En ciertas épocas la Providencia hace surgir hombres providenciales que marcan todo su siglo, como San Bernardo, el Doctor Melifluo, cantor de la Virgen, gran predicador de cruzadas, extirpador de cismas y herejías, pacificador eximio y uno de los mayores místicos de la Iglesia
En una familia privilegiada, de gran fortuna y poder, nació Bernardo a finales del siglo XI. Su mayor riqueza, sin embargo, era una arraigada fe católica. Su padre, Tecelim, gran señor, era bueno y piadoso, y su madre, Alicia, sería venerada como bienaventurada por la Iglesia en Francia. Cuando nació Bernardo, el tercero de siete hijos, además de ofrecerlo a Dios, como hizo con toda su prole, ella lo consagró al servicio de la Iglesia.
Además de buena apariencia física, tenía Bernardo una inteligencia viva y penetrante, elegancia en su dicción, suavidad de carácter, rectitud natural de alma, bondad de corazón, una conversación atrayente y llena de encanto. Una modestia y una propensión al recogimiento lo hacían parecer tímido.
Radicalidad en la práctica de la pureza
Con tantas cualidades naturales y una posición social envidiable, al crecer podría fácilmente ser desviado hacia el mundanismo. Pero Bernardo probó que la alta condición social, sies vivida con Fe, puede ayudar a la práctica de la virtud.
A los 19 años era alto, bien proporcionado, con profundos ojos azules que iluminaban un rostro varonil, encuadrado por una rubia cabellera. Su porte era al mismo tiempo noble y modesto.
Un día, en una recepción social, la figura de una joven lo atrajo y lo perturbó. Inmediatamente, para apartar aquella visión que fue casi obsesiva, se lanzó en un estanque de agua fría y allí permaneció hasta que lo sacaron. Hizo entonces el propósito de consagrarse totalmente a Dios.
Entrada a la
Abadía de Cister
En el año 1098 San Roberto fundó, en un valle llamado Cister, una rama reformada de la famosa abadía de Cluny, ya entonces en decadencia. La severidad de su regla fue apartando a los candidatos, mientras que los primeros monjes iban muriendo. San Esteban Harding, sucesor de San Roberto, pensaba en cerrar definitivamente las puertas de la abadía cuando un día treinta nobles caballeros aparecieron y pidieron entrar en la Orden. Eran Bernardo con hermanos, un tío y amigos.
Era tan intenso el don de persuasión que poseía ese hombre lleno de amor de Dios que, al predicar, las mujeres agarraban a sus maridos y las madres escondían a sus hijos, por miedo que lo siguiesen.
Comunicación continua con Dios
Bernardo se entregó a la práctica de la regla como monje consumado. Puesto que en los caminos de la virtud hay varias vías para alcanzar la santidad, Bernardo se empeñó con total radicalidad en aquella para la cual se sentía llamado por Dios.
Dominó de tal manera sus sentidos, que comía sin sentir el sabor, oía sin oír. Dominó el paladar a tal punto, que una vez bebió sin percibir un vaso de aceite en vez de agua. Formó para sí un claustro interior en el cual vivía tan recogido que, después de dos años, no sabía si el techo de la abadía era abovedado o liso, y si había ventanas en la capilla. Su comunicación con Dios era continua, de forma tal que mientras trabajaba no perdía su recogimiento interior.
Fundador de Claraval, atrae las almas a Dios

Dos años después de su entrada en el Cister, es enviado por San Esteban como superior de un grupo de monjes para fundar la abadía de Claraval. Bernardo tenía apenas 25 años.
La nueva abadía quedaba en un lugar inculto y agreste. De ahí el nombre de Valle del ajenjo. No obstante San Bernardo lo transformó en Valle Claro o Claraval, difundiendo su fama por toda Francia y Europa.
Bernardo había alcanzado un grado supremo de amor a Dios y de unión con la voluntad divina, pero le faltaba aún comprender la debilidad de sus subordinados. Tenía escrúpulos de dirigirlos por la palabra, creyendo que Dios les hablaría en lo profundo del alma mucho mejor que él. Estaba con esa tentación, cuando un día se le apareció un niño envuelto en una luz divina. Con gran autoridad, le ordenó que dijera todo cuanto le viniese al pensamiento, porque sería el propio Espíritu Santo que hablaría por su boca. Al mismo tiempo, Bernardo recibió la gracia especial de comprender las debilidades de los otros y de acomodarse al espíritu de cada uno, para ayudarlos y vencer sus miserias.
El modo como Bernardo atraía vocaciones para Claraval era milagroso; por ejemplo, cuando todo un grupo de nobles –que por curiosidad quisieron conocerlo– entraron de novicios. Actuaba como si fuese un poderoso imán para atraer almas a Dios.
Enrique de Francia, hermano del Rey LuisVII, fue a Claraval a tratar de un asunto importante con San Bernardo. Cuando iba a salir, pidió ver a todos los monjes, a fin de recomendarse a sus oraciones. Bernardo le dijo que muy pronto experimentaría la eficacia de esas oraciones. El mismo día Enrique se sintió
tocado por la gracia al punto que, olvidando que era sucesor al Trono, quiso quedarse en Claraval. Con el tiempo fue Obispo de Beauvais y después Arzobispo de Reims.
Claraval creció tanto que, habitualmente, allí había de 600 a 700 monjes. Pese a ello, cada uno mantenía su aislamiento interior y silencio, como si estuviesen solos. Jamás un monje estaba inactivo, todos tenían un trabajo manual que hacer, cuando no se dedicaban a la oración en el coro o en sus celdas.
Con el tiempo y con el número crecientede vocaciones, Bernardo pudo fundar 160 casas de su Orden, no sólo en Francia sino también en otros países de Europa.
Extirpador de cismas
La misión pública de San Bernardo casi no tuvo similar en la Historia. Fue, por ejemplo, llamado a combatir el cisma del antipapa Anacleto II. Recorrió toda Europa, conquistando rey y reinos para la causa justa. Fue el alma de los Concilios de Letrán, de Troyes y de Reims, convocados por el Papa para tratar asuntos de la Iglesia.
La prédica de San Bernardo era en general acompañada por un gran número de milagros. Liberaba a posesos del demonio, restituía la vista a ciegos, los paralíticos caminaban, los mudos hablaban, los sordos oían.
Prácticamente no podía transitar sin ser seguido por una multitud de enfermos y de sanos que lo querían tocar. Para protegerse, se veía obligado a hablar a la multitud desde una ventana.
Por todos lados el santo era llamado “el padre de los fieles, Columna de la Iglesia, apoyo de la Santa Sede y Ángel tutelar del pueblo de Dios”.
Aniquilador de herejías y predicador de la II Cruzada
Bernardo fue el protector de la Fe contra las herejías de Pedro Abelardo y Arnaldo de Brescia, que querían renovar los antiguos errores de Arrio, Nestorio y Pelagio. Combatió también los errores de Gilberto de la Porée, Obispo de Poitiers.
Pero la principal herejía que el santo combatió fue la de un monje apóstata llamado Enrique, que en el Languedoc llevaba a cabo una guerra cruel contra la Iglesia, atacando los Sacramentos y los sacerdotes fieles.
El santo abad fue también llamado a predicar la II Cruzada, lo que hizo con la fuerza de su elocuencia y el poder de los milagros. Cuenta su secretario que en Alemania curó, en un solo día, nueve ciegos, diez sordos o mudos, diez paralíticos. En Mayence, la multitud que lo rodeó fue tan grande, que el Rey Conrado debió tomarlo en sus brazos para sacarlo de la iglesia.
Cantor de la Virgen
La devoción de Bernardo a Nuestro Señor Jesucristo y a la Virgen María eran incomparables. Cierto día, cuando entraba en la catedral de Spira, en Alemania, en medio del Cleroy del pueblo, se arrodilló tres veces, diciendo en la primera: “¡Oh Clemente!”; en la segunda “¡Oh Piadosa!”; y en la tercera genuflexión: “¡Oh dulce Virgen María!”. La Iglesia sumó estas invocaciones al final de la Salve Regina.
En fin, muchas otras cosas se pueden decir de este Santo excepcional. En sus últimas horas, sus hijos espirituales hacían violencia al Cielo para retenerlo en la tierra. San Bernardo se lamentó dulcemente diciéndoles: “¿Por qué deseáis retener aquí a un hombre tan miserable? Usad de la misericordia para conmigo, os lo pido, y dejadme ir a Dios”. Lo que sucedió el día 20 de agosto de 1153.
Uno de sus textos mas hermosos
“Mas los soldados de Cristo con seguridad pelean las batallas del Señor, sin temor de cometer pecado por muerte del enemigo ni por desconfianza de su salvación en caso de sucumbir. Porque dar o recibir la muerte por Cristo no sólo no implica ofensa de Dios ni culpa alguna, sino que merece mucha gloria; pues en el primer caso, el hombre lucha por su Señor, y en el segundo, el Señor se da al hombre por premio, mirando Cristo con agrado la venganza que se le hace de su enemigo, y todavía con agrado mayor se ofrece Él mismo por consuelo al que cae en la lid. Así, pues, digamos una y más veces que el caballero de Cristo mata con seguridad de conciencia y muere con mayor confianza y seguridad todavía.
Ganancia saca para sí, si sucumbe, y triunfo para Cristo, si vence. No sin motivo lleva la espada al cinto. Ministro de Dios es para castigar severamente a los que se dicen sus enemigos; de su Divina Majestad ha recibido el acero, para castigo de los que obran mal y exaltación de los que de los que practican el bien. Cuando quita la vida a un malhechor no se le ha de llamar homicida, sino malicida, si vale la palabra.; ejecuta puntualmente las venganzas de Cristo sobre los que obran la iniquidad y con razón adquiere el título de defensor de los cristianos.
Si le matan no decimos que se ha perdido, sino que se ha salvado. La muerte que da es para gloria de Cristo, y la que recibe, para la suya propia. En la muerte de un gentil puede gloriarse un cristiano porque sale glorificado Cristo; en morir valerosamente por Cristo muéstrase la liberalidad del gran Rey, puesto que saca a su caballero de la tierra para darle el galardón. Así, pues, el justo se alegrará cuando el primero de ellos sucumba, viendo aparecer la divina venganza, mas si cae el guerrero del Señor, dirá: ¿Acaso no habrá recompensa para el justo? Cierto que sí, pues hay un Dios que juzga a los hombres sobre la tierra.
Claro está que no habría de dar muerte a los gentiles si se los pudiese refrenar por otro cualquier medio, de modo que no acometiesen ni apretasen a los fieles y les oprimiesen. Pero por el momento vale más acabar con ellos que no dejar en sus manos la vara con que habían de esclavizar a los justos, no sea que alguien los justos sus manos a la iniquidad.
Pues ¿qué? Si no es lícito en absoluto al cristiano herir con la espada, ¿cómo el pregonero de Cristo exhortaba a los soldados a contentarse con la soldada, sin prohibirles continuar en su profesión? Ahora bien, si por particular providencia de Dios se permite herir con la espada a los que abrazan la carrera militar, sin aspirar a otro género de vida más perfecto, ¿a quién, pregunto yo, le será más permitido que a los valientes, por cuyo brazo esforzado retenemos todavía la fortaleza de la ciudad de Sión, como baluarte protector adonde pueda acogerse el pueblo santo, guardián de la verdad, después de expulsados los violadores de la ley divina?
Disipad, pues, y deshaced sin temor a esas gentes que sólo respiran guerra; haced tajos a los que siembran entre vuestras filas el miedo y la duda; dispersad de la ciudad del Señor a todos los que obran iniquidad y arden en deseos de saquear todos los tesoros del pueblo cristiano encerrados en los muros de Jerusalén, que sólo codician apoderarse del santuario de Dios y profanar todos nuestros santos misterios. Desenváinese la doble espada, espiritual y material, de los cristianos, y descargue con fuerza sobre la testuz de los enemigos, para destruir todo lo que se yergue contra la ciencia de Dios, o sea, contra la fe de los seguidores de Cristo; no digan, nunca los fieles: ¿Dónde está su Dios?”
De San Bernardo, Abad, Doctor de la Iglesia, en el día de su Fiesta. Extracto de su obra “De la Loa a la Nueva Milicia”, Capítulo III. Gracias Santa Iglesia Militante


El padre Raymond (David Flanagan)en su libro «La Familia que alcanzó a Cristo» nos lleva a Fontaines Des Dijon lugar donde crecería en sabiduría y virtud, la «Voz de Europa», consejero de Reyes y Papas, junto a sus hermanos, Guy, Gerardo, Humbelina, Bartolomé, Andrés y Nivardo. Todos ellos beatos. Su padre el Venerable Tecelín, «barba morena» entró ya anciano en el monasterio fundado por su santo hijo. A Aleth de Montbar, la Santa Iglesia Católica la beatificó. Cabe aclarar este punto, ya que la nota dice que sería venerada por la iglesia en Francia, es diferente a decir: los franceses la veneran.
La clave de Aleth fue: SOBRENATURALIZAR LO NATURAL.
Pedro Abelardo fue un sofista hereje que gozaba de gran fama en Europa, San Bernardo, después de haber leído sus escritos, le dice en pocas palabras que se retracte o se sostenga. Abelardo arrepentido entra en la abadía de Cluny.
San Bernardo fue uno de los primeros mariólogos. Él fue quien compuso la oración Memorare y quien diera el título de Notre Dame a Nuestra Señora a la Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra.
Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María!,
que jamás se ha oído decir
que ninguno de los que han acudido a vuestra protección,
implorando vuestra asistencia y reclamando vuestro socorro,
haya sido desamparado.
Animado por esta confianza, a Vos también acudo,
¡oh Madre, Virgen de las vírgenes!,
y gimiendo bajo el peso de mis pecados
me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.
¡Oh Madre de Dios!, no desechéis mis súplicas,
antes bien, escuchadlas y acogedlas benignamente.
Amén.
MEMORARE, O piissima Virgo Maria,a saeculo non esse auditum,
quemquam ad tua currentem praesidia,
tua implorantem auxilia, tua petentem suffragia,
esse derelictum.
Ego tali animatus confidentia,
ad te, Virgo Virginum, Mater,
curro, ad te venio, coram te gemens peccator assisto.
Noli, Mater Verbi,
verba mea despicere; sed audi propitia et exaudi.
Amen.
SAN BERNARDO, RUEGA POR NOSOTROS
» DISPERSAD DE LA CIUDAD DEL SEÑOR A TODOS LOS QUE OBRAN INIQUIDAD,DICE SAN BERNARDO,QUE SÓLO CODICIAN APODERARSE DEL SANTUARIO DE DIOS Y PROFANAR TODOS NUESTROS SANTOS MISTERIOS»………… ADEMÁS DE DAR UN MAGNÍFICO CONSEJO, S. BERNARDO HIZO UNA DESCRIPCIÓN MAGISTRAL DE DE TODO LO QUE OCURRIÓ EN LA IGLESIA TRAS LA ELECCIÓN DE JUAN XXIII HASTA EL DÍA DE HOY. LOS RESULTADOS CONFIRMAN SU PALABRA. VIENDO LAS FOTOGRAFÍAS DE PABLO VI CON EL EFOD HEBREO AL CUELLO,EL MISMO QUE LLEVABA CAIFÁS CUANDO CRISTO FUE LLEVADO ANTE ÉL ,HACIENDO PÚBLICA APOSTASÍA DE LA FE SIN QUE A LA CRISTIANDAD SE LE CONMUEVAN LAS ENTRAÑAS ,NOS PUEDE DAR UNA IDEA DE HASTA DONDE LLEGA LA CORRUPCIÓN Y LA FALSIFICACIÓN DE LA FE CATÓLICA. EN EL SIGLO XII SE ALZÓ LA VOZ DE S. BERNARDO…………¿Y HOY?.
Se me hace posible destacar en este ultimo texto de San Bernardo la vasta claridad con que abordaba el tema de la guerra justa con el opresor. Totalmente de acuerdo con ese escrito creo que es necesario en estos diás de pacifismo nauseabundo declarar la guerra justa contra el gobierno corrupto que pervierte y destruye todo a su paso. Es cierto que hoy en día todo es paz, pero no debemos olvidar, nosotros los católicos que en el mundo no puede ni debe haber paz, sencillamente por que no puede convivir el bien y el mal. Bendito seas San Bernardo, digno vasallo de Nuestra Señora, como gustaba decirle. Exhorto a mis queridos compatriotas a no sucumbir ante las huestes del maligno y recordemos una vez más las palabras del divino Maestro, no viene a traer la paz, sino la espada.
ALICIA:CONFORME EN TODO CUANTO DICES,ME UNO A TU RUEGO. SAN BERNARDO Y SAN PÍO X,CUYA FIESTA CELEBRAMOS HOY,Y QUE TANTAS BATALLAS LIBRÁSTEIS POR DIOS EN DEFENSA DE «LA VERDAD», LA ÚNICA POR LA QUE PODREMOS SER SALVOS,ROGAD POR NOSOTROS EN ESTA HORA TERRIBLE PARA UN MUNDO QUE CONTINÚA COMPRANDO Y VENDIENDO COMO SI TAL COSA,CIEGO Y SORDO ANTE LA RUINA QUE LE AMENAZA………….!ACORDÁOS OH PIADISÍSIMA VIRGEN MARÍA DE CUÁNTOS GEMIMOS DOLORIDOS POR LAS OFENSAS A TU INMACULADO CORAZÓN Y AL SAGRADO CORAZÓN DE TU HIJO AMADO.
HOY LOS OBRADORES DE INIQUIDAD ESTÁN SENTADOS EN LA CÁTEDRA DE PEDRO,ASÍ DE CLARO Y YA NO HAY SAN BERNARDOS QUE LO DENUNCIEN,QUE ES LO PEOR,CON LO QUE LA IMPUNIDAD VA EN AUMENTO DE DÍA EN DÍA………HASTA QUE EL SEÑOR DIGA : !!!!BASTA!!!! .
ADEMAS DE SER UN GRAN MARIOLOGO SAN BERNARDO FUÉ UN COMBATIENTE, QUE VIENDO EL PELIGRO QUE REPRESENTABA PARA LA CRISTIANDAD EL JUDIO PIERLONI QUE USURPÓ EL PAPADO CON EL NOMBRE DE ANACLETO II, DEJÓ LA TRANQUILIDAD QUE LE BRINDABA EL MONASTERIO, LO QUE NO HACEN LOS «TIBIOS» CLERIGOS DE HOY EN DIA, Y PREDICÓ CON EL LEMA «A DIOS ROGANDO Y CON EL MAZO DANDO» UNA CRUZADA CONTRA ESTE IMPOSTOR LOGRANDO DESTRONARLO E IMPONER AL VERDADERO PAPA INOCENCIO.
EN TODA MI VIDA, CREO QUE JAMAS, ME HE ACOSTADO PARA DORMIR, SIN REZAR EL ¡ACORDAOS! DE SAN BERNARDO MOFIFICANDOLO PIDIENDOLE A LA SANTISIMA VIRGEN LA GRACIA DE LA PERSEVERANCIA FINAL.
San Bernardo de Claraval
Gran defensor del Papado, ruega por nosotros…
Ave Maria, Gratia Plena
Carmen Barrenechea Vega
Con mi mayor afecto, debo decirle que en el Santoral Catolico, se festeja el 20 de Agosto, a San Bernardo y el 3 de Septiembre, a San Pio X.
En la iglesia oficial, modernista y conciliar, han puesto su fiesta el 21 de Agosto, porque todo tienen que cambiar, niegando toda su predica y contradiciendo todo lo que predico.
ESTIMADO SR. ASTINZA : GRACIAS POR SU CORRECCIÓN.ESTÁ EN LO CIERTO.TRATARÉ DE CONSEGUIR UN SANTORAL COMO ES DEBIDO. INGENUAMENTE PENSÉ QUE ME PODÍA FIAR DEL CALENDARIO QUE TENGO,EL DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS,EL CONOCIDO «TACO» DE LAS HOJITAS. TIENE VD.RAZÓN,NO HAN DEJADO COSA POR CONTAMINAR. GRACIAS DE NUEVO.
Carmen Barrenechea Vega
Le envio una direccion donde encontrara el verdadero Santoral de la Iglesia.
http://ar.geocities.com/misa_tridentina02/santos/santoral.html
En Xto. y Maria.
MI ESTIMADO SR, ASTINZA: MUCHAS GRACIAS POR ACUDIR EN MI AUXILIO. DE AHORA EN ADELANTE NO MÁS ERRORES CON EL SANTORAL,QUE EL SEÑOR LE BENDIGA Y NUESTRA SEÑORA LE PROTEJA AHORA Y SIEMPRE, CON MI SALUDO MÁS AFECTUOSO EN CRISTO.