¿QUE LE HARÁN?

¿MAS DISIDENCIAS EN LA FSSPX?

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82 comentarios sobre “¿QUE LE HARÁN?

  1. Josef Ratzinger…con «conservadores» asi no hace falta modernistas.

    Mons Fellay se ha vendido al «modernismo tradicional» por un plato de lentejas.La nueva FSSPX camina con su primer fundador…pero en realidad le desprecia sin contemplaciones.
    Buena prueba de eso es que los recientes levantamientos de «excomuniones» han sido para todos menos para el principal…Mons Lefebvre.

    ¿Por que?…pues la razon es muy sencilla…el Papa odia a Mons Lefebvre…porque los dos discutieron violentamente…¿sobre que?…pues sobre que va ser…sobre el GOLPE DE ESTADO del Vaticano II…donde la Iglesia elogio la achicondenada LIBERTAD RELIGIOSA y renuncio de forma miserable al eterno dogma infalible FUERA DE LA IGLESIA NO HAY SALVACION.Hoy la salvacion esta en todas partes porque la salvacion hoy ha dejado de ser una «pastoral» en el seno de la Iglesia.

    Dentro de la Iglesia del Vaticano II no hay salvacion.

  2. ¿Y cual es el papa de esa religión «sin» CVII?

    y los obispos y la demás jerarquía; porquer Que yo sepa NSJ fundó una Iglesia Jeráquica ¿no?

    con un vicario, ¿no?

  3. Logan y Anti:

    ¿Ustedes son sedevacantistas? Si «sí»..¿este blog ya no reconoce a Benedicto XVI como pontífice legítimo? ¿O por qué se permite que aquí casi sólo haya comentadores «oficiales» sedevacantistas (o cercanos a ese criterio), pues no hay casi tema en que no participen ustedes?

    Mons. Lefebvre siempre dijo que a pesar de los errores personales progresistas, los papas posconciliares liberales seguían siendo verdaderos y legítimos sucesores de San Pedro.

    El artículo del que sólo reproducen las impugnaciones y callan su texto y no mencionan la fuente, (N del E: Mire bien y deje de acusar sin sentido. Al final de todo está la fuente) deja muy claro lo que en realidad dijo Monseñor Lefebvre en este tema de tratar o no con Roma.

    ¿Publicarán mi respuesta o la ocultarán?

    Dios los bendiga y les permita una visión más completa de lo que es realmente la Iglesia. Existen tantos males en su contra -como el progresismo herético infiltrado- que no se salvará torpedéandola por el lado del sedevacantismo. Quien la salvará será su propio Fundador y aprovechará los medios humanos que le sean realmente fieles y que han venido trabajando por su restauración universal. No la salvarán los grupitos ultrarradicales.

    Dios los ilumine.

  4. Si es cierto. pero que ha hecho este «sucesor » de San Pedro? si no es entregar la iglesia en manos de sus enemigos con un lenguaje ambiguo para despistar parroquianos, y por otro lado hacer todo lo necesario para que NSJ sea destronado y de paso a otro gobierno mundial. ¿es eso propio de un representante de Dios?NO
    no se engañen mas por favor.»Por sus frutos los conoceréis, dijo N:S.J.

  5. Emma,

    Me permito hacer un comentario respecto del suyo.
    Quizas la primer pregunta es: que se entiende por » sedevacantismo » ? Hay muchas posturas, muchas de ellas se reconocen opinables, y nadie puede hacer de ello un dogma.
    Para algunos es evidente que la herejia actual es formal, y por tanto no puede haber Papa en ejercicio en estado formal de herejia. Para otros ese estado es material, y entonces se puede discutir que haya una ambivalencia. Incluso hay quienes creen que hay Papas ilegitimos pero de igual modo, Papas. Despues esta su postura, que es casi la que han sostenido muchos en la FSSPX.
    Pero me permito tambien recordarle que en el mismo seno de la Fraternidad han coexistido estas diversas posturas. Incluso Mons. Lefevbre llego a decir cosas que dan a entender que la herejia de estos Papas post-conciliares es formal.
    Yo no tiraria el mote de «sedevacantismo» tan rapido y de manera tan generalizada. Y a mi humilde opinion (ojo que yo no represento absolutamente la opinion formal de este blog porque no soy mas que un lector aqui) el debate esta abierto, se presentan las pruebas que «claman al cielo» y se deja un poco a los lectores que saquen sus propias conclusiones.
    Pero no creo que haya una postura formal y definida aqui. Que me corrijan en RC si no es asi. Ni siquiera la tiene, creo yo (al menos publicamente) el respetadisimo Padre Ceriani o el Padre Meramo.
    Pr ultimo, creo que los que responden son aquellos que les gusta participar mas y lo hacen con mucha inteligencia. No hay nada detras de ello. Y ya ve, hasta su opinion es hacha publica tambien. Cual es el «cuco» ??

  6. «bombas y AK-47»

    PREGUNTAS: ¿Y cual es el papa de esa religión “sin” CVII?

    Esa religión sin Vaticano II es la Católica, la de siempre. La de los 260 Papas legítimos de casi 2 mil años, que esperamos gozan ya la visión beatífica en la Iglesia Triunfante, esos son nuestros Papas. No los más de 5 antipapas de la historia reciente, quienes como el actual atacan sistemática y constantemente, día a día y con la mayor pasión, TODOS Y CADA UNO de los los fundamentos de la Fe Cristiana como es evidente y está a la vista de todos.

    Ave Maria, gratia plena, Dominus tecum

  7. Ave Maria!

    Yo me pregunto: ¿por qué cada vez que se critica razonable a Benedicto XVI o a las autoridades eclesiásticas (incluyendo a las de la FSSPX), surge alguien acusando de sedevacantista a quien hace la crítica?

    Atiéndase bien a la crítica y considérese si esta es válida, de otra manera deséchese y punto. Si quien hizo la crítica es sedevacantista o no, no tiene importancia. Podría venir una mala persona y hacer una crítica: si fuese buena, habría que atenderla, pues aquí no se trata de juzgar a las personas, sino de corregir los errores.

    No te preguntes quién lo dijo sino más bien atiende a lo que ha dicho. (Thomas Kempis)

    En el siguiente hipervínculo, podrá encontrarse un texto del P. Juan José Turco en que critica a Benedicto XVI. Espero que no se analice si el padre es o no sedevacantista, sino la veracidad o falsedad de su crítica:

    http://lapuertaangosta.blogspot.com/2009/07/sobre-la-carta-del-papa-para-el-ano.html

  8. Emma,

    PREGUNTAS: «¿Ustedes son sedevacantistas?».

    RESPONDEMOS: No, somos católicos.

    PREGUNTAS: «¿este blog ya no reconoce a Benedicto XVI como pontífice legítimo?.»

    RESPONDEMOS: No son los blogs, sino las personas quienes se dan cuenta de cuando una persona es un legítimo pastor o un impostor, es simple sentido común. ¿Tú sí lo reconoces como Papa legítimo a pesar de sus herejías manifiestas, reiteradas y escandalosas ampliamente difundidas en este blog?

    PREGUNTAS: «¿O por qué se permite que aquí casi sólo haya comentadores “oficiales” sedevacantistas (o cercanos a ese criterio), pues no hay casi tema en que no participen ustedes?»

    RESPONDEMOS: Que yo sepaa, todo el mundo opina aquí -como tú-, con el riesgo o el mérito de escribir sin sentido o con sentido de la realidad.

    AFIRMAS: «Mons. Lefebvre siempre dijo que a pesar de los errores personales progresistas, los papas posconciliares liberales seguían siendo verdaderos y legítimos sucesores de San Pedro.»

    RESPUESTA: Eso es falso. Siempre evadió el tema, al cual señalaba como muy difícil y triste para él. Ojalá que se hubiera definido por apoyar o rechazar la legitimidad del Papado de los 4 ocupantes de la Sede Conciliar, todo sería más fácil para los fieles.

    AFIRMAS: «No la salvarán (A la Iglesia) los grupitos ultrarradicales.»

    RESPUESTA: Quienes de seguro no la salvarán son los dirigentes de la FSSPX, porque simplemente no tienen esa intención.

    Ave Maria, gratia plena, Dominus tecum

  9. Ave Maria!

    Fe de erratas:

    Dice: cada vez que se critica razonable a Benedicto XVI o a las autoridades eclesiásticas

    Debe decir: cada vez que se critica razonablemente a Benedicto XVI o a las autoridades eclesiásticas

  10. Lo dicho por el Padre Turco es lo que piensa TODA la Fraternidad San Pío X. Con matices varios, claro. Siguen uds. viendo mugre donde no la hay. Así, seguro la van a encontrar.

  11. Este artículo me recuerda la «carta» al Padre Bouchacourt. Un acto más de provocación que Uds. dirigen contra la Fraternidad Sacerdotal San Pío X.

  12. Emma: tienes razón. Hay cismáticos aquí, pero también otros que no lo somos, y que venimos a este sitio por algunos muy buenos artículos que publican, como el que nos enriqueció sobre las Letanías Lauretanas.

    Sin embargo, nobleza obliga, tenemos que enfrentar más de una vez la difamación que pretende destruir esa obra de Dios que se llama Fraternidad San Pío X. Hay quienes se han empeñado en pulverizarla, y lo hacen atacando a sus Obispos y Sacerdotes con una infantil acusación: «acuerdismo». Yo no veo otro acuerdo que el que han hecho algunos aquí, y otros fuera, para difamar a esos Obispos y Sacerdotes de la Fraternidad y suprimir este bastión de la Iglesia.

    Saludos afectuosos en Xto. Nuestro Señor

    América Valentinuzzi pericon_argentino@yahoo.com.ar

  13. EMA, es cierto que «Mons. Lefebvre siempre dijo que a pesar de los errores personales progresistas, los papas posconciliares liberales seguían siendo verdaderos y legítimos sucesores de San Pedro».

    Porque, primero, cualquier liberal (sea cura,colchonero…etc)sostiene una maldad. Y la historia de la Iglesia cuenta con 41 Papas USUPADORES,es decir ILEGÍTIMOS, y algunos LEGÍTIMOS pero FAVORECEDORES de herejías (materiales o formales).

    Por eso Nuestro Señor, como por un «tiro por elevación» hacia todo apóstol, en la Última Cena, aconseja al Príncipe de los Apóstoles, así:

    «Simón,Simón, mira que Satanás os ha reclamado para zarandearos como se hace con el trigo.Pero Yo he rogado por ti para que tu fe no desfallezca. Y tú UNA VEZ CONVERTIDO, confirma a tus hermanos».
    LUCAS XXII,31 y ss.

    Y Mons.Straubinger, en nota, expolica:»Una vez CONVERTIDO: ENSEÑANZA FUNDAMENTAL para TODO apostolado: NADIE (=todos) convertirá a otro si no es él mismo CONVERTIDO».

    Y respecto a la alusiòn al Realismo Metódico, cabe decir que es LA ACTITUD del católico fiel a la doctrina filosófica de los Doctores de la Iglesia (San Agustín, Sto.Tomás), y quien no se aviene a esta doctrina o es HEREJE O es JUDÍO (necesaria o culpablemente)

    Porque, el REALISMO como MÉTODO esta tan distante del NOMINALISMO (en sus diversas posturas) como del IDEALISMO (sea sub. u objetivo).
    Hay un librito que puede ayudar a sostenerse intelectualmente en ese aspecto: «EL REALISMO METÓDICO» de Etienne GILSON, que como Apéndice trae un «Vademécum del Realista PRINCIPIANTE» (Ed.Encuentro Distrib. por «Agape») y que invita a ayudarse en el «camino» práctico a seguir a Jesucristo, el REALISTA POR EXCELENCIA para NO APOSTOLAR AL VOLEO.

    Y, pregunto, Romano Amerio,con sus «IOTA UNUM» «,era o no Realista cuando subtituló «Las TRANSFORMACIONES de la Iglesia en el S.XX? Y ¿era ademas,sedevacantista, sin pertenecer a la FSSPX?

    Y respecto del SEDEVACANTISMO, de «opinión» ha devenido en boludez, y de esto en ETIQUETISMO para estigmatizar a quienes NO DESEAN QUE SE ACUERDE con cualquier verdura y A TONTAS Y A LOCAS.Amén

    Te mando un saludo en Xto y en María.

  14. América V,

    Por lo que entiendo, tú como Emma y muchos de la FSSPX, aceptas a Mañedicto XVI como Papa, pero no le obedeces ni tantito…eso sí es ser cismática. Eso es la definición de cisma, la separación y desobediencia del Obispo de Roma.

    Eres igualita a los anglicanos, a los «ortodoxos» rusos y griegos y demás…porque no te sujetas a la obediencia debida al Sumo Pontífice, representante de Cristo y autoridad máxima de la Iglesia en la Tierra, sucesor legítimo de San Pedro, dotado de la infalibilidad en materia de Fe y buenas costumbres, con Magisterio y Jurisdicción inapelables.

    Tampoco eres una Católica que reconoce y defiende el Depósito de la Fe, la infalibilidad de los 260 Papas, que se opone a las enseñanzas y actuaciones heréticas y a la profanación realizada actualmente por los enemigos de la Iglesia (hebreos y satanistas) camuflajeados prácticamente en casi todas las organizaciones supuestamente católicas, incluida la FSSPX, como se ha demostrado hasta el cansancio.

    ¡Claro que nobleza obliga!, pero la verdadera nobleza nos obliga a dar la lucha contra la mentira, a no contemporizar con los mercaderes del Templo, como el gran Obispo San Nicolás quien abofeteo al poderosísimo hebreo Arrio.

    La vuestra no es nobleza, sino tibieza. Tibieza que no obliga, sino esclaviza.

    Ave Maria, gratia plena, Dominus tecum

  15. Estimada América.
    Para los que no vemos ningún acuerdo me recomendaron concurrir a Óptica La Tradición.
    Ahí hay una variedad de lentes y marcos elegantes para corregir problemas de visión. Yo no fui porque a mí me da miedo darme cuenta de lo que se está cocinando y por eso prefiero seguir ciego y obediente. Porque si en algún momento dejo de estar ciego, no voy a poder obedecer más, porque no voy a poder creer lo que hoy se dice al mundo desde las cabezas de la Fraternidad.

  16. Estimado Artemio, no seamos ingenuos. El Padre Turco está diciendo que si el Papa necesita convertise al catolicismo, quiere decir que ahora no es católico. Moseñor Fellay no dijo nada ni parecido a eso. Y ninguno de los que le reportan. Los que sí dijeron eso, ahora están afuera de la FSSPX.

  17. Región 4, no se apure amigo. El Papa actual es CATÓLICO LIBERAL.

    El Católico LIBERAl es CATÓLICO pero CIZAÑA.

    Así lo definión siempre Mons.Lefebvre.

    Maritain era un católico liberal.

    El católico liberal es como los fariseos.

    Haced lo que dice, EN FE Y COSTUMBRES; en lo demás NO ES INFALIBLE.

    Nuestro Señor dijo que la CIZAÑA SE PARECE AL TRIGO, y hay que esperar a q

  18. Sigo, Nuestro Señor dijo que la CIZAÑA SE PARECE AL TRIGO, y hay que esperar a que Él vuelva para separarla porque si lo hiciéramos nosotros sería un despelote.

    Y si, Dios no lo permita y nos asista siempre, fuéramos nosotros mismos una cizaña, EL SEGADOR igual viene a separarla o con la conversión o con la VIUDA.

    Chau.

  19. Sumo y sigo:

    El SEDEVACANTISTA, también es CATÓLICO, pero SEDEVACANTISTA y hay de muchos pelajes.

    Y el Papa UNICAMENTE es INFALIBLE en Fe y Costumbres y en lo demás tan falible como CUALQUIER SEDEVACANTISTA o SEDEOCUPANTISTA en lo que no es Fe y Costumbres.

    Y Bergoglio es Católico pero VERDULERO.

    Y Dios nos libre de caer, si creemos estar de pié.

    Miserere.

  20. Lo que dijo el Padre Turco está perfecto.

    Y respecto a los comentarios como el de «bombas y AK-47»: La Iglesia es Iglesia SIN el CVII. Justamente el CVII hundió al vaticano en el judaísmo. Pregunta. ¿el cvii era una bomba tuya no? … Y SE VE QUE FUNCIONABA BIEN … HASTA TE HACÉS PROPAGANDA!!!

    Esto se lo pregunto a la gente que habla de «la Fraternidad»: ¿a quién se refieren?

    Lo pregunto porque la gente que vamos a la Misa Tradicional de la Fraternidad NO estamos de acuerdo con que se hagan acuerdos con Roma… o sea yo no tengo nada que ver con lo que hace M. Fellay y no lo apruebo para nada y que no cuente con mi apoyo… . ni tampoco con lo que hacen y han hecho algunos curas y fieles…

    Antes de apoyar a alguien o de seguir a alguien uso el cerebro y el Nuevo Testamento, y tb otras lecturas indiscutibles.

    Y si la Fraternidad llegara a acordar con Roma seguramente encontraré algun obispo y curas que piensen como corresponde y que NO hagan el acuerdo y me iré para ese lado.

    Espero este tono coloquial les aclare las cosas a algunos….

  21. Monseñor De Galarreta, dijo que Benedicto XVI sigue siendo tan liberal como siempre. Que le pasará ahora? Será expulsado de la Fraternidad?
    Que manera de decir estupideces. Lo que dice el Padre Turco, es lo mismo que dicen todos los sacerdotes de la Fraternidad.
    Los idiotas útiles al servicio del modernismo apóstata, solamente pueden usar esto en contra de la FSSPX.
    Si lo dicen: ¡hay división! ¡sera sancionado!
    Si no lo dicen: ¡callan la verdad! ¡estan traicionando!
    Dejense de joder

  22. Ave Maria!

    Gabriel: no, no es eso lo que dicen TODOS los padres de la Fraternidad. Mons. Fellay dijo que Benito XVI «es una persona íntegra, que toma muy seriamente la situación y la vida de la Iglesia».

  23. Es cierto Gabriel. Eso dice Monseñor de Galarreta, pero tras las puertas del seminario de La Reja, no a los medios y menos en Ecclesia Dei. Así que por favor no lo ventiles que nos arruinás el acuerdo y nos quedamos sin prelatura, eh…

  24. Sr. Director
    Sr. Logan

    Queridísimos Hermanos en Jesús y María, como y que hay que hacer para que no destruyan Nuestra Amadísima Iglesia, LAS DOS BESTIAS DEL APOCALIPSIS 13; El Cardenal Tarcisio Bertone y el Anticristo MAITREYA.

    Todo indica que El Vaticano sigue la agenda marcada por estas dos bestias del Ap. 13, desde el Papa anterior y me atrevería a decir porque no, desde Vaticano II.

    El ecumenismo con el SIONISMO, con anglicanos, ortodoxos y con el dragón de China esta descrito en el mismísimo Ap.13, 2 y denunciar a estas alturas del partido (siglo XXI) la intoxicación del mal en la atmósfera circundante, por el SEDEOCUPANTISTA es solo con el objetivo de crear un solo gobierno único mundial y con una sola religión existencialista mundial, desde el Vaticano.

    Les escribe un CATOLICO estudioso del tema, desde Ecuador Sur América, preocupado porque El Vaticano es ya la sede del Anticristo, como dijo Nuestra Madre en La Salette en 1846, párrafo Nº 28.

    Que Dios se apiada de todos nosotros

  25. jafg:Lo que no quita que siga siendo un perfecto liberal. Es muy común, entre los liberales, que creyendo hacer un favor a Dios, destruyan la Fe verdadera. Esto tambien ocurre entre los tradicionalistas, que se dedican a agredir a la Fraternidad, pretendiendo con ello hacer un favor a Dios «nosotros somos los puros, los otros son los impuros» (Monseñor Lefebvre),
    Cacho: Da igual, si lo dice o es disidente, o lo dice a escondidas, si no lo dice, algo estará tramando. Vos siempre tenés razon.

  26. Ave Maria!

    Gabriel: no me queda claro a quién se refiere cuando afirma que sigue «siendo un perfecto liberal». ¿Es a Benito XVI o a Mons. Fellay?

    Tampoco me queda claro quiénes dicen «nosotros somos los puros, los otros son los impuros». Yo creo que, si se es honesto, cada quién considera que su postura es la correcta. Si las posturas son contrarias o antagónicas, obviamente una, por lo menos, es errónea. De lo que aquí se trata es de alcanzar la Verdad y en eso debemos ayudarnos como cristianos que somos. Debemos argumentar para explicar nuestra postura y escuchar los argumentos de los otros; mediante el razonamiento y, por supuesto, con la ayuda de Dios implorada en nuestras oraciones, podremos comprender nuestro error o hacer ver a los otros su error.

    Usted dice que todos los padres de la Fraternidad dicen lo que el P. Turco. Ya le demostré que no. No sólo eso, hay algunos sacerdotes que, por haber dicho cosas similares a las que expresa el P. Turco, han sido sancionados, como el caso de un padre francés cuyo nombre se me escapa, pero que fue silenciado por expresar verdades de Benito XVI, incómodas ahora que se da tanta importancia a la diplomacia.

    Incluso fieles han sido reprimidos por difundir un video en que se ve a Benito XVI encabezar un evento interreligioso.

    Si todo esto se hace creyendo «hacer un favor a Dios» es algo que no puedo afirmar ni negar. Pero esos son los hechos.

    Lo que sí se puede decir es que no todas las críticas a algunos miembros de la Fraternidad deben interpretarse como ataques a la Fraternidad. Se puede hacer críticas bien intencionadas y estas no deben catalogarse como ataques, sino lo contrario. Si la crítica se hace pública, es en ocasiones porque el error afecta a muchas personas y no sólo a quien lo comete.

  27. PREGUNTAS: “¿Ustedes son sedevacantistas?”.

    RESPONDEMOS: No, somos católicos.

    RÉPLICA MÍA: No le pregunté si era católico sino si era sedevacantista. Pero por otra respuesta suya veo que sí lo es.

    PREGUNTAS: “¿este blog ya no reconoce a Benedicto XVI como pontífice legítimo?.”

    RESPONDEMOS: No son los blogs, sino las personas quienes se dan cuenta de cuando una persona es un legítimo pastor o un impostor, es simple sentido común. ¿Tú sí lo reconoces como Papa legítimo a pesar de sus herejías manifiestas, reiteradas y escandalosas ampliamente difundidas en este blog?

    RÉPLICA MÍA: Vaya respuesta. Evidentemente los blogs -como tales- no piensan. Los blogs son hechos por personas, naturalmente. Lo que sí es de elemental sentido común es que la línea de un blog o una página web es la que le imprimen los que dirigen ese sitio que son PERSONAS. Lamentablemente aquí se recopila todo lo que sea anti-FSSPX, venga de donde venga. Hasta de las posturas más diversas y hasta contradictorias. R.C era antisedevacantista, ahora es una tribuna abierta a esta postura, pues basta que sea alguien anti-FSSPX para tener cabida editorial.
    Y sí, yo reconozco a Benedicto XVI como Papa legítimo pues la Iglesia señala que no tiene el Papa superior en la tierra y que no puede ser juzgado formalmente por nadie en este mundo (¿Quieren las citas?). Si usted -simple laico e inferior y sin autoridad alguna- se siente con la autoridad para juzgar la intención de un Papa y decretar la formalidad de su herejía (el que alguien diga una herejía material no implica que necesariamente sea hereje formal)y además DECRETAR que por ella no es Papa o ha dizque dejado de serlo, se atribuye poderes que ni Dios ni la Iglesia le han dado. Lea el estudio «Mons. Lefebvre y la Sede Romana» del P. Ceriani al que tanto se elogia ahora por haber dejado la FSSPX. Ahí está todo muy claro y no es necesario repetir lo que ahí está muy bien explicado

    PREGUNTAS: “¿O por qué se permite que aquí casi sólo haya comentadores “oficiales” sedevacantistas (o cercanos a ese criterio), pues no hay casi tema en que no participen ustedes?”

    RESPONDEMOS: Que yo sepaa, todo el mundo opina aquí -como tú-, con el riesgo o el mérito de escribir sin sentido o con sentido de la realidad.

    RÉPLICA: Quizá en los comentarios, pero si se denomina (¿o se denominaba?) R.C. como no sedevacantista, resulta ilógico darles tribuna a quienes yerran -aunque sea de buena fe- con esta postura. Un sitio católico no debe tolerar el error y publicarlo, a menos que sea para refutarlo. La difusión del error sedevacantista sólo por ser anti-FSSPX es ilógica. La libertad de expresión en el sentido de publicar todo -aunque sea falso o erróneo- está condenado por la Iglesia. De ahí mi pregunta de si este sitio todavía reconoce o ya no al Papa Benedicto XVI como tal. Y no se me conteste, de manera infantil, que el blog no piensa sino las personas.

    AFIRMAS: “Mons. Lefebvre siempre dijo que a pesar de los errores personales progresistas, los papas posconciliares liberales seguían siendo verdaderos y legítimos sucesores de San Pedro.”

    RESPUESTA: Eso es falso. Siempre evadió el tema, al cual señalaba como muy difícil y triste para él. Ojalá que se hubiera definido por apoyar o rechazar la legitimidad del Papado de los 4 ocupantes de la Sede Conciliar, todo sería más fácil para los fieles.

    RÉPLICA: Dijo Mons Lefebvre el 8 de nov. de 1979:
    «La cuestión de la visibilidad de la Iglesia es demasiado importante para su existencia, como para que Dios pueda omitirla por décadas. El argumento de los que afirman la inexistencia del Papa pone a la Iglesia en situación confusa. ¿Quién nos dirá dónde está el futuro Papa? ¿Cómo podría ser designado un Papa donde no hubiera más cardenales? Este espíritu es un espíritu cismático, al menos para la mayoría de los fieles, que se afiliarán a sectas verdaderamente cismáticas como la de Plamar de Troya, la Iglesia Latina de Toluse, etc. Nuestra Fraternidad rechaza compartir estos razonamientos. Queremos permanecer adheridos a Roma, al sucesor de Pedro; pero rechazamos su liberalismo(….)Por eso jamás he rechazado ir a Roma a su llamado o al llamado de sus representantes. La Verdad debe afianzarse en Roma más que en cualquier otro lugar. Pertenece a Dios quien la hará triunfar». Después de leer esto ¿se puede decir -como lo hace Logan- que «SIEMPRE evadió el tema»?

    AFIRMAS: “No la salvarán (A la Iglesia) los grupitos ultrarradicales.”

    RESPUESTA: Quienes de seguro no la salvarán son los dirigentes de la FSSPX, porque simplemente no tienen esa intención.

    RÉPLICA: Yo dije que sería Dios y no el hombre, valiéndose -entre otros- también de los medios humanos que sean realmente fieles. Veamos lo que dije: «Quien la salvará será su propio Fundador y aprovechará los medios humanos que le sean realmente fieles y que han venido trabajando por su restauración universal. No la salvarán los grupitos ultrarradicales».
    Es indudable que en la mayor medida, si la misa tradicional subsiste y si la Tradición se predica sin componendas ha sido gracias a la FSSPX.
    Ahora Logan y otros se sienten con la capacidad de juzgar la intención de la FSSPX. Si han juzgado -sin autoridad alguna- lo que la Iglesia señala que no puede ser juzgado por nadie en este mundo -la primera sede-, resulta más fácil juzgar las intenciones de las autoridades de la FSSPX. La audacia contra lo mayor (Roma) permite la audacia contra lo menor (la FSSPX).
    A quienes juzgan irrelevante si quienes algo afirman en estos sentidos son o no sedevacantistas, arguyendo al Kempis, vean que forzan la interpretación, pues si lo que se afirma proviene también de la misma base sin sustento, las nuevas consecuencias que de ahí se deriven, carecerán también de fundamento cierto. Es cierto que si se dice una verdad no importa quien la dice, pero si se yerra y el error parte del principio erróneo del sedevacantismo, sí importa saber si quien habla es o no sedevacantista, más allá de los diversos matices y posiciones que entre ellos hay, pues se subdividen unos y otros. El error siempre ha tendido a fragmentarse, la historia de los cismas y herejías lo muestran.
    Así, sedevacantistas (o presedevacantistas, es decir en vías de serlo) contrarios a la postura de Mons. Lefebvre, resultan ser ahora los que interpretan «infaliblemente» a Mons Lefebvre y han hecho de sus textos lo mismo que Lutero hizo de la Sagrada Escritura, reinterpretarla a su gusto.
    Así si se les recuerda que nunca se negó ni rechazó ir a Roma, sacarán otros textos duros del gran obispo contra el modernismo e interpretarán lo contrario a lo que sí dijo explícitamente. Sería más honrado que reconocieran sus diferencias con Mons. Lefebvre y no que lo intenten enarbolar y reinterpretar para dizque confrontarlo con las autoridades actuales de la FSSPX. Resulta que los cuatro obispos -conforme a la libre «interpretación» de los nuevos anti-FSSPX fueron mal escogidos por Su Exclencia y ya supuestamente lo traicionaron, siendo que -en realidad- dicen lo que el mismo Monseñor Lefebvre siempre dijo. Veamos:

    “La fe es nuestra regla… la primera obediencia es la obediencia a la fe. Con todo, nuestro papel consiste en combatir los errores.
    Esto no impide intentar un contacto con estas personas, para tratar de convertirlas, para intentar que vuelvan a la tradición (Sic).
    Este es quizás un cometido muy presuntuoso, quizás muy difícil, pero es con todo lo que Dios nos pide (Sic)… una empresa muy delicada, porque al mismo tiempo que los criticamos, tenemos que mantener contacto con ellos (Sic).
    Nosotros en las conversaciones con Roma, de aquí a poco tiempo… ustedes saben que son cosas que llevan semanas…
    Y si en modo alguno quieren cambiar… continuaremos como lo hemos hecho siempre. Esperaremos los días de la Providencia, días mejores.
    ¿Que sucederá en Roma? ¿Aceptarán? No lo sabemos. No podemos saberlo por anticipado”.
    No, no son palabras de Mons Fellay sino de Mons Lefebvre (Ecône en 1988, ver Jesus Christus Nº 121, de Enero/2009)

    Que Dios los ilumine y el Espíritu Santo los llene de luz y del don del entendimiento.

    Paz y Bien

  28. ¿Si los últimos cinco fueron antipapas?

    ¿hasta que momento hubo Papa?
    ¿Juan XXIII fue Papa y luego dejó de serlo o nunca lo fue?
    Si nunca lo fue…me gustaría saber el motivo.

    Si lo fue y después dejó de serlo me gustaría saber el motivo y el momento.

    ¿Si la sede está vacante, quién va a proveerla?, tendrá que estar de acuerdo con uds. calculo.

    en fin me gustaría saber las respuestas……

  29. A ver… POR QUÉ ESA MANÍA DE ENCASILLARLO A UNO EN «GRUPOS»…
    «sedevacantistas», «los de la fraternidad», «lefevbristas»; «tradicionalistas»;….

    ¿POR QUÉ HAY PERSONAS QUE SE METEN A COMENTAR ACÁ Y NO SABEN NADA Y QUIEREN ARMAR «GRUPOS» COMO SI SE TRATARA DE PARTIDOS POLÍTICOS?

    Parecen esas maestras imbéciles que vengo aguantando desde el jardin de infantes: «hagan un trabajo en grupo»; «juguemos una competencia: dividanse en rojos y azules»… «ponganse un nombre e inventen un escudito para identificarse» POR FAVOR!!!! esas son manías masónicas.

    Acá se trata de hablar de LA VERDAD
    No de pertenecer a un grupito con un nombre identificatorio.

    SE ES CATÓLICO O SE ES JUDÍO… no hay otra opción.

    Ratzinger o Benedicto XVI, más allá de cómo quieran llamarle, SEA O NO SEA PAPA, (que para los papeles lo es), ES JUDÍO PORQUE DE SU BOCA Y DE SU PLUMA SALEN COSAS ANTICATÓLICAS, Y POR ENDE JUDÍAS.

  30. «bombas y AK-47»

    «¿Juan XXIII fue Papa y luego dejó de serlo o nunca lo fue?
    Si nunca lo fue…me gustaría saber el motivo.»

    De acuerdo al Derecho Canónico, ninguno de los 5 dejaron de ser Papas…

    PORQUE NUNCA FUERON PAPAS, SINO ANTIPAPAS…

    Roncalli cuando siendo Nuncio en Francia apoyó a la Masonería (documentado) fue excomulgado ipso facto de acuerdo a las excomuniones contra los masones vigentes en el Derecho Canónico.

    Las pruebas están en la designación que hizo del barón Yves Marsaudon, Gran Maestro grado 33, del Gran Oriente de Francia como ministro de la Orden de Malta:

    «le manifesté al Nuncio mis perplejidades a causa de mi pertenencia a la masonería. Mons. Roncalli me aconsejó formalmente que permaneciera en la masonería». (Rosario Esposito «Las grandes concordancias entre la Iglesia y la masonería» )

    «¿Si la sede está vacante, quién va a proveerla?, tendrá que estar de acuerdo con uds. calculo.»

    La Sede está ocupada, por un usurpador. En su momento y forma la proveerá la Iglesia de la manera que Dios determine. Lógicamente deberá estar de acuerdo con Cristo, Cabeza de la Iglesia.

    Servido.

    Ave Maria, gratia plena, Dominus tecum

  31. «Emma»

    Si tú nos JUZGAS «sedevacantistas», es por tu cuenta…

    No respondiste a la pregunta: ¿Tú sí lo reconoces como Papa legítimo a pesar de sus herejías manifiestas, reiteradas y escandalosas ampliamente difundidas en este blog?

    Tu embrollo: «sedevacantista», «antisedevacantista» y demás es incomprensible e irrelevante.

    Lefebvre cambió y titubeó su postura varias veces, ya que en las consagraciones contra la voluntad del «Pontífice» y al final de sus días llamó a esa misma Roma: ANTICRSTIANA. Y lo sabes…

    Escribes muy parecido a Krizet…

  32. Dice Logan: Si tú nos JUZGAS “sedevacantistas”, es por tu cuenta…

    Respuesta de Emma: Si un animal palmípedo se mueve como pato, nada como pato, tiene patas de pato, posee pico de pato y grazna como pato, evidentemente concluyo que es un pato.
    Si Logan dice que «La Sede está ocupada, por un usurpador» (cita textual). Si también ha dicho que «…esos (los preconciliares)son nuestros Papas. No los más de 5 antipapas de la historia reciente». Habla y piensa como sedevacantista, de ahí concluyo que lo es.

    Dice Logan: No respondiste a la pregunta: ¿Tú sí lo reconoces como Papa legítimo a pesar de sus herejías manifiestas, reiteradas y escandalosas ampliamente difundidas en este blog?

    Respuesta de Emma: Sí respondí. Pero Logan no quiere comprenderlo, pues no quiere comprender nada de lo que no le conviene. Expliqué que la materialidad de un error no conlleva una sanción jurídica sino que tiene que haber públicamente una herejía FORMAL y para ello debe existir una autoridad superior que JUZGUE: el acusado luego de ser amonestado dos veces si persiste en su herejía, LA IGLESIA -no Logan- lo declara formalmente hereje y, también, la IGLESIA -no Logan- lo depone. Mientras no haya deposición la jurisdicción siempre se conserva. El caso es que esto de la deposición y el juicio de deposición que aplica a todos los súbditos del Papa, no aplica al Papa mismo, pues la primera Sede no tiene una autoridad superior en la tierra. Por ello la Iglesia ha dicho en diversas ocasiones que el Papa no puede ser juzgado por nadie en este mundo. Repito lo que dije y Logan no deseó comprender: «Y sí, yo reconozco a Benedicto XVI como Papa legítimo pues la Iglesia señala que no tiene el Papa superior en la tierra y que no puede ser juzgado formalmente por nadie en este mundo (¿Quieren las citas?). Si usted -simple laico e inferior y sin autoridad alguna- se siente con la autoridad para juzgar la intención de un Papa y decretar la formalidad de su herejía (el que alguien diga una herejía material no implica que necesariamente sea hereje formal)y además DECRETAR que por ella no es Papa o ha dizque dejado de serlo, se atribuye poderes que ni Dios ni la Iglesia le han dado. Lea el estudio “Mons. Lefebvre y la Sede Romana” del P. Ceriani al que tanto se elogia (en Radio Cristiandad) ahora por haber dejado la FSSPX. Ahí está todo muy claro y no es necesario repetir lo que ahí está muy bien explicado».

    Dice Logan: Tu embrollo: “sedevacantista”, “antisedevacantista” y demás es incomprensible e irrelevante.

    Respuesta de Emma: «El embrollo» lo tienen los sedevacantistas. Toda la Iglesia universal reconoce a Benedicto XVI como Papa menos un grupúsculo que se siente con el poder divino de JUZGAR a quien la Iglesia enseña que nadie puede JUZGAR en este mundo. Este grupúsculo se divide y subdivide en minorías cada vez más insignificantes. Entre ellos no se entienden ni se ponen de acuerdo, llegando hasta el extremo de nombrar su propio antipapa en algunos casos (otros, equivocados pero más serios y con muy buena fe se deslindan de ellos). Cuando alguien les muestra la doctrina católica resultará -para quienes teniendo oídos no oyen y teniendo ojos no ven- incomprensible y esa doctrina la calificarán de irrelevante. Lean, al menos, el estudio del P Ceriani al que ahora ustedes alaban por su distanciamiento con la FSSPX. Si hay honradez intelectual no digan ni salgan con que ese estudio es también «irrelevante».

    Dice Logan: Lefebvre cambió y titubeó su postura varias veces, ya que en las consagraciones contra la voluntad del “Pontífice” y al final de sus días llamó a esa misma Roma: ANTICRSTIANA. Y lo sabes…

    Respuesta de Emma: Confundir deliberadamente la prudencia pastoral de Monseñor que en un principio analizó -sin sostener jamás esa postura- esa posibilidad con supuestos «cambios» de posición, es tratar de confundir y llevar el agua al molino de Logan. Y lo sabe…Como lo es erigirse en libres intérpretes de los textos de Su Excelencia. Lo mismo hizo Lutero con la Biblia para hacerle decir lo que a él le gustaba. Hablar contra la Roma modernista no es -ni nunca fue- hablar sosteniendo que la Sede estaba vacante. De hecho el estudio del P. Criani señala, precisamente, que Monseñor tuvo una postura inalterable. La primera parte de su estudio la encabeza precisamente así: «POSICIÓN INALTERADA DE MONSEÑOR LEFEBVRE DURANTE 20 AÑOS» y acumula ahí múltiples citas para sostenerlo. ¿El estudio del P. Ceriani es incomprensible e intrascendente, también? ¿Las citas de Mons. Lefebvre contrarias al sedevacantismo y favorables a mantener un diálogo con Roma para llevarla a la Tradición, resultarán también intrascendentes e incomprensibles? Si hay honestidad intelectual, deberían manifestar su oposición a Mons. Lefebvre y no erigirse en sus libres intérpretes para acusar a las actuales autoridades de la FSSPX que actúan y dicen lo mismo que su fundador. Todo lo que no le conviene -como la constitución para elegir Romano Pontífice decretada por S.S. Pío XII donde establece que las sanciones de excomunión en los electores o posibles elegidos, quedan en suspenso para efectos de la elección del Papa y que echan por tierra todos los alegatos de Logan en los que él (por su propia autoridad) decreta como no elegibles a los pontífices postconciliares y eso sin considerar que mientras no haya juicio de deposición la jurisdicción se conserva siempre- es, todo esto, para Logan, algo «irrelevante e incomprensible». En resumen, lo es todo aquello que no vaya en el sentido de su juicio particular y del decreto que él ha establecido para toda la Iglesia Católica Romana de que ésta se encuentra sin Pontífice. ¡Nada más ni nada menos! La Iglesia enseña que la primera sede no puede ser juzgada por nadie en este mundo (otro asunto «irrelevante» e «incomprensible» para Logan)….Ah! pero con la excepción de Logan mismo. Él sí puede juzgar y decretar la vacancia de la sede. ¿Con qué autoridad? ¿Se la ha delegado la Iglesia? ¿O Cristo mismo directamente lo nombró JUEZ de la legitimidad de sus Pontífices? ¡La audacia no requiere de ninguna autoridad! Lo dice Logan y punto. Lo demás resulta irrelevante. La salvación de la Iglesia depende de ese juicio y debemos estarle ¡además! agradecidos.

    Dice Logan: Escribes muy parecido a Krizet…

    Respuesta de Emma: Si así fuera, me encantaría que me dijera donde escribe. ¿Además, no dicen aquí que atiendas lo se dice y no a quién lo dice, según el Kempis? Ha de ser alguien fiel a la doctrina de la Iglesia. Y si lo que pueda yo decirle siempre le resultará «irrelevante», no tiene caso proseguir dialogando cuando voluntariamente cierra ojos y oídos, y sólo los abre para escuchar a quienes dicen lo que a usted le gusta.

    -oOo-
    Por último, mi pregunta sí fue la que quedó sin respuesta. Radio Cristiandad abre sus espacios a criterios sedevacantistas. Don Fabián: ¿Ustedes ya no consideran errónea esa postura? Si es errónea, usted sabe que la Iglesia condena el que se permita el libertinaje de expresión, pues prohibe la difusión del error. El error no tiene derechos y moralmente usted no tiene derecho a darles cabida y tribuna. Si, por el contrario, este sitio ya duda o niega la legitimidad de los últimos papas, lo correcto es señalarlo públicamente y deslindarse de Mons. Lefebvre. Lo que no parece justo es enarbolarlo y hacer una LIBRE INTERPRETACIÓN de sus textos para hacerle decir lo contrario a lo que sí dijo siempre, y de esta manera contraponerlo con las autoridades actuales de la FSSPX, aseverando -y adivinando, además, el futuro- que entregarán ésta en manos de la Roma modernista. Los textos que he citado de su fundador se encuentran en armonía con la línea de la FSSPX que no ha variado. Un asunto es manifestar sanas inquietudes pues en toda esta lucha hay riesgos y peligros reales, para prevenirlos y no caer en errores de buena fe, y otra el anatema a priori sobre lo que no ha sucedido y se pretende sucederá conforme a los prejuicios en que se fundamentan ustedes. Puede haber discrepancias y diversos criterios, pero no puede abrirse un sitio que se decía contrario -¿ya no lo es?- al error del sedevacantismo, sólo por estar también éste en oposición a la FSSPX. ¿No es esto un ecumenismo de todos los pelajes en contra de la FSSPX sólo por coincidir todos en ese antagonismo?

    ¿Publicará mi respuesta y contestará mi inquietud?

    Dios los bendiga y el Espíritu Santo los llene de sabiduría. La lucha por la verdad católica la necesita. No es un asunto personal de criterios, afinidades o simpatías, sino que la salvación de muchas almas está en juego. Eso es lo único que hay que ver realmente.

    Paz y bien.

  33. Emma: No hay sedevacantismo, como tampoco hay tradicionalismo. Y la FSSPX es una Fundación cuyo fin es dar la Misa, llamale tradicional, llamale como quieras. Para los que somos católicos es LA VERDADERA MISA.
    La FSSPX NO ES UN PARTIDO POLÍTICO NI UN SINDICATO NI UN CLUB SOCIAL NI UNA SECTA. Y tampoco es una Asociación en la que algunos ponen reglas.
    Los que asistimos a Misa podemos no estar de acuerdo con el acuerdo con Roma, y eso no nos hace ni sedevacantistas ni pecadores.
    La FSSPX no puede arrogarse derechos de excomulgar a nadie, como tampoco «borrarte de una lista» (que no existe tal)

    DE LO QUE SE TRATA ES DE SER CATÓLICO O NO SERLO

    NO SE TRATA DE PERTENECER A LA FSSPX O NO PERTENECER… ADEMÁS DE QUE NO SE PUEDE HABLAR DE PERTENENCIA PORQUE NADIE FIRMÓ UN CONTRATO NI FIGURA EN NINGUN LISTADO DE ADHERENTES.

    Los que están divulgando ese tipo de conceptos, son un grupo de fieles que se creen los dueños de la FSSPX y presionan a los curas, y además tienen el vicio del liberal argentino, de desear una parroquia en la que puedan manipular al parróco, flamearse los domingos con «cara de devotos» y lograr su puestito de chupacirio oficial. Y para todo esto empiezan a extraer de contexto frases de muchos obispos (llamemosle tradicionales… yo les llamaría CATÓLICOS) para usarlas a su favor.

    Por más que RAT-singer EN LOS PAPELES SEA PAPA (eso nadie lo duda)… NO PODRÁ ARRASTRARNOS AL ABISMO… PORQUE SOMOS OVEJAS.. PERO NO BOLUDAS.

  34. Emma o como te llames,

    Si tú calificas a un pato porque evidentemente es pato, puedes preciarte de conocimientos básicos. Pero ese mote de «Sedevacantista y Antisedevacantista» es una estupidez imposible de definir, aunque algunos como tú no lo entienden o no quieren entenderlo.

    Yo no juzgo a un Papa.

    En su momento San Bernardo y miles de católicos juzgaron al antipapa hebreo Pierleoni, Santa Catalina y miles más juzgaron al antipapa Clemente VII, miles más juzgaron a Juan XXIII 1.0, a Pedro de Luna, y un largo etcétera de usurpadores. Incluso miles juzgaron a San Hipólito y él al final tuvo que agradecerles ese juicio. ¿Tenían o no tenían razón?. Claro que la tenían.

    «Emma» o como te llames: Tú afirmas que ellos y yo juzgamos a un Papa, porque no entiendes que un Antipapa nunca llegó a ser Papa, aunque se ostente a sí mismo como tal.

    Eso de que somos una minoría, también refleja tu visión mundana y superficial de la Iglesia, porque son 260 Papas los que viven en la vida eterna de la Iglesia, más miles de obispos y cientos de millones de sacredotes y fieles.

    «Emma» o como te llames: Tus «Papas» de la Nueva Iglesia, que son realmente Antipapas, han sido tan solo 5, en los últimos 50 años y sus «sacerdotes» porque casi no tienen «vocaciones» como se ha hecho público en España.

    Eso de que la Iglesia Universal reconoce a tus «Papas» como tales, es tan falso como tu falsa teología.

    Son poquísimos quienes los reconocen realmente como Papas, Príncipes de los Apóstoles, toda vez que ni ellos se reconocen como tales… ahora promueven la herética colegialidad y además permiten que cada «obispo» del mundo e incluso cada ·sacerdote»decida si quiere o no obedecer sus «ordenamientos» simulados, como el ejemplo del rito extraordinario, la moral sexual, el modernismo, y muchos otros casos. Incluso piensan cambiar el nombre de Papa, por la de un presidente, líder, CEO o algo así en los próximos años.

    En cuanto a la Fraternidad; ni Lefebvre, ni Anás Schmidberger, ni Caifás Fellón, respetaron a Wojtyla Katz como Papa, ni le obedecieron, antes se rebelaron y los criticaron y condenaron en su momento. Por eso Wojtyla Katz los «excomulgó» y salvo Lefebvre quien se declaró feliz por ser «excomulgado» de esa falsa Iglesia, el resto asumió durante años estar excomulgado legalmente. Por eso expresaron su júbilo en enero…

    «Emma» o como te llames: Tu otro embrollo de Materialiter/Formaliter y la «autoridad para juzgar a un Papa», no opera en este caso, porque no se está condenando a un Papa, sino a un Antipapa, quien fue hereje, cismático y masón; mucho antes de ser «electo», incluso mucho antes de ser obispos y aún sacerdotes, si es que algún día fueron cristianos. Ya conoces el caso del «cardenal» Lienart mencionado por Williamson hace un mes.

    Las excomuniones decretadas por los centenares de Papas legítimos en casi 20 siglos no son nuestras, y en esos caso no requieren declaración alguna (latae sententiae) y con sólo conocerlas son automáticas.

    El hebreo Pierleoni (Anacleto II), quien fue combatido y depuesto tan sólo por simonía y hebraísmo. O Rampolla, por masón. Todos estos delitos previos a sus «elecciones legales».

    Además el juicio que ignoras ya está establecido desde mucho siglos antes. Por eso la Iglesia de siempre pudo deponer antipapas como en el gran cisma de occidente del siglo XV. ¿Acaso se equivocó la Iglesia en ese entonces cuando depuso no sólo a uno, sino a tres supuestos Papas y eligió a Martín V?

    Naturalmente que para deponerlos hubo muchos clérigos y simples fieles que se opusieron a ellos como antipapas, con razón y sin pecar. Por eso la Iglesia nunca condenó a esos simples fieles y clérigos y hasta los canonizó, como a Santa Catalina de Siena, Santa Colette San Bernardo de Clairvaux y San Vicente Ferrer.

    Sobre la postura de Juan Carlos Ceriani, él sólo sostiene la imposibilidad de juzgar a un Papa, nada sostiene de juzgar a un usurpador, a un Antipapa que jamás fue Papa.

    «Emma» o como te llames: También mientes cando aseguras que la»constitución para elegir Romano Pontífice decretada por S.S. Pío XII donde establece que las sanciones de excomunión en los electores o posibles elegidos, quedan en suspenso para efectos de la elección del Papa» porque ocultas que se trata de excomuniones por delitos simultáneos a la elección papal, no por delitos anteriores y además añejos y latae sententiae como en el caso del masón y promasón documentado como Roncalli.

    Y eso de que un Antipapa conserve la «jurisdicción» es otra aberración totalmente contradictoria hasta para el sentido común, ¿cómo va a gobernar desde el Papado alguien que no es Papa?. Por eso digo que te pareces a Krizet, y a Joelito, añado.

    Sobre el reto y tu pregunta a Radio Cristiandad, resulta de los más ridículo que exijas a Fabián Vázquez que censure a quienes no te dan la razón y no pidas lo mismo para herejes, protestantes, y sobre todo para tus Hermanos Mayores.

    1º. porque el mote de «sedevacantista» es tan imaginario como los ovnis, los homosexuales y la democracia. Ni siquiera has podido dar una definición correcta del mismo, porque no la hay. Es otra etiqueta hebrea, que algunos asumen por torpeza.

    2º. porque tus amigos de Pañal Digital sí dan cabida a lo que tú dices que no debe existir acá, pero a ellos los defiendes, no les exiges «correr» a nadie.

    3º en Radio Cristiandad ha gobernado la Verdad, así que se da cabida a quienes argumentan, incluso errores como los protestantes, los hebreos, los marranos, los acuerdistas y los modernistas; para que salgan a la luz sus contradicciones, como las tuyas.

    Así que como forista de RC, te reitero:

    Bienvenido, pero por favor, no te hagas el o la «purificador@»…

    Ave Maria, gratia plena, Dominus tecum

  35. Excelentes comentarios de la río platense.

    Solo quisiera agregar que el mismo padre Ceriani, en varias ocasiones, en particular en la conferencia que da a los jóvenes, afirma que se DEBEN DE ACEPTAR LOS MOTES DE TRADICIONALISTAS E INTEGRISTAS.

    De ninguna manera estoy de acuerdo con él al respecto.

    Los católicos somos cristianos y punto.

    En Cristo

  36. Como me cansa leer explicaciones y mas explicaciones entre los verdaderos católicos acerca de si son o no legitimos papas estos ultimos, obispos y sacerdotes enemigos de la tradicion, ocupantes solo de los Templos materiales de la Iglesia mas no de los verdaderos puestos y oficios eclesiasticos…..¿Acaso es uno ciego que no vea que la nueva iglesia modernista NO es la verdadera Iglesia Católica? Los rituales de ellos son blasfemas caricaturas de lo que son los santos rituales católicos, ¿Acaso no es palpable eso? Entonces por qué el asombro de esas «monjas díscolas», «reuniones ridículas ambientales», «misas multiconfesionales», etc…Eso hacen los modernistas y haran aun mas cosas terribles porque no son Iglesia Catolica…Si un protestante habla en contra de la Virginidad de nuesta Bendita Señora, me duele, pero no me asombra, porque se que son enemigos de la Verdad, pues asi pasa con los modernistas NO SON CATOLICOS, no nos asombre las cosas que hacen y que haran…..
    LES RUEGO, BUSQUEMOS INFORMACION, OCUPEMOS EL TIEMPO PRIMERAMENTE EN UNA UNION ENTRE LOS CATOLICOS VERDADEROS, UNION CONTRA EL ERROR, UNION EN ALENTAR EN LA FE A LOS QUE SOMOS DEBILES, POR FAVOR, ESTO URGE…

  37. SOBRE LO DICHO POR LA RIOPLATENSE

    A lo señalado por la Rioplatense no tengo mucho que comentar pues nadie ha dicho que la FSSPX sea un partido o un sindicato o un club. Ni nadie ha hablado que haya que pertenecer a ella necesariamente o que existan listas de adherentes. Claro que lo que importa es ser católicos y punto. Incluso, se puede respetuosamente diferir en tal o cual estrategia de ella o de alguno de sus miembros. Nadie pide unanimidad de criterios en lo que no es esencial o de fe. No viene al cuento todo lo señalado por la Rioplatense, pues no he dicho lo contrario.

    Lo que no se debe hacer es lo que algunos hacen aquí: erigirse en libres intérpretes de Mons. Lefebvre y hacerle decir lo que ellos desean. Aplican el libre examen -como lo enseñó Lutero- para reinterpretar los textos de Su Excelencia a su gusto y conveniencia y ponerlos en contradicción a lo que sí dicen realmente, para confrontarlos con la FSSPX que continúa la línea de su fundador. Quieren enarbolar el enorme prestigio de Monseñor Lefebvre para atacar a sus obispos y sucesores, igual que Lutero enarboló la Palabra de Dios contra la Iglesia fundada por el mismo Dios, a través del libre examen que gran parte de la doctrina desvirtúa; del mismo modo se hace la interpretación -por medio del libre examen- de los textos de Mons. Lefebvre para desvirtuarlo y ponerlo -con esa argucia- contra su propia obra.

    Si alguien difiere respetuosamente, muy bien. Independientemente de lo atinado o no de su criterio. Siempre que no invente ocultas intenciones y elabore juicios sobre la conciencia interior y profetice lo que supone sucederá necesariamente conforme a las maquiavélicas intenciones que sus prejuicios suponen.

    SOBRE LO DICHO POR LOGAN

    Empecemos por el aspecto más trivial de Logan: la descalificación de toda aquella persona que no se sume a su club de elogios mutuos. Sus argumentos ad hominem siguen la estrategia sionista de descalificar a las personas que no le son afines. A falta de argumentos se ataca o se ridiculiza a la persona misma. Por ello se usan apodos contra las autoridades de la Iglesia -y Radio Cristiandad se los publica- y de la Fraternidad, y se hace mofa de cualquier nombre o persona que opine diferente a ellos. Y hablo en plural, pues su caso es el de varios sedevacantistas de este foro.

    Así, cuando a mi persona se refiere, dice «Emma o como te llames». Así, me habla en género masculino: «bienvenido..». Así, me compara con otras personas a las que no tengo siquiera el gusto de conocerlas ni la menor referencia, por lo que no sé si debo agradecer o no esa comparación. En fin, que la delicadeza y caballerosidad brillan por su ausencia y el ataque personal se manifiesta con insidia. A mí no me importa quién es Logan sino lo que piensa y dice. Su persona me tiene sin cuidado. No sé si LOGAN es nick, nombre o apellido. Ignoro incluso su género, aunque supongo por la foto que publica -no sé siquiera si sea de él o es un mero icono que sacó de internet, pues por la moda y ausencia de color parece tomada en la década de los 40s- que se trata de un caballero, aunque no se comporte como tal con sus ataques personales y apodos o sobrenombres ofensivos contra cualquiera que difiera de su criterio sedevacantista. No se diga de su trato con una dama. En resumen, su estrategia no es de caballero, pues desconoce que esa cualidad no quita lo valiente.

    Paso ahora a contestar sólo lo substancial de su respuesta que ignora deliberadamente mucha de la doctrina y argumentos que presenté y echan abajo sus juicios y sus prejuicios.

    Resumamos, para ordenar, todo lo que dijo:

    1) Ha habido ya Antipapas en la Iglesia. Quienes los combatieron tuvieron razón. Luego, si Logan declara antipapas a todos los Romanos Pontífices posteriores al Vaticano II, tiene razón y si los combate como usurpadores, tiene aún más razón.

    Claro que no lo dice explícitamente así, pero en el fondo es ése su alegato del ejemplo de los VERDADEROS antipapas.

    Sólo que el argumento cae por tierra muy fácilmente: Que algo haya sucedido no es prueba de que ahora suceda. Con ese falso principio podemos llegar a las más absurdas conclusiones. Podría poner aquí mil ejemplos de ese absurdo alegato basado en ese falso silogismo (lo que ya sucedió es prueba de que ahora sucede), pero no perderé el tiempo.

    Además, la situación que ejemplifica es distinta, pues entonces había uno o dos antipapas al mismo tiempo que SIEMPRE estaba el legítimo y verdadero Pontífice. ¿Cuándo -en la historia de la Iglesia- un grupito minúsculo de fieles declaró antipapa a un Vicario de Cristo (sin haber otro que sí lo fuera) dejando la Sede Vacante por más de cuarenta o cincuenta años? Nunca. Y si lo hubiese existido, no hubiera pasado de ser algo folclórico y sin ningún valor jurídico, pues ese grupito no puede declarar y discernir y decretar algo en lo que no tiene la menor autoridad ni jurisdicción, aunque hubiese tenido la mejor de las buenas y equivocadas intenciones. Luego, lo que dice que ya sucedió no prueba nada (aunque realmente hubiera sucedido), pues lo que sí sucedió ni siquiera se compara a lo que ellos suponen ahora: una Iglesia sin verdadero Papa, sin verdaderos cardenales, sin verdaderos obispos, y con sólo un puñadito de sacerdotes. Una Iglesia sin la necesaria visibilidad del Papa por ¡medio siglo!. Una Iglesia microscópica reducida sólo a ellos que se ostentan como los únicos e infalibles en sus juicios. Una Iglesia sin más electores legítimos (pues creen que ya murieron todos los cardenales de Pío XII) y sin mas Pontífices pues no hay manera de elegir a un nuevo Pontífice, por lo mismo, a menos que Cristo baje de los cielos y lo elija directamente. Una Iglesia que espera a un Pontífice igual que los judíos esperan a un mesías y que en ningún caso llegará. Una Iglesia que desconoce que la verdadera Iglesia ha definido como verdad católica que el Romano Pontífice tendrá sucesores perpetuos hasta el fin de los tiempos. Una Iglesia en la que ha quedado interrumpida esa perpetua sucesión. ¿Qué clase de Iglesia es ésa?

    Por eso dijo Monseñor Lefebvre (al que ahora quieren enarbolar a través de la libre interpretación y la libre deformación de su pensamiento):

    «La cuestión de la visibilidad de la Iglesia es demasiado importante para su existencia, como para que Dios pueda omitirla por décadas. El argumento de los que afirman la inexistencia del Papa pone a la Iglesia en situación confusa. ¿Quién nos dirá dónde está el futuro Papa? ¿Cómo podría ser designado un Papa donde no hubiera más cardenales? Este espíritu es un espíritu cismático, al menos para la mayoría de los fieles, que se afiliarán a sectas verdaderamente cismáticas como la de Palmar de Troya, la Iglesia Latina de Toluse, etc».

    En resumen: Nunca ha habido un Antipapa sin su correspondiente y legítimo Papa. Nunca ha estado la Sede de Pedro vacante por medio siglo. La visibilidad de la Iglesia es necesaria. Es verdad de fe la perpetua sucesión de Pontífices hasta el final de los tiempos y ésta no puede quedar trunca ni interrumpida. Partir de que algo que ya sucedió es prueba de que ahora sucede, es un error muy elemental; siendo que, además, no sucedieron los hechos realmente así, como ahora dicen y suponen que son las cosas.

    2o- Alega Logan que no juzgan al Papa sino que declaran ellos -por «su autoridad»(?)- que nunca lo fue, pues estaba -juzgan sin autoridad para ello- impedido de serlo. Naturalmente todos los pontífices postconciliares están, según él, en ese caso.

    Lo que ignora Logan -a pesar que se lo expliqué ampliamente, pues lo que no conviene a su criterio lo pasa por alto- es que la Iglesia es la que juzga. Señalé que la materialidad de un error no conlleva una sanción jurídica sino que tiene que haber públicamente una herejía FORMAL y para ello debe existir una autoridad superior que JUZGUE: el acusado luego de ser amonestado dos veces si persiste en su herejía, LA IGLESIA -no Logan- lo declara formalmente hereje y, también, la IGLESIA -no Logan- lo depone. Mientras no haya deposición la jurisdicción siempre se conserva.

    Esto aplica para los cardenales y para cualquier nivel eclesiástico. El derecho de la Iglesia parte de hechos jurídicos declarados y no de procesos internos de la conciencia de cada quien. La herejía interna no elimina la jurisdicción. Tiene que haber herejía publica juzgada y declarada como tal por la Iglesia. Mientras no haya esa sentencia de herejía pública y declaración de deposición, la jurisdicción se conserva y puede el candidato ser sujeto de elección. Así un cardenal que haya dicho una herejía sigue siéndolo y conserva su jurisdicción. Mientras la Iglesia no declare que esa herejía material es también una herejía formal y deponga al sujeto, éste conserva el cargo con todas las prerrogativas y puede, por tanto, ser elegido Papa en un cónclave. Todo ello lo prueba el P. Ceriani en sus estudios sobre la Vacancia de la Sede y la bula de Paulo Cuarto. Así que es falso lo que dice Logan cuando afirma que el P. Ceriani «sólo sostiene la imposibilidad de juzgar a un Papa, nada sostiene de juzgar a un usurpador, a un Antipapa que jamás fue Papa». O no lo ha leído -pues no le gusta leer lo que pueda contradecir sus prejuicios- o si lo ha leído, en realidad miente Logan. Sólo Dios y él lo saben.

    El caso es que antes de ser Papas ningún Pontífice postconciliar fue ni juzgado ni depuesto de su cargo por la Iglesia, luego era sujeto de elección. Luego, también, su elección fue válida. Luego, Logan si está juzgando a verdaderos y legítimos pontífices decretando -por una «autoridad» falsa que se atribuye- que no lo son puesto que -alega sin sustento- que no eran sujetos de elección. Lea, Logan, sin prejuicios los estudios del P. Ceriani. Si es de buena fe, verá que está equivocado.

    Los juicios de la Iglesia son muy minuciosos y no se fundamentan en cualquier autor o panfleto que afirme tal o cual cosa. En realidad, van al fondo del asunto. No así, el juicio de Logan que empleará todo lo que favorezca a su opinión, más allá de la veracidad o falsedad de tal o cual testimonio o aseveración de alguien. Si un masón afirma algo contra Juan XXIII seguramente será cierto para Logan, sin necesidad de más pruebas. Y si ese mismo masón habla contra S.S. Pío XII, entonces será un mentiroso. Ése es el valor que se da a asuntos delicadísimos y ésos son los fieles de su balanza para su criterio. Gracias a Dios, los juicios los hace y los debe hacer la Iglesia y no Logan que se autoconstituye en juez de la legitimidad de los Vicarios de Cristo.

    Todo católico fiel debe en estos tiempos y circunstancias conocer más que nunca la doctrina católica para no caer en los errores progresistas, así vengan de la Roma modernista o de la facción sedevacantista de Logan a la que se le da tribuna aquí en un ecumenismo de todos los pelajes contra la FSSPX.

    3o.- Logan quiere poner de su parte «a 260 Papas los que viven en la vida eterna de la Iglesia, más miles de obispos y cientos de millones de sacerdotes y fieles».

    Cierto que podemos anteponerlos a los errores del modernismo -venga de donde venga, incluso de Roma-. Todos los Papas (con excepción de algunos que como Honorio erraron cuando no hablaron ex cáthedra, es decir que pudieron errar al no hacer uso de la prerrogativa de la infalibilidad, y que por cierto nadie los depuso ni declaró ilegítimos) y santos de la historia profesaron la fe católica. Ellos están doctrinalmente de nuestro lado. Sus escritos lo comprueban. Pero no están a favor del sedevacantismo de Logan. ¿Habrá hecho Logan una encuesta en el cielo y en el purgatorio para asegurar que son sedevacantistas todos los de la Iglesia triunfante o la purgante?. Con esos «argumentos» no hay posibilidad de diálogo. Según Logan, su postura la amparan y respaldan todos ellos. Seguramente también N.S. Jesucristo. Con esos «avales» no hay nada que se le pueda debatir y acaba con todo tipo de diálogo.

    4o.- Dice que yo miento al señalar que constitución para elegir Romano Pontífice decretada por S.S. Pío XII establece que las sanciones de excomunión en los electores o posibles elegidos, quedan en suspenso para efectos de la elección del Papa dizque porque oculto que se trata de excomuniones por delitos simultáneos a la elección papal, no por delitos anteriores.

    Afirmar no cuesta nada, probar es lo que se requiere cuando se argumenta. El caso es que esa constitución no dice nada de lo que inventa Logan. Lo reto a que compruebe que S.S. Pío XII dice en ese documento lo que Logan inventa por su cuenta. Que dé la cita del Papa y asunto terminado. Claro que no lo hará pues no hay tal.

    Lo que realmente sucede es que Pío XII quiso evitar cualquier duda en la elección y para que no hubiese el menor resquicio para impugnarla decretó eso. El Papa nos previno y salvó de los futuros Logans. Así que si hubiese habido un cardenal que realmente estuviese excomulgado por la Iglesia, esta excomunión no pesaría para efectos de la elección. Menos si no ha habido ninguna excomunión decretada.

    Entonces, de acuerdo con Pío XII, Logan se quedó sin el menor argumento.

    En resumen: Si consideramos como sedevacantismo la teoría que asegura -casi como si fuese dogma de fe- que los papas postconciliares por su modernismo previo no llegaron a ser o si fueron papas, dejaron de serlo por su posterior modernismo, no es más que una hipótesis sin comprobación alguna. Asegurarlo y sacar conclusiones canónicas de ello, es una imprudencia enorme que conlleva una responsabilidad moral muy grave. Por nuestra parte, no juzgamos la conciencia de quienes este riesgo asumen, pues seguramente muchos lo harán de buena fe y creyendo salvar a la Iglesia de la actual crisis, sin comprender que, en realidad, se suman al problema que quisieran arreglar. Quieren simplificar todo tanto y tan elementalmente, que cavan más profundamente el hoyo que ya existe en un problema tan complejo como es la actual y lamentable crisis en la Iglesia. Algunos sedevacantistas empezaron con esa buena intención y acabaron creando y eligiendo su propio antipapa. Otros más serios reprobaron esas actitudes francamente ya cismáticas. Otros irán retornando a la realidad y muchos más se quedarán perpetuamente esperando un papa al igual que los judíos a un mesías. ¡Olvidaron que es verdad católica la perpetuidad de los Romanos Pontífices!

    Dios los ilumine y ellos aprovechen esa iluminación. Cerrarse a cualquier argumento que compruebe su error, es encasillarse en un círculo de ceguera culpable. Quiera Dios que no sea así.

    Paz y Bien.

  38. Corrijo el último párrafo del segundo punto. Lo redacté mal y debe decir así:

    Todo católico fiel debe en estos tiempos y circunstancias conocer más que nunca la doctrina católica para no caer en los errores progresistas, así vengan de la Roma modernista o de otro lado; o bien, otro tipo de errores como los de la facción sedevacantista de Logan, a la que se le da tribuna aquí en un ecumenismo de todos los pelajes contra la FSSPX.

  39. P.D. En el asunto de Logan. Olvidé tratar este párrafo dicho por él:

    «Por eso Wojtyla … los “excomulgó” y salvo Lefebvre quien se declaró feliz por ser “excomulgado” de esa falsa Iglesia, el resto asumió durante años estar excomulgado legalmente. Por eso expresaron su júbilo en enero…».

    Para empezar es MONSEÑOR Lefebvre y no solamente «Lefebvre», aunque no le guste a Logan señalar y manifestar su dignidad de OBISPO y lo trate, irreverentemente, de tú a tú, pues en el fondo lo traiciona el sedevacantista que es, contrario a la postura de MONSEÑOR. Así manifiesta -una vez más- su irreverencia constante a todo lo que no sea sedevacantismo.

    Puedo poner múltiples citas que desmientan esta aseveración que ya resulta en verdad calumniosa. Ningún obispo JAMÁS ha reconocida como válida esa supuesta y falsa excomunión y siempre así lo han dicho. Los lectores de este sitio lo saben y lo han leído. Es tan cierto esto que resulta innecesario repetir citas y citas conocidas de todos. Los lectores no son tontos.

    Reto a Logan a poner alguna cita explícita donde digan los obispos aquello que calumniosamente les adjudica. Y no vaya a sacra citas que impliquen el libre exámen e infiera falsamente lo que no se dice en ellas. Por eso exijo una cita EXPLÍCITA.

    Otro asunto es que se haya considerado una acción incompleta pero favorable del Pontífice, pues quita los prejuicios de muchos contra la Fraternidad y permite que se acerquen a la Tradición católica.

    Si a los extremistas -como todo- les pareció mal ese gesto del Papa, es su juicio y ya. A mí me pareció incompleto ciertamente y parcial, pues debió de señalarse que la excomunión nunca existió realmente ni para consagrantes ni consagrados. Quien tenga un juicio contarario a ese gesto que lo señale, puede exponerlo pero sin MENTIR diciendo que los cuatro obispos se creyeron -durante años- realmente excomulgados. Nada más calumnioso. Y Logan lo sabe…

  40. Emma o como te llames, insisto.

    Hay muchos, miles; quienes sostienen que los postconciliares son usurpadores del Papado. Así que tu insultante aseveración de «pequeño grupo» se vuelve contra ti, y cada vez más.

    Es creciente el número de fieles que se dan cuenta de la verdad, en todo el mundo y lo sabes bien.

    Tú eres quien ofende a Lefebvre cuando ocultas sus verdaderas palabras cuando rechazó el acuerdo con la Roma anticristiana y a RatZinger en particular. Si crees que te consideramos fiel a Marcel Lefebvre tan sólo porque le llamas Monseñor, nos subestimas.

    Tú eres quien afirmó la tontería de que se puede elegir Papa a un sujeto excomulgado, porque si entra en el Cónclave ya no está excomulgado. Tú eres quien no puede demostrar eso.

    Si los 4 elásticos reconocieron o no las supuestas «excomuniones» caes con ellos en doble contradicción, porque; o Wojtyla no tuvo jurisdicción para decretarlas por no ser Papa, entonces negarían el Papado al hebreo polaco y por tanto su jurisdicción; o lo reconocen Papa y se alegraron de que les levantaran el castigo, aunque dejase pendiente a Lefebvre, sin la mayor protesta de los 4 sacrílegos sucesores (sacrílegos por lo de la Barca Invertida) .

    De un lado o de otro, estás en contradicción y por tanto mientes, junto con ellos.

    Continuará…

    Ave Maria, gratia plena, Dominus tecum

  41. Ave Maria!

    Emma: con respecto a su último comentario, quisiera hacer algunas observaciones.

    1) El decreto de la Congregación para los Obispos, lejos de señalar que la excomunión nunca existió (como usted y muchos más decimos que debió hacerse), expresa que tal excomunión sí existió y que, a partir del 21 de enero de 2009, se levantó tal censura.

    2) Esto hace que el decreto no solamente sea incompleto y parcial, sino tan erróneo como lo fue el decreto de 1 de julio de 1988, en el sentido de que ambos decretos expresan que los obispos participantes en la consagración del 30 de junio de 1988 quedaron excomulgados.

    3) Se dice que, ante los ojos del mundo (se entiende con ello las personas que no están en la Tradición), los obispos estaban excomulgados, esto es, que el mundo consideraba que la excomunión decretada en 1988 había sido válida. Por ello se celebró y se recibió con alegría este decreto defectuoso: porque por él, fieles fuera de la Tradición no temerían acercarse a la Fraternidad al «saber» que ya no existía esa excomunión.

    4) Sin embargo, las declaraciones de la Santa Sede sostienen que la situación de la Fraternidad aun permanece irregular y que no pueden administrar sacramentos lícitos.

    5) La verdad es que el decreto ha dado armas a los enemigos de la Tradición, pues la aceptación y el agradecimiento por el decreto defectuoso externados por las autoridades de la Fraternidad al Vaticano, expresan (al menos implícitamente) que se reconoce que hubo excomunión. Es bien cierto que esto no se dice explícitamente, pero al aceptar el decreto sin hacer la aclaración, ante los ojos del mundo, la Fraternidad está reconociendo la existencia de la censura: qui tacet consentit.

    6) Es verdad que en algunos comunicados, las autoridades de la FSSPX han dejado bien claro que no se reconocen las excomuniones, pero estos comunicados están dirigidos a quienes ya sabemos que no fueron válidas. Como dije antes, ante los ojos del mundo, la Fraternidad reconoció las excomuniones y esto puede verse en varios foros en los que esto se esgrime como argumento contra la Fraternidad la aceptación del decreto.

    7) Aun más, el haber solicitado el levantamiento de la censura es una aceptación de la existencia de la misma. ¿Quién, siendo sensato, puede negar esto? Mons. Fellay lo llegó a decir en febrero de 2006: «no podemos pedir que se levante algo que no existe». Entonces, si pidió que se levantara la excomunión es porque sí existe. Pueden pretextarse muchas cosas, pero nuevamente, ante los ojos del mundo, la idea que prevalece es que la Fraternidad solicitó el levantamiento de las excomuniones (aceptación de su existencia, aunque sea implícita); luego viene la aceptación y agradecimiento por el decreto, con lo que, ante los ojos del mundo, la Fraternidad reconoce la censura, si se quiere implícitamente.

    8) Podrá decirse ahora que no importa lo que el mundo piense o crea, que lo que importa es la verdad. Y eso es cierto, pero entonces ¿para qué solicitar el levantamiento del castigo? ¿Por qué alegrarse por el decreto? Si de antemano ya se sabía que las excomuniones habían sido inválidas…

    En resumen: las autoridades de la Fraternidad y con ellas la Fraternidad toda así como los fieles atendidos por ella y aun otros tradicionalistas más sabemos y estamos convencidos de que las excomuniones fueron inválidas y nunca existieron, pero ante los ojos del mundo, las excomuniones sí existieron y cesaron el 21 de enero de 2009, no por haber sido injustas, sino por un acto de magna benevolencia de Benito XVI.

  42. Ave Maria!

    Para completar el último párrafo de mi última intervención en este foro:

    … ante los ojos del mundo, las excomuniones sí existieron y cesaron el 21 de enero de 2009, no por haber sido injustas, sino por un acto de magna benevolencia de Benito XVI. Y todo esto a causa de que las autoridades de la Fraternidad solicitaron y aceptaron el levantamiento de unas excomuniones inválidas e inexistentes.

  43. Emma o como te llames,

    Según tú: «Nunca ha habido un Antipapa sin su correspondiente y legítimo Papa.»…

    En los 260 interregnos o «sedes vacantes», en muchas ocasiones se tuvo a uno, dos o más antipapas simultáneos, sin que se hubiese elegido Papa.

    Incluso a la muerte de Wojtyla, también antipapa, le sobrevivieron un montón de antipapas simultáneos, como el de Palmar de Troya y otros.

    Así que un Antipapa puede ser «electo» independientemente de quién, cuándo y cómo lo proclamen.

    Es necesario recordar también el escándalo del la «fumatta bianca» en 1958, cuando varios testimonios entre ellos los documentos desclasificados del FBI, y otros varios autores se eligió al antimodernista Cardenal Guissepe Siri, y a quien tras aceptar y elegir el nombre de Gregorio XVII, con presiones y amenazas de asesinatos de clérigos tras la Cortina de Hierro. Así se le obligó a «renunciar», renuncia inválida legalmente según el Derecho Canónico. (1)

    Luego, el Cardinal Frederico Tedischini fue electo, pero no aceptó la nominación y así se llegó a la negociación por el masón y promasón documentado, el «bonachón» Angelo Roncalli.

    Todo lo anterior lo refiere el exagente del FBI, Paul L. Williams, en su libro «The Vatican Exposed».

    (1) Department of State secret file, «Cardinal Siri,» issue date: April 10, 1961, declassified: February 28, 1994.

  44. Emma o como te llames,

    Lo que se ve no se juzga.

    Sobre las excomuniones, afirmas: «Otro asunto es que se haya considerado una acción incompleta pero favorable del Pontífice, pues quita los prejuicios de muchos contra la Fraternidad y permite que se acerquen a la Tradición católica.»

    «Si a los extremistas -como todo- les pareció mal ese gesto del Papa, es su juicio y ya.».

    Más contradicciones tuyas Emm@:

    Para ti «ese gesto del Papa», ¿es algo de celebrar?.

    O sea que ¿sí era necesario levantar excomuniones, o no tiene ningún significado?. ¿Quién te entiende?

    Además, ¿cómo puede ser que un Papa legítimo «ponga y quite excomuniones» gratuitamente, como si se tratara de regalos?.

    Así fue, según tú, su «gesto», pero sin ninguna explicación…sólo porque se le ocurrió, nomás.

    ¡Por favor…..! si te tragas eso, creo que tienes una garganta muuuy profunda.

    Continuará…

  45. Emma o como te llames,

    Vuelves a la superficialidad cuando afirmas neciamente:

    – «Nunca ha estado la Sede de Pedro vacante por medio siglo. La visibilidad de la Iglesia es necesaria.»

    Primero, la Sede no está «vacante» sino ocupada, pero por un usurpador…¿te recuerda algo la frase «abominación de la desolación en el Lugar Santo»?

    Sobre la visibilidad. La Iglesia en algunas ocasiones tuvo que recurrir a las catacumbas, muy lejos de la «visibilidad» que pregonas como «tu» doctrina.

    -Es verdad de fe la perpetua sucesión de Pontífices hasta el final de los tiempos y ésta no puede quedar trunca ni interrumpida.

    La Sede ha estado vacante en en 260 ocasiones y la Cabeza de la Iglesia es Jesucristo, el Papa es su Representante y la misión «perpetua» no es dogma de Fe. Otro error doctrinal llamado Papolatría.

    ¿O es perpetua o tiene fin la sucesión?, ¿entonces son heréticas las profecías de San Malaquías y la Sagradas Escrituras?, ¿y el Anticristo?.

    «Partir de que algo que ya sucedió es prueba de que ahora sucede, es un error muy elemental; siendo que, además, no sucedieron los hechos realmente así, como ahora dicen y suponen que son las cosas.»

    Sí claro, porque tú lo afirmas….

  46. La ignorancia generalmente es audaz, como en el caso de Logan. Personas como él que conocen y han estudiado algunos aspectos de la grave crisis que pasa la Iglesia, suponen que ese cúmulo de conocimientos los hacen «sabios» y se dedican a pontificar infaliblemente lo que suponen es «su verdad», aunque sea algo muy distinto de lo que es la Verdad realmente. Para Logan, todo mundo yerra y, por ello, hay que satanizarlo e insultarlo o mofarse de él si no cree y piensa como Logan. Su criterio es DOGMA de fe. Si el Papa es infalible en ciertas circunstancias, Logan cree -de sí mismo- que lo es en todas. Pero el católico sabe que debe pensar y sentir con la Iglesia y no con Logan. Logancitos ha habido muchos en la historia y ni quien se acuerde ya de ellos, en cambio la Iglesia de Cristo siempre permanece y es asistida por su Divino Fundador. La Verdad es Cristo y Cristo dejó un depósito para enseñar, definir, custodiar y transmitir. La Revelación se enseña por el Magisterio de la Iglesia, no por lo que los Logancitos imaginen.

    Logan dice -hablando «ex cáthedra»- que la doctrina que DEFINE que la institución del papado durará perpetuamente, es falsa. Logan sostiene que «no es dogma de fe». Que es un error al que bautiza de «papolatría».

    Por principio de cuentas, ignora el significado que tiene para la Iglesia el término perpetuidad. Perpetuidad debe entenderse «hasta la consumación de los siglos». Pero Logan -con la audacia que caracteriza a la ignorancia- alega, ¡muy en serio!, que: «¿O es perpetua o tiene fin la sucesión?, ¿entonces son heréticas las profecías de San Malaquías y la Sagradas Escrituras?, ¿y el Anticristo?».

    No entiende siquiera que si San Pío V declaró a perpetuidad el rito tridentino no quiso decir con ello que se celebraría en la eternidad sin fin. ¿O creerá Logan que en el Cielo, cuando la tierra haya pasado, seguirá celebrándose ese rito en el Cielo durante toda la eternidad? ¿O le reclamará Logan a este Santo Pontífice por haber empleado el término «a perpetuidad» cuando codificó el rito del santo sacrificio de la Misa? Le alegará a ese Papa santo: «¿Y San Malaquías y la Sagradas Escrituras?, ¿y el Anticristo?».

    Así, la ignorancia es audaz, orgullosa y persistente en su propia necedad.

    Veamos porqué lo digo. El Concilio DOGMÁTICO Vaticano Primero, define una doctrina de fe:

    «Ahora bien, lo que Cristo Señor, príncipe de los pastores y gran pastor de las ovejas, instituyó en el bienaventurado Apóstol Pedro para PERPETUA salud y bien perenne de la Iglesia, menester es dure PERPETUAMENTE por obra del mismo Señor en la Iglesia que, fundada sobre la piedra, TIENE QUE PERMANECER FIRME HASTA LA CONSUMACIÓN DE LOS SIGLOS».

    Logan niega esta enseñanza infalible de la Iglesia, luego Logan dice una herejía. La doctrina del dogmático Concilio Vaticano Primero es tachada por Logan de «papolatría». ¿Entonces yerra Vaticano I y acierta Logan? ¡Absurdo!

    Yo le expliqué que es verdad de fe la perpetua sucesión de Pontífices hasta el final de los tiempos y que ésta no puede quedar trunca ni interrumpida.

    Logan responde -lo cito integralmente en este punto-:

    «La Sede ha estado vacante en en 260 ocasiones y la Cabeza de la Iglesia es Jesucristo, el Papa es su Representante y la misión “perpetua” no es dogma de Fe. Otro error doctrinal llamado Papolatría. ¿O es perpetua o tiene fin la sucesión?, ¿entonces son heréticas las profecías de San Malaquías y la Sagradas Escrituras?, ¿y el Anticristo?».

    No comprende, porque ni el intento hace, que la sucesión perpetua queda confirmada porque aún cuando muera un pontífice, esa sucesión permanece con la elección de su sucesor, y a la muerte de éste con la nueva elección y así sucesivamente desde San Pedro hasta el último Pontífice al final de los tiempos. Logan -muy poco versado en estos temas teológicos- cree que es un asunto de simple cronología y cree, con un criterio totalmente materialista, que la sucesión se interrumpe durante los períodos que transcurren entre la muerte de un Papa y la elección de otro. No hay tal para la Iglesia. Al contrario, esa perpetua sucesión se manifiesta porque a pesar de la desaparición física de un Papa, se elige y nombra un nuevo Vicario de Cristo, tantas veces sea necesario hasta que llegue el fin de los tiempos.

    Cuando la Iglesia -no lo que diga yo o lo que diga Logan-, repito lo que dice la Iglesia es que habrá perpetuos sucesores del Papa, y para quien no le quede claro el término PERPETUO que emplea el Concilio dogmático, es el propio Concilio quien lo explica. Así dice que lo que instituyó en el apóstol Pedro, o sea el Primado, «menester es dure PERPETUAMENTE por obra del mismo Señor en la Iglesia que, fundada sobre la piedra, TIENE QUE PERMANECER FIRME HASTA LA CONSUMACIÓN DE LOS SIGLOS». (Véase Denzinger 1824)

    Entonces, le queda un sólo paso a Logan: O reconoce -con humildad- su error para poder permanecer dentro de la fe de la Iglesia o se empecinará en negarla y contradecirá al propio Concilio Vaticano Primero. Negar la PERPETUIDAD del bienaventurado Pedro en los Romanos Pontífices es herético, es contrario a la doctrina enseñada por un concilio dogmático. El ignorante que dice una herejía es sólo hereje material (dice una herejía pero no tiene conciencia de ello y no existe la voluntad de ser herético y permanecer en el error), pero quien sabiéndolo persiste contumazmente y, además, de manera advertida le es claro que tal criterio es herético y no rectifica, incurre en herejía formal y por tanto culpable.

    El orgullo intelectual siempre es mal consejero. Muchos se pierden por esa soberbia intelectual que les impide reconocerse falibles y que erraron. La gracia de Dios implica reconocerse poca cosa, sólo el humilde rectifica y NO HAY MAYOR GRANDEZA QUE LA HUMILDAD. El soberbio piensa al revés, le parece denigrante la humildad y el decirse falible. La parabola del publicano y del fariseo nos muestra que quien salió justificado fue el humilde publicano y no el soberbio fariseo.

    El humilde no hiere, no busca lastimar ni ofender. No se erige en dueño y dispensador de la verdad, aunque tenga o pueda tener la razón. El humilde oye y analiza lo que se le dice, no se cierra ni se encierra en sí mismo. Se sabe falible y está siempre presto a rectificar si yerra. Hay errados llenos de soberbia y hay quienes teniendo la verdad también la asumen con altivez y soberbia y se vanaglorian de ella y se creen dueños y dispensadores de ella. El humilde que posee la verdad quiere convencer, por ello emplea la caridad. El soberbio -posea o no la verdad- siempre creerá que ésta es su patrimonio y se regordea de ello. No acepta la menor discrepancia de él. No reflexionará nunca lo que se le dice, sino buscará argucias y se creerá muy ingenioso con ellas, PUES ESTÁ SIEMPRE MÁS PREOCUPADO POR «GANAR» LO QUE CONSIDERA UNA CONTIENDA QUE POR BUSCAR SINCERAMENTE LA VERDAD; asumirá un actitud de perdona vidas y de niño berrinchudo si no se le halaga, se le admira y se le da la invariablemente la razón. Por ello es incapaz de un diálogo constructivo.

    Viendo esto, me parece absurdo un diálogo de sordos. Dice Logan: «Si crees que te consideramos fiel a (sic) Marcel Lefebvre tan sólo porque le llamas Monseñor, nos subestimas». Y yo le digo, no, nunca lo he subestimado, el error fue el contrario: SOBRESTIMAR que se podría dialogar de manera constructiva con él.

    Me pegunto si tiene algún sentido contestar a «argumentos» tan pueriles como éste: «Tú eres quien ofende a Lefebvre cuando ocultas sus verdaderas palabras cuando rechazó el acuerdo con la Roma anticristiana y a RatZinger en particular». ¿En dónde oculté esas palabras? ¿Todo lo que ha dicho Monseñor y que no he publicado en este pretendido diálogo lo oculto? Pues resulta que soy una gran «ocultadora» y una terrible «ofensora» pues ha sido mucho lo que Monseñor ha dicho y escrito y yo sólo he tenido oportunidad de citar unas cuantas de sus palabras. ¿Tendría algún sentido tratar de explicarle que a lo que se refiere me provocó gran gusto y más el saber que retiró su firma de ese acuerdo?. Para qué…si sólo concluiría -con un criterio muy elemental- que me contradigo. Cuando hay estrechez de miras todo se quiere simplificar tanto que se pierde de vista la objetividad y la complejidad de las situaciones. Las cosas son como se quieren mirar, según Logan, y no como realmente son. Y la subjetividad propia se transforma en dogma de fe. Y además se ufanan de su propia inmovilidad en su subjetividad, presentando todo esto como fruto de sus fuertes convicciones.¡Vaya!

    Espero que al menos, en algo tan evidente como lo es la doctrina enseñada y definida por el Concilio Vaticano Primero, le exija a la conciencia de Logan una rectificación. De otro modo, deberá tener presente lo que dice y sanciona el mismo Concilio:

    «Si alguno, pues, dijere que no es de institución de Cristo mismo, es decir de derecho divino, que el bienaventurado Pedro tenga PERPETUOS sucesores en el primado sobre la Iglesia universal; o que el romano pontífice no es sucesor del bienaventurado Pedro en el mismo primado, SEA ANATEMA» (Denzinger 1825)

    ¿Entonces es o no PERPETUA la sucesión de los sucesores de San Pedro en el primado? ¿Se le cree o no al Vaticano Primero?

    Logan ha dicho una herejía MATERIAL. Materialidad que le niega a todos, pues para él no hay distinción entre herejía material y formal. El hereje -piensa Logan- sólo puede ser hereje formal y siempre pierde su dignidad y su jurisdicción. No conoce ni la doctrina ni la legislación de la Iglesia, que juzga ELLA -no un simple laico-, cuándo hay herejía realmente formal y cuándo -en tal caso- destituye y remueve la jurisdicción de quien cayó realmente en herejía formal. Para Logan, es él mismo y no la Iglesia, quien juzga esa formalidad en la herejía y la subsecuente perdida de jurisdicción. Se considera juez de los Vicarios de Cristo a los que prejuzga incapaces de asumir el Pontificado por que él ya juzgó y determinó que previamente eran herejes formales sin jurisdicción alguna.

    Como me ha parecido inútil este diálogo de sordos y sin fruto (aunque quizá a otros les permita profundizar en todo esto y comprobar que no todo es tan simplificado como ingenuamente lo cree Logan), y dada la actitud caprichosamente infantil asumida por él, tanto en la indigencia de argumentos como el modo tan «caballeroso» de tratarlos, no pienso prolongarlo de manera PERPETUA. Sin embargo, hay algunos aspectos que conviene precisar PARA LOS DEMÁS LECTORES, antes de cerrar la carpeta. Asimismo, le debo una respuesta a Jafg que, a diferencia de Logan, tiene una manera muy correcta de presentar su pensamiento, lo cual estimo y agradezco.

    Paz y Bien

  47. Hola Emm@ o como te llames

    La época breve en que tendrá lugar la batalla final entre el «Dragón de 7 cabezas y 10 cuernos el G-20 y la Mujer vestida del sol, La Santísima Virgen María» que menciona el libro del Apocalipsis Cap. XII. Les hablaré, de lo que es ya el complot del G-20 urdido contra la Iglesia, en contra de Nuestro Señor Jesucristo, de Dios Padre y, luego cómo fue posible que esos autores -de los cuales el principal es el mismo Satanás- hayan logrado introducirse en la Iglesia y servirse de sus hombres para concretar sus planes.

    Nos encontramos, sin duda, en una situación trágica, socio política económica bélica mundial, por lo tanto debemos tomar resoluciones firmes; somos los herederos de Dios que vivimos en esta época, en esta situación de la Iglesia en la que el mismo Papa está comprometido, por eso hemos de obrar en consecuencia, para defender a todo precio la Fe Católica y la Santa Iglesia, por nosotros como católicos latinoamericanos, ya que las HERMOSÍSIMAS Iglesias Católicas de Europa se encuentras bacías de cuerpo, alma y sin fieles.

    Ustedes conocen el libro de Sardá y Salvany: «El liberalismo es pecado», este libro fue escrito ya hace casi un siglo y aprobado por San Pío X, aprobado por la Santa Sede. EL LIBERALISMO ES PECADO. ¿Y qué es ese pecado de liberalismo? Es la Revolución del hombre en contra de Dios; el deseo de independencia: el hombre quiso liberarse de Dios, o la libertad del hombre que quiso alejarse de Dios.

    ¿De qué hizo la libertad el hombre? ¿Para qué la hizo? Hizo la libertad de pecar, de ser libre para poder pecar, para obrar según su conciencia: libertad de conciencia, libertad de prensa, libertad de pensamiento…

    Antes de producirse esto el hombre y el Vaticano dependía de Dios y sentía esa dependencia de la Autoridad Suprema, la Verdad perfecta, la Ley misma […] ahora festejan la independencia, los países festejan su independencia, no sería nada si se tratara de una independencia de orden político o de un hecho simplemente histórico, lo hacen festejando la de Dios.

    Podríamos preguntarnos ¿qué es ese liberalismo, cuál es su definición? Y diremos que el LIBERALISMO es una religión; una que quiere reemplazar a la Católica; que tiene sus propios sacerdotes: los dirigentes Iluminatis, los dirigentes de la Masonería del G-7 que ahora ya están infiltrados en el G-20. Ellos son sus sagrados pontífices, ellos enseñaron esta religión en sus logias y desde allí dirigen la operación de destrucción de la Iglesia y de la Cristiandad.

    Esa religión-liberal tiene su culto, laico, el de la Diosa Razón, que fuera adorada en la Catedral de París en la Revolución Francesa. El culto a la libertad y con su estatua emblemática mundial en Nueva York, que significa la Gran Ramera, Ap. XVII y XVIII. Ese culto que hace estatuas que reemplazan a las -de la Santísima Virgen María y a la Cruz de Nuestro Señor Jesucristo.

    Esta nueva religión del G-20, aquelarre creado hace un año solamente, tiene su calendario, sus gestas laicas reemplazando a las de Dios, con sus mitos: el hombre, la razón, la libertad. El hombre es tratado como todopoderoso, como centro de la Creación, sin deberle nada a Dios.

    Y tiene también su decálogo reemplazando al de Nuestro Señor, este es el de los derechos del hombre. No más derechos para Dios. No más obligaciones para el hombre, sino los derechos para poder pecar, para elegir lo que quiera, para que todos respeten su conciencia. Jesús en cambio, no dijo eso a sus apóstoles cuando les enseñó a predicar: «quien crea, y se convierta, se salvará, quien no crea se condenará». No les dijo que cada uno siguiera su conciencia, les dijo que enseñaran la Verdad y por esto ellos murieron mártires de la Verdad. No para que cada uno obrara según su conciencia, no para que les dijeran «hagan lo que quieran», y sin embargo, por desgracia, ese es el espíritu que domina hoy aún en el interior de la Iglesia Católica, desde el CVII.

    Esta religión de liberalismo del G-20 tiene también su política su organización: LA DEMOCRACIA; el poder ya no procede de Dios sino del hombre, es él quien hace la ley. La democracia también se transforma rápidamente en socialismo y en comunismo; la mayor parte de las naciones que son democráticas se encuentran en esta situación, dirigidas por un poder socialista, como China, Rusia, Cuba y sus aliados.

    Todo esto procede de esta religión liberal; ella tiene, además, sus fuerzas, Sin duda ustedes lo saben mejor que yo, ya que no estoy enterado de los asuntos secretos de las logias satanicas, pero es un hecho que tienen poderes ocultos, en las finanzas. Qué o quién, no lo se, pero tienen todo el dinero del mundo y dominan las finanzas en todos los sectores de las ciudades; ese poder enorme que puede tranquilamente aniquilar una nación suprimiéndole los créditos -tenemos el ejemplo aquí en los países de América Latina- y a cambio de esos créditos exigen que, en estos países, se aplique la religión liberal.

    Tienen así una fuerza asombrosa y un poder indudablemente diabólico.

    Tienen también sus medios de comunicación que están todos en manos de la masonería. En Europa ya no existen periódicos católicos, no los hay ni en Italia ni en Francia ni en el mundo entero, todos están en manos de los poderes internacionales, Iluminatis y Masonicos […]

    Ahora, finalmente, están en camino de instalar una Super-religión existencialista la del New Age; tienen ustedes conocimiento de la reunión realizada en Asís. Se realizó otra reunión, también allí, presidida por el príncipe Felipe de Edimburgo, esposo de la reina de Inglaterra, en la cual se hallaban las cinco grandes religiones de la tierra, dentro de la misma Basílica. Salió esto en varios diarios europeos; allí figura el discurso pronunciado por el citado príncipe en aquella ocasión, dijo él: «Así se obtiene la gracia de tener unidas aquí las cinco grandes religiones de la tierra, al fin no habrá tapujos, al fin se acaba en una sola y única verdad religiosa y al fin se suprime el escándalo cristiano de aquel hombre que vivió hace 20 siglos y pretendió decir de sí mismo: Soy el Camino, La Verdad y La Vida». Y bien, ¿es o no una declaración contra Nuestro Señor Jesucristo? Esto no es más que una etapa para llegar a la formación de esa SUPER RELIGIÓN. Es toda una organización, un verdadero complot, meditado, pensado punto por punto para destruir toda la Fe Católica. Lo dijo bien S.S. El Papa León XIII, que el fin que interesaba a estas asociaciones era destruir las instituciones cristianas y particularmente, una contra la cual se encaminan: la familia. Cada vez hay menos matrimonios en todo el mundo, inclusive en las mismas legislaciones se sostiene la unión libre; en muchos países son menores los impuestos a los concubinos que para quienes sostienen y tienen un verdadero matrimonio.

    Y ahora llegamos al momento principal, es el golpe maestro pensado por Satanás; introducir en la Iglesia esta falsa religión del New Age, sirviéndose de sus hombres -sobre todo los episcopados- para establecer la revolución liberal. Es una situación verdaderamente asombrosa., inverosímil. Esa infiltración en el seno de la Iglesia se realizó sobre todo después del Concilio Vaticano II. El mismo Papa cuando era el Cardenal Ratzinger, en su libro «Teoría del principio teológico», dice claramente que luego de los años sesenta hubo algo que cambió en el seno de la Iglesia católica, reconociendo ahora, principios que le son ajenos, que vienen de 1789, de la Revolución Francesa. Esto dice abiertamente; inclusive, que el Vaticano II fue el golpe final, que a partir de él no se nombran más que obispos favorables a la revolución liberal. Vean por ejemplo en Chile, Brasil, Alemania, Suiza, Francia, Italia, etc, etc. todos esos obispos son liberales, pro-socialistas y hasta marxistas, como los alineados a la Teología de la Liberación.

    La revolución estaba instalada fuera y en contra de la Iglesia Católica; ahora, por medio de sus hombres, se halla adentro y asistimos a su crucifixión. Ella sufre una verdadera pasión. Lo dijo el mismo Paulo VI, que asistimos a la autodemolición de la Iglesia. ¿Qué quería decir? La destrucción por los mismos hombres de la Iglesia…

    Es clarísimo como en Francia, Mitterrand pudo llegar al gobierno gracias a los obispos que entusiasmaron a los fieles para elegirlo, para votar por socialismo. En cuanto fue nombrado presidente atacó con todas sus fuerzas las escuelas católicas, para estatizarlas, y no fueron los obispos quienes presentaron oposición, sino los fieles, que en número de dos millones llegaron a París para protestar contra la enseñanza libre. Los obispos no hicieron nada. Podríamos citar cantidad de ejemplos, libros inclusive, libros que han denunciado esa revolución estatal de la Iglesia […]. Pero todas estas denuncias, todas esas protestas no han cambiado en nada la situación, para nosotros, los Católicos, que tratamos de permanecer unidos a la Iglesia y a la Tradición, es indignante.

    Ante esto nos encontramos. Debemos, entonces, reagruparnos, como verdaderos católicos, en torno a los altares. Altares católicos Y NO ESAS MESAS DONDE SE DA LA COMUNIÓN EN LA MANO. Altares del verdadero Sacrificio, junto a los verdaderos sacerdotes, verdaderos obispos, verdadera doctrina, verdadera Religión, para asistir a la verdadera Misa católica.

    Es el altar el tesoro de la Iglesia. El sacrificio de Nuestro Señor es lo más hermoso, lo más grande, lo más sublime que Él nos dejara. Debemos reencontrarnos ahí, en esos altares, para reconstruir la Cristiandad.

    Todas las gracias proceden de la Cruz de Nuestro Señor Jesucristo y que ahora se quiere sacar hasta de los centros educativos de Europa y que es parte cultural por siglos de los europeos. Gracias que han hecho muchos mártires por Dios, que le han dado a la Cristiandad el espíritu misionero. Si queremos entonces, decía, reconstruir la Iglesia Católica, debemos Adorarle en esos altares y para tenerlos, necesitamos sacerdotes SANTOS.

    Debemos hacer familias cristianas, es a través de ellas de donde proceden las vocaciones. Familias numerosas, unidas, donde se reza en común, donde se dan ejemplos, donde reina la modestia y las virtudes cristianas […].

    Nosotros queremos volver a proclamar a Nuestro Señor como Rey; no queremos otro Rey más que Él y lo grabe es que a estas alturas del fin de los tiempos el G-20 nos va a imponer El Reino Universal con una sola religión existencialista mundial, este será el gobierno de la primera bestia del Ap. 13, el anti-papa 113 según las profecías de San Malaquias, El Cardenal Tarcisio Bertone, que reinará en conjunto con la segunda bestia del Ap. 13, el Anticristo-Maitreya; unidos harán el cuarto jinete del Ap. 6, 7-8 y el gobierno único mundial. El G-20 nos impondrá el biochip 666, no solamente en nuestras familias sino también en nuestras ciudades y en nuestros países como es el proyecto en Chile y a través del seguro social en U.S.A. El Reino de Nuestro Señor como fue predicado durante siglos, ese es el que debemos defender. Que podamos decir: «Más vale morir que traicionarlo. »

    Todo indica que El Vaticano sigue la agenda marcada por estas dos bestias del Ap. 13. El ecumenismo con el SIONISMO, con anglicanos, ortodoxos y con el dragón de China esta descrito en el mismísimo Ap.13, 2 y denunciar a estas alturas del partido (siglo XXI) la intoxicación del mal en la atmósfera circundante, por el SEDEOCUPANTISTA es solo con el objetivo de crear un solo gobierno único mundial y con una sola religión existencialista mundial, desde el Vaticano.

    Les escribe un CATÓLICO estudioso del tema, desde Ecuador Sur América, preocupado porque El Vaticano es ya la sede del Anticristo, como dijo Nuestra Madre en La Salette en 1846, párrafo Nº 28.

    Que Dios se apiada de todos nosotros

  48. Emm@ o como te llames,

    En cuanto a tu psico-análisis on line es un poco ridículo, no es lo tuyo.

    Muchas gracias por humillarme y llamarme «Logancito», ignorante y limitado, porque en verdad lo soy; de verdad te lo agradezco porque así me obligaste a poner los pies en la tierra y considerar tus sutiles engaños y perfidia.

    Ya en la materia que realmente merece la pena:

    No respondiste, deliberadamente, a tu cotradicción sobre la «excomunión» contra los 4 elásticos y el sacrilegio que cometen cada vez que «celebran» en los templos profanados. Me imagino que para ti, igual que para tus socios, es una «papa caliente».

    También me quieres anatematizar como «hereje formal» y ni siquiera eres capaz de esclarecer tu contradicción al reconocer a un «Papa» al que criticas de «hereje formal» porque según tú NADIE LE HA DICHO O «AMONESTADO» DOS VECES…y además lo desobedeces, NEGANDO SU JURISDICCIÓN SOBRE TOOODA LA IGLESIA, incluida la FSSPX, a la q

    Aseguras que es Dogma de Fe, la Perpetuidad de los Papas, no del Primado de Pedro. Y te sumerges erróneamente en una frase del Concilio Vaticano Primero que malentiendes y DEFINES EL «DOGMA» DE LA PERPETUIDAD DE LOS PAPAS. Mientras que el Vaticano I definió UN SOLO DOGMA, la INFALIBILIDAD del Papa, cuando define la Doctrina de Fe, Ex Cathedra, Como Pastor Universal de la Iglesia, Urbi et Orbi.

    Y eso lo sabe un simple fiel como yo, no una «sacerdotiza» u «obispa» como tú.

  49. Emm@ o como te llames,

    Continuando con tus «anatemas» sin autoridad:

    Sabemos por boca de Nuestro Señor, que la asistencia de Dios a la Iglesia será hasta la consumación de los siglos, y que las Puertas del Infierno NO PREVALECERÁN, aunque sí se instalarán por un tiempo en el Lugar Santo (Profetas San Daniel y San Juan Apóstol).

    Sabemos que el Anticristo arrastrará a muchos a través del engaño y que perseguirá a la Iglesia, peor quizá que en los primeros tres siglos, obligando a los fieles a parmanecer ocultos en las Catacumbas, contrario a tu doctrina de la «visibilidad».

    Sabemos con certeza que hay 260 papas legítimos que viven en la eternidad, el primero de ellos San Pedro, y el último conocido Pío XII.

    Sabemos que han habido decenas de antipapas, algunos de ellos contemporáneos como:

    * Pedro II de Canadá, Peter Athanasius, Canadá.
    * Pedro II de Francia, Maurice Archieri, 1995, Francia.
    * Pedro II de Alemania, Jules Tischler.
    * Pedro II de Pennsylvania, Chester Olszewski, Pennsylvania, USA. 1980
    * Pedro Romano II de Australia, William Kamm, Australia.
    * Pedro II de España, Manuel Alonso Corral, 2005.
    * Adrián VII, Francis Konrad Schuckardt, 1984.
    * Pedro Atanasio II de Bruselas, De identidad civil desconocida, al ser “coronado” ante la tumba de San Pedro, en Roma, el 10 de abril de 1984.
    * Valeriano I, Fr. Valeriano Vestini, 1990.
    * Lino II Víctor Von Pentz, 1994, la Comunidad Católica Bizantina.
    * Pío XIII, Mons. Lucien Pulvermacher, 1998.
    * León XIV, Monseñor Oscar de la Compasión.
    * Inocencio XIV, Juan Bautista Bonetti.
    * Alejandro IX, Alejandro Tomás Greico.
    * Alejandro IX, Joaquín Llorens Grau.
    * Emmanuel I, Gino Frediani.
    * Juan XX, Roberto Carnevale.
    * Benedicto XVI. El de Roma, éste último sí cuenta con el apoyo abrumador de la Gran Prensa Mundialista Anticristiana.

    LA PEWRFPETUIDAD DEL PAPADO.

    Nunca equiparamos, como tú neciamente señalas, perpetuidad con eternidad. Y precisamente la Codificación a Perpetuidad de la Santa Misa por San Pío V, fue burlada por Juan XXIII -tu Papa- y adoptada sigiliosamente por la FSSPX.

    El Papado podría ser a Perpetuidad, hasta el fin de los tiempos, no lo negamos porqaunque NO ES DOGMA DE FE. Pero los Papas al morir para este mundo, necesariamente incian un interregno (260 veces hasta la fecha), el cual puede extenderse meses o años, cuanto Dios Nuestro Señor determine, como lo señalan el prio San Francisco de Asís, quien profetizó la llegada del Usurpador.

    Asimismo, autores más calificados que tú y yo, como el mundialmente famoso jesuita Malachi Brendan Martin, escribió un libro titulado en español el Último Papa y ¿de qué crees que trata?. Igualmente San Malaquías nos habla de un último Papa,

  50. Continuamos,

    La Profecía de San Francisco de Asís la puedes leer en inglés:

    http://www.novusordowatch.org/francis.htm

    Si el Papado es a Perpetuidad, los Papas no lo son, debido al interregno, en este caso prolongado, aunque el tiempo para Dios es breve.

    Por eso defendemos al Papado en contra de los usurpadores, porque son ellos quienes dañan a la Iglesia con el traje de pastores legítimos, ocupando la Sede. Y es precisamente el principio de «colegialidad» y de igualdad con otros obispos e incluso con los «pastores» de otras religiones lo que fue y es enseñado heréticamente por Roncalli y sucesores, no por mí.

    ¿Recuerdas el abandono del Silla Gestatoria y de la Tiara Papal (convertida enun trofeo de guerra de la Sinagoga en USA), así como la frase «soy uno entre iguales» del hebreo Montini Alghisi, y repetida en varias enseñanzas de Wojtyla Katz y RatZinger Palpatine?

    Y así será hasta que sea restaurada la Sede y en ese caso el Papado vuelva a tener un representante visible, sin duda ni mancha, que guíe a la Iglesia por el camino de la Verdad, no hacia el Infierno, como tú mism@ reconoces de tu «Papa», al cual acusas de «hereje formal».

    Por eso combatimos tu actuación doble y la llamamos pérfida.

    Porque igualmente, quien acepta a un Papa como tal , tiene toda la obligación de obedecerlo en virtud de su jurisdicción, aunque en materia de Fe tenga sus reservas, que además no son siquiera reservas, sino plena seguridad de herejías contumaces y reiteradas.

    Además, es falso que somos nosotros quienes juzgamos a loa herejes, falsos Papas. Es la Iglesia a través de s milenario Magisterio la que los ha juzgado y no sólo ahora, sino en decenas de ocasiones.

    O, ¿vas a decir que el del Palmar de Troya, los múltiples Pedros Segundos o el tal Pío XIII, no son antipapas, porque no hay declaración de Dios al respecto?.

    Igualmente ¿quién declaró antipapas el montón de usurpadores de los 2 milenios?…¿con qué autoridad?…

    Ave Maria, gratia plena, Dominus tecum

  51. Estimados hermanos en Cristo:

    Espero que sea ésta la última respuesta a lo que dice Logan, después haré sólo un resumen de todo el tema, pues no voy a seguir analizando aspectos nuevos de su verborrea infinita, siendo que Logan no puede o no quiere analizar lo que se le pide y se le demuestra, y que para evadir lo ya visto, habla de nuevos aspectos sin finiquitar los ya tratados. No hay orden ni concierto en sus disquisiciones. A lo anterior se suma una evidente ignorancia teológica y que –además- no entiende aspectos básicos de lo que expongo y los interpreta -curiosamente- en el sentido exactamente contrario de lo que dije; y que, además, eludió contestar los dos retos que le presenté, como lo veremos en esa segunda y última parte donde haremos un resumen de lo tratado.

    Sólo si fuese estrictamente necesario exhibir sus desatinos, podría haber alguna otra respuesta. ¿Por qué? Por dos razones: él va abriendo un abanico interminable de aspectos nuevos y cada error que enumera brevemente requiere una impugnación más analítica y larga, lo que haría de un fallido diálogo una polémica que llenaría uno o varios libros sin ningún sentido, pues nada va hacer que Logan se mueva un centímetro de sus obcecaciones.

    Además, y es lo más importante, no tiene sentido tratar de dialogar con alguien QUE SÓLO PRETENDE GANAR UN PLEITO EN BENEFICIO DE SU VANIDAD INTELECTUAL y no busca la verdad -o enseñarla, si fuera el caso- y dialogar cordialmente como si fuese un verdadero caballero católico. Aquí no aplica aquello de que lo cortés no quita lo valiente, pues por una parte ni hay valentía en Logan, sino obcecación y ceguera voluntaria, y por la otra es la negación de la caballerosidad, cualidad de indispensable en todo verdadero caballero cristiano. ¡Lástima!

    Los dos escritos NO VAN DIRIGIDOS YA A LOGAN, pues como ya señalé cuando me acusó de subestimarlo, en realidad lo que hice fue sobrestimarlo al creer que se podría entablar un diálogo constructivo con él. Ahora me queda claro mi error. De nada le servirá lo que le diga, sino para vanagloriarse de que se le tome en cuenta, así como de lo que considera su «ingenio» (él de veras lo cree) para ridiculizar lo que con la doctrina de la Iglesia no puede refutar ni demostrar.

    ¿Por qué entonces estos dos últimos escritos? Primero, porque el tema de la perpetuidad de los romanos pontífices es importante que quede claro a los demás lectores; y el resumen, para que los lectores también tengan un escrito ordenado de todo lo que Logan desordenó -y sigue desordenado- al no probar ni concluir nada, e iniciar nuevos temas ad infinitum, que tampoco terminará y tratará sin orden ni concierto, fundamentados en su particular subjetividad –su supuesto «sentido común»- y el modo tan ingenuo de simplificar lo que de por sí es bastante complejo, erigiéndose en juez de todo y de todos.

    Otro asunto será, aparte, la respuesta que merece el escrito de Jafg, hecho en un tono totalmente cristiano y decente.

    Pasemos, pues, a la primera parte anunciada.

    A todos los lectores consta que cuando expuse que la Iglesia enseñaba que es verdad de fe la perpetua sucesión de Pontífices hasta el final de los tiempos y ésta no puede quedar trunca ni interrumpida, Logan contestó:

    «La Sede ha estado vacante en en 260 ocasiones y la Cabeza de la Iglesia es Jesucristo, el Papa es su Representante y la misión “perpetua” no es dogma de Fe. Otro error doctrinal llamado Papolatría.¿O es perpetua o tiene fin la sucesión?, ¿entonces son heréticas las profecías de San Malaquías y la Sagradas Escrituras?, ¿y el Anticristo?».

    O sea, que Logan dijo:
    1o.- Que no es dogma de fe la perpetua sucesión de Pontífices.
    2o.- No sólo no es dogma sino que también aseguró que esa doctrina es «otro error doctrinal» al que bautizó de «papolatría».
    3o.- Para refutar lo que consideró un «error doctrinal», antepuso como argumento la existencia de las profecías atribuidas a San Malaquías (profecías privadas y que se discute si son realmente de San Malaquías) y la Biblia, que la pone en segundo lugar y en el mismo nivel que una profecía privada atribuida a un santo.
    4º. Afirma que no hay tal perpetuidad –contrariando al Vaticano Primero- por los momentos en que la sede ha estado vacante. Imagina que la perpetuidad se ha interrumpido 260 veces. ¡Seguramente todo un concilio –ell Vaticano I- ignoraba lo que hasta ahora, Logan viene a descubrirle y a enseñarle a la Iglesia! Logan confunde todo, pues en su ignorancia teológica, cree que el periodo entre la muerte de un Papa y la elección de otro interrumpe la sucesión perpetua de Pontífices. Con un criterio muy simple y materialista, piensa que es un asunto cronométrico. Siendo precisamente que esa sucesión se mantiene vigente desde San Pedro hasta el último Papa al final de los tiempos, sin dejar nunca de ser perpetua como cree Logan; y que es tan cierta que a pesar de los periodos verdaderos de sede vacante (entre la muerte del Pontífice y la elección del nuevo Papa), la sucesión se renueva de una manera constante y categórica, una y otra vez, hasta el fin de los tiempos. Precisamente “el relevo” prueba la perpetuidad. Ésta no se mide con cronómetro ni se interrumpe en el periodo de elección del siguiente Papa, la perpetuidad se da en esa cadena continua de sucesores de San Pedro. Que esa cadena exista, es la prueba de su continuidad.

    .Habiendo yo demostrado su ignorancia sobre el tema y su audacia -que siempre acompaña a la ignorancia- intenta defenderse de su error. Habiéndosele expuesto la DOCTRINA que enseña el Concilio DOGMÁTICO Vaticano Primero, busca resbalarse como pez entre las manos.

    ¿Tener la honradez de aceptar su error? Imposible. Veamos que dice ahora Logan:

    «El Papado podría (SIC) ser a Perpetuidad, hasta el fin de los tiempos, no lo negamos porque aunque NO ES DOGMA DE FE. Pero los Papas al morir para este mundo, necesariamente incian un interregno (260 veces hasta la fecha), el cual puede extenderse meses o años, cuanto Dios Nuestro Señor determine, como lo señalan el prio San Francisco de Asís, quien profetizó la llegada del Usurpador».

    Vuelta a lo mismo. Cerró sus ojos y oídos a todo lo que se le explicó, y sólo se repite de nuevo. Además, Logan, para no aceptar su error, dice que esa doctrina «PODRÍA» ser cierta, que «el Papado PODRÍA ser a perpetuidad», dice que «no lo negamos» ( Habla en plural ¿A cuántos “millones” de sedevacantistas loganistas representa?). O sea, que no niega la POSIBILIDAD de que pueda ser cierta, pero afirma –muy serio- que tal doctrina no es de fe («no es dogma de fe»).

    Así que para no dar su brazo a torcer, sólo acepta como una mera posibilidad la enseñanza de un Concilio dogmático, pero advirtamos algo fundamental: que esa mera y simple posibilidad sólo la aplica a un PAPADO VIRTUAL SIN ROMANOS PONTÍFICES DE CARNE Y HUESO, siendo que el Concilio no habla de un papado virtual sino de Vicarios de Cristo, de personas humanas y tangibles que sean la cabeza visible de la Iglesia.

    Dijo así el Concilio: “Si alguno, pues, dijere que no es de institución de Cristo mismo, es decir de derecho divino, que el bienaventurado Pedro tenga PERPETUOS SUCESORES en el primado sobre la Iglesia universal; o que el romano pontífice no es sucesor del bienaventurado Pedro en el mismo primado, SEA ANATEMA” (Denzinger 1825)

    Claramente habla de PERPETUOS SUCESORES no de un Primado abstracto y virtual como sugiere engañosamente Logan, contradiciendo al Concilio –dogmático- Vaticano I..

    Analicemos lo siguiente:

    1.- El Vaticano Primero fue un Concilio Universal de la Iglesia Católica.

    2.- Convocado, dirigido, encabezado y aprobado por un Papa legítimo.

    3.- Es un Concilio de índole dogmática.

    4.- El tema tratado atañe a la FE. Es doctrinal.

    5.- Los temas que enseña un concilio dogmático sobre FE Y MORAL son infalibles per se.

    6.- La infalibilidad conciliar reside en las enseñanzas (confirmadas por el Papa) de un Concilio -dogmático (en fe y moral)- ecuménico.

    7.- La doctrina de la perpetuidad es enseñada con toda la suprema autoridad de ese Concilio en estos términos:

    “Ahora bien, lo que Cristo Señor, príncipe de los pastores y gran pastor de las ovejas, instituyó en el bienaventurado Apóstol Pedro para PERPETUA salud y bien perenne de la Iglesia, menester es dure PERPETUAMENTE por obra del mismo Señor en la Iglesia que, fundada sobre la piedra, TIENE QUE PERMANECER FIRME HASTA LA CONSUMACIÓN DE LOS SIGLOS”.

    8.- Es tan cierta e infalible esta doctrina que se sanciona a cualquier católico que no crea en ella. Así, tan es de fe que la sanción no es menor, sino que merece la más drástica pena: el anatema. No es un asunto disciplinar ni pastoral. Trata sobre la FE. Y, ADEMÁS, REITERO QUE SE REFIERE A PAPAS DE CARNE Y HUESO Y NO A UN PAPADO ABSTRACTO Y VIRTUAL. ¿En qué términos anatematiza la Iglesia? Veámoslo de nuevo:

    “Si alguno, pues, dijere que no es de institución de Cristo mismo, es decir de derecho divino, que el bienaventurado Pedro tenga PERPETUOS sucesores en el primado sobre la Iglesia universal… SEA ANATEMA” (Denzinger 1825).

    ¿Dónde habla el Concilio de un papado abstracto y virtual como al que se refiere Logan?

    La Iglesia no puede errar, es infalible cuando señala que es institución de Cristo que el bienaventurado Pedro tenga PERPETUOS sucesores (reales no abstracto o virtuales) en el primado. Claramente advierte que ello es de DERECHO DIVINO. Si la Iglesia enseña que algo es de Derecho Divino no puede engañarnos ni ser esta doctrina falsa.

    ES CIERTO. Es infalible. Es dogmático el tema, pues atañe a la FE lo que enseña el Concilio. El Concilio no puede decretar un anatema en algo que sólo tiene la mera posibilidad de ser cierto, como ingenuamente cree Logan, aplicando –además- esa posibilidad sólo al Papado y no a los papas de carne y hueso, a los que se refiere realmente el Concilio.

    En el más reciente de sus escritos, Logan reitera su necia tesis: «Si el Papado es a Perpetuidad, los Papas no lo son, debido al interregno, en este caso prolongado».

    Aquí es clarísima –por si había alguna duda- su oposición a la doctrina del Concilio, es evidente que contradice la enseñanza dogmática del Vaticano Primero.

    Según la doctrina sedevacantista que heréticamente enarbola, resulta que –según ellos- el que es perpetuo es sólo el papado virtual e intangible y no lo son los sucesores de Pedro. Y piensan que la perpetuidad de los papas –no del Papado, dicen muy seriamente- finalizó a la muerte de S.S. Pío XII. Un tiempo “prolongado” dicen al medio siglo transcurrido y las centurias que se acumulen después.

    ¡Vaya que resultó mentiroso -según Logan- ese Concilio dogmático! O sea: hay «papado virtual» sin papas durante medio siglo, más lo que se acumule después. ¿Otro medio siglo? ¿O un siglo o dos más? ¿O cuántos siglos sin visibilidad en la Iglesia? Vaya clase de Papado ése. Una cosa es el interregno entre la muerte y la elección de un Papa, en el que -aunque no lo entienda ni crea Logan- no se pierde la perpetuidad de los Romanos Pontífices y otra muy distinta una Iglesia sin verdadero Papa, sin posibles electores de un nuevo Pontífice, sin verdaderos cardenales, sin verdaderos obispos, y con sólo un puñadito de sacerdotes. Una Iglesia sin la necesaria visibilidad del Papa por ¡medio siglo! más los siglos que vengan en un futuro. Una Iglesia microscópica reducida sólo a ellos -los Logancitos sedevacantistas- que se ostentan como los únicos e infalibles en sus juicios. Una Iglesia sin más electores legítimos (puesto que ya murieron todos los cardenales de Pío XII) y sin más Pontífices, pues no hay manera de elegir a un nuevo Pontífice, a menos que Cristo baje de los cielos y lo elija directamente. Una Iglesia que espera a un Pontífice igual que los judíos esperan al mesías y que en ningún caso llegará. Una Iglesia que desconoce que la verdadera Iglesia ha definido como verdad católica que el Romano Pontífice tendrá sucesores perpetuos -de carne y hueso- hasta el fin de los tiempos. Una Iglesia en la que ha quedado interrumpida esa perpetua sucesión. ¿Qué clase de Iglesia es ésa? Ya lo había preguntado antes. ¿Y que clase de Papado es ése que inventa Logan? ¿Un «Papado» sin papas durante medio siglo y que no se ve cómo pueda ser electo el futuro papa, pues ya murieron todos los cardenales que Logan consideraba que eran los únicos legítimos? Un Papado virtual sin Pontífices de carne y hueso, es igual que un guiso de liebre ¡pero sin liebre!

    Que lo más recordado del Concilio Vaticano I sea la definición formal del dogma de la infalibilidad papal, no significa -como cree, en su audaz ignorancia, Logan- que sea sólo la única verdad dogmática que infaliblemente enseña ese Concilio (que sí fue dogmático), cuando -en realidad- fueron muchas las verdades dogmáticas que enseñó. Todo lo que un concilio dogmático enseña sobre fe y moral es infalible. Lo crea o no Logan, lo sepa o no Logan, lo reconozca o no Logan, lo entienda o no Logan. Ni la Iglesia, ni el Vicario de Cristo, ni el Concilio dogmático requieren de la aceptación de Logan para enseñar infaliblemente una verdad. Si Logan –simple seglar como cualquiera de nosotros- no reconoce la doctrina de la Iglesia, se quedará en el camino, sin pena ni gloria, como se han quedado muchos otros Logancitos en la historia de la Iglesia, sin que nadie se acuerde de ellos, sin importar las ínfulas que en su momento se dieron. Si esto le resulta desagradable, cuánto lo siento, pero es así y no es un insulto sino una triste y lamentable realidad.

    Lo que terminó de decepcionarme de Logan -al que inicialmente sobrestimé- y que me dejó totalmente sorprendida, es que no ha entendido nada del meollo de todo lo que le expliqué. Y eso, hasta ahora lo pude advertir por sus últimos escritos. No comprendió siquiera el fondo de lo argumentado varias veces, una y otra vez. Confunde la materialidad de una herejía con su formalidad o -tal vez- no comprende siquiera ni una ni la otra. Cree que son teorías mías e ignora que este tema es doctrina católica siempre sabida y enseñada por la Iglesia. El problema está en que –más allá de que él esté o no de acuerdo- no comprende, en realidad lo que se le explica. ¿Cómo se puede dialogar con alguien así?

    Tan es así, que de otro modo no se atrevería a acusarme de reconocer como legítimo a un Papa al que inventa que yo acuso de «hereje formal». ¡Plop! ¡No podía creer lo que estaba yo leyendo! De seguro a los demás lectores les habrá pasado lo mismo. Ahora, comprenderán mejor porque considero inútil todo este diálogo. Claro que lo reconozco como Papa, pero jamás lo acusé de herejía formal, sino todo lo contrario. Todo lo expuesto ha sido para probar que no se le puede acusar de ser ahora hereje formal al Papa o haberlo sido antes de su elección, pues no ha habido juicio alguno de la Iglesia en tal sentido. Y precisamente por ello es legítimo Papa. ¡Y ahora, luego de miles de explicaciones que hice, Logan me sale con esto! No sabe una si llorar o reír. Es evidente no sólo su ignorancia teológica, sino su incapacidad de entender, siquiera, lo que se le argumenta, más allá de que esté o no de acuerdo con ello. La realidad evidente no es insulto ni ofensa, ni lleva esa intencionalidad. Es claro que ignora muchos aspectos de la doctrina y que no entiende, siquiera, lo que se le explica. Lo doctrinal no es lo suyo, evidentemente. Basta comparar sus escritos con los estudios teológicos del P. Ceriani sobre la vacancia de la sede. ¡Qué diferencia!

    La herejía material es la que se dice sin la conciencia de que se niega una verdad de fe. La herejía formal es la que se sostiene pertinazmente sabiendo que contradice un dogma de la Iglesia. Mi principal argumentación –conforme a lo enseñado por la Iglesia- explica que si un eclesiástico dijese una herejía material no incurre en delito y tampoco en sanción alguna. La herejía material, al no tenerse la intención deliberada de negar la fe, no es punible. La Iglesia es la única que juzga si un eclesiástico al decir una herejía incurre en herejía formal. En tal caso, la Iglesia le advierte y le explica porqué lo dicho por él constituye un error contra la fe. Le hace dos admoniciones y luego juzga. Así, si el eclesiástico rectifica, durante el proceso, no hay ningún problema. Es claro -en ese caso- que se trataba de una herejía dicha sólo MATERIALMENTE (es decir sin intención de negar tal o cual dogma), era un error doctrinal involuntario sin conciencia ni pertinacia. Era una herejía inadvertida como tal, sólo dicha materialmente.

    Por el contrario, si ese eclesiástico fue advertido y permanece de manera conciente en su error, luego de tener clara advertencia de que es algo contrario a la fe y al dogma, en tal caso la Iglesia juzga que la herejía es FORMAL (es decir, que ese eclesiástico tuvo conciencia e intención de ser hereje realmente, pues no se trató de un simple error inadvertido), por lo tanto la Iglesia lo depone por hereje formal. La pérdida de la jurisdicción no es retroactiva a la fecha en que dijo la herejía sino al momento de decretar la deposición, con el objeto de que tal clérigo -que puede ser por ejemplo un obispo- la conserve hasta ese momento. De otro modo, habría una serie de consecuencia gravísimas para el bien de la Iglesia y sus fieles. (Léase , repito, el estudio del P. Ceriani)

    Entonces, la jurisdicción no se pierde nunca por una mera herejía material (esto es sin intención de decir algo contra la fe). No se pierde, tampoco, por la herejía interna meramente, pues ella sólo Dios la conoce y sin duda juzgará. Tampoco se pierde automáticamente en el momento en que un obispo -por ejemplo- diga públicamente una herejía formal, sino en el momento que la Iglesia juzga la FORMALIDAD DE ESA HEREJÍA (es decir, la intención y la conciencia, así como la voluntad pertinaz de contradecir el dogma) Y SENTENCIA LA DEPOSICIÓN. La Iglesia requiere de signos exteriores para aplicar sus leyes. Nadie que no sea la propia Iglesia puede decretar que tal o cual clérigo u obispo o cardenal es o fue hereje. Nadie que no sea la Iglesia puede determinar que tal o cual clérigo ha perdido su jurisdicción o que -en el caso de los cardenales- no son sujetos de elección para un Cónclave.

    Sólo la Iglesia puede declarar sobre la formalidad de la herejía y, en tal caso, determinar la deposición de un clérigo y el momento de realizarla. Todos estos derechos son de la Iglesia no de un simple laico ni siquiera de algún sacerdote. Hablamos de hechos externos, de juicios de la Iglesia y no de lo que piense en su subjetividad un simple laico como Logan.

    Explica el P Ceriani: «No cualquier herejía hace perder la fe. La herejía material no es imputable. No cualquier herejía hace incurrir en excomunión. La herejía externa, por la cual se incurre en excomunión, no hace perder ipso facto la jurisdicción». (Véase Mons. Lefebvre y la Sede Romana por R.P. J. Carlos Ceriani). Recomiendo vivamente ese estudio para quien no quiera caer en las redes de los Logansitos. Tengo entendido que en este foro se publicó dicho estudio.

    Y tan no entiende los aspectos más elementales de lo que he explicado, que Logan me dice: «También me quieres anatematizar como “hereje formal”». Por el contrario, si yo digo que del interior de la conciencia no se puede juzgar y que sólo -mediante un juicio- la Iglesia juzga la formalidad de un hereje. ¿Quién soy yo para juzgar que Logan es hereje formal? Yo sólo dije que si negaba la perpetuidad de los Romanos Pontífices decía una herejía MATERIAL. Y le señalé la doctrina de la Iglesia enseñada por el Concilio -dogmático- Vaticano Primero. Pero Logan no entiende la diferencia entre una herejía material y una formal. La herejía de Logan hasta ahora es sólo material, pues ni siquiera entiende lo que realmente dice el Concilio Vaticano Primero. Nunca dije que Logan fuera realmente un HEREJE FORMAL. Pero él todo lo mal entiende y lo confunde, por eso no es posible dialogar con él. Y es también por no entender esa diferencia que acusa de herejes formales a todos los pontífices posconciliares.

    Dice Logan que si se reconoce a Benedicto XVI como Papa se le debe obedecer. Nadie dice lo contrario, mientras lo que ordene o enseñe esté en conformidad con la doctrina de la Iglesia. Logan intenta ignorar la doctrina de la debida sumisión y de la legítima resistencia a la legítima autoridad, cuando ésta es necesaria. Hay ya muchos estudios que se han hecho del tema. Logan simula ignorar todo lo que han dicho los papas, los santos, los doctores de la Iglesia y los teólogos sobre esto. Por más que finja ignorancia en el tema…nadie se lo terminará creyendo, porque Logan sí lee mucho, aunque no todo lo comprende correctamente, como ya hemos visto.

    Dice Logan:
    «¿quién declaró antipapas el montón de usurpadores de los 2 milenios?…¿con qué autoridad?».

    Contesto: Los declaró la Iglesia no los Logancitos. Los declaró Roma, el legítimo sucesor que siempre hubo al tiempo que existía un antipapa. Que haya habido antipapas durante un interregno no significa nada, pues la perpetuidad de los Romanos Pontífices no se rompe al momento de la muerte de uno y elección de otro, como ya expliqué ampliamente. Esto no lo entenderá nunca Logan con su criterio materialista y de mero cronómetro. La sede vacante -hecho que ocurre entre la muerte de un pontífice y la elección de otro- como ya vimos, no interrumpe esa perpetuidad sino, al contrario, la confirma. Nunca ha habido en la historia de la Iglesia una serie de antipapas durante medio siglo -y sin miras de que se restablezca la sucesión- en dos mil años de historia de la Iglesia y sin un Papa legítimo a la vez. Logan nos quiere dar gato por liebre cuando dice que la prueba de que actualmente llevamos -según él- cincuenta años de antipapas, es que ya ha habido otros antipapas antes. Su razonamiento «filosófico» lo considera impecable: Si ya hubo alguna vez antipapas, significa que necesariamente los hay hoy. ¡Vaya lógica! Pero como demostré que tal argumento carece del menor fundamento y que, además, la situación que inventa y supone Logan y socios, nunca ha tenido parangón ni semejanza en toda la historia de la Iglesia con lo que ahora ellos suponen sucede con la Sede Romana. Luego, no es igual a lo sucedido antes. Y aún en el caso HIPOTETICO (aunque totalmente falso) de que hubiese sucedido, ello no prueba necesariamente que hoy sucede. Pero resulta que en realidad ni ha pasado nunca ni está pasando un interregno de medio siglo y sin posibles electores ya. Pero para la lógica de Logan sí es un argumento el decir que lo sucedido es prueba de que ahora necesariamente de nuevo sucede. ¡Vaya lógica!

    Le explico lo absurdo de su tesis y recibo sólo como respuesta -el 17 de diciembre- este contundente y definitivo argumento: «Sí claro, porque tú lo afirmas….»

    Por otra parte, resulta hasta chusco que Logan le crea más a un documento desclasificado norteamericano que a la Iglesia misma. No cree lo que enseña el Vaticano Primero infaliblemente sobre la perpetuidad de los sucesores de Pedro (no habla el Concilio del Papado en abstracto sino de los sucesores de Pedro) pero cae de rodillas ante un documento yanqui que dice -según cuenta Logan- que luego de Pío XII, el siguiente Papa fue el «Cardenal Guissepe Siri, …quien tras aceptar y elegir el nombre de Gregorio XVII, con presiones y amenazas de asesinatos de clérigos tras la Cortina de Hierro» renunció. Y ya Logan, por su cuenta, inventa que la renuncia fue inválida legalmente según el Derecho Canónico. O sea, que según esta falsa conclusión de historia-ficción de Logan, la Sede Vacante se inició luego de la muerte de el venerabilísimo cardenal Siri que nunca cometió la locura moral de desconocer a ninguno de los papas conciliares, a los que siempre aceptó como legítimos sucesores de Pedro. Suponiendo que sea cierto que el FBI escribió eso, pues no me consta, suponiendo –también de manera hipotética solamente- que fuese histórico que la elección haya favorecido al cardenal Siri y éste haya declinado aceptar el Pontificado o que habiéndolo aceptado haya renunciado por lo que consideraba -erróneamente o no- un bien superior. No demuestra -en tal hipótesis incomprobable y a la que Logan le cree más que a un Concilio dogmático- más que el venerable C. Siri se habría sacrificado y que no aceptó o renunció por algo que juzgó sería mejor para la Iglesia. Pero resulta que todos los detalles de un cónclave son secretos y prohibida su divulgación bajo pena de excomunión. ¿Hubo un cardenal que informó al FBI? ¿Y si perjuró al revelar detalles del cónclave, por qué hemos de creerle todo lo que diga? ¿Qué confianza merece un perjuro y excomulgado? ¿Quién asegura que no mintió? ¿O ese perjuro -si es que realmente lo hubo- merece más crédito que el resto de los cardenales del cónclave? Creer todo ello -como si fuese verdad de fe- sólo muestra no sólo la ignorancia de Logan en estos temas, sino también su extrema ingenuidad y la falta del menor rigor en sus juicios.

    Si cree en ello, entonces que invente a los cardenales dizque «nombrados» por Siri y elija su propio antipapa y deje de decir que la sede vacante se inició desde Juan XXIII. ¿Cómo y dónde deja a “su” papa Gregorio XVII?

    Lo absurdo de todo este enredo de Logan es que -como ya señalé- el cardenal Siri jamás reveló esta conjura, ni habló del conclave, pues fue fiel a su juramento de silencio a lo que ahí ocurrió en verdad. Y -sobre todo- reconoció a todos los papas que han sido sucesores de S.S. Pío XII: De Juan XXIII hasta Benedicto XVI. Pero parece que Logan cree saber más y sentirse más fiel que el mismo venerable cardenal tradicionalista.

    Por último que el P. Malachi Martin o San Malaquías hablen del último Papa no significa que con ello digan que será el último y que, a la vez, los tiempos seguirán (además que son profecías privadas y opiniones personales meramente. Sin considerar que las profecías de San Malaquías muchos discuten si son o no de él). O pueden referirse a un último Papa de una serie, sin que nieguen que pueda haber otra serie. O bien hablan de los últimos tiempos y del último Papa de la historia, al consumirse los siglos y ser el final de finales. En fin, que no pueden contraponerse a escritores privados con la doctrina infalible de un Concilio dogmático, porque ni tienen mayor autoridad que el Concilio ni dicen realmente lo que supone Logan.

    Amigos lectores: Resta sólo escribir el resumen prometido y contestar a Jafg. Espero tener tiempo el lunes para ello. Consideren que no soy comentarista de oficio, como Logan y no poseo tanto tiempo disponible.

    Paz y Bien.

  52. Ana,

    La Colegialidad promovida por Roncalli y sucesores no es más que la igualdad de todos los obispos, incluso de cismáticos como los «ortodoxos», todos en migualdad, sin haber uno mayor que otro. Incluso el obispo de Roma, es «uno entre iguales».

    Así se lo expresaron en diversas ocasiones Juan XXIII, Pablo VI, Juan P2 y RatZinger a los «patriarcas» griego y ruso. Está documentado.

    Ave Maria, gratia plena, Dominus tecum

  53. Emm@ o como te llames,

    Realmente admito que es un verdadero reto contestarte. Pero por lo extenso y redundante de tus comentarios, no por lo acertados.

    De veras que te hubiémos agradecido al menos brevedad, para tratar de etender mejor tu embrollo.

    Cuando alguien revuleve así las cosas, con su presunción de pericia y sabiduría; por lo regular es para ocultar sus mentiras y contradicciones.

    Lo que se llama echar humo…

  54. Emm@ o como te llames,

    Oootra vez eludiste las primeras preguntas que planteamos sobre tus evidentes contradicciones sobre los antipapas, la desobediencia y negación de jusrisdicción y otros temas, lo cual prueba tu deshonestidad.

    Pero, hagamos el esfuerzo por aclarar un poco tu desastre:

    Para empezar tardaste ¡6 párrafos o 37 líneas con más de 500 palabras! para afirmar que soy ingenuo, pequeñito e ignorante y por ende tú eres lo contrario: avispad@, grande, y sabi@.

    EN LO PRIMERO TIENES RAZÓN, PERO EN LO SEGUNDO AHORA TENGO UNA GRAN DUDA, A PESAR DE MI INGENUIDAD…

    Segundo:

    cuando digo que la perpetuidad se daría en el Papado, no en cada Papa, y destaco la existencia de los llamados «interregnos» y la aparición de antipapas, simultáneos o no a los interregnos, sólo aporto una evidencia, no pretendo descubrírselo a nadie; pero demuestra que sí hay antipapas y periodos sin Papa «visible», contrario a tus afirmaciones.

    Tercero:

    luego desvarías: «REITERO QUE SE REFIERE A PAPAS DE CARNE Y HUESO Y NO A UN PAPADO ABSTRACTO Y VIRTUAL»

    El Papado no puede ser de carne y hueso, porque la carne y hueso NO SON PERPETUOS. Metiste la pata otra vez.

    En realidad debiste decir que el conjunto de los Papas, hasta la consumación de los tiempos, son quienes encarnan la institución del Papado, establecido por Jesucristo para bien de la Iglesia, hasta Su Regreso.

    Ningún mal te haría reconocer también que los interregnos son indeterminados o variables en tiempo y que en algunos casos asparecieron impostores que usurparon la sede hasta por años enteros, como Anacleto II cuyo impedimento era ser hebreo, Juan XXIII 1.0 conocido como Pedro de Luna o el propio Mariano Rampolla, depuesto tras su elección por ser masón, iluminatti y satanista.

    Esos casos sí son reales, no las payasadas esas de «papas virtuales»…metarialiter-formaliter y la postura

    «lo reconozco; PERO: lo ataco, lo critico, lo descalifico y lo desobedezco»…eso no te lo creen ni los protestantes.

    Continúa….uff

  55. Emm@ o como te llames,

    Luego, antes del final, contestas una de mis preguntas: “¿quién declaró antipapas el montón de usurpadores de los 2 milenios?…¿con qué autoridad?”.

    Contestas: «Los declaró la Iglesia no los Logancitos. Los declaró Roma, el legítimo sucesor que siempre hubo al tiempo que existía un antipapa.»

    Pues no decías que no hay autoridad humana -incluido otro Papa- que pudiese juzgarlos… Otra vez te comiste un zapato.

    Además, MIENTES, porque bien sabes, que antes de condena firme y contundente de la Iglesia, un pequeño monje, San Bernardo, se opuso y combatió al hebreo Pierleoni (Anacleto II), aposentado en la Sede Romana. Y antes de obtener la condena del Colegio, tuvo primero que tratar de convencer a los cardenales, y cuando no lo logró con la mayoría, al fin logró convencer a Víctor IV, antipapa sucesor de Pierleoni, quien aceptó y dimitió en favor de Inocencio II.

    Igualmente Santa Catalina de Siena, una humolde monja -i siquiera sacerdotiz@ como tú- se opuso a Clemente VII y simultáneamente San Vicente Ferrer lo hizo contra Urbano VI. La primera tenía la razón, a pesar de que Clemente VII tenía la Sede en su poder y San Vicente estaba equivocado, a pesar de que su candidato tenía la Sede.

    Ninguno de los dos santos actuaron de mala fe, al considerar un opositor como ilegítimo y al final un Concilio sin Papa, ratificó la legitimidad de Urbano VI que había fallecido, condenó al resto -incluido el primer Juan XXIII y nombró a Martín V.

    ¿Se puede decir que actuaron mal Santa Catalina, San Bernardo y San Vicente?…Definitivamente no…porque cuando defendían a quien consideraban el Papa, lo hacían con la convicción de defender la Verdad para mayor Gloria de Dios y mayor bien de la Iglesia. ¿Es eso reprobable?. Evidentemente que no.

    Pero quienes escudándose en la «pureza de la doctrina y la legalidad» critican a todos: por un lado a quienes defienden al Papa y por otro a quienes lo atacan como usurpador, que no están con un Papa ni contra un Usurpador, quienes sólo buscan la salvación de su alma, esos, no son más que tibios, y ya sabemos su destino si permanecen en su indefinición.

    Ave Maria, gratia plena, Dominus tecum

  56. Ha quedado claro que el problema rebasa cualquier discrepancia, el problema es el batidillo que Logan generó al no entender siquiera los planteamientos que se le hacen, más allá de que esté o no de acuerdo con ellos. Como demostré ya, se le dice una cosa y entiende exactamente la contraria, como cuando inventó que yo acuso a Benedicto XVI de “hereje formal”, siendo que todo el debate fue para demostrarle que ningún laico puede juzgar la formalidad de la herejía de un eclesiástico, sea éste sacerdote, obispo, cardenal o papa, y por lo tanto aunque hubiese herejía material (herejía material = un error en materia de fe que se dice sin estar conciente que es herejía), no puede un simple seglar determinar dizque la herejía formal de ese eclesiástico o que ha perdido por ello la jurisdicción o que no es sujeto para ser electo como Romano Pontífice, en el caso de los cardenales. Y que, menos aún, puede juzgar a un Romano Pontífice pues la Iglesia determina que tiene una inmunidad que no le permite a nadie, en este mundo, juzgarlo. Pues como enseña Clemente VI: “por nadie pudieron ser juzgados, ni pudimos Nos ni podrán en adelante, sino que fueron reservados, se reservan y se reservarán para ser juzgados por solo Dios” (Denz. 570g), y ya desde mucho antes lo decía la Iglesia, así por ejemplo el Papa San Nicolás I el año 865 ya enseñaba: “La primera Sede no será juzgada por nadie” (Denz. 330).

    Como Logan sigue sin entender –siquiera- los simples términos que se le explican, en sus últimas patadas de ahogado, cuando digo lo anterior, dice -en tono muy serio- que cómo es que apruebo que la Iglesia juzgue a un Antipapa si sostengo –con la Iglesia- la inmunidad judicial del Papa. Muy sencillo la Iglesia –no los Logancitos o los laicos- es la que juzga la ilegitimidad de una elección. No se está juzgando a un Papa electo (que posee la inmunidad judicial), sino juzga que la elección de un antipapa estuvo viciada. Así de sencillo, pero Logan no percibe la diferencia. Siempre que hubo un antipapa había un Papa legítimo, el interregno no rompía la sucesión de verdaderos y legítimos Pontífices. Eran esos verdadero y legítimos Papas los que con su propia existencia y con el juicio de su propia validez como tales, condenaban y señalaban como antipapa(s) a quien(es) pretendieran usurpar la Sede Romana.

    Quien deseé estudiar la doctrina de la Iglesia, sobre la inmunidad judicial sobre el Papa, en la que se enseña que el Vicario de Cristo juzga a todos pero no puede ser juzgado por nadie en este mundo, vaya a “El Magisterio de la Iglesia” de Enrique Denzinger y lea los siguientes números: Es juez supremo 330,333,353,570f,1830, Que no puede ser juzgado por nadie en este mundo, sino sólo por Dios: 330,333,353,469, 570g717,1830,109c. Les doy la dirección de Internet donde aparece esa obra con todos los documentos del Magisterio:
    http://www.documentacatholicaomnia.eu/03d/1954-1954,_Denzinger,_Enchiridion_Symbolorum_(Altera_Editio),_ES.pdf).

    Logan sigue con su verborrea infinita (dizque con nuevos “argumentos”) en donde todo lo revuelve y nada entiende de lo que se le dice. Pondré algunos ejemplos brevemente:

    Para explicarle la doctrina dogmática del Vaticano Primero (que Logan niega) sobre la sucesión perpetua de Romanos Pontífices, le explico que ésta se refiere a seres de carne y hueso, es decir a persona vivas que se suceden unos a otro desde San Pedro hasta el fin de lo tiempos, y él me responde ¡muy en serio!: “El Papado no puede ser de carne y hueso, porque la carne y hueso NO SON PERPETUOS”. ¡Plop! ¿Qué tiene que ver que la carne y el hueso no sean perpetuos para negar la cadena perpetua de Vicarios de Cristo que sí son de carne y hueso? ¿Y quien le dijo que el “Papado” era de carne y hueso? Yo lo que dije es que los perpetuos sucesores de Pedro, como personas, eran de carne y hueso. Ni dije que el papado como institución lo fuera ni jamás supuse la “perpetuidad” de la carne ni de los huesos. Pero si algo tan elemental no lo comprende, lo que trate de teología menos se le puede exigir que lo entienda. Y con estos “argumentos” que destilan “sabiduría teológica” afirma categórico y triunfador: “Metiste la pata otra vez”.

    Con quienes se consideran miniteólogos así…¡ni a misa! Menos cualquier diálogo en serio. Yo cuando inicié el diálogo, lo confieso: lo sobrestimé. Perdón, mea culpa.

    En cuestiones de historia anda igual de enredado: No sabe ya ni a quien reconocer como “su” último Papa, si a S.S. Pío XII o a un nuevo Papa que Logan inventó por crédulo: Gregorio XVII, sucesor –según Logan- de Pío XII. De historia de la Iglesia no se diga, dice por ejemplo que fue “Mariano Rampolla, depuesto tras su elección”. Otro nuevo papa más que ahora inventa, sin decir el nombre que tomó (¿le llamaremos Rampolla I?). Rampolla no fue “depuesto”, como con absoluta ignorancia alega Logan, por la sencilla razón que nunca fue papa. La casa de Austria lo vetó antes de ser entronizado. Es cierto que obtuvo mayoría de votos, pero en aquel entonces la legislación permitía a ciertos reinos el derecho de veto, si este veto se ejercía la elección no quedaba convalidada y debía de ser electo otro candidato. Luego Rampolla nunca fue depuesto por la sencilla razón que nunca fue Papa ni nunca fue entronizado. Sin duda el Espíritu Santo se manifestó por medio de ese veto y la Iglesia se salvó de Rampolla y se eligió a uno de los más grandes pontífices: San Pío X. El caso de Rampolla lo único que prueba es la infiltración, porque Rampolla ni fue papa, ni siquiera antipapa.

    Así como todo eso, están sus demás enredos históricos que NADA prueban. Por ejemplo, Inocencio II fue electo tres horas antes que el antipapa Anacleto II (Pierloni) por ilegítimos electores que emplearon la simonía. Luego ya había un verdadero Papa cuando se “eligió” al antipapa. La labor de San Bernardo fue excelente para que muchos advirtieran quien era realmente el Papa, pero de ella no se derivó la legitimidad del verdadero Papa. San Bernardo ni depuso papas ni los eligió, ni fue su juicio el que determinara para la Iglesia quién era el legítimo papa. Éste lo era per se. El papa legítimo lo fue por su legítima elección y no por el buen discernimiento de San Bernardo. Su excelente intervención lo que logró es un mayor y más amplio reconocimiento de quien ya era el verdadero Papa. Y lo era no por decisión de San Bernardo sino –insisto- por su LEGÍTIMA elección. En cuanto al tiempo mayor o menor en un interregno entre un papa legítimo y otro, no demuestran lo que Logan quiere. Si desea probar algo realmente, que demuestre que la Sede ha estado vacante en otra época de la Iglesia durante medio siglo o más tiempo, que pruebe además que fue ocupada por antipapas en ese mismo periodo y sin que hubiese durante el mismo ningún legítimo pontífice, que pruebe que la Iglesia ya se ha quedado sin legítimos electores en ese periodo y sin manera de elegir otro Papa y, luego de ello, deberá probar también que la situación actual guarda un absoluto paralelismo con ese supuesto periodo de sede vacante por medio siglo que en realidad nunca existió. No podrá probar ni una ni otra cosa, pues eso no existió jamás en la historia de la Iglesia. Todos los ejemplos que mal entiende –como lo de Rampolla o del caso de verdaderos antipapas- en nada se parecen a lo que él sustenta e inventa –junto con sus “millones” de seguidores- que dizque ahora sucede. Por último, que haya habido santos que yerran al desconocer un Papa legítimo -¿será el caso de Logan?- sólo prueba que habiendo confusión en la elección y existiendo un Papa legítimo SIMULTANEAMENTE a un antipapa, la propia santidad no es garantía de acertividad. La confusión personal del santo no cambió la situación jurídica de la Iglesia, pues el antipapa siempre fue antipapa y el legítimo Papa siempre fue verdadero Pontífice. El que alguien sea Papa lo determina la legítima elección –en sí misma- y no el mayor o menor reconocimiento de los fieles. Por ello es absurdo querer equiparar lo que no es equiparable, pues los sucesos de los antipapas eran una situación absolutamente distinta a la que el loganismo sedevacantista plantea e imagina que ahora sucede. Repito, si quier probar algo que pruebe que ha ocurrido –por medio siglo- un caso exactamente igual al que ahora DECRETA Logan por sus propias pistolas -y no siguiendo el juicio de la Iglesia- y que pruebe además su absoluto paralelismo con la situación actual que imagina. No tomará jamás un reto así, pues –de antemano- sabe el ridículo que hará.

    Por todo lo anterior expuesto, tanto en este escrito como en el anterior inmediato, resulta ilógico querer dialogar con quien no entiende lo que se le dice siquiera –aunque no lo acepte- o que muestra una ignorancia “cultivada”. Es decir, que lee mucho sólo lo que otros sedevacantistas afirman –por ello lo de “cultivada”- y eso lo enreda más con lo que llama su “sentido común” propio y su ignorancia teológica tan evidente. Ni siquiera va a las fuentes de la Iglesia, pues no acepta la doctrina dogmática del Concilio Vaticano Primero. Por todo ello, ignoraré cualquier nueva verborrea suya.

    Por mi parte, el exponer la doctrina y las leyes de la Iglesia no me convierte más que en simple defensora de lo que la Santa Madre Iglesia enseña. Como lo que repito es lo mismo que la Iglesia transmite y no me siento descubridora de nuevas teorías ni nuevas doctrinas, ni juzgo a obispos, ni a cardenales ni a papas como herejes formales –como Logan y sus dizque “millones” de seguidores lo hacen-, como no insulto a la autoridad con ruines sobrenombre ni depongo Papas ni decreto –por mis pistolas- incapaces de ser electos o de elegir a todos los cardenales de la Iglesia, pues no determino que la Iglesia se quedó sin electores para el Pontífice; como tampoco decreto como herejes formales a cualquiera que difiera de mí, no tengo mucho de que ufanarme ni sentirme juez superior de nadie. Lo curioso es que a quienes todo esto sí hacen, no se les puede tocar ni con el pétalo de una rosa siquiera, haciéndoles notar su audacia y temeridad que siempre va acompañada de ignorancia, porque entonces sí, ¡qué barbaridad! Que injusticia tan grande se comete con ellos. ¡Pobrecitos! Entonces, estará muy justificada la agresión y el insulto personal y el olvido de la caballerosidad cristiana para, entonces sí, agredir también a quien osare rozarles con esos pétalos, aunque comparta las mismas preocupaciones por la crisis de la Iglesia pero no llegue a sus falsas y erradas conclusiones. ¿Para qué señalar o citar las burlas y ofensas de Logan si todos ya las han leído? A mí, en realidad, me tienen sin cuidado. La Sagrada Escritura es la que señala que no habrá palabra que se diga en esta vida que no sea considerada –para bien o para mal- el día del juicio. Lo paradójico es que sea tan sensible y delicado quien se ostenta como gran “luchador” e insulta desde el Papa hasta cualquiera que lo rebata, pasando naturalmente por toda la jerarquía, incluyendo a los obispos de la FSSPX y al propio Mons. Lefebvre al que trata de tú a tú diciéndole “Lefebvre” a secas. ¡Claro! ¡Como no era sedevacantista se ha ganado ese trato, según Logan!…Y por cierto, si tan docto es, sería bueno que hiciera un estudio refutando los del P. Ceriani sobre “Monseñor Lefebvre y la Sede Romana” y el de la bula de Paulo IV. ¡A ver si puede!

    Resumamos, pues, como prometimos, todos los temas que Logan desordenó y enredó:

    1) Demostré que Logan mintió cuando dijo que Mons. Lefebvre “siempre evadió el tema” del sedevacantismo. Cité la condena que hace Su Excelencia a esa postura y para quien deseé más citas lo remití al estudio del P. Ceriani ya citado en el que afirma “la posición inalterada de Mons. Lefebvre durante 20 años”.

    2)Demostré, con palabras del propio Monseñor Marcel Lefebvre, cuál fue su verdadera postura de mantener relaciones con Roma a fin de convertirla a la Tradición.

    3) Demostré que las interpretaciones que forzada y engañosamente que se hacen de textos de Mons. Lefebvre para contraponerlo con las actuales autoridades que él mismo eligió y nos dejó, son iguales al libre examen de Lutero, que hace decir a la propia Biblia lo contrario de lo que ésta enseña, usando citas parciales, ignorando otros textos, y deduciendo “implícitamente” lo que explícitamente no se dice. Lo mismo se hace con los textos de monseñor a los que se les quiere interpretar libremente y hacerles decir –dizque implícitamente- lo contrario a lo que explícitamente dicen, citándolos parcialmente o fuera de contexto.

    4) Hice notar que todo lo que cualquiera diga contra los papas conciliares, tiene automáticamente todo el crédito para Logan. Así, si un masón habla contra Juan XXIII, lo que diga será automáticamente cierto y procederá como prueba contra él; en cambio, si el mismo masón hablara contra Pío XII, entonces resultará un calumniador. Ésa es la balanza que emplea Logan. Con este mismo ingenuo criterio hará dogma de lo que diga –o él interprete- un documento desclasificado del FBI, por encima de toda la Iglesia y de todos los cardenales.

    5) Como sólo cree la literatura sedevacantista y no consulta la documentación del Magisterio y la doctrina de la Iglesia, cree que la doctrina sobre la herejía material y la herejía formal, son teorías mías. Aún cuando sedevacantistas más serios sí la conocen y la reconocen. No entiende, siquiera, esta doctrina que le he explicado una y otra vez, y ni siquiera tuvo la honestidad intelectual de investigar qué dice de esto la Iglesia.

    Aseguró –contra toda la argumentación que realicé en todo el debate- que dizque yo creía que Benedicto XVI era hereje formal. ¡Ahí casi me desmayo de la impresión! La parte central de mi argumentación es –precisamente lo contrario- que nadie puede asegurar eso de un Papa y que éste sólo puede ser juzgado por Dios. En tanto a la herejía de un sacerdote, obispo o cardenal, tampoco un seglar puede juzgarla como si fuese FORMAL, sino sólo la Iglesia con amonestaciones y mediante un juicio. En tanto no sea juzgado ni depuesto por la Iglesia, conserva su jurisdicción y si es cardenal es elector válido y sujeto de ser elegido Pontífice. (Ver estudio multicitado del P. Juan Carlos Ceriani).

    6) Logan me dijo que:

    “También mientes cando aseguras que la “constitución para elegir Romano Pontífice decretada por S.S. Pío XII donde establece que las sanciones de excomunión en los electores o posibles elegidos, quedan en suspenso para efectos de la elección del Papa” porque ocultas que se trata de excomuniones por delitos simultáneos a la elección papal, no por delitos anteriores y además añejos y latae sententiae como en el caso del masón y promasón documentado como Roncalli”.

    Lo reté a que demostrara con palabras de S.S. Pío XII lo que falsamente aseguraba. Nunca lo pudo probar –ni lo intentó siquiera- pues era mentira lo que él decía. En cambio, yo sí puedo citar TEXTUALMENTE ese documento.

    Pío XII, en su constitución «Vacantis Apostolicae Sedis» establece, a partir de entonces, la siguiente norma para un cónclave: «Ningún Cardenal puede ser excluido, de ninguna manera, de la elección ACTIVA y PASIVA del Sumo Pontífice bajo pretexto o por causa de CUALESQUIERA excomunión, suspensión, entredicho u otro impedimento eclesiástico; suspendemos estas censuras solamente para efecto de esta elección, conservando su vigor para todo el resto» (No 29).

    Si entiendo bien, el Papa habla de CUALESQUIERA sanción de las que enumera o cualquier otro impedimento eclesiástico. Luego si algún cardenal hubiese estado realmente excomulgado, suspendido o en entredicho, aún en tal caso pudo elegir y ser electo. Pío XII quería evitarnos las dudas que intenta introducir Logan. Una vez más queda Logan en evidencia y en esta ocasión como calumniador de S.S. Pío XII, a pesar de ser el último Papa al que dice reconocer.

    En cuanto a la masonería supuesta de “Ronacalli”, sería bueno que Logan mostrara la inscripción de Juan XXIII a alguna Logia, con documentos irrebatibles y que se haya confirmado plenamente su autenticidad. Esto no existe, por supuesto. Que Logan crea a otros masones o a cualquiera sus calumnias, sólo comprueba su falta de juicio y su ingenuidad. Si el padre de la mentira se le aparece a Logan, le creerá –sin duda- todo lo que le diga contra los papas conciliares.

    Un aspecto son los errores modernistas reales en que hayan podido incurrir los papas conciliares, lamentablemente, y otro –muy distinto- creer todo lo que se diga calumniosamente y sin pruebas contundentes e irrefutables históricamente.

    7) Demostré que es una falacia insostenible asegurar, como Logan lo hace, atropellando la más elemental lógica, que lo que ya sucedió es prueba de que ahora sucede. Ello es un sofisma. Lo que ya sucedió puede volverse a presentar, pero no necesariamente se repite. Y tampoco es prueba que en el momento actual se esté presentando.

    Además, la situación de la Iglesia como la diagnostica Logan (medio siglo sin Papa más los siglos que se acumulen, con sólo antipapas y sin electores posibles para nombrar un legítimo pontífice) nunca ha tenido un caso igual en toda su historia.

    8) Demostré que Logan mintió cuando dijo que el P. Ceriani no se refiere a quienes juzgan la supuesta vacancia aduciendo herejía anterior a la elección. Remití a los lectores a que lean esos estudios de verdadera teología y no la “teología” ficción de Logan.

    9) Hice notar lo absurdo de poner como sedevacantista a toda la corte celestial. Ciertamente la Iglesia triunfante –y hasta la purgante- avala la Tradición de la Iglesia, en la que siempre han creído todos los católicos verdaderos de todos los tiempos. Eso es un asunto. Otro muy diferente creer que Logan haya realizado una encuesta en la Gloria Celestial en la que todos le dieron la razón y le aplaudieron su sedevacantismo.

    10) Señalé la calumnia de Logan a los obispos de la FSSPX, diciendo que reconocían haber estado excomulgados.

    Mons. Fellay en su primera declaración a los medios de comunicación, esto es en su comunicado público inmediato a la decisión de Benedicto XVI, señaló el 24 de enero de 2009:
    La excomunión de los obispos consagrados por S. E. Mons. Marcel Lefebvre el 30 de junio de 1988, que había sido declarada por la Sagrada Congregación para los Obispos por un decreto del 1º de julio de 1988 y QUE NOSOTROS SIEMPRE NEGAMOS, ha sido RETIRADA por otro decreto de la misma Congregación fechado el 21 de enero de 2009 por mandato del Papa Benedicto XVI.
    Lo anterior lo ha dicho una y otra vez, tanto al interior como al exterior de la Fraternidad, no sólo Mons. Fellay sino los cuatro obispos. La calumnia de Logan rodó al suelo.
    11) Las nuevas teorías de los miniteólogos como Logan caen en aspectos verdaderamente absurdos. Dice, para zafarse de su sedevacantismo que “La sede no está vacante sino ocupada por un usurpador”. ¡Nueva teología Loganiana! ¡Vaya!
    Debemos saber y considerar que no se trata de una sede física, sino que la Silla de Pedro es la autoridad de Pedro. Si alguien irregularmente electo se sentase físicamente en el trono papal, no significa que posea la autoridad de Pedro. Esa autoridad sólo la posee Pedro y sus legítimos sucesores. Actualmente Benedicto XVI.
    12.- Para Logan, pareciera que se acabó la Iglesia visible: no hay papa, ni obispos, ni cardenales, ni electores para un nuevo Papa. ¡Se acabó la Iglesia visible que ahora sólo reside en Logan y sus supuestos “millones” -¿en dónde están? ¡qué nos los presente!- de seguidores. ¿Y la asistencia de Cristo a su Iglesia, dónde quedó? ¿Y la doctrina de la perpetuidad de los Romanos Pontífices, uno tras otro, hasta la consumación de los siglos se interrumpió indefinidamente o qué? Recordemos que el Vaticano I habló de personas físicas y no de un papado abstracto. Un papado sin papas como en el que cree Logan, similar a un guisado de conejo ¡sin conejo! Un asunto es la vacancia de la sede temporalmente, entre un papa y otro, y otra una perpetuidad de la sede vacante que parece estar en contraposición al dogma enseñado por el Concilio Vaticano I, pues la perpetuidad es de los sucesores de Pedro y no de la vacancia de la sede misma. Al menos yo no veo claramente como se podría sustentar la tesis de la vacancia de medio siglo -más lo que se acumule- con la doctrina de la perpetuidad de los papas. Sé que no todos los sedevacantistas son como Logan, algunos pocos son más moderados y con mayor juicio, y si bien no comparto sus criterios tampoco, merecen mi respeto por su preocupación por la crisis de la Iglesia. Probablemente con el tiempo, muchos de éstos más moderados y juiciosos, rectifiquen. Recemos por que así sea.
    Dejemos a Logan que siga solo con su verborrea y sus enredos. Parece que nada lo hará rectificar. No dudo que le preocupe la actual crisis de la Iglesia. El problema es que sólo abreva lo que le dan los propios sedevacantistas y ya se obcecó, y –además- ha hecho de “su criterio” un dogma y un asunto de orgullo propio, pues ni siquiera intenta entender lo que se le dice, esté o no de acuerdo con ello. Ha cerrado voluntariamente sus ojos, sus oídos y su entendimiento. ¡Lástima! Yo buscaba un diálogo propositivo.
    Logan lo mismo depone o declara no electos Papas (Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II y Benedicto XVI), como crea otros que nunca existieron (Rampolla I y Gregorio XVII). Yo sugiero –naturalmente que en broma- que el próximo lo nombre directamente Logan y evitemos el molesto y costoso trámite del cónclave y el desplazamiento al mismo de todos los cardenales. Imaginen que con su aval y el único voto de Logan se resolvería la crisis de la Iglesia. Nada más y nada menos. ¡Hay que proponerlo para la próxima normatividad que determine Benedicto XVI!
    Finalizo manifestando que sujeto todo lo que he dicho al juicio del Magisterio infalible de la Iglesia, ya que no es mi opinión –que nada vale- lo que cuenta, sino la voz de ese magisterio perenne.
    Agradezco a todos –estén o no de acuerdo conmigo, pues se puede diferir de manera respetuosa- su amable atención y el espacio que se me brindó en este foro y a quienes deseen profundizar más en el tema de la supuesta vacancia de la sede, les aconsejamos lean los estudios del P. Ceriani., que nada tienen que ver con su actual y última postura –que, con todo respeto, no compartimos- con relación a las autoridades de la FSSPX.

    Bendiciones del Dios Niño para todos.
    Paz y Bien.

  57. Respuesta a Jafg:

    Le reitero mi agradecimiento por la manera correcta de expresar sus opiniones y sus consideraciones. Da gusto hallar personas educadas y correctas.

    Paso a sus consideraciones:

    Concuerdo con usted en los dos primeros incisos. Por ello, resulta un documento insatisfactorio pues debió, en realidad, reconocerse que nunca hubo excomunión ni para consagrantes ni para consagrados. Totalmente de acuerdo con usted.

    En cuanto al punto tres, se consideró positivo para que quienes por temor a esas falsas censuras no se acercaban a la Tradición, ahora ya lo pueden hacer y muchos ya lo están haciendo en la práctica.
    El punto cuatro es correcto también lo que usted señala. Algo en lo que tampoco concordamos con Roma.

    En el punto cinco, usted incurre –sin duda de muy buena fe- en un error. ¿Por qué lo digo? Porque fue exactamente al revés de lo que usted cree. La FSSPX sí hizo una declaración pública en la que se señala explícitamente que nunca se ha reconocido como válida esa falsa censura de excomunión.

    Cito el documento de Mons. Fellay:

    “La excomunión de los obispos consagrados por S. E. Mons. Marcel Lefebvre el 30 de junio de 1988, que había sido declarada por la Sagrada Congregación para los Obispos por un decreto del 1º de julio de 1988 y QUE NOSOTROS SIEMPRE NEGAMOS, ha sido RETIRADA por otro decreto de la misma Congregación fechado el 21 de enero de 2009 por mandato del Papa Benedicto XVI”.

    Cabe señalar que ese fue el comunicado general a todo el mundo que se boletinó a la prensa mundial. No se trata de un documento sólo para los fieles de la Fraternidad sino para todo mundo. El desconocimiento de la validez de esa falsa censura lo ha dicho una y otra vez, tanto al interior como al exterior de la Fraternidad, no sólo Mons. Fellay sino los cuatro obispos, antes y después de la decisión del Papa. En conclusión, en el documento citado y en otras muchas ocasiones –hacia fuera y hacia adentro de la FSSPX- se señala que para la FSSPX fue retirada una excomunión que SIEMPRE se negó que existiera, por ello no se emplea el término “levantamiento” que sí empleó incorrectamente el Papa.

    El punto seis queda contestado también con lo dicho, pues reitero que las declaraciones no fueron sólo hacia quienes ya sabíamos que tal censura era inexistente sino para todo el mundo –católico o no-.
    Al punto siete: La Fraternidad no pidió el LEVANTAMIENTO de una censura que nunca aceptó, sólo puso como condición del diálogo que SE RETIRARA, pues en realidad no existía tal censura. Por eso es correcta la cita que usted hace y lo que dijo ahí Mons. Fellay. Que se exprese gratitud –luego de precisar que no había tales excomuniones ni que jamás fueron reconocidas como válidas- no puede implicar implícitamente lo contrario a lo que explícitamente se dice. Esa gratitud es una cortesía –lo cortés no quita lo valiente- pues es cierto que se observa un cambio en la postura de Roma y si bien es todavía insuficiente y parcial, la postura ha mejorado aunque los ultrarradicales no lo puedan o no lo quieran reconocer.

    ¿Qué sucede ante los ojos del mundo? Es difícil generalizar de un modo absoluto. Sin embargo, concuerdo con usted que para muchísimos el Papa dizque “levantó” las sanciones. Pero esa percepción no es por lo que haya declarado la FSSPX -que una y otra vez desconoce de origen la validez de tales censuras- sino por lo que Roma dijo en su decreto y en la carta del Papa a los obispos que han tenido una mayor difusión, sin duda, que las aclaraciones de la propia FSSPX.

    Entonces, queda demostrado que no fue “a causa de que las autoridades de la Fraternidad solicitaron y aceptaron el levantamiento de unas excomuniones inválidas e inexistentes” que exista esa percepción en muchísimos como usted infiere, sino que a pesar de que la FSSPX sólo solicitó el RETIRO de la sanción inexistente y declaró públicamente –no sólo hacia el interior de la propia Fraternidad- que jamás ha reconocido tales excomuniones como válidas.

    De hecho, Roma sabe y ha sabido siempre, antes y después de la decisión de Benedicto XVI, que la propia Fraternidad nunca –ni antes ni ahora- reconoce esas falsas excomuniones como ciertas y a pesar de ello hizo el famoso decreto en esos términos insuficientes e incorrectos. Dio lo que podía dar, dadas las presiones que sufre y considerando , además, que Benedicto XVI no es un Papa tradicionalista como lo fueron sus antecesores antes del Vaticano II. Un San Pío X habría declarado toda la verdad: ni consagrantes ni consagrados jamás estuvieron sancionados nunca, pues existía un estado de necesidad proclamado por el mismo Derecho Canónico que justificaba esas necesarias consagraciones.

    Como verá, coincidimos bastante aunque –a mi juicio- no ha valorado usted lo suficiente las declaraciones públicas que sí hizo Monseñor Fellay y han hecho los otros obispos.

    Naturalmente estamos hablando de un tema opinable, pues no es materia de fe ni es dogma, y usted y yo podemos tener percepciones y juicios no idénticos, aunque ambas podemos concordar en lo sustancial: el decreto debió reconocer que tales excomuniones nunca existieron realmente.

    Reiterando mi reconocimiento a su educación y buenas maneras para manifestar sus opiniones, agradezco sus comentarios.

    Paz y Bien.

    P.D. Aviso que probablemente no pueda entrar, por lo menos por algún tiempo, a este foro, pues no dispongo del tiempo que poseen comentaristas oficiales como Logan. Y menos en este periodo del año. No será-por tanto- falta de atención no responder alguna eventual respuesta. Que Dios bendiga a todos.

  58. IMPORTANTE CORRECCIÓN:

    En mi escrito último a Logan se me borró accidentalmente una parte del párrafo. Dice -originalmente- así:

    «Así como todo eso, están sus demás enredos históricos que NADA prueban. Por ejemplo, Inocencio II fue electo tres horas antes que el antipapa Anacleto II (Pierloni) por ilegítimos electores que emplearon la simonía. Luego, ya había un verdadero Papa cuando se “eligió” al antipapa».

    Debió decir en realidad:

    «Así como todo eso, están sus demás enredos históricos que NADA prueban. Por ejemplo, Inocencio II fue electo tres horas antes que el antipapa Anacleto II (Pierloni), ESTE ANTIPAPA FUE ELECTO DE MANERA INVÁLIDA por ilegítimos electores que emplearon la simonía. Luego, ya había un verdadero Papa cuando se “eligió” al antipapa».

    Pongo con mayúsculas la corrección. Pido una disculpa.

  59. Ave Maria!

    Que el Niño Dios nazca en nuestros corazones y nos llene de bendiciones.

    Emma: muchas gracias por su respuesta, sobre la cual tengo algunas objeciones que en seguida presento:

    De acuerdo con su respuesta, coincidimos en las primeras cuatro de mis observaciones. Es en la quinta y sexta que hay discrepancia. Usted dice que «la FSSPX sí hizo una declaración pública en la que se señala explícitamente que nunca se ha reconocido como válida esa falsa censura de excomunión».

    1) Yo ignoro si el comunicado de Mons. Fellay haya sido boletinado a la prensa mundial como usted afirma, pero aun así:

    a) El texto que usted cita fue dirigido a los fieles que son atendidos por la FSSPX («Queridos fieles:»)

    b) en él se lee: «la excomunión […] que nosotros siempre negamos». En español, esta conjugación del verbo negar es ambigua, pues corresponde tanto al presente como al pretérito, pero en inglés el texto dice «the excommunication […] which we had always contested» y así queda claro que está hablando en tiempo pretérito: «la excomunión que nosotros siempre habíamos cuestionado «. El primer párrafo es pues ambiguo, pues no queda claro si sólo en el pasado se negó o cuestionó la censura o si aun se sigue negando o cuestionando.

    c) Los siguientes párrafos denotan un grande agradecimiento por haber levantado algo que siempre se había negado (y que por ende no necesitaba ser levantado, puesto que de hecho no era posible levantarlo al ser inexistente), lo cual, aunado al débil cuestionamiento presentado en tiempo pasado, implica una aceptación del levantamiento de las excomuniones.

    d) Si el término levantamiento fue incorrecto, por caridad se debió haber solicitado la rectificación o se debió haber hecho una aclaración al mundo que no dejara dudas. No haberlo hecho en la respuesta al decreto ni en otros documentos subsecuentes dirigidos al Papa o a las autoridades eclesiásticas, es una aceptación a lo que se recibió, máxime si se agradece por eso que se recibe.

    2) Usted afirma que «la Fraternidad no pidió el LEVANTAMIENTO de una censura que nunca aceptó, sólo puso como condición del diálogo que SE RETIRARA, pues en realidad no existía tal censura». En esto no puedo estar de acuerdo:

    a) El documento con que se declaran levantadas las excomuniones dice: «monseñor Bernard Fellay, en su nombre y en el de los otros obispos consagrados el 30 de junio de 1988, volvía a solicitar el levantamiento de la excomunión latae sententiae» y no se rectificó ante el mundo, que yo sepa, esta aseveración.

    b) En una entrevista a principios de 2009, el semanario Monde et Vie preguntó “¿Esperaba usted, Monseñor, este levantamiento de la excomunión?” Y Monseñor Fellay respondió “Lo esperaba desde 2005, después de la primera carta de pedido del levantamiento de la excomunión que había dirigido a pedido mismo de Roma. Porque era claro que Roma no pedía esta carta para rechazar levantar la excomunión”. Esta entrevista fue publicada incluso en un sitio oficial de la Fraternidad.

    c) En la Pascua de 2009, el mismo Mons. Fellay sostuvo, refiriéndose a ese levantamiento de excomuniones, que «lo habíamos pedido desde el año 2001 como signo de buena voluntad de parte del Vaticano hacia el movimiento tradicional» (Carta a los amigos y benefactores 74)

    d) El Card. Castrillón de Hoyos, en su carta de 5 de abril de 2002, menciona que Mons. Fellay envió al Secretario de la Fraternidad, P. Selegny, y al P. Simoulin para que le informaran al Cardenal que se suspendería el diálogo entre la Fraternidad y Vaticano, en tanto no se cumplieran los dos prerrequisitos: el levantamiento de las excomuniones y el permiso a todo sacerdote católico para celebrar la Misa con el rito de San Pío V.

    e) Mons. Fellay cayó en franca contradicción al decir en más de una ocasión que no se podía pedir el levantamiento de las excomuniones y al decir en otras ocasiones que se había solicitado tal levantamiento.

    3) Usted sostiene que «concuerdo con usted que para muchísimos el Papa dizque “levantó” las sanciones. Pero esa percepción no es por lo que haya declarado la FSSPX». Es verdad que bastaría con que las autoridades vaticanas hubiesen declarado en forma equívoca para que muchos pensaran que hubo un levantamiento de la sanción, pero eso es sólo la versión de una de las dos partes. Cuando la otra parte solicita, acepta y agradece el levantamiento sin señalar enfáticamente el error, definitivamente está ayudando a mantener ese pensamiento erróneo, de manera que queda demostrado que fue a causa de que las autoridades de la Fraternidad solicitaron y aceptaron el levantamiento de unas excomuniones inválidas e inexistentes, que muchos católicos piensen que en realidad existieron y fueron válidas.

    Lo que Roma sepa o no, es más difícil de decir. En lo que se refiere a lo que otros papas hubieran hecho, huelga decir que no es aplicable en el contexto real, pues si en vez de tener a Benito XVI tuviésemos a un San Pío X, seguramente que no habría habido necesidad de una operación supervivencia.

    Definitivamente estamos tratando un tema que es opinable. Lamentablemente no todos piensan así, de manera que algunos sacerdotes de la FSSPX han expulsado de las capillas a fieles por haber externado sus dudas e inquietudes en este tema.

    No me resta sino reiterar mi agradecimiento por su respuesta. En cuanto a que usted menciona las buenas maneras de manifestar mi opinión, primero que nada agradezc sus palabras, y paso a decir que yo espero encontrar en foros como este a personas cristianas que buscan la verdad, cristianos dispuestos a ayudar a otros, puesto que estamos viviendo tiempos sumamente difíciles. Ya sé que este espíritu no está simpre presente en todos los participantes, pero eso no nos debe mover a faltar a la caridad. En algún punto, puedo yo saber más que otro y debo ayudarlo; en muchos otros puntos hay muchas personas que saben más que yo y, por el amor que debe existir entre las personas (más siendo cristianas), yo esperaría que alguno(s) de ellos me ayudara(n).

    Aquí pues no se trata de imponer una opinión o demostrar a otros superioridad en conocimientos o en técnicas de argüir. Se trata de encontrar la verdad para poder dar gloria a Dios y como un medio de alcanzar la salvación.

  60. Jafg:

    En primer lugar le agradezco su amable y cortés respuesta de la que me emocionó, de manera particular, lo que usted señala en sus últimos dos párrafos. Nada que agregar a ellos, pues es precisamente la actitud correcta que debe seguirse y no la que hemos visto en algunos comentaristas oficiales de este sitio. No es el caso ya mencionar nombres.

    Paso a contestar sus observaciones y realizar algunas por mi parte.

    En primer término es importantísimo puntualizar un aspecto en el que usted está mal enterada, pues confunde un documento con otro. Así al comunicado general que se envió a todo el mundo y que se boletinó a la prensa mundial, lo confunde usted con un comunicado de la misma fecha que Mons. Fellay envió a los fieles de la Fraternidad. Abajo de este escrito pongo ambos documentos. Considero que su error se explica porque en el segundo dirigido a los fieles, se cita textualmente al primero enviado a la prensa general. Y precisamente cita la parte que estamos comentando:

    «La excomunión de los obispos consagrados por S. E. Mons. Marcel Lefebvre el 30 de junio de 1988, que había sido declarada por la Sagrada Congregación para los Obispos por un decreto del 1º de julio de 1988 y que nosotros siempre rechazamos, ha sido retirada…».

    O sea, que en ambos documentos se dijo lo mismo, tanto en el comunicado dirigido a TODO EL MUNDO como respuesta y reacción de la FSSPX al decreto firmado por el Papa, como en el comunicado dirigido -en la misma fecha- a los fieles de la Fraternidad.

    Es fundamental comprender que ésa es la respuesta OFICIAL de la Fraternidad tanto a la opinión del público en general (católico o no), como la particular a los fieles de la propia FSSPX.

    No hay más que buscarle. Intentar -a partir de traducciones del inglés, ni siquiera del texto en el idioma original- decir que se puede mal entender la expresión «que siempre rechazamos» o «que siempre negamos» como si se refiriera sólo al pasado y no al presente, me parece sin ningún sustento y es tratar de buscarle los tres pies al gato cuando sabemos que tiene cuatro. En verdad, no creo que un sólo lector en el mundo haya interpretado eso que usted señala. ¿Debió decir el documento «que en el pasado negamos, en el presente seguimos negando y en el futuro seguiremos negando»? Resulta ilógico pedir eso, cuando lo dicho se entiende perfectamente bien.

    Sí hubo, pues, una respuesta OFICIAL y GENERAL y fue ésa. No hay más que debiera agregarse. La postura de la FSSPX está ahí muy clara. Ahora que para ciertos críticos nada resulta suficiente.

    Pues bien, si en alguien de sus fieles hubiese la menor duda de la postura de la FSSPX, ésta debió quedar más que aclarada con las palabras de Mons. De Galarreta en la entrevista que publicó la revista IESUS CHRISTUS:

    “Iesus Christus”: Monseñor, Usted es uno de los cuatro obispos consagrados por Monseñor Marcel Lefebvre el 30 de junio de 1988. Acaba de ser nombrado Visitador del Seminario de La Reja en reemplazo de Monseñor Williamson. Antes de hablar de su actual función, quisiéramos hacerle unas preguntas con respecto a los acontecimientos de las últimas semanas. El 21 de enero de 2009 el Vaticano publicó un decreto sobre las excomuniones del 1º de julio de 1988 sancionando las consagraciones episcopales realizadas por Monseñor Lefebvre. En una entrevista dada a “Nouvelles de Chrétienté” (N°115, enero/febrero de 2009) Monseñor Fellay decía, refiriéndose a las excomuniones de 1988: “Este decreto era nulo, ya que no hubo excomunión”. En su sermón del 15 de marzo de 2009, también Usted dijo: “Siempre hemos afirmado y siempre hemos mantenido que esas censuras eran absolutamente nulas, de hecho y de derecho”. ¿Por qué afirman la nulidad de las excomuniones declaradas por Juan Pablo II en 1988?

    Monseñor de Galarreta: Siempre que hemos escrito a Roma, hemos tenido el cuidado de precisar que lo que pedíamos era la declaración de nulidad de las excomuniones o, de una forma un poco más aceptable para ellos, que se retirase el decreto de excomuniones precisamente porque estas excomuniones no existen. El acto de las consagraciones episcopales de 1988 por Monseñor Lefebvre fue un acto absolutamente necesario para la continuidad del sacerdocio católico, de la Tradición, de la fe católica y de la misma Iglesia.
    Fue un acto de supervivencia, de salvaguarda de la fe católica, y por lo tanto no es una falta que deba recibir ningún tipo de condenación o de censura. Fue un acto virtuoso y a mi modo de ver supremamente virtuoso por el bien de las almas y de la Santa Iglesia.

    “Iesus Christus”: ¿Si no hubo excomunión, no le parece contradictorio haber pedido a Roma hacer algo respecto al decreto?

    Monseñor de Galarreta: Aparentemente contradictorio sí. En realidad no. Porque una cosa es la validez o no de las excomuniones, y otra cosa la impresión que tiene el resto de la iglesia y la opinión pública en general. Es evidente que recaía sobre nosotros un estigma a los ojos de toda la Iglesia, que era como una condenación de lo que representamos: la Tradición católica. Son dos aspectos distintos. El aspecto objetivo es que no había excomunión. El otro aspecto es el subjetivo, en el espíritu de la gente, y fue en orden a éste que se pidió se retirase el decreto.

    “Iesus Christus”: Como respuesta, Roma publicó el decreto del 21 de enero de 2009 en que no reconoce la nulidad de las excomuniones, sino que levanta la sanción. No es lo que había pedido la Fraternidad. Sin embargo Monseñor Fellay hizo cantar un “Magnificat” para celebrar el hecho. Ud. mismo dijo en su sermón del 15 de marzo que “nos alegramos y agradecimos ese decreto”. ¿Por qué alegrarse, si no se cumplió con lo pedido?

    Monseñor de Galarreta: Es indudable que el decreto tal como se hizo no responde ni a la verdad ni a la justicia, por lo tanto queda pendiente una rehabilitación de los obispos, incluidos Monseñor Lefebvre y Monseñor de Castro Mayer, y, en definitiva, una rehabilitación de todos los miembros de la Tradición. Pedimos que se retirase el decreto como un signo efectivo de buena voluntad y de cambio de actitud de Roma respecto a la Tradición y a nosotros. Por eso nos alegramos. Aunque el decreto no sea lo que debe ser, ya no se trata de persecución y de ruptura. También quita un obstáculo mayor para que las almas se puedan acercar a las riquezas de la tradición y a la verdadera fe.

    “Iesus Christus”: Monseñor, Ud. dijo en su sermón que había subido el número de fieles en el mundo después del decreto del 21 de enero.

    Monseñor de Galarreta: Sí, efectivamente, después del Motu Proprio, hubo varios miles de sacerdotes que nos pidieron el DVD que enseña cómo rezar la Misa tradicional. También después de ese decreto ha habido mucha gente nueva que nos está contactando en nuestros prioratos y seminarios.

    Hasta aquí la cita.

    Se comprueba con ella que tanto Mons. Fellay como Mons. De Galarreta después del decreto del Papa, siguen considerando nulas las supuestas excomuniones y que así lo han dicho en varias ocasiones, ADEMÁS del COMUNICADO OFICIAL al que ya nos hemos referido y que es el más importante y definitivo.

    Se prueba también que no se pidió «el levantamiento» de unas espurias excomuniones sino el «retiro del decreto de excomunión» (que es algo muy distinto) en vista de que sucedería lo que ya acontece: muchos fieles y sacerdotes han perdido el temor de acercarse a la FSSPX, o al menos de aceptar o aproximarse a su postura, sin espantajos y fantasmas de falsas excomuniones.

    Me queda claro que la FSSPX pidió el retiro del decreto de las inválidas excomuniones y Roma dio sólo lo que podía dar, considerando las presiones que sufre y que si hubiese aceptado la invalidez de tales censuras, implicaría reconocer el estado de necesidad generado por ella misma, y por ello resulta ilógico -mientras no haya una reconversión total hacia la Tradición de su parte- suponer que reconocería su propia responsabilidad en ese estado de necesidad que aún hoy subsiste.

    En estas condiciones es menester considerar lo siguiente:

    Los fieles de la FSSPX saben que ni antes ni ahora los obispos han reconocido estar excomulgados. No requieren tantas aclaraciones como algunos radicales exigen. Y no se requieren, porque la postura OFICIAL ya se expresó en dicho comunicado de manera clara y definitiva ante la faz de todo el mundo.

    Luego, la opinión pública ha sido debidamente informada como usted pedía -en ese comunicado oficial a todo mundo- de la negación y desconocimiento de dichas censuras por parte de la FSSPX.

    La opinión de muchísimos se verá influenciada sólo por lo que Roma diga, en este caso por lo dicho en el decreto de «levantamiento» de excomuniones, sin importar lo que ya dijo y aclaró la FSSPX. Esos mismos que creían antes que existía la excomunión por decirlo Roma, son los mismos que creen, ahora, que realmente se levantó una excomunión por también decirlo Roma. Luego, creían y siguen creyendo que existió esa censura, independientemente de lo que dijo o diga la FSSPX. Ellos creen sólo lo que de Roma venga. ¿Cuántos de ellos cambiaron o cambiarán de opinión porque la FSSPX haya dicho y siga diciendo que nunca estuvo realmente excomulgada? Considero que sobran los dedos de las manos para contarlos. Ahora, si algunos se acercan -ya sin el espantajo de la «excomunión»- a las capillas de la FSSPX, les será más fácil de entender que no hubo ninguna excomunión válida.

    Respondo a otros cuestionamientos suyos:

    -No se agradece «el levantamiento» de censuras que no se reconocen, sino se agradece el cambio de actitud de Roma que es evidente hasta para el más ciego o radical. Y como señalé: Lo cortés no quita lo valiente.

    -Reitero: No se pidió el «levantamiento» de censuras a Roma. Se solicitó se retirar el documento de excomunión.

    -La entrevista al semanario Monde et Vie puede contener los equívocos tan frecuentes en que los medios periodísticos incurren. Que alguien la haya subido a un sitio de internet de la FSSPX, no demuestra sino el mal juicio de quien la publicó ahí, tal vez por la importancia de ese diario.

    -No dudo que pueda haber algunos sacerdotes de la FSSPX que expliquen mal o se expresen incorrectamente sobre el particular (puede haber error semántico en los términos), por ello hay que leer las declaraciones OFICIALES de la FSSPX o leer las entrevistas, comunicados, escritos de las mismas autoridades en los medios OFICIALES de la propia Fraternidad en los que no hay tergiversación posible. También es necesario diferenciar cuando una autoridad de la FSSPX se refiere al «levantamiento de excomuniones», significa que se refiere al documento de Benedicto XVI y no significa que acepte haber estado realmente excomulgado.

    En cuanto a que siendo un asunto opinable es lícito -a quienes las tengan- haber externado sus dudas e inquietudes en este tema, concuerdo totalmente con usted. No sólo lícito sino también es comprensible. Más aún, puede haber un criterio contrario en cuanto a su oportunidad o conveniencia. En temas opinables se puede diferir pues no es un asunto de fe. Lo que es inaceptable es la condena a priori a la Fraternidad que algunos cuantos hicieron de manera nada justa ni caritativa. Algunos prejuzgaron la intención interna y la conciencia de sus autoridades. Suponen una deliberada e intencionada traición y una supuesta mala fe. Si yo pensara equivocada la postura actual de la FSSPX no me daría derecho más que el de señalar lo que yo creo una táctica errónea, pero no me permite anatematizar, prejuzgar (viene de pre-jucio, es decir un juicio previo y sin fundamento, por lo mismo) insultar y acusar calumniosamente a otros por no coincidir con mi criterio. En muchos escritos aquí hemos visto esa actitud. Se puede diferir sin llegar ni a la calumnia ni al insulto ni prejuzgar la conciencia interna que sólo Dios conoce y juzga. Pero resulta que se lanzan voces en ese sentido luego de haber recibido miles de gracias a través de sus sacerdotes y sus sacramentos y fidelidad en la fe verdadera. Eso…es lo que no se vale.

    No pretendo imponerle a usted ni a nadie mi criterio, si lo expongo es porque usted, muy amablemente, me ha pedido mi opinión. Si a alguien les sirven los elementos de juicio que expongo para ampliar sus consideraciones y normar su criterio con mayores elementos, ¡qué bueno!. Si a alguien no le convence mi manera de pensar, le suplico sólo respeto así como yo respeto a quienes de mí difieren. No exijo uniformidad de criterio para suponer en los demás buena fe. Lo que no debe haber es el insulto y el epíteto contra todo aquel que de uno difiera, como se da con tanta frecuencia.

    Creo que no olvido contestar nada de lo que usted me objeta. Le reitero mi agradecimiento por sus buenas maneras y su educación. Y sin dudad, sus últimos dos párrafos, debieran de inscribirse con letras de oro para que todos los considerásemos. Para mí, es lo más importante y valioso de su escrito.

    Debo dejar muy claro que todo lo que expongo es sólo mi criterio y que no soy portavoz de nada ni de nadie.

    Gracias por su tiempo y paciencia y que la Virgen Santísima bendiga a todos.

    Paz y Bien.

    —————————————————————-
    APENDICES:

    DOCUMENTO 1: ENVIADO A LA PRENSA GENERAL (Tomada de Zenit)

    La excomunión de los obispos consagrados por S. E. Mons. Marcel Lefebvre el 30 de junio de 1988, que había sido declarada por la Sagrada Congregación para los Obispos por un decreto del 1º de julio de 1988 y que nosotros siempre negamos, ha sido retirada por otro decreto de la misma Congregación fechado el 21 de enero de 2009 por mandato del Papa Benedicto XVI.
    Expresamos nuestra gratitud filial al Santo Padre por este acto que, más allá de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, representará un beneficio para toda la Iglesia. Nuestra Fraternidad desea poder ayudar siempre al Papa a remediar la crisis sin precedentes que sacude actualmente al mundo católico, y que el Papa Juan Pablo II había calificado como un estado de «apostasía silenciosa».
    Además de nuestro reconocimiento al Santo Padre, y a todos los que le ayudaron a realizar este valeroso acto, nos congratulamos que el decreto del 21 de enero juzgue necesarias la realización de «reuniones» con la Santa Sede, las cuales permitirán a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X exponer las razones doctrinales de fondo que ella estima ser el origen de las dificultades actuales de la Iglesia.
    En este nuevo ambiente, tenemos la firme esperanza de arribar pronto a un reconocimiento de los derechos de la Tradición católica.
    Menzingen, 24 de enero de 2009
    + Bernard Fellay

    DOCUMENTO 2: A LOS FIELES DE LA FSSPX (tomada del blog México y Tradición)
    Carta del Superior General de la Fraternidad San Pío X
    Queridos fieles,
    Como anuncio en el comunicado adjuntado, « la excomunión de los obispos consagrados por S. E. Mons. Marcel Lefebvre el 30 de junio de 1988, que había sido declarada por la Sagrada Congregación para los Obispos por un decreto del 1º de julio de 1988 y que nosotros siempre rechazamos, ha sido retirada por otro decreto de la misma Congregación fechado el 21 de enero de 2009 por mandato del Papa Benedicto XVI». Esa era la intención de oración que les había confiado en Lourdes, con motivo de la fiesta de Cristo Rey de 2008. Ustedes han superado nuestras expectativas ya que un millón setecientos tres mil rosarios han sido rezados para conseguir de la intercesión de nuestra Señora el fin de este oprobio, que a través de la personas de los obispos de la Fraternidad, pesaba sobre todos cuantos de lejos o de cerca adherían a la Tradición. Sepamos agradecer a la Santísima Virgen, que ha inspirado al Santo Padre este acto unilateral, benevolente y valeroso. Asegurémosle nuestras fervientes oraciones.
    Gracias a este gesto, los católicos del mundo entero apegados a la Tradición ya no serán más injustamente estigmatizados y condenados por haber mantenido la fe de sus padres. La Tradición católica ya no está más excomulgada. Aún cuando ella nunca lo haya estado en sí, con frecuencia y cruelmente lo ha estado en los hechos; como la misa tridentina, que nunca había sido abrogada en sí, como felizmente lo ha recordado el Santo Padre a través del Motu Proprio Summorum pontificum del 7 de junio de 2007.
    El decreto del 21 de enero cita la carta del 15 de diciembre pasado al Cardenal Castrillón Hoyos, en la que expresaba nuestro apego « a la Iglesia de N. S. Jesucristo, que es la Iglesia católica », reafirmando nuestra aceptación de su enseñanza bimilenaria y nuestra fe en el Primado de Pedro. Yo recordaba cuánto sufrimos por la situación actual de la Iglesia, en que esta enseñanza y este primado son ridiculizados, y agregaba: « Estamos prestos a escribir con nuestra sangre el Credo, a firmar el juramento anti-modernista y la profesión de fe de Pío IV; aceptamos y hacemos nuestros todos los concilios hasta Vaticano I. Pero no podemos más que tener reservas respecto al Concilio Vaticano II, que ha querido ser un concilio « distinto a los demás » (cfr. discursos de los papas Juan XXIII y pablo VI) ». En todo ello tenemos la convicción de permanecer fieles a la línea de conducta trazada por nuestro fundador, Monseñor Marcel Lefebvre, cuya pronta rehabilitación esperamos.
    Así, pues, deseamos realizar estas « conversaciones » —que el decreto reconoce como « necesarias » — sobre las cuestiones doctrinales que se oponen al magisterio de siempre. No podemos hacer más que comprobar la crisis sin precedentes que hoy sacude a la Iglesia: crisis de las vocaciones, crisis en la práctica religiosa, del catecismo y de la frecuentación de los sacramentos… Pablo VI, antes que lo hiciéramos nosotros, hablaba incluso de una infiltración de los « humos de Satanás » y de la « autodemolición » de la Iglesia. Juan Pablo II no dudó en decir que el catolicismo en Europa se encontraba como en estado de « apostasía silenciosa ». Poco tiempo antes de su elección al Supremo Pontificado, el mismo Benedicto XVI comparaba a la Iglesia a un « barco que hace agua por todas partes ». Por eso, en estas conversaciones con las autoridades romanas, queremos examinar las causas profundas de la situación actual y proveyendo el remedio adecuado, llegar a una restauración sólida de la Iglesia.

    Queridos fieles, la Iglesia está en manos de su Madre, la Santísima Virgen María. Nosotros confiamos en ella. Le habíamos pedido la libertad de la misa de siempre, en todas partes y para todos. Le habíamos pedido que se retirara el decreto de las excomuniones. Le pedimos en nuestras oraciones, a Ella, que es la Sede de la Sabiduría, estos necesarios esclarecimientos doctrinales, de los que las almas perturbadas tienen tanta necesidad.
    Menzingen, 24 de enero de 2009
    +Bernard Fellay

  61. Ave Maria!

    Emma: Nuevamente le agradezco su gentileza en responder a mis comentarios y le ruego considere las siguientes observaciones:

    1) Usted afirma que “la Fraternidad no pidió el LEVANTAMIENTO de una censura que nunca aceptó, sólo puso como condición del diálogo que SE RETIRARA, pues en realidad no existía tal censura”.

    En esto no puedo estar de acuerdo. Y repito este punto, pues en su respuesta usted sólo hizo alusiones a él, pero no lo contestó.

    a) El documento con que se declaran levantadas las excomuniones dice: “monseñor Bernard Fellay, en su nombre y en el de los otros obispos consagrados el 30 de junio de 1988, volvía a solicitar el levantamiento de la excomunión latae sententiae”.

    Esta aseveración no fue desmentida, ni impugnada, ni refutada ante el mundo.

    b) En la Carta a los Amigos y Benefactores No 74, Monseñor Fellay escribe “así como sucedió con nuestra primera petición, a la cual Nuestra Señora había respondido tan eficazmente por intermedio del Vicario de Cristo y su Motu Proprio sobre la Misa tradicional, plugo a la Virgen María concedernos una segunda gracia aún más rápidamente: en el transcurso de una visita a Roma en enero, cuando entregué el ramillete de 1.703.000 rosarios rezados por las intenciones del Sumo Pontífice, recibía de manos del Cardenal Castrillón Hoyos el decreto de remisión de las “excomuniones”.

    Lo habíamos pedido desde el año 2001 como signo de buena voluntad de parte del Vaticano hacia el movimiento tradicional[…]”

    El Decreto romano dice: levantamiento de las excomuniones. Las comillas que destacan la expresión excomuniones fueron agregadas por Monseñor Fellay, e indican que hay algo turbio, sea de parte de Roma, sea de parte de la Fraternidad, sea de ambas partes.

    Es claro que, si los cuatro obispos pidieron el levantamiento de las excomuniones, después del Decreto romano, la Fraternidad deforma la realidad.

    Es claro también que, si los cuatro obispos pidieron el retiro del decreto de declaración de las excomuniones, es Roma la que deforma la realidad en su Decreto.

    Ambas partes pueden deformar la realidad; pero lo que es cierto es que ambas partes no expresan la verdad.

    Si hemos de creer a Monseñor Fellay, es Roma la que ha mentido, es Roma la que no manifiesta buena voluntad, es Roma la que no cumple con aquello que, como usted dice, se “puso como condición del diálogo”

    Monseñor Fellay insiste en su carta 74:

    “Mientras esa confianza no sea restablecida parcialmente —decía entonces— nuestras relaciones seguirían siendo mínimas.”

    Si Roma ha mentido, no se puede decir que se ha restablecido la confianza; y, por lo tanto, las relaciones deben seguir siendo mínimas. No se puede discutir teológicamente con un mentiroso.

    Los dos prerrequisitos no se obtuvieron. Además, los dos actos romanos han humillado la Santa Misa y la Obra de la Tradición. Por lo tanto, la desconfianza no solamente perdura; sino que ha crecido.

    Es providencial que el Padre Bouchacourt nos haya recordado en su último editorial lo que escribió Monseñor Lefebvre en 1989:

    “A pesar de que las mentiras de la Roma conciliar han sido varias veces confirmadas por los hechos, siempre vale la pena reiterar el intento, porque nunca falta quien muerda el anzuelo.”

    No menos providencial es que Monseñor de Galarreta nos haya informado que los representantes teológicos de la Santa Sede “son personas con las que se puede hablar”, y que ellas hablan “nuestro mismo lenguaje”

    Realmente causa temor…

    c) En una entrevista a principios de 2009, el semanario Monde et Vie preguntó “¿Esperaba usted, Monseñor, este levantamiento de la excomunión?” Y Monseñor Fellay respondió:

    “Lo esperaba desde 2005, después de la primera carta de pedido del levantamiento de la excomunión que había dirigido a pedido mismo de Roma. Porque era claro que Roma no pedía esta carta para rechazar levantar la excomunión”.

    Esta entrevista fue publicada incluso en un sitio oficial de la Fraternidad.

    Si esta entrevista contuviera equívocos, se debieron hacer las aclaraciones pertinentes públicamente (como se han hecho en otros casos) y no debió ser publicada en un sitio oficial de la Fraternidad.

    Dicha entrevista, señalando esta fuente, ha sido citada en una carta de dimisión de un sacerdote de la Fraternidad, carta que fue publicada en múltiples sitios y en diversos idiomas. Nunca ha sido desmentida.

    Es importante saber que todo lo referente a las relaciones entre la Fraternidad San Pío X y Roma es, por decisión propia, de atribución exclusiva del Superior General de la misma, Monseñor Bernard Fellay. En otras palabras, nada puede ser publicado sobre este tema que no esté en total conformidad con el pensamiento del Superior General. En el caso concreto del Distrito de Francia existe, incluso, la censura previa del Superior del mismo.

    d) En la Pascua de 2009, el mismo Mons. Fellay sostuvo, refiriéndose a ese levantamiento de excomuniones, que

    “lo habíamos pedido desde el año 2001 como signo de buena voluntad de parte del Vaticano hacia el movimiento tradicional” (Carta a los amigos y benefactores 74).

    ¿Qué se había pedido en 2001? ¿Qué se pidió en noviembre de 2005? ¿Qué se pidió en diciembre de 2008?

    e) El Cardenal Castrillón de Hoyos, en su carta de 5 de abril de 2002, menciona que Mons. Fellay envió al Secretario de la Fraternidad, P. Selegny, y al P. Simoulin para que le informaran al Cardenal que se suspendería el diálogo entre la Fraternidad y Vaticano, en tanto no se cumplieran los dos prerrequisitos: el levantamiento de las excomuniones y el permiso a todo sacerdote católico para celebrar la Misa con el rito de San Pío V.

    f) En fin, si usted insiste en negar que la Fraternidad haya solicitado el levantamiento de la excomunión, entonces estará lanzando un triple mentís: a Mons. Fellay, al Cardenal Giovanni Battista Re y al Cardenal Castrillón de Hoyos.

    ————–

    2) Usted cita a Mons. de Galarreta, quien dice:

    «Siempre que hemos escrito a Roma, hemos tenido el cuidado de precisar que lo que pedíamos era la declaración de nulidad de las excomuniones o, de una forma un poco más aceptable para ellos, que se retirase el decreto de excomuniones».

    Estas palabras revelan una grave equivocación de Mons. de Galarreta, ya que pedir que se retire el decreto de excomunión, no es lo mismo que pedir la declaración de nulidad de las excomuniones, es decir, el reconocimiento por parte de Roma de que la excomunión fue nula e inválida.

    Son dos cosas muy distintas. En efecto, solicitar el retiro del Decreto de declaración de la excomunión implica reconocer la validez la tal sanción:

    a) Y es que la declaración de excomunión a los seis obispos en 1988 se hizo en forma de precepto particular, id est, como si el delito causal fuese absolutamente cierto. Así pues, si se acepta la Declaración, se reconoce que el delito es absolutamente cierto.

    b) Si se pide que se retire la Declaración de excomunión, se está aceptando que existe una declaración válida y consecuentemente se está aceptando el delito causal de la pena que se declara.

    c) Lo que corresponde es pedir a Roma que reconozca que los dos Obispos consagrantes y los cuatro Obispos consagrados no incurrieron en ningún delito, ni incurrieron en ninguna pena y que, por tanto, se reconozca y declare la nulidad de la excomunión y la inconsistencia de la pretendida declaración de la misma.

    Si lo señalado en el inciso c) no se podía pedir por las razones que usted aduce o cualesquier otros motivos, entonces no se debió haber planteado como un prerrequisito para las discusiones doctrinales; y si se advirtió la imposibilidad de este prerrequisito después de haberlo planteado, se debió cambiar aclarando las causas, pero no se debió presentar el Decreto romano como un cumplimiento de lo pedido y mucho menos como una gracia celestial obtenida por la intercesión de la Santísima Virgen María.

    ————-

    3) Usted cita las palabras de Mons. de Galarreta,

    “aunque el decreto [de levantamiento de excomuniones] no sea lo que debe ser, ya no se trata de persecución y de ruptura. También quita un obstáculo mayor para que las almas se puedan acercar a las riquezas de la tradición y a la verdadera fe”.

    Al leer este texto no puede uno sino recordar el falso argumento de Mons. Fernando Rifán a propósito de la negociación de los Padres de Campos: “Muchas nuevas personas regresarían a la Tradición”.

    Dom Lourenço Fleichman O.S.B. le respondió:

    “Esas nuevas personas no desearían convertirse a la verdadera Tradición. Ellas irían a ustedes porque se han quitado los obstáculos legales y no por razones de fe. Ellos estarán a su favor, pero no estarán buscando la verdad completa con la convicción doctrinal que lleva las almas al martirio” (Carta abierta a los Padres de Campos, en Niteroi, 30 de octubre de 2001).

    El argumento es el mismo, la refutación también. ¿Por qué lo que fue aplicable ayer para Campos ya no lo es hoy para la Fraternidad?

    Monseñor Lefebvre, en sus recomendaciones a los padres que serían consagrados obispos en 1988, lo dijo aún con mayor claridad:

    “En Roma, permanecen lo que son. No podemos ponernos en las manos de esta gente. No queremos dejarnos comer. Es una ilusión de Dom Gérard pensar que un acuerdo nos daría un inmenso apostolado. Sí, pero en un marco ambiguo, que nos descompondría. Nos dicen: “Tendrán aún más vocaciones si están con Roma.” Pero estas vocaciones, si decimos cualquier cosa contra Roma, se opondrían y apestarían nuestros seminarios. Y los obispos les dirían: “¡Entonces, venid con nosotros!”

    Suavemente, la mezcla se haría. Roma quiere hacernos cambiar. Hay una cantidad de consecuencias detrás de eso: desean llevar nuestras obras hacia el espíritu conciliar. Si hubiésemos aceptado, habríamos muerto. No habríamos durado un año. Habría sido necesario vivir en contacto con los conciliares, mientras que actualmente, estamos juntos. Si hubiésemos dicho que sí, eso habría sido la división dentro de la Fraternidad; todo se habría dividido.

    Nos dicen que nuevas vocaciones vendrían si estuviésemos con Roma. Pero estas vocaciones no soportarían ninguna distancia respecto de Roma, ninguna crítica: sería la división. Actualmente, las vocaciones se seleccionan por ellas mismas. Esta es la razón por la cual salvamos la Fraternidad y la Tradición, alejándonos nosotros prudentemente”.

    ———

    4) Usted dice: “Me queda claro que la FSSPX pidió el retiro del decreto de las inválidas excomuniones y Roma dio sólo lo que podía dar”.

    a) Como ya quedó explicado antes, no se debió pedir el retiro del decreto, pues eso implicó haber aceptado la validez de tal decreto y por ende la validez de la excomunión.

    b) Pero aun suponiendo (sin conceder) que no implicara tal cosa, no se trata de lo que Roma podía o no podía dar, sino de lo que Roma estaba en su deber reconocer y declarar.

    c) Y si se sabía que Roma no podía dar sino el levantamiento de las excomuniones, y esto por pedido de las autoridades de la Fraternidad, es ese caso no habría que haber pedido nada y seguir como se estaba.

    d) Si, sabiendo que Roma no podía dar sino el levantamiento de las excomuniones diciendo que las autoridades de la Fraternidad lo habían solicitado, y si, aceptando de antemano dicha concesión, igualmente se pidió el retiro del Decreto de declaración de las excomuniones… todo eso implica un accionar político, como fue reconocido por el mismo Monseñor Fellay.

    e) El Decreto romano dice: “En la mencionada carta, entre otras cosas, Mons. Fellay afirma:

    “Asimismo, seguimos teniendo la firme voluntad de permanecer católicos y de poner nuestras fuerzas al servicio de la Iglesia de Nuestro Señor Jesucristo, que es la Iglesia católica romana. Aceptamos filialmente su enseñanza. Creemos firmemente en el Primado de Pedro y en sus prerrogativas; es por eso que la situación actual nos hace sufrir tanto más“.

    Su Santidad Benedicto XVI, paternalmente sensible al malestar espiritual manifestado por los interesados a causa de la sanción de excomunión, y confiando en el compromiso expresado por ellos en la citada carta de no ahorrar esfuerzo alguno para profundizar las cuestiones aún abiertas en necesarias conversaciones con las Autoridades de la Santa Sede, y poder así llegar rápidamente a una plena y satisfactoria solución del problema existente en un principio, ha decidido reconsiderar la situación canónica de los Obispos Bernard Fellay, Bernard Tissier de Mallerais, Richard Williamson y Alfonso de Galarreta relativa a su consagración episcopal.”

    Queda claro que según ese documento, la “actual situación” que tanto hace sufrir a Monseñor Fellay es la de estar excomulgados.

    Considérense, en cambio, las siguientes palabras:

    “Eminencia, reunidos en torno a su Superior general, los Superiores de los distritos, seminarios y casas autónomas de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, piensan conveniente expresarle respetuosamente las reflexiones siguientes. […] nosotros, estamos en plena comunión con todos los Papas y todos los Obispos que han precedido al Concilio Vaticano II, celebrando exactamente la Misa que ellos codificaron y celebraron, enseñando el Catecismo que ellos compusieron, oponiéndonos contra los errores que ellos condenaron muchas veces en sus encíclicas y cartas pastorales. Quiera usted entonces juzgar de qué lado se encuentra la ruptura. Estamos extremadamente apenados por la ceguera de espíritu y el endurecimiento de corazón de las autoridades romanas. En cambio, nosotros jamás quisimos pertenecer a ese sistema que se califica a sí mismo de Iglesia Conciliar y se define por el Novus Ordo Missæ, el ecumenismo indiferentista y la laicización de toda la sociedad. Sí, nosotros no tenemos ninguna parte, nullam partem habemus, con el panteón de las religiones de Asís; nuestra propia excomunión por un decreto de Vuestra Eminencia o de otro dicasterio no seria más que la prueba irrefutable. No pedimos nada mejor que el ser declarados ex communione del espíritu adúltero que sopla en la Iglesia desde hace veinticinco años; excluidos de la comunión impía con los infieles. Creemos en un solo Dios, Nuestro Señor Jesucristo, con el Padre y el Espíritu Santo, y seremos siempre fieles a su única Esposa, la Iglesia Una, Santa, Católica, Apostólica y Romana. El ser asociados públicamente a la sanción que fulmina a los seis obispos católicos, defensores de la fe en su integridad y en su totalidad, sería para nosotros una distinción de honor y un signo de ortodoxia delante de los fieles.” (Carta abierta de la FSSPX dirigida a su Eminencia el cardenal Gantin, Prefecto de la Congregación de los Obispos. Ecône, 6 de julio de 1988)

    ¡Qué distinta postura! ¡Diametralmente opuesta! En 1988 se alegraban de estar excomulgados de una nueva iglesia; menos de veinte años después…

    Usted como tantos otros, siguiendo los comunicados y las declaraciones oficiales y oficiosas de las autoridades de la Fraternidad, podrá decir, sin poder probarlo (pues es cuestión de fe humana), que no se solicitó el levantamiento de las excomuniones, pero:

    Lo que no puede decir es que las actuales autoridades de la Fraternidad han pedido ser declarados ex communione del espíritu adúltero que sopla en la Iglesia desde hace cuarenta y cinco años; excluidos de la comunión impía con los infieles…

    Lo que no puede decir es que las actuales autoridades de la Fraternidad han pedido el ser asociados públicamente a la sanción que fulmina todavía hoy en día a los dos obispos católicos, defensores de la fe en su integridad y en su totalidad…

    Lo que no puede decir es que para las actuales autoridades de la Fraternidad, sería una distinción de honor y un signo de ortodoxia delante de los fieles estar fuera de la comunión del espíritu adúltero que inspira a Benito XVI… Y para quien se escandalice de lo que acabo de afirmar, que relea el impío motu proprio Summorum pontificum, en el que se rebaja a la Santa Misa Católica, calificándola como forma extraordinaria de un mismo rito, cuya forma ordinaria sería la misa bastarda montiniana, expresando ambas la misma fe…

    f) En su Carta a los Amigos y Bienhechores No 65 (2004), Mons. Fellay decía:

    “A principios del mes de octubre tuvo lugar en Fátima una nueva reunión interreligiosa. Es Asís que se repite. […] Por todo esto nos preguntamos cómo es posible un acuerdo en estas condiciones. ¿Acaso podríamos callarnos ante tales aberraciones? Rechazamos un acuerdo puntual y afirmamos la contradicción entre lo verdadero y lo falso, así como nuestra férrea voluntad de no tener nullam partem en tal empresa, pues sencillamente no queremos dejar de ser católicos. Con horror y asco nos alejamos de esa visión de la Iglesia y de esa forma de “comunión”. ¿Cómo puede pensarse que la Roma modernista ha cambiado, mostrándose favorable a la Tradición? ¡Qué ilusiones!”

    ¿Y qué se hizo luego? Se pidió el perdón de la Roma anticristo para no estar separada de ella.

    Así pues, todavía en 2004 se veía con repulsión la sola idea de un posible acuerdo con esa Roma anticristo.

    ¿En qué ha cambiado Roma para que esa repulsión haya desaparecido? En nada: el Papa continua participando en actos interreligiosos, se acepta a los anglicanos sin pedirles su conversión, Benedicto XVI no se ha retractado de sus escritos heréticos (calificados como tales por Monseñor Tissier de Mallerais), etc., etc.

    A pesar de ello, la Fraternidad ya ha entrado en discusiones doctrinales…

    Ha habido un aparente acercamiento de Roma hacia la Fraternidad, pero no hacia la Tradición.

    Roma se ha ganado a la Fraternidad con dos actos que no han aportado nada bueno y si mucho malo:
    ·Una supuesta libertad para celebrar la Misa de siempre, junto al rito bastardo de Paulo VI que se aleja impresionantemente de la teología católica…
    ·Un levantamiento de excomuniones, válidas por lo mismo, a los ojos de todo el mundo…

    —————–

    5) Usted dice:

    Si Roma “hubiese aceptado la invalidez de tales censuras, implicaría reconocer el estado de necesidad generado por ella misma, y por ello resulta ilógico -mientras no haya una reconversión total hacia la Tradición de su parte- suponer que reconocería su propia responsabilidad en ese estado de necesidad que aún hoy subsiste.”

    Justamente por esa razón, Monseñor Marcel Lefebvre, una vez escapado de la siniestra trampa vaticana que le habían tendido en mayo de 1988, expresó algunos meses más tarde:

    “No tenemos la misma manera de concebir la reconciliación. El cardenal Ratzinger la ve en el sentido de reducirnos, de traernos al Vaticano II. Nosotros la vemos como un retorno de Roma a la Tradición. No nos entendemos. Es un diálogo de sordos. No puedo hablar mucho del futuro, ya que el mío está detrás de mí. Pero si vivo un poco aún y suponiendo que de aquí a un determinado tiempo Roma haga un llamado, que quiera volver a vernos, reanudar el diálogo, en ese momento sería yo quien impondría las condiciones. No aceptaré más estar en la situación en la que nos encontramos durante los coloquios. Esto se terminó.

    Plantearía la cuestión a nivel doctrinal: “¿Están de acuerdo con las grandes encíclicas de todos los papas que los precedieron? ¿Están de acuerdo con Quanta Cura de Pío IX, Immortale Dei, Libertas de León XIII, Pascendi de Pío X, Quas Primas de Pío XI, Humani Generis de Pío XII? ¿Están en plena comunión con estos papas y con sus afirmaciones? ¿Aceptan aún el juramento antimodernista? ¿Están a favor del reinado social de Nuestro Señor Jesucristo?

    Si no aceptan la doctrina de sus antecesores, es inútil hablar. Mientras no hayan aceptado reformar el Concilio considerando la doctrina de estos papas que los precedieron, no hay diálogo posible. Es inútil.

    Las posiciones quedarían así más claras.

    No es una pequeña cosa la que nos opone. No basta que se nos diga: pueden rezar la misa antigua, pero es necesario aceptar esto. No, no es solamente eso lo que nos opone, es la doctrina. Queda claro”.

    ——————

    6) Usted sostiene que “los fieles de la FSSPX saben que ni antes ni ahora los obispos han reconocido estar excomulgados”.

    Los fieles de la Fraternidad, puede ser que sí… El resto de los fieles, no. Estos últimos están convencidos de que los miembros de la Fraternidad estaban excomulgados, y que ahora los cuatro Obispos han pedido y obtenido el levantamiento de su excomunión; que ese levantamiento de la excomunión fue producido por un acto de benignidad del Papa, y no porque la sanción fuese injusta, mucho menos inválida.

    Por ello se requiere que las autoridades de la Fraternidad aclaren muchas cosas, algunas de las cuales ya he señalado, y otras les han sido señaladas a ellos mismos.

    ——————

    7) Usted dice que serán contados los fieles que se han decepcionado por las declaraciones de las autoridades de la FSSPX o que por lo menos están dudosos o inquietos.

    Entonces le asombraría saber que, sólo en un centro de Misa, cerca del 10% de los fieles se encuentran en esa situación. ¿Qué porcentaje habrá en otros? No estoy en posición de decirlo…

    Pero aún si sólo fuese una sola alma, ¿no valdría la pena hacer las aclaraciones?

    A usted le parece suficiente un comunicado en que Monseñor Fellay dice que se recibió el levantamiento de una excomunión “que siempre habíamos cuestionado (o impugnado)” acto por el cual “expresamos nuestra gratitud filial al Santo Padre”.

    Es evidente que el efusivo agradecimiento que sigue a esa débil y dudosa frase apologética, da la idea de aceptación de la sanción.

    De otra manera no tendría por qué agradecerse, o debería haberse agradecido aclarando que no se consideraba necesario ese levantamiento.

    También es evidente que lo que en ese comunicado se agradece es el acto de haber levantado las excomuniones.

    Basta saber leer para interpretarlo de esta manera:

    “Expresamos nuestra gratitud filial al Santo Padre por este acto”.

    ¿Cuál acto? El de haber levantado la excomunión, pues a eso se refiere el párrafo inmediato anterior.

    La Carta de los cuatro Obispos de la Fraternidad del 29 de enero confirma esta aseveración: “Es por medio de la acción de gracias que nosotros deseamos expresar a Vuestra Santidad nuestro profundo reconocimiento por el acto de Su paternal bondad y de Su coraje apostólico por el cual Ella ha hecho inoperante la medida que nos afectó hace ya veinte años en seguida de nuestra consagración episcopal.”

    ¿Cómo había que calificar antes del 21 de enero de 2009 la medida que quedó inoperante a partir de esa fecha? Pues, operante, en vigor, válida…

    ————————

    Corolarios

    1) Los documentos oficiales entre Roma y la FSSPX (y aun otros internos) muestran claramente que la Fraternidad solicitó el levantamiento de las excomuniones.

    2) Monseñor Fellay cayó en franca contradicción al decir en más de una ocasión que no se pedía el levantamiento de las excomuniones y al decir en otras ocasiones que se había solicitado tal levantamiento.

    3) Incluso haber solicitado el retiro del decreto de las excomuniones habría sido incorrecto, pues el haberlo hecho habría implicado la aceptación de la sanción.

    4) Es falso que el levantamiento de las excomuniones sea favorable a la Tradición al permitir a más fieles acercarse a ella.

    5) La Fraternidad pidió que se levantaran unas excomuniones de las que años atrás se enorgullecían

    6) Por caridad, las autoridades de la FSSPX deberían explicar tanta contradicción en actitudes así como en declaraciones. Y si tales contradicciones no pueden explicarse, entonces deberían dar marcha atrás…

  62. Emm@ o como te llames:

    Falseas cuando afirmas que la elección de Pierleoni fue hecha sólo tres horas después de Inocencio II (fueron muchas más) y por electores inválidos, ya que todos ellos eran cardenales legítimos, tanto los que eligieron a Pierleoni, como los que eligieron a Papareschi, AUNQUE PIERLEONI TENÍA A LA MAYORÍA Y FUE CORONADO EN LA BASÍLICA SEDE (SAN JUAN DE LETRÁN) e Inocencio con sólo 7 votos, perdió el apoyo de la facción que lo apoyaba y tuvo que huir de Roma.

    A pesar de ser «canónica» la elección de Pierleoni fue inválida por simonía (sobornos) y el hebraísmo de Pierleoni, lo cual se reconoció años después a pesar de la clarísima exposición de San Bernardo desde el principio. Para los juristas la elección canónica fue en favor de Pierleoni. Tuvieron que unirse los gobernantes civiles de varios países para presionar a Pierleoni, quien al final murió, sin renunciar. Incluso los güelfos hebreos que lo apoyaban, eligieron al antipapa Víctor IV quien finalmeente fue convencido por San Bernardo y dimitió, tras largas discusiones durante casi 10 años.

    Lo mismo que ha sucedido a partir de 1958…con los sobornos de la B´nai B´rith, la violación del cónclave por parte del masón Camarlengo Tiesserant quien salió de la Capilla Sixtina a comunicar la elección de Siri a la B´nai B´rith, además de las amenazas, sobornos, intrigas y el hebraimso y la masonería de una gran cantidad de cardenales mucho menos «legítimos» que los de Pierleoini.

    Por cierto, ¿no dijiste que regresabas hasta el 2010 porque no tenías tiempo?. Mientes de nuevo.

    Ave Maria, gratia plena, Dominus teum

  63. Comenté ya a los lectores que sobrestimé a Logan en un inicio, creyendo que se podía dialogar cristianamente con él. Asimismo, señalé que mis últimas respuestas en el tema del sedevacantismo eran ya para los lectores y no para él, que ni siquiera comprendía -independientemente que estuviera o no de acuerdo- lo que se le explicaba, como lo he probado. Intenta, ahora, luego de haber sido evidenciado, reabrir el debate con señalamientos de detalles históricos (independientemente de si son o no inexactos) que por diversa vía llegan a LA MISMA CONCLUSIÓN que expuse: el antipapa Anacleto II (Pierloni) fue elegido inválidamente y de manera simoniaca e Inocencio II fue elegido anteriormente de manera légitima. La validez no dependió del buen criterio de San Bernardo sino de la elección misma. Eso es lo importante.

    Podría entrar a explicar los detalles históricos y porqué -de acuerdo con la Constitución de Nicolás II- había ilegítimos electores entre los que nombraron al antipapa, pero es innecesario y no tiene caso si se acepta -de un modo u otro- que Pierloni siempre fue antipapa y que Adriano II, en el momento de su elección, fue nombrado verdadero Papa.

    Y suponiendo que la elección entre el legítimo Papa y el antipapa hubiese sido mayor a tres horas, en nada cambia. Al contrario, sería un elemento mayor a mi favor, pues sería más clara la usurpación del antipapa. Pero a Logan le encanta perder el tiempo en estos enredos accidentales, porque no comprende -nunca- lo que es sustancial.

    Además, sería caer de nuevo en el jueguito de quien desconoce papas (Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II y Benedicto XVI y todos los demás perpetuos sucesores que vengan posteriormente hasta la consumación de los siglos) y nombra -por sus pistolas- pontífices inventados por él: Rampolla I y Gregorio XVII. Esto recuerda el jueguito de azar: «Quita y pon».

    Dejemos que Logan se quede esperando perpetuamente un Papa, o bien invente o nombre otro nuevo como los que ya inventó, que sería naturalmente un antipapa. De no ser esto último, de la misma manera que los judíos inútilmente esperan un mesías que nunca llegará, así se quedará Logan -por los siglos de los siglos- esperando «su» propio Papa.

    Quien ha seguido esta polémica entenderá lo inútil de volver a responderle a quien no lo merece. Para reafirmarlo, recordemos lo dicho por San Agustín, cuando explica la inutilidad de polemizar con quienes no tienen la debida y correcta disposición:

    “Si la inteligencia humana, con su conducta enfermiza, no opusiera su orgullo a la evidencia de la verdad, sino que fuera capaz de someter su dolencia a la sana doctrina, como a un tratamiento médico, hasta recuperarse del todo mediante el auxilio de Dios, alcanzado por una fe piadosa, no harían falta largos discursos para sacar de su error a cualquier opinión equivocada: bastaría que quien está en la verdad la exponga con palabras suficientemente claras.
    Pero ahora estamos ante el empeoramiento más negro de la enfermedad insensata de los espíritus. Se empeñan en defender sus estúpidas ocurrencias como si fueran la razón y la verdad personificadas, y esto incluso después de razonar todos los argumentos que un hombre puede dar a otro hombre. No sé si es por una superlativa ceguera, que no deja vislumbrar lo más claro, o por la más obstinada testarudez, que les impide admitir lo que tienen delante. Lo cierto es que en la mayoría de los casos se hace imprescindible alargar la exposición de temas ya claros de por sí, como si hubiera que exponerlos no a quienes tienen ojos para verlos, sino como para que los puedan tocar con las manos quienes andan a tientas, medio ciegos.
    Pero ¿cuándo terminaríamos de discutir, hasta cuándo estaríamos hablando, si nos creyéramos en la obligación de dar nueva respuesta a quienes siempre nos responden? Los que no pueden llegar a comprender lo que se discute o están en una postura mental tan endurecida en la contradicción, que, aunque llegaran a comprender, no harían caso, continuarían respondiendo, como está escrito: Discursean profiriendo insolencias y son unos estúpidos infatigables. Realmente, si nos propusiéramos refutar sus contradicciones tantas veces cuantas ellos con seso testarudo se proponen no pensar lo que dicen, sólo atentos a contradecir de algún modo nuestros argumentos, te darás cuenta de lo interminable, penoso y sin fruto que esto sería.
    Así que ni a ti, querido Marcelino, ni a los otros a cuyo provecho va dirigido éste mi trabajo, de una manera espontánea por amor a Cristo, os quisiera como jueces de mis obras si vais a ser de los que buscan siempre una respuesta cuando oyen alguna objeción a lo que están leyendo. Seríais semejantes a aquellas mujerzuelas de las que hace mención el Apóstol: que están siempre aprendiendo, pero son incapaces de llegar a conocer la verdad (II Timoteo, 3, 7)”.

    Texto tomado de La ciudad de Dios de San Agustín, libro II, cap. I. La traducción está tomada de la B.A.C., nº 171, tercera edición, 1977.

    Paz y Bien a todos.

  64. Jafg:

    Acabo de leer su respuesta. Mucho se la agradezco. Derivado de que es día último del año y mañana primero del siguiente, por tratarse de estas fechas, espero disponer de tiempo para responderle hasta la tarde o noche del día 2. Le agradeceré sea tan amable de esperar. Creo que D.M. el día 3 temprano podrá leerla.

    De cualquier manera, sirva este tiempo para que aquellos que se interesen en el tema y que no hayan seguido sus intervenciones anteriores, ni las mías, puedan leerlas con la debida calma y análisis.

    Pueden hacerlo en este post (arriba de este comentario), aclarando que es importante leer ahí también la refutación que hice a Logan (tema que he finalizado), pues contiene muchos puntos de conexión con lo que hemos tratado usted y yo.

    Agradezco a todos los que han seguido con interés este diálogo. Mis mejores deseos para 2010 a usted y a todos los lectores.

    Paz y Bien.

  65. Estimado Jafg:

    Agradezco de nuevo su respuesta. Iré puntualizando cada tema:

    I.- Concordamos -usted y yo- en que la excomunión de 1988 es inválida tanto para consagrados como para consagrantes.

    II.- Coincidimos, también, en que la declaración de Roma habla de un supuesto “levantamiento” de unas censuras que realmente nunca existieron.

    III.- El documento de respuesta oficial a todo el mundo que la Fraternidad emitió como comunicado de prensa, habla explícitamente de “La excomunión de los obispos consagrados por S. E. Mons. Marcel Lefebvre el 30 de junio de 1988, que había sido declarada por la Sagrada Congregación para los Obispos por un decreto del 1º de julio de 1988 y QUE NOSOTROS SIEMPRE RECHAZAMOS…”.

    IV.- Luego, sí hubo una declaración inmediata A TODO EL MUNDO en la que la FSSPX declara públicamente que siempre se han rechazado esas falsas excomuniones.

    V.- Usted confundía ese documento con otro de la misma fecha, dirigido a los fieles de la Fraternidad, en el que citando al primero, TAMBIÉN se negaba la validez de las mismas “censuras”. Usted, refiriéndose al segundo, lo minimizaba porque –según su interpretación- no se hablaba en pasado, presente y futuro, lo que no precisaba –según su parecer- si sólo se refería al pasado. Le hice notar a usted lo forzado e ilógico de esa “interpretación” y que cualquiera que lo leyó, comprendió claramente que era una negación de la validez de las supuestas excomuniones y que no era necesario decir que “ni ayer, ni ahora ni mañana se aceptarán”. Basta decir que éstas nunca se han aceptado por parte de la FSSPX, para entenderlo.

    Usted creía que no había existido esa declaración y respuesta oficial a TODO MUNDO –creyentes o no-, pues suponía que la declaración sólo se había realizado para los fieles de la FSSPX.

    Habiéndole hecho ver su error, y copiado ambos documentos, esperaba yo una clara y explícita rectificación de su parte y un reconocimiento del mismo, pues es un punto medular en este diálogo. No sólo no reconoció usted su error y su confusión de documentos, sino que intenta buscar en ese texto nuevas insuficiencias para su gusto.

    VI.- A mi parecer, si no les resulta suficiente esa declaración oficial ante TODO EL MUNDO en la que se rechaza como válidas las supuestas excomuniones, nada los convencerá y en todos lados buscarán las piedritas al arroz.

    VII.- Me parece que muchos se están perdiendo en las formas y no alcanzan a entender el fondo. A cada expresión, a cada frase le buscarán más piedritas, y al no haberse redactado exactamente como les hubiese gustado le hallarán otro sentido y la criticarán suponiendo que sí reconocieron estar dizque excomulgados los cuatro obispos.

    VIII.- Creen ver el fondo –que en realidad prejuzgan- y se quedan en las formas que ustedes juzgan o insuficientes o erróneas. Así, de nada servirá las explicaciones de que no se aceptaron ni se aceptarán las supuestas censuras. Como de nada sirvieron –entre otras- las declaraciones, que así lo testimonian, como las de Mons. De Galarreta que cité de la revista Iesus:

    “Siempre que hemos escrito a Roma, hemos tenido el cuidado de precisar que lo que pedíamos era la declaración de nulidad de las excomuniones o, de una forma un poco más aceptable para ellos, que se retirase el decreto de excomuniones precisamente porque estas excomuniones no existen. El acto de las consagraciones episcopales de 1988 por Monseñor Lefebvre fue un acto ABSOLUTAMENTE NECESARIO para la continuidad del sacerdocio católico, de la Tradición, de la fe católica y de la misma Iglesia.
    Fue un acto de supervivencia, de salvaguarda de la fe católica, y por lo tanto no es una falta que deba recibir ningún tipo de condenación o de censura. FUE UN ACTO VIRTUOSO y a mi modo de ver SUPREMAMENTE VIRTUOSO por el bien de las almas y de la Santa Iglesia (…) Es indudable que el decreto tal como se hizo NO RESPONDE NI A LA VERDAD NI A LA JUSTICIA, por lo tanto queda pendiente una rehabilitación de los obispos, incluidos Monseñor Lefebvre y Monseñor de Castro Mayer, y, en definitiva, una rehabilitación de todos los miembros de la Tradición. Pedimos que se retirase el decreto como un signo efectivo de buena voluntad y de cambio de actitud de Roma respecto a la Tradición y a nosotros. Por eso nos alegramos. Aunque el decreto NO SEA LO QUE DEBE SER, ya no se trata de persecución y de ruptura. También quita un obstáculo mayor para que las almas se puedan acercar a las riquezas de la tradición y a la verdadera fe”.

    IX.- Si actualmente usted va y pregunta a los cuatro obispos de la FSSPX, uno a uno, si reconoce haber estado excomulgado, TENGA LA ABSOLUTA SEGURIDAD que le responderán lo mismo que dijo Mons. De Galarreta: QUE NO. Y creo que usted lo sabe perfectamente. De dudarlo, haga usted la prueba en lugar de hacer “interpretaciones” de sus textos. ¿Para qué perder el tiempo en emplear tanto “el libre examen” sobre lo que quisieron decir, si se les puede preguntar, directamente, cuál es su postura? Y si, además, la han clarificado ya EN UNA RESPUESTA OFICIAL ANTE TODO EL MUNDO y también en declaraciones posteriores –por si hubiera la menor duda- como las arriba citadas. Pero por más que reiteren y expliquen su verdadera postura, una y otra vez, prevalecerá el libre examen y la “interpretación” para sus críticos, pues parten de un prejuicio: las actuales autoridades de la FSSPX obran de mala fe y traicionan la obra de Monseñor Lefebvre. Y ante un PREJUICIO (un juicio anticipado) no hay argumento ni declaración que valga. ¿Cuántas aclaraciones más necesitaría usted para convencerse?

    X.- Por ello, de su parte, al partir de un prejuicio, no hubo rectificación de su error, al confundir un documento para los fieles con una declaración ante todo el mundo desconociendo la supuesta “excomunión”. Declaración inmediata y definitiva, que quien la lea sin prejuicios y sin buscarle piedritas al arroz, la entenderá perfectamente.

    XI.- ¿Era necesario haber hecho de este asunto un caballo de batalla y no pasar de ahí nunca? Para usted sí, para la FSSPX no. Es un tema opinable. Veamos: La FSSPX no reconoce las supuestas excomuniones, solicita sólo que se retire el decreto de excomunión, pues sabe que la Roma actual no reconocerá haber generado el estado de necesidad que existió y que aún subsiste. Roma dice “levantar” las supuestas excomuniones. La FSSPX responde que no ha reconocido nunca tales censuras pero que agradece –lo cortés no quita lo valiente- la nueva disposición de Roma (antes era de persecución y censura a la Tradición y a la FSSPX, ahora se advierte un actitud más abierta y dispuesta a escuchar los errores postconciliares que siempre ha denunciado la misma Fraternidad. Nunca antes se había aceptado cuestionar al mismo Vaticano II, AHORA EN ROMA SE ACEPTA hasta esa posibilidad). De ahí se ha pasado a la discusión teológica. La FSSPX busca la reconversión de Roma a la Tradición. Si lo logra –el que obtendría el éxito es Cristo que también actúa- el asunto de las excomuniones falsas se declarará después, como consecuencia. Para la FSSPX lo fundamental es lo DOCTRINAL, asunto primordial para toda la Iglesia, y no el aspecto disciplinar, que por muy importante que sea, es –en cierta manera- particular contra los obispos de la FSSPX aunque, también, afecte a toda la Iglesia por lo que ello implica. Ciertamente es un asunto muy importante, pero querer exigirlo en estos momentos (como si fuera lo más fundamental), antes de cualquier discusión teológica, es suponer que Roma ya reconoció los errores postconciliares y se reconvirtió ya a la Tradición. Y de ser así, ¿para qué serían entonces las discusiones? Si milagrosamente reconociera Roma haber generado el estado de necesidad, resultaría que ya se había reconvertido a la Tradición. Todos desearíamos que ese milagro hubiese ocurrido ya, pero la realidad es que no ha acontecido aún. Y usted –y quienes con usted así piensan- desearían exigir este milagro para que la Fraternidad actuara, cuando ya no habría necesidad de actuar. Algo ilógico.

    XII.- Por ello la FSSPX no ha aceptado un acuerdo de su situación particular, aunque ROMA se la ha ofrecido, hasta donde se sabe. Es injusto, pues, homologarla con otros que han desertado de la lucha, como lo hicieron los padres de Campos que ahora aceptan la Nueva Misa, entre otras cosas. Si buscara el acuerdo por el acuerdo mismo, hace mucho tiempo que estaría convertida en una Administración Apostólica, y eso creo que lo sabe usted muy bien. Sin embargo, la FSSPX ha antepuesto el bien común de la Iglesia y ha exigido primero que se defina la doctrina. Por ello, resulta injusto prejuzgar que todo es un complot. Por ello es pecar contra la más elemental equidad, justicia y caridad el suponer mala fe y una intención de desertar de la lucha que siempre ha sostenido.

    XIII.- Si la FSSPX aceptara oficiar la nueva misa, si reconociera como legítima y verdadera la doctrina del ecumenismo irenista, si dijera que la libertad de religión ha dejado de ser un delirio y es ahora doctrina católica, si realmente aceptaran sus autoridades haber estado dizque excomulgadas, en fin…si aceptara todo lo que erróneamente enseña la Iglesia Conciliar, yo sería la primera en unirme a usted. Pero resulta que no es así. Que, en realidad, todas son inferencias e interpretaciones –iguales al libre examen protestante- de los textos de la Fraternidad. Mismo libre examen que se emplea para tratar de contraponer al propio monseñor Lefebvre con su obra. Se le citan sus textos duros contra la Roma modernista y se ocultan otros como el siguiente –sólo para ejemplificar-:

    XIV.- “La fe es nuestra regla… la primera obediencia es la obediencia a la fe. Con todo, nuestro papel consiste en combatir los errores.
    Esto no impide intentar un contacto con estas personas, para tratar de convertirlas, para intentar que vuelvan a la tradición (Sic).
    Este es quizás un cometido muy presuntuoso, quizás muy difícil, pero es con todo lo que Dios nos pide (Sic)… una empresa muy delicada, porque al mismo tiempo que los criticamos, tenemos que mantener contacto con ellos (Sic).
    Nosotros en las conversaciones con Roma, de aquí a poco tiempo… ustedes saben que son cosas que llevan semanas…
    Y si en modo alguno quieren cambiar… continuaremos como lo hemos hecho siempre. Esperaremos los días de la Providencia, días mejores.
    ¿Que sucederá en Roma? ¿Aceptarán? No lo sabemos. No podemos saberlo por anticipado”.
    XV.- ¿Creen sus actuales críticos que Su Excelencia no supo escoger y que eligió a puros infiltrados para ordenarlos obispos? No sé si sea el criterio suyo, pero sí parece serlo el de otros críticos. Entiendo que, al menos, usted supone mala fe en las autoridades de la FSSPX, aunque no haya motivo.

    Se parte, pues, de prejuicios como éste y no de hechos, sino de supuestas intenciones y de interpretaciones –con el método del libre examen- tomadas de lo que se escribió y que parten, también, de esos mismos prejuicios.

    XVI.- De nada servirán, pues nunca les convencerá nada, las declaraciones y aclaraciones como las que en múltiples ocasiones ha realizado, entre otros, Mons. Fellay en su conferencia LA FRATERNIDAD Y ROMA (Ver. http://www.fsspx-sudamerica.org/fraternidad/audio.php) o Mons. De Galarreta. (Ver: el 21 de diciembre 2009 en :
    http://secretummeummihi.tk/) y en la entrevista citada de la revista IESUS.

    XVII.- Yo entiendo que en un tema opinable pueda haber personas como usted que puedan no estar de acuerdo con tal o cual punto. Si alguien piensa que la FSSPX comete un error al entrar a las discusiones teológicas o si otros consideran que se debió hacer un caballo de batalla el asunto de las excomuniones nunca reconocidas por la FSSPX, es entendible y respetable. Es su opinión en un tema que no es de fe. Sin embargo, lo que es inadmisible es PREJUZGAR y en base a prejuicios acusar y llegar a la calumnia sobre una supuesta e imaginaria claudicación o traición. Los hay que, van hasta el insulto y la injuria. Aquí se les ha dado tribuna y usted los ha leído. Asimismo, aquí también tienen cabida quienes parten del sedevacantismo. Es natural que quien suponga que Benedicto XVI no es Papa, rechace que se discuta con Roma, pues no tiene sentido acercarse a lo que ellos consideran –por sus pistolas- un antipapa. Lo curioso es que citan y se consideran los únicos intérpretes –a través del libre examen protestante- de Mons. Lefebvre que condenó la postura sedevacantista:

    XVIII.- “La cuestión de la visibilidad de la Iglesia es demasiado importante para su existencia, como para que Dios pueda omitirla por décadas. El argumento de los que afirman la inexistencia del Papa pone a la Iglesia en situación confusa. ¿Quién nos dirá dónde está el futuro Papa? ¿Cómo podría ser designado un Papa donde no hubiera más cardenales? Este espíritu es un espíritu cismático, al menos para la mayoría de los fieles, que se afiliarán a sectas verdaderamente cismáticas como la de Palmar de Troya, la Iglesia Latina de Toluse, etc. Nuestra Fraternidad rechaza compartir estos razonamientos. Queremos permanecer adheridos a Roma, al sucesor de Pedro; pero rechazamos su liberalismo(….)Por eso jamás he rechazado ir a Roma a su llamado o al llamado de sus representantes. LA VERDAD DEBE AFIANZARSE EN ROMA más que en cualquier otro lugar. Pertenece a Dios quien la hará triunfar”. Mons Lefebvre el 8 de nov. de 1979.

    Paso, ahora, a ver cada uno de los puntos que me hizo favor de responder:

    RÉPLICA A SU PUNTO UNO:

    Al inciso 1):

    Toda mi respuesta ha mostrado -con los mismos textos de la FSSPX- que solicitaron el retiro de un decreto y no el levantamiento de una censura que nunca han aceptado ( Ver puntos III y VIII).

    Al inciso 1a):

    Esa aseveración sí fue implícitamente desconocida ANTE TODO EL MUNDO al asegurar que “siempre rechazamos” la excomunión. Aunque usted tiene razón si con ello afirma que no se hizo de este tema un caballo de batalla por lo explicado en el punto XI. Usted está en su derecho de diferir, siempre que no se acuse a la FSSPX de traición o de supuestos complots.

    Al inciso 1b):

    La cita de Mons. Fellay debe entenderse dentro del contexto explicado por los propios obispos: lo que se solicitó fue el retiro del decreto y no el levantamiento de una censura
    Que de inmediato se negó PÚBLICAMENTE, luego del decreto del Papa.

    La explicación de que no se haya querido hacer de este asunto un caballo de batalla ya se explicó ampliamente.

    Al inciso 1c):

    Habiendo documentos oficiales en que PÚBLICAMENTE se dice lo contrario, se agarra usted –como de un clavo ardiente- a un texto que sí resulta equívoco, como se lo reconocí sin problema alguno. También le señalé: La entrevista al semanario Monde et Vie puede contener los equívocos tan frecuentes en que los medios periodísticos incurren. Que alguien la haya subido a un sitio de internet de la FSSPX, no demuestra sino el mal juicio de quien la publicó ahí, tal vez por la importancia de ese diario.

    ¿Usted podría jurar ante Dios que realmente Mons. Fellay dijo eso textualmente y que personalmente aprobó se publicara lo que a mi parecer es sólo un equivoco del diario y un desatino de quien lo subió a internet? No creo que le conste y pueda jurarlo. Además, ¿vale más un entrevista de un reportero que los documentos oficiales y las declaraciones oficiales de la Fraternidad? Por supuesto que no.

    Como verá, no paso por alto aquello en lo que usted puede tener razón realmente (usted sí omitió reconocer su error -ver punto V-, por no convenirle, aspecto que mucho me extrañó), aunque no le doy la fuerza que usted pretende que tenga una entrevista equívoca que nada se compara con las declaraciones oficiales.

    Al inciso 1d):

    Debe entenderse dentro de todo el contexto de documentos oficiales y aclaraciones de la propia FSSPX.

    Al inciso 1e):

    Es la misma respuesta que al inciso 1b y 1d. Además, la Fraternidad pide una cosa y Roma interpreta otra. La Fraternidad, luego, aclara PÚBLICAMENTE que nunca ha reconocido tales excomuniones; luego, no pudo solicitar el “levantamiento” de lo que no había nunca aceptado.

    Al inciso 1f):

    No lanzo ningún mentís a Mons. Fellay ni a nadie, pues he demostrado lo que realmente dijo Su Excelencia. En tanto a lo que ha dicho Roma, es claro que se le dio una equivocada o forzada interpretación a lo solicitado por la FSSPX.

    RÉPLICA A SU PUNTO DOS:

    Es evidente que para la FSSPX pedir sólo el retiro del decreto, significaba no reconocer las supuestas excomuniones. Lo han dicho una y mil veces. Y de nuevo negaron públicamente que tales excomuniones existieron inmediatamente después de que el Papa pronunciara su decreto. Estoy convencida que Roma sabía la verdadera postura de la FSSPX y que Roma también leyó esa multicitada puntualización pues fue pública (a todo mundo).

    Ignoro desde punto de vista del Derecho los términos jurídicos y si fueron éstos los precisos. No soy canonista, aunque haya leído –varias veces en otros puntos- el Derecho Canónico. Acepto mis limitaciones en este asunto, pues es de honradez y honestidad decirlo. Hablo y he hablado –como ya lo señalé en otro escrito anterior- sin representar a nadie ni a nada, sino simplemente como una simple observadora que no pertenece a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X pero que –por la trayectoria de la misma- considera que ésta obra buscando siempre el bien de la Iglesia Católica, anteponiéndolo al suyo propio. No puedo resolver todas sus dudas. Sin embrago, me resulta claro –a mi parecer- que Roma sabe y siempre ha conocido la postura de la Fraternidad en este tema, pues Roma está más informada que usted y yo, sin duda alguna. Además, si la Fraternidad hubiese aceptado que sus obispos estaban excomulgados, entiendo que hubiese –en ese falso supuesto hipotético- tenido no que solicitar se “retirase” un decreto sino pedir perdón y reconocer su supuesta culpa, algo que evidentemente no hizo.

    Suponiendo –sin conceder, pues es un tema que ignoro- que usted tuviese razón, lo más que podría imputársele a la FSSPX es el emplear un término incorrecto. Nada más. Lo demás (maquinaciones maquiavélicas, supuestas traiciones o defecciones, etc.) sería producto de la imaginación del impugnante.

    RÉPLICA A SU PUNTO TRES:

    Es inaceptable citar unos textos de otras situaciones diversas para otra nueva y además muy diferente. Ni la situación de Dom Gerarad ni la de los Padres de Campos se asemejan ni son iguales a la actual de la Fraternidad. ¿Cuándo ha aceptado la FSSPX oficiar la nueva misa? ¿Cuándo se ha ungido a la Roma modernista? Claro, los que suponen que lo que imaginan es la realidad, dirán que ya. Una cosa es suponer conjuras que sólo existen en su mente y en su imaginación y otra probarlas. Diferente es manifestar un desacuerdo en un tema opinable y otro inventar que los cuatro obispos escogidos por Mons. Lefebvre actúan maquiavélicamente para dizque traicionar a la Iglesia como algunos afirman.

    En mis puntos XII y XIII queda todo esto debidamente rebatido.

    RÉPLICA A SU PUNTO CUATRO:

    Al inciso 4a):

    Ya contesté, se aplica la misma respuesta que al punto dos.

    Al inciso 4b, 4c y 4d):

    Está ya contestado en mi punto XI.

    Al inciso 4e):

    Hablamos de momentos diferentes y de dos situaciones distintas:
    La carta al cardenal Gantín fue escrita después del decreto de la supuesta excomunión en 1988. La carta de Mons. Fellay se da en el entorno cuando el cardenal Castrillón hace notar una voluntad diferente en el Papa actual que supone, al menos en principio manifiesto, el término de la represión y la búsqueda de un debate doctrinal en el que se acepta –por primera vez- discutir los textos del Vaticano II sin sumisión al espíritu postconciliar y sin un previo acuerdo de facto. Tan cierto es que en momentos de persecución es un signo de ortodoxia ser falsamente censurados por quienes han puesto a la Iglesia en un estado de necesidad, como es verdad que existe un malestar espiritual manifestado por la supuesta censura que limita el apostolado y el bien de las almas, apostolado que –de ser libre- conllevaría a la salvación de muchos más. No hay, pues, ninguna contradicción.

    Buscar el bien de muchos no es criticable si no hay transacción con el error. Lo criticable es dicha transacción con la falsedad, no lo es que se busque el bien y la salvación de muchas almas. Claro que para los que prejuzgan y dan por bueno lo que su imaginación crea, la FSSPX ya supuestamente transigió en la doctrina. ¡Contra imaginación subjetiva no hay prueba que valga, más que ella misma!

    Sus supuestos de lo que “no se podría decir”, a la luz de esto, entonces, resultan ilógicos.

    Al inciso 4f):

    La FSSPX sigue rechazando un acuerdo puntual, mientras no haya una discusión teológica y que se acepte la Tradición. No hay la contradicción que usted imagina en la carta 65. Tampoco ahora desea tener alguna parte en el movimiento conciliar ni existe una falsa ilusión que le haga suponer -con certeza- que Roma cambiará. Proclamar la fe tradicional en Roma buscando la reconversión de ésta, no cambia la postura y sigue lo deseado por Mons. Lefebvre:

    “Esto no impide intentar un contacto con estas personas, para tratar de convertirlas, para intentar que vuelvan a la tradición”. (Ver cita íntegra en mi punto XIV )

    “Por eso jamás he rechazado ir a Roma a su llamado o al llamado de sus representantes. LA VERDAD DEBE AFIANZARSE EN ROMA más que en cualquier otro lugar. Pertenece a Dios quien la hará triunfar”. (Ver cita íntegra en mi punto XVIII).

    Es ése, precisamente, el libre examen al querer contraponer textos arbitrariamente.

    RÉPLICA AL PUNTO CINCO:

    Lo mismo se hace con la cita de Mons. Lefebvre. En efecto Monseñor habla de poner las condiciones (ahora ya han aceptado discutir el Vaticano II) y de plantear lo que la Fraternidad está planteando ya en esas discusiones teológicas. Dijo monseñor:

    “Plantearía la cuestión a nivel doctrinal: “¿Están de acuerdo con las grandes encíclicas de todos los papas que los precedieron? ¿Están de acuerdo con Quanta Cura de Pío IX, Immortale Dei, Libertas de León XIII, Pascendi de Pío X, Quas Primas de Pío XI, Humani Generis de Pío XII? ¿Están en plena comunión con estos papas y con sus afirmaciones? ¿Aceptan aún el juramento antimodernista? ¿Están a favor del reinado social de Nuestro Señor Jesucristo?”
    Pues es lo mismo que plantea, ahora, la Fraternidad en su discusiones con Roma.

    RÉPLICA AL PUNTO SEIS:

    En efecto, los fieles de la Fraternidad saben que ni antes ni ahora los obispos han reconocido estar excomulgados. También ya demostré que la FSSPX sigue sosteniendo eso mismo y lo ha aclarado A TODO EL MUNDO y al interior de la misma Fraternidad. No es verdad que al resto de los fieles no se le hay aclarado (ver mis incisos del III al VI).

    Sin embargo, como ya le expliqué, sino absolutamente todos –como usted generaliza-, muchísimos de los demás –la gran mayoría- sí creen que esas falsas excomuniones eran válidas. En ello tiene usted toda la razón. Pero la causa es diferente a la que usted supone. Esa gran mayoría sólo leyó lo que el Papa dijo y si algunos de ellos alcanzaron a leer la aclaración de la Fraternidad, de cualquier modo creerán sólo lo que Roma dijo o diga. No hay que darle vueltas a este asunto ni ser ingenuo. Aún suponiendo que la FSSPX hiciera de este punto su caballo de batalla principal, ¿habría muchos que creyeran lo que dice? Por supuesto que no. Para ellos sólo valdrá lo que dictamina Roma. Esa batalla sólo se ganará cuando Roma –en el tiempo que sea necesario y que ciertamente llegará, pues Cristo está con su Iglesia- se reconvierta a su propia Tradición. Suponer lo contario es, eso sí, de una ingenuidad absoluta. Todos esperamos que se les haga justicia plena a consagrantes y consagrados y se declare en Roma lo inexistente de esas supuestas excomuniones. Le aseguro que los cuatro obispos –que fueron los que en carne propia sufrieron esta injusticia- estarán más interesados que usted y yo para lograr, algún día, esto.

    RÉPLICA AL PUNTO SIETE:

    Me parece que se refiere sólo a un centro de misa en particular que imagino cuál es. Y se lo creo. No creo que sea una situación generalizada en todo el mundo, al menos no en esa proporción e intensidad. Toda situación nueva crea dudas y desconcierto: es natural, y más si algunos soplan fuerte al fogón.

    No habiendo reconocido usted su error de creer que no existía un documento público donde la FSSPX señalara que nunca ha reconocido las falsas excomuniones, ahora usted quiere demeritarlo diciendo que sólo fue una “dudosa frase apologética” que parece no decirle nada a usted luego del agradecimiento –lo cortés no quita lo valiente- de Mons. Fellay al Papa. Se emplea un falso literalismo de una frase sacada del contexto –en el que EXPLÍCITAMENTE se negaba el reconocimiento de las supuestas excomuniones- para inferir de ella lo contrario a lo que primero se afirmó, como dijimos de manera EXPLÍCITA. ¡Lo mismo hacen los protestantes con las Sagradas Escrituras!

    RÉPLICA A SUS COROLARIOS:

    1) Leyendo la respuesta OFICIAL Y PÚBLICA, es decir A TODO MUNDO (Católico o no), inmediata a la declaración del Papa, conociendo el comunicado a todos los fieles de esa misma fecha (24-01-09) y conociendo, también, las aclaraciones posteriores OFICIALES de la propia Fraternidad (yo sólo puse algunos ejemplos como la entrevista de IESUS a Mons. De Galarreta, pues no conservo todo lo que leo), podemos decir que la FSSPX nunca ha reconocido las supuestas excomuniones contra sus obispos y solicitó sólo el retiro de un decreto y no el “levantamiento” de sanciones inexistentes.
    2) No hay tal contradicción que usted ve. A menos que consideremos cierta y exacta una simple e inexacta entrevista que no tiene el valor de una declaración oficial. Y aún suponiendo –sin conceder- un error de expresión ahí, éste no prevalece sobre las declaraciones oficiales. Lo más seguro es una inexactitud de ese diario. En cuanto a los demás textos de la FSSPX, se incurre en el LIBRE EXAMEN PROTESTANTE para buscar supuestas e inexistentes contradicciones.
    3) En este tema reconozco sinceramente mi desconocimiento canónico como para opinar. Que lo hagan teólogos –si lo juzgan conveniente- de la FSSPX.
    4) Tan no es erróneo lo que usted asegura, que Mons. De Galarreta ha testimoniado que muchos sacerdotes y fieles sí se han acercado a ella: “Sí, efectivamente, después del Motu Proprio, hubo varios miles de sacerdotes que nos pidieron el DVD que enseña cómo rezar la Misa tradicional. También después de ese decreto ha habido mucha gente nueva que nos está contactando en nuestros prioratos y seminarios”.
    5) No se avergüenzan, ahora, los obispos de haber sido injustamente sancionados. Sólo manifestaron su pesar de que por esas falsas excomuniones no podían hacer mayor bien a más almas. No hay tal contradicción. Tan es así que en la entrevista citada de IESUS declara Mons. De Galarreta: “El acto de las consagraciones episcopales de 1988 por Monseñor Lefebvre fue un acto ABSOLUTAMENTE NECESARIO para la continuidad del sacerdocio católico, de la Tradición, de la fe católica y de la misma Iglesia. Fue un acto de supervivencia, de salvaguarda de la fe católica, y por lo tanto no es una falta que deba recibir ningún tipo de condenación o de censura. FUE UN ACTO VIRTUOSO y a mi modo de ver SUPREMAMENTE VIRTUOSO por el bien de las almas y de la Santa Iglesia”. Más explícito no pudo ser.

    6) Se piden más y más declaraciones dizque aclaratorias, pero por más que se aclare, para quienes -como dice la Escritura- teniendo ojos no ven, ni teniendo oídos escuchan, resultará inútil toda nueva explicación o toda nueva aclaración. Quienes piden –una y otra vez- más aclaraciones, saben –en su mayoría, al menos- que los cuatro obispos siempre declararán no haber estado nunca excomulgados. ¿Para que pedir lo que ya conocen la respuesta?

    Estimado Jafg: Usted pidió mi opinión y aquí la tiene. La he hecho con plena sinceridad. No intento convencer a quienes partan de PREJUICIOS y son inamovibles -ni un milímetro- en sus consideraciones. Respeto a quien difiera de la FSSPX, pues es un tema opinable. Lo que no acepto como válido es ni el insulto ni la calumnia que parte de ideas preconcebidas, suponiendo traiciones y truculentas y maquiavélicas maquinaciones contra sí mismos y contra la Iglesia que siempre han defendido los cuatro obispos de la Fraternidad. Si alguien cree que se comete una equivocación en esto o aquello, que lo diga, sólo el Papa nunca yerra cuando ejerce la prerrogativa de la infalibilidad, pero hasta ahí: sin insultos –como algunos lo hacen, no usted, afortunadamente- o partiendo de meras imaginaciones conspirativas. Yo estoy segura que la propia FSSPX va con pies de plomo y con mucha cautela, dados los antecedentes que han existido, como cuando Monseñor Lefebvre acertadamente retiro su firma.

    Le reitero mi agradecimiento por sus buenas maneras y su educación, como verá no eludí ningún punto de los tratados por usted. Creo que ha sido positivo este intercambio de visiones que no pretende imponer a la otra parte necesariamente una opinión en lo que sí es opinable.

    Me parece que no hay nada NUEVO que agregar ni de su lado ni del mío, sin embargo si usted hace algún nuevo señalamiento que considere sustancial, con gusto le responderé, pues de otro modo sólo sería abundar –hasta el infinito- en los mismos argumentos de una y otra parte.

    Yo he aceptado varios puntos de su argumentación, si mis opiniones logran, al menos, matizar la suya, me daré por bien servida.

    Dios lo bendiga y reciba mi agradecimiento.

    Paz y Bien a todos.

  66. CORRECCIÓN:

    La respuesta al inciso 1b debe decir:

    «Al inciso 1b):

    La cita de Mons. Fellay debe entenderse dentro del contexto explicado por los propios obispos: lo que se solicitó fue el retiro del decreto y no el levantamiento de una censura que de inmediato se negó PÚBLICAMENTE, luego del decreto del Papa.

    La razón de que no se haya querido hacer de este asunto un caballo de batalla ya se explicó ampliamente».

    Gracias.

  67. Ave Maria!

    Emma: gracias por su nueva respuesta, que en realidad no esperaba por aquello que escribió el 28 de del mes pasado: «Notifico a JAFG y a quienes han seguido el diálogo sobre el retiro del decreto de excomuniones solicitado por la FSSPX, que he finalizado mi respuesta en esta dirección de este mismo blog» refiriéndose a lo que había escrito ese mismo día.

    Usted señala que «me parece que no hay nada NUEVO que agregar ni de su lado ni del mío». Nada más lejos de ser cierto, así que paso en seguida a considerar sus réplicas a cada uno de los puntos que señalé anteriormente:

    1) Usted dice «Toda mi respuesta ha mostrado -con los mismos textos de la FSSPX- que solicitaron el retiro de un decreto y no el levantamiento de una censura que nunca han aceptado ( Ver puntos III y VIII).»

    Disculpe que la contradiga, pero no ha demostrado nada de eso:

    * El punto III cita el documento de respuesta final emitido por la FSSPX y en él no se menciona que se haya solicitado el retiro del decreto de excomunión. Imagino que usted se dejó engañar por las palabras «ha sido retirada», pero estas palabras se refieren a la sanción, y no al decreto de la excomunión. Evidentemente tampoco hacen referencia a lo que se solicitó.

    * El punto VIII cita a Mons. de Galarreta sosteniendo que «siempre que hemos escrito a Roma, hemos tenido el cuidado de precisar que lo que pedíamos era la declaración de nulidad de las excomuniones o, de una forma un poco más aceptable para ellos, que se retirase el decreto de excomuniones precisamente porque estas excomuniones no existen.»

    Eso es lo que dice (o dijo) Mons. de Galarreta, pero Mons. Fellay, Superior General de la Fraternidad (y por lo tanto de Mons. de Galarreta) ha dicho reiteradas veces y de manera explícita que lo que se solicitó fue el levantamiento de excomunión; lo mismo afirma el Card. Castrillón de Hoyos y también lo dice explícita, formal y oficialmente el Card. Re y con él la Congregación para los Obispos.

    Así que ni el punto III ni el punto VIII demuestran lo que usted pretende.

    1.a) Yo no estoy acusando a la Fraternidad de traición ni de complot; únicamente estoy señalando hechos, entre los cuales se cuenta que el documento de la Congragación para los Obispos dice textualmente «monseñor Bernard Fellay, en su nombre y en el de los otros obispos consagrados el 30 de junio de 1988, volvía a solicitar el levantamiento de la excomunión latae sententiae».

    Esa aseveración, contrario a lo que usted sostiene, no fue rechazada ni implícita ni explícitamente. El «siempre rechazamos» que usted cita se refiere únicamente a la sanción y no a la solicitud.

    1.b) Usted dice: «La cita de Mons. Fellay debe entenderse dentro del contexto explicado por los propios obispos».

    Yo pregunto: ¿De cuáles obispos? ¿Los de la Congregación presidida por el Card. Re o los de la Fraternidad? Porque aquí el contexto es el del decreto de la Congregación para los Obispos, pues a él se está refiriendo.

    Lo que sí se entiende es que Mons. de Galarreta dice una cosa completamente contraria a lo que dice Mons. Fellay.

    1.c) Aquí usted insiste en que la entrevista que Monde et Vie hizo a Mons. Fellay no es significativa. Ya le dije que esa entrevista fue publicada en La Porte Latine, sitio oficial de la FSSPX.

    En otras ocasiones, la Fraternidad ha hecho aclaraciones en que se corrigen entrevistas o declaraciones publicadas por medios externos. Sería muy extraño que no lo hiciera en este caso, en que manifiestamente se contradice el Superior General.

    Además, ya se le explicó que todo lo referente a las relaciones entre la Fraternidad San Pío X y Roma es, por decisión propia, de atribución exclusiva del Superior General de la misma, Monseñor Bernard Fellay. En otras palabras, nada puede ser publicado sobre este tema que no esté en total conformidad con el pensamiento del Superior General. En el caso concreto del Distrito de Francia existe, incluso, la censura previa del Superior del mismo.

    Obviamente yo no puedo jurar que Mons. Fellay dijo tal cosa, pues no se lo escuché decir a él en persona. Lo que sí puedo afirmar categóricamente es que eso dice la entrevista que se publicó en un sitio oficial que es censurado por el mismo Superior. También puedo afirmar categóricamente que en documento oficial, Carta a amigos y benefactores #74, Mons. Fellay sostiene que «lo habíamos pedido desde el año 2001» refiriéndose al levantamiento de excomunión.

    El valor de la entrevista no es la credibilidad en el reportero ni en el editor, sino en que fue publicada en un sitio oficial de la Fraternidad y censurado por la Fraternidad. No me estoy refiriendo a un sitio cualquiera…

    Curiosamente, la Fraternidad ni el Vaticano han publicado los documentos en que se solicitó el levantamiento de excomunión a que hace referencia el decreto en que se declara tal levantamiento.

    1.d) Ver 1.b)

    1.e) Mons. Fellay ha dicho que el levantamiento de excomunión es lo que se venía pidiendo desde 2001. En 2003, en una nota que se publicó en la revista Dios nunca muere, órgano oficial del Distrito Méjico y Centroamérica, (Dios nunca muere #14, Otoño de 2003, página 4), Mons. Fellay dice: «Durante las discusiones que tuvieron lugar en 2001, se había pedido que, tras las múltiples vejaciones y persecuciones padecidas por la Tradición, Roma diera señales destinadas a restaurar la confianza levantando las sanciones canónicas y afirmando públicamente el derecho que tiene todo sacerdote de la Iglesia Católica de celebrar la Misa tridentina sin condiciones restrictivas.»

    Ahora que si Roma no puede entender lo que dice la Fraternidad cuando se trata de cosas tan sencillas como distinguir entre levantar una sanción y retirar el decreto en que se declara tal sanción, al grado que la Fraternidad acaba por aceptar y agradecer que le den, no lo que había pedido, sino lo que le entendieron que pedía, ¿quién puede decir que eso no pasará en las discusiones doctrinales?

    Roma dirige un documento equívoco a la Fraternidad, y la Fraternidad, en vez de aclarar y rectificar a quien expide ese documento, lo acepta, lo agradece y lo celebra. Y claro, en seguida dice a los medios, no a quien lo expidió ni a quien lo entregó, que siempre negó las excomuniones, pero inmediatamente después agradece el acto de que se hayan levantado dichas excomuniones, calificando además de valeroso tal acto.

    1.f) Los documentos oficiales están ahí señalando que Mons. Fellay solicitó que se levantara la excomunión. También está esa declaración que hizo a una revista de amplia circulación que, no solamente no fue desmentida ni rectificada, sino que fue publicada en un sitio oficial de la Fraternidad.

    Si usted insiste en negar que la Fraternidad haya solicitado el levantamiento de la excomunión, entonces estará lanzando un triple mentís: a Mons. Fellay, al Cardenal Giovanni Battista Re y al Cardenal Castrillón de Hoyos.

    2) Emma, usted dice:

    «Es evidente que para la FSSPX pedir sólo el retiro del decreto, significaba no reconocer las supuestas excomuniones. Lo han dicho una y mil veces. Y de nuevo negaron públicamente que tales excomuniones existieron inmediatamente después de que el Papa pronunciara su decreto. Estoy convencida que Roma sabía la verdadera postura de la FSSPX y que Roma también leyó esa multicitada puntualización pues fue pública (a todo mundo).»

    Aquí me parece que se está contradiciendo: apenas unos párrafos antes (al inciso 1e) dice que «la Fraternidad pide una cosa y Roma interpreta otra» y ahora señala que «Estoy convencida que Roma sabía la verdadera postura de la FSSPX y que Roma también leyó esa multicitada puntualización pues fue pública».

    Entonces Roma sí había entendido lo que la Fraternidad le pedía, pero no se lo dió. ¿Acaso lo que se deseaba no era que «Roma diera señales destinadas a restaurar la confianza»? ¿Recibir una cosa no sólo distinta, sino además contraria y ofensiva, puede considerarse una de esas señales? ¿Es ese un «signo de buena voluntad de parte del Vaticano hacia el movimiento tradicional»?

    El punto aquí es que ni siquiera se debió haber pedido el retiro del decreto en que se declaró la excomunión. Mons. Fellay fue advertido en varias ocasiones acerca de esto…

    El P. Ceriani explica con detalle esto en el Anexo 2 de su Carta de Dimisión. Véase en:

    https://radiocristiandad.wordpress.com/dimision-ceriani/carta-del-padre-juan-carlos-ceriani-presentando-la-dimision/anexo-2/

    3) Es claro que a lo que me refería es al arguemento de poder obtener más vocaciones y de que más fieles se alleguen a la Tradición como consecuencia de un acercamiento hacia Roma. Mons. de Galarreta esgrime este argumento como para justificar el que se haya aceptado un decreto defectuoso, pero se olvida de las palabras de Dom Lourenço Fleichman O.S.B. y del mismo Mons. Lefebvre, pues ellos advierten que ese aumento de vocaciones no resulta tan beneficioso como podría parecer y que incluso puede ser perjudicial por la división potencial que podrían causar.

    Los puntos XII y XIII quedan contestados con esto.

    4.a) Es lo tratado en el punto 2)

    4.b), 4.c) y 4.d) Estos puntos son tratados por usted en su punto XI. En él usted dice:

    «Para la FSSPX lo fundamental es lo DOCTRINAL, asunto primordial para toda la Iglesia, y no el aspecto disciplinar».

    Estoy de acuerdo con esto, pero si este es el pretexto para haber aceptado dos actos ofensivos a guisa de muestras de buena voluntad, si por ello se tuvo que aceptar lo que se recibió sin que realmente se cumplieran los requisitos que planteó la Fraternidad, y si por ello se engañó a los fieles haciéndoles creer que los requisitos se habían cumplido, más valdría no haber planteado requisito alguno. Y sobre todo, más valdría haber aclarado a los fieles que, pese a no haberse cumplido los requisitos, se entraría en las discusiones por creerlo así conveniente.

    Pero en vez de eso, se recurrió al engaño dando a entender que sí se habían cumplido los requisitos. Esto ha generado una desconfianza totalmente innecesaria. Si usted quiere en 5o personas, como inaudítamente afirmó el P. Bouchacourt, pero al fin de cuentas esas serían 50 almas que se estarían escandalizando sin ninguna necesidad.

    Usted también señala en su punto XI que «ahora se advierte un actitud más abierta y dispuesta a escuchar los errores postconciliares que siempre ha denunciado la misma Fraternidad».

    Yo no puedo estar tan seguro de esto, puesto que Roma no ha dado muestras de buena voluntad, sino todo lo contrario:

    * Por una parte no se aleja en lo más mínimo de la línea antitradicional al continuar participando en actos interreligiosos, con la aceptación de los anglicanos no conversos, etc.

    Pareciera que esto no nos sorprende más, que estamos habituados. Pero todo esto son ofensas a Dios.

    * Por otra parte ofende a la Tradición con un motu proprio que humilla a la Santa Misa (esto es evidente por más que Mons. Fellay quiera minimizar la humillación al decir que «la sutil y torpe distinción entre forma ordinaria y extraordinaria de un mismo rito para hablar de la nueva misa y de la antigua no engañará a nadie». ¿De qué engaño está hablando Mons. Fellay? La distinción está ahí y la creerán la inmensa mayoría de los católicos. Además parece no notar que el documento sostiene que ambos ritos son expresión de una misma lex credendi, lo cual es absolutamente falso, como puede verse en el Breve Examen Crítico realizado por los Cardenales Ottaviani y Bacci, documento que otrora citara Mons. Fellay repetidas veces) y con un decreto en que se sostiene que los obispos estuvieron excomulgados.

    4.e) Usted dice:

    «La carta de Mons. Fellay se da en el entorno cuando el cardenal Castrillón hace notar una voluntad diferente en el Papa actual que supone, al menos en principio manifiesto, el término de la represión y la búsqueda de un debate doctrinal».

    La represión no ha terminado: la Fraternidad continúa suspendida a divinis, ante los ojos del mundo son inválidos los sacramentos que administra.

    La voluntad en el Papa no ha cambiado, o por lo menos, se sigue manifestando tan modernista como siempre. Y lejos de buscar un verdadero y sincero acercamiento hacia la Tradición, la ofende…

    Usted lo ha dicho: «Buscar el bien de muchos no es criticable si no hay transacción con el error. Lo criticable es dicha transacción con la falsedad, no lo es que se busque el bien y la salvación de muchas almas.»

    Esa transacción ya se hizo cuando se aceptaron y celebraron dos documentos humillantes y ofensivos para la Tradición, como ya quedó señalado anteriormente. Incluso usted ya había aceptado eso en lo referente al levantamiento de excomuniones (Cfr. https://radiocristiandad.wordpress.com/2009/12/10/%c2%bfque-le-haran/#comment-62920)

    Esa transacción continúa haciéndose cuando no se denuncian los errores modernistas, cuando se silencian a sacerdotes y fieles que lo hacen…

    Esa transacción continúa cuando se presentan como gracias celestiales obtenidas por la Santísima Virgen dos documentos ofensivos y humillantes…

    No podemos decir si se seguirá transigiendo o no en las discusiones, pero por lo pronto ya se ha transigido y eso no inspira confianza para lo que pueda venir.

    4.f) Si, la Fraternidad hasta ahora ha rechazado un acuerdo puntual, pero a diferencia de antes, ya no se tiene repulsión a esa Roma anticristo y se busca un acercamiento con ella, aun a expensas de que la Tradición sea humillada.

    5) Mons. Lefebvre planteaba como condiciones para entrar en discusiones la aceptación de estar en comunión con los Papas mencionados y sus encíclicas, del juramento antimodernista, del Reinado Social de Nuestro Señor Jesucristo. La Fraternidad, sin que mediara esa aceptación, ya ha entrado en discusiones.

    6) Aquellos fieles que creen ciegamente lo que Roma diga, no se vieron influenciados por lo que contestó la Fraternidad. Pero aquellos, sin ser «tradicionalistas», con un espíritu más crítico, más analísta; aquellos que sí leyeron las respuestas de la Fraternidad, encontraron una aceptación de las humillaciones recibidas, una confirmación de que la Fraternidad estaba en el error.

    7) Ya que parece interesarle tanto la aceptación de mi error, le diré que ciertamente confundí un documento con otro por las razones que usted acertadamente aduce. Pero créame, cometo tantos errores que no necesito ni publicarlos ni esconderlos.

    Así que no es para ocultar o minimizar este error por lo que quiero demeritar el comunicado oficial de la Fraternidad en que Monseñor Fellay dice que se recibió el levantamiento de una excomunión “que siempre habíamos cuestionado (o impugnado)” acto por el cual “expresamos nuestra gratitud filial al Santo Padre”.

    Para mí y para muchos otros, es evidente que el efusivo agradecimiento que sigue a esa débil y dudosa frase apologética, da la idea de aceptación de la sanción. Basta echar un vistazo en algunos foros no tradicionalistas para darse cuenta de que lo digo es cierto. El comentario de Eduardo (que intentaré traducir más adelante) es otra prueba de ello.

    Además, repito, este comunicado no es una contestación al Decreto Romano. Es verdad que lo cortés no quita lo valiente, pero tampoco obliga a aceptar injurias, especialmente cuando esas injurias se hacen a la Iglesia.

    Lo más honesto era haber pedido respetuosamente que se rectificara el documento, que en los términos en que se había redactado era inaceptable por lo menos por dos razones: 1) por estipular que Mons. Fellay había solicitado repetidas veces el levantamiento de excomuniones y 2) por declarar el levantamiento de las excomuniones.

    Y no es que yo quiera demeritar ese comunicado de la Fraternidad, sino que se demerita por sí mismo cuando tímidamente dice negar las excomuniones, insertando una simple oración como observación secundaria en un párrafo cuya idea central es el levantamiento de dichas excomuniones y cuando dedica todo un párrafo para agradecer y exaltar a Benedicto XVI. No soy yo quien demerita esa negación.

    Por cierto que usted en una intervención anterior sostenía que «no se agradece “el levantamiento” de censuras que no se reconocen, sino se agradece el cambio de actitud de Roma que es evidente hasta para el más ciego o radical.»

    Yo le demostré que es evidente que lo que en ese comunicado se agradece es el acto de haber levantado las excomuniones. Basta saber leer para interpretarlo de esta manera:

    “Expresamos nuestra gratitud filial al Santo Padre por este acto”.

    ¿Cuál acto? El de haber levantado la excomunión, pues a eso se refiere el párrafo inmediato anterior, en el que nunca se menciona un cambio de actitud.

    No sé si por conveniencia o por descuido usted dejó de mencionar esto.

    También dejó de mencionar lo referente a la carta de los 4 obispos del 29 de enero:

    “Es por medio de la acción de gracias que nosotros deseamos expresar a Vuestra Santidad nuestro profundo reconocimiento por el acto de Su paternal bondad y de Su coraje apostólico por el cual Ella ha hecho inoperante la medida que nos afectó hace ya veinte años en seguida de nuestra consagración episcopal.”

    Ya se sabe que esa medida se refiere a la excomunión. Entonces aquí se está aceptando que el decreto, dado por la bondad del Papa, ha hecho inoperante la medida, es decir, la excomunión. Así pues, los cuatro obispos están calificando como operante o en vigor, la excomunión: operante hasta que el decreto la hizo inoperante o la cesó.

    ¿Por qué se acepta como válida la excomunión cuando se dirige al Vaticano y se niega cuando se dirige a los fieles? ¿Por qué ese doble discurso? ¿Por qué esas contradicciones? Esto es lo que ocasiona la desconfianza…

    Corolario 1) Los documentos citados muestran claramente que la Fraternidad solicitó el levantamiento de las excomuniones. La aceptación de tal levantamiento, como se hace en la carta de los cuatro obispos, sólo refuerza la idea de que se hizo tal solicitud.

    Corolario 2) Monseñor Fellay cayó en franca contradicción al decir en más de una ocasión que no se pedía el levantamiento de las excomuniones y al decir en otras ocasiones que se había solicitado tal levantamiento.

    La entrevista en la revista mencionada fue publicada en un sitio oficial y censurado por la Fraternidad.

    El contexto de la expresión «lo habíamos pedido desde 2001» es el del Decreto Romano, es decir, que en verdad se había solicitado el levantamiento de excomuniones.

    La nota escrita por Mons. Fellay y publicada en «Dios nunca muere», órgano oficial de la FSSPX, lo reafirma.

    Corolario 3) Sería interesante un estudio de los expertos en Derecho Canónico, pero por lo pronto contamos con un estudio del P. Ceriani, estudio fundamentado en autores expertos en la materia.

    Corolario 4) Curiosamente, y a pregunta expresa, el superior de distrito de Méjico y Centroamérica, dijo lo contrario a lo afirmado por Mons. de Galarreta. De cualquier manera, si ha habido acercamiento de muchos sacerdotes, muy probablemente será el caso anticipado por Mons. Lefebvre y Dom Lourenço Fleichman O.S.B.

    Corolario 5) ¿No se avergüenzan de las excomuniones, pero piden que se levante tal sanción? Siendo que en 1988 padres y seminaristas pedían que se hiciera extensiva a ellos, pues no querían que se pensara que pertenecían a esa iglesia identificada con el novus ordo missae. ¿Será que esa iglesia dejó de identificarse con ese rito bastardo? No, es sólo que acepta un rito más sin que el rito bastardo pierda su primacía.

    Antes de cerrar esta intervención, debo hacer algunas aclaraciones más:

    En esta respuesta me he centrado en los mismos puntos que había planteado en mi anterior intervención. Para no perder objetividad y no hacer esto más complejo de lo que ya es, no recorrí punto por punto de los que usted presenta señalados con números romanos. Así es que ahora lo haré sin entrar en detalles, pues estos ya quedaron apuntados antes.

    II. Usted sostiene que «Coincidimos, también, en que la declaración de Roma habla de un supuesto “levantamiento” de unas censuras que realmente nunca existieron.»

    Encuentro impreciso el comentario. Yo lo expresaría así:

    «Coincidimos, también, en que la declaración de Roma habla de un levantamiento de unas censuras. Tal declaración no lo dice, pero nosotros sabemos que esas censuras nunca existieron y por lo tanto no hubo tal levantamiento.»

    IV. La FSSPX declara a los medios y no a Roma, que agradece el levantamiento de unas excomuniones, y como un comentario secundario, dice que siempre negaron esas excomuniones.

    V. Hubo una confusión de mi parte en los documentos en que la Fraternidad anuncia el levantamiento de excomuniones. Uno de esos documentos fue dirigido a los medios de información. No juzgué que el punto fuese tan importante, pero ya que para usted es medular, acepto mi error, pero hago las siguientes observaciones:

    En español la única oración en que se cuestionan las excomuniones, no es del todo clara. Hubiera sido más clara si se hubiese planteado: «que nosotros siempre hemos negado». Decir «que nosotros siempre negamos» puede entenderse fácilmente como que «siempre negamos en el pasado». Con el agradecimiento que sigue, esto se hace aun más probable.

    En inglés, el idioma más leído en la actualidad, la oración dice «que nosotros siempre habíamos negado».

    Pero como todo esto es solamente un problema de traducción, no veo para que discutir más el punto. Lo verdaderamente preocupante es que la negación de las excomuniones apenas se hace como un comentario secundario en tanto que se agradece y se magnifica el hecho de que por la benevolencia de Benito XVI se levantaron esas excomuniones. También es preocupante que la aclaración, con todo y ser débil, no se hizo a quien expidió el documento erróneo, sino a los fieles y a los medios.

    Todavía más preocupante es la carta de los cuatro obispos en que aceptan que la excomunión estuvo operante hasta el decreto.

    VI. En definitiva no me puede convencer que se agradezca algo que no se reconoce, especialmente si no se hace la aclaración a quien está errando. Aunado a esto está la carta de los cuatro obispos en que explícitamente dicen que la excomunión dejó de ser operante por el decreto.

    VII. Esa actitudo de buscar errores en todas parte es fruto de la desconfianza. En mi caso, esa desconfianza surgió por las declaraciones contradictorias de las autoridades de la FSSPX. El comentario de Eduardo refiere otras contradicciones más de las que yo he mencionado.

    VIII. Creemos ver lo que está ahí. Se piden aclaraciones y no se obtienen respuestas. Se deja de advertir de los peligros del modernismo en los recientes actos del Vaticano y aun se sanciona a quien lo hace. No es imaginario todo esto…

    IX. Quisiera poder hablar con alguno de ellos, no para preguntarle si reconoce haber estado excomulgado, sino para preguntarle ¿por qué aceptan haber estado excomulgados en su carta?

    X. En los puntos anteriores ya aclaré esto.

    XI. La FSSPX estaba y está obligada a rechazar lo falso, máxime cuando eso afecta el honor de la Iglesia y la conciencia de los fieles.

    XII. No es que esté intentando homologar a la FSSPX con otras congregaciones que han claudicado, sino que están siguiendo un camino muy similar y muy peligroso, del cual logró salir Mons. Lefebvre con la ayuda de la Sma. Virgen. Volver a las andadas es ponerse en tentación.

    XIII. No veo nada similar al libre examen protestante. «Lo que se ve no se pregunta», dice un refrán…

    XIV. No digo que todo lo que hace y dice la Fraternidad está mal. De hecho, gran parte de lo que hace y dice está bien, y en lo personal debemos mi familia y yo muchísimos beneficios a la Fraternidad. Es por ello que me preocupa lo que está pasando en su interior.

    Son tantas las cosas buenas que no puedo pararme y extasiarme en ellas cuando su Superior General ha caido en tantas contradicciones serias, cuando los cuatro obispos han reconocido que la excomunión estuvo operante…

    XV. No, yo no llego a decir que haya mala fe en las autoridades de la Fraternidad. Sólo veo contradicciones y declaraciones falsas. Las mentiras, el engaño, no pueden ser un buen camino para llevar a la verdad a otros. Pero deben tener un motivo muy oculto que las hace actuar de esa manera. Si el motivo es bueno o malo, es algo que no puedo decir.

    XVI. Ciertamente de nada me sirve escuchar o leer declaraciones ortodoxas y hasta sublimes para calmar mis inquietudes, mis dudas, mi desconfianza. Eso lo suelen hacer hasta los políticos del mundo. Lo que se requiere es una aclaración seria de las contradicciones, de las declaraciones falsas…

    XVII. Yo no he hablado de claudicación de la FSSPX. Sólo señalo lo que está en los documentos oficiales. Y no soy el único que lo hace. El P. Clécio que menciona Eduardo, un sacerdote que no es tradicionalista, analíza las declaraciones de Mons. Fellay y las encuentra contradictorias; algunos sacerdotes miembros de la Fraternidad así también las encuentran; fieles también así las encuentran…

    Yo tampoco he sostenido que la Sede esté vacante, así que no me considero aludido por lo que a eso toca en este punto.

    Estimada Emma, agradezco mucho el esfuerzo que ha realizado para contestarme. No ha sido en vano, pues siempre se aprende algo, pero en definitiva no aclara mis dudas ni mitiga mis inquietudes.

    Gracias y que Dios le bendiga…

  68. Policarpo envió este comentario:

    Jafg y Emma:

    Creo que despues de esta minuciosa y elevada discusión, lo único que queda, es ver, si la Fraternidad, ha acertado o se ha equivocado en la actitud prudencial, de no enfocarse en los defectos del Motu Propio, y del “decreto” de levantamiento de la excomuniones. Y en vez de entablar las discusiones doctrinales, tal como lo quería Monseñor Lefebvre, se quedara, en discutir el Motu Propio y el mencionado decreto, cuestiones que son sustancialmente de Derecho Canónico, aunque rozan lo Doctrinal.
    Por lo que queda claro :
    1) La necesidad de ir a Roma siempre
    2) Se debe ir por la Doctrina.
    3) No hacer acuerdos prácticos que impliquen, perder la autonomía de que goza la Fraternidad, hasta tanto Roma no se convierta, o que se le mantenga el status quo.
    Por todo esto, me parece, al menos un disparate la actitud de algunos que hablan de traición, y usan nombres peyorativos para con los Obispos, Sacerdotes y Fieles de la Fraternidad. Y ni hablar de los que se van, como el P. Méramo o el P. Ceriani, por una supuesta traición, y que después de ello como el P. Méramo, enfoca todos sus ezfuersos para polemizar con quienes eran sus superiores. Como si su apostolado dependiera de estar en contra de Fraternidad.

    Respuesta a Policarpo:

    Quien insista en que lo fundamental es discutir los defectos, errores y limitaciones de esos documentos decretados por Roma, antes de llevar a efecto las discusiones teológicas, no alcanza a comprender que -en tal caso- todo quedaría estancado, pues una Roma no reconvertida aún a su propia Tradición, no aceptará tales precisiones que implican necesariamente esa reconversión y un reconocimiento de haber generado el estado de necesidad que todavía subsiste.

    Lo que haya de erróneo e injusto en dichos documentos (motu proprio y “excomuniones”) no es culpa de la FSSPX. A la propia Fraternidad no le satisfacen, pues como dice Mons De Galarreta refiriéndose al último: “Es indudable que el decreto tal como se hizo NO RESPONDE NI A LA VERDAD NI A LA JUSTICIA, por lo tanto queda pendiente una rehabilitación de los obispos, incluidos Monseñor Lefebvre y Monseñor de Castro Mayer, y, en definitiva, una rehabilitación de todos los miembros de la Tradición. Pedimos que se retirase el decreto como un signo efectivo de buena voluntad y de cambio de actitud de Roma respecto a la Tradición y a nosotros. Por eso nos alegramos. Aunque el decreto NO SEA LO QUE DEBE SER, ya no se trata de persecución y de ruptura…”.

    Si no hubiese errores e injusticias -en ambos documentos- significaría que Roma ya habría reconocido que generó ese estado de necesidad y que ya se reconvirtió a su propia Tradición. ¿Para que se requerirían, entonces, unas discusiones teológicas? De ahí lo absurdo de querer exigir que primero se corrijan ambos documentos y que luego vengan las discusiones teológicas.

    El camino es precisamente al revés: Probar a Roma -en las discusiones teológicas- cuál es la doctrina Tradicional, pedir que la reconozca y que, finalmente, se reconvierta a ella. Y si ello se llega a lograr -claro, con la intervención de Dios-, lo demás vendría como consecuencia: los defectos y errores en esos documentos se corregirían.

    El problema es que ellos -los detractores de la FSSPX- exijen un camino contrario que resulta verdaderamente ilógico, pues exigen que Roma haga una aceptación de sus errores sin previa reconversión, pues a eso equivale exigir la corrección de los dos documentos (que implica que Roma reconoce su responsabilidad en la crisis actual) sin previas discusiones teológicas.

    De ahí lo correcto de lo que usted señala.

    Paz y Bien

  69. Ave Maria!

    Policarpo: yo más bien diría que lo que nos corresponde hacer es:

    * redoblar nuestras oraciones por nosotros y claro está, por los sacerdotes.

    * ofrecer actos de penitencia en reparación por los múltiples ofensas a Nuestro Señor Jesucristo y a Su Santísima Madre

    * desconfiar de aquellos que no se conducen con rectitud, con honestidad. Independientemente de su investidura.

    * ofrecer Misas y comuniones para pedir la Misericordia Divina

    * denunciar el error siempre que sea para bien, ya sea de quien lo comete o de los afectados

    Por supuesto no estoy de acuerdo con los tres puntos que menciona.

    1) Si hay necesidad de ir hacia Roma siempre, ¿por qué no lo hizo la Fraternidad desde un principio? Porque es claro que en 1988 la Fraternidad no fue hacia Roma. ¿Acaso Mons. Lefebvre no rechazó ir a Roma poco antes de las consagraciones episcopales? ¿Por qué poner como condición unos requisitos? ¿Por qué esperar a que se cumplieran esos requisitos? Perdón, esta última pregunta no debe ir, puesto que esos requisitos aun no se han cumplido…

    2) Se debe actuar conforme a la doctrina buscando siempre agradar a Dios y huyendo de toda ocasión de pecado y de peligro para nuestras almas.

    3) No sólo no hacer acuerdos que pongan en peligro la misión de la Fraternidad, sino tampoco tentar a Dios acercándose temerariamente al peligro ni incurrir en engaños, porque la mentira es del Diablo.

    Por eso es muy loable que, quienes dándose cuenta de que permanecer en una situación contraria a lo que les dicta la conciencia, se retiran aun a costa de tener que sufrir incomodidades, hostilidades, inseguridad económica, etc. Siempre es más cómodo encontrar excusas para permanecer en la seguridad que da una vida comunitaria, pero no siempre es eso lo que Dios quiere de las almas.

    Y claro, no estoy diciendo que la vida de los religiosos que viven en comunidad es muy cómoda y fácil. Sé que no lo es, pero quienes tienen que abandonar esa vida, sufren la incertidumbre y la falta de seguridad que una vida comunitaria proporciona.

    Recemos mucho por los padres que han abandonado la Fraternidad San Pio X.

  70. Ave Maria!

    Addendum

    También recemos mucho por los padres que permanecen en la Fraternidad San Pio X, para que Dios le dé la sabiduría, el valor y la gracia de poder seguir Su Santa Voluntad.

  71. Ave Maria!

    Emma:

    Es necesario entender que fue la Fraternidad la que puso como condición los prerrequisitos, y lo hizo para que Roma diera pruebas de su buena voluntad hacia la Tradición. Si hubo falta de lógica en las autoridades de la FSSPX al pretender que «una Roma no reconvertida aún a su propia Tradición, no aceptará tales precisiones que implican necesariamente esa reconversión y un reconocimiento de haber generado el estado de necesidad que todavía subsiste», lo más prudente habría sido hacer a un lado los prerrequisitos en vez de pretender que se habían cumplido…

    Eso habría ahorrado mucho tiempo (¡casi una década!) y no se hubiera empujado a Roma a emitir dos decretos que humillaban más a la Tradición. Eso habría evitado que se dieran tantas contradicciones en las autoridades de la Fraternidad. Eso habría evitado que Mons. Fellay atribuyera a la intercesión de la Santísima Virgen, dos documentos deplorables que no responden ni a la verdad ni a la justicia…

    Y como lo dije antes, la responsabilidad de los errores e injusticias en los documentos recae en quien los firma y autoriza, así como en quien los acepta sin solicitar o exigir las rectificaciones pertinentes, pues es de saber que miles de personas están atentas a lo que hacen las autoridades de la Fraternidad y se conforman con su dictamen.

    Yo mismo me conformé con lo dicho por esas autoridades, por ejemplo, en lo que se refiere al motu proprio Summorum pontificum y no leí este documento hasta este año, cuando empezaron a surgirme dudas por ciertas declaraciones contradictorias de Mons. Fellay.

    Curiosamente usted cita a Mons. de Galarreta y creo que no repara en lo que este obispo dice: «Pedimos que se retirase el decreto como un signo efectivo de buena voluntad y de cambio de actitud de Roma respecto a la Tradición y a nosotros«.

    Se pidió un signo efectivo de buena voluntad y de cambio de actitud de Roma hacia la Tradición y hacia los obispos: pero el decreto confirma que los seis obispos estuvieron excomulgados aunque se les perdona o remite la sanción a los obispos (a cuatro de ellos) por la benignidad del Papa. Si aquí hay un signo de buena voluntad y un cambio de actitud es sólo hacia los obispos. La Tradición sigue igual: los sacerdotes de la FSSPX (incluyendo a los obispos) están suspendidos a divinis mientras no acepten el concilio vaticano ii.

    «Para un futuro reconocimiento de la Fraternidad San Pío X es condición indispensable la plena aceptación del concilio Vaticano II y del magisterio de los Papas Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II y también de Benedicto XVI.» (Nota de la Secretaría de Estado sobre los cuatro obispos de la Fraternidad San Pío X)

    Si hay algo de absurdo en pedir los prerrequisitos es algo que se debe achacar a las autoridades de la Fraternidad. Ahora que si se trata de poner condiciones y después de conformarse con lo que se les dé, aunque esto sea defectuoso y ofensivo, entonces el mensaje que se está dando es equívoco, pues se está presentando a los fieles y al mundo una idea falsa de Roma, como si tuviera una actitud benévola hacia la Tradición.

    El primer problema, en mi opinión, es que se ha generado una desconfianza plenamente justificada en las autoridades de la Fraternidad. Ciertamente esta desconfianza no es generalizada, como tampoco lo fue la desconfianza en la jerarquía de la Iglesia después del concilio vaticano ii, lo que no quiere decir que no tenga importancia.

    Y esta desconfianza ha surgido porque las autoridades se han empeñado en hacernos creer que los prerrequisitos se cumplieron y en esta diligencia se ha incurrido en muchas contradicciones, falsas declaraciones, doble discurso y ¡hasta blasfemias!.

    Emma, usted sostiene que «el camino es precisamente al revés: Probar a Roma -en las discusiones teológicas- cuál es la doctrina Tradicional, pedir que la reconozca y que, finalmente, se reconvierta a ella.» El camino que planteaba Mons. Lefebvre era exactamente el opuesto: como condición previa a cualquier discusión pedía que se reconociera la doctrina de siempre:

    «Plantearía la cuestión a nivel doctrinal: “¿Están de acuerdo con las grandes encíclicas de todos los papas que los precedieron? ¿Están de acuerdo con Quanta Cura de Pío IX, Immortale Dei, Libertas de León XIII, Pascendi de Pío X, Quas Primas de Pío XI, Humani Generis de Pío XII? ¿Están en plena comunión con estos papas y con sus afirmaciones? ¿Aceptan aún el juramento antimodernista? ¿Están a favor del reinado social de Nuestro Señor Jesucristo?

    Si no aceptan la doctrina de sus antecesores, es inútil hablar. Mientras no hayan aceptado reformar el Concilio considerando la doctrina de estos papas que los precedieron, no hay diálogo posible. Es inútil.

    Las posiciones quedarían así más claras.

    No es una pequeña cosa la que nos opone. No basta que se nos diga: pueden rezar la misa antigua, pero es necesario aceptar esto. No, no es solamente eso lo que nos opone, es la doctrina. Queda claro.»

    No digo que Mons. Lefebvre haya sido infalible y que el único camino es el señalado por él, pero es importante notar su postura. ¿Cómo pensaba él que Roma se reconvertiría? ¿Por la oración? No lo sé…

    Por otra parte, si Mons. Fellay temió pedir las rectificaciones pretextando que Roma nunca se desdice, ¿cómo es que pretende que ahora no sólo se desdiga, sino que desconozca o reforme todo un concilio? [Ya se sabe que en realidad Roma sí se ha retractado, como lo ha probado el P. Ceriani]

  72. Estimado Jafg:

    Cuando señalo que “una Roma no reconvertida aún a su propia Tradición, no aceptará TALES PRECISIONES que implican necesariamente esa reconversión y un reconocimiento de haber generado el estado de necesidad que todavía subsiste”, me refiero a la situación actual, esto es, lo que ya ha dejado ver esa Roma con ambos documentos. Por eso dije “tales precisiones”.

    No veo mal que antes se haya pedido -por parte de la FSSPX- el 100%. Si se concedió un porcentaje menor no es culpa de ella. Por ello, no es aplicable lo mismo que dije para la situación actual, pues hasta ahora se sabe con exactitud hasta dónde quiso y estuvo Roma dispuesta a dar. Antes, cuando se señalaron los prerrequisitos, no se conocía con exactitud y sólo era algo sujeto a especulación.

    Ahora, como están actualmente (la redundancia es intencional) las cosas, sí me parece absurdo pedir TALES PRECISIONES, que lógicamente no se darán en este momento.

    A todos nos gustaría que Roma las hiciera ahora y de una vez para siempre, pero no se trata de lo que usted y yo ciertamente querríamos, sino de la realidad y de lo que es realmente de esperarse.

    El asunto es claro: Todos deseamos lo mismo (que se hicieran esas precisiones ya), sin embargo considero que unos somos realistas de lo que se puede esperar. Pongo un símil: Algunos –los menos ciertamente- desean empezar a rezar el “pater noster” por el “amén” y los demás –la mayoría- quienes confiamos en la FSSPX, creemos que se inicia con las palabras “padre nuestro”.

    El camino, conociendo ya los elementos actuales, después de la respuesta de Roma, es: Probar a Roma -en las discusiones teológicas- cuál es la doctrina Tradicional, pedir que la reconozca y que, finalmente, se reconvierta a ella. Y si ello se llega a lograr -claro, con la intervención de Dios-, lo demás vendría como consecuencia: los defectos y errores en esos documentos se corregirían.

    Seguir otro camino (empezando por el “amén”, es decir exigiendo las precisiones y correcciones a ambos documentos) sería no llegar a nada y dejar todo estancado. Se perdería la puerta abierta -por primera vez- por Roma de discutir CON BASE EN EL MAGISTERIO preconciliar al mismo Vaticano II. Con menos concesiones estuvo dispuesto a discutir teológicamente Mons. Lefebvre, al que ahora se le cita una expresión correcta y lógica que no puede leerse de manera aislada, sino dentro del contexto de TODO SU PENSAMIENTO, y se le quiere dar -así, sin el contexto íntegro de su pensamiento- el valor de casi un dogma. ¿Será necesario volver a poner aquí las otras citas que ya expuse de Su Excelencia o buscar otras más donde señala su disposición de ir siempre a Roma para reconvertirla a la Tradición? Se está cayendo en el libre examen con los textos de monseñor, igual que los protestantes hacen de manera literal con algunos textos de la Biblia, que absolutizan y sacan del contexto de las demás enseñanzas bíblicas, para sólo mencionar ese aspecto meramente literal en un único y determinado versículo.

    Estoy convencida que si monseñor ahora viviese y Roma le ofreciera discutir el mismo Concilio -como lo ofrece ahora- confrontándolo con el magisterio de todos los papas, de seguro habría acudido. Que haya que tener cuidado…que no se sabe qué resultados habrá…que hay riesgos en todo ello y hay que ser prudentes y muy cautos…¡Naturalmente! Con menor apertura Monseñor fue y hasta firmó algo que, gracias a Dios y seguramente inspirado por Él, al día siguiente retiró su firma. Sin embargo, esa mala experiencia no da derecho a no insistir pues, como Su Excelencia decía, la solución vendrá de Roma y en Roma.

    Ha sido un gusto poder dialogar con usted y conocer puntos de vista diferentes a los míos. He apreciado mucho su educación para llevar correctamente este diálogo. En mi respuesta anterior le mencionaba que, a mi parecer, cada quien ya expuso ampliamente su pensamiento. Por ello, seguir más este diálogo sería repetirnos una y otra vez innecesariamente. Comprendo bien pero no comparto sus inquietudes. En el fondo ambos desearíamos lo mismo (que todo se hubiese definido correctamente -al 100%- en ambos documentos por parte del Papa y que ya hubiera iniciado la solución de esta terrible crisis, pues reconocer su verdadero origen lo habría ya obligado a buscar la solución de la misma), sólo que a mi parecer unos (las autoridades de la FSSPX) ven la realidad tal cual es y con base en ella buscan posibles soluciones REALES, y otros desean que se actúe partiendo del final (del “amén”), como si ya se hubiera aceptado lo que no lo ha sido (la responsabilidad de Roma en la terrible crisis), pues sólo así se podrían exigir las correcciones de los documentos. De ahí que –en mi opinión que no intento imponer a nadie- me parece que los detractores de la FSSPX se fijan más en las formas, al señalar lo que creen que ustedes habrían dicho a cada asunto y en cada documento, y no el verdadero fondo y el camino por donde se busca –si se consigue o no es otro asunto- una real y verdadera solución o al menos un inicio de ésta.

    Me alegra que en un tema opinable usted manifieste con honradez su criterio, y de manera correcta y sin insultos, ni atribuya malas intenciones o conspiraciones y maquiavélicas acciones a todo aquel (o aquella) que no opine igual, pues esto se ve mucho en este foro donde son constantes las injurias a los obispos de la FSSPX y se juzga el interior de sus conciencias y sus más recónditas intenciones que sólo Dios conoce. Ya ve, ahora quien se dedica a poner y quitar papas –por sus meras pistolas- me calumnia diciendo que yo sostengo que el Vaticano SOLAMENTE ha generado el estado de necesidad que todavía subsiste. ¿Cuándo use ese “solamente” que calumniosamente y también por sus pistolas, antepone a mi frase? Pero si -aparte de deponer y nombrar pontífices a su gusto- insulta y calumnia papas, cardenales, obispos y sacerdotes ¿podría yo esperar que no lo hiciera conmigo, luego de haber exhibido que ni siquiera comprendía lo que de manera elemental se le explicaba (otro asunto es que estuviera o no de acuerdo)? Por ello, estimado Jafg, entenderá que a esas personas hay que dejarlas hablando solas y que sigan esperando “su” papa a perpetuidad, al igual que los judíos esperan también “su” mesías, ya que sólo buscan la provocación luego de no haber podido contestar con argumentos ni educación. De ahí, mi felicitación a usted por sus buenas maneras y buena fe. He ya agradecido a este foro su amabilidad al publicar mi pensamiento, lo único que no deja de extrañarme es que se permita el insulto a quien(es) recurrentemente lo utiliza(n) como método y, a falta de verdadera argumentación, muestra(n) así su “clase” y su indigencia de argumentos que quiere(n) imponer a todos, como si hablara(n) ex cátedra.

    Agradeciendo a todos los que han seguido este diálogo (sean de uno u otro criterio), me uno a las oraciones por toda la Iglesia -indispensables para todo creyente preocupado por esta terrible crisis- y quedamos en espera de los acontecimientos que vendrán y que podrán dar más elementos para poder dilucidar mejor todo, sin necesidad de prejuicios.

    Dios lo bendiga. Paz y Bien.

  73. Ave Maria!

    Estimada Emma: estoy plenamente de acuerdo con usted en lo que se refiere al comportamiento de los foristas. Lo he manifestado en otras ocasiones, antes aun de tener el gusto de sostener esta sana discusión con usted.

    Creo que, salvo muy raras excepciones de provocadores que llegan a estos foros por accidente o buscando molestar con comentarios infundados y hasta ridículos (y quizá algunos más que, por ser impublicables, no alcanzamos a ver), los foristas que participamos aquí tenemos valiosas coincidencias de pensamiento. Me atrevería a decir que todos somos “tradicionalistas”, es decir, católicos enterados de la infiltración modernista que, por Dios permitirlo como una prueba, ha llegado hasta lo más alto de la Iglesia hiriendo a su cabeza: el papado.

    Obviamente hay diferencias de concebir esta infiltración y sus consecuencias. Yo he pedido en más de una ocasión que deberíamos aprovechar las coincidencias para unirnos, en oración y hasta en acción si posible fuera, en vez de despedazarnos unos a otros por atender a las diferencias de pensamiento. Sin embargo, a veces es más fuerte el espíritu de lucha por defender las ideas y se impone. Muchas veces con lamentables resultados…

    En cuanto a lo que usted señala, coincido en que no se debe esgrimir las palabras de Mons. Lefebvre como si fuesen infalibles. No me atrevo a especular sobre lo que él haría en las actuales circunstancias, pero recordemos que fue engañado una vez por la Roma anticristo. Si él aun viviese y encabezara o secundara las declaraciones contradictorias, los engaños, ese doble discurso y las blasfemias, no podría depositar mi confianza en él. En mi opinión, quien así se conduce, no es digno de confianza.

    Y aquí no me refiero a un error aislado ni mucho menos: Mons. Fellay no puede ni debe desconocer las cartas de diversos sacerdotes y hasta fieles en que se le advierte acerca de esas fallas que tanto han escandalizado a más de uno. Pese a ello, no hay cambios ni aclaraciones…

    El solo hecho de entrar en discusiones doctrinales con Roma, bajo cualesquier circunstancias, habría sido motivo suficiente para que un gran número de fieles y sacerdotes se alarmara. Habiéndolo hecho en un ambiente viciado por engaños y contradicciones, por un doble discurso y hasta por blasfemias, no podía esperarse que se acogiese con tranquilidad ni confianza. Ya se ve que algunos sí se engañaron por un exceso de confianza y tal vez sean los más, pero ¿quién podría reprocharnos a quienes desconfiamos si nos sobran razones?

    Coincido con usted, “todos deseamos lo mismo (que se hicieran esas precisiones ya)”, sin embargo aunque seamos realistas de lo que se puede esperar, no podemos aceptar que se celebre lo que es humillante para Dios y su Iglesia y se presente como una gracia obtenida por la intercesión de la Sm. Virgen. Eso es inaceptable.

    Es comprensible que una Roma anticristo no haya podido dar más. Si, siendo realistas no podíamos esperar más. Pero entonces que se reconozca que Roma no ha dado esos signos de buena voluntad hacia la Tradición que se pidieron, que se entra en discusiones aunque no se hayan cumplido los prerrequisitos. Vaya, que no se nos diga “era lo que habíamos pedido desde 2001″…

    Podrá decirse que sí se nos advirtió cuando Mons. de Galarreta lo dice y con él otros padres. Pero lo dicen contradiciendo al superior general, lo dicen pretextando que tiene algo de bueno, lo aclaman entre festejos y agradecimientos al Papa y a Dios mismo, entre contradicciones y dobles discursos. Ahí se tiene al mismo Mons. de Galarreta negando la validez de las excomuniones, pero firmando la carta de agradecimiento al Papa en donde se reconoce la misma sanción como operante por veinte años. ¿Cómo no desconfiar?

    Ir a las discusiones sin que se hubieran cumplido los prerrequisitos planteados por la FSSPX es iniciar un partido con un marcador adverso y ante un equipo más poderoso. Más poderoso no por tener la verdad de su parte, sino por contar con personas que se saben “al revés y al derecho” los documentos pontificios, porque pueden ejercer una presión política y hasta económica enorme…

    Lo dije antes, si lo que dió Roma no es lo que se le pidió ni lo que debería haber dado, si pese a ello Mons. Fellay veía una buena oportunidad para entablar discusiones, no debió recurrir al engaño ni al doble discurso para intentar hacernos creer que Roma se acercaba a la Tradición, para hacernos creer que los dos documentos romanos eran un triunfo (y unas gracias celestiales), para hacernos creer en la buena voluntad de una Roma que cumplía con los prerrequisitos planteados por la Fraternidad; no debió cesar de señalar los peligros nuevos ni antiguos y mucho menos sancionar a quienes sí lo hacían…

    Sólo me resta agradecer su interés por esclarecer la situación y su gentiliza.

    Recemos mucho para que por la misericordia de Dios, no seamos confundidos…

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