HALLAN PIEDRA, EN EL MAR MUERTO, CON INSCRIPCIONES EN HEBREO QUE CONFIRMAN QUE CRISTO FUE EL MESÍAS

Pedra do Mar Morto, e David Jeselsohn, Ciencia confirma a Igreja

Según informó la «Folha de S. Paulo» (*), científicos israelíes analizaron cuidadosamente una losa de piedra (foto), con cerca de 100 centímetros de altura con 87 líneas en hebreo. Data de varios lustros antes del nacimiento de Jesucristo.

El descubrimiento sacudió los círculos de la arqueología bíblica hebrea porque prueba que los judíos alimentaban la esperanza de que el Mesías que vendría, resucitaría después de tres días de muerto.

La placa fue encontrada cerca del Mar Muerto y es un raro ejemplo de una inscripción en piedra de tinta en dos columnas, como en la Torah (el equivalente en hebreo a las Escrituras Pentateuco, es decir, los cinco primeros libros de la Biblia).

Para Daniel Boyarin, profesor de Talmud en la Universidad de Berkeley, la pieza es una prueba más de que Cristo Jesús es el Mesías tradicionalmente esperado por los judíos. Ada Yardeni y Binyamin Elitzur, expertos israelíes en escritura en hebreo, después de un análisis detallado, concluyen que data de fin del primer siglo antes de Cristo. El profesor de arqueología en la Universidad de Tel Aviv, Yuval Goren hizo un análisis químico y considera que no se puede dudar de su autenticidad.

Israel Knohl, profesor de estudios bíblicos de la Universidad Hebrea, sostiene que la piedra demuestra que «la resurrección después de tres días es una idea anterior (a la llegada) de Jesús, que contradice practicamente casi toda la visión académica actual».

Desde el punto de vista católico, estos datos científicos confirman la fe en las Escrituras.

Se comprende que entre los judíos haya sido causa de controversia, ya que simplemente apunta a la divinidad de nuestro Señor Jesucristo y deja en incómoda situación a la sinagoga que lo crucificó y a quienes aprueben el deicidio.

(*) La Hoja de San Pablo (8-7-2008)

Fuente: CATOLICIDAD

9 comentarios sobre “HALLAN PIEDRA, EN EL MAR MUERTO, CON INSCRIPCIONES EN HEBREO QUE CONFIRMAN QUE CRISTO FUE EL MESÍAS

  1. Demos gracias a Dios que nos ha tocado ver esto. Los judíos ciertamente habrán de convertirse, y fue la Sábana Santa de Turín la que abrió paso a estas noticias que vienen a reforzar lo que va siendo evidente: El Plan de Dios para la conversión del mundo.

    ¡Ahora más vale que se apuren!

    Comenzarán dentro de poco, mayor número de ellos, a predicar la verdad: Jesucristo es Dios, la Gloria de Israel; pero a un mundo al que ya pervirtieron con su Talmud.

    He aquí la importancia del rechazo absoluto al talmúdico Concilio Vaticano II.

    He aquí que tendrán que comenzar por restaurar el libro del Génesis: Por la falsificación de Génesis en el Talmud se negó el Pecado Original. Ese borrón introdujo a Satanás en el terreno religioso para que pudiera ser adorado. Veamos por qué: El Pecado Original poné toda la responsabilidad del mal sobre el hombre. Pero, si quitamos el Pecado Original, como hicieron los rabinos, TODA la responsabilidad del mal caería sobre el Creador, autor del mal junto con su creación que lo lleva en su seno. El equivalente a que Dios hubiera creado al Diablo como diablo, y continuado ese mismo proyecto sobre el hombre.

    Con ese logro, la adoración del Diablo se convirtió en un hecho lógico.

    NO PUEDE HABER BLASFEMIA MAYOR QUE ESA.

    Y sin embargo, los rabinos le sacaron este punto en concreto a Mahoma, contagiando con ello al Islam. La conversión del mundo islámico y judío dependen de que se acepte Génesis como lo escribió y predicó Moisés, con el Pecado Original al frente, con la exigencia del Mesías como cabeza del Hombre Nuevo. La diferencia entre una humanidad no regenerable (hasta para los protestantes) y la humanidad regenerada en los sacramentos en los que está operando Cristo; Dios y Hombre. Creador y Redentor, y Santificador (Dios es UNO [en Tres Personas])la hizo siempre la Iglesia con su doctrina sin mácula.

    EL ROMPIMIENTO DEL CONCILIO VATICANO II

    La Iglesia Católica fue cristianamente ecuménica HASTA Vaticano II.

    Hay dos formas de colocar bajo un solo techo (ecumenismo):

    a) En la unidad de doctrina (Evangelio, Iglesia Tradicional)identidad excluyente de todo error.

    b) En la pluralidad de doctrinas (Todo está admitido en y por el Talmud)identidad incluyente de todo error, sobre todo el de la superioridad racial de los judíos.)

    La iglesia domiciliada en el Vaticano es talmúdicamente ecuménica A PARTIR DEL C. Vaticano II.

    CONCLUSIÓN:La oposición máxima se da en función de un solo término: ECUMENISMO.

    PERO: En función de dos espíritus irreconciliables: El Espíritu de la Verdad de la Iglesia Católica bimilenaria, EL ESPÍRITU SANTO. Y el espíritu de la mentira, Satanás (Jn 8:44) por ser incluyente de todo error: la Iglesia Conciliar del Vaticano II.

    La conversion de la humanidad entera tiene por tanto tres requisitos:

    1.- La recuperación de Génesis. Lo que facilita la ciencia.

    2.- El rechazo absoluto del C. Vaticano II. Por su contradicción con el Evangelio.

    3.- La contrareforma en la Iglesia conforme a Trento para devolverle su atractivo de verdad esplendente.

    Para un análisis más completo: http://www.perfidiaconciliar.blogspot.com

  2. Ave María Purísima

    Muchachos, me parece que deberíais modificar la noticia que, si la copia es textual, es mero sensacionalismo. Por un lado, la espectativa mesiánica en la época no es ninguna novedad, basta con ponerse a estudiar la literatura intertestamentaria, en particular de género apocalíptico, para darse cuenta. Es por esta misma espectativa, por ejemplo, que estallaron las dos guerras judías, con un concepto mesiánico diferente (pues no era una sola la idea de mesías). La novedad de resurrección a los tres días, posiblemente sea un desarrollo coincidente con el evangélico, netamente fariseo (hay que recordar que eran los defensores de la resurrección de los muertos).
    Por otro lado, admitiendo que sea novedoso, de ningún modo podemos afirmar que confirma el carácter mesiánico de Jesús (es una redundancia decir que Cristo fue el mesías). De lo contrario no habría fe. Digamos, parafraseando una aplicación de Humani Generis, que es una confusión indebida del orden natural con el sobrenatural. Por otro lado, tampoco sería verdad, como afirma el último párrafo, que apunte a la divinidad de Cristo. De ser mesías, no se sigue que sea Dios.
    Ni tendría por qué motivar la conversión de los judíos: ¿no tenemos acaso los Evangelios hace ya un buen rato, con tiempo de sobra para que los hayan leído? ¿No tuvieron al mismo Dios y hombre naciendo de su raza y predicando primero a Israel? ¿Por qué esperamos, entonces, que los convierta una piedra…? Solo la gracia puede llevarnos a la fe, no las piedras. Cualquier esperanza de conversión que no tuviera por única fuente la gracia de Dios derramada en las almas, sería un pensamiento carnal. Dios nos libre de ello, y nos haga verle en todas sus obras, porque si no, podemos ver incluso a El mismo en la carne, como lo hicieron nuestros padres, y no creer en El.
    Francisco de la Concordia

  3. S.S. Venerable (por la edad y el cargo) Osius I
    Pontífice Máximo Región 4

    La cuestión no es tan fácil y a tu fórmula le faltan elementos doctrinales,

    La Sede Apostólica a la que tú llamas domiciliar deberá ser antes la Sede de la Iniquidad y de ahí llegaremos a la entronización de «aquel que viene en su propio nombre». Luego caerá el paño de los ojos de los israelitas…no antes.

    Ave Maria, Gratia Plena

  4. A Francisco de la Concordia:

    Los ataques del judaísmo han seguido dos vertientes:

    a) La negación de la existencia histórica de Jesús de Nazareth.

    b) La falsificación de su existencia histórica contradiciendo el Evangelio hasta arrojar sobre Él y sobre Su Santísima Madre las calumnias más degradantes en el Talmud.

    Esta noticia se suma a muchas otras provenientes de Palestina relacionadas con descubrimientos arqueológicos que COMPRUEBAN LA HISTORICIDAD DE LOS EVANGELIOS.

    ¿Cómo no van a ser motivo de alegría dada la fuente?

    Aunque la noticia no sea reciente, vale la pena insistir sobre ella. El cúmulo de evidencias QUE YA NO SE OCULTAN es lo que da lugar al optimismo.

    Hablar de la Resurrección es hablar de LA SINGULARIDAD del Señor en el terreno histórico. ¿Puede parecerte deleznable TAMAÑO TESTIMONIO?

    Hablar de su singular resurrección ¿no es acaso hablar de su divinidad más allá de las expectativas sobre el Mesías que se tenían el siglo primero?

    ¿Y todo ésto va a ser mero fruto de las circunstancias, o vemos los designios de Dios en ello?

  5. Me suena a sensacionalismo como lo ocurrido con parecidos hallazgos. Además sorprende que precisamente ustedes le crean tanto a lo que dicen y aseguran los judíos. Para algunas cosas los ponen -a los judíos- en el averno, para otras como ésta, sin ir ninguno a examinar la piedra esa, saltan de alegría y exultan. ¿No se guian mucho por el que dirán de otros? En esto y en mucho que se lee por aqui. Parecen veletas, no se llega nunca a conocer para que molino tiran el agua. Ahora de momento por la nota, están en ecumenistas, aunque por ahi sacaron la biblioteca con argumentos para que no se note, o para polemizar con el otro, pero en la siguiente noticia seguro agarrarán el hacha. ¡Lástima!: El tiempo que pierden con tanta apología, lo podrían aprovechar en rezar y hacer penitencia por la conversión de pecadores (me incluyo) y la de judíos, mahometanos, y toda clase de herejes y sectarios y de otros cultos (que le llaman religiones) esparcidos sobre el orbe en cantidades espantosas y centuplicada a cada hora. Al menos, rezar por todos ellos no por amor a ellos en sí, sino por que Cristo padeció para salvar almas. No hay almas que Cristo no quiera salvar, porque Dios es Creador y Redentor a la vez. Dios no sería Dios si hubiera creado almas ya con rótulo de condenados y sin estar dispusto a redimirlos en la misma acción creadora-redentora. Dios no creó ni crea abortos, condenados o demonios. Otra cosa es la actitud de cada alma en la recepción de la Redención o la apertura a ello.

  6. Que se les demuestre con los mismos elementos de su historia que el Mesías padecería y resucitaría en tres días luego de muerto, es algo que debería alegrar a cualquier católico.

    Ciertamente una piedra no basta para la conversión, se requiere la Gracia de Dios y la correspondencia a ella. Sin embargo, puede ser un elemento para que algunos empiecen a reflexionar.

    Si el mesías moriría así y resucitaría…¿No se cumple en Cristo esto? ¿Quién puede resucitar por sí mismo? Sólo Dios. Luego, el mesías es Cristo, luego Cristo es Dios.

    Vaya que es importante el descubrimiento de esta piedra de un siglo anterior a Cristo. Pero los eternos buscadores de piedritas (las que se utilizan para hacer tropezar, no las arqueológicas), los pertinaces pesimistas y los eternos críticos no lo entenderán.

    En esto hay un signo que muchos no querrán ver.

    Queda claro, una vez más, que vino a los suyos y los suyos no le recibieron.

  7. La prensa israelí llama a esa piedra ‘La visión de Gabriel’ porque gran parte de su texto se refiere a una visión del apocalipsis transmitido por el ángel Gabriel.

    Nadie dice que este descubrimiento sea una panacea. Con él y sin él los judíos tenían los elementos para haber reconocido al verdadero mesías. Tampoco se dice que luego de él todos se convertirán. Sin embargo, es clara la importancia del hallazgo. Veamos lo que se señala en otras notas:

    Israel Knohl, profesor de estudios bíblicos de la Universidad Hebrea de Jerusalén, ha explicado que se trata de un texto profético escrito en una gran tabla de piedra caliza gris en el primer siglo antes de Cristo.

    Según la interpretación de Knohl, la tabla plasma la idea de que la sangre del Mesías muerto y resucitado es necesaria para lograr la redención (otro fundamento del mensaje de Jesús: el perdón y el poder del sacrificio de su sangre en la cruz), y ello demostraría que esa premisa ya existía en el judaísmo antes del nacimiento de Jesús, ya que el texto se ha fechado mucho antes de su nacimiento.

    «Yo identifiqué una idea judía no reconocida anteriormente, que la sangre del Mesías es necesaria a fin de lograr la redención nacional. La idea de un torturado Mesías que fue resucitado tres días después de su muerte fue adoptada por el judaísmo antes del nacimiento de Jesús». Señala Knohl.

    Para nosotros católicos, todo esto confirma nuevamente que los judíos esperaban ya ese Redentor al que finalmente no recibieron como tal, no obstante que en Él se cumplían las profecías.

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