SE PODRÍA HABER DADO UN BUEN USO A TAN EXCELENTE MEDIO, PERO COMO ESTÁ AHORA…¿VALDRÁ LA PENA REZAR POR ESO?

Son 750 religiosas del monasterio de San Quirico de Asís y elevaron una petición a la patrona de la TV, Santa Clara, en el día de la solemnidad.
Hay quien se dirige a los santos para obtener favores personales, quien los invoca para pedir la curación de un enfermo, y quien los reza para que mejore el contenido de la televisión. Ésta última «petición divina» es la que han lanzado las 750 monjas clarisas del monasterio de San Quirico de Asís, el día de la solemnidad de la santa patrona de la televisión. Lo cuenta Verónica Becerril en ABC.
Santa Clara se habrá encontrado con numerosas oraciones para que realice el «milagro» de cambiar la televisión en Italia. A pesar de que estas monjas de clausura no tienen en su convento tan polémico aparato, han querido rezar a la santa siguiendo una petición de un grupo de 450 personajes televisivos asociados en el Club Santa Clara.
«Nosotras no vemos la televisión y por lo tanto no podemos juzgarla, pero por lo que nos dicen, la televisión está yendo a la deriva, así que rezamos con placer por quien trabaja en televisión», señaló a los medios la madre superiora del monasterio de las clarisas de Asís.
Numerosos han sido los periodistas, presentadores y actores televisivos que han querido dejar su oración personal a la santa de Asís. «Santa Clara, haz posible que alguien cree una denominación de origen para los personajes televisivos. Como los vinos, una especie de marca que certifique que viendo a ese actor o periodista, se puede estar tranquilo». Así escribe a la santa patrona de la televisión el octogenario actor Lino Banfi, más conocido como «el abuelo de Italia» por su papel en la versión italiana de «Médico de familia».
A esta peculiar oración se une la también actriz Alba Parietti, quien solicita la «gracia» de «que desaparezcan todos los recomendados: de modo que solamente trabajaría la gente con cualidades. La mejora de la calidad se vería enseguida».
Que la televisión influye sobre el modo de comportarse de las personas es una realidad que afecta sobre todo a las generaciones más jóvenes, que ven a los presentadores y actores, como modelos a seguir.
Las monjas clarisas, que han rezado por un cambio en la televisión, se han dado cuenta hablando con los fieles, como señaló a los medios el presidente del Club Santa Clara, Marco Palmisano, autor de esta original iniciativa.
Una petición en común une a los actores, presentadores y periodistas italianos, la necesidad de cambiar la televisión de la que ellos mismos se nutren. «Serviría el milagro de descolonizar la televisión de los formatos fotocopia de «famosos» y ofrecer algo menos previsible», solicita en cambio el productor italiano Gianni Boncompagni. Más irónico es el cómico Enrico Brignano que, con una especie de «mea culpa», reconoce que «hemos sido malos y por eso tenemos los «reality», querida santa, a partir de ahora seremos buenos pero por favor, haz que desaparezcan».
Fuente: RD

Ahora con idioteces, se quiere desidiotizar la caja idiota…
Y ya que se trata de pedir idioteces, muchos en Italia recurrirán a las clarisas para que intercedieran por ellos y se separen de los partidos de fútbol…para verlos todos…
Hace tiempo creía que el problema de la televisión era un problema de contenidos pero algunos psiquiatras creen que el problema de la televisión no procede del hecho de que sus contenidos sean perversos que muchas veces lo son sino de su estructura. La televisión lanza contantementer una avalancha de imágenes y sonido que por su vastedad no puede ser procesada por nuestra mente, en consecuencia no lo hace pero eso no significa que nos afecte a nivel subconsciente. Este flujo constante lo que produce es una desconexión de la conciencia semejante al trance hipnótico. Bloquea la memoria y la capacidad de reflexión dejandonos pendientes del pseudoacontecimiento definitivo que, por supuesto, jamás llega. Boloquea la memoria porque para que la memoria sea eficaz necesita referirse a un conjunto limitado de información y bloquea la capacidad de reflexión pòr lo mismo. En consecuencia si preguntamos a alguien ¿que ha visto hace dos semanas? probablemente no sepa respondernos. Gracias a la televisión la gente olvida con mayor rapidez, en conscuencia es más manipuulable. Todo eso sin contar la posibilidad del empleo de la llamada inyección estrobónica, la posibilidad de insertar mensajes no visibles al ojo humano, en una fracción de segundo pero que capta nuestro subconsciente y que nos van afectando lentamente. En el plano negativo indirecto discutiendo con mi hermano intentaba convencerlo inútilmente de que aunque el programa sea sobre el National Geographic si vemos la televisión mientras comemos yo no puedo hablar con él. La gente conversa menos porque la televisión nos vuelve pasivos. ¿Donde está la ventaja? La televisión es el vehículo más poderoso de manipulación que se conozca. El testimonio de la verdad no puede ser fructifero si reducimos al otro a un mero robot porque esa adhesión a la fe será superficial y durará lo que dure la voluntad del programador. Creo que el mejor modo de cortar con la cultura ambiente es cortar radicalmnte con la televisión en la que hasta los anuncios comerciales son peligrosos.