EL SIGNIFICADO DE LA CANONIZACIÓN DEL ÚLTIMO PAPA SANTO: PÍO X
A los cuarenta años de su muerte, Pío X acaba de ser canonizado. Todavía están presentes en el escenario del mundo, muchos que fueran testigos del fuego ardiente de su fe y de su caridad. Pío X fue un santo. Y el secreto de su santidad fue la Fe. «Nada había más natural a sus ojos que lo sobrenatural. Creía como respiraba, porque de tal suerte Dios le era sensible. El mundo de la Fe le era familiar, y se movía en él con comodidad, mientras que el mundo, así solo, donde iba a vivir y actuar debía permanecerle extraño, o al menos le parecía tal, porque la fealdad de sus pensamientos y de sus costumbres horribles le repugnaban. No se mezclará en él sino forzado a la lucha contra los enemigos declarados de la Iglesia y contra los adversarios emboscados del Dogma, en que las antenas sobre-naturales de su Fe intrépida captarán las inspiraciones divinas para dictarle decisiones humanamente sorprendentes, imprevistas, pero poderosamente fecundas». (1)
Porque Pío X se movía en el mundo de la Fe, podía estimar en su justo valor el estado del mundo y medir la gravedad de los errores que le amenazaban. De aquí el significado de sus reprobaciones contra desvaríos espirituales que han determinado el estado calamitoso en que se encuentra hoy el mundo.
Tres son estos desvaríos. El primero lo constituye la guerra contra los derechos imprescriptibles de la Iglesia, llevada a cabo particularmente en Francia por el gobierno masónico de Combes. Frente a un gobierno, empeñado en crear una Iglesia y un episcopado «nacional», Pío X se yergue como un gigante en toda la majestad de su soberana autoridad y pronuncia el non possumus. El gobierno rompe relaciones con la Iglesia, se incauta de sus bienes, prohíbe todo acto de culto en las escuelas, en el ejército y en todos los establecimientos públicos y niega en absoluto el derecho de enseñar a las congregaciones religiosas. Pío X, en su encíclica VEHEMENTER del 11 de febrero de 1907 reprueba y condena la ley votada en Francia de separación de la Iglesia y del Estado. «En consecuencia, dice allí, Nos protestamos solemnemente con todas nuestras fuerzas contra la proposición, contra el voto y contra la promulgación de esta ley, declarando que nunca podrá ser ella alegada contra los derechos imprescriptibles de la Iglesia para debilitarlos.»
Más peligrosa que la acción de los enemigos de fuera lo es siempre la de los enemigos de dentro. Pío X va a proceder con toda energía para conjurar el mal, tan frecuente entonces como ahora en los medios católicos, de acomodar la doctrina y la acción social-política a los requerimientos del siglo.
Las corrientes subjetivistas, inmanentistas y evolucionistas que inficionaban la mentalidad moderna se infiltraban en los ambientes intelectuales católicos determinando en exégesis, historia de los dogmas y de la Iglesia, filosofía y teología una nueva interpretación del cristianismo que, en la realidad de los hechos, lo alteraba fundamentalmente, y, con ello, lo destruía. Contra ese segundo desvarío espiritual, conocido con el nombre de modernismo, Pío X pronuncia sentencia de condenación en el decreto «Lamentabili» del 17 de julio de 1907, y más particularmente en la encíclica PASCENDI, del 7 de setiembre del mismo año, en la que lo califica como «colección de todas las herejías».
La adaptación al espíritu moderno determinaba en el plano social-político errores no menos peligrosos que podríamos denominar demoliberales. Haciendo del pueblo la fuente de la autoridad pública, Marc Sangnier y su equipo del ‘Sillon buscaba un ordenamiento social-político fundado en la nivelación de clases, soñando así cambiar las bases naturales y tradicionales de la sociedad para edificar la sociedad del futuro sobre otros principios que serían más fecundos y bienhechores que aquellos sobre los que reposa la sociedad cristiana actual. Contra este tercer desvarío espiritual, mezcla de liberalismo y socialismo, Pío X enseña de manera categórica » No, Venerables Hermanos —preciso es recordarlo enérgicamente en estos tiempos de anarquía social e intelectual en que todos sientan plaza de doctores y legisladores—, no se edificará la ciudad de modo distinto de como Dios la edificó; no se edificará la sociedad si la Iglesia no pone los cimientos y dirige los trabajos; no, la civilización no está por inventar ni la ciudad nueva por edificar en las nubes. Ha existido y existe; es la civilización cristiana, es la ciudad católica. No se trata más que de establecerla y restaurarla sin cesar sobre sus fundamentos naturales y divinos contra los ataques, siempre renovados, de la utopía malsana, de la rebeldía y de la impiedad: omnia instaurare in Christo». (2)
Pero Pío X comprendió que de nada valían estas condenaciones de los documentos públicos si la conducción diaria de los asuntos de la Iglesia no estaba en manos de hombres verdaderamente de Dios. Por esto llamó junto a sí, para que compartiera el gobierno de la Iglesia en la secretaría de Estado, al Cardenal Merry del Val. Pero no es esto todo. Un prelado romano, muy discutido y atacado, Mons. Benigni, fundó con la aprobación expresa de Pío X el Sodalitium Pianum, o Sapiniére, en abreviatura S.P., para descubrir las infiltraciones modernistas y demoliberales dentro de la Iglesia y, con ello, mantener la pureza e integridad de la verdad católica en el plano del pensamiento y de la acción.
Pío X ha sido violentamente atacado por la firmeza de sus directivas espirituales. Y cuando, en razón de la santidad notoria de su vida, no se han atrevido a atacarlo a él directamente, lo han considerado «un santo cura de campaña» y se han ensañado, en cambio, con el Cardenal Merry del Val y con Mons. Benigni. Una de las objeciones, en apariencia más sólidas, que se ha levantado contra la santidad del Pontífice en el proceso de su canonización, la han constituido precisamente las actividades del ilustre Cardenal y de Mons. Benigni.
Pero, en vano, como lo manifestó Pío XII, en el discurso que pronunció el 3 de junio de 1951 en la Plaza de San Pedro, en ocasión de la beatificación del gran Pontífice. » Ahora, dijo entonces, que el examen más minucioso ha descubierto a fondo todos los actos y las vicisitudes de su pontificado, ahora que se conocen las consecuencias de aquellas vicisitudes, ninguna duda, ninguna reserva es ya posible, y se debe reconocer que, aun en los períodos más difíciles, más ásperos, más graves y de más responsabilidad, Pío X, asistido por la gran alma de su fidelísimo secretario de Estado, el Cardenal Merry del Val, dio prueba de aquella iluminada prudencia que nunca falta en los santos, aunque en sus aplicaciones se encuentre en contraste doloroso, pero inevitable, con los engañosos postulados de la prudencia humana y puramente terrestre». (3)
Pero hay todavía más. Pío XII no se ha contentado con defender a Pío X y a sus ilustres colaboradores. Ha hecho el elogio positivo de sus cualidades extraordinarias. «Con su mirada de águila, más perspicaz y más segura que la corta vista de miopes razonadores, veía el mundo tal como era, veía la misión de la Iglesia en el mundo, veía con ojos de santo Pastor cuál era su deber en el seno de una sociedad descristianizada, de una cristiandad contaminada, o, al menos, acechada por los errores de la época y por la perversión del siglo.»

Creemos conveniente recordar estos hechos para descubrir el significado completo de la canonización de Pío X, en este año de 1954. Los errores que él condenó y anatematizó con energía desusada se encuentran hoy, para mal de Francia y del mundo, en pleno apogeo. Laicismo de Estado, debilitamiento de la doctrina católica, infiltración del marxismo. De modo particular estos errores han hecho presa de Francia y aun de Italia. Los acontecimientos últimos producidos en el sector católico de estos dos países los ponen en evidencia.
Pero, felizmente, estos errores al desarrollarse y mostrar sus perversas virtualidades han puesto en guardia a muchos hombres todavía responsables y ello ha de determinar que los pueblos busquen la solución de sus problemas en el caminó señalado por el gran Pontífice. Santidad de vida e integridad de doctrina, recta concepción del ordenamiento económico-político de la ciudad, prudentes pero progresivas y efectivas reformas que eliminen las injusticias sociales, son tres condiciones inseparables para restaurar la ciudad católica. Desgraciadamente en nuestro tiempo se ha confundido, de manera inextricable, reforma de las injusticias con izquierdismo económico-político y se ha querido bautizar esa confusión con un sentimentalismo evangélico, sucedáneo de la caridad. El mérito excepcional de San Pío X consiste precisamente en que, siendo él un luminar ardiente de auténtica caridad, ha establecido las condiciones para que, sin confusión, se adjudicasen las justas partes que se deben a la verdad y a la justicia.
Finalmente, la canonización del Papa que condenó el modernismo y el demoliberalismo en el mismo año en que su sucesor Pío XII toma enérgicas medidas contra el modernismo de teólogos franceses y contra el socialismo de los prêtres-ouvriers (sacerdotes-obreros), es signo de feliz presagio para la noble nación francesa. Los que amamos a Francia, a la Francia de San Luis y de Juana de Arco, creemos que han de encontrar cumplimiento las palabras que Pío X pronunció en el Consistorio del 29 de noviembre de 1911.
Dijo el Santo Pontífice: «Hijos de Francia que gemís bajo la persecución, sabedlo, el pueblo que ha hecho alianza con Clodoveo en las fuentes bautismales de Reims, se arrepentirá y volverá a su primera vocación. Un día vendrá, y Nos esperamos que no sea lejano, en que Francia, como Saulo sobre el camino de Damasco, será envuelta con una luz celeste y oirá una voz que le repetirá: «Hija mía, ¿por qué me persigues?». Y sobre su respuesta: «¿quién eres tú, señor?» la voz replicará: «Yo soy Jesús a quien tú persigues… Duro te es dar coces contra el aguijón, porque en tu obstinación tú te reniegas a ti misma». Ella, temblando, sorprendida, dirá: «Señor, ¿qué queréis que haga?» y Él: «Levántate, lávate de las manchas que te han desfigurado, despierta en tu seno los sentimientos dormidos y el pacto de nuestra alianza, y anda, Hija muy amada de la Iglesia, Nación predestinada, Vaso de elección, anda a llevar, como en el pasado, mi Nombre delante de los pueblos y de todos los reyes de la tierra»».
Notas:
(1) T. R. P. Gillet, Appel au bon sens.
(2) Notre chame apostolique, del 25 de agosto de 1910.
(3) Ecclesia de Madrid, 9 de junio de 1951.
(4) HARY MITCHELL, Pie X et La France, Les Editions du Cèdre, Paris , 1954.


Qué ironía y qué confusión:
Precisamente los que fueron anatematizados canónicamente -modernistas- por San Pío X, hoy pretenden que se les reconozcan sus «canonizaciones» en favor de sus «fórmulas»:
Pío de Pietrelcina (católico) – Stein, Escrivá, Kolbe, Kowalska…(no cristianos)
Eugenio Pacelli (católico) – Rocalli, Montni, Wojyla Katz, Ché Guevara, etc…(anticristianos).
No es un juego o un capricho, o aceptamos la validez de TODAS las «canonizaciones» o NO ACEPTAMOS NINGUNA, por congruencia elemental o principio de NO CONTRADICCIÓN.
Como advertía Lucía dos Santos antes de su muerte… es necesario definirse para con confundir a los demás…
Ave Maria, gratia plena, Dominus tecum
San Pío X tiene una máscara de plata porque su cara no está conservada, no confundan, hay muy pocos santos que realmente están incorruptos. Mi querido San Pío de Pietrelccina se encuentra en igual situación que PíoX.
Realmente no creo que la santidad se mida por esto, pienso que son agentes externos o medicamentos. La santidad son obras no carne.
Graciela,
Los Milagros auténticos son signos sensibles y extraordinarios de los que se sirve Dios para estampar su firma para la edificación espiritual de los cristianos.
Uno de esos signos sensibles es la incorrupción, como la Hostia de Lanciano, pedazo de tejido muscular cardiaco, incorrupto con el paso de los siglos.
No todos los Milagros son relacionados a la incorrupción física, tienes razón en eso. Pero la incorrupción es un poco más común de lo que suponemos por el silencio de la Gran Prensa. Así como el milagro eucarístico de Lanciano hay otros 6 casos en Europa, luego está la sangre de algunos mártires como la de San Genaro, en Nápoles que se licúa ante los ojos de miles en tres oasiones al año..
En el caso de cuerpos incorruptos hay muchos casos, tambien está San Pío V en la Basílica de Santa María la Mayor, quien tiene la mascarilla de plata y los guantes, así como 380 años más…
También tenemos a:
Santa Teresa de Ávila
Santa Rita de Cascia
Santa Margarita Marìa de Alacoque
Santa Catalina de Siena
Sata Clara de Asís
San Carlos Borromeo
Don Bosco
El Cura de Ars
San Vicente de Paul
Santa Teresita del Niño Jesús
San Pacual Bailón
San Alfonso María de Ligorio
Santa María Goretti
Santa Imbenia
Santa Catalina de Ricci
Santa Fortunata
Santa Ubaldesca
Santa Catalina de Bolonia
Santo Domingo Savio
Santa Catalina Labouré
San Anselmo de Biaggio
Santa Marìa Magdalena de Pazzis
San Nicolás de Tolentino
Santa Aurelia
Santa Zita
Santa Ammonisia
San Bernardino de Siena
San Benito de Palermo
San Silvano
Santa Cristina
Santa Agape
San Vicente Mártir
San Carlos de Sezze
Santa Lucía
Santa Marìa Mazzarello
San Narciso de Gerona
Santa Marìa Francisca de las cinco llagas
Santa Vittoria
Santa Àngela de la Cruz
San Egidio María de San José
Santa Luisa de Marillac
San Antonino Pierozzi
Beata Ana Marìa Taigi
Beato Sebastián de Aparicio
Beata Marìa de San José
Beato Angelo de Acri
Beata Imelda
La mascarilla no esconde putrefacción sino oscurecimiento, pero ni los médicos niegan lo extraordinario de algunos casos donde lo órganos internos como el hígado están incorruptos (y por tu profesión debes entender lo portentoso de este milagro en el caso de Bernardita Soubirous).
Te invito a que la conozcas en el convento de Nevers, cerca de Orleans y te dés cuenta del milagro…
OTROS
A pesar de la humedad y la descuidada e irreverente exposición al medio ambiente de San Pío V, este se encuentra ahí, en excelente estado. Puedes verificar la realidad en tu próximo viaje a Roma.
Médicos entrevistados por el no católico The History Channel dan testimonio de su admiración por lo que califican como inexplicable y maravilloso.
FRAUDES DE INCORRUPTOS
También hay casos de momificación y aplicación de sofisticados procedimietos de conservación como el del hebreo Lenin y el del masón Juan XXIV que quieren hacer pasar como incorrupción… (http://www.librodenotas.com/almacen/Archivos/001236.html)
Ave Maria, gratia plena, Dominus tecum
Si Logan tiene muchísima razón Bernardita me maravilló y creo en todo lo que usted dice pero conozco un caso de alguien que de santo nada tenía y cuando ya iban a retirarlo del panteón y guardar sus cenizas después de muchísimos años se encontraron que estaba tal como fue puesto en él. Ese era mi abuelo y como él, luego comprobé que muchos.
Por eso, me inclino más a conocer sus vidas, su intercesión para que el Señor realice milagros, su oración, su escuela de amor y de sabiduría. Trato de descubrir en ellos todos los dones del Éspíritu y sus frutos, todos los tienen. Y los dones con que los revistió nuestro Dios.
He visto a los papas en el vaticano y realmente un cuerpo momificado tanto natural como artificialmente a mí, personalmente, no me dice mucho. Pero ese es mi parecer, no la verdad absoluta, por favor.
En San Pío X fueron muchas las gracias recibidas y también en uno de mis Santos más querido y conocido, San Pío de Pietrelcina . Ambos con una máscara uno de plata otro de cera y eso tampoco me dice mucho, valoro otras cosas. Por eso salvo en casos muy puntuales, me inclino a su vida de santidad y a los milagros realizados por su intercesión.
Logan
muy interesante su voluntarioso articulo sobre la «incorruptibilidad» de los cadaveres,pero todo eso hoy es irrelevante porque hoy lo que se lleva la palma es la INCINERACION.
«antiratzinger»
¿?
Graciela,
Tienes razón en parte: «Bienaventurados los que creen sin ver»…
Pero, cualquier Milagro auténtico, es un auténtico don de Dios, que se carateriza por la suspensión excepconal de las leyes naturales para dar testimonio de la intervención divina directa, indubitable y con plena manifestación pública.
Por su significado trascendental, es importantísimo para la Iglesia Católica estudiar detenidamente cada hecho en particular que pudiera ser milagroso, para descartar toda acción natural o preternatural que se pudiese tomar por sobrenatural y que atormentaría a la fe de los fieles.
Desde Nuestro Señor Jesucristo, los milagros son exclusivos de la Igesia Católica, de acuerdo a la volutad de Dios, y son tan importantes para nuestra Iglesia que Dios a prodigado gran cantidad de ellos que lograron por sí misos mover a la conversión a millones de fieles como la Guadalupana para los reacios indígenas americanos.
Asimismo,un sólo milagro a través de San Patricio ayudó a la conversión de toda Irlanda.
La Iglesia tuvo la seguridad de las apariciones de Lourdes y Fátima gracias a los milagros, nada más y nada menos…así que sería bueno que reconsideramos la importancia de los milagros.
Ave Maria, gratia plena, Dominus tecum
¡Que Pontifice! ¡Que Pastor de las majadas del Señor!
Francia siempre ha sido una oveja bastante descarriada. No asi España, por algo su mano derecha fue español.
Pero esto es transitorio. Lo definitivo ha sido su clarisima vision de la mision de la Santa Iglesia en el mundo, en cumplimiento estricto con las enseñanzas del Señor.
¡Bienaventurado Santo Padre, ilumina a tu sucesor actual y a todos tus sucesores, hasta la consumacion de los siglos! ¡Porque vos sois uno de los mas grandes!
patriotazo,
Ratzinger es sucesor de Caifás, no de San Pío X
¿Qué no el Mártir de la sangre licuada es San Pantaleon?
«In Splendoribus»
La licuefacción de la sangre de San Genaro, que ocurre todos los años, desde hace ya varios siglos, durante la solemnidad del santo italiano es quizá la más famosa…(ver http://www.fluvium.org/textos/iglesia/igl397.htm)
También, como dices, está el caso de San Pantaleón: http://www.elpais.com/articulo/gente/venerada/sangre/San/Pantaleon/elpporgen/20040727elpepuage_1/Tes
Ave Maria, gratia plena, Dominus tecum
Logan Se lo que son los milagros gracias a Dios y como parte protagonista de uno aceptado un año antes de la canonización de mi querido Santo Padre Pío, puedo afirmar que es nuestra Iglesia la única que goza de esas Gracias que regala el Señor, que ocurren porque Él lo quiere con un propósito que sólo Él lo sabe, se que debemos tener mucha Fe y confianza, que debemos saber ver los signos que nos indica y dejarnos llevar para que Él obre.
Cuando subí urgente a un avión con la premura de una mamá que era llamada por el dolor de una hija, no tenía la menor idea de quien era el entonces Beato Pío de Pietrelcina. Los hechos se sucedieron de una manera que sólo quien los vive de cerca puede tener la certeza de que es Dios quien maneja todo.
Se que por esto que diré muchos me criticarán ya que a muchos no caigo bien, pero igual lo daré a conocer: La noche que llegué a casa de mi hija y me interioricé del problema, nos reunimos en mi habitación y rezamos juntas, mi yerno estaba de viaje. Yo había llevado mi antiguo misal, regalo de mi madre, y al abrirlo buscando las oraciones, se cayó una estampa del Padre Pío, me la habían regalado cuando aún no era ni beato. Le dije a mi hija que tal vez el Señor nos lo mostró, que rezáramos la novena al Sagrado corazón de la estampa, pero como no tenía idea de quien era le dije,:- lástima que no tengamos agua de la Virgencita de Lourdes porque nos protegería ya que no se quien es. (siempre fui desconfiada o cuidadosa, no se). Rezamos.
Al otro día, a las 8hs, suena el timbre y era la hermana de mi yerno que venía al médico desde una localidad cercana, le entrega a mi hija un frasquito y le dice que se lo dieron anoche sus cuñados que llegaban de Francia, era agua del Santuario de Lourdes y le dijeron que su cuñada le mandaba a decir que le pida intercesión al Padre Pío. Cuando mi hija entro a mi habitación y me despertó, me asusté al verla, estaba temblando y muy pálida, me dijo: -Mamá, la Virgen nos contestó y nos largamos a llorar abrazadas. Un año exacto después fue canonizado el Padre Pío y el milagro avalado por médicos y llevado a Italia ocurrió a los dos meses de ese día. Hasta hoy, más de ocho años después sigo rezando la novena junto a mi misal del año 1946, año en que yo aún no había nacido, año en que murió el papá del Santo Padre Pío.
Graciela,
Es otra cosa que compartimos, el cariño y la devoción por el Padre Pío.
Y aunque su canonización haya sido inválida por venir de un falso converso, antipapa y hereje como el hebreo Wojtyla-Katz, yo también comparto la convicción de la santidad del Padre Pío, al menos hasta que la verdadera Iglesia no diga nada en contrario, que lo dudo mucho.
Ave Maria, gratia plena, Dominus tecum
Sra. Graciela, no veo quien puede criticarla por ese hecho emocionante que contó.
Evidentemente el Padre Pio, como tantos hijos de San Francisco, ha alcanzado la Santidad por su grande caridad. La Santisima Virgen tiene grande aprecio por él (y por todos los Franciscanos) y bien pudo haberle pedido su intervencion.
Respetuosamente le pregunto la naturaleza de la gracia que Ud. y su hija pedian, si considera adecuado mencionarla.
Patriotazo el llamado de mi hija se debió a que en su 22 semana de embarazo se detectó por ecografía que mi nieto padecía mielomeningocele. Durante esas eternas noches de oración, mientras pedíamos la intercesión del Santo Padre Pío y yo pasaba el agua que la Virgen de Lourdes nos había enviado, sentía el movimiento de mi nietito en su vientre. Nuestra confianza en Dios, en la Santísima Virgen y en nuestro Santo intercesor aumentaba en nuestros corazones.
Pasaron los días con estudios y ecografías 3Dy 4D que mostraban claramente el saco que cubría las meninges y las claras señales de esa patología, nervios, etc. El saco, considerablemente grande, pesó 600grs.
Tres días antes de la cesárea fue la última Eco y el médico mostró a mi yerno una pequeña línea que separaba la columna del saco que nadie supo explicar como apareció ya que en todos los estudios anteriores no figuraba y no había razón para que ahora figurase. Todo se estaba acomodando.
La cesárea fue a las 8hs, a las 9,30hs bautizamos a mi nieto que tenía un saco enorme en su espalda al que mantenían húmedo ya que en horas iban a operarlo. El bautizo fue en la UTI de neonatología. A las 16hs lo operaron y encontraron que el saco contenía agua, una tenue membrana protegía las meninges y los nervios ocupaban su lugar. Esto maravilló a los médicos porque no sabían cómo se había formado la membrana ya que ninguno de los estudios tan avanzados la detectó hasta tres días antes de esta operación. Aclaro que no era un quiste de agua como puede parecer ya que estaba muy alto, se ve la abertura y los estudios muestran el cordón espinal.
Seguía la amenaza de una hidrocefalia, que suele acompañar con mucha frecuencia a un mielomeningocele. A mi nietito se le hacían ecografías dos veces por día hasta que el segundo día se le resbala el transductor y notan que mi nietito había sufrido un infarto cerebral en todo el hemisferio derecho.
Se armó un lío de médicos, llegaron todos los de neo, el ginecólogo de mi hija, hombre católico practicante, tres neurólogos infantiles (demás está decir que es una clínica de excelencia), enfermeras de pediatría y nada… afuera mi hija lloraba y yo por primera vez dije ¿Por qué Señor?! Salieron todos, un mundo de colores blancos, celestes, verdes que nos rodearon y el neurólogo en jefe tomó la palabra y dijo: Tendremos que hacer caso al bebé ya que no acusa recibo del tremendo infarto sufrido, mueve sus miembros, llora y sus reflejos son normales. No nos lo explicamos pero es así. El ginecólogo de mi hija después vino al cuarto y le dijo: hijita, no se porqué ni a quien has rezado pero agradécele mucho, estamos viviendo un milagro.
Hoy mi nieto es un niño normal, mas alto de los de su edad, corre, cabalga, pasa a segundo grado en un conocido colegio católico y su único problema es que usa una plantilla en un pie, y que maneja más lentamente su mano derecha pero eso se empezó a reahabilitar recién ahora, cuando entiende cómo debe hacerlo. Es un nadador excelente y muy buen alumno.
Algunas cosas nos quedaron grabadas a fuego como cuando a los 11 meses mientras gateaba tira una estantería de libros y los mira, toma uno y lo abraza. Mi hija corre pensando que se había lastimado, le pide el libro y no lo suelta, le pregunta porqué y él se lo muestra y dice en una media lengua que a los meses que tenía no era normal:_ papá Pío- y lo besa. Ve entonces que en la tapa estaba una foto del Santo. Otro hecho muy significativo es que desde que volvió a su casa a los veinte días, jamás dejó de sonreír a cualquier imágen de la Santísima Virgen que estuviese al alcance de su vista sea la advocación que sea. Cuando ya tenía edad las pedía y les daba un beso. En todos los informes del colegio dice que es un niñito muy espiritual.
Esa es nuestra historia que no pasó en este país, la de mi nietito mayor que ahora está ayudando a hacer un asado a su abuelo junto a su hermano y con el estorbo de la más chiquita que tratan de alejar del asador. Hay muchas más cosas que me han maravillado de su conducta, no sólo a mi sino a mi hija y yerno que no pierden su capacidad de asombro ante las cosas que dice.
Siempre seguimos dando gracias a Dios y ayudando a la gente a creer que aún hoy el Señor nos regala milagros, que está, que ES y que nunca nos deja solos.
patriotazo,
en cuanto a padre Pío, coincidimos completamente. La Sma.Virgen lo visitaba con frecuencia en su celda de San Giovanni Rotondo, pero, eso de que tiene aprecio por TODOS los franciscanos, es digamos, bastante aventurado. Sobre todo por los escándalos, de todo género de los que son protagonistas. Un ejemplo es Medugorje…….
Graciela,
gracias por compartir tu fe en el P.Pío, realmente es un santo…sin necesidad de la merecida canonización…
Ave Maria, gratia plena, Dominus tecum
Buenos días, solo quiero comentar tengo 61 años y de tener a mi queridísimo Papa Pío X,
fué muy curioso yo tenía entonces como ocho o diez años y me llamaba profundamete su santidad esa cara para mí llena de paz y fuerza a la vez, que en mi cumpleaños mi mejor regalo de mi madre fué darme una estatulla de San Pío X, quede yo facinada y de inmediato la llevamos a su Iglesia aquí en Monterrey y el entonces parroco de ella el Padre Martínez me la bendijo .
Tengo Gracias a Dios todavía esta estatuilla me a acompañado a lo largo de toda mi vida y siempre he sentido en ella la calma en momentos dificiles, la alegria cuando todo va bien,yo me siento profundamente agradecida a Dios pues que me haya hecho conocerlo y que me sigua acompañando en mi vida.
Solo otro comentario en estos momentos de mi vida ,tengo muchos problemas y sentia una terrible deseperación, porque no enontraba quien me escuhara, entro a internet a buscar otra cosa y mi gran sorpresa es que no se que le pique, porque no son muy buena en esto y que creen? sale mi querido Papa Pío X para mi es una señal de que sigue aquí conmigo y me dió una enorme paz de que todo se me va a soluciónar,
Deseo de todo corazón que quienes tengan algo dificil en sus vidas lo busquen y veran que hermosa sorpresa se llevaran
Que Dios los bendiga