DEMOSTRATIVAS DECLARACIONESDEL PADRE FRANZ SCHMIDBERGER


Comentarios a la Entrevista al Superior de Alemania

Por el Padre Juan Carlos Ceriani

ESTE ARTÍCULO HA SIDO HECHO A MODO DE EXPOSICIÓN EN AUDIO EN LOS ESPECIALES DE RADIO CRISTIANDAD. PUEDE ACCEDER AL AUDIO CON EL P. CERIANI EN NUESTRA DIRECCIÓN

www.especialescristiandad.weebly.com

El Padre Franz Schmidberger, actual Superior del Distrito de Alemania de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X y uno de sus miembros más representativos, ha concedido una entrevista a Kathnews, la cual ha sido publicada en el sitio oficial alemán de dicha Fraternidad.

Teniendo en cuenta la importancia del entrevistado y las expresivas respuestas que suministrara, nos ha parecido necesario comentar cada una de sus declaraciones, que manifiestan con toda claridad la situación actual de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X.

1) Benjamín Greschner: Padre, ¿qué piensan del estado actual de los debates teológicos entre los representantes de la FSSPX y la Santa Sede?

Padre Schmidberger: Según información más bien sumaria, los debates teológicos empezaron bien. Por primera vez pueden exponerse tranquilamente a las autoridades competentes nuestras preocupaciones con respecto a las declaraciones del Concilio Vaticano II y a la evolución post conciliar. Estos debates tardarán ciertamente un tiempo, e incluso años. Pero probablemente dentro de poco nuestros interlocutores harán la siguiente comprobación: no se puede negar a la Fraternidad su esencia católica, incluso si hay puntos litigiosos. Sería un gran paso adelante. La modalidad muy discreta de los debates es absolutamente necesaria para su éxito ya que el bien no hace ruido, y el ruido no hace bien.

Comentario:

Notemos, de entrada, que la preocupación sigue centrándose sobre la Fraternidad Sacerdotal San Pío X y no sobre la Iglesia. Esto prueba lo dicho por nosotros y por otros: la Roma modernista y anticristo se ha acercado a la Fraternidad y no a la Tradición; y, lo que es más grave, la Fraternidad se ha acercado a la Roma modernista y anticristo.

Estos debates tardarán incluso años. Pero probablemente dentro de poco nuestros interlocutores harán la siguiente comprobación: no se puede negar a la Fraternidad su esencia católica.

Por lo tanto, el Padre Schmidberger piensa que antes de que la Fraternidad haya convertido a la Roma modernista y anticristo con sus famosos debates doctrinales, sus interlocutores, modernistas y anticristos, reconocerán la esencia católica de la Fraternidad.

Ahora bien, alguien que no es católico no puede reconocer la esencia católica de una persona, de una institución o de una doctrina.

Esto indica que el Padre Schmidberger piensa que sus interlocutores son católicos y no modernistas.

Entonces, es falso que los debates doctrinales tengan por objeto hacerles ver sus errores; y se comprende muy bien que «por primera vez pueden exponerse tranquilamente a las autoridades competentes nuestras preocupaciones con respecto a las declaraciones del Concilio Vaticano II y a la evolución post conciliar».

Lo mismo ha dicho Monseñor de Galarreta en su sermón de ordenaciones en diciembre de 2009: «Nuestros interlocutores —me refiero específicamente a los que hablan con nosotros en esa comisión— son personas con las cuales se puede hablar, entienden nuestro lenguaje, entienden lo que decimos, entienden muy bien nuestras objeciones, y podemos hablar pacíficamente y en toda libertad. Eso es suficiente (…) En esas condiciones y la disposición en que están, han admitido poner por primera vez en discusión y en tela de juicio el Concilio; y es la primera vez que nos dan la posibilidad de presentarles una crítica doctrinal, profunda, fundada en el magisterio de siempre: es la primera vez.»

Esto es falso. Monseñor Lefebvre presentó en su momento una serie de dudas (Dubia) sobre el tema de la Libertad Religiosa. Esas objeciones fueron estudiadas y obtuvieron en 1987 una respuesta por parte del Cardenal Ratzinger y sus colaboradores. Esa respuesta oficial, confirmación de la doctrina conciliar, fue uno de los signos solicitados al Cielo que decidieron a Monseñor Lefebvre a llevar a cabo las consagraciones episcopales de 1988.

En concreto, pues, lo que queda claro es que la Fraternidad Sacerdotal San Pío X busca un reconocimiento de parte de la Roma modernista y anticristo.

Y pensar que en julio de 1988 el Padre Schmidberger, junto con todos los Superiores Mayores de la Fraternidad, había firmado lo siguiente: «Nosotros jamás quisimos pertenecer a ese sistema que se califica a sí mismo de Iglesia Conciliar y se define por el Novus Ordo Missæ, el ecumenismo indiferentista y la laicización de toda la sociedad. Sí, nosotros no tenemos ninguna parte, nullam partem habemus, con el panteón de las religiones de Asís; nuestra propia excomunión por un decreto de Vuestra Eminencia o de otro dicasterio no seria más que la prueba irrefutable. No pedimos nada mejor que el ser declarados ex communione del espíritu adúltero que sopla en la Iglesia desde hace veinticinco años; excluidos de la comunión impía con los infieles.»

Para terminar este punto, y por no citar a Monseñor Lefebvre, recordemos lo expresado por Monseñor de Castro Mayer. Cuando se le preguntó ¿Cree posible una reconciliación con Roma?, respondió: «No existe oposición entre nosotros y la Roma de los Apóstoles, la Roma católica regada por la sangre de los mártires. Basta que las autoridades de la Iglesia se reconcilien con la Tradición infalible de Roma, que condenen las desviaciones del Concilio Vaticano II y las locuras de este mal «espíritu del Concilio», y la reconciliación será automática».

2) Benjamín Greschner: Recientemente, Mons. Richard Williamson se expresó respecto de los debates teológicos en una entrevista video. Su comentario es más bien desfavorable y no parecía convencido de que puedan conseguir un acuerdo. ¿Qué piensa de esta afirmación? ¿Corresponde a la posición oficial de la Fraternidad?

Padre Schmidberger: No se puede sino deplorar la posición adoptada por Mons. Williamson con respecto a los debates con Roma porque no corresponde efectivamente a la posición de la Fraternidad. Al mismo tiempo, hay que cuidarse de un exagerado optimismo con respecto a estos debates. Si consiguen un pleno éxito, sería un milagro según Mons. Fellay.

Comentario:

Notemos que el periodista habla de «conseguir un acuerdo» y el Padre Schmidberger habla de «debates». En el mismo sentido, el 2 de febrero último, en el sermón de la toma de sotanas en el Seminario de Flavigny, Monseñor Fellay ha dicho: «Nosotros discutimos, no negociamos».

En ese mismo Seminario me dijo el 17 de febrero de 2099: «Padre, no ve que todo esto es política». Actualmente afirma que «discuten» y «no negocian». Puede ser que sea cierto; pero no puede negar que para llegar a las discusiones doctrinales, ha negociado…

Y ha mercantilizado con tres cosas que no admiten compraventa sin caer en una negación o renuncia:

– con la doctrina sobre el Santo Sacrificio de la Misa, asimilada a la de la misa bastarda de Pablo VI; así como con la absoluta libertad de la cual gozaba el Rito Romano hasta el nefasto Motu proprio del 7 de julio de 2007.

– con las excomuniones de 1988, y con la conocida y tajante réplica ya citada:
«jamás quisimos pertenecer a ese sistema que se califica a sí mismo de Iglesia Conciliar… No pedimos nada mejor que el ser declarados ex communione…».

– con la Mediación de la Santísima Virgen, a cuya intercesión se ha atribuido la obtención del Motu propio y del Decreto de levantamiento de las excomuniones.

En este grave contexto, el Padre Schmidberger deplora la posición adoptada por Monseñor Williamson, no porque sea incorrecta o errónea, sino porque no corresponde a la posición de la Fraternidad.

Recordemos que el punto de vista de Monseñor Williamson consta de tres posibilidades: o la conversión de Roma, o la traición de la FSSPX, o un diálogo de sordos; y que él afirma que los debates terminarán por un diálogo de sordos.

En efecto, el periodista Pierre Panet, le preguntó: ¿Y qué sabe usted de las negociaciones entre la Fraternidad y el Vaticano?

Y Monseñor Williamson respondió: «Creo que terminarán en un diálogo de sordos. Porque las dos posiciones son absolutamente irreconciliables. Por ejemplo 2+2=4 y 2+2=5 son absolutamente irreconciliables.

Así que, de tres cosas una: o aquellos que dicen 2+2=4 renuncian a la verdad y se unen a los que dicen 2+2=5. Esto es, la Fraternidad abandonaría la verdad; que Dios no lo permita.

O bien, aquellos que dicen 2+2=5 se convierten y regresan a la verdad.

O bien los que dicen 2+2= 4 y los que dicen 2+2=5 vienen a la mitad de camino, y todo el mundo se pone de acuerdo sobre que 2+2= 4,5, lo cual es falso.

Por lo tanto, o bien la Fraternidad se traiciona a sí misma, o Roma se convierte, o es un diálogo de sordos».

Para el Padre Schmidberger no se puede sino deplorar esta conjetura porque no corresponde efectivamente a la posición de la Fraternidad.

¿Y cuál es dicho enfoque? Supuestamente la continuación de la respuesta lo indicaría: «Si los debates consiguen un pleno éxito, sería un milagro según Mons. Fellay»

Y como Monseñor Fellay dispone a voluntad de los milagros… los debates tendrán pleno éxito…

En efecto, en el ya citado sermón del 2 de febrero Monseñor Fellay dijo:

«Entonces, humanamente, no llegaremos nunca a un acuerdo; sí, humanamente no llegaremos a un acuerdo; por como vemos las cosas ahora, humanamente no sirve para nada. Pero cuando hablamos de la Iglesia, no hablamos humanamente. Hablamos de una realidad sobrenatural a la que Nuestro Señor ha prometido que no sucumbirá, contra la cual las puertas del infierno no prevalecerán. Y, por lo tanto, aunque estamos frente a una realidad difícil y contradictoria, nosotros sabemos que las cosas están en las manos de Dios, quien tiene los medios para poner las cosas nuevamente en su lugar. Sería oportuno recordar que hablar y discutir es necesario pero no basta: cuando se habla de salvar las almas, cuando se piensa en cómo Dios hizo salir a la Iglesia de otras crisis que ha tenido en el curso de los siglos, vemos que lo que se necesita es la santidad, con la que rejuvenece y sana a la Iglesia».

Para quien ha seguido el pensamiento de Monseñor Fellay a lo largo de los últimos diez años, es claro que él está convencido de que, en virtud de las promesas hechas por Jesucristo a su Iglesia, Dios hará salir a la Iglesia de esta crisis como la hizo salir de las otras, recurriendo si es necesario a un milagro.

Entonces, el «si los debates consiguen un pleno éxito sería un milagro» significa «Roma se convierte y regresa a la verdad», o «salir de la crisis».

Por esa razón, la conjetura de Monseñor. Williamson, «Creo que terminarán en un diálogo de sordos» es deplorable… va contra las promesas divinas y contra la sobrenaturalidad de la Iglesia… El tendría que haber conjeturado «Roma se convierte y regresa a la verdad»…, pero no para estar de acuerdo con las promesas divinas, sino para no contradecir la posición de la Fraternidad…

Señalemos, al pasar, que esta declaración del Padre Schmidberger pone de manifiesto, contra lo que siempre ha querido hacer creer Monseñor Fellay, la ruptura interna de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, principalmente entre los cuatro Obispos. Volveremos más abajo sobre este punto.

3) Benjamín Greschner: ¿Para usted, personalmente, un acuerdo entre la Santa Sede y la Fraternidad San Pío X es posible? En 1988 experimentaron ya una vez que tales debates no eran para un futuro próximo. Era entonces Superior General. ¿La situación cambió desde entonces?

Padre Schmidberger: Un acuerdo entre el Vaticano y la Fraternidad no puede significar más que esto: Roma reconoce la voz del Magisterio anterior al Concilio. La Fraternidad nunca adoptó una posición personal, pero se refiere a la enseñanza de los Papas, en particular los Papas del tiempo de la Revolución Francesa hasta el Concilio Vaticano II. La situación cambió en el sentido que, ahora en Roma, se toman nuestras objeciones seriamente y que se buscan respuestas.

Comentario:

«Un acuerdo entre el Vaticano y la Fraternidad no puede significar más que esto: Roma reconoce la voz del Magisterio anterior al Concilio.» Esta era la condición previa que había establecido Monseñor Lefebvre y que, como sabemos, ha sido dejada de lado por las actuales autoridades de la Fraternidad como decisión prudencial.

Ahora bien, la Roma que tiene que reconocer la voz del Magisterio tradicional es la misma que «probablemente dentro de poco» comprobaría la esencia católica de la FSSPX…

El periodista recuerda que en 1988 la Fraternidad experimentó que tales debates no eran para un futuro próximo. Y pregunta con razón: ¿La situación cambió desde entonces?

Recordemos nosotros que en 1988 el Padre Schmidberger fue uno de los que inclinó a Monseñor Lefebvre a firmar el Protocolo del 5 de mayo, cuando el prelado se disponía a abandonar los debates…

Para el Padre Schmidberger, «la situación cambió en el sentido que, ahora en Roma, se toman nuestras objeciones seriamente y que se buscan respuestas.«

¡Síiiiiiiii!, ya lo vemos… Mientras Benedicto XVI visita la sinagoga de Roma el 17 de enero, al día siguiente, los tres teólogos de la Fraternidad presentan, muy seriamente, sus objeciones…, y Benedicto XVI está buscando la respuesta junto con al gran rabino de Roma…

En el comentario a la primera respuesta, ya hemos tocado el tema de que, ahora en Roma, se toman nuestras objeciones seriamente y que se buscan respuestas.

4) Benjamín Greschner: ¿Sobre qué temas ve una necesidad de aclaración y debates a nivel teológico o magisterial? ¿Hay temas que se pueden calificar de «ardiente»?

Padre Schmidberger: Seguramente, la cuestión de la nueva liturgia es un tema de debates, pero también el ecumenismo, el lugar de las otras religiones, las relaciones de la Iglesia con el mundo. Como «tema ardiente» consideraría en particular la cuestión de la libertad religiosa y del magisterio.

Comentario:

El debate sobre la cuestión de la nueva liturgia tendría que haberse continuado y re-actualizado («aclarado», como dice el periodista) inmediatamente después de la publicación del Motu proprio, en vez de haberlo aceptado y festejado.

Todos esos temas son ardientes; y no son temas de debate. El error no se debate; el error se condena. Y esos errores ya han sido condenados por el Magisterio de la Iglesia.

Por eso la condición previa de Monseñor Lefebvre se imponía:

«No tenemos la misma manera de concebir la reconciliación. El cardenal Ratzinger la ve en el sentido de reducirnos, de traernos al Vaticano II. Nosotros la vemos como un retorno de Roma a la Tradición. No nos entendemos. Es un diálogo de sordos. No puedo hablar mucho del futuro, ya que el mío está detrás de mí. Pero si vivo un poco aún y suponiendo que de aquí a un determinado tiempo Roma haga un llamado, que quiera volver a vernos, reanudar el diálogo, en ese momento sería yo quien impondría las condiciones. No aceptaré más estar en la situación en la que nos encontramos durante los coloquios. Esto se terminó.

Plantearía la cuestión a nivel doctrinal: «¿Están de acuerdo con las grandes encíclicas de todos los papas que los precedieron? ¿Están de acuerdo con Quanta Cura de Pío IX, Immortale Dei, Libertas de León XIII, Pascendi de Pío X, Quas Primas de Pío XI, Humani Generis de Pío XII? ¿Están en plena comunión con estos papas y con sus afirmaciones? ¿Aceptan aún el juramento antimodernista? ¿Están a favor del reinado social de Nuestro Señor Jesucristo?

Si no aceptan la doctrina de sus antecesores, es inútil hablar. Mientras no hayan aceptado reformar el Concilio considerando la doctrina de estos papas que los precedieron, no hay diálogo posible. Es inútil.

Las posiciones quedarían así más claras.

No es una pequeña cosa la que nos opone. No basta que se nos diga: pueden rezar la misa antigua, pero es necesario aceptar esto. No, no es solamente eso lo que nos opone, es la doctrina. Queda claro».

Notemos que Monseñor Lefebvre expresó: No nos entendemos. Es un diálogo de sordos… El Padre Schmidberger se cuida muy bien de condenar como deplorable esta condición previa de su Fundador… Pero recordemos que el Fideliter 189 suprimió esa frase del Fundador…

¡Ah!… nos olvidamos que la situación ha cambiado y ahora en Roma se toman nuestras objeciones seriamente y que se buscan respuestas

5) Benjamín Greschner: Hace un año, el Papa Benito XVI retiró la excomunión de los cuatro obispos de su Fraternidad. Esta decisión del Santo Padre, ¿tuvo un efecto positivo sobre el apostolado de la Fraternidad?

Padre Schmidberger: Gracias al retiro del decreto de excomunión nuevos fieles vinieron a nosotros, se derribaron algunas barreras. Sin embargo, debido al golpeteo de los medios de comunicación, otras barreras se elevaron. Sin embargo creo que el gesto valiente del Papa no fue positivo solamente para la Fraternidad y su apostolado, sino más aún para la Iglesia entera.

Comentario:

De la pregunta y correspondiente respuesta se siguen cuatro posibilidades:

O el periodista y el entrevistado falsean.

O los dos dicen la verdad.

O el periodista falsea y el entrevistado dice la verdad.

O el periodista dice la verdad y el entrevistado falsea.

Ahora bien:

El periodista no falsea, pues hace referencia al Decreto del Vaticano, que expresa:
«en virtud del presente Decreto, remito a los Obispos Bernard Fellay, Bernard Tissier de Mallerais, Richard Williamson y Alfonso de Galarreta la censura de excomunión
latae sententiae declarada por esta Congregación el 1º de julio de 1988 y declaro privado de efectos jurídicos a partir del día de hoy el Decreto entonces publicado».

El Padre Schmidberger no falsea, pues los sacerdotes de la Fraternidad, por definición, no pueden falsear. Decir lo contrario implica la excomunión inmediata de los prioratos, reservada al Superior del Distrito…

Los dos no pueden falsear, por lo mismo que va dicho.

Luego: los dos dicen la verdad. Entonces «el Papa Benito XVI retiró la excomunión de los cuatro obispos de su Fraternidad», del periodista, equivale al «retiro del decreto de excomunión», del entrevistado.

Es decir, pedir el retiro del decreto de declaración de la excomunión significa reconocer la validez de la excomunión.

¡Por fin un miembro de la FSSPX, y no de los de menor rango, reconoce que haber pedido el retiro de declaración de la excomunión implicaba reconocer la validez de dicha excomunión!

Desde julio de 2004 intenté, sin éxito, hacerlo ver a los Superiores de la Fraternidad. En 2005 anuncié que, tarde o temprano, iban a aceptar la fórmula «levantamiento de las excomuniones» o una semejante.

Más grave aún, si el gesto perverso del retiro de las excomuniones, tildado de valiente por el Padre Schmidberger, ha sido positivo para la Iglesia entera, eso implica que las consagraciones episcopales de 1988 habían sido nocivas para la misma.

Por lo tanto, la FSSPX permitió durante 21 años que persistiera una situación nociva para la Iglesia. ¿Se mide la gravedad de estas afirmaciones?

Por otra parte, el Padre tendría que haber aclarado cuáles son las barreras, tanto las derribadas como las levantadas.

6) Benjamín Greschner: ¿Cómo experimenta el estado de ánimo actual en sus prioratos e instituciones? ¿Qué piensan los fieles y los sacerdotes de los debates con Roma?

Padre Schmidberger: En general, en cuanto se pueda juzgar, reina un ambiente totalmente bueno en nuestros prioratos y otras instituciones. Y en general, los colegas se alegran de estos debates con la Santa Sede. Sin embargo, nadie se hace ilusiones.

Comentario:

«En general, en cuanto se pueda juzgar, reina un ambiente totalmente bueno…»

Ni él se lo cree… La prueba la tenemos en que «No se puede sino deplorar la posición adoptada por Monseñor Williamson con respecto a los debates con Roma porque no corresponde efectivamente a la posición de la Fraternidad»

Monseñor Williamson, con su posición idéntica a la de Monseñor Lefebvre, representa el 25% de los obispos.

Si guardamos la proporción y la extendemos a los sacerdotes y a los fieles que quedaron en los prioratos, sin contar a los que ya se fueron, un cuarto de ellos están inquietos o disconformes… El ambiente es mucho peor del que pretende hacer creer el Padre.

«En general»… Es la ley del número y no de la Verdad…

De mismo modo, en cuanto se pueda juzgar, en general reina un ambiente totalmente bueno en todos los países del mundo respecto de la democracia, de las leyes del aborto, de la fecundación in vitro, de los trasplantes de órganos, de la homosexualidad…, aunque nadie se hace ilusiones…

No importa si los muchos o pocos fieles y sacerdotes que no aceptan la actual conducción de los superiores de la FSSPX tienen razón o no… Lo que importa es «en general»… la masa…

7) Benjamín Greschner: En abril de 2005 fue elevado al trono papal un prelado que, para muchos católicos tradicionalistas, representaba un halo de esperanza. Ahora que Benedicto XVI gobierna desde hace casi cinco años Iglesia, ¿qué que piensa de los cinco primeros años de su pontificado?

Padre Schmidberger: Con Benedicto XVI la barca de la Iglesia navega en adelante sobre aguas más tranquilas. La rehabilitación del Santo Sacrificio de la Misa en su forma tradicional, el retiro del decreto de excomunión, los debates doctrinales con el Vaticano son actos muy positivos de este pontificado.

Sin embargo, deploramos la visita a la Sinagoga de Roma, y sobre todo esta palabra del Papa: querríamos rogar con los judíos al mismo Dios.

Los cristianos, adoramos la Santísima Trinidad y rogamos a Nuestro Señor Jesucristo como Hijo igual en todo al Padre. Los judíos de hoy no aceptan ninguna de estas dos Verdades fundamentales de nuestra Santa Religión. Como no hay otro Dios que la Santísima Trinidad, ningún otro Señor que Jesucristo, no rogamos al mismo Dios que los judíos.

Las cosas eran diferentes con los Justos del Antiguo Testamento. Estaban abiertos a la Verdad Trinitaria y a la filiación del Mesías anunciado. Con esta afirmación, el Papa se aleja de manera peligrosa de las palabras del primer Papa, San Pedro: «No hay salvación en ningún otro que en Nuestro Señor Jesucristo» (Actas 4, 12). Eso es válido para cada hombre, incluso para los judíos y los musulmanes.

Comentario:

a)
«Con Benedicto XVI la barca de la Iglesia navega en adelante sobre aguas más tranquilas»… Esto significa que las más altas autoridades de la FSSPX han aceptado, tranquilamente, que la Iglesia haya sido conducida a la rada o ensenada del Nuevo Orden Mundial, lo cual, por supuesto, no es buen puerto.

También el anticristo ofrecerá tranquilidad… a los que, postrados, adoren al demonio, a cuyo servicio estará, junto con el falso profeta…

b)
«La rehabilitación del Santo Sacrificio de la Misa en su forma tradicional es un acto muy positivo de este pontificado».

El Rito Romano Tradicional del Santo Sacrificio de la Misa no necesitaba ser rehabilitado.

Hablar de la «rehabilitación del Santo Sacrificio de la Misa en su forma tradicional» significa que puede haber otra forma, además de la tradicional.

Ahora bien, esta distinción no responde a la realidad; sólo existe una forma ordinaria y oficial de dicho rito; la otra es bastarda.

Hacer pasar la bastarda por oficial corresponde al embuste del Motu proprio de julio de 2007, que no ha sido denunciado por la FSSPX.

c) «El retiro del decreto de excomunión es un acto muy positivo de este pontificado»

Es falso que este pontificado haya retirado el decreto de excomunión. Sigue la mentira.

La realidad es que Benedicto XVI ha levantado la pena de excomunión a pedido de los cuatro Obispos de la FSSPX, los cuales le han agradecido haber dejado inoperante la medida que los afectaba desde 1988.

Vale recordar la carta del señor Bonnet de Viller:

«La Fraternidad hoy es sacudida por tratativas secretas que concluyen en señuelos y trampas, como el Motu proprio y el levantamiento de las excomuniones.

Un Motu proprio que consagra la nueva misa bastarda como norma, y que sólo da a la verdadera Misa una autorización, de la que no tenemos necesidad desde el indulto a perpetuidad con que la cubrió San Pío V, ¡relegándola en «lo extraordinario» del almacén de las viejas lunas reservado a «minorías» de nostálgicos en curso de desaparición!

¡Y esta terrible derrota es celebrada por un Te Deum, como fruto de millones de Rosarios!

Un «levantamiento de las excomuniones» que no hace más que confirmar la validez pretendida de dichas excomuniones, ¡conservada sobre los obispos fieles, Monseñor Lefebvre y Monseñor de Castro Meyer! Y que deja a los cuatro obispos actuales y a sus sacerdotes en «el ejercicio ilegítimo de sus Ministerios», ¡tal como Benedicto XVI lo precisa en su último Motu proprio del 8 de julio de 2009!

¡Pero este último acto, Ecclesiae Unitatem, tiene al menos el mérito de ser claro! ¿No sería la verdadera respuesta de la Santísima Virgen a los millones de Rosarios pedidos para intenciones engañosas?»

d) La pregunta versa sobre los «cinco primeros años de su pontificado» La respuesta es evasiva.

¿Dónde está la condena de todos los actos deplorables de estos cinco años?

No hay un solo comunicado oficial emanado del Superior General de la FSSPX que haya condenado uno de esos actos que humillaron la Iglesia Católica.

En conclusión, esta entrevista, como todas las otras y todos los sermones, conferencias, artículos de las actuales autoridades y miembros de la FSSPX, manifiesta con toda claridad la situación actual de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X y tiene por objetivo tranquilizar a los fieles y miembros, ocultando la realidad de la postura.

18 comentarios sobre “DEMOSTRATIVAS DECLARACIONESDEL PADRE FRANZ SCHMIDBERGER

  1. . Soy cristiano católico apostólico romano, creo en Dios Uno y Trino, en la Santísima Virgen María y en todos los Santos, en la Santa Iglesia Católica y en su cabeza, el Papa.

    2. Rechazo el ecumenismo y todas las reformas introducidas por el modernista Concilio Vaticano II.

    3. Soy español por sangre y por nacimiento. Mi patria es mi nación, mi nación España.

    4. Soy tradicionalista y foralista: Creo en cada una de las regiones que conforman España (antiguos reinos, condados y señoríos) y en sus fueros o leyes viejas, que no son algo arcaico, caduco y estático, sino presente, perenne y dinámico. Es pues el Foralismo, el genuino y auténtico sistema de organización territorial y administrativa de la patria, pues solo él respeta las unidades sociales básicas naturales del ser humano: familia, municipio y comarca (en última instancia, región), y solo él articula la patria, desde abajo hacia arriba.

    5. Rechazo el federalismo y el centralismo, hijos de la Revolución y del Liberalismo. Mientras el federalismo subordina las leyes regionales a una ley superior estatal, el foralismo subordina esa ley estatal posterior a las leyes regionales anteriores, y no puede ser contraria a las mismas.

    6. Soy monárquico legitimista, esto es, no me siento representado por la rama usurpadora que desde 1833 ensucia y “okupa” el sacro trono de España. Sin entrar en legitimidades de origen y de ejercicio, la monarquía española, antaño cristiana y temerosa de Dios, condicionada por Él desde lo Alto y por sus súbditos desde abajo, orgullosa descendiente de Isabel y de Fernando, perdió ya hace tiempo su naturaleza (que si bien se produjo en 1833, el declive comenzó poco mas de un siglo antes).

    7. Rechazo así pues, al usurpador liberal y proabortista (pues firma las leyes genocidas para el exterminio de los no-nacidos) llamado Juan Carlos.

    8. Reconozco y soy leal a la rama legítima, defensora de la España tradicional, que es la auténtica y verdadera, hoy proscrita, representada en las figuras de los reyes: Carlos V, Carlos VI, Carlos VII, Jaime III, Alfonso Carlos I, Javier I y por último, SAR Don Sixto Enrique de Borbón, Regente y Abanderado de la Tradición.

    9. Creo en la Hispanidad o en la Confederación de España y Portugal con sus países hermanos de Hispanoamérica, del África y de las Indias Orientales. Es nuestro destino universal.

  2. Dijo Monseñor Williamson: «Debemos orar arduamente por las discusiones doctrinales que tienen inicio este mes entre Roma y la FSSPX» (Comentario eleison nro.117 3-10-2009)
    Por lo tanto el P. Schmidberger, parece haber haber tomado la utilización que los medios hicieron de las declaraciones de Monseñor Williamson, sobre el «diálogo de sordos» y no el contexto en que fueron hechas las mismas y por eso las tilda de deplorables.
    Por lo demás las declaraciones del P. Schmidberger, son perfectas, y sólo alguien, que de cualquier modo, y para justificar su posición personal, puede encontrar fallas en ellas. Resulta muy triste ver, a alguien que durante tantos años perteneció a una orden, que lo formó, y que con tanta brillantez defendió su postura, hoy convertirse en su prinsipal detractor, acusando por puras especulaciones, y haciendo una rebuscada exegesis de las declaraciones, de quienes fueron sus superiores, para encontrar la falla que justifique su subjetiva posición personal. Ruego para que espíritu encuentre paz, y despojado de de falsas pasiones, pueda juzgar las cosas con mas objetibidad, y con su brillante intelectualidad, sirva a la resistencia de la Tradición Católica, y no contribuya a su destrucción, como lo hace actualmente.

  3. Soy esto y aquello y no ponés tu nombre, raro. ¿ Y a quien le interesa saber lo que sos o pensás ? ¿ España ? ¿ Y eso que es ? Estás del tomate, pibe.

  4. “Ave Maria Purissima”
    -Sine Labe Originali concepta-
    Sr. Director, caros últimos Cristianos; Infiltrados y usurpadores, saludos en los Sagrados corazones de Nuestro amado Redentor y su Santisima madre.
    +
    +
    Judioelitocarpo;
    +
    Habra que expolicarle al medio fallecido que mencionas, que QUIEN FORNICA EN SU CORAZÓN FORNICA, y que las oraciones podrian ser, por el arrepentimiento de un fornicario, no por que sus fornicaciones, le salgan bien.
    +
    +
    SEA PARA GLORIA DE DIOS

  5. Ave Maria!

    dejen de atacar a la SANTA FRATERNIDAD SAN PIO X:

    Yo también pido eso que reza su pseudónimo o «nick»: ¡que ya dejen de atacar a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X!

    Pero se lo pido principalmente a las autoridades de la misma Fraternidad. ¿No se darán cuenta del peligro en que ponen al rebaño que les ha sido confiado? ¿Qué responderán cuando se les pregunte: «¿Dónde están esos corderos que les fueron confiados para que les condujeran a Mí?, ¿qué ha sido de ellos?»?

    Por otra parte, si usted cree que con estos artículos se está atacando a la Fraternidad, señale con claridad los errores que haya encontrado en ellos. Y si no hay error, entonces ¿de qué se queja? ¿De que se diga la verdad?…

  6. Ave Maria!

    Policarpo, parece ser que ya es costumbre en usted calificar de defectuoso todo escrito que no es de su parecer, pero se olvida de señalar puntualmente los errores o las fallas. Si tanto desea, según afirma, que el P. Ceriani juzgue con más objetividad las cosas, ¿por qué no colabora señalándole los errores? Y así, de paso, también nos ayudaría a quienes leemos estos tratados.

    Además, usted es quien hace «una rebuscada exégesis» al afirmar que «el P. Schmidberger, parece haber tomado la utilización que los medios hicieron de las declaraciones de Monseñor Williamson». Sería oportuno que mencionara qué palabras o ideas son las que le hacen ver eso a usted. A mí no parece tal cosa: de hecho, creo que si el padre hubiese querido decir eso, lo hubiera hecho explícitamente…

    Y no se equivoque: el P. Ceriani no está detrayendo a la FSSPX, está señalando los errores que sus autoridades están cometiendo. Eso permite que ellas se corrijan y que los fieles no nos dejemos engañar. Eso es lo menos que puede hacer todo cristiano. Y eso es precisamente servir «a la resistencia de la Tradición Católica».

  7. Estimado Jafg:

    Para mi no hay ninguna diferencia entre «Un acuerdo es humanamente imposible, pero la Iglesia es Sobrenatural» de Monseñor Fellay, y «es un diálogo de sordos, por lo que debemos orar arduamente por las discusiones doctrinales» de Monseñor Williamson. Y se equivoca el P. Schmidberger al deplorar las declaraciones de este. Por lo que estimo que este juzgó la utilización que los medios hicieron de tales declaraciones, como opuestas a la Oficial de la Fraternidad.

    Respecto al P. Ceriani, no le parece un desperdicio, que alguien que escribió articulos brillantes como Posicion inalterable de M.Lefebvre durante 20 años,(verlo Stat Veritas), hoy se dedique a una tarea, mas parecida a la de los enemigos de la Fraternidad, analizando las declaraciones periodisticas de sus miembros, para ver que errores o contradicciones le puede encontrar; y para ello usa un parametro, que él mismo desintegra en el escrito de su autoría antes mencionado, y que parte del principio de que no es necesario ir a Roma

    «Por eso jamás he rechazado ir a Roma a su llamado o al llamado de sus representantes. La Verdad debe afianzarse en Roma más que en cualquier otro lugar. Pertenece a Dios, quien la hará triunfar» Mons. Lefebvre

    «Un acuerdo entre el Vaticano y la Fraternidad no puede significar más que esto: Roma reconoce la voz del Magisterio anterior al Concilio.» P. Schmidberger. Concuerda exactamente con lo dicho y citado por el P. Ceriani de Mons. Lefebvre: “¿Están de acuerdo con las grandes encíclicas de todos los papas que los precedieron?»

  8. Impresionante y clarificador el analisis del Padre Ceriani. Mucho de este analisis no consiste en «buscarle la vuelta» o ver fallas. Lo impresionante es que las declaraciones de Schmidberger caen en mucho POR SI MISMAS, y eso es muy clarificador, muy revelador.
    Creo que ahi esta justamente la virtud del analisis del Padre Ceriani. La constante referencia a otras declaraciones, la constante referencia al contexto historico es lo que realmente muestra la verdad y lleva la cosa hasta sus ultimas consecuencias.
    El Padre Ceriani hace precisamente eso, lleva el razonamiento hasta su limite, hasta su desnudez: o es o no es y eso creo que despierta en algunos un rechazo furioso e impotente, pero tambien despierta en muchos otros la verdad.
    Muy bueno!

  9. Ave Maria!

    Policarpo:

    Una cosa más: usted sabe perfectamente que los comentarios que hace el P. Ceriani son a propósito de la entrevista del P. Schmidberger y que este padre se refiere a las palabras que Mons. Williamson pronunciara en su última entrevista [1].

    Usted ahora cita completamente fuera de contexto las palabras que Mons. Williamson escribiera hace casi un año y en ellas parece fundamentar su «rebuscada exégesis». En esto, o usted está actuando de mala fé o no tiene idea de lo que dice.

    Cuídese bien de sus palabras, porque además de engañarse a sí mismo, puede engañar a otros y de ello tendría que rendir cuentas

    [1] Esta entrevista fue publicada en Radio Cristiandad el 23 de enero.

  10. Ave Maria!

    Policarpo:

    Para empezar, independientemente de la intención que pudiera tener el P. Cerieni, lo que él dice ¿es verdad o es mentira?

    Si hay algo falso en sus palabras, señálelo por favor puntualmente y así se evitan discusiones prolongadas sin probabilidades de éxito. Si no hay falsedad, entonces ¿de qué se le critica? Ya se sabe que «la verdad no peca, pero incomoda», y eso es precisamente lo que parece estar sucediendo en su caso…

    Ahora bien, usted dice «se equivoca el P. Schmidberger al deplorar las declaraciones de este. Por lo que estimo que este juzgó la utilización que los medios hicieron de tales declaraciones, como opuestas a la Oficial de la Fraternidad.»

    ¿Qué clase de aplogía es esa? ¿Cuál fue la utilización que los medios hicieron de esas declaraciones?

    Si el P. Schmidberger lo dice con todas sus letras: «No se puede sino deplorar la posición adoptada por Mons. Williamson con respecto a los debates con Roma porque no corresponde efectivamente a la posición de la Fraternidad».

    Deplora la posición de Mons. Williamson, no el efecto de sus palabras, no la utilización que de ellas hicieron los medios. Deplora la posición de Mons. Williamson. ¿Si podrá entender esto, Policarpo?

    El periodista Pierre Panet, le preguntó a Mons. Williamson: «¿Y qué sabe usted de las negociaciones entre la Fraternidad y el Vaticano?»

    Y Monseñor Williamson respondió: «Creo que terminarán en un diálogo de sordos. Porque las dos posiciones son absolutamente irreconciliables.»

    Eso es lo que resulta deplorable al P. Schmidberger: que Mons. Williamson no muestre ese optimismo que habla de milagros. No es que yo no crea en los milagros, pero lo último que deseo es un milagro como esos que dicen haberse obtenido por los millones de Rosarios rezados: ya no deseo más de esos «milagros» que humillan a la Santa Misa y ensalzan el rito bastardo de Paulo VI, ya no más de esos «milagros» que sean «deplorables» y que «no responden a la verdad ni a la justicia»

    Lo demás son tonterías que usted deduce en su afán de defender a las autoridades de la Fraternidad. No quiere ver que son estas las que tanto daño están haciendo a la congregación que les formó como sacerdotes y cuya misión era mantener viva la Tradición…

    En cuanto a su desesperada aseveración con que ataca al P. Ceriani, le dire:

    Este análisis que tan bien desenmascara lo que hay detrás de las palabras pronunciadas, simple y sencillamente no tiene desperdicio. No sólo es brillante por la forma tan clara y contundente como lo hace, sino que además brilla porque es como un faro que ayuda a llegar al puerto seguro de la verdad.

    Los comentarios del P. Ceriani son incontestables, tanto así que usted mismo ni siquiera intenta contestarlos, mucho menos refutarlos. En vez de eso, quiere empañar la imagen del padre asemejándolo con los enemigos de la Fraternidad. No se canse: esos enemigos están dentro; esos son los que más la dañan, porque engañan queriendo hacer que la situación va mejorando:

    «En general, en cuanto se pueda juzgar, reina un ambiente totalmente bueno…»

    «Con Benedicto XVI la barca de la Iglesia navega en adelante sobre aguas más tranquilas»

    «La rehabilitación del Santo Sacrificio de la Misa en su forma tradicional es un acto muy positivo de este pontificado»

    «El retiro del decreto de excomunión es un acto muy positivo de este pontificado»

    Sólo recuerde lo que Mons. Fellay decía en otros tiempos:

    «Poco a poco y de esta forma no se sigue luchando y se acaba por aceptar la situación. De hecho en Campos se conserva todo lo que es realmente tradicional, es cierto, y por lo tanto los fieles no ven cambio alguno, excepto los más avispados que observan una tendencia a hablar más frecuente y respetuosamente de las declaraciones y acontecimientos actuales que se dan en Roma, omitiendo las advertencias de tiempos pasados y sin comentar las desviaciones de hoy en día; el peligro mayor está en habituarse a esta situación y no intentar ya poner remedio.» [Carta a los amigos y bienhechores # 63, primavera de 2003]

  11. Jafg:
    Perdone la tardanza. No existe tal optimismo en la Fraternidad. Lo dice Monseñor De Galarreta, lo escuche personalmente y lo repite Monseñor Fellay («un acuerdo es humanamente imposible») No hay esperanza humana, sólo Esperanza cristiana. El propio Monseñor Williamson lo dice cuando invita a rezar por la discusiones doctrinales. Ya Monseñor Lefebvre decía lo mismo: «Por eso, lejos de rechazar las oraciones por el Papa, aumentamos nuestros rezos y suplicamos para que el Espíritu Santo lo ilumine y lo fortalezca en el sostén y defensa de la fe.
    «Por eso jamás he rechazado ir a Roma a su llamado o al llamado de sus representantes. La Verdad debe afianzarse en Roma más que en cualquier otro lugar. PERTENECE A DIOS, QUIEN LA HARÄ TRIUNFAR»

  12. Ave Maria!

    Policarpo: no tengo ningún problema por la tardanza, así que sigo esperando sus respuestas, porque en mi anterior intervención, hice algunas preguntas.

  13. Estimado Jafg:

    Son tres cuestiones la que plantea:

    a) El Padre Schmidberger deplora la posición de Monseñor Williamson respecto de la «discusiones doctrinales».
    Dice Monseñor Williamson al respecto:
    «Esa es la razón por la cual una urgente prioridad en la fundación de la FSSPX para formar sacerdotes, era el salvar el antiguo rito latino de la Misa. Gracias a Dios, este rito está ahora lentamente pero a paso firme retornando a la corriente oficial de la Iglesia (cosa que no sucederá bajo el Anticristo).
    Entonces, ahora la Fraternidad de Monseñor Lefebvre debe salvar el fundamento doctrinal íntegro de esa Misa, de las víctimas y perpetradores del Vaticano II, aún firmemente establecidos en Roma. Debemos orar arduamente por las “discusiones doctrinales” que darán inicio este mes entre Roma y la FSSPX» (Comentario eleison 117)

    Y agrega:
    «Por lo tanto, o la Fraternidad se traiciona a sí misma, o Roma se convierte, o es un diálogo de sordos» http://revisionistreview.blogspot.com/

    Dice Monseñor Fellay:
    «Y cuando escuchamos, incluso de Roma, que nada ha cambiado, es para quedar estupefactos. También la Misa: basta abrir los ojos para ver si es o no es siempre la misma. ¿Se reconoce todavía a Jesús como Hijo de Dios? El terremoto ha sacudido a la Iglesia desde sus cimientos. Y entonces, si se pregunta, ¿se llegará a un resultado en las discusiones con Roma, tendremos pronto un acuerdo? Francamente, sinceramente, hablando humanamente, no vemos llegar este acuerdo. ¿Qué quiere decir acuerdo? ¿Sobre qué estamos de acuerdo? ¿Sobre el hecho de que sólo a través de la Iglesia tenemos los medios de salvación?”

    “Si nosotros discutimos –no negociamos, discutimos – es en la esperanza de que esta verdad, que proclamamos a los máximos niveles de la Iglesia, toque los corazones: ya que tenemos los medios para abrir la boca, tenemos el deber de abrirla. Esto no quiere decir malvender la verdad para tratar de encontrar un camino intermedio; absolutamente no, al contrario. Entonces, humanamente, no llegaremos nunca a un acuerdo; sí, humanamente no llegaremos a un acuerdo, por como vemos las cosas ahora, humanamente no sirve para nada. Pero cuando hablamos de la Iglesia, no hablamos humanamente. Hablamos de una realidad sobrenatural a la que Nuestro Señor ha prometido que no sucumbirá, contra la cual las puertas del infierno no prevalecerán» (La buhardilla de Jerónimo)

    Dicen lo mismo y se puede resumir: humanamente es un diálogo de sordos, pero la Iglesia es sobrenatural. Se salvó el Rito, ahora hay que ir por la Doctrina.
    El Padre Schmedberger, entonces, se equivoca, al deplorar la posición de Monseñor Williamson, y yo atribuyo esta declaración, puedo equivocarme, a que Schmidberger se dejó llevar por la utilización que los medios hicieron de la declaración de Monseñor Willianson de el «diálogo de sordos» para oponerlo a la Fraternidad. Porque es evidente que Monseñor Williamson está de acuerdo con las «discusiones doctrinales».

    b) La situación esta mejorando

    Es mas que evidente que la situación esta mejorando. La Misa Tradicional, de ser absolutamente prohibida por las autoridades de la Iglesia, empieza lentamente, a propagarse, y esto sólo con un pequeñisimo gesto del Papa. Muchas almas empiezan a darse cuenta del engaño al que estaban sometidas por culpa de los malos pastores. El Concilio Vaticano II, ya no es mas el superinfalible y fundacional de la Iglesia, y es puesto en controversia con la la Tradición. Si no vea la opción del Rabino de Roma ( o la Fraternidad o nosotros) Porque como bien dice Monseñor Fellay al respecto:» Y, por lo tanto, aunque estamos frente a una realidad difícil y contradictoria, nosotros sabemos que las cosas están en las manos de Dios, quien tiene los medios para poner las cosas nuevamente en su lugar. Sería oportuno recordar que hablar y discutir es necesario pero no basta: cuando se habla de salvar las almas, cuando se piensa en cómo Dios hizo salir a la Iglesia de otras crisis que ha tenido en el curso de los siglos, vemos que lo que se necesita es la santidad, con la que rejuvenece y sana a la Iglesia. Sin la Gracia, y quedando sólo en el nivel de los hombres, ya se ha perdido desde el comienzo. Todos, por lo tanto, como católicos, debemos hacer algo, avanzando en la Gracia, en el amor de Dios, en la caridad”.(idem La buhardilla de Jerónimo)

    c)Si el Padre Ceriani miente y en que:
    Yo no digo que mienta, pero se equivoca.
    1)Respecto a la primera cuestión, la Fraternidad, es el testigo Fiel de Nuestro Señor Jesucristo, y las autoridades de la Iglesia, cuando se den cuenta de eso «reconozcan nuestra catolicidad» (Schmidberger), es el primer paso hacia la conversión, deberan replantearse su «catolicidad». Se refiere a eso a un primer paso hacia la conversión, por lo que no corresponden las demás conclusiones que el P. Ceriani hace.
    2) Respecto a M.Willianson ver apartado a)
    3) El reconocimiento del Magisterio anterior al Concilio, fue una condición previa de Monseñor Lefebvre, despues de mayo de 1988, a cualquier acuerdo práctico o canónico, y lo sigue siendo. No hay acuerdo hasta que no se reconozca el Magisterio eterno de la Iglesia, y eso y nada mas que eso, significan las palabras del P. Schmidberger. O acaso la Fraternidad, ya llegó a un acuerdo práctico o canónico y yo no me enteré.
    5) Esto ya lo discutimos mil veces. La Fraternidad nunca reconoció ni reconoce la validez de las excomuniones. Los defectos del decreto de excomunion, como del de su retiro, son defectos de las autoridades de la Iglesia, que hace casi todo mal. La Fraternidad, no tiene participación en ello, y no se puede negar que estos defectuosos decretos a pesar de ello, por venir de la autoridad de la Iglesia, tienen un efecto negativo el primero y un efecto positivo el segundo.
    Esto no quita que la Fraternidad siga bregando por un reconocimiento pleno de su lucha, que culminará con un proceso de canonización de Monseñor Lefebvre, pero por ahora los problemas son tantos, la crisis tan grave, tantas almas se pierden, y de tal magnitud, que la lucha se centra en otros aspectos.
    4)Monseñor Lefebvre, siempre se refirió a diálogos para llegar a un acuerdo canónico. No hay acuerdo, si no reconocen la Doctrina. La Fraternidad actual dice exactamente lo mismo. NO HAY ACUERDO CANONICO SINO RECONOCEN LA DOCTRINA, si no reconocen al Magisterio anterior al Concilio. No son tontas las Autoridades de la Fraternidad para someterse a una situación identica a la de Campos o el IBP o la FSSP
    6) Ya fundamenté que la postura de Monseñor Williamson no se distingue de la de la Fraternidad, y que el que se equivoca en esto es el Padre Schmidberger, y el Padre Ceriani busca tirar arina para su costal con ello.
    7) Dice aguas mas tranquilas, no dice que todo esté bien, ni mucho menos, y remarca, uno de los peores errores, el ecumenismo relativista. Pero esto ya basta para acusar, lo que no se dice. Palo por que bogas, palo porque no bogas.

  14. Ave Maria!

    Policarpo: gracias por sus respuestas, pero me parece que no está siendo honesto:

    a) Usted intenta explicar el error del P. Schmidberger, pero al parecer no se da cuenta que él se explica por sí mismo: «No se puede sino deplorar la posición adoptada por Mons. Williamson con respecto a los debates con Roma porque no corresponde efectivamente a la posición de la Fraternidad. Al mismo tiempo, hay que cuidarse de un exagerado optimismo con respecto a estos debates. Si consiguen un pleno éxito, sería un milagro según Mons. Fellay.»

    Para qué buscar explicaciones, cuando el mismo padre explica sus palabras. El asunto no es que se diga la verdad, sino que lo que se diga corresponda a la posición de la Fraternidad. Nuevamente, hace de la Fraternidad, el centro.

    b) «Es mas que evidente que la situación esta mejorando. La Misa Tradicional, de ser absolutamente prohibida por las autoridades de la Iglesia, empieza lentamente, a propagarse, y esto sólo con un pequeñisimo gesto del Papa.»

    Oh, ¡cuánta mejoría! Pero mire que Benito XVI continúa visitando sinagogas; que formalmente se humilló al Rito de San Pío V catalogándolo como rito de segunda clase (rito extraordinario) en tanto que la misa bastarda es catalogada como rito de primera clase (rito ordinario). ¿Cuál es la mejora?

    ¿La Misa Tradicional empieza a propagarse? ¿Será para que paulatinamente vaya contaminando al novus ordo y se llegue a la misa piopaulina?

    ¡Y todo ello con un gesto mínimo del Papa! Asombroso. Hay tanta mejoría que sólo con un milagro se convertiría Roma…

    «Por lo demás las declaraciones del P. Schmidberger, son perfectas, y sólo alguien, que de cualquier modo, y para justificar su posición personal, puede encontrar fallas en ellas. Resulta muy triste ver, a alguien que durante tantos años perteneció a una orden, que lo formó, y que con tanta brillantez defendió su postura, hoy convertirse en su prinsipal detractor, acusando por puras especulaciones, y haciendo una rebuscada exegesis de las declaraciones, de quienes fueron sus superiores, para encontrar la falla que justifique su subjetiva posición personal. Ruego para que espíritu encuentre paz, y despojado de de falsas pasiones, pueda juzgar las cosas con mas objetibidad, y con su brillante intelectualidad, sirva a la resistencia de la Tradición Católica, y no contribuya a su destrucción, como lo hace actualmente.»

    Cuán perfectas son que cuando dice “la situación cambió en el sentido que, ahora en Roma, se toman nuestras objeciones seriamente y que se buscan respuestas» no puede uno saber si está bromeando o está diciendo una ironía. Porque no puede creerse esto viendo el actuar y decir del Papa y de los cardenales…

    “En general, en cuanto se pueda juzgar, reina un ambiente totalmente bueno…” Nuevamente, esto es tan falso que la Fraternidad ha tenido que recurrir a la amenaza y al castigo para acallar a sacerdotes y fieles que cuestionan con sobrada razón a las autoridades.

    “Con Benedicto XVI la barca de la Iglesia navega en adelante sobre aguas más tranquilas.” ¿Qué querrá decir con esto? ¿Qué hay más posibilidades de entendimiento entre Roma y la Fraternidad? Porque según se ve, el centro es la FSSPX. Pero no, no hay tranquilidad en las aguas, continuan los escándalos como el reciente del cardenal Schönborn, el del P. Maciel, las visitas a sinagogas, el silencio de Benito XVI ante las aprobaciones de aborto, la encíclica Caritas et veritatis, etc.

    “La rehabilitación del Santo Sacrificio de la Misa en su forma tradicional es un acto muy positivo de este pontificado”. Esto fue tan positivo que humilló a la Santa Misa de siempre. Pero por supuesto es algo propicio para que se contaminen los ritos y así surja la misa piopaulina.

    “El retiro del decreto de excomunión es un acto muy positivo de este pontificado”. En primer lugar es falso que haya habido un retiro del decreto. Ya sabemos que lo que hubo fue un perdón otorgado a cuatro de los seis obispos «excomulgados». En segundo lugar, este acto que el padre encuentra muy positivo es una humillación a la Tradición y a la Fraternidad misma, pues al haber pedido y agradecido ese perdón o levantamiento de unas excomuniones inexistentes evidencía el reconocimiento de esas falsas sanciones.

    Así que ya vemos cuán perfectas fueron las palabras del padre Schmidberger…

    Usted también dice: «Muchas almas empiezan a darse cuenta del engaño al que estaban sometidas por culpa de los malos pastores.» Quisiera que nos diera ejemplos concretos de esto con números, para poder constatar que efectivamente sean muchas almas.

    c) Nuevamente evita señalar puntualmente los supuestos errores del P. Ceriani.

    1.- » Se refiere a eso a un primer paso hacia la conversión, por lo que no corresponden las demás conclusiones que el P. Ceriani hace.» Eso equivale a decir nada. ¿Cuáles conclusiones específicamente no corresponden?

    2.- Respecto a M.Willianson ver apartado a). Nuevamente no señala puntualmente ningún error. Si se quiere ser honesto al argumentar, se debe tener la intención de quienes le lean o escuchen entiendan sus argumentos.

    3.- «El reconocimiento del Magisterio anterior al Concilio, fue una condición previa de Monseñor Lefebvre, despues de mayo de 1988, a cualquier acuerdo práctico o canónico, y lo sigue siendo. No hay acuerdo hasta que no se reconozca el Magisterio eterno de la Iglesia».

    Repito: usted no es honesto, pues sabe perfectamente que Mons. Lefebvre dijo «Si no aceptan la doctrina de sus antecesores, es inútil hablar. Mientras no hayan aceptado reformar el Concilio considerando la doctrina de estos papas que los precedieron, no hay diálogo posible. Es inútil.»

    No fue una condición previa a cualquier acuerdo, sino a todo diálogo. Por supuesto la condición no se ha cumplido, pero el diálogo ya ha empezado…

    4.- «Monseñor Lefebvre, siempre se refirió a diálogos para llegar a un acuerdo canónico. No hay acuerdo, si no reconocen la Doctrina. La Fraternidad actual dice exactamente lo mismo. NO HAY ACUERDO CANONICO SINO RECONOCEN LA DOCTRINA»

    Miente nuevamente, Policarpo. Lo que Mons. Lefebvre dijo es: «Si no aceptan la doctrina de sus antecesores, es inútil hablar. Mientras no hayan aceptado reformar el Concilio considerando la doctrina de estos papas que los precedieron, no hay diálogo posible. Es inútil.»

    5.- «Esto ya lo discutimos mil veces. La Fraternidad nunca reconoció ni reconoce la validez de las excomuniones. Los defectos del decreto de excomunion, como del de su retiro, son defectos de las autoridades de la Iglesia, que hace casi todo mal. La Fraternidad, no tiene participación en ello, y no se puede negar que estos defectuosos decretos a pesar de ello, por venir de la autoridad de la Iglesia, tienen un efecto negativo el primero y un efecto positivo el segundo.»

    Pues así hayan sido un millón de discusiones, usted sigue sin entender. Los defectos del levantamiento de excomunión se deben tanto a las autoridades del Vaticano como a las de la Fraternidad.

    Fue la Fraternidad la que solicitó el levantamiento de excomuniones («en el transcurso de una visita a Roma en enero, cuando entregué el ramillete de 1.703.000 rosarios rezados por las intenciones del Sumo Pontífice, recibía de manos del Cardenal Castrillón Hoyos el decreto de remisión de las ‘excomuniones’. Lo habíamos pedido desde el año 2001 como signo de buena voluntad de parte del Vaticano hacia el movimiento tradicional», Cfr. Carta a amigos y bienhechores #74, Mons. Fellay).

    Eso se pidió, eso se recibió. La culpa recae en quien pide (FSSPX), en quien concede (Vaticano) y en quien acepta (FSSPX).

    No creo que haga falta citar la carta de la congragación para los obispos, ni tampoco la carta de agradecimiento firmada por los cuatro obispos, carta en que aceptaron la existencia de la excomunión y que estuvo operante por 20 años.

    Así que, por favor no diga que «la Fraternidad, no tiene participación en ello», pues ya se lo he demostrado con documentos oficiales de la misma Fraternidad. La Fraternidad pidió la remisión (esto es, el perdón) de la excomunión, la Fraternidad aceptó esa remisión y la agradeció al Cielo y a Benedicto XVI aceptando que estuvo operante por 20 años.

    6.- «Ya fundamenté que la postura de Monseñor Williamson no se distingue de la de la Fraternidad, y que el que se equivoca en esto es el Padre Schmidberger, y el Padre Ceriani busca tirar [h]arina para su costal con ello.»

    Ese error del P. Schmidberger ya quedó bien claro. Lo que no entiendo es lo que dice del P. Ceriani. Lo que yo veo es que él está señalando puntualmente el error y en eso no veo nada malo.

    Tampoco me queda claro lo de Mons. Williamson. Según se deduce de las palabras del P. Schmidberger, la postura oficial es que es algo muy difícil llegar a un acuerdo entre la FSSPX y Roma, pero que se debe ser optimista al grado de tener confianza en que se verificará un milagro.

    Aquí no puedo dejar de evocar el pasaje del Evangelio en que se narran las tentaciones a NSJC y Su respuesta: Está escrito: no tentarás al Señor tu Dios…

    7.- «Dice aguas mas tranquilas, no dice que todo esté bien, ni mucho menos, y remarca, uno de los peores errores, el ecumenismo relativista. Pero esto ya basta para acusar, lo que no se dice. Palo por que bogas, palo porque no bogas.»

    En el apartado b) incluí varias citas del P. Schmidberger (tomadas de esta entrevista) y mis comentarios al respecto. Ahí mismo va esa de las «aguas más tranquilas».

    En cuanto a la condena del ecumenismo relativista, lo hace apenas como de paso. Y queda ahí la pregunta del P. Ceriani:

    «¿Dónde está la condena de todos los actos deplorables de estos cinco años?

    No hay un solo comunicado oficial emanado del Superior General de la FSSPX que haya condenado uno de esos actos que humillaron la Iglesia Católica.»

  15. Es la primera vez que voy a dejar un comentario… jafg Totalmente de acuerdo con sus respuestas a jodelito pero además me gustaría señalar un par de cosas:

    1- La FSSPX no es una congregación, es una unión pía.

    2- No está siendo honesto en la cita de las declaraciones de Mons. Williamson, si no entiende francés y no confía en la traducción de la radio, haga su propia traducción en Word y verá que esta tomando declaraciones que no corresponden a la citada entrevista y uniéndolas para justificar sus objeciones.

    3- Porque como bien dice Monseñor Fellay al respecto:” Y, por lo tanto, aunque estamos frente a una realidad difícil y contradictoria, nosotros sabemos que las cosas están en las manos de Dios, quien tiene los medios para poner las cosas nuevamente en su lugar. Sería oportuno recordar que hablar y discutir es necesario pero no basta: cuando se habla de salvar las almas, cuando se piensa en cómo Dios hizo salir a la Iglesia de otras crisis que ha tenido en el curso de los siglos, vemos que lo que se necesita es la santidad, con la que rejuvenece y sana a la Iglesia. Sin la Gracia, y quedando sólo en el nivel de los hombres, ya se ha perdido desde el comienzo. Todos, por lo tanto, como católicos, debemos hacer algo, avanzando en la Gracia, en el amor de Dios, en la caridad”.

    Por Dios que esta sea la última crisis!!! Si no la que viene va a ser peor. Estamos viviendo la gran apostasía y ¿quieren hacer de cuenta que es algo pasajero?… Si las crisis anteriores se frenaron fue porque fueron tratadas como si fuera la última, y esta es la primera vez en la que sea anatema todo aquel que ose mencionar el cumplimiento de las profecías. Dios tiene los medios para poner las cosas en su lugar pero en tanto y en cuanto Él lo disponga.
    Se rasgan las vestiduras hablando de la caridad, y los prioratos están infestados de fariseísmo, calumniando a los sacerdotes y echando a los fieles… y cito las palabras que me dijera un sacerdote de la FSSPX “Es una lástima muchos vienen y se van, no podemos hacer nada… nuestro deber es con Roma”. ¿Que pasó con lo de dejar las 99 ovejas e ir a buscar la perdida?… pero no pueden porque no pueden dar argumentos de razón, solamente de obediencia (confíe en sus autoridades)… como ya me contara mi abuela después del CVII, que les decía el párroco “lo manda Roma señora, lo manda Roma…” Ahora lo manda la FSSPX.
    La victoria es de Dios y no de la FSSPX.
    Que el que tiene que volver vuelva, y vuelva pronto.

  16. El gran problema de Roma no es necesariamente con la Fraternidad San Pío X, sino con la gloriosa tradición. En efecto, al consultar los libros sagrados preconciliares,y comparándolos con los textos posconciliares, queda en evidencia un campo minado de errores manifiestos en doctrina y fe que originó el Concilio Vaticano II con sus desastrosas reformas.
    Debe quedar sumamente claro, que la excomunión del arzobispo Marcel Lefebvre y los cuatro obispos consagrados fue ilegítima e inválida al violar la ley sobrenatural ( la revelada por Cristo) ; y a fin de legitimar este raciocinio, basta considerar lo siguiente: la ley canónica por ser una ley positiva cuyo principal objetivo es darle un orden jurídico a la Iglesia católica, este ordenamiento para que sea legítimo y cumpla cabalmente con la ley sobrenatural, primera en este orden- en el entendido de que fruto de esta ley nacen las demás leyes inherentes a la Iglesia-debe cuidar fundamentalmente que la fe revelada por Cristo Señor no sufra ningún deterioro, y para ello, los canonistas que deben elaborar el conjunto de sus normas, o quien deba interpretar su espíritu, lo haga tan cuidadosamente que no se aparte en lo más mínimo de la voluntad de su fundador.
    ¿ Cuál fue en este orden la voluntad de Jesucristo para que su colegio episcopal consagrara obispos válida y legítimamente ?
    Naturalmente no fue que los obispos consagraran con un permiso especial, sino solamente que esta necesidad de consagración estuviera ordenada al bien común, a la fe de la Iglesia, que no es otra cosa que la salvación de las almas, y a la necesidad urgente de los fieles.
    Si el obispo consagra ateniéndose a la ley sobrenatural que es la suprema ley de la Iglesia , y por consiguiente su fe integralmente, no necesita ni siquiera observar el Código de Derecho Canónico para saber si lo hizo bien o mal, porque el permiso ya está dado por el propio Jesucristo a su episcopado en el sacramento del Orden Sagrado antes del nacimiento de este cuerpo legal.
    ¿ Cuándo debe entonces actuar el Código de Derecho canónico?
    En este caso en particular, la función del Código de Derecho Canónico es supervisar que esta consagración sea legítima a la luz de la ley sobrenatural ( como lo fueron las consagraciones del Arzobispo Lefebvre) y sancionar en el caso que vayan contra dicha ley, como lo fue la Iglesia cismática China en los tiempos de Pío XII.
    Hay numerosísimos casos en tiempos pasados-muchos de ellos me llenan de recuerdo-desde los apóstoles hasta nuestros días en que se hicieron consagraciones sin el permiso papal, siendo esto legítimo y válido por las razones que ya se dijo más arriba.
    Los fieles que no estén versados en estas materias, serán cegados por la obscuridad, y no podrán comprender que a la luz de la sagrada tradición, a partir del Concilio Vaticano II, tantas leyes ilegítimas gobiernan la Iglesia las que pueden ser penalizadas por su fundador.
    Esto es fruto de una opinión imparcial , que aconseja al pueblo católico resistir a estos engaños, y orientar la fe a los dogmas revelados que están ampliamente difundidos desde el Concilio de Nicea hasta Vaticano I.
    Legítimamente, el pueblo católico no está obligado a obedecer ni seguir las nuevas doctrinas de Vaticano II, porque no constituyen , de ningún modo, un concilio dogmático, sino pobremente, un concilio pastoral.
    Por lo tanto, presionar e imponer obediencia-desde Roma- a asuntos que no conforman la legítima fe de los creyentes, se enmarca dentro de un abuso de autoridad, en desmedro del bien común.
    Sólo el volver y reorientar las directrices de la Iglesia católica a su plena tradición, se reencontrará con la paz que Cristo le dejó, y su pueblo será nuevamente iluminado con las verdades del evangelio.
    En lo personal, estimo difícil, pero no imposible que Roma se retracte de sus errores, lo que podrá ocurrir (sólo Dios lo sabe) tal vez en meses, años, siglos…
    Lo urgente a mi modo de pensar, es que Roma otorgue a la Fraternidad San Pío X –sin condiciones- una prelatura personal , que le permita ejercer su apostolado legítimo de acuerdo al mandato de Cristo-como hasta ahora lo ha hecho-con la diferencia que sea desde dentro de la Sede Romana que pertenece a la tradición, mientras no se llegue a un concordato, y evitarle al pueblo católico más daños. Si se condiciona este otorgamiento, Roma agravará su ilegitimidad a toda prueba.
    El resultado de esta tésis, ha sido materia de una constante consulta a su Magisterio Solemne , a muchos conceptos y definiciones aplicadas.
    Incomparable Madre Santísima y Celestial, que tanto amasteis a Jesús, interced desde el cielo para que su Iglesia se reencuentre prontamente en sus designios y en su verdadera paz, amén.

Los comentarios están cerrados.