¿HISTERIA? PÁNICO ES LO QUE PRODUCEN LAS PALABRAS DE ESTE OBISPO APÓSTATA…..

Monseñor Michael Sheehan, arzobispo de Santa Fe, ha criticado a las varias decenas de obispos estadounidenses que se opusieron públicamente a la concesión al presidente Obama del doctorado Honoris Causa de la Universidad de Notre Dame. Monseñor Sheehan asegura que la mayoría de los obispos del país están con él pero no quieren entrar en confrontación pública con los demás. En relación a la negativa a dar la comunión a los políticos pro-abortistas, el arzobispo asegura que es una «reacción histérica».
En declaraciones al National Catholic Reporter, el arzobispo de Santa Fe ha asegurado, en relación al asunto de Obama en Notre Dame, que cree que los obispos no quieren pelearse unos con otros en público, pero que los prelados de EE.UU. están mayoritariamente de acuerdo con él y en contra de la forma de abordar la cuestión por parte de los que se opusieron a la decisión de la mayor universidad católica de la nación.
Tras asegurar que los críticos tenían buenas intenciones, monseñor Sheehan afirma en sus declaraciones que «no perdemos nuestra dignidad siendo fuertes en nuestras creencias pero debemos hablar también con otros que no tienen nuestro credo… Seríamos como los amish, aislados de la sociedad, si seguimos dando pasos atrás por obsesionarnos con un tema en concreto».
Respecto a la negativa a dar la comunión a los políticos favorables al aborto, el arzobispo la califica como «reacción histérica», a pesar de que el canon 915 del Código de Derecho Canónico establece que los sacerdotes tienen la obligación de negarse a dar la comunión a «los que obstinadamente persistan en un manifiesto pecado grave».
El arzobispo de Santa Fe asegura que la responsabilidad primaria para discernir qué persona ha de recibir la comunión la tiene la propia persona y su conciencia. «El sacerdote no debería ser un perro guardián, buscando y averiguando quién no es digno de comulgar», afirma, añadiendo a continuación que él prefiere «enseñar, enseñar y enseñar antes que imponer sanciones».
Fuente: Infocatólica

La perfidia de los Obispos pseudo-católicos así es.
No se trata de «negarse a dar la comunión» a Obama, el objeto es quitar del centro la excomunión a los católicos o quienes se hacen pasar por tales como esta serpiente infiltrada en la Nueva Iglesia.
Según Fellay y los acuerdistas sedeocupadistas, para estos jerarcas son los Rosario Iluminados con el fin de que «reflexionen sobre sus errores», pero para quienes defienden la Fe de siempre, a ellos las anatemas, las persecuciones y las descalificaciones.
Ave Maria, Gratia Plena
Logan, sé más preciso para que te aproximes, un poco, a ser veraz.
La medida de la propuesta, de demérito absoluto, sólo la da la palabra sacrilegio. En este caso infinitamente más grave que arrojar margaritas a los cerdos.
El valor infinito del Cuerpo y la Sangre del Señor da la medida del satanismo de quien propone esta medida. Este es el problema: ¿Dónde está la excomunión del sujeto procedente del Vaticano para asegurar a los fieles la Presencia Real?
¿Dónde la excomunión a las autoridades «tolerantes» con el feticidio?
¿Dónde la acusación jurídicamente procedente por GENOCIDIO contra los políticos responsables del mundo?
Vale.