Roma y Ecône: Preguntas y Respuestas
Fideliter Nº 189, mayo-junio de 2009, páginas 64-66
El camino que conduce a las discusiones doctrinales entre Roma y la Fraternidad Sacerdotal San Pío X quedaría despejado y las cosas irían mucho más rápidas, si no siguiera existiendo un escollo… ¡Y este es de gran dimensión!
¿De qué se trata?, se preguntará usted. ¿Quién es el obstáculo? Precisamente, Monseñor Marcel Lefebvre y sus declaraciones.
Entonces, para removerlo sin causar asombro, escándalo, rechazo, o cualquier otra reacción en contrario, es necesario hacerlo suavemente. Pero esto no se puede hacer sin recurrir al arte consumado de la manipulación.
Encontramos la prueba en estas preguntas y respuestas entresacadas de un artículo de la revista oficial del Distrito de Francia de la Fraternidad San Pío X: Fideliter Nº 189, de mayo junio de 2009, páginas 64-66.
Es importante que sepa quien atienda este análisis, que todo lo referente a las relaciones entre la Fraternidad San Pío X y Roma es, por decisión propia, de atribución exclusiva del Superior General de la misma, Monseñor Bernard Fellay. En otras palabras, nada puede ser publicado sobre este tema que no esté en total conformidad con el pensamiento del Superior General. Incluso existe en algunos Distritos (es el caso del de Francia) la censura previa del Superior del mismo.
Esta decisión nos garantiza que lo publicado en Fideliter es la posición oficial de la Fraternidad San Pío X.
El jueves 10 hemos publicado este material y no hemos permitido los comentarios hasta ahora, para dar tiempo a la reflexión de los lectores y evitar apresuramientos.
Damos a conocer hoy nuestros propios comentarios que, sin lugar a dudas, suscitará aprobaciones y oposiciones, elogios y críticas, y, entre estas últimas, algunas por considerar excesivas nuestras opiniones y otras por considerarlas demasiado indulgentes.
Para facilitar los comentarios, hemos puesto en el texto llamadas entre paréntesis que envían a los mismos.
Luego de esta necesaria introducción, comencemos, transcribiendo el artículo y los comentarios que le hacemos:

Pregunta: Si bien muchas veces hay todavía razones para estar insatisfechos respecto de las enseñanzas pontificias, ¿es exacto decir que en Roma no ha cambiado nada?
Respuesta: No. En primer lugar porque, en el mundo material, de ninguna cosa puede decirse: “esto no ha cambiado”. Nosotros mismos, si bien hemos permanecido substancialmente los mismos, somos bien diferentes a los 30 años que a los 20, y de la misma manera en otras cosas.
Juan Pablo II no era Pablo VI, Benedicto XVI no es absolutamente el mismo que aquel que fue el cardenal Ratzinger. [1]
[1] “Benedicto XVI no es absolutamente el mismo que aquel que fue el cardenal Ratzinger.” El articulista no nos dice en qué ha cambiado Joseph Ratzinger; ni si esos cambios, en lo que se refieren a la doctrina, son accidentales o substanciales.
¿Por qué estas trivialidades? Para excitar nuestra inteligencia a permanecer adecuada a la realidad.
Lo que no ha cambiado en Roma es el apego al Concilio. Bajo este aspecto se puede decir: “en Roma nada ha cambiado”; nada en cuanto al apego al Concilio.
Por el contrario, ciertas cosas han cambiado en Roma, como por ejemplo un retroceso respecto a las consecuencias del Concilio[2] (por ejemplo: la desacralización litúrgica).[3]
[2] No hay retroceso —todo lo contrario— respecto de las consecuencias del Concilio sobre los cuatro puntos fundamentales del combate doctrinario. Para ser breves, baste recordar: Sobre la Libertad Religiosa, la pregonada Laicidad positiva y abierta. Sobre el Ecumenismo, el Espíritu de Asís, con su renovación anual sostenida por Benedicto XVI, incluso con presencia. Hay que sumar los escándalos repetidos en cada viaje papal. Sobre la Colegialidad, la carta del 10 de marzo a los obispos para asegurarles que las discusiones doctrinales con la Fraternidad San Pío X serán llevadas a cabo en conformidad con el episcopado mundial. Sobre la Nueva Misa, dos documentos (el Motu proprio Summorum pontificum y la. Exhortación Apostólica Postsinodal Sacramentum caritatis), prueban que la Roma modernista se sigue alejando de las definiciones del Concilio de Trento.
[3] “Ciertas cosas han cambiado en Roma, por ejemplo: la desacralización litúrgica” Esto es de calibre grueso… Para que no se nos acuse de destacar “excesos condenados por Benedicto XVI”, ¿se olvida el articulista de la comunión dada por el Cardenal Ratzinger al jefe de Taizé, protestante, durante el funeral de Juan Pablo II? ¿Se olvida de que la Exhortación citada sigue permitiendo administrar los Sacramentos de la Confesión (perdón, de la Reconciliación), de la Eucaristía y de la Extremaunción (perdón nuevamente, de la Unción de los enfermos) a los no católicos, y viceversa?
Pregunta: ¿Puede temerse que en nuestros esfuerzos por hacer volver a los cuadros oficiales de la Iglesia a la Fe de sus predecesores nos alineemos poco a poco al Concilio?
Respuesta: Sí. Este peligro resulta de la crisis misma de la Iglesia, que lleva consigo una enfermedad contagiosa del espíritu y del corazón, de la proximidad que nace de nuestros esfuerzos apostólicos (para llevar el Evangelio intacto allí donde él está deteriorado) [4] y de nuestra debilidad (que la Imitación de Jesucristo nos recuerda con razón).
[4] Entrar en las discusiones doctrinales sin las debidas precauciones, es tentar a Dios.
Temor de sucumbir en este peligro es la condición para no caer en él. Si no se cae en él, la causa es la gracia de Dios y la protección de María: la vigilancia no quita la confianza. [5]
[5] La Santísima Virgen María ya salvó a la Fraternidad de caer en la trampa que le tendió el Vaticano en 1988. En agradecimiento, de manera rotativa un sacerdote de la Fraternidad San Pío X reza todos los días la Santa Misa. La confianza no permite la temeridad… Pero la Fraternidad reflexiona cada uno de sus pasos.
Pregunta: Manteniendo esas relaciones con Roma, ¿no se aparta la Fraternidad de las palabras de Monseñor Lefebvre después de las consagraciones? [6]
[6] Desde hace tiempo que esta cuestión le preocupa, ¿no es cierto, querido fiel? Pero, sin embargo, no se atrevía a hablar con el Padre XX… He aquí, por fin, una respuesta autorizada. Viene, en primer lugar una larga cita de Monseñor Lefebvre después de las consagraciones, un memento que cumplirá su cometido de ponerle en situación de confianza. La cita es importante, tal vez la más clara y contundente, pero no es la única. En un anexo proporcionamos otros textos de Monseñor Lefebvre sobre la cuestión de ir a Roma, de la cual tanto se habla hoy. Pero, ¡atención!, ya tenemos un primer golpe bajo, porque lo que va en negrita y entre corchetes ha sido reemplazado en Fideliter por puntos suspensivos entre paréntesis, suprimiendo el texto en cuestión.
Respuesta: En una entrevista concedida a Fideliter (Nº 66. noviembre-diciembre de 1988), Monseñor Lefebvre dijo:
“No tenemos la misma manera de concebir la reconciliación. El cardenal Ratzinger la ve en el sentido de reducirnos, de traernos al Vaticano II. Nosotros la vemos como un retorno de Roma a la Tradición. [No nos entendemos. Es un diálogo de sordos.] No puedo hablar mucho del futuro, ya que el mío está detrás de mí. Pero si vivo un poco aún y suponiendo que de aquí a un determinado tiempo Roma haga un llamado, que quiera volver a vernos, reanudar el diálogo, en ese momento sería yo quien impondría las condiciones. No aceptaré más estar en la situación en la que nos encontramos durante los coloquios. Esto se terminó.
Plantearía la cuestión a nivel doctrinal: “¿Están de acuerdo con las grandes encíclicas de todos los papas que los precedieron? ¿Están de acuerdo con Quanta Cura de Pío IX, [Immortale Dei, Libertas de León XIII, Pascendi de Pío X, Quas Primas de Pío XI, Humani Generis de Pío XII?] ¿Están en plena comunión con estos papas y con sus afirmaciones? ¿Aceptan aún el juramento antimodernista? ¿Están a favor del reinado social de Nuestro Señor Jesucristo?
[Si no aceptan la doctrina de sus antecesores, es inútil hablar.] Mientras no hayan aceptado reformar el Concilio considerando la doctrina de estos papas que los precedieron, no hay diálogo posible. Es inútil.
Las posiciones quedarían así más claras.
No es una pequeña cosa la que nos opone. No basta que se nos diga: pueden rezar la misa antigua, pero es necesario aceptar esto. No, no es solamente eso lo que nos opone, es la doctrina. Queda claro”.
Nota: lo que va en negrita y entre corchetes ha sido reemplazado en Fideliter por puntos suspensivos entre paréntesis, suprimiendo el texto en cuestión. [7]
[7] Los textos omitidos, de los que se hace referencia en el comentario anterior no son tan largos como para esgrimir razones de espacio. En dos oportunidades se indica claramente que, después del último esfuerzo especialmente realizado durante seis meses en 1987-1988, Monseñor Lefebvre llegó a la conclusión que ya conocía, pero frente a la cual quiso hacer un último intento, para rendirse ante la evidencia:“No nos entendemos. Es un diálogo de sordos”. “Si no aceptan la doctrina de sus antecesores, es inútil hablar”. Los documentos citados (“Immortale Dei, Libertas de León XIII, Pascendi de Pío X, Quas Primas de Pío XI, Humani Generis de Pío XII”) no son un etcétera; todos tienen su importancia; pero hay uno especialmente al cual se hace referencia inmediatamente, aunque de modo indirecto, y sobre el cual se volverá al final: la Encíclica Quas Primas de Pío XI sobre la Realeza Social de Jesucristo.
Pregunta:¿Se aparta la Fraternidad de estas palabras?
Respuesta: 1º Suponiendo que ella se aparte, tendría el derecho de hacerlo bajo ciertos puntos.
Ciertamente, la Fraternidad no puede alejarse ni de la Revelación, ni de sus Estatutos, ni del espíritu de Monseñor Lefebvre.
Los miembros de la Fraternidad no pueden apartarse de la voluntad de sus respectivos superiores, en la medida que estos no pongan en juego la fe o la moral. [8]
[8] Acaba de dar tres puntos en los que la Fraternidad San Pío X no puede alejarse, y ahora lo reduce solamente al primero: la Revelación, es decir, fe y moral. ¿Y si los respectivos superiores ponen en juego el espíritu del fundador?
Por el contrario, la Fraternidad está autorizada a apartarse de las elecciones prudenciales de sus respectivos superiores, incluso de su fundador, mientras ella permanezca fiel a su misión y, por lo tanto, a su antiliberalismo contrarrevolucionario. [9]
[9] “Elecciones prudenciales”… Si es cierto que, como se afirma al final de la segunda respuesta, “la Fraternidad reflexiona cada uno de sus pasos”, lo de prudenciales sobra, salvo que se lo quiera utilizar como sinónimo de mudable y, por lo mismo, de lo cual uno se puede apartar por el sólo hecho de ser prudencial. Pero hay elecciones reflexionadas, prudentes, de las cuales uno no debe apartarse; por ejemplo, la decisión de contraer matrimonio, o la decisión de un seminarista de recibir cualquiera de las Órdenes Mayores, Subdiácono, Diácono y Presbítero. Una vez concretada cualquiera de estas resoluciones prudenciales, ya no se puede volver atrás… En sentido contrario, para el Cardenal Ratzinger habría decisiones prudenciales modificables o mudables: Las de los Papas del siglo XIX, que condenaron la libertad de conciencia y la libertad de culto; las de la Comisión Bíblica, en tiempos de San Pío X —que definió la historicidad de los primeros tres capítulos del Génesis, entre otras decisiones prudenciales— e incluso las de este último Santo Padre respecto del Modernismo. Ahora bien, si bien es cierto que las consagraciones episcopales de 1988 fueron el fruto de una decisión reflexionada a la luz de la oración y del consejo y, por lo tanto, prudente (acto de la virtud sobrenatural de la prudencia y del don de consejo), de ninguna manera constituyen una conclusión mudable. Dichas consagraciones constituyeron un acto vital, no solamente para la Obra de la Tradición, sino también para la Iglesia Católica en su conjunto. Ellas se imponían porque la Obra de la Tradición no tenía la autonomía necesaria para su supervivencia y, además, porque fueron la conclusión práctica de una doctrina que las justificó y las exigió. En otras palabras, el acto del 30 de junio de 1988 goza de un fundamento doctrinal, expresado en particular en el Mandato Apostólico, leído en la ceremonia, que resume la posición doctrinal de los dos obispos fieles a su episcopado, manifestada en sus diversas declaraciones públicas. Como prueba de que no se trató de una simple “elección prudencial” tenemos la famosa Carta Abierta de los Superiores de la Fraternidad al Cardenal Gantin como respuesta a la declaración de la excomunión. Aceptar el levantamiento de las excomuniones implica poner en entredicho ese fundamento doctrinal y sabotear “la operación-supervivencia” de la Tradición para aceptar la “operación-suicidio”. Por lo tanto, la Fraternidad San Pío X no estaba autorizada a aceptar el levantamiento de las excomuniones, y todos sus Superiores Mayores deben suscribir nuevamente la Carta abierta del 6 de julio de 1988.
Monseñor Lefebvre lo sabía muy bien, es por esta razón que él dijo: “No puedo hablar mucho del futuro, ya que el mío está detrás de mí. Pero si vivo un poco aún…” Habla de lo que haría si viviese y se cuida bien de comprometer y de atar a sus sucesores. [10]
[10] “Monseñor Lefebvre lo sabía muy bien, es por esta razón que él dijo: «No puedo hablar mucho del futuro, ya que el mío está detrás de mí. Pero si vivo un poco aún…»” ¿Por qué cortan el texto? Seguramente, quien ha seguido el texto hasta aquí, confía y no relee lo dicho por Monseñor Lefebvre; y así acepta como lo más normal del mundo que él no quiso “comprometer y atar a sus sucesores”. Pero el texto sigue de este modo: “y suponiendo que de aquí a un determinado tiempo Roma haga un llamado, que quiera volver a vernos, reanudar el diálogo…” Primera condición de Monseñor Lefebvre (enseguida trataremos las otras): la iniciativa debe venir de Roma y no de la Fraternidad San Pío X. Sus sucesores sí quedaron comprometidos y atados a esta condición, la cual no se ha cumplido. En efecto, ha sido Monseñor Bernard Fellay quien, en septiembre de 2000, lanzó el llamado mediante la célebre entrevista concedida a Trenta Giorni. Además, y es lo más importante, los sucesores de Monseñor Lefebvre quedaron comprometidos y atados al Mandato Apostólico del 30 de junio de 1988, a la doctrina que lo sustenta y al ideal y espíritu del fundador, todo condenado por la Roma modernista como censurable y digno de una excomunión. El articulista sabe que fue un poco lejos… Para no provocar el rechazo, cierra el punto 1° y presenta las condiciones de la Fraternidad como en fiel continuación a las de Monseñor Lefebvre. Pero, ¿es así? ¡No!
2º De hecho, ella se aparta bajo un cierto sentido y no se aparta bajo otro.
“Sería yo quien impondría las condiciones”, decía Monseñor Lefebvre. Es lo que ha hecho la Fraternidad: es ella quien ha puesto los prerrequisitos. [11]
[11] ¡No! No es así. Que la Fraternidad San Pío X haya impuesto las condiciones por medio de los prerrequisitos no implica que estos correspondan a las condiciones impuestas por Monseñor Lefebvre. Dos párrafos más abajo se lo reconoce, como veremos en el comentario número 13.
“No aceptaré más estar en la situación en la que nos encontramos durante los coloquios”: la situación no es más la misma, en efecto. [12]
[12] “La situación no es más la misma, en efecto.” Concedemos; es más, afirmamos que las cosas han cambiado de 1988 a 2001, cuando se presentaron los prerrequisitos, y a 2009, cuando ya se ha aceptado el Motu proprio de julio de 2007 y el Decreto de enero de 2009. Pero, ¿ha mejorado la situación en la Iglesia y para la Obra de la Tradición? ¡Claro que no! En la entrevista que Fideliter realizara a Monseñor Lefebvre poco antes de fallecer (Nº 79, enero-febrero de 1991), podemos leer: Fideliter: Desde las consagraciones no hay más contactos con Roma; sin embargo, el cardenal Oddi lo llamó por teléfono diciéndole: “Es necesario que las cosas se arreglen. Pida un pequeño perdón al Papa, él está dispuesto a acogerles”. Entonces ¿por qué no intentar esta última gestión y por qué le parece imposible? Monseñor Lefebvre: “Es absolutamente imposible en el clima actual de Roma, que se vuelve cada vez peor. No hay que hacerse ilusiones. Los principios que dirigen ahora la Iglesia conciliar son cada vez más abiertamente contrarios a la doctrina católica. Todas las ideas falsas del Concilio siguen desarrollándose, reafirmándose siempre con mayor claridad. Se ocultan cada vez menos. Es, pues, absolutamente inconcebible que se pueda aceptar colaborar con una jerarquía similar.” Fideliter: ¿Piensa que la situación se ha deteriorado aún más desde que, antes de las consagraciones, había emprendido las conversaciones que terminaron con la redacción del protocolo del 5 de mayo de 1988? Monseñor Lefebvre: “¡Oh sí! Por ejemplo el hecho de la Profesión de Fe que ahora es reclamada por el cardenal Ratzinger desde el principio del año 1989. Es un hecho muy grave. Ya que pide a todos los que se unieron o que podrían hacerlo hacer una profesión de fe en los documentos del Concilio y en las reformas post conciliares. Para nosotros es imposible. Será necesario aún esperar antes de prever una perspectiva de acuerdo. Para mí, creo que solamente el Buen Dios puede intervenir, ya que humanamente no se ven posibilidades para Roma de rectificar la corriente. Durante quince años se dialogó para intentar volver a poner la Tradición en honor, en el lugar que le corresponde en la Iglesia. Chocamos contra el rechazo continuo. Lo que Roma concede ahora en favor de la Tradición, sólo es un gesto puramente político, diplomático para forzar las adhesiones. Pero no es una convicción en los beneficios de la Tradición. Todo lo que se les concedió a todos los que se unieron, sólo se les acordó con el fin de procurar que todos los que adhieren o están vinculados a la Fraternidad se separen y se sometan a Roma.” Nuestro artículo en cuestión no responde aquí si la situación ha mejorado, pero más abajo da a entender que sí; lo veremos en los comentarios 21 a 25.
Aquello en lo cual la Fraternidad se aparta es que, allí donde Monseñor Lefebvre preconizaba un cuestionamiento de orden doctrinal, veinte años después, la Fraternidad ha optado por tres etapas, [13] de las cuales:
[13] Se reconoce explícitamente que ahora la Fraternidad se aparta de las palabras de Monseñor Lefebvre. ¡Por fin alguien lo reconoce! ¡Y basado en la autoridad del Superior General! Pero, ¿se aparta solamente de las palabras del fundador? ¿Es sólo una cuestión de palabras? Reflexionemos. Si fuese lícito apartarse, conforme a lo establecido más arriba, el “cuestionamiento de orden doctrinal” que preconizaba Monseñor Lefebvre sería una elección meramente prudencial… También lo sería no exigir, hoy, que las autoridades romanas acepten la doctrina de sus antecesores y reformen el Concilio antes de entablar un diálogo y legalizar las legítimas obras de la Tradición. Para no citar siempre a Monseñor Lefebvre, leamos lo que respondió su amigo y sostén, Monseñor de Castro Mayer, cuando le preguntaron si creía posible una reconciliación con Roma: “No existe oposición entre nosotros y la Roma de los Apóstoles, la Roma católica regada con la sangre de los mártires. Sería suficiente que las autoridades de la Iglesia se reconciliasen con la tradición infalible de Roma, que condenasen las desviaciones del Concilio Vaticano II y las locuras de este mal “espíritu del Concilio”, y la reconciliación sería automática, ipso facto”. Ahora bien, como en Roma no ha cambiado el rechazo de la doctrina tradicional ni el apego al Concilio, es imprudente establecer otra “estrategia”, como llaman a las tres etapas auspiciadas por la Fraternidad San Pío X. Querido fiel, aquí tendríamos mucho que decir sobre estas “tres etapas” que, comenzando por el aspecto disciplinar para las dos primeras, desplaza la cuestión doctrinal a la tercera posición, colocando así a la Fraternidad San Pío X en situación de solicitante con relación a la Roma conciliar. No es lo que preconizaba su fundador después de la experiencia dolorosa de los debates con Roma de 1987-1988 y la firma del protocolo del 5 de mayo de 1988. No es lo que dijo Monseñor Lefebvre en sus conferencias, artículos, sermones y entrevistas concedidas a los diarios durante los tres últimos años de su vida. Había comprendido que no se podía poner en situación de solicitante ante la Roma conciliar: “No aceptaré más estar en la situación en la que nos encontramos durante los coloquios. Esto se terminó.” No es mera cuestión de palabras. ¡Lo que está en juego es la supervivencia de la Tradición!
la primera es a la vez disciplinar y litúrgica (libertad para la misa), [14]
[14] Es solamente una cuestión disciplinar y litúrgica, y no doctrinal, que la Misa Tradicional sea la forma extraordinaria de un rito, cuya forma ordinaria es la misa bastarda montiniana; y que esas dos formas expresen la misma fe.
la segunda disciplinar (decreto del 21 de enero), [15]
[15] Las consagraciones episcopales tienen un fundamento doctrinario; aceptar el levantamiento de la pena que excomulgó esa base de doctrina, no es solamente disciplinar.la tercera a la vez doctrinal y experimental (discusiones doctrinales). [16]
[16] Para las actuales autoridades de la Fraternidad, las discusiones doctrinales tienen por finalidad hacer que las autoridades romanas reconozcan y acepten la doctrina de los Papas predecesores y que, en base a ella, reformen el Concilio. Absolutamente lo contrario de la determinación a la cual había llegado Monseñor Lefebvre después de haber intentado, infructuosamente, que en Roma aceptasen la doctrina tradicional, y de haber caído en la trampa que le tendieron. Como dice el proverbio francés: “Ponen la carreta delante de los bueyes”.
En nota se lee: ver el artículo, página 14, de Fideliter 188 de marzo-abril de 1988 [17]
[17] ¿Simple errata? ¿Error voluntario que pretende hacer creer que ya en 1988 Monseñor Lefebvre aceptaba, a modo experimental, las discusiones doctrinales? La continuación permite, al menos, dudar con fundamento.
En 1988 no teníamos “la misma manera de concebir la reconciliación”. En 2009 estamos en lo mismo. Benedicto XVI quiere hacer aceptar a la Fraternidad el magisterio conciliar, mientras que la Fraternidad quiere el retorno de Roma a la Tradición. [18]
[18] En efecto, Monseñor Lefebvre dijo: “No nos entendemos. Es un diálogo de sordos.” Pero esta frase ha sido suprimida… ¿Por qué? De todos modos, es lógico que la manera de concebir la reconciliación no es la misma, pues estamos en presencia de la misma persona, Joseph Ratzinger, que no renunció a sus concepciones conciliares… Reconocemos que él no nos desconcierta… él no cambia…
Sin embargo, [19] hay que destacar dos cosas:
[19] ¡Atención! ¡No se descuide! ¡No baje la guardia! Mientras usted reflexiona, llega un peligroso “sin embargo” con dos partes o dos cuernos…, que tiene una eficacia letal… Este artículo, como me señaló un feligrés de Francia, es perverso…
Por una parte, la aceptación de los dos prerrequisitos por Benedicto XVI [20] y una actitud de tal modo interesada respecto de la Tradición [21] que el Papa ha perdido la confianza de numerosos obispos, sacerdotes y feligreses ultramodernistas [22] (reconocer esta realidad es un deber de humanidad, de gratitud, incluso de caridad respecto de él). [23]
[20] Es falso. Benedicto XVI no aceptó ninguno de los dos prerrequisitos. Todo lo contrario: los dos actos romanos han humillado la Obra de la Tradición, tanto en lo que se refiere a la Santa Misa, como en lo atinente a la Operación supervivencia de la Tradición, como lo he demostrado en mi carta explicativa de mi renuncia como miembro de la Fraternidad.
[21] ¡No! ¡No es cierto! ¡No es serio! ¿Qué se puede esperar de una “actitud”? Para volver a entrar en confianza, necesitamos actos concretos, serios, genuinos… Necesitamos una renuncia oficial a los errores del Vaticano II. El interés que muestra Benedicto XVI por la Tradición no es el del buen pastor por sus ovejas, sino el del lobo por Caperucita.
[22] Los revolucionarios moderados, los conservadores de los logros de la Revolución, siempre serán despreciados por los revolucionarios ultra. Pero eso no implica que los moderados no sean revolucionarios. Oponer, pues, “ultramodernistas” a “modernistas” para hacer aceptar a estos últimos, es una falta de caridad y, por lo mismo, ingrato e inhumano, para utilizar las mismas palabras del articulista. De todos modos, San Pío X condenó a los modernistas, sin prefijos…
[23] Reconocer la realidad es un deber… ¡Sí! Pero, ¿cuál realidad? La siguiente: Benedicto XVI no aceptó ninguno de los dos prerrequisitos. Los dos actos romanos han humillado la Obra de la Tradición. Los revolucionarios moderados siempre serán despreciados por los revolucionarios ultra. Los revolucionarios moderados son revolucionarios. Es un deber de justicia señalárselo a los fieles de la Tradición.
Por otra parte, la carta del 10 de marzo tiene el mérito de hacer ver la voluntad que tiene Roma de no emprender la solución canónica antes del esclarecimiento de los conflictos doctrinales. [24]
[24] Perverso… Siniestro… ¿Cuál es la voluntad que tiene Roma? Según surge del párrafo comentado con el número 18,“Benedicto XVI quiere hacer aceptar a la Fraternidad el magisterio conciliar”, y ahora se nos quiere hacer creer que es meritorio “no emprender la solución canónica antes del esclarecimiento de los conflictos doctrinales”… Queda claro que para Benedicto XVI no habrá solución canónica sin aceptación del magisterio conciliar por parte de la Fraternidad. Y es eso, y no otra cosa, lo que dicen la Nota de la Secretaría de Estado del 4 de febrero y la Carta a los obispos del 10 de marzo. ¡Pretender hacer creer otra cosa es perverso y siniestro!
Haciendo esto, Roma libera a la Fraternidad de una amenaza que pesaba sobre ella, la de un acuerdo rápido e imprudente. [25]
[25] No se trata de una amenaza, sino de una trampa, en la cual la Fraternidad San Pío X entra voluntariamente, tentando a Dios. Ciertamente, si a uno lo introducen por la fuerza en una jaula donde hay un león feroz y hambriento, hay una amenaza. Pero, si una persona ingresa en la jaula por voluntad propia y el dueño del circo y sus domadores cierran con llave la jaula y azuzan a la bestia…, no puede decirse que están liberándola de una amenaza que pesaba sobre ella… Ahora bien, es justamente lo que, en definitiva, están haciendo Benedicto XVI y sus aláteres con sus famosas discusiones romanas…
Es un poco como si el Papa hubiese hecho suyas las palabras de Monseñor Lefebvre: [26] en tanto y en cuanto la cuestión doctrinal no haya sido resuelta, “no hay diálogo posible” en vista de un reconocimiento canónico; [27] el único diálogo posible tiende a resolver primero la cuestión doctrinal. [28]
[26] Pero esto no se termina, ¡pobre amigo fiel! Ahora el golpe es muy bajo: la actitud de Benedicto XVI, que no oculta su voluntad de reintegrar la Obra de la Tradición en la Iglesia conciliar, ¡puesta en paralelo con la de Monseñor Lefebvre!
[27] ¿En qué quedamos? Según vimos en el párrafo comentado con el número 13 se reconoce que la Fraternidad se aparta hoy de Monseñor Lefebvre. Ahora, en el segundo “sin embargo”, se suaviza la quemadura y se hace pasar el cambio como si no existiera. Para ello se tergiversan las palabras de Monseñor Lefebvre y, así adulteradas, ¡se las atribuyen a Benedicto XVI! En efecto, Monseñor Lefebvre dijo: “Si no aceptan la doctrina de sus antecesores, es inútil hablar. Mientras no hayan aceptado reformar el Concilio considerando la doctrina de estos papas que los precedieron, no hay diálogo posible. Es inútil.” Pero le quieren hacer decir, junto con Benedicto XVI: “En tanto y en cuanto la cuestión doctrinal no haya sido resuelta, no hay diálogo posible en vista de un reconocimiento canónico” Cabe preguntar. ¿Cómo será resuelta la cuestión doctrinal? Por la vía experimental: ¡mediante las discusiones doctrinales! Las cuales serán, ciertamente, un monólogo romano, puesto que el diálogo es imposible… ¡Salvo que Benedicto XVI, para cerrar la trampa, haga suyas las cambiadas palabras de Monseñor Lefebvre… ! Lógico, para que haya cambio hay que reemplazar a Monseñor Lefebvre… Ya lo vimos al comienzo: hay que remover el obstáculo.
[28] Ya lo hemos dicho en los comentarios 13 y 16, pero es necesario repetirlo aquí: conforme al espíritu de Monseñor Lefebvre, y no a una mera elección prudencial, el diálogo debe ser posterior a la conversión de la Roma modernista y, por lo tanto, de la aceptación y de confesión de la doctrina tradicional por parte de esta, una vez que haya regresado a la verdadera Fe. Es más, en ese caso, ni siquiera habría diálogo, como indicó Monseñor de Castro Mayer.
Finalmente, obtener que el centro de la catolicidad responda “Sí” a la cuestión que planteaba en su tiempo nuestro fundador (“¿Están a favor del reinado social de Nuestro Señor Jesucristo?”) es pedirle creer. [29]
[29] Esto equivale a decir que Roma ha perdido la Fe. ¿Son conscientes? ¿Lo aceptan? Monseñor Bernard Fellay no osó declararlo en su sermón del 15 de agosto de 2008 en Saint Malo.
Ahora bien, como dice San Pablo: “¿Cómo creerán en aquél del cual no han escuchado hablar? [30] ¿Y cómo escucharán hablar, si no hay predicador? ¿Y cómo habrá predicadores, si no son enviados?” (Rm. 10: 14-15):
[30] La estocada final: amigo fiel, ¿cree, usted, realmente que Benedicto XVI nunca ha escuchado hablar de la doctrina de la Realeza de Cristo-Rey? ¿Que Joseph Ratzinger, simple Sacerdote, luego Obispo, más tarde Cardenal, posteriormente nombrado Prefecto de la Congregación para la doctrina de la Fe y, por último, elegido Papa, nunca ha oído hablar de la Realeza Social de Jesucristo? Semejante despropósito solamente cabe en quien pretenda justificar el cambio operado en las actuales autoridades de la Fraternidad. En el mejor de los casos, si nunca han escuchado hablar de la Realeza Social de Jesucristo y no creen en ella, esto sería una prueba más de que no se han cumplido las condiciones que imponía Monseñor Lefebvre, así como de lo apropiado de ellas. Pero no se trata de esto. Joseph Ratzinger conoce muy bien la doctrina de la Realeza Social de Jesucristo, pero no sólo no cree, sino que la rechaza. Recordemos que cuando Monseñor Lefebvre se entrevistó en 1978 con Juan Pablo II, entre otras cosas le señaló que el Nuncio Apostólico en Suiza le había dicho que “Pío XI ya no escribiría la Encíclica Quas Primas sobre Cristo Rey”. A lo cual Juan Pablo II respondió: “Bueno, no digamos que ya no la escribiría; digamos que ya no la escribiría de la misma manera.” Lo sabemos nosotros, ¿y lo ignoraría el Cardenal Joseph Ratzinger? Supongamos que sí. Recordemos, entonces, lo que Monseñor Lefebvre dijo al propio Cardenal Joseph Ratzinger: “Resumí al cardenal Ratzinger en pocas palabras toda esta situación; le dije: “Eminencia, aunque nos concedan un obispo, aunque nos concedan determinada autonomía con relación a los obispos, aunque nos concedan toda la liturgia de 1962, nos concedan de seguir con los seminarios y la Fraternidad, tal como lo hacemos ahora, nosotros no podríamos colaborar, es imposible, imposible, porque trabajamos en dos direcciones diametralmente opuestas: ustedes, trabajan en la descristianización de la sociedad, de la persona humana y de la Iglesia, y nosotros trabajamos en la cristianización. No podemos entendernos (…) Usted acaba de decirme que la sociedad no debe ser cristiana, que no puede ser cristiana; ¡que es contra su naturaleza! Acaba de querer probarme que Nuestro Señor Jesucristo no puede y no debe reinar en las sociedades. Y quiere probarme que la conciencia humana es libre frente a Nuestro Señor Jesucristo. “Es necesario dejarles la libertad y un espacio social autónomo”, como usted dice. Es la descristianización. Y bien, nosotros, estamos a favor de la cristianización. No podemos entendernos. Y esto, les aseguro, esto es el resumen. No se puede seguir a esta gente.” (Conferencia durante el Retiro Sacerdotal, 4 de septiembre de 1987). “Es lo que decía al cardenal Ratzinger, el 14 de julio último: Eminencia, es muy difícil que podamos entendernos, porque ustedes están a favor de la reducción del reino de Nuestro Señor Jesucristo, que se haga silencio y que en la sociedad civil no se hable del Reino de Nuestro Señor, para que todas las religiones puedan encontrarse en la comodidad en nuestras sociedades y que no haya solamente Nuestro Señor Jesucristo y la religión católica. No es necesario abusar de este reino social de Nuestro Señor Jesucristo para que los judíos, los budistas, los musulmanes no se ofusquen por la Cruz y por la fe en Nuestro Señor Jesucristo. He aquí su actitud. Para nosotros es lo contrario, exactamente. Queremos que Nuestro Señor Jesucristo reine, porque es el único Dios, porque no hay otro dios.” (Homilía de Monseñor Lefebvre por los cuarenta años de Episcopado, Ecône, 3 de octubre de 1987). Y esto no es nuevo en Joseph Ratzinger. Mientras sesionaba el Concilio Vaticano II, el entonces simple sacerdote, perito consejero del cardenal de Colonia, en su libro Resultados y Perspectivas en la Iglesia Conciliar expresó conceptos como los siguientes: “Tiempos vendrán en que el debate sobre la libertad religiosa será contado entre los acontecimientos más relevantes de un Concilio que, por cierto, ofrece tal abundancia de sucesos importantes que hace difícil establecer una escala de valores. En este debate estaba presente en la catedral de San Pedro lo que llamamos el fin de la Edad media, más aún, de la era constantiniana. Pocas cosas de los últimos cincuenta años han inferido a la Iglesia tan ingente daño como la persistencia a ultranza en posiciones propias de una iglesia estatal, dejadas atrás por el curso de la historia. (…) Que la recurrencia al Estado por parte de la Iglesia desde Constantino, con su culminación en la Edad media y en la España absolutista de la incipiente Edad moderna, constituye para la Iglesia en el mundo de hoy una de las hipotecas más gravosas, es un hecho al que ya no puede sustraerse nadie que sea capaz de pensar históricamente (…) Está claro que los opositores al texto, al negar no la libertad de conciencia, pero sí la libertad de culto, luchaban por un mundo que se está desmoronando, mientras que la otra parte abrió a brazo partido un camino que conduce al futuro” (Ediciones Paulinas, Buenos Aires, agosto de 1965, páginas 41-45). Ahora bien, nuestro Joseph Ratzinger, veinte años después del Concilio, ya Cardenal y al frente de la principal Congregación Romana, en su libro “Los Principios de la Teología Católica”, confirma su pensamiento sobre este hecho; y hablando sobre la Declaración Gaudium et Spes, nos dice: “Si se busca un diagnóstico global del texto, se puede decir que es (junto con los textos sobre la libertad religiosa y sobre las religiones del mundo) una revisión del Syllabus de Pío IX, una especie de contra-Syllabus (…) Es suficiente que nos contentemos con comprobar que el texto juega el papel de un contra-Syllabus en la medida que representa una tentativa para la reconciliación oficial de la Iglesia con el mundo tal como ha llegado a ser después de 1789 (…) Ya nadie contesta más hoy que los concordatos español e italiano buscaron conservar demasiadas cosas de una concepción del mundo que desde largo tiempo no correspondía más a las circunstancias reales (…) De igual manera, casi nadie puede negar que a este apego a una concepción perimida de las relaciones entre la Iglesia y el Estado correspondían anacronismos semejantes en el dominio de la educación (…) El deber, entonces, no es la supresión del Concilio, sino el descubrimiento del Concilio real y la profundización de su verdadera voluntad. Esto implica que no puede haber retorno al Syllabus, el cual bien pudo ser un primer jalón en la confrontación con el liberalismo y el marxismo naciente, pero no puede ser la última palabra” (Téqui, Paris, 1985, páginas 426-437). Hemos comprendido bien; el cardenal Ratzinger nos dice que, cuando el concilio Vaticano II ha hecho suyo uno de los principios fundamentales del Estado moderno, es decir el Estado laico, la Iglesia ha recuperado su patrimonio, la verdadera enseñanza de Jesucristo. Por esta razón, cuando monseñor Lefebvre le dijo que no podía borrar 1500 años de la historia de la Iglesia, y que la Iglesia había siempre enseñado lo contrario, el cardenal respondió que “no era un estado normal”… Que el Estado haya vivido en sumisión a los principios de la religión católica, a los mandamientos de Dios, ¡no ha sido un estado normal! ¿Ha cambiado Joseph Ratzinger, una vez asumido el Papado? Veamos: Viaje de Benedicto XVI a Turquía En el Encuentro con los periodistas, poco antes de iniciar el vuelo hacia este país original, el martes 28 de noviembre de 2006, Benedicto XVI expresó: “En Europa se debate sobre laicidad “sana” y laicismo. Y me parece que esto es importante también para el verdadero diálogo con Turquía. El laicismo, es decir, una idea que separa totalmente la vida pública del valor de las tradiciones, es un callejón sin salida. Debemos volver a definir el sentido de una laicidad que subraya y conserva la verdadera diferencia y autonomía entre las dos esferas, pero también su coexistencia, su responsabilidad común.” Una vez en el territorio, Benedicto XVI, en su Discurso al Cuerpo Diplomático, expresó: “Turquía tiene desde siempre una situación de puente entre el Oriente y el Occidente, entre el continente asiático y el continente europeo, y de encrucijada de culturas y de religiones. En el siglo pasado, se proporcionó los medios de convertirse en un gran país moderno, haciendo, en particular, la elección de un Estado laico, distinguiendo claramente la sociedad civil y la religión, con el fin de permitir a cada una ser autónoma en su ámbito propio, respetando al mismo tiempo la esfera del otro. Ya de regreso al Vaticano, durante la Audiencia general del 6 de diciembre de 2006, resumió su viaje: “Esta intensa serie de encuentros constituyó una parte importante de la visita, especialmente teniendo en cuenta que Turquía es un país muy mayoritariamente musulmán, pero regido por una Constitución que afirma la laicidad del Estado. Es pues un país emblemático con relación al gran reto que se plantea hoy a escala mundial.” Discurso de Benedicto XVI al Congreso de Juristas católicos italianos (9 de diciembre de 2006). “Todos los creyentes, y de modo especial los creyentes en Cristo, tienen el deber de contribuir a elaborar un concepto de laicidad que, por una parte, reconozca a Dios y a su ley moral, a Cristo y a su Iglesia, el lugar que les corresponde en la vida humana, individual y social, y que, por otra, afirme y respete “la legítima autonomía de las realidades terrenas”, entendiendo con esta expresión —como afirma el concilio Vaticano II— que “las cosas creadas y las sociedades mismas gozan de leyes y valores propios que el hombre ha de descubrir, aplicar y ordenar paulatinamente” (Gaudium et spes, 36). (…) Esta afirmación conciliar constituye la base doctrinal de la “sana laicidad”, la cual implica que las realidades terrenas ciertamente gozan de una autonomía efectiva de la esfera eclesiástica, pero no del orden moral. Por tanto, a la Iglesia no compete indicar cuál ordenamiento político y social se debe preferir, sino que es el pueblo quien debe decidir libremente los modos mejores y más adecuados de organizar la vida política. Toda intervención directa de la Iglesia en este campo sería una injerencia indebida. Por otra parte, la “sana laicidad” implica que el Estado no considere la religión como un simple sentimiento individual, que se podría confinar al ámbito privado. Al contrario, la religión, al estar organizada también en estructuras visibles, como sucede con la Iglesia, se ha de reconocer como presencia comunitaria pública. Esto supone, además, que a cada confesión religiosa (con tal de que no esté en contraste con el orden moral y no sea peligrosa para el orden público) se le garantice el libre ejercicio de las actividades de culto —espirituales, culturales, educativas y caritativas— de la comunidad de los creyentes.” Viaje de Benedicto XVI a Brasil La Conferencia de Prensa, durante el vuelo, el miércoles 9 de mayo de 2007, prestó la oportunidad para anticipar: “La Iglesia como tal no hace política —respetamos la laicidad—, pero ofrece las condiciones en las que puede madurar una sana política, con la consiguiente solución de los problemas sociales”. En el encuentro con los Obispos, el domingo 13 de mayo, tuvo como centro el Discurso de Benedicto XVI durante la sesión inaugural de la Vª Conferencia del Episcopado: “Este trabajo político no es competencia inmediata de la Iglesia. El respeto de una sana laicidad —incluso de la pluralidad de las posiciones políticas— es esencial en la tradición cristiana. Viaje de Benedicto XVI a Estados Unidos El viaje a los Estados Unidos, en abril de 2008, proporcionó la ocasión de disertar sobre este tema ante los grandes jefes masónicos… La visita del Papa a los Estados Unidos (país que él considera como un modelo de libertad religiosa) resulta, pues, muy significativo. Hay que tener en cuenta las declaraciones especialmente elogiosas sobre el laicismo a la americana: “Lo que me encanta de Estados Unidos es que comenzó con un concepto positivo de laicidad”; “Estado laico, secular, que abriera posibilidades a todas las confesiones, a todas las formas de ejercicio religioso”; “Un Estado voluntariamente laico: eran contrarios a una Iglesia de Estado”; “Laico por amor de la religión”; “El modelo fundamental americano parece digno de observarse también en Europa”. Viaje de Benedicto XVI a Francia Durante la Conferencia de Prensa, en el vuelo hacia Francia, a la pregunta de un periodista: En 1980, Juan Pablo II, durante su primer viaje, preguntó: “Francia, ¿eres fiel a las promesas de tu bautismo?”. Hoy, ¿cuál será su mensaje a los franceses? ¿Piensa que, a causa de la laicidad, Francia está a punto de perder su identidad cristiana?, Benedicto XVI respondió: “Hoy me parece evidente que la laicidad, de por sí, no está en contradicción con la fe. Diría incluso que es un fruto de la fe, puesto que la fe cristiana, desde sus comienzos, era una religión universal y, por tanto, no identificable con un Estado; es una religión presente en todos los Estados y diferente de cada Estado. Para los cristianos ha sido siempre claro que la religión y la fe no están en la esfera política, sino en otra esfera de la vida humana… La política, el Estado no es una religión, sino una realidad profana con una misión específica. Las dos realidades deben estar abiertas una a la otra. En este sentido, diría que para los franceses, y no solamente para los franceses, para nosotros los cristianos en este mundo secularizado de hoy, es importante vivir con alegría la libertad de nuestra fe, vivir la belleza de la fe y hacer visible en el mundo de hoy que es hermoso conocer a Dios, al Dios con rostro humano en Jesucristo. Así pues, mostrar la posibilidad de ser creyentes hoy y también la necesidad de que en la sociedad de hoy haya hombres que conozcan a Dios y, por tanto, puedan vivir según los valores que él nos ha dado, contribuyendo a la presencia de los valores que son fundamentales para la construcción y para la supervivencia de nuestros Estados y de nuestras sociedades.” Con ocasión de la visita de Benedicto XVI a Francia, el presidente de la República, Nicolás Sarkozy alabó la “laicidad positiva y abierta”: Sabemos perfectamente qué hubiesen respondido a Nicolás Sarkozy Gregorio XVI, Pío IX, León XIII, San Pío X, Pío XI o Pío XII… No nos sorprende demasiado la respuesta de Benedicto XVI…, los papas conciliares nos tienen acostumbrados, y estamos curados de espanto… En respuesta al pregón sarkozyniano sobre la neo-masónica laicidad positiva, él declaró: “Señor Presidente, Señoras y Señores, queridos amigos (…) Numerosas personas, también aquí en Francia, se han detenido para reflexionar acerca de las relaciones de la Iglesia con el Estado. Ciertamente, en torno a las relaciones entre campo político y campo religioso, Cristo ya ofreció el criterio para encontrar una justa solución a este problema al responder a una pregunta que le hicieron afirmando: “Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios” (Mc 12,17). La Iglesia en Francia goza actualmente de un régimen de libertad. La desconfianza del pasado se ha transformado paulatinamente en un diálogo sereno y positivo, que se consolida cada vez más. Un instrumento nuevo de diálogo existe desde el 2002 y tengo gran confianza en su trabajo porque la buena voluntad es recíproca. Sabemos que quedan todavía pendientes ciertos temas de diálogo que hará falta afrontar y afinar poco a poco con determinación y paciencia. Por otra parte, Usted, Señor Presidente, utilizó la bella expresión “laicidad positiva” para designar esta comprensión más abierta. En este momento histórico en el que las culturas se entrecruzan cada vez más entre ellas, estoy profundamente convencido de que una nueva reflexión sobre el significado auténtico y sobre la importancia de la laicidad es cada vez más necesaria. En efecto, es fundamental, por una parte, insistir en la distinción entre el ámbito político y el religioso para tutelar tanto la libertad religiosa de los ciudadanos, como la responsabilidad del Estado hacia ellos y, por otra parte, adquirir una más clara conciencia de las funciones insustituibles de la religión para la formación de las conciencias y de la contribución que puede aportar, junto a otras instancias, para la creación de un consenso ético de fondo en la sociedad. (…) El ejercicio de la Presidencia de la Unión Europea es la ocasión para vuestro país de dar testimonio del compromiso de Francia, de acuerdo a su noble tradición, con los derechos humanos y su promoción para el bien de la persona y la sociedad. Cuando el europeo llegue a experimentar personalmente que los derechos inalienables del ser humano, desde su concepción hasta su muerte natural, así como los concernientes a su educación libre, su vida familiar, su trabajo, sin olvidar naturalmente sus derechos religiosos; cuando este europeo, por tanto, entienda que estos derechos, que constituyen una unidad indisociable, están siendo promovidos y respetados, entonces comprenderá plenamente la grandeza de la construcción de la Unión y llegará a ser su artífice activo. (…) Señor Presidente, queridos amigos, deseo una vez más manifestar mi agradecimiento por este encuentro. Cuenten con mi plegaria ferviente por su hermosa Nación, para que Dios le conceda paz y prosperidad, libertad y unidad, igualdad y fraternidad. Encomiendo estos deseos a la intercesión maternal de la Virgen María, patrona principal de Francia. ¡Que Dios bendiga a Francia y a todos los franceses!” Como podemos comprobar, no se trata de palabras ocasionales, dichas como de paso; estamos frente a un pensamiento consolidado, con bases firmes y al servicio del Nuevo Orden Mundial Masónico… Basta leer la última Encíclica…
Algunos deben ser enviados para hablar. [31]
[31] No le corresponde a la iglesia que debe ser enseñada ir a enseñar a la iglesia docente; es invertir los roles. Lo que cabe, en caso de prevaricación por parte de esta última, es que la primera, como San Pablo en Antioquia, enrostre a San Pedro y lo reprenda por apartarse de la verdad del Evangelio. San Pablo no pretendió predicarle a San Pedro.
Recordemos, además, las palabras de San Pablo a San Timoteo (II, 1-4), que leemos en la Misa de los santos Doctores: “Proclama la Palabra, insiste a tiempo y a destiempo, reprende, amenaza, exhorta con toda paciencia y doctrina. Porque vendrá un tiempo en que los hombres no soportarán la doctrina sana, sino que, arrastrados por su propias pasiones, se harán con un montón de maestros por el prurito de oír novedades; apartarán sus oídos de la verdad y se volverán a las fábulas.”
Así llegamos al final. Todo se dice y se hace pasar delicadamente: “la Fraternidad está autorizada a apartarse de las elecciones prudenciales de su fundador”.
Y se puede esperar que se aparte efectivamente de la operación supervivencia de la Tradición…
Desde ya le advierto, amigo fiel, es inútil que a la salida de la Santa Misa vaya a confiar este asunto al Padre XX… Usted no obtendría respuesta y correría el riesgo de que lo priven de los Sacramentos…

Excelentes considerações acerca do novo espírito que anima a FSSPX na pessoa de seu superior geral, Mons. Bernard Fellay.
O que vemos ai?
A traição e o desprezo do ideal do Fundador, de sua linha de ação e pensamento, de sua conduta e prudência em relação a Roma apóstata e infiel!
O desrespeito escandaloso ao caminho traçado por Mons. Lefebvre nas relações com a Igreja conciliar, a Roma Modernista, destruidora da Tradição Católica, do Reinado Social de Nosso Senhor Jesus Cristo!
Que os fiéis, e quem sabe padres e bispos, saibam ver que seguir nesse novo espírito é trair Mons. Lefebvre e destruir sua obra!
Que Nossa Senhora proteja a FSSPX contra essa nova investida do inferno!
Sejamos fies a Mons. Lefebvre e jamais nos apartemos do caminho que ele, providencialmente, traçou para sua obra em defesa da Igreja, do Sacerdócio Católico e do Reinado Social de Nosso Senhor Jesus Cristo.
Excelente en todo sentido. Es un placer leer tanta claridad del Padre Ceriani. Que honor. Lamentablemente por diversas razones de trabajo no he podido escuchar el programa en vivo, pero espero ansioso que lo pongan en los especiales de Radio Cristiandad.
Rezo siempre por los sacerdotes como el Padre Ceriani, que viven y se juegan por la Fe Catolica y por la Santa tradicion sin miedos ni medias tintas.
Gracias Radio Cristiandad por la constante lucha!
Daniel
La quinta pata del gato:
La parte no transcripta de Msr. Lefebvre, no agrega nada a lo que si esta transcripto:
1) Decir:“No tenemos la misma manera de concebir la reconciliación. El cardenal Ratzinger la ve en el sentido de reducirnos, de traernos al Vaticano II. Nosotros la vemos como un retorno de Roma a la Tradición. Es lo mismo que decir:[No nos entendemos. Es un diálogo de sordos.]
2) Decir:Están de acuerdo con las grandes encíclicas de todos los papas que los precedieron? ¿Están de acuerdo con Quanta Cura de Pío IX,
Es lo mismo que decir:[Immortale Dei, Libertas de León XIII, Pascendi de Pío X, Quas Primas de Pío XI, Humani Generis de Pío XISi no aceptan la doctrina de sus antecesores, es inútil hablar.]
Por si fuera poco Msr. Fellay en el comunicado del 12-03-2009, en repuesta al comunicado a los Obispos del Papa Benedicto XVI dice:»Con San Atanasio, profesamos que “todo el que quiera salvarse debe mantener, ante todo, la fe católica y el que no la observe íntegra y sin tacha, sin duda alguna perecerá eternamente” (Símbolo Quicumque)» y agrega: «deseamos considerar el Concilio Vaticano II y el Magisterio post-conciliar a la luz de esta Tradición que san Vicente de Lérins ha definido como “lo que ha sido creído en todas partes, siempre y por todos” (Commonitorium)» Esto es mucho mas completo que lo que dice el propio Msr. Lefebvre.
3)Decir:Mientras no hayan aceptado reformar el Concilio considerando la doctrina de estos papas que los precedieron, no hay diálogo posible.
Es lo mismo que decir:[Si no aceptan la doctrina de sus antecesores, es inútil hablar.]
La crítica a la fsspx por parte del P. Ceriani, se centra en que:» el diálogo debe ser posterior a la conversión de la Roma modernista y, por lo tanto, de la aceptación y de confesión de la doctrina tradicional por parte de esta, una vez que haya regresado a la verdadera Fe»
Una vez ocurrido esto, PREGUNTO:
1) ¿de que se va a dialogar? y
2)¿ a que cuestión doctrinal se refiere Msr. Lefebvre cuando dice: «Planteria la cuestión doctrinal»?
Una vez convertidos, NO HAY MAS CUESTION DOCTRINAL
“Ave Maria Purissima”
– Sine Labe Originali Concepta –
Sr. Director, verdaderos Cristianos, caros en la única Fé verdadera, Saludos en los sagrados corazónes de Nuestro Señor Jesucristo, el inmaculado Corazón de su santisima Madre.
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Luis Claudio Considera,
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O problema da traição, não reduziram simplesmente porque o excelente trabalho do fundador, completamente resistiu a todas as CVII, que fixa as regras e preceitos de iiglesia verdade, portanto, a traição do espírito que lhe apontam, é uma Deus trair o mesmo que em Sua misericórdia, permitiu que a fundação a ser preservada.
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abraços
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SEA PARA GLORIA DE DIOS
Clarísimo!! Vemos que la «verdad» es que nos quieren engañar!
Porqué?
Cual es el propósito?
por cuales caminos nos quieren llevar?
Porqué quieren estar dentro de la Iglesia Conciliar, por no decir apóstata?
“Ave Maria Purissima”
– Sine Labe Originali Concepta –
Sr. Director, verdaderos Cristianos, caros en la única Fe verdadera, Saludos en los sagrados corazones de Nuestro Señor Jesucristo, el inmaculado Corazón de su santisima Madre.
Debo confesar, que en diversos blogs, en innumerables ocasiones, he recibido críticas a mis faltas de ortografía, so pretexto del escaso tiempo o muchos blogs, para escribir aunando esas razones, a que por lo regular, era el elemento con el que siempre los detractores comenzaban sus ataques, sin embargo el día de ayer Ariel Roy, lo volvió a esgrimir, el día de hoy mi caro Hermano, también lo señalo, ya con menos prisa comencé en esta ocasión a leer este blog, y al primero que me encuentro, JODELITO, me da tremenda lección, No por su estultismo, que no es nuevo, ni por su acuerdismo fornicador, ni por que tuviera un argumento, que no antes hubiere sido deshecho ante el mismo, sino por lo terrible que se el inicio de su comentario, por lo que a partir de este momento procurare cuidar ese particular.
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Entrando en materia, aunque ya antes hubo sido expresado, ahora reitero, quien con estos indubitables razonamientos y pruebas, no quiera ver, NO PODRA VER NI CON PERROS DE CONTACTO.
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SEA PARA GLORIA DE DIOS
En mi opinión, las discusiones doctrinales sobran. No porque no hagan falta, sino porque la Verdad no es una consecuencia del diálogo entre contrarios. En este punto veo un peligro en la jerarquía de la FSSPX y es, al igual que pasó con el CVII, creer que por actos humanos habrá una «primavera de la Iglesia». Tanto existe este peligro que se cambia el sentido de las palabras. Así, veíamos al P. Bouchacourt decir que los diálogos son para demostrar los puntos de distanciamiento, cuando lo que se necesita no es demostración, sino conversión. Así mismo, vemos como se fuerza Summorum Pontificum y el Decreto de retirada de excomuniones para hacerlo entrar por lo que no es, una conversión de las autoridades que detentan el poder en Roma. No han sido victorias, han sido ambigüedades, y como tal hay que declararlas para ver la magnitud de la crisis actual. Lo que me parece del todo una manipulación es el sentido de prudencia. Sí, todos sabemos, o deberíamos saber, que prudencia es la virtud por la cual la persona es capaz de ordenar los medios para conseguir el fin. ¿Pero cual es el fin de las discusiones? ¿Demostraciones racionales, filosóficas y teológicas, desde filosofías y teologías contrapuestas? Esto es «un diálogo de sordos». Es la infidelidad de las autoridades de la Iglesia al depósito de la Fe lo que es evidente, y sólo la conversión de esas autoridades, empezando por el Santo Padre, la que hará a la barca de Pedro retomar el rumbo. Es por esa conversión por la que hay que hacer la Cruzada de Rosarios, porque el diálogo es humano, la conversión de las almas es acción divina. Por la conversión del Papa, para que éste sea católico, es por lo que hay que pedir y lo que urge.
Si las ambigüedades se han presentado como victorias, estemos preparados, pues, la derrota de los diálogos (cuyo fracaso es algo más que anunciado), si la jerarquía de la FSSPX sigue amparada en la soberbia y el amor propio, se presentarán como victorias, o como «¿qué se puede esperar de Roma, que nos lo dé todo?» De Roma, efectivamente, no; de Dios, sí, sino vana es nuestra fe y nuestro combate.
Sres. las autoridades de la FSSPX y la Fundación que la $o$tiene, simplemente PRESUMEN.
Es como declaró Mons. Fellay: «es POLÍTICA».
No tiene NADA QUE VER con RELIGIÒN.
En tanto la nación Española permanezca dividida políticamente y su sociedad sometida por la estadolatría, una verdadera posición católica como la del padre Ceriani no tendrá nunca el apoyo económico necesario suficiente para constituirse en una opción política seria que se oponga y resista el embate modernista que ya vemos resquebraja el amellado muro de las acutales directivas de la FSSPX. ¿Llegarán a darse estas condiciones…Talñ vez España no existe ya. Se diluyó su espíritu.
Reverendo Padre Juan Carlos Ceriani: una lástima, una verdadera lástima. Usted sabe a qué me refiero. Lea los comentarios y verá las consecuencias.
Ave Maria!
Sin duda alguna, una magnífica exposición que pone en evidencia el cambio de rumbo en la FSSPX. ¿A dónde llegará con ese rumbo?
Jodelito: ¿será que alguna vez podrá escribir algo cuerdo?
1) Cuando se omite las expresión «no nos entendemos. Es un diálogo de sordos» sólo se deja ver que hay diferencias entre las partes. Incluyendo la expresión (que ahí puso Mons. Lefebvre) se deja ver que es inútil toda discusión mientra no haya un verdadero cambio en una de las partes. En Roma no ha habido cambio, ¿lo ha habido en la FSSPX?.
2) No es lo mismo decir «todas las encíclicas» que hacer especial hincapié en aquellas en que se ve más claro el distanciamiento de Roma para con la verdadera doctrina. Como se explica en la crítica, no se pueden aducir razones de espacio ni de claridad para omitir la lista de encíclicas. ¿Cuál es entonces la razón de las omisiones?
Además, el que Mons. Fellay cite a San Atanasio no agrega nada, pues no indica en qué puntos o de qué manera específicamente Roma ha dejando de mantener u observar la fe. Eso no es ni puede ser más específico que lo que dijo Mons. Lefebvre cuando cita las encíclicas cuyas enseñanzas han sido rechazadas por la Roma modernista.
3) Lo que pedía Mons. Lefebvre es que Roma primero aceptara sin ambages su catolicidad, su deseo de apegarse a la doctrina que profesaron sus predecesores. De no hacerlo, ¿con quién se a va a discutir? Precisamente a eso se refiere la expresión «diálogo de sordos». Sería más fructífero dialogar con paganos, que con aquellos que, conociendo la verdadera doctrina, la han rechazado.
Por último, resulta interesante ver que Jodelito sólo hace tres observaciones, en tanto que la crítica incluye 31 puntos, muchos de los cuales son tan extensos que de por sí constituyen un tratado. Qui tacit consentit…
Jafg:
Está clarito, tu necedad te impide verlo:
Msr. Lefebvre dice Si vamos a reanudar el dialogo plantearía la cuestión a nivel doctrinal: «Plantearía la cuestión a nivel doctrinal».. «No es una pequeña cosa la que nos opone. No basta que se nos diga: pueden rezar la misa antigua, pero es necesario aceptar esto. No, no es solamente eso lo que nos opone, es la doctrina. Queda claro.»
En tanto el P. Ceriani contradiciendolo expresamente a Msr. Lefebvre dice: «el diálogo debe ser posterior a la conversión de la Roma modernista y, por lo tanto, de la aceptación y de confesión de la doctrina tradicional por parte de esta, una vez que haya regresado a la verdadera Fe”
Una vez ocurrido esto de que van a dialogar? Se van a hacer mutuas congratulaciones?
Es el absurdo total y demuestra la irrealidad de una postura que a cualquier precio quiere tener razón.
Lo que dice Msr. Lefebvre es que previo a cualquier estatuto canónico, debe plantearse la cuestión doctrinal, y si Roma con posterioridad a esto se convierte y confiesa la doctrina tradicional, recién puede hablarse de aquello. Porque lo que está en juego no es una posición canonica, sino la Fe de los Apóstoles. Es lo que sostiene actualmente la fsspx
El P. Ceriani en cambio quiere que Roma primero se convierta, por arte de magia, y despues ponerse a dialogar.
Los demás 31 puntos son consecuencia directa de esta premisa incorrecta por parte del P. Ceriani, por lo que se caen, por si solos.
“Ave Maria Purissima”
– Sine Labe Originali Concepta –
Sr. Director, verdaderos Cristianos, caros en la única Fé verdadera, Saludos en los sagrados corazónes de Nuestro Señor Jesucristo, el inmaculado Corazón de su santisima Madre.
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Horate;
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Si, que los lea y relea, y que vea la ralea, que se hizo jalea, tras la verborrea, que Felon acarrea.
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SEA PARA GLORIA DE DIOS
“Ave Maria Purissima”
– Sine Labe originale concepta –
Sr. Director, caros Cristianos en la unica y verdadera Fé, saludos en los sagrados corazones de Nuestro Señor JesuCristo, yla Santisima Virgen Maria
LO UNICO QUE NO SE TE VA A CAER PESE A TANTO CRUJIR Y RECHINAR SON LOS DIENTES JODELITO, TU DESTINO ETERNO Y TU TERQUEDAD SIN PARANGON TIENEN FECHA LIMITE, DIOS TE PROMETIO, QUE TE PERDONARIA SI TE ENMIENDAS, PERO NPO TE PROMETIO, QUE TE DARIA 5000 AÑOS PARA QUE ENTENDIERAS, DIOS SE APIADE DEL 95% QUE CAERA DE BRUCES CON AJENJO.
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SEA PARA GLORIA DE DIOS
Ave Maria!
Jodelito:
Pregunto nuevamente: ¿será que alguna vez podrá escribir algo cuerdo?
De las tres constestaciones que hice, sólo replicó a una, así que supongo que no tiene contraargumentación. ¿O quizá los dos restantes son consecuencia del primero y caen por sí solos? No, Jodelito, el que cae es usted. Y lo sabe muy bien, pues aun en una ceguera como la suya, no puede dejar de darse cuenta de que las observaciones que hizo el P. Ceriani prueban el cambio de rumbo que la FSSPX ha tomado.
Respecto a su contraargumentación, estas son las palabras de Mons. Lefebvre. Si no le gustan, reprócheselas a él y a nadie más, pero no quiera cambiarles el sentido, pues mucho sentido tienen:
No aceptaré ya estar en la situación en la cual nos encontramos durante los coloquios. Se terminó esto.
Plantearía la cuestión a nivel doctrinal: “¿Están de acuerdo con las grandes encíclicas de todos los Papas que los precedieron? ¿Están de acuerdo Quanta Cura de Pío IX, Immortale Dei, Libertas de Léon XIII, Pascendi de Pío X, Quas Primas de Pío XI, Humani Generis de Pío XII? ¿Están en plena comunión con estos papas y con sus afirmaciones? ¿Aceptan aún el Juramento Antimodernista? ¿Están a favor del Reino Social de Nuestro Señor Jesucristo?
Si no aceptan la doctrina de sus antecesores, es inútil hablar. Mientras no hayan aceptado reformar el Concilio, considerando la doctrina de estos Papas que los precedieron, no hay diálogo posible. Es inútil. Las posiciones quedarían así más claras.
No es una pequeña cosa la que se nos opone.”
Ahora ya se ve la importancia de omitir texto (supliéndolo con puntos suspensivos) como usted hizo en su comentario. Así se puede perder el sentido original de las palabras… Y es claro que en ocasiones este efecto es el deseado para hacer decir una cosa distinta a quien se cita.
Mons. Lefebvre no quería hablar con necios y menos con fatuos. ¿Y qué otra cosa puede ser alguien que, conociendo la doctrina verdadera (la católica) la rechaza y la mancha equiparándola con creencias paganas, con herejías manifiestas y formalmente condenadas? ¿Usted cree que Mons. Lebebvre gustaba de tirar margaritas a los cerdos? No, por eso él quería que «aceptaran la doctrina de sus antecesores», y si no lo hacían, no había de qué hablar.
Jafg:
Te haces el que no entiende:
Los coloquios a los que se refiere Msr. Lefebvre terminaron con acuerdo práctico del 5 de mayo de 1988, firmado primero y luego rechazado por Monseñor, porque representraban una trampa.
» Pero si vivo un poco aún y suponiendo que de aquí a un determinado tiempo Roma haga un llamado, que quiera volver a vernos, reanudar el diálogo, en ese momento sería yo quien impondría las condiciones. No aceptaré más estar en la situación en la que nos encontramos durante los coloquios. Esto se terminó.
Plantearía la cuestión a nivel doctrinal:»
No descarta la posibilidad de reanudar el diálogo, y la condición es esta: PLANTEARIA LA CUESTION A NIVEL DOCTRINAL y lo repite:
“No es una pequeña cosa la que nos opone. No basta que se nos diga: pueden rezar la misa antigua, pero es necesario aceptar esto. No, no es solamente eso lo que nos opone, es la doctrina. Queda claro.”
LO QUE NOS OPONE ES LA DOCTRINA.
Lo que va a discutir proximamente la FSSPX con Roma, es nada menos y nada mas que la DOCTRINA. Esto es fidelidad absoluta a Msr. Lefebvre.
La postura del P. Ceriani: «el diálogo debe ser posterior a la conversión de la Roma modernista y, por lo tanto, de la aceptación y de confesión de la doctrina tradicional por parte de esta, una vez que haya regresado a la verdadera Fe”
Esto es como si San Pablo, en ves de resistir a San Pedro, cara a cara en Antioquia, esperara a que este, abjurara de su error y confesara la verdadera Fe, para después recien dialogar. Hasta un niño se da cuenta.
Excelente!!!.
Trizte es leer comentarios de quienes en su afan de reconsiliarse con la Roma apostata, olvidan que es presisamente la Roma apostata quien debe reconciliarse con la verdadera y unica Fe: La Católica Apostolica y Romana.
Solo les recuerdo que antes de ponerse a defender a capa y espada a Mons. Fellay, tenemos la obligación de defender la Iglesia y la Fe que NSJ nos dejó.
“Ave Maria Purissima”
– Sine Labe originale concepta –
Sr. Director, caros Cristianos en la unica y verdadera Fé, saludos en los sagrados corazones de Nuestro Señor JesuCristo, yla Santisima Virgen Maria
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JODEL JODEL, JODEL JODEL, QUE BIEN JODES… esres tan tan pero tan obtuso, que no te das cuentas de tus mismas intervenciones, ACABAS (blogs anteriores) de decir asegurando que Nuestro Señor JesuCristo, VA A VOLVER, (eso es Parusia) ahora bien !!!!BABOSO¡¡¡¡¡, para que tendria que venir, SI TUY SEÑOR FELON YA HABRIA ARREGLADO LAS COSAS?????
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¿Que de verdad son tan serviles los acuerdistas que NO pueden ver, que FELON con su traicion, se escusa, precisamente argumentando, que «EL Y LAS CRUZADAS DE CIZAÑA» le van a quitar el Trabajo a Nuestro Señor JesuCristo????
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¿Que de VERDAD, NO pueden Ver, que esa postura ademas HACE a la Santisima VIRGEN MARIA pasar como una mentirosa, (EL SANTO PADRE CONSAGRARA A RUSIA), SI Rat..Singer Consgrara LA SANTISIMA VIRGEN HUBIERE MENTIDO, (NO ES UN SANTO PADRE).
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Convenenciera amnesia, la que les hace olvidar la avalncha de «Causalmente en Ecöne, como respuesta a SU agradecimiento a la Madona,
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Convenenciera amnesia, ante todos los dobles discursos, aun cinicamente publicados, sin contar, las intensiones de esconder y de mentir.
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NO PUEDE HABER UN NECIO MAS GRANDE, QUE AQUEL, A QUIEN ADEMAS DE ESTAS INDUBITABLES PROBANZAS, Y CONTRADICCIONES, (REVISAR A GUIZA DE EJEMPLO, PUNTOS 26 Y 27 DEL EXCELENTE TRABAJO DEL PADRE CERIANI) Y CASI UN AÑO DE DEBATES, CON DESTRUCCION DE SOFISMAS, AUN CONTINUE TERCO, COMO TU JODEL.
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SEA PARA GLORIA DE DIOS
adendumm ARCHITERCO:
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SAN PABLO NO DIALOGO CON EL ERROR PARA VER QUE SALIA DE NUEVO ERROR BABOSO, SAN PABLO LE ENROSTRO SU ERROR, Y SAN PEDRO SE CONVIRTIO, BASTA DE TU BASURA, RAT..SINGER, SABE TAN BIEN LA MISION VERDADERA DE LA IGLESIA, QUE PARTICIPO DE ORIGEN EN LA FORMA DE DESTRUIRLA, ESTUCVO EN EL GOLPE DE ESTADO, NO HAY COSA ALGUNA QUE ENSEÑARLE, NO TE DIGO ANIMAL, PORQUE NO HAY UNO SOLO QUE OFENDA A DIOS.
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VIVA CRISTO REY¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
Maria:
No es de cualquier forma:
Monseñor Lefebvre quería ir a Roma y por eso firmó los protocolos del 5 de mayo de 1988. Al darse cuenta que era una trampa para esperar que el muera y con él se entierre la Tradición, consagra los Obispos, y dice, si vuelven a haber discusiones: «Prantearia la cuestión doctrinal» » lo que no separa es la doctrina». Resumiendo.
1) Posición de Msr. Lefebvre y la fsspx con Msr. Fellay: A Roma por y con la Fe (discusiones doctrinarias)
2) Posición de los acuerdistas (IBP Frat. San Pedro etc.): A Roma de cualquier forma. ( es lo que Msr. Lefebvre rechazó al retirarse del acuerdo del 5-5-1988)
3) Posición del P. Ceriani: A Roma ni loco. Primero que se conviertan y despues vemos. ( Es lo que Msr. Lefebvre deploraba como de Cobardes: «Esto es pura y simple cobardía» (Conferencia 16-01 1979) y agregaba: «»Entonces se dice:»Monseñor no debería ir a Roma. No debería por que no son nada, y por lo tanto no hay que visitarlos» Pero ¿que es esto? «No son nada, Nada» ¡Es inimaginable!. No. En todo caso no es el espíritu de esta casa. No es el espíritu de la Fraternidad»» (Conferencia idem)) o rechazaba cuando decía: » El verdadero retorno a la Tradición de toda la Cristiandad no tendra lugar sino con la ayuda de Roma» (Econe-Retiro 1988).
Jodelito:
Mira si en realidad Mons.Fellay luchara por la verdad como lo hizo Mons. Lefebvre, no permitiria:
1.- Que se diera «permiso» ala Misa tridentina y que la pusieran al parejo de la que NO es misa, o tu crees que Mons. Lefebvre hubiera aplaudido y agradecido que la Verdadera Misa quedara como extraordinaria???, si no se trata de que den permiso de oficiarla, se trata que sea abolida la nueva disque misa y se le de el lugar único ala única y verdadera!.
2.- hubiera acaso permitido que les levantasen la disque excomunión cuando el mismo: JAMÁZ LA ACEPTO???, No, lo que se debió de dialogar, no era un levantamiento de excomunion inexistente, se debio dialogar sobre que Roma dijera publicamente que esa excomunión era inválida.
3.-ahora sobre asuntos doctrinales: no se trata de analizar el concilio deacuerdo a la tradicion y asi modificarlo (o maquillarlo), se trata de decir publicamente y aceptar que dicho concilio esta lleno de herejias y doctrinas contrarias ala Fe Católica.Se trata de derogar dicho concilio.
En conclusion:
No se trata de hacer una «nueva Fe catolica», mezclando la tradición y la verdadera Fe, con el concilio Vaticano II y todas las enseñanzas post-conciliares. NO!!! la Fe no evoluciona! NI SE PUEDE MEZCLAR CON OTRAS DOCTRINAS!, que acaso no te das cuenta que en ves de estarle dando su lugar ala verdad y ala tradicion, la estan denigrando, la estan dejando en segundo termino,a manera de favor y acambio de la apostasia?????.
Ave Maria!
No, Jodelito. Es usted quien se quiere engañar y nos quiere engañar al omitir texto de Mons. Lefebvre. ¿Por qué entre corta las palabras del fundador de la FSSPX? Usted sabe muy bien que está omitiendo las palabras que quisiera nunca hubiese pronunciado Mons. Lefebvre. Pero las pronunció y quedaron registradas. Ahí están otra vez para que las lea y relea (discúlpenme por favor los demás lectores):
No aceptaré ya estar en la situación en la cual nos encontramos durante los coloquios. Se terminó esto.
Plantearía la cuestión a nivel doctrinal: “¿Están de acuerdo con las grandes encíclicas de todos los Papas que los precedieron? ¿Están de acuerdo Quanta Cura de Pío IX, Immortale Dei, Libertas de Léon XIII, Pascendi de Pío X, Quas Primas de Pío XI, Humani Generis de Pío XII? ¿Están en plena comunión con estos papas y con sus afirmaciones? ¿Aceptan aún el Juramento Antimodernista? ¿Están a favor del Reino Social de Nuestro Señor Jesucristo?
Si no aceptan la doctrina de sus antecesores, es inútil hablar. Mientras no hayan aceptado reformar el Concilio, considerando la doctrina de estos Papas que los precedieron, no hay diálogo posible. Es inútil. Las posiciones quedarían así más claras.
No es una pequeña cosa la que se nos opone.
El caso de San Pedro y San Pablo en Antioquía que usted cita, es tan distinto a este que no tiene por qué haberlo traído a colación. En efecto, San Pedro no había renegado de la verdadera doctrina al ceder ante los judíos, pues tan sólo afectó preceptos no litúrgicos; la falta que allí se nota en el comportamiento de San Pedro, sólo fue cierta imprudencia, al retirarse de la mesa de los Gentiles por temor de dar ofensa a los judíos convertidos: pero esto, en tales circunstancias, cuando hacerlo habría podido traer malas consecuencias a los Gentiles, que habrían podido ser inducidos a sentirse obligados a conformarse al modo de vida judío, con perjuicio de su cristiana libertad; el comportamiento de San Pedro en Antioquía no buscó agradar a miembros de una falsa religión, sino a cristianos de origen judío a quienes se permitía observar la Ley de Moisés (Mons. Challoner); desde el Concilio de Jerusalén, que ya había tenido lugar, estaba claro que los cristianos gentiles estaban eximidos de observar la Ley de Moisés, pero no estaba completamente claro que lo mismo valiera para los cristianos judíos. Esta incertidumbre influyó el comportamiento defectuoso de San Pedro en Antioquía, en el cual hubo más bien indecisión que culpa moral (Padre Wladyslaw Lohn, S.J). Por añadidura: Mons. Lefebvre ya había expuesto en incontables ocasiones los errores de las autoridades vaticanas (directamente a ellas e indirectamente en numerosos escritos, sermones y conferencias), de manera que no se trata de un San Pablo que espera pacientemente a que San Pedro corrija su error. Y no sólo lo hizo Mons. Lefebvre: lo hicieron los Card. Ottaviani y Bacci, el P. Joaquín Saenz y Arriaga, S. J., el Abbe de Nantes, el P. Noel Barbará y muchos otros más.
Usted no está siendo honesto en su desesperada defensa del nuevo rumbo que ha tomado la Fratenidad de San Pío X: primero dice que los puntos de la crítica (argumentados por el P. Ceriani) son consecuencia directa de la premisa que dice que Roma debería aceptar primero que reconoce las epístolas todas de los Papas anteriores. Nada más falso, pues con sólo ver las tres primeras se sabe que no tienen relación alguna con la premisa citada y lo mismo pasa con otras muchas más. Usted está actuando con dolo y eso no es de cristianos. Yo puedo estar equivocado, pero expongo lo que me dicta la conciencia, y si alguien me hace ver mi error, intento rectificar. Usted en cambio miente a sabiendas, pues sabe que las 31 observaciones del P. Ceriani no están relacionadas todas con esa premisa que usted intentó vanamente refutar.
Ahora bien, en su vano intento de refutar aquella premisa, usted nuevamente actua con dolo y engañosamente omite palabras de Mons. Lefebvre, palabras que forzosamente tuvo que leer antes, pero que no le acomodaron. Luego, con un exabrupto digno de lástima, profiere que los coloquios a que hace referencia Mons. Lefebvre terminaron con el acuerdo del 5 de mayo de 1988, como si alguien hubiese afirmado otra cosa. Y después engañosamente (en la respuesta a María) pone palabras en la boca del P. Ceriani que él no dijo: «a Roma ni loco».
No, Jodelito, sea honesto y podemos seguir discutiendo con el interés de encontrar la verdad; pero las discusiones con tramposos y mentirosos son sólo ocasiones de caer en el engaño.
“Ave Maria Purissima”
– Sine Labe originale concepta –
Sr. Director, caros Cristianos en la unica y verdadera Fé, saludos en los sagrados corazones de Nuestro Señor JesuCristo, yla Santisima Virgen Maria
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ESO, no se llama resumir, se llama MENTIR.
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A pesar de los intentos de la Neo-fraternidad, por ocultar, mentir y decir cosas distintas a unos y a otros, es indubitable, como ha quedado mas que demostrado, que el Fundador CONCLUYO, que antes de volver a haber «dialogos» LA ROMANA jerarquía, PRIMERO, debiá acenptar el sylabus, Pacendi, el animodernista juramento, etc, entre tanto fue definido por el mismo, como UN DIALOGO DE SORDOS, y mas aun, indica que aunque les permitieran un obispo, una autonomia episcopal, y seminarios, era imposible cooperar con la obra anticristiana, por que ESA FRATERNIDAD, luchaba por el reinado Social de Nuestro amado REDENTOR. aunando a esto, las contradicciones, mentiras, y dobles discursos, de los mismos protagonistas, y entre ellos, baste a guiza de ejemplo, LA ACEPTACION literal que el Obispo Tosier de Malhareis, DICE LITERALMENTE, deL ilegitimo cargo de SUPERIOR GENERAL, por parte de un episcopo, y si a esto sumamos, la blasfemiica utilizacion de la SANTISIMA VIRGEN, no es racional, que esperen algp bueno del ALTISIMO.
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FELON, obro no tocando la pupila de DIOS, OBRA usando a su SANTISIMA MADRE, es blafemia vil, pretender un agradecmiento a ella, por un falseado y prepactado Summorum, es Blafemia vil, USAR a la Santisima Virgen, diciendo que a ella se le debe, que las nulas excomuniones, ahora si hubieren existido, gracias a su peticion de perdón, (convalidadando las excomuniones), es ESTUPIDO, que FELON, no recuerde, que en SU juramento antimodernista, PUSO A DIOS POR TESTIGO, de mantenerse INDEMNE, del modernismo, (INDEMNE, NADA, NULLA PARTEM,) y aparecer una epístola en que pedia el levantamiento de esas falsas excomuniones, POR QUE ESTAB TRISTE, AHI SE PUEDE VER ESPIRITU, DE LA IGLESIA CATOLICA, BIEN MIRADO, SU EXCELENCIA REVERENTISIMO, MONS. MARCEL LEFEBVRE, y los catolicos que el mundo contaba, ESTAMOS Y DESDE ENTONCES ESTABAMOS YA, ORGULLOSOS DE SER EXCOMULGADOS DE LA SUMA DE TODAS LAS HEREJIAS, DE LOS SOLDADOS DEL CONTRASYLABUS, DE LOS ECUDEMONIACOS FABRICANTES DEL PANTEON DE LAS RELIGIONES, Mientras que el Cisma a esa verdadera intención, dejando de lado la conservacion del ORO puro, fornica, por tristeza, CUAL FE???, le puede quedar a quien no TIENE MADRE, por haberla utilizado de manera Blasfema, CUAL FE, puede quedar a un Obispo, que con artilugios, logro ocupar ilegalmente el puesto de superior general, CUAL FE, puede haber en quien Perjuro es, al mancillar su juramento antimodernistas, CUAL FE, SINO AQUELLA QUE SU NUEVO AMO PANTEONISTA LE INSPIRA, por tal motivo agradece SU MAGNANIME GESTO PATERNAL, gracias por recibirnos en el panteon, aunque cueste DAR JAQUE MATE, a la VERDADERA MISA TRENTINA; gracias por recibirnos, aunque cueste muchas mentiras y dobleces, muchas gracias por recibirnos, como hijos pródigos inversos, muchas gracias de paso su heretica santidad, por proclamar su convocatoria al Nuevo Orden Mundial, Ya tomandonos en «discuciones doctrinales» doctrina, eneseñanza de FE ¿ DE CUAL FE VAN A DISCUTIR, DE CUAL DOCTRINA VAN A DISCUTIR? SEGURO la comision de «Gala» hablara del amor a la Santisima Virgen Maria, y de VERDAD mintiendo, y de integridad colada, seguro tambien dicutiran asuntos de canon, imaginen a FELON, discutiendo de licitud o validez, cuando su cargo fue obtenido DEMONIOCRATICAMENTE, y de manera Ilegal, es absurdo, es estupido, es perverso, ES EL FIN DE LA RESISTENCIA CATOLICA EN LA BARCAZA QUE LOGRO MANTENERSE A FLOTE POR ALGUN TIEMPO.
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SEA PARA GLORIA DE DIOS
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creditos:
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PUBLICAMENTE, agradezco a JODELITO, su participación en estos foros, toda vez que sin esa necia forma de creer que piensa, y participa, no hubiera sido posible, combatir mas argumentos sofisticos, que los que se le hubieran ocurrido al mismo FELON. y esto dado pié para que los lectores que DIOS permita, pudieron y pueden seguir abriendo los ojos, en LA GRAN ABOMINACION DE LA DESOLACION.
Ave Maria Purisima!
Las 31 observaciones del Rvd.P. Ceriani, no tienen desperdicios!!!
Lean y relean este trabajo minucioso,completo e irrefutable.
Esta todo clarisimo, como agua cristalina y pura. Abran los ojos catolicos!
Ojo con el lobo vestido de oveja!
Lo que queda es un pequeno rebano.
Y como dijo la Virgen en la Salette: «Pelead,hijos de la luz, vosotros, pequeno rebano,pues he aqui el tiempo de los tiempos»
Padre Ceriani, gracias por abrirnos los ojos!!
Estemos alertas! Recemos mucho.
Gonzalez: Hazte ver…pide hora a urgencias.
Hola.
Damas y Caballeros, Jodelito tiene un problema en el que no puede ver los síntomas del mal que sufre la FSSPX.
¿Acaso podemos hablar de salud espiritual en una organización de la iglesia católica donde a base de amenazas se quiere mantener callada a la feligresía que en el derecho de defender la fe quiere respuestas y estas respuestas violentamente se niegan?
¿Podremos decir que la FSSPX esta preparada para negociar cuando internamente esta dividida y hay dudas en los lideres, sobre su buena intención?
Como ha dicho el padre Ceriani: «si preguntas al padre x una duda el resultado será la negación de sacramentos por parte de la FSSPX»
¿Ese acto de los padres de la FSSPX acaso no es escandaloso, vergonzoso, e incluso pecaminoso con un toque de sospechoso?
¿Acaso no se nos menciono desde hace muchos años que las excomuniones eran inexistentes? la novedad es: si existieron las excomuniones y los obispos hasta este día las aceptan. ¡¡¡¡¡Que contradicción!!!!.
La que fuera la amada misa de siempre, de la cual se han escritos libros, innumerables artículos en varios idiomas en las revistas de la FSSPX, ahora con el Motuo Proprio la «amada misa por parte de los superiores» ha sido el rito extraordinario, es decir, el que se dirá de vez en cuando, muy de vez en cuando. y la misa de Paulo VI es el ¡¡¡RITO ORDINARIO!!!, ¡¡¡¡¡EL RITO QUE SE DIRA POR SIMPRE TODOS LOS DIAS!!!!!!!!.
Menos mal que los superiores de la FSSPX amaban la misa de San Pío V, eso a Jodelito le ha de dar tranquilidad.
Les pregunto a todos vosotros, mis hermanos en Cristo:
¿Que es una negociación?, respuesta: es un acto entre dos partes o mas, las cuales pretenden obtener uno o varios beneficios de la otra u otras partes negociantes. Negociar significa ceder.
Por lo tanto concluyo:
Monseñor Fellay decía tener la verdad (la verdad es algo absoluto, irrefutable), mas sin embargo el pretende negociar la verdad, si negociar es ceder, tendrá que ceder a la mentira, por lo tanto no le importo tener la verdad.
N.S. Jesucristo dijo: «Yo sol el camino, la verdad y la vida».
Poncio Pilatos quien se asemeja a algunos personajes de la FSSPX pregunto a N.S. Jesucristo: ¿Y cual es la verdad?
La verdad esta enfrente de esas personas pero por temor y amor al mundo no la aceptan, la niegan, con palabras muy amables e inteligentes pero a fin de cuantas la niegan.
Parece que algunos personajes de la FSSPX no tardaran en lucir como Judas el Iscariote, quizá para el próximo año su figura de Pilatos lucirá de Judas.
Un cometario final a Jodelito: Creo con todo respeto que usted pretende una organización como la Fraternidad de San Pedro, Juan Pablo II en su benevolencia ya se las dio, es solo cosa de ir con ella.
La FSSPX obra de Monseñor Lefevbre es voluntad de Dios. Es parte
de la iglesia verdadera, por eso oramos, luchamos y defendemos esta obra de Dios
Caros hermanos, agradezco su amable atención:
Pablo De Arbués
Estimados:
Yo no miento, lo que pasa es que Msr. Lefebvre los desdice a ustedes,
y estoy mas que tranquilo, por que se que la FSSPX está haciendo las cosas como corresponde, y en la misma linea que Msr. Lefebvre.
Los defectos del Motu propio y el «levantamiento de las inexistentes excomuniones» son responsabilidad de Roma no de la Fraternidad.
La Fraternidad va a Roma por la Doctrina, por la Fe, como quería Msr. Lefebvre, y no por un estatuto canónico.
Por que decía esto Msr. Lefebvre?:»»Entonces se dice:”Monseñor no debería ir a Roma. No debería por que no son nada, y por lo tanto no hay que visitarlos” Pero ¿que es esto? “No son nada, Nada” ¡Es inimaginable!. No. En todo caso no es el espíritu de esta casa. No es el espíritu de la Fraternidad»»
Repuesta: Por que ya en esa época existian los Jafg, Maria y Alberto
“Ave Maria Purissima”
– Sine Labe originale concepta –
Sr. Director, caros Cristianos en la unica y verdadera Fé, saludos en los sagrados corazones de Nuestro Señor JesuCristo, yla Santisima Virgen Maria.
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VUELVES A MENTIR, ESTOLIDITO, pero es inconcuso el tratar de hacer ver al ciego que no quiere, unicamente te agradezco, en nombre de quienes gracias a tu estupidez, han podido aclarar sus dudas.
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SEA PARA GLORIA DE DIOS
Ave Maria!
Jodelito:
Efectivamente en esa época ya existía jafg (no puedo decir nada de Alberto ni de María, pues desconozco su edad), aunque no creo que mi fama fuera tanta que en Francia y en Suiza me conociesen. De cualquier manera ya en esa época estaba, como lo estoy ahora, de acuerdo con las palabras de Mons. Lefebvre. No pido que se rompa toda comunicación con Roma ni sostengo que las autoridades vaticanas son nada (a fin de cuentas soy nadie para pedir tal cosa ni para juzgar a esas autoridades), pero entiendo perfectamente las palabras de Mons. Lefebvre cuando dice: Si no aceptan la doctrina de sus antecesores, es inútil hablar. Mientras no hayan aceptado reformar el Concilio considerando la doctrina de estos papas que los precedieron, no hay diálogo posible.
Por otra parte, los defectos del Motu proprio y del levantamiento de excomuniones (?) podrán ser responsabilidad de quien los expidió, pero también de quien los solicitó; la responsabilidad también recae en quien los celebra (canto del Te Deum y del Magnificat) así como de quien los presenta como una gracia recibida de la Santísima Vírgen (aunque otros miembros de la FSSPX se expresen del levantamiento de excomuniones como algo deplorable y que se aparta de la verdad y de la justicia).
Ahora bien, en sus anteriores comentarios sí mintió cuando, pretendiendo refutar la premisa de uno de los 31 puntos, señaló que los demás son consecuencia de esa premisa que caen por su propio peso. También es claro que intentó engañar al omitir dolosamente parte del texto citado de Mons. Lefebvre.
Así que, cuidado, que la tranquilidad puede ser fruto de una conciencia laxa.
Estimado Jafg:
1) Justamente, las discusiones doctrinales tienen por objeto demostrar como el Concilio y el post concilio contradicen la doctrina de los Papas anteriores. Exactamente lo que quería Msr. Lefebvre.
2) El Motu Propio, y el levantamiento de las excomuniones , tienen mucho de malo, pero tienen mucho de bueno. Por ejemplo en Italia toda una numerosa congregacion de sacerdotes y monjas de clausura, han decidido celebrar el rito tradicional en forma exclusiva y se puso en contacto con la fsspx, en España ha sucedido algo parecido. Y así hay miles de ejemplos. Es evidente que la Santísima Virgen y N.S. Jesucristo están interviniendo directamente en esto. Deberíamos cantar muchos Te Deum y Magnificat por ello.
3) Y te repito, no miento, y refuto con expresiones de Msr. Lefebvre, lo que el P. Ceriani quiere hacer decir a Msr. sacando de contexto frases aisladas, para justificar su falsa conclusión: » el diálogo debe ser posterior a la conversión de la Roma modernista y, por lo tanto, de la aceptación y de confesión de la doctrina tradicional por parte de esta, una vez que haya regresado a la verdadera Fe”. Esto se contradice absolutamente las palabras de Msr Lefebvre, cuando dice que si se reanuda el dialogo : «Plantearia la cuestion a nivel doctrinal»
Ave Maria!
Jodelito:
1) Mons. Williamson, en el más reciente de sus comentarios Eleison (num. 115, «Discusiones difíciles III») dice que «es claro que la doctrina Católica que no se cambia y no se puede cambiar no está sujeta a discusión». Mons. Lefebvre pedía que las autoridades vaticanas reconocieran sinceramente la doctrina de sus antecesores (todas las encíclicas) precisamente para, volviendo a citar a Mons. Williamson no «discutir con estas autoridades si Jesús es Dios, tampoco someter a discusión la doctrina Católica, por el contrario, espera persuadir a cualquier Romano que quiera escuchar que la doctrina del Vaticano II se opone gravemente a la Doctrina Católica». Pero para ello se tiene que partir de que Benito XVI y la curia romana acepta y reconoce todas las encíclicas anteriores al cvii y el juramento antimodernista.
2) Esto es lo que decía Mons. Lefebvre respecto a las conversiones súbitas por un eventual acuerdo:
«En Roma, permanecen lo que son. No podemos ponernos en las manos de esta gente. No queremos dejarnos comer. Es una ilusión de Dom Gérard pensar que un acuerdo nos daría un inmenso apostolado. Sí, pero en un marco ambiguo, que nos descompondría. Nos dicen: “Tendrán aún más vocaciones si están con Roma.” Pero estas vocaciones, si decimos cualquier cosa contra Roma, se opondrían y apestarían nuestros seminarios. Y los obispos les dirían: “¡Entonces, venid con nosotros!”
Suavemente, la mezcla se haría. Roma quiere hacernos cambiar. Hay una cantidad de consecuencias detrás de eso: desean llevar nuestras obras hacia el espíritu conciliar. Si hubiésemos aceptado, habríamos muerto. No habríamos durado un año. Habría sido necesario vivir en contacto con los conciliares, mientras que actualmente, estamos juntos. Si hubiésemos dicho que sí, eso habría sido la división dentro de la Hermandad; todo se habría dividido.
Nos dicen que nuevas vocaciones vendrían si estuviésemos con Roma. Pero estas vocaciones no soportarían ninguna distancia respecto de Roma, ninguna crítica: sería la división. Actualmente, las vocaciones se seleccionan por ellas mismas. Esta es la razón por la cual salvamos la Hermandad y la Tradición, alejándonos nosotros prudentemente.» Este «alejándonos prudentemente» se refiere por supuesto a un alejamiento de Roma.
Además, fue usted, Jodelito, quien habló de los defectos del Motu proprio y del decreto de levantamiento de excomuniones. También fueron algunas autoridades de la FSSPX quienes calificaron al decreto como deplorable y que se aleja de la verdad y de la justicia.
3) Ya le expliqué en qué consisten sus mentiras y engaños. Ahora viene con otro: dice que el P. Ceriani saca de contexto frases aisladas para hacer decir a Mons. Lefebvre algo que no dijo. Precisamente es lo que el padre critica en el artículo: que omitan partes del texto y lo que él hace es completar las citas, para que se vea el verdadero sentido. Usted es quien ha sacado las frases de contexto para engañar.
El cambio de rumbo en la FSSPX es muy claro y en el mismo artículo de Fideliter se reconoce que hay un apartamiento del pensamiento de Mons. Lefebvre: «Aquello en lo cual la Fraternidad se aparta es que, allí donde Monseñor Lefebvre preconizaba un cuestionamiento de orden doctrinal, veinte años después, la Fraternidad ha optado por tres etapas».
Por último, el siguiente texto de San Agustín (La Ciudad de Dios, Libro II, Capítulo I, B.A.C.) me aconseja dejar esta discusión que parece conducir a la nada:
Si la inteligencia humana, con su conducta enfermiza, no opusiera su orgullo a la evidencia de la verdad, sino que fuera capaz de someter su dolencia a la sana doctrina, como a un tratamiento médico, hasta recuperarse del todo mediante el auxilio de Dios, alcanzado por una fe piadosa, no harían falta largos discursos para sacar de su error a cualquier opinión equivocada: bastaría que quien está en la verdad la exponga con palabras suficientemente claras.
Pero ahora estamos ante el empeoramiento más negro de la enfermedad insensata de los espíritus. Se empeñan en defender sus estúpidas ocurrencias como si fueran la razón y la verdad personificadas, y esto incluso después de razonar todos los argumentos que un hombre puede dar a otro hombre. No sé si es por una superlativa ceguera, que no deja vislumbrar ni lo más claro, o por la más obstinada testarudez, que les impide admitir lo que tienen delante. Lo cierto es que en la mayoría de los casos se hace imprescindible alargar la exposición de temas ya claros de por sí, como si hubiera que exponerlos no a quienes tienen ojos para verlos, sino como para que los puedan tocar con las manos quienes andan a tientas, medio ciegos.
Pero, ¿cuándo terminaríamos de discutir, hasta cuándo estaríamos hablando, si nos creyéramos en la obligación de dar nueva respuesta a quienes siempre nos responden? Los que no pueden llegar a comprender lo que se discute o están en una postura mental tan endurecida en la contradicción, que, aunque llegaran a comprender, no harían caso, continuarían respondiendo, como está escrito: Discursean profiriendo insolencias (Ps. 93:4) y son unos estúpidos infatigables. Realmente, si nos propusiéramos refutar sus contradicciones tantas veces cuantas ellos con seso testarudo se proponen no pensar lo que dicen, sólo atentos a contradecir de algún modo nuestros argumentos, te darás cuenta de lo interminable, penoso y sin fruto que esto sería.
Ave Maria!
Alberto González: en una de sus intervenciones en este foro, usted se refiere al Motu proprio Summorum Ponficum como falseado y prepactado. ¿Tiene o conoce usted alguna prueba de que efectivamente ya estaba pactada la «libertad para la Misa de siempre»?
Pregunto esto porque existe la sospecha desde el momento en que se presentó el levantamiento de excomuniones como una gracia obtenida por el rezo de 1.7 millones de Rosarios. Ese levantamiento de excomuniones inexistentes ya estaba concedido desde 2005, según lo dijo Mons. Fellay en 2006 y lo corroboró recientemente; por lo tanto, humanamente hablando era muy posible y no hacía falta un milagro o una gracia especial, sino que lo único necesario era solicitarlo.
afirma que «usando a su SANTISIMA MADRE, es blafemia vil, pretender un agradecmiento a ella, por un falseado y prepactado Summorum
“Ave Maria Purissima”
– Sine Labe originale concepta –
Sr. Director, caros Cristianos en la unica y verdadera Fé, saludos en los sagrados corazones de Nuestro Señor JesuCristo, yla Santisima Virgen Maria
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JAFG, Salute,
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En materia jurídica, el estilo de probanza, especifica que solicita, se denomina presuncional, y tiene un doble aspecto, una legal y una humana, la primera atiende a las normas (leyes), y la segunda ala factica, en este orden de ideas, le comento que la presuncional humana, hace prueba plena cuando se reunen dos o mas elementos en un mismo sentido, o uno solo cuando es indefectible, por ejemplo, es una presuncional indefectible del pacto previo, el hecho indubitable, que el dia 17, en su poder tuviese el decreto de esxcomunion el obispo FELON en su poder, cuando fue signado oficilamente el siguiente 21. eso demuestra, que lo tuvo desde antes de la firma y de la publicación, (revisar entrevista con el R.P. Ceriani, y en cuanto a presuncion del sumorumm, auno para ese juicio, las presunsionales defectibles, 1.- la supra aludida, Ya hay antecedentes fehacientes de que lo hace, y 2.- El indubitable hecho, de que a una hora de publicado el decreto sumorumm pontificumm, fue publicado en DICI, el comunicado explicativo, que ya había estudiado los alcances del documento, para esto me remito a las entradas de estos mismos espacios, en las fechas posteriores a la publicacion del sumorumm pontificumm.
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Lo mas destacado, de ese nefando documento, asi como de la reitero BLASFEMIA, del santisimo nombre de la MADRE DE DIOS, consiste en que sepretende adjudicarle ambos actos, no se requiere de mucho, para ver aun en su pregunta, como usted obra confundiendo a LA SANTA MISA, con la adulterada de Juan XXIII, a la que usurpadoramente le llaman TRIDENTINA; y lo peor, es que le dejan lugar de amante, y no solo eso, sino que la bastardeada de Juan XXIII, es abrogable en cualesquier momento, (solo para efectos de qe FELON quiera dar marcha atras en la gran fornicacion con los reyes del mundo, (me remito a las mismas participaciones antes descritas, para efectos de que usted pueda ver desde cuando estoy denunciandolo.
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SEA PARA GLORIA DE DIOS
ADENDUMM JAFG:
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Tengo en mis manos una publicacion del 2005, impresa por la fraternidad, en la que ya anuncian esos dos eventos, asi como que pronto dario castrantejhon abismos, celebraria el rito tridentino.
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!!!!! VIVA CRISTO REY ¡¡¡¡¡¡¡¡
Ave Maria!
Alberto González:
Muchas gracias por su respuesta. Mi pregunta más bien se refería a si «el permiso» para la Misa de Juan XXIII estaba pactado antes de que se iniciara la cruzada de Rosarios para obtener tal permiso. El que las autoridades de la FSSPX hayan tenido conocimiento previo de las respuestas a sus peticiones es hasta cierto punto comprensible, pues se estila en negociaciones políticas el llegar a un acuerdo antes de publicarlo. Sin embargo, lo que se refiere en la publicación de 2005 que menciona, ya no resulta comprensible y podría considerarse como una prueba del prepacto.
Sería de gran provecho conocer esa publicación: ¿podría dar la referencia completa?
Le reitero mi agradecimiento.
P. S. Respecto a la Misa de Juan XXIII, de la cual tratamos en otra ocasión, escribí “libertad para la Misa de siempre” entre comillas porque así es como se menciona en el artículo. Me queda claro que Juan XXIII introdujo cambios en el rito.
“Ave Maria Purissima”
– Sine Labe originale concepta –
Sr. Director, caros Cristianos en la unica y verdadera Fé, saludos en los sagrados corazones de Nuestro Señor JesuCristo, yla Santisima Virgen Maria
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JAFG; Gracias por la aclaración y sokicitu de perdon por no entender el entrecomillado.
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Mira, con la llegada del reverendo padre, a la Radio en pasados días, me percate de un pequeño detalle, Las primeras generaciones de sacerdotes de la fraternidad, entraron en ella como seminaristas, al rededor del año 1972, un buen amigo, no agraviando, tiene en su poder un misal editado por Gaspar Lefebvre, de ese mismo año, y esta Perfecto, No cambio de confiteor, no misa de San Jose, no notas projudaizantes etc, sin embargo, ya en 1976, todos los misales, incluso los editados por Don Gaspar Lefebvre, YA ESTABAN CAMBIADOS, lo mas probable es que aun los reverendos sacerdotes de las primeras generaciones, YA ESTUVIERAN acostumbrados a la utilizacíón del misal de JUAN XXIII aún en el seminario, y crean que NO HAY MUCHO PROBLEMA, sin embargo, esta el hecho de que AL NO SER EL DE TRENTO, no esta protegido por la Bula QUO PRIMO TEMPORE, y el indiscutible de confiteor, por lo que puedo darme cuenta por que padres como el padre Tam, o el Padre Ford, o el padre Anglés, o muchos otros, unicamente se limitan a «AÑADIR EL CONFITEOR» como aún hoy se hace en la mayor parte de las capillas de la fraternidad, lo que demuestra perfectamente la real intención del Fundador, sobre todo por que por lo menos en dos ocaciones, tuve oportundad de escucharle esgrimiendo precisamente a la bula antes citada, que obviamente no proteje al bastardeado de JUAN XXIII.
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Me dijo un día el Padre Basilio Méramo, que solo se trataba de un pequeño detalle, Y NO, no es un pequeño detalle, el solo fundamento del nefando Sumorumm lo demuestra, «Liberado en lugar del TRENTINO, con ese nombre» y por no haber sido abrigado, son los fundamentos, EL VERDADERO TRENTINO, NO PUEDE SER ABROGADO, NI PROHIBIDO POR NADIE NI MODIFICADO, SIN CAER EN LA ENEMISTAD DE DIOS, de entrada, aunque unicamente, hubiere sido tocado, por Juan XXIII, para insertar la Fiesta de San Jose, Y explicar que es inutil que DIOS MISMO, nos otorgue la segunda absolucion, también DEMOSTRO QUE EL NOVUS ORDO, SI LO PODIA TOCAR.
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En cuanto a la publicacion, le cito:
Es peor aun, no fue del 2005 como recordaba, sino del 2003,
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DIOS NUNCA MUERE Otoño 2003 Numero 14
editada por la Fraternidad Sacerdotal San Pio X
en
México y América Central.
director de la publicacion Padre Françoise Knittel
«Ediciones voz del desierto»
Miguel Schultz No. 91
Col. San Rafael
06470 – México D.F.
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Se encuentran en el articulo denominado:
«RUMORES Y NOTICIAS»
a fojas 4 y5 de la ínclita publicacion.
comienza la Nota, de la siguiente forma:
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El Card. Castrillón Hoyos celebrara una Misa Solemne tradicional en la basílica de Santa Maria la Mayor, el Sábado 24 de Mayo. Algunos periódicos y órganos de prensa han afirmado que en esta ocasión tres de los obispos de la fraternidad Sacerdotal San Pio X se reconciliaran con Roma (Ojo, ya en el 2003 hablan de solo tres obispos), aádiendo detalles de una escisión interna por opiniones divrgentes.
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Este solo es el primer párrafo de seis columnas de la nota, y contiene otros reveladores datos, misma nota signada por FELON, si es de tu interés, avisame para ver la forma de enviartela por correo electónico.
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SEA PARA GLORIA DE DIOS
fe erratas:
Se dice y solicitud de…
Ave Maria!
Alberto González: reciba un saludo y mi agradecimiento por los datos que proporciona. Voy a intentar conseguir la revista y, en caso de no lograrlo, le molestaré entonces para ver si es posible que me la envíe.
En lo referente a los cambios en los misales, para mí la cuestión no me es muy clara. El misal llamado de San Pío V promulgado mediante la bula Quo Primum Temporae, ha sufrido cambios (principalmente en rúbricas, inclusión de algunas fiestas y prefacios) durante los pontificados de Clemente VIII, Urbano VIII, Benito XV y otros más. Entiendo que el mismo San Pío X tenía planeada una revisión general del misal similar a la que había hecho al breviario (por cierto, fuertemente criticada por algunos) y fue Pío XII quien instituyó la comisión para la reformación de la liturgia que preparó los cambios de la liturgia de Semana Santa de 1951 (Vigilia Pascual) y de 1955. El misal sufre nuevas modificaciones con Juan XXIII en 1962 (cambios de rúbricas y fiestas y la omisión del Confiteor y de la absolución posteriores a la comunión del celebrante), pero aun incluye la bula Quo Primum Temporae.
También he observado que algunos misales posteriores a los cambios de 1962 no incluyeron dichos cambios (o algunos los incluyen como anexos), debido tal vez a que el material ya estaba impreso antes de recibir la notificación de los cambios. Sin embargo me sorprende que todavía en 1972 (diez años después) se imprimieran misales sin los cambios de 1962. Y es entendible (aunque no inevitable) que los sacerdotes de la FSSPX no estén enterados del todo de las diferencias en los misales.
Alberto, gracias por compartirnos tan interesantes datos. Tengo un Misal de San José de 1962 y como usted bien indica No es un detalle la omisión del Confiteor y el haber agregado el nombre de San José en las oraciones del Canon.
Quisiera agregar que en dicho ejemplar, las preces del Viernes Santo, están modificadas. Además que no se hace la aclaración de rezarlas de pie.
También he advertido que las posturas (de pie, de rodillas, sentados) para los fieles, difieren entre el Misal versión Juan XXIII (San José) y de otros más antiguos.
En Cristo
“Ave Maria Purissima”
– Sine Labe originale concepta –
Sr. Director, caros Cristianos en la unica y verdadera Fé, saludos en los sagrados corazones de Nuestro Señor JesuCristo, yla Santisima Virgen Maria
ALICIA, jafg, Salud les de DIOS,
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jafg, espero a que me indiques si la requieres, y te comento: no es lo mismo una adhicion al misal, que un cambio, especificamente en los Misales, anteriores a Juan XXIII, puedes encontrar las preces de «DESPUÉS DE LA SANTA MISA» como El exorxismo (oracion a San Miguel Arcángel), el Cor Iesu Sacratisimo, etc, que fueron puestas de forma legal, con fines Cristianos, como en el caso de S.S. León XIII, después de la Vision ad altare, que tuvo del permiso d elos cien años, para tentar al mundo, por lo que ordenó se adhicionara respetando intacto, el MISAL, esto es, despuñes del «Ite, Misa Est» y del rezo de las preces que habían sido antes adhicionadas, el ordeno, en el último lugar, que se rezara cronologicamente el Sancte Michaelum Arcangelum defennos in praelo, empero esto mo difica el Misal, es como si a y tu hijo, después de rezar, las oraciones de la mañana con su devocionario, le ordenas, despues de que termines de rezar tu devocionario, tambien vas a rezar (x) cosa, Los editores de Misales, en virtud de que son Misales y devocionarios, tenian la facultad del Imprimatur, pero era cuestion de dominio publico, saber que la Santa Misa, termina al Ite Misa est, y bendicion,
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En cuanto al rezo del confiteor antes de la comunion de los fieles, fue un cambio en medio de la santa Misa, y no cualquier cambio, cuando alguno va a entrar ante el altar, Introbo ad altare DEI… el sacerdote como apoderado de NUESTRO SEÑOR, confiere una absolución, para esa entrada al altar, empero, cuando hablamos de la sagrada Comunión, YA ESTA PRESENTE QUIEN DA EL PODER, y la absolucion para recibirle, la confiere el mismo, cual es la diferencia, OK, con analógias siempre es mas sencillo explicarlo, si alguien se va a casar por poder, la expresion de aceptacion del Sacramento, del apoderado, es lícita y valida, por que el apoderado, esta actuando «IN Personam», pero no por eso, suponiendo que es apoderado del Novio, va a besar a la Novia. no sucede así, cuando en lugar de un apoderado, esta presente el novio, y la novia, y en lugar de un apoderado, es un traductor-apoderado, quien dice las palabras de aceptacion sacramental, en la presencia del mismo NOVIO, por que en ese caso, el NOVIO PRESENTE aunque no hubiere hablado, PUEDE BESAR A LA NOVIA, No es al Sacerdote «In personam Chrysti a quien comulgamos, sino al mismo DIOS, y esa absolucion es dada en voca del sacerdote, CON LA PRESENCIA DE DIOS.
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En cuanto al Pararse por ejemplo al Pater Noster, que San Pio V, estatute, el cambio, obedece a una idea pusilanime, hay quienes colegin, que es mejor permanecer de rodillas, por que pueden continuar adorando a DIOS en su presncia Real, sin embargo, la inteción que expresaba el ponerse de Pié, sobre todo a las mas piadosas personas, era reconocer la NADA, ante el Santisimo Sacramento, Indigno ya no digo de Pié, sino de estar en la misma casa en la que se encuentra el SUMO BIEN, y esta práctica exulta al maximo la humildad.
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En el caso de la eliminaciñon de estar de Pié en las preces del Vienes Santo, obedece a otra cosa, muy distinta, y es que de rodillas durante la celebracion, pedimos al SUMO DIOS, por difrentes herejes, cismaticos, paganos y pecadores, pero, el ponerse de Pié cuando se va a pedir por la PERFIDA RAZA JUDIA; obedece a mantenerse en GUARDIA conta ella, ya que n conversa es confiable, no por nada son hijos del Diablo, ese fue el gran paso de Juanito Banana, toda vez que se atrevió a tocar lo intocable, y empezo a hacer que los infidedignos judios, empezaran a aparecer como no dignos de desconfianza, a bajar la guardia, precisamente para estas épocas, en las que la otrora Grey, entra en la sinagoga a rezar con sus hermanitos mayores por una paz mundana, por un falso mesias, y enarbolando el sumo extremo del mesias de 6 millones de judios tan falsos como sus inteciones en el holocuento, GRAN BLASFEMIA, aceptada y difundida aun por quien debería trabajar por el reinado de Nuestro Señor,
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SEA PARA GLORIA DE DIOS
Ave Maria!
Alberto González: he conseguido la revista «Dios Nunca Muere» de otoño de 2003 y leído la nota «Rumores y Noticias». En verdad no creo que lo que ahí se dice pueda probar que el Motu proprio Summorum Ponficum estuviera prepactado, ya que sólo señala que durante las discusiones de 2001 se había pedido que Roma levantara las sanciones canónicas y afirmado públicamente el derecho de todo sacerdote de celebrar la Misa tridentina.
Sin embargo, resulta muy interesante leer en 2003 que ya en 2001 se había pedido el levantamiento de las excomuniones. Contrastantemente, Mons. Fellay mencionó en 2006 (poco antes del Capítulo General en que se eligiría el Superior General de la Fraternidad) que en 2005, el Card. Castrillón le había pedido que escribiera al Papa para pedir que se levantaran las excomuniones y que él no pudo aceptar porque las excomuniones no existían y entonces no se podía levantar algo inexistente. También contrastantemente, Mons. de Galarreta dijo en 2009 (Iesus Christus 121): siempre que hemos escrito a Roma, hemos tenido el cuidado de precisar que lo que pedíamos era la declaración de nulidad de las excomuniones.
Hay en todo esto una clara contradicción, puesto que según la revista «Dios Nunca Muere» Durante las discusiones que tuvieron lugar en 2001, se había pedido que, tras las múltiples vejaciones y persecuciones padecidas por la Tradición, Roma diera señales destinadas a restaurar la confianza levantando las sanciones canónicas y afirmando públicamente el derecho que tiene todo sacerdote de la Iglesia católica de celebrar la Misa tridentina sin condiciones restrictivas.«
Ave Maria!
Alberto González: mil gracias por sus comentarios acerca de los cambios en la Santa Misa. Sin embargo, yo no me refería a meras adiciones, como el mencionado caso de las oraciones posteriores a la Misa (Las tres Avemarías, oración a San Miguel Arcángel, etc.) de León XIII, sino a cambios mayores en el misal, tales como agregar un prefacio, o como los que se introdujeron durante el pontificado de Pío XII en los ritos de Semana Santa. Ciertamente estos últimos cambios (como los referentes a los pérfidos judíos en que ya no se omite el arrodillarse según el misal de Juan XXIII) no son sobre la Misa, pero sí en el misal.
En particular puedo comentar el caso de un sacerdote de la FSSPX que no quizo utilizar el ritual de Semana Santa de Pío XII por encontrarlo demasiado cambiado y hubo de conseguirle rituales anteriores. Él se refería a esos rituales cambiados como rituales de Bea (por el Card. Bea, judío, que fuera confesor de Pío XII).
“Ave Maria Purissima”
– Sine Labe originale concepta –
Sr. Director, caros Cristianos en la unica y verdadera Fé, saludos en los sagrados corazones de Nuestro Señor JesuCristo, yla Santisima Virgen Maria
JAFG, Salute nuevamente, si te fijas bien, de todo el arreglo previo, se dilusida a partir de que los medios de coomuinicacion a los que alude la nota, YA SABIAN DEL LEVANTAMIENTO DE EXCOMUNION, Y LO PEOR, YA SABIAN, que unicamente eran tres los obispos a congtraciarse con ROMA, eso es mucho mas terrible, por que la filmacion en donde aparece el Obispo Williamson, fue llevada a cabo unos meses antes del decreto de excomunion, ¿COMO CARAMBAS EN EL 2001 BERDARD FELLAY, QUIEN SUSCRIBE LA NOTA, Y LA PRENSA, SABIAN QUE UNICAMENTE ERAN TRES LOS AGRACIADOS, a menos claro, que TODO ESTUVIESE PREPACTADO, todo, absolutamente TODO incluida la filmación y los eventos mediaticos del Obispo Williamson, NO EXISTE OTRA FORMA RACIONAL, de pensar en el particular, y es de verdad DENOSTANTE.
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SALUTE.
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SEA PARA GLORIA DE DIOS
adendumm jafg;
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1.- si te fijas en el comentario, en el que te mencione pruebas, previamente te hable de la fuerza de dos presuncionales, la primera de ellas, lo ocurrido con el decreto, que ya tenia el dia 17, y seria firmado el 21, esa es una pruba plena en cuanto al decreto de excomunion, pero la practica, es un indicio, que se perfecciona, con la publicación, toda vez, que en esa publicacion editada por la misma fraternidad, por lo menos desde el 2003 incluso, sabian felon y los medios, que unicamente la congratulación, seria unicamente con tres obispos, no se si tenian su bolita de cristal para saber que se iba a filmar al obispo williamson, y depues la campaña mediatica, aunque lo mas racional, es justamente que ya sabian hasta de eso, desde entonces.
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2.- Los misales serios, No incluyen el prefacio dentro del canon Misae, TAMPOCO EL ROMANO, (el del oficio), Así pues añadir un prefacio MAS especifico, No es cambiar, ni colar cosas Nuevas.
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SEA PARA GLORIA DE DIOS
Ave Maria!
Alberto González: nuevamente muchas gracias por sus respuestas y aclaraciones…
Dios le bendiga.
jaf, SEA PARA GLORIA DE DIOS
Toda esa exposición está sustentada en un juicio temerario que sugiere una mala fe de parte de los superiores de la Fraternidad, lo cual es inaceptable desde el punto de vista moral. A lo sumo, lo que se podría pensar es que están cometiendo una equivocación (y, tal vez, con cierto grado de consentimiento), pero nunca afirmar que lo hacen de mala fe. Por esto se demuestra que no hay prudencia sobrenatural ni don de consejo en lo que se dice, sino más bien bastante orgullo y prudencia carnal. Lo lamento por el Padre Ceriani, quien es un hombre inteligente y piadoso, pero actúa por sí solo, nadie lo controla, de manera que cae en el error que se quiere evitar cuando se dice que “nadie es juez de su propia causa”.
Ave Maria!
Rolando: podría ser más específico y señalar los errores puntualmente. El tratado es bastante amplio y resulta demasiado oneroso buscar en él esos juicios temerarios de que acusa al P. Ceriani. Una crítica tan vaga como la que hace no es útil para que se pueda uno enmendar. Yo lo que veo ahí es sólo la exposición de los hechos, y si esos hechos por sí mismos acusan, entonces no debe achacársele esto al pader.