignorancia invencible» son en realidad una blasfemia contra el dogma EENS. Si bien algunos teólogos hablaron de esta cuestión, pero como dijo Antonio y como dice la página web (www.vaticanocatolico.com) que no fueron infalibles. Además, el Concilio de Trento nunca enseño el «bautismo de deseo» (tb es discutido en detalle en la página) y tb el Catecismo Mayor no fue escrito por San Pío X, vea este escrito sobre ello: http://www.vaticanocatolico.com/catecismos_modernos_hereticos_rechazan_dogma_catolico_salvacion.php
Documento completo: http://www.vaticanocatolico.com/la_iglesia_catolica_salvacion_y_bautismo.php
Les recomiendo que vean el documento que han escrito este Monasterio católico tradicional sede vacante.
Aquí les pongo el índice actual del documento que se encuentra en el URL ya dado:
El Dogma Fuera de la Iglesia Católica No Hay Absolutamente Ninguna Salvación y la necesidad del Sacramento del Bautismo y las refutaciones del bautismo de deseo
-El libro más compresivo, hechos, argumentos y artículos sobre la enseñanza dogmática de la Iglesia Católica sobre Fuera de la Iglesia No Hay Salvación y sobre la controversia del bautismo de deseo-
Por el Hno. Pedro Dimond
Listado de las secciones
Introducción
1. La Cátedra de San Pedro habla sobre Fuera de la Iglesia No Hay Ninguna Salvación – página 8
2. Las Llaves de San Pedro y su Fe Indefectible – página 9
La Cátedra de Pedro habla la verdad que Cristo entrego El mismo – página 11
3. Creer en el Dogma como una vez declaró la Iglesia – página 13
4. Otros Papas hablan sobre Fuera de la Iglesia No Hay Salvación – página 15
5. El Sacramento del Bautismo es el único camino a la Iglesia – página 17
6. La Única Iglesia de los Fieles – página 18
7. Someterse a la Iglesia/el Romano Pontífice – página 22
8. El Sacramento del Bautismo es Necesario para la Salvación – página 23
9. El Agua es Necesario para el Bautismo y Juan 3:5 es literal – página 24
10. Los Bebés No Pueden Salvarse Sin el Bautismo – página 27
11. Los que Mueren en Pecado Original o en Pecado Mortal Descenderán al Infierno – página 29
12. Solo hay Un Bautismo, No Tres – página 30
13. El Credo Atanasiano – página 32 – y No Hay Salvación para los miembros del islam, del judaísmo u otras sectas no católicas heréticas o cismáticas – página 35
• La Enseñanza Católica Específica contra del Judaísmo – página 35
• La Enseñanza Católica Específica contra del Islam – página 36
• La Enseñanza Católica Específica contra de las sectas protestantes y cismáticas – página 37
• Sobre los bebés que son bautizados válidamente por miembros de sectas no católicas – página 39
14. El Bautismo de Deseo y el Bautismo de Sangre – Tradiciones Erróneas del Hombre – página 40
Los Padres son unánimes desde el principio sobre el Bautismo de Agua – página 41
No siempre se mantenían coherentes todos los Padres con sus propias afirmaciones y la tradición universal de la necesidad absoluta del Bautismo en Agua – página 47
La teoría del bautismo de sangre – una tradición del hombre – página 49
Las primeras dos declaraciones sobre el bautismo de sangre – página 52
¿Santos no bautizados? – Las Actas de los Mártires – página 55
Los Cuarenta Mártires de Sebaste – página 55
Santa Emerenciana – página 58-59
San Albano y su guardia convertido – página 60
Resumiendo los Hechos sobre el Bautismo de Sangre – página 61
Los Bautismos Milagrosos – página 62
La Teoría del Bautismo de Deseo – una tradición del hombre – página 66 (nuevo)
San Agustín – página 67 (nuevo)
Secciones Especiales:
El Buen Ladrón y los Santos Inocentes [enlace sección]
La Tradición Universal sobre el Bautismo afirmado hasta por los catecismo modernos heréticos [enlace sección]
El Catecismo de Baltimore
El Catecismo atribuido al Papa San Pío X
Documento completo: http://www.vaticanocatolico.com/la_iglesia_catolica_salvacion_y_bautismo.php
Espero que esto resuelve sus dudas o en cuanto a Federico sus objeciones ridiculas que ya fueron refutadas.