Benedicto XVI: ¿”beatificación” del internacionalismo castrista?
1) El discurso de Benedicto XVI de recepción de las cartas credenciales del nuevo embajador de Cuba comunista, Eduardo Delgado Bermúdez fue poco divulgado por la prensa y prácticamente no recibió comentarios.
2) No obstante, la referida alocución merece la máxima atención porque muestra una faceta hasta ahora poco realzada del pontificado de Benedicto XVI, considerado por muchos como conservador; porque constituye una reafirmación de la incomprensible política de distensión de la diplomacia vaticana con relación al régimen cubano desde los primeros años de la sangrienta revolución, diplomacia que no puede haber dejado de tener un papel y una responsabilidad fundamentales en la redacción de esta alocución; y porque las palabras del Pontífice podrán tener consecuencias serias, no solamente para el futuro de Cuba comunista, sino para el de América Latina, en la medida en que de una u otra manera beneficien al “eje del mal” chavista-castrista-evista-correísta-orteguista.
3) El Santo Padre, después de referirse con deferencia al dictador Raúl Castro, realza el “decidido protagonismo” que Cuba comunista continuaría teniendo en el “contexto político” de América Latina. En ese sentido, en el texto leído por el Pontífice se elogia que el régimen cubano “sigue ofreciendo a numerosos países su colaboración”, con una actitud que favorecería e impulsaría “la cooperación y la solidaridad internacionales“. Según parece interpretar el Pontífice, esa cooperación y solidaridad internacionales serían desinteresadas, leales y sinceras al punto de que no estarían supeditadas “a más intereses que la ayuda misma a las poblaciones necesitadas”.
4) Sin embargo, con el máximo respeto debido a la benevolencia papal, tal como se verificará a continuación, la interpretación de un alegado desinterés cubano se ve desmentida flagrantemente por la propia definición de “internacionalismo” incluida en la Constitución de ese país, una definición que por cierto no es nada desinteresada y no se reduce a una simple intención de “ayudar” a los “necesitados”.
Ya en su Preámbulo, la Constitución de Cuba deja claro su sentido intrínsecamente maléfico cuando define al “internacionalismo proletario” como la matriz inspiradora de las numerosas aventuras revolucionarias impulsadas en tantos países de América Latina y África, calificadas de “heroicas” por la misma Constitución pero que, en realidad, como se sabe, fueron y continúan siendo sinónimo de sangre, revoluciones y más miseria para los necesitados.
Para no dejar dudas, la Constitución comunista, en su artículo 12, retoma y “hace suyos” los “principios internacionalistas” ensalzados en el Preámbulo, dejando claro que ellos van de la mano, sin separación posible, con los “principios antiimperialistas” (numeral 2), o sea, revolucionarios. Y llega en el mismo artículo a justificar no solamente la “legitimidad” de “resistencia armada” sino que también asume el “deber internacionalista” (numeral 4) de solidarizarse con esos movimientos revolucionarios, algo que Cuba comunista ha cumplido al pie de la letra, de la manera más cruel posible.
5) En descargo de lo anterior, podría argumentarse que la alocución pronunciada por Benedicto XVI se refiere específicamente a dos “áreas vitales”, definidas en dicho discurso, respectivamente, como la “alfabetización” y la “salud”. En realidad, lo anterior difícilmente constituiría un descargo sino, más bien, una circunstancia agravante. En efecto, tal como han demostrado numerosos estudios académicos, y como la propia Constitución cubana lo reconoce, la educación y la salud, esos tan mentados y publicitados supuestos “logros” del comunismo cubano, han sido dos tenazas satánicas de control psicológico, mental y social de jóvenes y adultos, durante cinco largas décadas de revolución castrista. Por ello, internacionalizar esas tenazas psicológicas, como lo está haciendo el régimen en Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua y otros países del “eje del mal” latinoamericano, es de suma gravedad.
Si hubiera alguna duda al respecto, el artículo 39 de la actual Constitución la disipa: el Estado comunista “fomenta y promueve la educación” exclusivamente en función del “ideario marxista”, con el implacable objetivo de “promover” la “formación comunista de las nuevas generaciones” (numerales 1 y 3), en realidad, una suprema deformación espiritual y moral.
¿Cuál sería entonces la esencia de ese “protagonismo” cubano aludido en el discurso de Benedicto XVI? ¿La paz, el bien y la prosperidad cristiana? ¿O el caos, la subversión y todas las demás formas de neorrevolución anticatólica inspiradas e impulsadas desde Cuba? ¿Cómo entender el destaque papal a ese “protagonismo”, en un contexto explícitamente elogioso, casi se diría de “beatificación” del internacionalismo cubano?
6) Pero las dolorosas sorpresas del discurso papal no son solamente esas. A continuación, pareciera que el Pontífice trata de atenuar la verdadera causa de la situación de extrema miseria de Cuba comunista, diluyéndola en la “grave crisis internacional”, los “devastadores efectos” de los “desastres naturales” y el denominado “embargo económico” estadounidense. Al mismo tiempo, omite la causa profunda de la miseria cubana, que es un sistema económico que aplica un implacable “embargo interno” contra la población a través de la abolición de la propiedad privada y la asfixia de la libre iniciativa.
7) Respecto de los “signos concretos” de “apertura al ejercicio de la libertad religiosa” que el Pontífice destaca como aspectos favorables de la situación de los católicos cubanos, me permito recordar el nefasto artículo 62 de la Constitución, que constituye un implacable “torniquete” jurídico-penal contra todas las “libertades”, inclusive y principalmente la “libertad religiosa”, que cínicamente ofrece a los desdichados habitantes de la isla-cárcel. Ese artículo literalmente constituye una amenaza: “Ninguna de las libertades” reconocidas a los cubanos podrá ser ejercida “ni contra la existencia y fines del Estado socialista, ni contra la decisión del pueblo cubano de construir el socialismo y el comunismo”, advirtiendo que “la infracción de este principio es punible”. En Cuba del dicho al hecho nunca ha habido mucho trecho. Esa “punición” se ha hecho realidad contra centenas y millares de opositores que han sido asesinados en el “paredón” o que han pasado por las mazmorras del régimen; contra tantos otros presos políticos que permanecen en ellas; contra las Damas de Blanco, que son madres, esposas y hermanas de prisioneros políticos, humilladas y apaleadas en las calles de La Habana; e inclusive recientemente contra jóvenes blogueros de la isla.
8) El 6 de agosto de 1984, el entonces prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, cardenal Joseph Ratzinger, en su “Instrucción sobre algunos aspectos de la ‘teología de la liberación’”, diagnosticaba de manera clara y categórica, como si estuviera describiendo la realidad cubana de hoy: “Millones de nuestros contemporáneos aspiran legítimamente a recuperar las libertades fundamentales de las que han sido privados por regímenes totalitarios y ateos que se han apoderado del poder por caminos revolucionarios y violentos, precisamente en nombre de la liberación del pueblo. No se puede ignorar esta vergüenza de nuestro tiempo: pretendiendo aportar la libertad se mantiene a naciones enteras en condiciones de esclavitud indignas del hombre”. Y concluía el actual Pontífice de manera estremecedora: “Quienes se vuelven cómplices de semejantes esclavitudes, tal vez inconscientemente, traicionan a los pobres que intentan servir”.
Hoy, 26 años después de haber inspirado, dictado y firmado ese brillante análisis, la pregunta que se coloca es si en la mente del entonces prefecto de tan alta Congregación romana y actual Pontífice, Cuba comunista continúa siendo, o no, una “vergüenza de nuestro tiempo”. Si Cuba continúa siéndolo, ¿cómo comprender, en ese contexto, las afirmaciones arriba consignadas de la reciente alocución papal al nuevo embajador cubano? Si, por el contrario, Cuba comunista hubiese dejado de ser una “vergüenza de nuestro tiempo”, ¿cuáles serían las altísimas razones que habrían inspirado un tal viraje interpretativo de 180 grados respecto de aspectos intrínsecos a ese régimen?
9) Podrían comentarse otros aspectos no menos importantes del discurso papal, que, lamentablemente, no son menos dolorosos. Esos comentarios, invariablemente respetuosos, podrán ser efectuados en otra oportunidad, si las circunstancias así lo exigen.
10) Consigno finalmente el estremecimiento que me causó la alusión a las relaciones “nunca interrumpidas” entre la Santa Sede y el régimen cubano. Se fueron sucediendo en mi memoria, como en un trágico film, episodios de décadas de política de distensión del Vaticano con Cuba comunista, con la peregrinación de tantos altos prelados, cardenales y secretarios de Estado, incluyendo el actual, varios de los cuales llegaron a hacer rasgados elogios al tirano Fidel Castro y a supuestos “logros” del régimen; así como tantos lances de colaboración comuno-católica, encabezados por el actual cardenal de La Habana, monseñor Jaime Lucas Ortega y Alamino. También, evocando ese período de relaciones “nunca interrumpidas”, resonaron en mis oídos, como si fuera hoy, los gritos de jóvenes mártires católicos, fusilados en el “paredón” de la siniestra La Cabaña, que morían proclamando “¡Viva Cristo Rey! ¡Abajo el comunismo!” Y recordé el episodio de los tres jóvenes hermanos García Marín, que en diciembre de 1980 buscaron asilo en la Nunciatura de La Habana, siendo posteriormente retirados de allí con promesas de libertad y de seguridad individual, por personas que ingresaron vestidas con ropas eclesiásticas, en el propio automóvil de la Nunciatura. En realidad, no eran eclesiásticos y sí agentes de la policía política cubana que los arrancaron de la Nunciatura mediante engaño, para ser salvajemente torturados y finalmente fusilados. Narro ese episodio en mis Memorias y, hasta hoy, no he sido desmentido (cf. A. Valladares, “Contra toda esperanza”, Plaza & Janés, Barcelona, 1985, cap. 48, pág. 416).
11) Ya lo he expresado en anteriores artículos sobre la política de distensión del Vaticano con el régimen cubano, y lo reitero con especial énfasis en este respetuoso y angustiado análisis: en cuanto católico, en cuanto cubano y en cuanto ex preso político me duele enormemente efectuar este tipo de públicas consideraciones, que hago como un descargo ineludible de mi conciencia, con toda la veneración debida a la Cátedra de Pedro. Ello produce un dolor y dilaceración quizá mayores que las peores torturas físicas que recibí durante 22 años en las mazmorras cubanas, porque el sufrimiento espiritual es más profundo inclusive que el físico.
Armando F. Valladares
Nota catapúltica
El autor es escritor, pintor y poeta. Pasó 22 años en las cárceles políticas de Cuba. Fue embajador de los Estados Unidos ante la Comisión de Derechos Humanos de la ONU bajo las administraciones Reagan y Bush. Recibio la Medalla Presidencial del Ciudadano y el Superior Award del Departamento de Estado. Recientemente le fue otorgado en Roma el Premio Internacional de Periodismo ISCHIA y, en Tegucigalpa, la Orden José Cecilio del Valle, en el grado de Comendador, la más alta distinción que otorga Honduras a un extranjero.
E-mail: ArmandoValladares2006@yahoo.es


Cuando leí esta nota en «Catapulta» felicité a Augusto Padilla por tener la valentía de publicarla y pensé que Radio Cristiandad´, por su gran valor, debería tenerla entre sus páginas. Eso fue ayer a primeras horas de la noche. Me complace mucho saber que mis súplicas fueron escuchadas y hoy se ven concretadas.
El tema no es nuevo, Cuba materialista y atea, la exportadora de la subversión y el terrorismo que ensangrentaron a América toda y también a África, el peón de la ideología que dejó cien millones de seres asesinados (Libro Negro del Comunismo), ha recibido ciertos avales por parte de la Iglesia Conciliar Ecuménica y esta vez por boca del propio Ratzinger.
El tema es totalmente aberrante y allienante ¡El Papa convalida a los enemigos de Cristo! Pero es la realidad. Y como decía el Padre Balmes, de santa y sabia memoria, en esa joya del buen pensar que es «El Criterio», la única verdad es la realidad.
Y algo que agregar a lo que bien dice Armando Valladares, la Iglesia Conciliar ha coadyuvado, por intermedio de sus mas siniestros personajes (En los dos sentidos de esta palabra)en el desarrollo y la implantación del indigenismo subversivo y destructor, una de las ideologías mas perversas creadas por la dialéctica marxista.
Esta ideología que contiene en sus esencias un fuerte sentimiento anticristiano y resucita los cultos pachamámicos y sacrificadores humanos, cuenta con innumerables apoyos dentro del clero, incluidos obispos y arzobispos. Sus apellidos serían muy largo de enumerar.
En Argentina vimos el triste espectáculo del Cardenal Tarcisio Bertone en un aquelarre alucinante falseando la filiación de Ceferino Namuncurá, presentándolo como un raro fenómeno que era el único ser que había tenido un padre y no una madre. De la madre nunca dijo una palabra porque era políticamente incorrecto: no era india esta descendiente de españoles y seguramente había sido bautizada cuando nació. Sus padres le pusieron el cristiano nombre de Rosario Burgos cuando nació. Era una cautiva cristiana del brutal cacique Namuncurá y constituí parte del serrallo de este bárbaro araucano.
Los jesuitas de la provincia de Loyola y su universidad, la de Deusto, siguen la misma línea de falseamiento histórico e intervienen activamente junto a los bolcheviques de siempre para crear una pretendida Nación Mapuche en los sitios abonados por el estropicio de don Tarcisio, en detrimento de Chile y Argentina.
El marketing jesuítico preparó su vuelco al indigenismo desde hace unos cuantos años. Su lanzamiento fue acompañado por la película propagandística «La Misión» destinada a divulgar la imagen del jesuíta joven y revolucionario liberador de los indios y desfacedor de entuertos. En síntesis, un jesuita mezcla de Quijote y Che Guevara. Pido perdón al Hidalgo de la Mancha por mezclarlo con homicidas seriales, pero esa fue la intención de los cómplices del marxista jesuita Ellacuria o del ídem Gorostiaga, este último hermano del etarra Keké Gorostiaga.
Volviendo a Ratsinger, éste no tiene remedio, prosigue con las mas oscuras líneas del Nuevo Orden Mundial expuestas ya en la encíclica que perpetró a favor del gobierno mundialista y masónico: Cáritas in Veritare. Se ve que en el panteón sincretístico ratsingeriano hay lugar para Marx, Castro, el Che, la Pacha Mama y los teocalis.
si esos señores y señoras que estan al lado del Papa son comunistas no puedo dejar de decir que se visten mucho mejor que los representantes de paises «catolicos» que visitan al Papa.
CUBA EL PAIS DE LAS SOMBRAS LARGAS.
El hombre que vive en la oscuridad tiene necesidad que otros lo vean, a veces, no es electrico el problema ; a pesar de esfuerzos que hagan por alcanzar la luz como corriente.
El contenido de este post, trae consigo el Mensaje de Salvacion para el pueblo que sufre.
El hombre que aporta la experiencia que marcò su vida de forma tràgica , es condecorado por adquirir su libertad segun relata, sin embargo, aun continua siendo presa de un testimonio que vive en su memoria.
Amados no es compatible en contendios estas exposiciones entre hombres de igual situacion con destinos diferentes.
El Papa marca en su comentario la indiscutible proeza y natural rendicion de un pueblo que tiene mas de 5 decadas de sufrimiento pero resistente y de pie al servicio del amor al projimo.
Es bueno recordar que no venimos a ser jueces de tribunales politicos en esta tierra. Si permanecemos aqui hasta ahora, nuestro deber es significar aptitudes humildes con ejemplo de vida, probando que la obra del Creador trae consigo la rendicion del hombre ante el dolor para transformarlo en amor.
Servir a quien lo necesite sin llegar a ser ricos ni grandes politicos, es mision bienaventurada para Dios y los hombres. Asi humildes y sencillos sin admitir que nos tocò el capitulo durisimo de tal situacion. Vivir, es fruto publico cuando damos ejemplo de riqueza espiritual. No se vive adecuadamente detras de la reja de una prision impuesta que no permite fluir lo que es mas justo : estimular a que otros enfrentar los retos en cualesquiera que sean las circunstancias que nos imponga el destino. es volver a vivir
Jesus nos dijo:
«»Si, vengo pronto y voy a dar el premio a cada cual segun lo que haya hecho»»
El coro de angeles acevero: !VEN!
Saludos en Cristo:
Cuando leí, contra toda esperanza, un excelente, gráfico y terrible libro de Balladares, que lo compre en un baratillo de Santiago, cuando estudiaba en la universidad, qué terribles las torturas que recibió don Armando. Les recomiendo el libro, para que vean lo maligno del regimen de satán castro, fariseo de cuarta, se quedó un MES en Chile, cuando lo invitó su compinche Allende, que se suicidó con el arma que le regaló su hermanito mayor, el que pronto enfrentará las iras del UNICO juez que lo pondrá donde corresponde.
Y no entiendo hermanos argentinos, como permiten que esa pandilla criminal que los gobierna, les deje como asilado político, al asesino secuestrador de Galvarino Apablaza, que por cierto he visto que vive como todo buen marxista en una quinta de primera, ese maldito debe prenderle velitas a la señora kk.
Mártires pasionistas asesinados por los rojos en Daimiel, rueguen por nosotros.
No cabe duda que el diablo es el padre de la mentira, el problema de los buenos en general es que no tenemos memoria historica, pero para los que tratamos de instruirmos, sabemos a ciencia cierta que cuando Castro entró en la Habana el 1 de Enero de 1960, iba cubierto de estampas de N, Sra, de la Caridad del Cobre, en pocas palabras se fingió catolico y además (segun él) se dejó las barbas en honor de la santisima Virgen de la caridad del cobre hasta su triunfo, la verdad, y todo mundo lo sabe es que jamas se las quitó, y la razón, es muy sencilla, el apellido Castro es marrano (lease cripto judio) y si el, sigue usando las barbas es porque en realidad es un rabino judio (lease Complot contra la Iglesia de Murice Pinay).
Y para finalizar mi comentario, repetiré una frase que hice en algun comentario anterior: «Engañar es mas facil que dinamitar» Para aquellos que no conocen la real biografia de Fidel Castro, sepan que en el ¡Bogotazo! de 1948 Fidel asesinó a un sacerdote y 2 monjas, pero claro. eso la prensa judia yanky que desde New York siempre patrocinó a Fidel siempre ocultó esa noticia, y para presentar a Fidel como un «moderno Robin Hood» en esa época mandó a la sierra maestra al actor de cine de moda de aquellos y me refiero al malogrado Errol Flin, de modo que cuando Castro entró en la Habana fué considerado como un libertador, y por supuesto las elecciones, y la democricia que prometió nunca se llevaron a cabo, y a ese respecto debo llamar la atención de los lectores a este, mi comentario, que el considerado como un ¡criminal dictador! y me refiero a Ausgusto Pinochet, el «si llamó a elecciones, y como las perdió, el si cumplió con la voluntad popular y dejó el poder.