Lo que hay que ver todavía….

Se enamoró pero ahora decidió volver a ejercer el sacerdocio

A los 50 años, y luego de 17 sin los hábitos, Raúl Martínez vuelve esta semana a ser sacerdote.


Su nombre resuena en la memoria de los vecinos del oeste y norte de la provincia por su acción cercana a la gente mientras fue cura en varios pueblos del interior cordobés. Ayudó a construir casas para carecientes en Villa Dolores, protagonizó el salvataje y el reordenamiento posterior al trágico aluvión de San Carlos Minas en 1992, dejó el sacerdocio porque se enamoró de una mujer, tuvo varios trabajos y hoy colabora con cartoneros en la localidad de Deán Funes. En cada opción, siempre estuvo más cerca de los que menos tienen.

Que un cura deje el serlo ya no es un hecho extraño. Pero que uno que había dejado de serlo vuelva al sacerdocio es inusual. Y este fin de semana, en la misma zona donde fue activo protagonista de la vida social y religiosa, volverá a oficiar una misa.

Hacía 17 años que se había ido y nueve que había iniciado el camino ante las autoridades eclesiásticas para regresar.

Es impresionante la respuesta que este regreso ha tenido en amigos y conocidos, es un regalo de Dios, dice Martínez.

En 1986 fue ordenado cura y comenzó su tarea en Villa Dolores, donde entre otras acciones se lo recuerda por haber montado la campaña solidaria Corazón de Dios, que sirvió para que 12 familias sin recursos construyeran su casa, tarea en la que el cura participó personalmente.

Luego fue párroco de San Carlos Minas. Allí estaba cuando el 6 de enero de 1992 un aluvión de agua y barro desbordó el arroyo que atraviesa el pueblo y destrozó todo, dejando 35 personas muertas. La figura flaca de ese cura barbado, de 32 años, se hizo conocida en todo el país en esos días en que los medios graficaban esa catástrofe cordobesa.

Su activo rol coordinando el rescate primero y la reconstrucción luego lo transformaron en reconocido protagonista. Fue, además, la primera voz que se levantó en el pueblo para discutir y criticar las demoras y las internas políticas que obstaculizaban la llegada de la ayuda tras la tragedia.

Hoy recuerda esos días: El dolor de la destrucción fue terrible; si algo bueno queda de aquello fue la solidaridad de la gente. Luego fue vicario en Villa Cura Brochero, hasta que en 1993 dejó los hábitos.

El retiro. Creo que después del aluvión de San Carlos vino mi aluvión interior, se removieron cosas de mi vida pasada, confiesa a este diario. Martínez quedó huérfano de su madre a los dos años y creció con tíos y abuelos sin saber de su padre, a quien conoció recién de grande, por una búsqueda que inició por su cuenta.

Me fui del sacerdocio porque había entrado en una gran crisis; no tenía crisis de fe, mi problema era que estaba llevando una doble vida, me había enamorado, pensaba en formar una familia, y mi compromiso con la verdad hizo que yo dejara el sacerdocio, relata hoy.

El noviazgo no prosperó y comenzó un proceso, en lo personal, que admite como difícil.

El regreso. El ya ex cura debió comenzar a ganarse la vida. Vendió aceitunas en un negocio en la ciudad de Córdoba, puso un quiosco en Mina Clavero, fue herrero y también pintor de obras. Además fue estudiante de filosofía y vivió un tiempo en Rosario trabajando en una fundación con chicos de la calle.

Nada me conformaba, entré en una crisis muy fuerte y llegué a una situación límite, de no encontrarle sentido a la vida. Pero pude hacer una terapia con un amigo psicólogo, que fue quien más me contuvo, expone.

Una tarde de 2001 recuerda que estuvo sentado junto al río Suquía Raúl decidió volver a ser cura. Vi que me había equivocado, y que tenía que volver a la casa del Padre, desde entonces soy como el hijo pródigo que vuelve, dice Martínez, quien insiste en agradecerle a la gente que lo ha apoyado en su regreso. Es que, en los pueblos por donde pasó, su vuelta parece ser, para la mayoría, una buena noticia.

Fuente: La Voz del Interior

11 comentarios sobre “Lo que hay que ver todavía….

    1. Muchas gracias a Ud. Mons. Gracias a Tata Dios estoy muy bien, tratando dia a dia de vivir con alegria el ministerio. Gracias por sus oraciones.
      p. Raúl MArtínez

  1. Es cierto que como caso abstracto, en si, es posible que un sacerdote deje sus funciones por un tiempo, incluso por motivos personales, incluso de faldas.

    Es posible tambien un retorno, con todo lo que sea aplicable al caso.

    Diriamos por supuesto que ha habido un periodo penitencial bastante importante, no solo confesion sacramental (si o si, obvio), sino un periodo prudentemente largo y retirado de oracion y direccion espiritual. El discernimiento espiritual es un asunto serio e implica muchos elementos de solida espiritualidad. Si bien ya esta consagrado por el sacramento del Orden, el sujeto ha de entrar mental y espiritualmente de regreaso a un estado de consagracion, purificacion, y encauzamiento.

    Y a todo esto, de seguro destinado luego a una parroquia bajo la mirada atenta y paternal de un sacerdote mayor que le comprenda y le ayude a re-encauzarse. Ni que hablar que se ocupara de menesteres mas sencillos y celebrara las misas de horarios menos concurridos, para que haga su proceso serenamente, sin provocar ningun tipo de show.

    De seguro dedicara tiempo para encontrarse con su Obispo, quiern no dejara de observarle y evaluarlo seriamente por un tiempo.

    El sacerdote volvera al uso disciplinado del habito talar, el rezo del santo breviario, las demas oraciones regulares, y asidua confesion sacramental. Dedicara gran parte de su tiempo a confraternizar con otros buenos sacerdotes, evitando mucho contacto con seglares y mucho mas aun de mujeres, con las que debera ser cordial pero reservando prudente distancia.

    En pocas palabras, una cosa es su decision personal de «volver», la otra es de como.

    Ahora bien…

    Que tenemos aqui?

    Hizo terapia con un amigo (oh divina terapia!!), miro un rato el rio (oh madre natura!!) y ya. Creo que el trabajo de laico le resulto un poquito pesado. Muy depre eso de ir a laburar todos los dias, no? No se como el resto de los mortales pueden con ello…

    Hay mucho que me dice que nada de lo que escribi mas arriba, de lo que debiera ser la recepcion de un sacerdote que regresa, aplicara en este caso… o me equivioco?

  2. Este hombre tendria que ver bien cual es su verdadera vocacion.
    Si vender aceitunas o tratar de emular a Don Brochero (tratar nomasn ya que esta lejos del Cura Gaucho).
    Por ahora no debemos juzgarlo, esperemos que cumpla con el Orden Sagrado.

  3. ¿Qué me pasa permanentemente? tiendo a analizar todas estas noticias, como si se tratara de la verdadera Iglesia la que está implicada . Vieja costumbre difícil de abandonar: cuando se dice «cura», «sacerdote», «Iglesia Católica», pensar que se trata de la verdadera Iglesia.

    Un día usurparon mi casa, me quitaron el derecho a reclamar por ella, gracias a la gestión de un abogado muy hábil. Y los nuevos habitantes la modificaron; voltearon paredes, sacaron el algarrobo que daba una sombra hermosa y la higuera que daba sus brevas grandes como pelotas de tenis.

    Y yo vivo en un garage alquilado. ¿Tiene sentido que pierda el sueño por aquella casa que ya es irreconocible y ajena? Más me vale ocupar el tiempo en hacer habitable mi rinconcito. Legarán tiempos mejores.

    Tratemos que mucha gente se de cuenta de que su religión no tiene nada que ver con esta fornicadora que de nuestra casa hizo un prostíbulo.

    ¿Cómo alguien va a cumplir con el orden sagrado que no recibió?

    Los obispos no son obispos. Hoy, en Roma, se ha roto la sucesión apostólica. No hay obispos, y quedan pocos sacerdotes válidamente ordenados. Ni aún Ratzinger es obispo.

  4. Hay Federico Federico,- Como se ve que las enseñanzas del Teolocologo Logan «aladid del sedevacantismo» han dañado tu cerebro, (¡¿Obispos que no son Obispos?) porque para tu información. Ratzinger, por la epoca en que fué ordenado sacerdote, tuvo que hacer el juramento antimodernista.
    No cabe duda, que eres un buen alumno del «Nuevo Tradicionalismo Loganiano»

  5. Perloquita,

    Te devuelvo el amable saludo…y «sedevacantista» o «tradicionalista»… lo serás…yo soy católico.

    Sabe bien que no enseño nada, ni mi dedo pulgar siquiera. Para enseñar la Doctrina está el bimilenario Magisterio inerrable e inmutable de la Santa Iglesia, el cual muchos foristas nos hacen el favor de reproducir y comentar.

    Gracias a la generosa participación de los foristas, incluso la tuya, todos aprendemos y eso no tiene precio…así que yo sí te lo agradezco.

    Por cierto, ya que mencionas que: «para tu información. Ratzinger, por la epoca en que fue ordenado sacerdote, TUVO QUE HACER EL JURAMENTO ANTIMODERNISTA.»

    ¿Se supone que quisiste defender a Maledicto?… si es así, como abogada eres bastante pelotuda, porque ¡condenaste a tu cliente!.

  6. Perla,
    Me parece que la que se equivoca es Ud. Federico hace alusion no a la ordenacion sacerdotal de Ratzinger, sino a la episcopal, que fue hecha segun el nuevo rito del que se cuestiona haberse cambiado la forma y por tanto, segun algunos, invalida para ordenar obispos. La ordenacion episcopal de Ratzinger fue segun el nevo rito.
    De todos modos, sea que usted adhiera o no a esta hipotesis, me parece de mal gusto que acuse a Federico o a Logan para tal caso. Cada uno es lo suficientemente adulto para sostener sus ideas y estar o no de acuerdo con quienes las exponen, o bien libre de expresar oposicion bajo ciertas pruebas o argumentos.

  7. Saludos amigos:

    Ese señor que sale en la tapa no puede ser sacerdote, pues para eso se tiene que ordenar con un RITO CATOLICO, no protestante (anglicano en este caso). Desafío a cualquiera (no lo hago por presunción) a que me demuestre algunas de estas cosas:

    -Que el nuevo rito de ordenación no hizo las mismas supresiones que el rito anglicano de 1662
    -Que el Papa León XIII no condenó en su encíclica Apostolicae Curae (1896) al rito citado justamente por hacer tales cambios, y dejar de significar el sacerdocio que pretende conferir
    -Que las ordenaciones anglicanas son válidas y que el Magisterio de León XIII es sólo «auténtico» y por lo tanto puedo objetarlo (delirius tremens, muy de moda entre ciertos «católicos tradicionalistas»), ya que el rito anglicano dice también «Receive the Holy Ghost for the Office and Work of a Priest in the Church of God».
    La Iglesia impostora no puede santificar

    Maranatha

  8. Mire Sr. » Anescus »

    «LORD» no te lo boy a dar tu ere un inmortal ese titulo que te pone en tu anonimato en Ingles significa Dios.

    Para su informe Sr. Anescus,yo no soy ni es sido parte de la Iglesia anglicana con la cual en su presuncion y ebidente falta de conocimiento de la historia de la Iglesia. usted trata de relacionarme, lo invito a mirar la Doctrina de mi Iglesia en la:
    http://www.iglesia-anglo-catolica.org

    Ese senor que sale en la tapa

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