Tiene 27 años y es párroco de Noez y Totanés
El Arzobispado de Toledo cesa a un cura por gastar 17.000 euros en líneas eróticas
El dinero provenía de las congregaciones y las Cofradías
El Arzobispado de Toledo ha actuado con rapidez y contundencia. Después de conocerse la denuncia, y de comprobarla, ha cesado fulminantemente al párroco de las localidades toledanas de Noez y Totanés, Samuel Martín Martín, que habría gastado 17.000 euros pertenecientes a las congregaciones y cofradías de la Semana Santa en líneas de teléfono eróticas y páginas pornográficas en Internet.
El párroco, de 27 años de edad, ha sido cesado de manera inmediata por orden expresa de Braulio Rodríguez. Asimismo, la Oficina de Información del Arzobispado de Toledo ha emitido una nota en la que califica de «lamentables hechos» la actuación del sacerdote, y aclara que, conforme al Derecho Canónico, el prelado «ha determinado que el cura párroco cese en el ejercicio de su ministerio sacerdotal parroquial y educativo».
Del mismo modo, monseñor Rodríguez ha ordenado que «las irregularidades económicas detectadas en la parroquia y en las Cofradías y Hermandades sean subsanadas inmediatamente, desde la Administración Diocesana».
La nota concluye informando que ya se han iniciado investigaciones para dilucidar fehacientemente los hechos y que, en todo caso, el Arzobispo «pide disculpas a las personas y entidades afectadas y confía en la ayuda de la oración y de la misericordia divina».
RD ha tratado, infructuosamente, de ponerse en contacto con el sacerdote, que no se encontraba en la parroquia. El teléfono al que derivaba correspondía con el anterior párroco, que no quiso valorar la información.

OK, perfecto. Ahora bien, como piensa el «cura» este devolver el dinero? Porque muy lindo que se pida perdon y misericordia y demas. Pero al pan pan y al vino vino. Si los gasto, que los devuelva, y si no los tiene, que trabaje de barrendero hasta que llegue a la suma.
Si no ese perdon es otro lindo y biensonante cuento modernista.
¿Y el «Arzobispo»?, todo quedó en una cesantía, como si se tratara de un empleo mundano.
Ah, pero según el prelado resolvió todo, ya que los inmorales gatos fueron «subsanadas inmediatamente, desde la Administración Diocesana”. O sea que de todos modos, las fantasías sodomomasoquichauvinistas, fueron financiadas por los fieles, pero ahora con la autorización del «Cardenal».
¿Qué tal?, y luego nos preguntamos de dónde salen tantos degenraditos entre los nuevos «sacerdotes», pues claro que con la ayuda de los «prelados».
Ni duda cabe que el clero modernista se ha relajado en sus costumbres, sin embargo, ¿es necesario publicar los pecados PERSONALES y escandalizar a los débiles en la fe sólo por tratarse de un modernista? ¿O habrá también que publicar los pecados PERSONALES de algún sacerdote que no sea modernista, pues no todos son necesariamente santos como debieran?
En este caso no se trata de denunciar ni herejías ni sacrilegios ni irreverencias del modernismo. Dudo que se haga un bien a la Iglesia haciendo promoción de este hecho tan lamentable y triste.
Estos sucesos reprobables son los que les encanta difundir a los enemigos de la Iglesia. ¿Qué se gana con publicitarlos también? ¿Tiene sentido internacionalizar -en internet- un muy reprobable suceso regional?
Oremos por ese sacerdote.
Gaude,
¿qué tiene de «personal y privado» que el «Cardenal» pague con dinero de la feligresía el costo de las hotlines del degeneradito?
Apoyo a Gaude:
Oremos por ese sacerdote… para que se rectifique y devuelva el dinero que robó de la limosna de los fieles para sus perversiones sexuales.
De todas formas, yo creo que estas noticias ayudan a purificar a la Iglesia y no a injuriarla.
Saludos.-
En épocas mucho mas felices en todo sentido, la condena de estos degenerados era pública. A nadie le daba vergüenza que se supiera la existencia de viciosos, al contrario contemplar su castigo retemplaba la fe. Había justicia.
Ahora vivimos la Iglesia Vergonzante donde todos los trapos sucios deben lavarse en privado. Todos deben callar, no ver ni tampoco oir. No hagan ola a ver si la ola me tapa a mi también.
A loos degenerados y viciosos, a los extraviados, les conviene el silencio, el forista Gaude es funcional a estos depravados.
Gaude,
Precisamente por ocultar estas cosas, por mantenerlas en secreto, el vicio y la desverguenza han crecido impunes. Estos pseudo clerigos son la ignominia, la verguenza, y la rebelion contra Dios y contra el projimo. Son pecados MUY publicos, de escandalo y de ignominia.
No por publicar esto es que se escandaliza, es por no haber actuado a tiempo, decidida y santamente cortanto la gangrena, arrojando al horno la manzana podrida a tiempo. Los fieles estan hartos de como los pseudo obispos han ocultado y siguen ocultando las cosas, cubriendo rastros, disimulando perversiones, destruyendo pruebas.
La iglesia ha de purificarse, ha de pasar por terribles pruebas que la depuraran de tanta falsedad. Si, obviamente hay que rezar por el alma de esta gente, para que se convierta, para que vuelva a la Fe. No cabe duda que hay que rezar mucho por todos, por ellos y por nosotros pecadores tambien.
Pero lo que esta oculto ha de ser revelado, y cuanto antes mejor. Estos pseudo curas desvergonzados solo se detienen cuando son expuestos. Al pan pan y al vino vino. Si si, no no.
ah.. Gaude…
y luego de ver el video me cuentas mas acerca de los pecados «privados» de este sujeto, eh?
El video, no se si el mensaje llego:
http://www.elmundo.es/elmundo/2010/02/24/espana/1266993731.html
Dan:
Desconocía ese escandaloso video. Así el asunto cambia. El pecado no puede ser más público si ese señor se ofrecía en internet.
Si fuese sólo un pecado PERSONAL no se debe difamar -aún con la verdad-al prójimo. Y eso no es doctrina mía sino de la Iglesia. Tampoco eso significa que se proteja u oculte a degenerados que puedan hacer mal moral a terceros, como ha llegado a suceder con los pederastas.
En cuanto a que el obispo ordene que se subsanen la irregularidades económicas no significa necesariamente lo que, de manera forzada, se intenta interpretar -como si se leyera la mente de ese obispo- de que dizque él «autoriza» que las depravaciones sean «subsidiadas» por los fieles. ¡Por favor! ¡Más seriedad en los juicios! Que se repongan los recursos mal habidos no significa ni que se esté de acuerdo con ese tipo -al que se le destituyó- ni que se esté conforme con que el dinero salga del bolsillo de los fieles, sino simplemente que se reponga de inmediato lo sustraído para utilizarlo en los fines para que estaba dispuesto, sin menoscabo de que se pueda proceder luego a cobrárselo a este fulano.
Se forzan tanto los juicios y se exagera a tal grado, que todo lo que se haga habrá que darle una mala interpretación. Yo ni conozco ni defiendo al obispo de marras, simplemente señalo que no se pueden hacer esos juicios fáciles basándonos en una simple nota informativa.
Te agradezco el link al video. Tienes razón en cuanto a que no fueron simples pecados personales, pues él fue quien los hizo públicos en internet. De cualquier manera, todo esto no es nada edificante y habrá que rezar por su conversión y porque el escándalo que provocó no dañe a los débiles en la fe.
Por otra parte, pidamos a Dios que los pecados ajenos -por graves que sean- no nos hagan sentir santos ni nos creamos con el derecho a arrojar piedras a los demás pecadores. Cristo dijo: El que esté libre de pecado (o culpa) tire la primera piedra. De un modo u otro, todos somos pecadores. Y hasta el más santo -si no cuida su fidelidad a Dios-puede caer muy bajo.
Gracias y un abrazo en Cristo
P.D. Por cierto en un comentario ahí mismo (en el link) se señala: «..falta decir que este hombre confesó en público sus robos, y que ha devuelto la mayor parte del dinero sustraído».
Gaude,
Bueno, el caso del dinero es un tema aparte. Aqui hay dos problemas, pero quizas tres: un cura pervertido, un desfalco, y el obispo es otro asunto. El cura pervertido ya fue suspendido, y espero que reducido a estado laical, o mejor, a estado mineral. No me opondria a que la diocesis ponga el dinero porque se ha defraudado a los fieles, de modo que me parece correcto que la diocesis reponga la suma y se destine asi para el fin que los fieles habian previsto. Pero el tercer asunto es el mismo OIbispo (aunque lamentablemente son preguntas que aun no tienen respuesta o las desconocemos): realmente el obispo no sabia nada de nada?, realmente nadie habia comentado esto? Y lo que digo en mi otro mensaje: se exigira al » cura» que devuelva lo que ha robado?? o sera este otro caso de » te perdono» y chau (algo que es muy comun hoy en dia).
Quiero ver (quisiera ver) de una vez por todas a uno de estos ladrones y pervertidos pagar a sudor y lagrimas por lo que han hecho, que se rompan el lomo y paguen. No, no es venganza, creo que es estricta justicia. Ese es mi punto.
Gaude
¿Quién es el que fuerza las cosas?….OFICIALMENTE se declaró que la Diócesis cubrió el dinero, lo otro son ajustes forzados…o fue mentira el reporte oficial…y además ¿de dónde sale el dinero de la Diócesis?….obviamente de los fieles, o acaso el «obispo» ¿tiene una oca que pone huevos de oro?.
Además, bien sabes que «obispos» de los cinco continentes han destinado millones de dólares para «compensar» a víctimas de curas pederastas de la Nueva Iglesia, son cientos o quizá miles de casos, y en medio de estos están algunos encubiertos por el propio RatZinger cuando era «Prefecto de la Fe». Y como de tooodo exigen pruebas, ahí tienen la confesión de un obispo en «Abusos Sexuales y el Vaticano» http://www.youtube.com/watch?v=Bgf7WT9flHI&feature=related
Por cierto que la propia FSSPX tuvo un caso deplorable…el cual recientemente fue a rebotar a una diócesis de Paraguay o Uruguay.
Dan:
De acuerdo contigo. Sólo algunas observaciones. Tal vez cuando escribiste no habías leído lo que arriba publiqué como posdata:
Por cierto en un comentario ahí mismo (en el link) se señala: “..falta decir que este hombre confesó en público sus robos, y que ha devuelto la mayor parte del dinero sustraído”.
-oOo-
Esperemos se le exija legalmente que cubra el resto que no pudo pagar ahora.
Del obispo es de suponerse que no sabía nada, pues no podemos acusar a alguien de algo por meras suposiciones o presunciones. La recta moral exige suponer favorablemente mientras no haya prueba en contra.
De nuevo gracias y un abrazo en Cristo
OK Gaude, entiendo. De todos modos convengamos que pedir perdon sera muy bueno para su alma, pero ese tipo no puede ni asomarse de nuevo en el sacerdocio (aceptando que lo que tenia en primer lugar era sacerdocio). Convengamos que aunque yo he insistido en el tema de devolver el dinero, ese no es, obviamente, el tema central. El tema central sigue siendo como este tipo de zanganos pulula impune por el novus ordo y solo saltan cuando el «obispo» queda tocado o comprometido.
Como dice Logan, estos degenerados no llegaron de casualidad. Hay un «prelado» que o miro al costado, o miro tambien el aviso en el periodico y le gusto la idea…
Dan, hermano en la Fe verdadera
Excelente argumento, en forma y contenido.
Ave Maria, gratia plena
Dan y Logan, tienen toda la razón. Los frutos que ha producido el silencio en EE.UU. e Irlanda, por citar dos notorios casos, está a la vista.
La falacia de los profetas de la mudez, la ceguera y la sordera se funda en que todos somos pecadores, pero no distingue en algunos cometen pecados veniales y otros pecados mortales que además repugnan a la fe y a la razón y son considerados además, aberrantes delitos reprobados por la Ley Divina y la Ley de los Hombres.
Es notable como los defensores de lo indefendible fuerzan y retuercen todos los argumentos para que cunda el silencio y cuando esta intención silente es imposible por el estallido público de la verdad, vuelven con sus alambicadas y especiosas razones para que se hable lo menos posible y se minimice la culpa de sus autores, cómplices y auxiliadores.
La intención es que reine la impunidad y que se desconozca quien es el bueno y quien es el malo. Será una sociedad perversa donde todo es igual y nada es mejor. No habrá premios y tampoco castigos. La única sanción será pecuniaria a través de las indemnizaciones a pagar. materialismo puro.
Y todo bajo la anomia del silencio cómplice y la caridad mentirosa. En Argentina tenemos el caso del múltiple homicida Antonio Puigjané, fue encontrado culpable de magnicidio y condenado a cadena perpetua (40 homicidios y gravísimas mutilaciones a otros), se movieron poderosas y misteriosas influencias y fue indultado, luego el Cardenal le permitió volver a oficiar Misa y anda tan campante por ahí como si nada hubiera acontecido.
Esa es la pedagogía perversa del silencio y la omisión.
Pero hay algo peor y es la hipocresía con que se nos fuerza a cerrar la boca y soslayar la verdad: «pidamos a Dios que los pecados ajenos -por graves que sean- no nos hagan sentir santos ni nos creamos con el derecho a arrojar piedras a los demás pecadores».
Estulticia pura ¿Es que debemos tener culpa por los pecados, asquerosos pecados además, de los degenerados? ¿Es que no podemos reprobarlos por que nos creeremos santos? Falacia, mentira, falsa humildad para establecer la anomia. Y para colmo mezclar a Cristo en estas porquerías humanas. Porque con este pensamiento es reprobable el derecho penal y los delincuentes (Muchos de estos pecadores lo son) no tendrían sanción alguna ya que al legislador penal y al Juez lo asmilarían al tirador de la primera piedra.
O sea el desconocimiento total de dos mil años de cristianismo donde al bueno se lo reconocía como tal y el malo era reprobado y convenientemente castigado de acuerdo a sus faltas. Aquí se trata de un cura que no incurrió en «irregularidades económicas» como dice edulcoradamente el obispo, sino en un delincuente incurso en el delito de «Administración Fraudulenta y Estafa», sancionada en el Código Penal, delito que además fue perpetrado para satisfacer la mas torpe lujuria y que no fue, hasta el momento denunciado por el obispo a la autoridad competente. El obispo ha omitido su deber de poner en conocimiento de la justicia la comisión de un delito. A Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César.
AMAR AL PECADOR Y DESTESTAR EL PECADO NO ES CONTRARIO NI A LA LEGÍTIMA JUSTICIA, NI AL DERECHO PENAL NI AL DEBIDO CASTIGO QUE IMPONGA UN JUEZ JUSTO.
La única y verdadera estulticia está en imaginar que existe contradicción en la actitud de Cristo que evitó la lapidación de la pecadora, como si tal actitud fuera contraria al derecho penal y al castigo de la delincuencia.
Imaginar por imaginar lo que cada quien deseé en su fantasía, es imposible de evitar. Hay quienes buscan antagonismo en todo y ocultas e imaginarias intenciones en el interior de la conciencia ajena. Y se amparan en el club de elogios mutuos y tratan de «echar montón». Con Dan se puede razonar, con Azul no.
La Iglesia condena el pecado pero busca el arrepentimiento y rectificación del pecador. Cristo evitó la lapidación de la pecadora pero al final le dijo: NO PEQUES MÁS. Y desarmó a la turba que no estaba constituída por jueces ni eran parte de un tribunal. Y su argumento fue muy sencillo: El que esté libre de culpa arroje la primera piedra.
Sin duda algunos -hoy en día- la lapidarían tanto a ella como al mismo Cristo por intervenir, acusándolo falsamente de ir contra la ley que sanciona la delincuencia. Aquellos, en tiempos de Cristo, que se alejaron tuvieron al menos la humildad de reconocer que no estaban libres de culpa. Hoy, algunos se sentirían con la autoridad moral de lapidarla en nombre de Dios y la justicia, sin duda alguna.
Si recordar la ley de la justa caridad que señala que los pecados personales no deben ser divulgados pues la difamación innecesaria -aunque se diga la verdad- es pecado, según ha enseñado la Iglesia 2,000 años me atrae la ira de Azul, bienvenida su «lapidación».
En cuanto vi el video de Dan RECTIFIQUÉ y acepté que en el caso señalado no había sido un pecado personal oculto o circunscrito a una área, pues el tipo se hacía propaganda pública ¡hasta en internet! Vaya que si eso es grave.
Lo escandaloso del asunto no me impide en pedir y orar por él (pues si algo vino hacer Cristo al mundo fue a rescatar a los pecadores) ni dejar de rogarle a Dios para que los pecados ajenos -por graves que sean- no me hagan sentirme superior ni con el derecho de lapidación contra mi prójimo, pues yo también soy pecador. Y sólo la estulticia extrema puede suponer que ello va contra el derecho penal y el justo castigo merecido del delincuente.
Por otra parte, el video de los abusos sexuales sale sobrando cuando yo mismo ya había señalado: «Tampoco eso significa que se proteja u oculte a degenerados que puedan hacer mal moral a terceros, como ha llegado a suceder con los pederastas». Nadie desea que no sea castigado quien hace tanto daño, sino todo lo contrario. El mal ha sido precisamente tolerar todo esto.
Pero parece que hay quienes leen sin entender lo que se dice y alegan por alegar lo que ni siquiera se ha impugnado. El asunto para ellos es TENER RAZÓN -pues se creen «polemistas» profesionales y atacan a todo y a todos- sin siquiera comprender lo que se ha dicho y dan palos a diestra y siniestra de la misma manera que lo haría un ciego.
Cristo nos enseña el violento contraste entre la oración del fariseo soberbio que decía agradecerle a Dios no ser tan pecador como el publicano, y la del propio publicano que con toda humildad, convencido de su pequeñez frente a la grandeza de Dios, reconocía sus faltas y se arrepentía sinceramente de ellas. El publicano -nos advierte Jesucristo- fue el que salió justificado del templo y no el fariseo que despreciaba y se sentía superior al publicano al que consideraba un gran pecador.
Pidamos al Señor que nos conceda alcanzar esa contrición y esa humildad del publicano, pues si hay algo que Dios detesta es la soberbia -y la hay cuando no se ama y se desprecia al pecador- y si hay algo que ama Dios es la humildad. ¿Se acusará a Cristo de ir contra el derecho penal y la legítima penalización de la delincuencia con estas enseñanzas? Absurdo. ¡Si Cristo juzgara con nuestros pobres criterios humanos no habría obrado la Redención, y no habría muerto y con muerte de Cruz! Cristo vino a permitir que el peor de los peores pecadores pudiera -si lo desea y si sinceramente se convierte- ser salvo. Pero pareciera que todo esto se olvida.
Errata: Al principio del escrito dice DESTESTAR, debiendo decir: DETESTAR.
El título debe decir así:
AMAR AL PECADOR Y DETESTAR EL PECADO NO ES CONTRARIO NI A LA LEGÍTIMA JUSTICIA, NI AL DERECHO PENAL NI AL DEBIDO CASTIGO QUE IMPONGA UN JUEZ JUSTO.
Gaude,
Sólo una pregunta: ¿por qué entonces la Iglesia excomulga al masón, hereje, al abortista, etc.?
Gaude,
Con todos se puede razonar, especialmente con Azul, sólo es necesario primero hablar con la verdad, y ante eso nadie te puede descalificar.
Azul,
Impresionante el caso del cura/monstruo Antonio Puigjané -muy probablemente luciferino- y más aún el descarado encubrimiento del marrano BergUGLY.
¿Qué tiene que ver su pregunta?
Al masón porque está en una organización que atenta y lucha contra la institución que fundó Cristo para salvarnos (la Iglesia Católica). Al hereje formal pertinaz, por su obstinación en no creer lo revelado por Dios. Y al abortista por cometer el crimen más alevoso contra el más inocente y desprotegido.
¿Ello en que contradice la actitud de Cristo cuando evitó la lapidación de la pecadora o cuando condena la soberbia del fariseo que se siente superior al publicano, al que tacha de gran pecador? Cristo fue León y Cordero. Ni sólo León ni sólo Cordero: ¡Cordero y León!. Lo mismo arroja a los mercaderes del templo con un látigo o llama ¡HIPÓCRITAS! a quienes sólo ven la piedra en el ojo ajeno y no advierten la viga en el propio; lo mismo busca la conversión de TODOS, o evita que sea lapidada la pecadora, o acoge amorosamente al pecador arrepentido que sufre su misma pena en la Cruz o sentencia que en muchos casos las prostitutas (naturalmente que las arrepentidas) precederán en el Reino de los Cielos. Enseñanzas todas ellas que escandalizan -hoy en día- a quienes se creen tan santos como se creía el Fariseo que despreciaba al publicano. Y resultará muchas veces que quienes creyéndose así -santos- desparramarán hasta caer en lo más bajo, pues sólo persevera quien se acoge -con humildad constante- de Dios, pues sólo su Gracia mantiene al católico firme en su conducta y en su fe. De ahí que debemos pedirle que nos dé y nos permita alcanzar la humildad del publicano para ser justificados, pues hasta la confesión -si es sincera- exige la necesaria humildad de ACUSARNOS a nosotros mismos ante el sacerdote que funge como otro Cristo y con su poder nos perdona. Sin humildad no hay verdadero perdón, pues no hay ni arrepentimiento ni propósito de enmienda. Y lo más grave es cuando no se llega siquiera a advertir la propia soberbia y ni siquiera se confiensa como pecado, y así se permanece como un modus vivendi.
La excomunión además de ser en sí un castigo es también una medicina para que el excomulgado reaccione, se arrepienta y rectifique. Los duros de corazón se empecinarán en su pecado, otros en cambio podrán medir las consecuencias de sus faltas gravísimas y arrepentirse, y así ser perdonados por medio de una Madre amorosa -la Iglesia Católica, la única fundada por Cristo- que busca la salvación de sus hijos, incluyendo a los peores criminales.
Recomiendo ver lo que es una actitud realmente cristiana y católica en el siguiente video, que contrasta con la de muchos otros tan dispuestos a lapidar a los hermanos pecadores, y acusar de ser apologista de los depravados a cualquiera que recuerda las enseñanzas de Cristo, a quien en teoría -mera teoría- dicen defender, pues para ser verdaderos discípulos de Él hay que aceptar TODA su enseñanza y no sólo aquello que de ella nos agrada. Obsérvese que los protagonistas del video no están en contra de que se aplique la ley penal, pero ¡que ejemplo de perdón genuinamente cristiano nos ofrecen!:
Por si no sale el video:
Buscar en YouTube: Hemos perdonado a los asesinos de nuestro hijo – Testimonio.
Claro que la excomunión no es una «medicina». El excomulgado deja de pertenecer a la Iglesia de Cristo. Entonces, según usted, Gaude, la Iglesia ama tanto al pecador que lo arroja de su seno …
El Derecho Canónico considera a la excomunión entre las penas MEDICINALES o censuras. Así las denomina el Código anterior en el Título VIII que seguido del Capítulo I (que trata “De las censuras en general”) precede al canon 2241.
“DE LAS PENAS MEDICINALES O CENSURAS” se denomina precisamente ese Título VIII. El canon 2255 especifica cuáles son esas censuras entre las que se encuentra la excomunión.
Es la Iglesia quien da esa denominación y no su servidor. Si usted cree que la Iglesia se equivoca al denominarlas así, yo no puedo hacer nada para cambiar su criterio. Usted niega solamente sin probar nada, es sólo su parecer y su criterio muy personal contra el de la Iglesia que clasifica a la excomunión como “PENA MEDICINAL”.
La excomunión es una forma de la que se vale la Iglesia para hace ver al fiel cristiano la gravedad del delito que ha cometido; tan grave, que al cometerlo se ha excluido de la comunidad eclesial. Pero la excomunión no es irreparable, pues si el fiel cristiano toma conciencia de la gravedad del delito, se arrepiente, da muestras sinceras de este pesar y pide volver al seno de la Iglesia, en tal caso la Iglesia le puede levantar la excomunión y la persona puede volver a ser recibida en la comunión de los fieles.
La excomunión además de ser en sí un castigo es también una medicina para que el excomulgado reaccione, se arrepienta y rectifique. Es el pecador, y no la Iglesia, quien rompe la comunión. La Iglesia, como madre y maestra, debe advertir sobre la seriedad de los males mortales para el alma y las consecuencias, con el propósito de atraer al pecador al arrepentimiento y el retorno a la comunión. Pero si éste se obstina en el pecado, la excomunión le sirve para entender claramente su situación. En casos de pecado grave y público que ameriten excomunión, la Iglesia tiene, además, la obligación de proteger a sus fieles del escándalo que ocurre cuando se aparenta que tal delito es compatible con la práctica de la fe.
El arrepentimiento hace posible la absolución de la excomunión. La Iglesia no busca como fin el mal del excomulgado, sino sancionarlo para escarmiento de él y para que esto sea un castigo EJEMPLAR para los demás fieles. La Iglesia no desea la condenación eterna del excomulgado sino que éste se arrepienta y pueda volver a la comunión de los fieles una vez levantada la excomunión.
Si –como parece- usted cree que la Iglesia busca el mal y la condenación eterna del excomulgado, permítame decirle -con todo respeto- que usted no ha entendido qué es realmente la Iglesia fundada por Cristo, cuyo fin primordial es precisamente buscar la salvación de las almas. Y ésa es su ley suprema. Pensar que la Iglesia busca el castigo como un medio de dañar al pecador y condenarlo a la perdición eterna, es tener una idea totalmente desfigurada de la Iglesia fundada por Cristo. Sólo el impenitente se condena eternamente por su culpa personal. La Iglesia siempre tiene sus brazos abiertos si el pecador, en este caso el excomulgado, se arrepiente.
P.D. Entre los comentarios que se refieren al canon 2241, se señala en el punto 4o: «Que el fin que con las censuras persigue la Iglesia es la enmienda del delincuente, aunque sin excluir el castigo del delito».
Hnos en nuestro señor jesucristo y maria santisima,como dice nuestra señora en la sallete,mis sacerdotes,ministro d mi hijo,x su mala vida se han convertido en cloacas de impuerza. orar x este hno caido debido a su formacion heretica,sacerdote o no,es sacerdote. sera juzgado x DIOS como consagrado,a raiz del pecado sacerdotal se necesitan victimas q se puedan ofrecer para reparar x el pecado sacerdotal.CARIDAD Y MISERICORDIA,cuantos miles mas ofreciendo escandalo al mundo.x amor a DIOS crucificado y MARIA SANTISIMA dolorida, herido su corazon con espinas sacerodtales,oremos x ellos,para alcanzar de dios,misericordia y compasion x los q deberian ser la sal y luz de este mundo,SANTA MISA, SANTO ROSARIO y oracion x ellos.DIOS LES PAGUE LA CARIDAD. VIVA CRISTO REY.