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Mons. Juan Antonio Martínez Camino
Así, ante una audiencia compuesta de periodistas y personalidades del mundo católico convocadas para inaugurar los «Desayunos Informativos CEU», Martínez Camino explicó la diferencia entre «retirar la comunión» y «excomulgar».
Una herejía, contraria a la fe
Más aún, según declaró, no sólo quedan excomulgados los colaboradores necesarios en un aborto sino también los que proclaman de manera pertinaz que «es lícito quitar la vida a un ser humano inocente», porque enseñan una herejía, «contraria a la fe divina y católica».
El portavoz de la Conferencia Episcopal planteó entonces una pregunta: «¿Quiere la Iglesia que las mujeres vayan a la cárcel?». Y respondió: «No, ni las mujeres ni nadie. Pero la vida del ser humano inocente ha de ser protegida. La mujer ha de ser tratada según sus circunstancias, y para eso está el criterio del juez, los eximentes y los atenuantes. En la inmensa mayoría de los casos la mujer es también una víctima. Pero, ¿y los que se lucran con el aborto? ¿Y los que obligan a las mujeres, con violencia?».
El obispo comparó después las escasas ayudas del Estado español a la familia, comparadas con las de Alemania o Luxemburgo, y recordó que «el respaldo legal del aborto, su aceptación social, esa tragedia, como la describía Julián Marías, empezó el 18 de noviembre de 1920, en la Unión Soviética de Lenin, es decir, en un Estado totalitario, que se creía dueño de la vida». Recordó también que desde 1933, el aborto formó parte de la política racista de la Alemania nazi, que lo impuso para las «razas inferiores», y que Stalin implantó el aborto en Europa del Este. Luego, Occidente aceptó el aborto, «debido a su ambiente, su visión materialista».
Preguntado por la nueva «píldora de los cinco días», explicó que «no está prevista» una valoración por parte de los obispos, «pero eso no excluye que se haga». En opinión de Martínez Camino, sería muy parecida a la «píldora del día después», al ser «un abortivo en su intención, aunque no siempre en su realización».
Criticó el «intento del Estado de imponer una moral a todos», algo que no sería lícito, afirmó, ni siquiera si se tratase de la moral católica.
También condenó que «se imponga a los profesionales de la salud una educación que conducirá a aumentar el aborto». Por el contrario, agradeció a los profesionales de la salud que ejercen la objeción de conciencia, por «su coraje cívico y moral».
A preguntas de los periodistas, explicó que no ha habido ningún contacto entre el Gobierno y la Iglesia con respecto a la futura Ley del Aborto, «que yo sepa», y añadió: «El derecho a la vida no es negociable».
Revolución en los pasillos del congreso

La Iglesia habla de aborto a los políticos
1. Congregación para la Doctrina de la Fe, 1974
2. Congregación para la Doctrina de la Fe, 2002
3. Congregación para la doctrina de la fe, 2004
Nota: Este artículo fue publicado originalmente por La Razón, www.larazon.es


Si pero no sacan otras declaraciones que hizo en la misma locución:
«el Estado no puede imponer una moral a todos, ni aunque fuese la católica».
http://indiebusillis.blogspot.com/2009/11/martinez-camino-un-obispo-que-predica.html
¡Hombre! No podemos poner una vela a Dios y otra al diablo.
EL ESTADO PREDICA LA SUYA, (SU MORAL ANTICRISTIANA Y PREVERSA), Y ADEMÁS LA IMPONE. LA IGLESIA HA DEJADO DE PREDICAR LA CATÓLICA POR PROPIA VOLUNTAD, QUE ES INFINITAMENTE MÁS GRAVE, YA QUE TODOS LOS CAMINOS LLEVAN AL PARAÍSO : EL JUDÍO, EL BUDISTA, EL MUSULMÁN, EL LUTERANO, EL MASÓN, ETC. ETC. ETC. A MONS. CAMINO POCO LE CUESTA DECIR DOS COSAS A FAVOR DE CRISTO Y OCHOCIENTAS EN CONTRA. EN ESO TODA LA CLERECÍA «CONCILIAR» ES UNA CONSUMADA ESPECIALISTA. TUVIERON BUENOS MAESTROS. EL ÚLTIMO DE ELLOS, CONTINÚA USURPANDO LA SILLA DE PEDRO……